A los Lectores:
Con gusto les anuncio que conocerán el secreto de Hermione en el siguiente capítulo. Y muchísimas gracias por compartir sus opiniones acerca del capítulo anterior. Me hicieron muy feliz cuando abrí mi correo-e y vi ocho alertas de comentarios. ¡GRACIAS! Es por ende que decidí adelantar la actualización del siguiente capítulo como agradecimiento. Cuídense mucho. ¡Saludos!
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Capítulo 27
¡No es justo!
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La última semana de julio fue extremadamente caótica, inclusive para los estándares de los Weasleys. Miembros de la Orden parecían salir de las paredes de madera y por primera vez, Ron, Ginny y Hermione no fueron excluidos de todas las conversaciones. Por supuesto, eso se debía en gran parte a que la misión que se estaba planeando, aunque secreta, había sido, parcialmente, idea de ellos. Ron y Hermione, en particular, conocían bastante y la información que ofrecían era inestimable. Nadie conocía al sujeto mejor que ellos, lo cual aseguraba que la mayoría de los planes preliminares fueran ejecutados por ellos en algún momento, para que predijeran la reacción de la 'víctima'.
A diferencia de otros, ellos no tenían ilusiones de cómo Harry iba a reaccionar a su fiesta sorpresa. La iba a detestar. Si había algo que odiaba era el ser mimado. Pero no importó cuantas veces Ron le dijo esto a su madre, ella no parecía entenderlo. A pesar de sus esfuerzos, su madre convirtió la simple reunión familiar que ellos habían sugerido en un circo de tres pistas, con payasos idénticos.
Ron esperaba que fueran los gemelos. Ellos eran amigos de Harry y familia también. Era el resto de la lista a lo que él se oponía; miembros de la Orden que Harry apenas conocía, y la mayoría estaría ahí por 'razones de seguridad.' ¿Cómo se suponía que Harry se relajara y disfrutara con un grupo de magos acechando la casa de la Sra. Figg como si en cualquier momento esperaran ser atacados?
Feliz cumpleaños, Harry. Come el pastel. Mamá lo hizo de chocolate, sólo por si todos somos atacados por los Dementores. Pero; ¿a ti te gusta el chocolate, verdad? Sí, Harry va a disfrutar su fiesta cantidad, pensó Ron al mirar a su madre, quien estaba conversando con Mundungus Fletcher.
Ron no podía evitar el sonreír al notar el ceño fruncido plasmado en el rostro de su madre. Era agradable verla lanzar su mirada de ira a alguien más. Estaba claro que el viejo 'Dung' era la última persona con la que quería estar hablando. Todos sabían que la Sra. Weasley desaprobaba de él, incluyendo a Dung, lo que sin duda explicaba las miradas fugaces de este ladrón zarrapastroso hacia la puerta de la cocina. Si a él no se le hubiera puesto al cargo de ordenar las cosas con 'Figgy,' Ron sospechaba que hubiera sido expulsado hace rato.
-Así que…- dijo Ginny, asiendo una silla para sentarse al lado de su hermano-. ¿Crees que esto lo animará?
-¿Estás bromeando, cierto?- preguntó Ron, sacudiendo su cabeza dudosamente.
-Es una lástima, la verdad- suspiró Ginny-. Pero supongo que tendremos que hacer lo mejor posible. Aún así, sería agradable verlo. Quiero decir…estoy segura que él se contentará de verte a ti y a Hermione. Eso lo alegrará un poco. ¿No crees?
-No lo sé- dijo Ron, encogiendo sus hombros-. Supongo- añadió, no haciéndole mucho caso a su hermana mientras miraba por encima de su hombro a Hermione, que se había separado de Bill y perseguido a Mundungus el momento en que éste acechaba la puerta. ¿Qué está tramando? se preguntó, mientras Ginny continuaba hablando.
-…acerca de lo que los idiotas de nuestros hermanos han planeado. Personalmente, espero que Harry saque su varita y los maldiga antes de que se dé cuenta de quienes son. Se lo merecerían. ¿Honestamente, saltar de una de las esquinas y gritar cuando él entre a la casa?
-¿Qué?- dijo Ron, retornando su atención a su hermana que había pronunciado las palabras 'maldecir' y 'Harry' en la misma oración-. ¿De qué estás hablando?
-Del plan de Fred y George.
-¿Plan, cuál plan?- preguntó Ron, al fruncir su ceño y lanzar una mirada venenosa a donde estaban sus hermanos-. ¿Qué van hacerle esos idiotas a Harry?
-Te acabo de decir lo que iban a hacer- contestó Ginny enfadada-. ¿No me estabas escuchando?
-Um…no, la verdad que no- admitió Ron, sus ojos todavía fijos en Fred y George, que tenían sus cabezas juntas y andaban murmurando muy de prisa.
-No sé para qué pierdo mi tiempo hablando contigo- dijo Ginny, obviamente ofendida por la falta de atención por parte de Ron.
-Espera- gritó Ron, el momento en que su hermana saltó de su silla y comenzó a retirarse-. ¿Qué es lo que van hacer?- preguntó él al perseguirla.
-¿Quieres saberlo?- replicó Ginny, desgarrando su mano del brazo de su hermano al él agarrarla-. ¿Por qué no les preguntas tú mismo?
Por un momento, Ron se quedó parado ahí, mirando la espalda de su hermana. Muchachas, pensó sacudiendo su cabeza con asombro. No tenía la menor idea de lo que había hecho para irritarla, no que importara, la verdad. Sus hermanos y la confabulación que estaban planeando era todo lo que importaba por ahora. La pregunta entonces era; ¿de qué trataba ese plan? Hay sólo una manera de averiguarlo, se dijo a sí mismo mientras marchaba a través de la habitación para demandar respuestas.
-¿No crees que él nos haya delatado?- le preguntó George a su hermano gemelo en una voz silenciosa, completamente ajeno al hecho de que Ron estaba parado directamente detrás de ellos.
-Quizás estamos siendo paranoicos- sugirió Fred con esperanza-. Tal vez ella le está hablando acerca de Harry o algo.
-Si, claro- gruñó George-. Míralo, hermano- añadió él cuando Mundungus alejó su vista de Hermione para echarles una mirada de culpabilidad-. Prácticamente está temblando en sus botas. Es obvio que ella lo está amenazando con decirle a mamá acerca…
Desafortunadamente, la voz de George bajó tanto que Ron no pudo escuchar el resto de la oración.
-No hay manera de que ella sepa acerca de eso- replicó Fred suavemente-. Hemos sido cuidadosos.
-No tan cuidadosos, Harry nos descubrió- le recordó George a su hermano.
-Eso fue hace casi un año- protestó Fred-. ¿No crees que ella hubiera dicho algo hace rato si lo hubiera visto?
- Porque Hermione no guarda información que le sea útil, para más tarde usarla en contra de uno; ¿cierto?
-Sí, pero nosotros somos de la familia. No nos chantajearía.
-Sin embargo ella parece no tener reparo en perseguir a Dung ¿o no?- dijo George silenciosamente.
-Y aún así hay que admirar su estilo- replicó Fred, la admiración evidente en su voz a pesar de su tono silencioso-. No todos los días ves a una bruja adolescente intimidar a un criminal.
-Es impresionante ¿verdad?- dijo Ron, finalmente dando a conocer su presencia. Era tremendamente satisfactorio ver a sus hermanos gemelos saltar y girarse para verlo con turbación en sus ojos.
-¿Qué estás haciendo?- demandó saber Fred.
-¿Cuánto tiempo has estado ahí parado?- añadió George.
-Lo suficiente- contestó Ron con una sonrisa.
-Oh, tú pequeño…
-Tat, tat- interrumpió Ron, señalando su dedo a Fred como regañándolo-. Será mejor que tengas cuidado con lo que dices. A diferencia de Hermione, yo no tengo problema alguno en chantajear a mi familia.
-Adelante, dile, pequeña basura- respondió Fred, no dejándose intimidar.
-¡Jey, mammmmmm…
-Cállate- siseó George, cubriendo la boca de Ron con su mano y deteniéndolo antes de que su madre lo escuchara-. ¿Qué quieres?- preguntó él, mirando a su hermano con recelo mientras lo soltaba.
-Sea lo que sea que le están planeando hacer a Harry, no lo hagan- insistió Ron-. O le diré a mamá lo que escuché.
-Nosotros no le vamos hacer nada a Harry- replicó Fred instantáneamente.
-Eso no fue lo que Ginny dijo.
-¿Ginny, de esto se trata?- preguntó George, examinando la habitación en busca del largo pelo rojizo de su hermana-. ¿Ella todavía está pensando acerca de la 'sorpresa'?
-Vale- contestó Fred, antes que Ron cambiara de parecer-. Me parece una pérdida de información chantajista, pero allá tú. Trato hecho. No saltaremos sobre Harry ni gritaremos 'sorpresa' a cambio de que mantengas tu bocota cerrada acerca de nosotros y Dung.
-¿Eso es?- preguntó Ron escéptico-. ¿Eso era lo que estaban planeando?
-Sí- contestó Fred con una sonrisa de suficiencia-. Mas un trato es un trato, hermanito.
-¿Eso creen?- dijo Hermione al acercarse a los tres hermanos-. ¿Exactamente, qué tipo de tratos andan haciendo?
-Como si tú no supieras- replicó George severamente-. No me sorprendería que hubiera sido tu idea en primer lugar.
-Lo siento- contestó ella-. No tengo idea de qué estás hablando.
-¿Ah, de veras; y de qué exactamente estabas hablando con Dung tan atentamente?- preguntó Fred.
-Eso no es asunto tuyo- respondió Hermione rápidamente.
-Claro que es asunto nuestro - dijo Fred bruscamente-. Si estás amenazando a nuestro proveedor, definitivamente que nos incumbe.
-¿Proveedor?- cuestionó Ron, mirando de los gemelos a Hermione-. ¿Qué es lo que Dung les está proveyendo?
-¿Ah, eso?- rió Hermione.
-Espera un minuto- gritó George, su ceja levantada con incredulidad-. ¿Tú no sabías?
-Solamente una Sustancias No-Comerciables de Clase C- continuó Hermione.
-Ahora lo sé.
-¡Demonios!
-Oh, cálmate- replicó Hermione, bajando su voz para que nadie, excepto los gemelos y Ron, la pudieran oír-. No me importa de dónde obtengan sus semillas de Tentáculos Venenosos u otra cosa. Pero ya que están tan interesados en tratos, les tengo uno. Ustedes se mantienen lejos de nuestros asuntos- dijo ella, asiendo a Ron de la mano y alejándolo de sus hermanos-, y nosotros nos mantendremos fuera de los suyos.
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-¿Hace cuánto que conocías de sus pequeños contrabandos con Dung?- le preguntó Ron a Hermione mientras ella lo sacaba de la cocina y lo guiaba a las escaleras del primer piso.
-Hace casi un año- respondió ella-. Desde nuestra fiesta de Prefectos.
-¿Hace tanto?- exclamó Ron asombrado-. ¿Y nunca me dijiste?
Si esperaba una respuesta estuvo gravemente decepcionado, porque Hermione simplemente encogió sus hombros y continuó llevándolo hacia el primer piso.
-Hubiera usado esa información- refunfuñó él-. Me hubiera sido extremadamente útil ¿sabes?
-La hubieras gastado en algo estúpido- suspiró Hermione.
-Claro que no.
-Lo acabas de hacer.
-No, no lo hice- protestó él-. No sabía nada cuando hice el trato con ellos. Estaba actuando.
-Eso no viene al caso- replicó Hermione, empujando a Ron dentro de su cuarto y cerrando la puerta detrás de ellos.
-Claro que sí.
-No.
-Sí.
-No- insistió Hermione, al cerrar con seguro la puerta-. No viene al caso. Esto sí- continuó ella, sacando un pequeño recipiente de cristal de su bolsillo y enseñándoselo a Ron.
-¿Qué demonios es eso?- preguntó Ron, inclinándose hacia delante, mirando fijamente el azul intenso, parecido al cielo, de la sustancia que flotaba en el frasco.
El asunto se tornaba claro y cristalino. Hermione no quería que nadie supiera de las cosas que Mundungus les proveía a sus hermanos porque él también le estaba proveyendo a ella. Cosas como este vapor azul, o fuese lo que fuese.
-Esto- dijo Hermione, abriendo su baúl y guardando el frasco adentro-, es una sustancia No-Comerciable de Clase B. También es la razón por la que tú y Harry recibieron planificadores de tareas en la Navidad pasada. Me tomó gran parte del año pagar por ello, así que no juegues con esto.
-¿Pero, qué es?- preguntó Ron otra vez, mirando el frasco como si fuera una bomba a punto de explotar. Todos sabían que sustancias No-Comerciables de Clase B eran peligrosas, razón por la cual eran restringidas.
Hermione estudió a Ron intensamente al cerrar su baúl con seguro. Era hora de probar las aguas y ver cómo reaccionaría si ella compartiera su investigación con él.
-Botrytis Spoors- contestó, tan calmada que uno pensaría que eso era parte de cada maletín de pociones de los estudiantes del sexto año. Sólo el hecho de ella sacar la llave de su baúl y colocarla en su bolsillo del frente indicaba lo contrario.
-¿Botrytis Spoors?- gritó Ron, mientras todo el color de su rostro palidecía-. Pero…Botrytis Spoors son tóxicos. Si no los maniobras bien...si se escapan y los respiras…
-Oh, relájate- lo interrumpió Hermione-. Hay un encantamiento de 'irrompible' en el frasco. No se van a escapar. Eres peor que Mundungus. Todo el tiempo dándome lata y convenciéndome de lo contrario con excusas absurdas. Uno pensaría que se iba a morir apenas los tocara, por la manera que estaba actuando. Bueno, él hubiera tenido eso en cuenta antes de agarrar todo mi dinero.
-Hermione- refunfuñó Ron-. Esto no es una broma. Esas cosas te podrían matar a ti…o a Ginny.
-¿No crees que estás siendo demasiado dramático?- preguntó Hermione al girar sus ojos.
-¿DEMASIADO DRAMÁTICO?- gritó Ron-. Ese baúl está lleno de libros. Libros PESADOS.
-Ya te dije, hay un encantamiento de 'irrompible' en el frasco- replicó ella-. E inclusive si no lo hubiera, ahí no hay suficiente spoors para matar a alguien. Nos enfermaríamos un poco, mas…
-¿Para qué diablos necesitas los Botrytis Spoors?- demandó Ron-. Esto tiene algo que ver con toda la investigación que has estado haciendo; ¿cierto? Lo que significa que has trabajado en ella por un año.
-Dije que había estado trabajando en ella por algún tiempo- contestó Hermione. Había visto suficiente. No le podía decir lo que estaba planeando. No con tantos miembros de la Orden en la casa. Abajo o no, todavía podrían escuchar la pelea que de seguro vendría después. Tendría que esperar.
-¿En qué has estado trabajando?- cuestionó Ron, con una voz inquietante y moderada.
-¿Qué estás haciendo con esos spoors?
-No te diré nada hasta que te calmes- le informó ella.
-Estoy calmado.
-Um jum- murmuró-. Estás como el ojo de un huracán buscando en cuál dirección poner la ráfaga. Pero tendrás que buscar en otro lado. No voy a ser la razón de tu bulla y enloquecimiento.
-Hermione- gruñó Ron su nombre como advertencia.
-¿Qué?- preguntó ella, mirando fijamente a sus ojos de un azul intenso. ¿Cómo rayos saldré de ésta ahora?
-¿Por qué te esforzaste tanto en obtener esos spoors?
-Porque los necesito para una poción que me ayudará a protegerte, gran idiota.
-¿A mí?
-Bueno…a nosotros- clarificó Hermione.
-Ah- replicó Ron, el fuego en sus ojos disminuyendo, asumiendo que 'nosotros' significaba ellos dos y Harry.
-¿De…Vol…Voldemort?- preguntó él en un susurro.
-Entre otros- contestó ella-. Mas, todavía no estoy segura si funcionará. Aún estoy investigándola. Quizás no los necesite todos. Pero, por si acaso, quiero tenerlos a la mano, porque Botrytis Spoors no es exactamente algo que podremos tomar prestado de Snape. Y ni siquiera trates de decirme que no la puedo preparar- dijo Hermione, dirigiéndole una mirada de reproche-, porque estoy segura que sí. No soy una idiota. Soy perfectamente capaz de usar los Botrytis Spoors sin respirarlos y aun si lo hiciera, tendría que estar en un espacio reducido para que hagan graves daños, así que puedes…
-Está bien- dijo Ron, interrumpiéndola antes que continuara con su discurso-. Está bien, ya. Si puedes preparar una Poción Multijugos, estoy seguro que puedes preparar esto. Sea lo que sea- añadió él, intentando apaciguarla-. Sólo…ten cuidado; ¿vale?.
-Hablando en serio, no me vas a sermonear acerca de los beneficios de actuar con cautela ¿o sí?
-No te estaba sermoneando- dijo Ron, dándole una de sus sonrisas torcidas. Era típico de Hermione recordarle que era él el que estaba propenso a comportarse imprudentemente-. Es que no quiero que nada malo te suceda, eso es todo.
-No me va a pasar nada- le aseguró ella, acercándose a él y asiendo su mano-. No si tengo algo que ver con ello.
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-Ron, Ginny, tu padre y yo necesitamos hablar con ustedes por un minuto- les informó la Sra. Weasley a sus hijos menores en la tarde del día siguiente, después de la cena.
Como si sus palabras fueran un tipo de señal preorganizada, hubo una oleada de excusas mientras que el resto de la familia y Lupin abandonaron sus asientos y se apresuraron desenfrenadamente hacia la puerta.
Tomados por sorpresa, el par se miraba el uno al otro y luego a su madre.
-¿Acerca de qué?- preguntó Ginny al sentarse con cautela en su silla.
A diferencia de su hermana, Ron permaneció parado, con el plato vacío que iba a llevar al fregadero todavía en su mano.
Oh, no, pensó Hermione al pararse con todos los demás, viéndolos salir de la cocina y correr a refugiarse. Esto no debe ser nada bueno.
Ron quitó los ojos de su madre y miró a su novia, que parecía haberse congelado al lado de su silla. El instante en que sus ojos se encontraron, supo que ella estaba pensando lo mismo que él. De alguna manera su madre debió haber descubierto que él había estado durmiendo en la cama de ella y estaba a punto de regañarlos.
Si hubiera sido así de sencillo.
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-¡QUÉ QUIERES DECIR CON QUE NO PODEMOS IR?- la voz furiosa de Ron resonó a través del piso más bajo de la casa.
-Parece que ya les avisó- le dijo Bill a Remus Lupin, un minuto antes de que las cortinas agujeradas que cubrían el retrato de la Sra. Black se abrieran.
-¡TRAIDOR DE SANGRE!- chilló la vieja bruja en la pintura, cuando el alto pelirrojo se le acercó, agarró la cortina y la comenzó a cerrar-. ¡ANIMAL MUGRIENTO!- le gritó a Lupin, que estaba estacionado al otro lado.
-O lo están aceptando mejor de lo que hubiera esperado o Molly ha protegido el cuarto.
-Oh, él todavía está gritando- le aseguró Bill a su demacrado compañero-, y apostaría a que él no es único.
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Bill tenía la razón, por supuesto. El infierno se había abierto el momento en que la Sra. Weasley le dijo a Ron y a Ginny que no estaban permitidos a asistir a la fiesta de Harry con el resto de la familia. La discusión que resultó por la noticia hizo temblar la cocina de manera tal que casi se desata de sus cimientos. Tres Weasleys con mal genio era algo intimidante. Inclusive Hermione, que estaba acostumbrada a ello con Ron, se asombró por la escena que presenció enfrente de ella. Ni en un millón de años hubiera soñado con gritarle a su madre de la manera que Ron y Ginny le estaban gritando a la suya.
En alguna parte de su mente, Hermione sabía que debería sentirse enfurecida como sus amigos. Sabía que ellos estaban luchando por ella como lo estaban por ellos mismos, mas no se atrevía a gritarle a la Sra. Weasley. Lo más que podía hacer era permanecer ahí parada y ofrecerle apoyo silencioso a Ron y a Ginny. Lo extraño era que ella entendía ambos lados.
La Sra. Weasley tenía puntos válidos. Sería más seguro para todos, incluyendo Harry, si todos los invitados usaran la aparición para llegar a Surrey. Ella tenía la razón al decir que la red del Floo y el autobús Noctámbulo podían estar secretamente controlados. La última cosa que ellos necesitaban era que él descubriera que Harry estaba fuera de la casa de los Dursley y de la seguridad que le brindaba. Eso era buscar problemas por gusto.
Pero entonces, la respuesta de Ginny de que podían usar un traslador también tenía mérito. Hermione, muy en el fondo, sospechaba que el Sr. Weasley, por lo menos, estaba de acuerdo con su hija. Cuando lo miró a través de la habitación, él rápidamente suprimió una sonrisa. Afortunadamente, su esposa no había notado su reacción puesto que andaba muy ocupada tratando de contestar.
-Dumbledore tiene cosas más importantes a las que atender. Él no puede ser molestado para crear un traslador que los lleve a los tres a la fiesta.
-¡ESTA BIEN!- le gritó Ron a su madre-. Hermione lo puede hacer.
-¿Qué?- exclamó Hermione, hablando por primera vez desde que la disputa había empezado.
-No seas ridículo- respondió la Sra. Weasley.
-Tú conoces el hechizo; ¿cierto?- cuestionó Ron al virarse y mirar el rostro asustado de Hermione.
-Sí, pero…
-¿Ves?- dijo él, tornándose alrededor para encarar a su madre nuevamente-. No necesitas molestar a Dumbledore.
-No lo puedo hacer- dijo Hermione suavemente detrás de él.
-Claro que puedes- insistió Ron-. Tú puedes hacer cualquier cosa que te propongas.
-Eso no es lo que quise decir- contestó ella-. Lo que quise decir es que no lo haré.
-¿Qué?- rugió él, enfurecido por su rechazo-. ¿Por qué diablos no?
-Porque sería expulsada, idiota- replicó Ginny-. Ya está en bastantes problemas con el Departamento de Transportes Mágicos por usar la aparición sin una licencia.
-Oh, sí, me olvidé de eso- admitió Ron, como disculpándose-. Bueno, entonces papá puede hacerlo.
-Ah, sí- le interrumpió la Sra. Weasley- Esa es una brillante idea. En caso de quelo hayas olvidado, tu padre trabaja para el Ministerio. ¿Tienes alguna idea de lo que pasaría si lo descubren creando trasladores no autorizados?
-No lo descubrirán- contestó Ron confidentemente.
-Aprecio tu voto de confianza, hijo- dijo el Sr. Weasley- mas me temo que tu madre tiene la razón. No hay manera de que pueda hacerlo. No con Fudge buscando cualquier excusa para despedirme.
-¡ESTO ES TAN INJUSTO, DEMONIOS!- gritó Ginny, frustrada-. Es la fiesta de Harry. Él nos querría ahí.
-Sí- concordó Ron de buena gana. La idea del traslador no estaba funcionando, quizás era hora de cambiar senderos y tratar un poco de culpabilidad-. Somos sus mejores amigos. ¿Cómo se va a sentir si no estamos ahí?- dijo él enfurecido-. Todo el propósito era alegrarlo. Si van y le dicen que era muy peligroso para que nosotros fuéramos, lo van a deprimir aún más.
-Sea como sea, ustedes no van a ir.
-Pero mamá…- lloriqueó Ginny.
-No- dijo firmemente la Sra. Weasley, interrumpiendo a su hija-. He tenido suficiente de esto. Ustedes tres no van a ir y fin de la historia.
-Pero…- se aventuró Ron.
-¡DIJE QUE NO!- le gritó la Sra. Weasley a su hijo-. Es muy peligroso. Ustedes dos ya fueron el blanco de los Mortífagos- añadió ella, señalando a Ron y a Hermione-. No pondrán un pie fuera de esta casa y punto.
-Eso no es justo- gimió Ginny-. Ellos no me están persiguiendo. ¿Por qué me tengo que quedar?
-¡PORQUE LO DIGO YO, POR ESO!
Todo se fue loma abajo a partir de ahí. Ginny y Ron habían sido un equipo formidable, mas nunca tuvieron la posibilidad de ganar. A todos les era obvio que la Sra. Weasley no iba a ceder. No cuando la seguridad de sus hijos estaba de por medio.
Sorprendentemente, Hermione permaneció silenciosa mientras seguía a Ron y a Ginny hacia arriba después de que la discusión había terminado. Por supuesto que ella estaba decepcionada. Le hubiera encantado visitar a Harry y ver la expresión de su rostro cuando todos lo sorprendieran, mas había otra parte de sí que entendía a la Sra. Weasley. Sin embargo, ella no estaba a punto de admitírselo a Ron o a Ginny. Era más fácil sentarse y dejar que ellos se desahogaran sin tener que meterse en el rollo.
Y sí que se desahogaron. Los dos hermanos pasaron el resto de la tarde en la sala calumniando a su madre y su injusta decisión. Afortunadamente, el resto de la familia los había dejado en paz, lo cual era un alivio. Ellos estaban haciendo un gran trabajo de estimular la furia del uno con la del otro y lo último que necesitaban era a Fred y a George asomándose para añadir sal a las heridas.
-¡AL DIABLO CON ELLA!- declaró Ron de mal humor, al pasearse alrededor de la habitación-. Voy a ir y ella no me lo va a impedir.
-Nunca pasarás más allá de las líneas protectoras que pondrán alrededor de la casa de la Sra. Figg- interpuso Hermione al mirarlo caminar de aquí para allá delante del sofá.
-¡MIERDA!
-No maldigas.
-¿Cómo puedes sentarte tan tranquila?- preguntó Ginny con incredulidad-. ¿No estás enfadada?
-Claro que lo estoy- replicó Hermione-. Mas amargándonos otra vez no va a ayudarnos. Luchar en contra de ella no es la solución. Y salir a hurtadillas para irte volando en tu escoba a Surrey tampoco lo es- añadió ella, sabiendo que probablemente eso era lo que Ron estaba pensando hacer.
-¿Entonces, qué es lo que sugieres?- preguntó Ron.
-No estoy segura todavía- admitió Hermione-. La idea del traslador parecía la mejor opción. Pero no creo que hallemos a alguien que pueda hacer el hechizo sin preocuparse por las consecuencias. Dumbledore es el único que me viene a la mente que no ha sido amenazado por el Ministerio.
-Pues sí que nos sirve de mucho- replicó Ginny-. Tiene que haber alguien más que lo pueda hacer. Tan solo tenemos que descubrir quién.
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-McGonagall estuvo aquí hace poco- dijo Ginny al tocar a la puerta entreabierta de la sala y entrar-. Dejó nuestras cartas de Hogwarts- continuó ella, escudriñando por el paquete de sobres en su mano y sacando las que estaban dirigidas a ella-. Y los resultados de tu TIMO.
-¡QUÉ!- chilló Hermione, saltando de su silla tan rápido que tumbó el tablero de ajedrez sobre el que estaba inclinada-. ¿Están aquí?. ¿Ya?- preguntó ella, mirando fijamente y con turbación la mano extendida de Ginny.
Ignorando los gritos de susto provenientes de las piezas de ajedrez que habían sido tiradas y dispersadas por el suelo, Ron se quedó inmóvil en el sofá, mirando a su hermana. Eso fue hasta que Crookshanks, que había estado durmiendo en una silla vacía, notó que todos habían desviado su atención y se encaramó en una de las piezas más cercanas, que por casualidad era la Reina de Ron.
-Oh, no, no te lo permitiré-, dijo Ron, levantando al gato anaranjado del piso antes de que pudiera hacer más daño.
-¿Bueno?- preguntó Ginny, ofreciéndole el paquete de cartas a Hermione-. ¿No quieres saber cómo saliste?
-No…no puedo- contestó Hermione, su voz casi un murmuro-. Hazlo tú-, dijo ella, girándose hacia Ron con una mirada de sumo horror cubriendo su rostro.
-Está bien- respondió él, dándole el retorcido gato a Hermione y asiendo las cartas de la mano de su hermana-. Lo sabía- dijo Ron con una sonrisa de lado al ojear rápidamente los resultados de Hermione-. Obtuviste un TIMO en todo. ¿Inclusive en…Estudios Muggles?. ¿Para qué te sentaste a tomar ese examen? Ya no tienes esa clase.
-Todavía podía hacer el examen si quería- contestó ella defensivamente al soltar a Crookshanks en la silla más próxima y arrebatarle los resultados de la mano de Ron-. Obtuve una S- gritó Hermione, arrugando su nariz y mirando fijamente y con indignación la ofensiva marca-. ¡No lo puedo creer! Obtuve una S.
-Pero los de 'Supera las Expectativas' son grandiosos- dijo Ginny de una manera que esperaba fuese tranquilizadora.
-No, no lo son- replicó Hermione, sus ojos aún pegados al pergamino con completa incredulidad-. Hubiera salido mejor. Tenía que haber salido mejor- se regañó a sí misma-. Si no hubiera estado distraída podía haber…
-Por supuesto que estabas distraída, demonios- dijo Ron interrumpiéndola-. Esa vaca malvada atacó a Harry en la mitad de nuestro examen. Todos estábamos distraídos.
-Mas no tuvieron eso en cuenta; ¿o sí?- replicó Hermione enfadada. Ron tenía más juicio que el de responder a su pregunta. Estaba furiosa consigo misma y Umbridge, mas eso no significaba que no la cogería con él si le daba una excusa para ello. Sería mejor para todos si él mantenía su boca cerrada, ya que nada de lo que dijera la haría sentir mejor. Desviando sus ojos de Hermione, Ron abrió su sobre y se enfocó en sus resultados.
-¿Bien?- preguntó Ginny, cuando vio a su hermano boquiabierto.
-Ocho- contestó él, sonando tan desconcertado como Hermione cuando ella vio la S que recibió en Astronomía-. Obtuve un TIMO en todo menos Historia de la Magia- continuó, ojeando las notas para cerciorarse de que los había leído correctamente-. Hasta llegué a pasar Adivinación- rió él-. Nunca vi venir esa. Ni siquiera con una bola de cristal.
-¡OH RON!- chilló Hermione, justo antes de tirársele encima-. Estoy tan orgullosa de ti- lloró ella, colocando sus brazos alrededor de su cuello y abrazándolo fuertemente.
-Ustedes dos son repugnantes- dijo George al acercarse a la puerta entreabierta y mirar dentro de la habitación-. ¿Qué le pasa?- le preguntó a su hermana.
-Los resultados de los TIMOs- contestó Ginny.
-¡JEY MAMÁ!- gritó George por el pasillo-. ¡LOS RESULTADOS DE LOS TIMOs ESTÁN AQUÍ!
-¿Por qué hiciste eso?- siseó Ron mientras Hermione lo soltó y se quedó parada a su lado, con una sonrisa radiante.
-No necesito preguntar cómo te fue a ti- dijo George, enfocándose en Hermione e ignorando por completo la pregunta de su hermano-. ¿Y tú qué Ron?
-Él estaba destinado a salir mejor que tú; ¿cierto?- se río Ginny por lo bajo.
-¿Bueno?- preguntó la Sra. Weasley, entrando dramáticamente a la habitación y mirando los alrededores excitadamente.
-Hermione obtuvo doce- replicó Ron.
-Oh, eso es maravilloso, querida- exclamó la Sra. Weasley, depositando la cesta de la ropa sucia que había estado cargando sobre el sofá y abrazándola-. Tus padres estarán muy orgullosos. ¿Y?- preguntó ella, soltando a Hermione y virándose hacia Ron-. ¿Qué de ti?
-Eh…- farfulló Ron, temeroso de que su respuesta condujera a una repetición del escenario de prefecto que ocurrió el año anterior. Maldita seas, George.
-Oh, vamos, Ronniekins- dijo George, arrebatando la carta de la mano de su hermano-. No puede ser tan malo. Vale, retracto lo dicho- añadió él, arrugando su rostro en repulsión al ver las notas de Ron-. Esto es atroz- gritó, sacudiendo el pergamino en el aire y entonces devolviéndoselo a su hermano como si estuviera contaminado-. ¿Ocho; obtuviste ochos malditos TIMOs?
-¡OH RON!- lloró la Sra. Weasley, lanzando sus manos alrededor de su hijo y besándolo en las mejillas-. Eso es maravilloso.
-¡MAMÁ! Por favor- suplicó Ron, empujándola mientras su rostro se calentaba-. Quitttatedeencima.
-Claro está, tendrás que trabajar un poco más duro este año si esperas ser Premio Anual. Tus hermanos obtuvieron doce TIMOs cada uno, después de todo, y este año es tu última oportunidad para dejar una buena impresión.
La sonrisa de Hermione desapareció y frunció su ceño el instante en que la Sra. Weasley comenzó a comparar los logros de Ron con los de sus hermanos.
-Todo esto es tu culpa; ¿sabes?- le murmuró George en su oído al inclinarse sobre ella-. Si mantienes eso lo convertirás en un…
-Cállate- siseó Hermione, empujándolo hacia la puerta abierta y dentro del pasillo antes de que él pudiera decir otra cosa-. No es de extrañar que su autoestima esté tan baja, con ustedes dos constantemente menospreciándolo y tu madre comparándolo a los demás.
-No te pongas furiosa- replicó George, más que sorprendido por el inesperado ataque-. Ron puede ser un idiota, pero él sabe lo que es una broma cuando escucha una.
-Ni siquiera te das cuentas de lo que le han hecho; ¿verdad?- contestó ella, al tratar de apaciguar su furia. No era George con el que estaba enfadada. No tanto. Era con su madre-. Por favor, déjale disfrutar esto-, rogó-. Trabajó muy duro por esas notas y debería estar orgulloso de sí mismo. No minusvalores su logro ni lo hagas sentir avergonzado por salir bien.
-¡OH GINNY, ESO ES FABULOSO!- la voz de la Sra. Weasley resonó hasta el pasillo.
-Por favor, George. No le des un mal rato con esto.
-Ya, relájate- replicó George incómodo-. Él sabe que sólo estamos bromeando. No es gran cosa.
-Si es gran cosa- protestó Hermione-. ¿Piensas que yo me rebajaría a rogar si no lo fuera?
-¿QUÉ¡NO HABLAS EN SERIO!- el grito furioso de Ron se escuchó del otro lado del cuarto-. ¡SI ELLA VA, YO TAMBIÉN!
George y Hermione interrumpieron su conversación inmediatamente y entraron a la habitación, justo a tiempo para ver a la Sra. Weasley colocar sus manos en su cintura y enfrentarse a su hijo más joven-. ¡Absolutamente no!- gritó ella, inmutada por la indignación en el rostro de él.
-¿Qué rayos pasa?- preguntó Hermione, mirando a Ginny por una respuesta.
-Ginny acaba de hacer que mamá caiga en una trampa, para que la deje ir a la fiesta de Harry- gritó Ron, tan enfurecido que su rostro había pasado de rojo a un morado intenso.
-Yo no la hice caer en ninguna trampa- protestó Ginny-. Ella dijo que podía tener cualquier cosa que quisiera por ser Prefecto y eso es lo que pedí.
-¡SI ALGUIEN DEBERÍA IR SOY Y HERMIONE; NOSOTROS TAMBIÉN SOMOS PREFECTOS, ADEMÁS ACABAMOS DE OBTENER 20 TIMOS. ¿DÓNDE ESTÁ NUESTRA MALDITA RECOMPENSA? ÉL ES NUESTRO MEJOR AMIGO, NO EL TUYO!- le gritó a su hermana.
-¡RON!- gritó Hermione, asombrada por su grosera respuesta. Pero hubiera salvado su respiración, para el caso que él le hizo.
-¡TÚ TIENES TU MALDITA ESCOBA, ASÍ QUE TE CALLAS!
-¡USTEDES DOS, PAREN EN ESTE INSTANTE!- bramó la Sra. Weasley sobre la discusión de sus niños. La riña entre Ron y Ginny paró inmediatamente, mas continuaron mirándose el uno al otro.
-Si ella puede ir en el autobús Noctámbulo; ¿por qué yo no?- preguntó Ron, frunciéndole el ceño a su madre.
-Ya te dije. Tu padre y yo lo discutimos. Es demasiado peligroso que tú y Hermione salgan de la casa ahora.
-Pero Ginny…
-Ellos no está buscando a tu hermana- le interrumpió su madre antes de que él pudiera discutir aún más-. Están detrás de ustedes dos y de Harry. Si cualquiera de ustedes se monta en ese autobús, todos los que están en él se convertirán en tiro al blanco. ¿Es eso lo que quieres?- cuestionó ella-. ¿Estás dispuesto a poner en peligro a todas esas personas?
-No- gruñó Ron, la ira radiando de su cuerpo en olas invisibles que todos en el cuarto podían sentir-. Pero…
-No más peros- dijo firmemente su madre-. Ustedes dos no van y esa es la decisión final- declaró ella, agarrando su ropa sucia y caminando hacia la puerta-. Y para que lo sepas, tu hermano y Tonks se han ofrecido a quedarse mientras que el resto de nosotros estamos fuera, así que no hay caso de que traten de salir a hurtadillas. Las puertas y ventanas permanecerán cerradas hermética y mágicamente, y si nada más se acercan a ellas, Bill los encerrará en sus cuartos.
Hermione vio las palabras formándose en los labios de Ron y se encogió, sabiendo que iban a ser dichas antes de que su madre saliera de la habitación.
-¡MIERDA!
La Sra. Weasley se quedó inmóvil en la puerta, su espalda al cuarto, al escuchar la fila de palabrotas que salieron de la boca de su hijo-. Ese hijo de…maldito ofrecimiento…quedarse aquí y vigilarme…encerrarme en mi puñetero cuarto; ¿cierto? Quiero verlo intentarlo, maldito.
-Ron- siseó Hermione, mas su advertencia no tuvo efecto. Afortunadamente, la Sra. Weasley decidió que era mejor dejarlo protestar furiosamente y sacar la ira de su organismo. Espirando profundamente, Molly marchó al pasillo y fuera de vista. El momento en que se fue, Ginny y George salieron corriendo a la puerta y se dirigieron en la dirección opuesta, dejando que Hermione se encargara de Ron.
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Aclaración: Como ustedes saben, no he leído las series de Harry Potter en castellano sino en inglés. Es por ende que a veces se me dificulta la traducción de varios términos y necesite de su ayuda. En inglés la nota E quiere decir "exceeds expectations" y la nota mayor sería O para "outstanding." Ahora, sé que en castellano E sería igual a "Supera las Expectativas" y O sería "extraordinario," pero en lo que no estoy segura es en sus abreviaciones, así que aquí va mi pregunta¿la abreviación de "Supera las Expectativas" es S o SE? Gracias. Como no estaba segura, puse S, mas no vacilen en decirme si está bien o mal¿vale? Gracias nuevamente!
