Disclaim: Los personajes de Harry Potter no me pertenecen y no gano plata por escribir esto. Pero, lo admito, es divertido.
Nos leemos al final.
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VI. Amistad
(El sonido de una alerta no ayuda a mantener la calma)
"Meg desapareció, no tiene el nafio con ella."
A Lily el mensaje le había llegado un tanto después que ha Dani, Cat le había avisado después de buscar en su habitación y haber encontrado el nafio de Meg. Ahora Lily corría hacia el castillo con Mathew al lado. Estaba tan concentrada en correr y pensar donde podría estar Meg, que no vio la forma del terreno y, cuando menos lo supo, tropezó y se dobló el tobillo.
¡Ah! – Se quejó Lily, Mathew paró de pronto y fue a verla en el suelo y sobandose el tobillo mientras los ojos se le llenaban de lágrimas de dolor.
- Lily, ¿estás bien? – Preguntó Mathew y ella asintió y trató de pararse, pero falló en el intento.
- Necesitamos llegar, pronto – Mathew no sabía de que se trataba, pero sonaba tan importante y quería ayudarla, de verdad.
- Yo te llevo – Dijo él y la levantó del suelo. Lily no se había equivocado cuando había pensado que era atlético, aún con su peso caminaba bastante rápido.
(Lo que para unos es normal, para otros es extravagante)
Dani corrió por los pasillos con Remus todavía tomado de la mano, prácticamente lo arrastraba.
- ¿Dani que pasa? – Preguntó Remus entre respiros cuando pararon en medio de la sala común de Gryffindor que se encontraba vacía.
- ¿Puedes guardar un secreto? – el asintió – Sé del mapa del merodeador, necesito que vallas a tu habitación y busques a Meg – Remus estaba sorprendido. Nadie aparte de los merodeadores sabía del mapa, ¿Cómo le guardaría algo así ahora? Sus amigos deberían saber – ¡Remus!
- Me hubieras dicho antes, el mapa no está en la pieza, lo tengo yo, hubiéramos corrido menos – Estaba algo molesto ¿Por qué Dani sabía? ¿Por qué no lo había confesado antes?
- Lo siento – Dijo ella mientras veía como el sacaba un pedazo de pergamino en blanco y decía "juro que mis intenciones no son buenas" entonces se dibujaba un mapa y puntitos con nombres que iban de un lugar a otro. Meg estaba en la torre de astronomía. – Vamos a decirle a James – Dijo Daniela señalando un punto que venía camino a la sala común. Dani necesitaba hablar con Cat, Sam y Lily, se concentro y pensó con todas sus fuerzas "vallan al vestíbulo, sé donde está"
Salieron de la sala común y se toparon que James, quien los miró suspicaz por que Danielle volvía a tomarle la mano a Remus, y el se sonrojó por la mirada que el le dedicaba. – Ya sabemos donde está Meg, vamos al vestíbulo – Dijo Dani.
- ¿Quien te dijo que Meg desapareció? – Preguntó James y Remus de pronto entendió por que se habían apresurado tanto a volver desde Hogsmade y por que ella le había pedido que buscara a Meg, Lo que no entendía era como se había enterado de que Meg estaba desaparecida y como se había enterado del mapa, pero no era tiempo para preguntas.
- Cat, cat nos avisó – Dijo Danielle y miró con cara de súplica a Remus para que no la delatara, el asintió y Dani esta vez no tuvo que tirar tanto de Remus para que caminara, era como si ya no estuvieran tan enojado con ella.
James, Remus y Dani llegaron al vestíbulo unos minutos más tarde. Cat y Sam ya se encontraba ahí. Y entrando por la puerta vieron a Mathew cargando a Lily en caballito, James frunció el ceño por la imagen pero no hizo ningún comentario, la estaba olvidando.
- Me torcí el tobillo – Explicó Lily al seño fruncido de James, aunque sabía que no le tenía que dar ninguna explicación y que tampoco se la pedía.
- Creo que tengo que llevarla a la enfermería – Dijo Mathew, y justo cuando dijo enfermería, Lily empezó golpearle en la espalda para que la bajara y a gritar "no, bájame, bájame"
- Le tiene pánico a las enfermerías – Dijo James, riéndose de la situación y de cómo Lily luchaba por librarse. Lily se preguntó como él sabía eso, sin embargo no exteriorizó la duda, solo la guardo en alguna parte de su cerebro para preguntarla cuando encontraran a Meg.
- Meg está en… - Empezó Danielle pero pensó cambiar de opinión. – Creo que hay una razón por la que Meg no quiere ser encontrada por nosotras – Se escucharon mucho ¿Qué? Por que la idea resultaba ridícula.
- Es obvio que si hubiera querido que solo nosotras la encontráramos para ayudarla se hubiera quedado en la pieza, donde nadie más hubiera entrado – Dijo Cat, entendiendo al tiro lo que Dani quería decir - ¿Entonces? ¿Quiere que la encuentre otra persona? ¿Quien?
- Talvez solo no quiere ser encontrada – Dijo Dani, pero sabía que no era así. Meg quería hablar con alguien, solo no con ellas.
(Hay situaciones que como sueños no podemos controlar)
Megan estaba sentada en la torre de astrología, sus pies colgaban el vacío. Pensaba en la carta que había leído, era para Lily. A veces Meg sentía el dolor de sus amigas antes y más fuerte que ellas, pero sabía que éste no sería el caso, sabía que esto destruiría a Lily. Meg había dejado de llorar hace un rato, deseaba no haber leído la carta. Deseaba no haberse entrometido, deseaba haberle tomado el peso al papel antes de leerlo.
Lo bueno de la torre de astrología era que nadie iba los fines de semana, podía estar sola todo el día si así lo deseaba. Ninguna de sus amigas pensaría que estaba ahí. No quería ser encontrada por ellas. ¿Qué haría ahora? ¿Decirle a Lily? Talvez sería cruel, talvez insensato. ¿Devolver el papel? No podía simplemente hacer como que no lo había leído. ¿Decirle a otra de sus amigas? No podía traspasar ese peso a otra persona, era su culpa haber cedido a la curiosidad.
Meg sacó la carta arrugada de su bolsillo y la volvió a leer. Petunia era muy insensible.
"Lillian:
Sabes que no te escribiría menos que fuera estrictamente necesario. El día que te fuiste a tu colegio de freaks, mamá fue a reconocer otro cuerpo. Esta vez si era papá. Mamá lleva todo un día encerrada en su pieza. Nuestra madre no está tomando bien la noticia, es comprensible. La tia Ann, la psicóloga, se quedará en tu pieza hasta que pase la crisis, no puedes volver. Te avisaré cuando sea el velorio.
Petunia"
Meg nunca había visto tantas malas noticias escritas en un párrafo, nunca podría pensar enana forma más fría, cruel, insensible e incorrecta de decir tales noticias.
Talvez Petunia tenía miedo, sabía que la hermana de Lily no era mucho mayor que ella, y ahora estaba triste por su pare y su madre, y ella no tenía donde correr, tenía que hacerse cargo de la casa. No tenía un instituto, quien sabe donde, lleno de magia y amigos. Desde el punto de vista de Petunia, Lily corría de sus obligaciones, se escondía en un mundo donde las cosas malas no afectaban, no en el mundo real. Pero estaba equivocada, esto afectaba allá y acá también.
Megan escuchó pasos pero no se dio vuelta a mirar. Se sentía como un fantasma, o talvez más invisible todavía. No había razón para que el extraño visitante supiera que era ella, o que hacía allí, o siquiera que ella estaba ahí.
- ¿Meg? – Nunca pensó que escucharía la persona a quien le pertenecía esa voz llamarla por su sobre nombre, nunca lo había hecho, eso fue lo que la obligó a voltearse y mirar. – Meg – Repitió Sirius como para afirmarle que la había llamado por su nombre. Ella no respondió, volvió a mirar al vacío, hacia los jardines del colegio. Sirius se sentó a su lado. – ¿Recuerdas cuando éramos amigos? – No había sido hace tanto, obvio que recordaba. Había sido hasta cuarto año, cuando James empezó a acosar a Lily, ahí había terminado su amistad. Ella asintió - ¿Porqué nos distanciamos?
- Por que yo me sentía atraída hacia ti y tú no querías lastimarme. Entonces pensamos que si dejábamos de hablarnos la atracción pararía y luego podríamos volver a ser amigos – Sí, ahora recordaba, no había sido por James. Sirius pareció recordar también – Y la atracción termino, pero no recordamos volver a ser amigos. Después tu ya tenías a tus amigos y tus citas. Y yo tenía a mis amigas y a Charlie – explicó ella, recordando a su primer novio.
- Ah, si, Charlie. ¿Qué pasó con él? – Preguntó Sirius, aunque sabía perfectamente que él se había encargado de que Charlie desapareciera del mapa. Meg lo fulminó con la mirada – Igual era demasiado mayor que tu – Dijo Sirius alejando la idea con la mano – ¿Por que no volvemos a ser amigos? Podríamos intentar – En eso Sirius se parecía tanto a su hermano, el querer intentar. Ella asintió.
- Después de todo seremos cuñados – Agregó ella, en eso se escucharon otros pasos, ésta vez Meg se dio vuelta.
Era Regulus. Ella se levantó y fue a abrazarlo, hace rato necesitaba un abrazo. El le besó el pelo mientras la sujetaba fuerte contra él.
- Me asustaste – Dijo él – No es mi culpa que estés aquí, ¿verdad? – Ella negó, el siempre hablaba tan suave cuando hablaba con ella, le gustaba que la tratase así y que de verdad intentara.
- Será mejor que les avisé a todos que estás bien – Dijo Sirius dejándolos solos. Los había visto a sus amigos en los jardines.
Sirius no se demoró mucho en llegar donde se encontraban, sentados cerca del lago, Lily estaba apoyada en uno de sus árboles favoritos, estaba flanqueada por Cat quien leía y Mathew al otro lado quien le hablaba. James estaba sin zapatos parado a la orilla del lago, Andrew y Sam jugaba a tirarse agua. Y un poco más allá, también metidos en el lago, Remus y Danielle reían.
- ¿Qué ahora todos somos amigos? – Dijo Sirius de mal humor.
- ¿Que tienes? – Preguntó James. Todos se habían quedado callados mirándolos.
- ¡Sirius! – Gritó contenta Dani y fue a abrazarlo. Dani siempre hacía eso, podía ser cariñosa con todo el mundo, sobretodo la gente que estaba de mal humor. Dani sonrió cuando se separaron por que Sirius estaba muy sorprendido por la muestra de afecto – ¿Acaso no quieres ser nuestro amigo? – Preguntó, siempre tan directa y el pareció dudar entre decir que le molestaba y decir que le gustaría. Dani rió y al mirar a Remus que estaba frunciendo el ceño, Dani le tiró la lengua infantilmente y en venganza Remus le tiró agua. - ¡Ah! – Gritó ella dramáticamente. La verdad Sirius y james también se habían quejado, como estaban cerca de ella, ellos también se habían mojado. Así es como empezó la guerra de agua, al final todos terminaron tan mojados que ya no les importó que los mojaran, y ellos mismos se sumergían bajo el agua.
Todos terminaron dentro del agua excepto Lily, quien se mordía el labio sentada a la sombra del árbol. Le dolía mucho el tobillo, Cat se lo había vendado pero aún no podía pisar bien.
- ¿Qué pasa Lily? ¿Por qué no vienes al agua? – Era Sirius el que preguntaba, estaba parado a un metro de ella, sacudió su cabeza y mojó a Lily con su pelo, ella rió.
- No puedo, me torcí el tobillo – Dijo ella, mostrándole su pie descalzo y la venda que subía por su pierna.
- Pero no tienes por que caminar – Dijo Sirius y, demasiado rápido como para que ella protestará, la subió a su hombro. Ahora ella veía su espalda. Lily gruñó, grito y golpeo al Merodeador, pero éste no la soltó, solo se reía por sus débiles intentos. Se escucharon gritos de "Sirius déjala" de parte de las niñas y varios "¡Al agua!" de Andrew, James estaba callado y Remus reía de Lily - ¿La dejó? – Preguntó Sirius, el agua le llegaba al ombligo. Ahora las niñas gritaban "¡no!" pero todos los hombres gritaban "¡sí!". Sirius bajó a Lily al agua, y ella se hundió completamente por un segundo, luego se paró rápidamente y se dio cuenta que no le dolía tanto el tobillo.
- ¡Está fría! – Gritó Lily y empezó a reír. Las niñas suspiraron aliviadas, eso era tan poco Lily, pero al parecer estaba de buen humor. Era tarde, de seguro todos estaban cenando a esta hora, pero ellos no se molestaron en entrar, era primera vez que los alumnos de sexto de Gryffindor estaban todos juntos.
Yo digo que juguemos a botarnos al agua – Propuso Danielle, a veces era tan infantil. Remus que estaba al lado, y la había empujado tantas veces al agua se rió por que no podía creer que le gustara tanto que la botaran. – ¡Digo en parejas! – Aclaró ella cuando Remus se disponía a tirarla al agua.
- Somos impares – Señaló James.
- No – Señaló Danielle, y todos vieron como Megan corría sin zapatos por los jardines hacia ellos. Su pelo tomado en una cola - ¿Jugamos? – Nadie podía decir que no.
- Tu eres mío – Dijo Megan señalando a Sirius, sonriendo y alejándolo de Lily que era quien iba a decir lo mismo.
- ¡Esto es injusto, ¿tu tienes a Sirius?! – Lily era competitiva, todos lo sabían, era obvio que quería ganar, y Sirius era el más fuerte de todos los hombres. Remus subió a Dani a sus hombros con increíble facilidad, al igual que James subió a Cat en los suyos, y Andrew a Sam en los suyos. – ¡Mathew! – Gritó Lily, no estaba mal, Mathew también era atlético. Fueron a una parte más onda y así empezaron a jugar. Cuando ya empezaba a oscurecer decidieron salir del agua, los niños bajaron a las niñas de sus hombros y todos se tiraron al pasto.
- ¿Se dan cuenta que casi parecemos amigos? – Dijo Meg contenta, con los ojos cerrados.
- Podríamos ser amigos – Dijo James y también sonrió.
A alguien le sonó el estomago y todos rieron. "¿Dani?" dijeron ellas, "Sirius" dijeron ellos. Entraron al castillo aún mojados y goteando, Mathew se fue a su sala común de Ravenclaw y lo demás se dirigieron a las cocinas y comieron torta de chocolate. A eso de las once llegaban a hurtadillas a la sala común de los Gryffies, no había nadie allí. Se dijeron buenas noches y subieron a sus habitaciones.
- Fue un buen comienzo de curso – Dijo Lily, sonriendo, ya casi había olvidado sus problemas por completo. Se cambiaron a sus ropas de dormir y se metieron a la cama, todas demasiado exhaustas como para hablar.
Meg había tomado una decisión sobre Lily, solo por eso se había permitido jugar con los demás en el lago.
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Ugh, lo sé, siempre hago lo mismo, no soporto mucho tiempo de tristeza. Es solo que cuando escribo momentos felices sonrío mientras escribo. Y cuando escribo momentos tristes no sonrío. (duh) ¡Pero no se preocupen! La historia dejara de acelerar a tal ritmo con respecto a las relaciones humanas. Pero ahora creo que es tiempo de que pase tiempo. De que hallan más problemas, talvez problemas más normales, los que adolescentes normales y sin magia también tienen que enfrentar.
Es que hoy fue un día feliz con mis amigas… Creo que eso afecta en mis escritos. Esperen días tristes.
OreoO
