¡Wii un review! Me siento lograda, en verdad con que sepa que una persona ha leído el fic, aparte de mí, lo hace valer la pena seguir escribiendo. Ok, lo admito, después de subir el 8vo capitulo dejé de escribir ayer y me puse a leer. Lo sé, I'm a book Worm.

Disclaim: Los personajes de Harry Potter no me pertenecen y no gano plata por escribir esto. Pero, lo admito, es divertido.

Nos leemos al final.

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IX. La calma antes de la tormenta.

(Miedo es una palabra tonta para describir un sentimiento tonto)

Cat se puso el buzo y las zapatillas. Se despidió de sus amigos que aun desayunaban y bajó las escaleras lentamente. No se sentía feliz de dejar el ambiente de su habitación tan lleno de felicidad y cariño, no se sentía feliz ir hacia donde se dirigía.

Durante la última semana Cat había trotado con Mathew todos los días en los jardines. El hecho de conocerlo relativamente no le ayudaba a aplacar su nerviosismo, la verdad era que Mathew le gustaba. Era muy tierno y no hacía esas entupidas bromas que el resto de sus amigos siempre hacían, era sincero y divertido... y era guapo, había que admitirlo. Pero las grandes cualidades de Mathew no le ayudaban tampoco con el nerviosismo.

Siguió su camino lentamente, casi desanimada. No quería ponerlo entre la espada y la pared. No quería que el aceptara ir con ella solo para no lastimar sus sentimientos.

Salió por las puertas del vestíbulo y lo vio esperándola. Esto se había vuelto ya un habito, el esperaba todos los días a que ella apareciera y fueran a trotar. Cat lo saludó con la mano y el le devolvió un "hola" callado, la cara de Cat no debía alentarlo a hablar mucho.

Empezaron a trotar en silencio, mientras tortuosos pensamientos atacaban la cabeza de Cat ¿Cuándo debía preguntar? ¿No deberían estar hablando? ¿Cómo iría a reaccionar? En esos minutos Cat solo deseaba ser otra persona, talvez la valiente de Sam o la decisiva de Meg o la que simplemente mostraba sus sentimientos como Dani.

- ¿Qué pasa? - Preguntó Mathew luego de diez minutos corriendo. Cat se dio cuenta que tenía cara de pánico y se esforzó lo más que pudo por cambiarla a una sonrisa.

- Uhm... - No sabía que más decir, se debatió por como debía continuar... empezar... la oración - Sabes que en una semana es el baile de bienvenida y... - Estaba hablando demasiado lento, Mathew parecía nervioso, por alguna razón a él no le gustaban esos temas de conversación.

- Sí, ¿ya tienes con quien ir? - Dijo Mathew, viendo que Cat no continuaba la oración, al contrario de Cat el hablaba demasiado rápido.

- No... Yo... - Cat se sonrojó - Me preguntaba si querías ir con migo - Mathew dejó de trotar, Cat paró y miró el suelo, no podía verlo a la cara.

- ¿Por eso estabas tan callada? - Mathew parecía aliviado, Cat asintió aun sin verlo - Pensé que estabas enojada con migo - Cat levantó los ojos y negó lentamente, Mathew parecía pensar que decir - Sí me gustaría ir contigo... - Cat sonrió y se sintió feliz - Eres muy buena amiga, obvio que quiero ir con tigo - Cat sintió que la felicidad se le escapaba. "Amiga", obvio.

(En caso de emergencia, coma chocolate)

La cantidad de comida que Dani había traído era estratosférica, todos estaban tirados en el suelo quejándose de haber comido mucho, Dani y Sirius eran los únicos aún en pie para comer.

- Se van a enfermar - Dijo Lily mirando el techo desde su porción de piso, un tanto enferma ella misma. Dani miró a Sirius buscando una explicación, pero él tampoco parecía entender a lo que Lily se refería.

James, Remus y Andrew se habían a su habitación a bañarse. Sam acababa de salir vestida del baño y Lily ahora entraba a bañarse.

- No piensas hacer eso, ¿verdad? - Dijo Dani, otra de esas ocasiones donde uno tenía que adivinar a que se refería, pero esta vez ella aclaró para Sirius, quien no estaba acostumbrado a esta clase de pregunta y se había quedado en silencio - Ir con Amanda a la fiesta - Sirius negó.

- Nadie más lo tiene que saber - Pidió Sirius y Dani asintió. En ese momento Cat entró a la habitación como una zombi, su cara reflejando ningún sentimiento. Cat se sentó cerca de Dani.

- Dijo que sí - Explicó, aun zombi - Obvio que dijo que sí, soy su amiga - Ahora había desprecio en su tono de voz.Sirius se sorprendió, la tranquila de Cat, la tranquila y pacífica de "amor para el mundo" Cat, acababa de despreciar.

- ¿Chocolate? - Ofreció Dani y Cat aceptó. Volvieron a comer en silencio. Al rato después los chicos volvieron a la habitación.

- Ey, Catiuska ¿Cómo te fue? - Preguntó Andrew, trancando de acercarse a Cat, pero ella le tiró un muffin.

- ¡Me fue horrible! - Gritó. En eso salió Lily del baño en toalla, alertada por el grito.

- ¿Dónde es el incendio? - Preguntó Lily preocupada y luego algo molesta al darse cuenta que no había ningún peligro.

- En James - Susurró Sirius a Remus y rieron, pero en verdad todos escucharon. Lily frunció el ceño y se metió al vestidor. James reaccionó, se dio cuenta que tenía la boca abierta y la cerro, para fulminar con la mirada a Sirius y a Remus que aun reían.

- ¿Mathew no aceptó? - dijo Andrew, medio en shock, como si en verdad Lily nunca hubiera salido del baño.

- Sí acepto - Dijo Cat tomando otro muffin en caso de tener que aventarlo contra otra persona - Como no iba querer ir con su amiga - El tono de desprecio sorprendió a todos en la habitación, Cat debía estar realmente molesta y eso no pasaba muy a menudo.

- ¿Saben? Deberíamos enseñarle a ese Collins que... - Empezó a decir James, pero Sirius lo golpeó tan fuerte en el hombro que decidió que era una mala idea. La mirada de Remus decía "no metas tus celos es esto". James se enojó pero no dijo nada.

Pasaron el día en los jardines, no haciendo nada en absoluto, hablando o no hablando. Tirados en el pasto y haciendo "fotosíntesis", disfrutando de un hermoso día de sol, donde no veían ninguna nube. Ese día era el DIR, Sam y Meg ya habían dado sus regalos, faltaban Lily, Dani y Cat.

El regalo de Lily fue una mascota para todas. De aspecto era parecido a un gato, aunque las orejas eran más redondeadas, similares a las orejas de los oso y era de un color grisáceo azulado. Lo llamaron Kito y le encanto sobretodo a Cat, quien amaba los animales.

El regalo de Cat era un set de maquillaje mágico. Tu le decías como querías quedar exactamente, y el set te maquillaba solo en un abrir y cerrar de ojos. Un regalo que fue especialmente aceptado por Sam y Meg.

El regalo de Dani era una cadenita con cierre en forma de hoja, del centro colgaba una runa hecha en plata con una piedra preciosa incrustada, alrededor del pendiente principal cada una tenía cuatro pequeños pendientes. El pendiente principal de Lily tenía un cuarzo, el de Meg una amatista, Sam una esmeralda, Cat una rodocrosita y Dani una turquesa. Los pequeños pendientes eran de las piedras de las otras amigas - Me costó mucho hacerlos, así que mejor los usan - Dijo Dani, medio en broma. Sus amigas se pusieron las cadenas eran hermosas, las piedras brillaban con cierto misterio. Ya se habían acostumbrado un poco a que Dani hiciera de todo y de todo bien, no les sorprendía el hecho de que ella hubiera hecho los regalos.

- ¿Por qué nosotros no recibimos regalos? - Preguntó Sirius, infantil.

- Por que ustedes no regalan nada - Respondió Meg riendo.

Ese día también jugaron en el lago, pero luego Remus les recordó de un proyecto que tenían que entregar dentro de tres días para historia de la magia, tenían que investigar sobre magia de cualquier época antigua y luego hacer un ensayo que el profesor Bins evaluaría, leería en clases para que todos y luego haría exámenes.

- Bins lo único que quiere es que hagamos el trabajo por el - Dijo James sentándose en una silla en la biblioteca al lado de Sam.

- Nada de quejarse, Potter. Aún ni siquiera elegimos en que tiempo y en que brujas vamos a basar nuestro trabajo.

- ¿Brujas? Magos - Respondió James. Y así como Sam no era muy tolerante cerró el libro que leía y se fue - Genial.

Al final decidieron hacer el ensayo sobre un pueblito en Inglaterra, cerca de donde ahora se encontraba New Forest, donde su religión se basaba en la magia. Al final resultó ser muy interesante, pero la historia estaba tan llena de leyendas que Lily ya no sabía que era verdad y que no, por lo que tuvieron que buscar otros hechiceros.

- No podemos escribir mentiras en un ensayo, el profesor Bins lo sabrá. ¡Podrían haber sido muggles jugando a ser magos! -Explicó Lily mientras James golpeaba su cabeza contra la mesa, habían estado dos horas leyendo sobre el pueblito. Ahora volvían a no tener nada. Al final hicieron el ensayo sobre magos latinoamericanos antiguos, donde los hechiceros usaban su magia para evitar grandes desastres naturales. Resultó un ensayo aburrido, pero era seguro.

Cuando llegaron a la sala común se encontraron con un cuadro poco familiar. Dos personas se besaban apasionadamente en un sofá.

- No, esto esta mal - Dijo ella y se separó de él. No podían ver ni a James ni a Lily, pero ellos si pudieron ver cuando Meg corrió escaleras arriba, dejando a un confundido Sirius sentado en el sofá.

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No tengo muchos comentarios. Ahora lo sé, sí quiero reviews. Una línea, una carita feliz, lo que sea, seré feliz, seré buena. Lo prometo, escribiré más y mejor.

Sentí que últimamente escribía mucho de Danielle, por eso quise que supieran un poco más de Cat, Lily y Meg. En el próximo capitulo, o en el próximo próximo, o el próximo próximo próximo va a haber un colapso de situaciones.

Así que manténganse en sintonía :B