Aquí va el decimoprimer capítulo de mi historia. Espero les guste tanto como me gusta a mi.

Nos leemos al final.

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XI. La verdad.

(Las mentiras nos protegen de la triste y cruel realidad. La verdad es la realidad sin aderezos, sin azúcar y sin sal, ácido puro)

Megan despertó, se duchó temprano para ir a ver al director. Era la mañana del sábado, el día de la tan esperada fiesta. Meg no sentía consuelo ni emoción alguna por el baile y no sabía la razón. No tenía ninguna sospecha de lo que pasaría, solo un amargo sentimiento en el fondo de su estomago.

Había ido al despacho del director, sin embargo el aún no se encontraba ahí. Decidió desayunar y después volver. Entró al gran comedor y fue a la mesa de los Slytherin donde Regulus estaba desayunando con sus amigos. Caminó sigilosa, quería sorprenderlo.

- ¿Evans? ¡Ja! Se lo merece esa…– Dijo uno de los amigos de Regulus parando de súbito al ver a Megan.

- Sangre sucia – Completó Regulus con asco, estresando las palabras, no había visto a Meg aún.

Ella paró en seco, sus tacos hicieron un ruido extraño con el suelo, demasiado fuerte, los Slytherin se dieron vuelta a mirar. Regulus buscó los ojos de Meg, pero ella ya no veía. Salió del comedor y corrió por el pasillo, se escondió detrás de una estatua y sintió como la rabia la invadía, estaba temblando.

Regulus era un monstruo, no era para nada la persona tierna que él había fingido ser. No era para nada esa persona que intentaba amarla, no era esa persona que ella quería. El Regulus tierno y querido era tan solo una ilusión, una mentira. Y la verdad era muy difícil de asimilar.

Por fin Meg podría odiar a su prometido tanto como ella quería, por fin haría lo que ella había querido, enfrentar a sus padres. Sentía que era demasiado tarde y ese pensamiento hizo que las lágrimas guardadas en sus ojos resbalaban por su mejilla.

"Sangre sucia" Las palabras habían quedado grabadas en la memoria de Meg. ¿Cómo podía haberla traicionado así? Si la hubiera engañado a ella, a Meg, con otra mujer le hubiera importado menos pero, por lo que ella sabía, quien sufriría más de esto sería Lily, no Meg. Regulus les había contado a sus amigos sobre la muerte del padre de Lily, si Lily se enteraba de esa forma del suceso... No, Megan no quería pensar que pasaría. Corrió al despacho del director, no le importaba si no le quería abrir, ella misma abriría la puerta.

(La verdad es algo que tenemos que enfrentar tarde o temprano)

Cat irrumpió en la habitación, para nada cuidadosa con la puerta o con despertar a sus amigas. Como era de esperarse Dani y Sam que aún dormían se despertaron de una.

Cat había estado corriendo con Mathew, era la primera vez desde que le había pedido ir al baile con ella. Mathew estaba mucho más tierno y Cat podía decir que si lo había hecho sufrir como quería, ahora solo se sentía mal por haber logrado su cometido. El le había comentado lo que había visto, a Sam y Andrew, en su habitación... Besándose.

- ¿Cuándo nos lo pensabas decir? - Preguntó Cat. Sam sabía de lo que hablaba, pero no tenía una respuesta para la pregunta, nunca pensó decírselo - Nosotras confiamos en ti Sam y la confianza es algo que no deberías tomar tan a la ligera.

- No es para tanto Cat, exageras todo - Dijo Sam, empeorando la situación. Cat solía exagerar todo desde la situación de sus padres.

- ¡Tu no entiendes! Mi padre me oculta cosas, mi madre me oculta cosas, no tengo hermanos... Pero pensé que mis amigas no me ocultarían algo tan importante - Gritó Cat y antes de que alguien lo pudiera predecir, salió de la pieza.

Dani juntó los labios y se dirigió al baño, no estaba enojada con Sam, Dani ya sabía de ella y Andrew. Estaba molesta consigo misma por no poder decirles a sus amigas su secreto. También estaba realmente preocupada por Lily, debía hacer algo pronto o sería demasiado tarde.

(Es por la verdad que sufro, la verdad de que me ocultaste algo)

Lily había ido al despacho del director a conversar sobre sus rondas como prefecta. Al parecer todas sus rondas le tocaban con Remus. Lily tenía otra preocupación que comentarle al director.

- Verá, ayer Remus no se presentó a dar rondas. Y vi a Potter y a Sirius llevándoselo por los jardines. Estoy preocupada por el - El director miró de forma sospechosa a Lily, no le iba a decir lo que había pasado eso era obvio.

- Lily, yo creo que Remus está bien. No deberías preocuparte por las locuras que hacen los adolescentes, a menos que lastimen a alguien, no es ilegal - Dijo el director asegurando a Lily. Ella sonrió aunque no muy convencida - Bueno Lily si quieres puedes... - el director no alcanzó a terminar la frase, la puerta de su despacho se abrió de una y por ella irrumpió Megan.

- Director hay que decirle a Lily sobre la muerte de su padre, no podemos seguir esperando - Dijo Meg apresuradamente, sin ver a Lily que estaba sentada cerca de la puerta. Lily sintió lágrimas en sus ojos ¿Su padre muerto? ¿Seguir esperando? ¿Hace cuanto sabían?

Lily se levantó de la silla demasiado rápido y ésta se calló. Tenía los ojos llenos de lágrimas, la habitación se hizo borrosa y, justo cuando Meg se volteaba para ver que había hecho ese ruido, Lily salió corriendo escaleras abajo. No podía creer lo que acababa de ocurrir.

Una vez llegó abajo empezó a correr por el pasillo en dirección a los jardines, corriendo hacia ella venía Danielle. Dani se congeló, había llegado muy tarde, Lily siguió corriendo, se miraron por un segundo cuando sus caminos se cruzaron. Lily supo, entonces, que Meg no era la única que sabía, entonces aceleró, dobló por la esquina y se perdió, Dani no la siguió.

Se sentía horrible, en el verano ella había prometido proteger y ayudar a sus amigas, pero había fallado, le había fallado a Lily, a Meg, a Sam y a Cat. Les estaba fallando a todos, incluso a los merodeadores por no poder contarles su secreto.

Dani sintió que sucumbía, nunca se había sentido así, su mundo se estaba derrumbando de a poco, sabía que iba a tener un ataque en medio del pasillo si es que no se calmaba.

Dani no lo había venido venir, no había predecido el sufrimiento de sus amigas. Se sentía inútil y estúpida por no haber reaccionado antes, sabía las causas y ahora solo tenía que atenerse a las consecuencias.

El aire dejó de entrar a sus pulmones, se asfixiaba, dejó de ver, se iba a desmayar. Justo cuando pensó que empezaría su dolor, una presencia llenó el pasillo, justo cuando iba a caer algo la sujetó.

- ¿Dani? ¿Qué pasa? - Era Sirius, ella ya no se sentía tan mal, era su presencia la que le devolvía de a poco la vista, pero no por completo - ¿Dani? - estaba preocupado, eso le ayudó a respirar. Dani lloró y abrazó a Sirius, tenía miedo y sus amigas no estaban en condiciones para ayudarla, ellas tenían su propio peso que cargar. Sirius cargó a Dani.

- ¿Te llevo a tu habitación? - Preguntó el.

- No, no, a mi habitación no, por favor - suplicaba Dani. Sirius asintió y empezó a caminar, la llevaría a la habitación de los chicos.

Adentro se encontraba James y Andrew hablando, pero callaron al segundo que vieron a Dani. Sirius la llevó a la cama que antes había pertenecido a Peter y que ahora estaba bacía.

- James, Lily no va a ir al baile - Dijo Dani antes de que le preguntaran que le pasaba, James la cuestionó con la mirada - Se enteró de la muerte de su padre - Susurro Dani, se sentía débil, quería ayudar a Lily pero sabía que ella no le dejaría ayudarle, se sentía traicionada por sus amigas. James dejó la habitación, tal y como Dani esperaba, en busca de Lily - Sam está triste. Cat se enteró de ti y Sam, Andrew. Ahora no parecen hablarse, está en nuestra habitación - Dijo Dani a Andrew y el también dejó la habitación - Sirius, Meg...

- No me digas nada, no dejaré la habitación - Dijo Sirius. Dani sonrió, Sirius era muy buen amigo, pero se estaba preocupando por la persona equivocada en esos momentos.

(La verdad de todo el daño que he causado)

- ¿Cat? - Era Mathew, ella se encontraba sentada en los jardines, cerca del lago - ¿Estás enojada? - Mathew había desarrollado un miedo inexplicable a que ella se enojara con él.

- No con tigo - Respondió Cat y medio sonrió. Mathew asintió.

- ¿Quieres hablar de ello? - Solo entonces Cat se dio cuenta del tipo de persona en la que se estaba convirtiendo, le estaba haciendo daño a la gente que quería por que le hacía sentir mejor.

- Es por Andrew y Sam, están juntos y... - Cat esperaba que el le explicara lo que pasaba con ella, pero él no tenía ni idea, por lo que ella trató de seguir explicando - Andrew es como nuestro hermano mayor, todas lo queremos mucho, y Sam es nuestra hermana, es un pedazo de nosotras... La queremos mucho pero... siempre deja a los chicos después de estar con ellos dos semanas, no les importan de verdad y... Va a dejarlo, va a romperle el corazón a Andrew.

- ¿Cómo sabes que va a dejarlo?

- Tiene que pasar eventualmente y ¿Qué pasará con nuestra amistad? Ellos no van a querer hablarse, ni estar cerca. Vamos a tener que tomar bandos, elegir. Yo no quiero perderlos como amigos. Amigos es lo único que me queda - Así que esa era la verdad. Estaba siendo egoísta, ella no quería perder a sus amigos. No les estaba dando la oportunidad de ser felices juntos. Pensó en sus padres y en su pensamiento egoísta, ella no les estaba dando la oportunidad de ser felices separados - Sé que es egoísta pero todos lo son. Nadie piensa en mí... en el daño que me hacen a mí...

- Yo sí - Respondió Mathew y esto le hizo sentir peor a Cat. ¿Qué es lo que había hecho él para que ella le dejara de hablar por una semana? Nada, ser su amigo,

(La verdad de cómo desaparecí)

Lily estaba sentada en los jardines, lo más lejos que podía del castillo, estaba escondida detrás de un árbol y lloraba, solo lloraba.

Se había entrenado por mucho tiempo para que le dijeran que su padre había muerto, se había entrenado para superarlo, para llorarlo pero no sufrirlo. Ahora sabía que era imposible llorar y no sufrir.

Recordaba cuando era pequeña, cuando cumplió once años y recibió la carta de Hogwarts, recordó la reacción de su hermana "fenómeno", recordó el silencio de su madre y recordó a su padre, como la felicitó, "siempre supe que eras especial" dijo su padre y ella se sintió especial. Desde entonces cada vez que su padre la miraba se sentía especial. Ahora, cuando la mirada de él nunca más se volvería a posar sobre ella, Lily se sentía vacía.

Escuchó pasos, pero no dijo nada. Lo más seguro es que nadie supiera donde estaba. Se sentía invisible, poco importante, por que eso era, se había vuelto insignificante, una más del montón, por eso su padre había muerto.

Si Lily hubiera sido más inteligente, si hubiera tenido más magia hubiera encontrado a su padre, podría haber evitado su muerte. Lo había intentado muchas veces, pero era insuficiente.

Alguien se sentó al lado de ella y se apoyó en el árbol, pasó un brazo por sobre ella y ella lloró en su hombro. De seguro era solo un espejismo, o su imaginación jugándole trucos, por que ese abrazo se sentía tanto como los de su padre que la amaba y le decía todos los días lo especial que era.

- James, no voy a ir al baile - Informó ella, una vez supo quien la abrazaba. El rió.

- No, no vamos a ir - Respondió el. Ella no quería preguntarle que hacía ahí o como la había encontrado, solo quería llorar en el hombro de alguien que no la hubiera traicionado como sus amigas.

(La verdad no es siempre tan cruel)

Dani había echado a Sirius de su propia habitación con la excusa de que quería vestirse para el baile. Sirius se extrañó que ella aún quisiera ir después de que casi había tenido un ataque, pero no preguntó nada. Bajó lentamente las escaleras, hacia la desierta sala común, todos estaban preparándose para el baile.

Sirius se sentó en el respaldo de un sofá pensando en lo que le había querido decir Dani hace unas horas, cuando quería que el dejara la habitación para ir a ayudar a Megan. ¿Qué pasaría con Megan?

Un sollozo despertó a Sirius de sus pensamientos. Miró al otro lado del sofá y vio a Megan sentada, escondida detrás del sofá. Sirius se apuró y sentó a su lado, esperando que ella hablara.

- He hecho algo horrible - Dijo Megan. Sirius limpió sus lágrimas, dispuesto a escuchar - Le he escondido a Lily por una semana y media que su padre había muerto - Susurró Meg - Soy una traidora.

Sirius la abrazó, no sabía que decir para hacerle sentir mejor, solo sabía que quería mostrarle su apoyo - Ven, vamos a la torre de astrología - Dijo el, sabiendo que ahí podría esconderse sin sentirse claustrofóbica.

- ¿No iras al baile? - Preguntó Meg levantándose y caminando tras él.

- Nunca pensé ir - Respondió él. Esa era la verdad.

(La mejor verdad siempre parece fantasía)

Remus se encontraba solo en la enfermería, miraba el techo. No podría dormir, la música de la fiesta llegaba hasta sus oídos como si la pista de baile se encontrara a tan pocos metros de él. Talvez se debía a que su oído estaba más desarrollado.

Escuchó unos pasos tranquilos, eran de mujer por que usaba tacos. Caminaba por el pasillo de la enfermería. Remus pensó en que la enfermera subía a decirle que tomara su medicina, pero él ya sabía eso, ella ya le había dicho antes de irse al baile.

La puerta de entrada se abrió, pero no apareció la enfermera Pomfrey si no Danielle con un vestido celeste strapless que le llegaba hasta la rodilla y terminaba en puntas. Remus se sintió horrible, nunca le había dicho a Dani que el no iba a ir al baile y se suponía que iban juntos.

- No te preocupes Remus, siempre supe que estarías aquí - Dijo Dani antes de que él empezara a torturarse mentalmente. - Aquí entre nos, hice trampa al sacar los papelitos - El sonrió. Siempre había tenido la sospecha que los nombres no habían salido al azar.

- Te ves preciosa - Dijo Remus y Dani rió, el acababa de decir la línea con la que empezaría una cita normalmente, pero ellos no estaban en una cita, estaban en la enfermería.

- Has de estar muy agradecido de estar acá. No sabes lo que ha pasado hoy - Dijo Dani y luego lo puso al día de los sucesos ocurridos.

- Me voy un día y ustedes desordenan todo - Dijo Remus en broma y Dani rió, por alguna razón Remus hacía ver todo como si fuera solucionable. Dani tomo su mano y observó las cicatrices que él tenía. De repente sintió un impulso eléctrico que iba desde la punta de sus dedos hacía su cerebro, él también lo sintió, ella lo soltó rápidamente y siguió hablando como si nada nunca hubiera pasado.

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¿....Y? espero les guste éste capitulo. No creo que siga escribiendo hoy, ni tampoco mañana. Lo más seguro es que edite los capítulos que he creado hasta ahora. Nos leemos pronto :)

Dejen reviews ¬¬ jeje

OreoO