Shoot 6° parte 1. Bianco, el florete demoniaco.

LUGAR: AEROPUERTO DE NAMIMORI.

HORA: 7:15 A.M.

Dos misteriosa figuras bajaban de un avión intercontinental, todas las mujeres y hombres se volteaban estupefactos siguiendo su presencia, se encaminaron al hangar de las maletas para recoger su equipaje, y apenas salieron del aeropuerto un elegante automóvil color negro los esperaba, subieron en él y se dirigieron a la ciudad.


LUGAR: NAMICHU.

HORA: 8:45 A.M.

Sora y Hanabi estaban muy contentas platicando acerca de la fiesta del domingo pasado, el profesor no había ido y Reborn no aparecía por ningún lado, pero eso no hacía que la sensación de peligro desapareciera de la espalda de Sora, sobre todo por la forma en que acabo la fiesta

*FLASHBACK*

Lamb y Chao-Lin se encontraban correteando por toda la sala mientras los adultos (Kyoko, Haru, Hana y Kana), los adolecentes y Reborn comían una deliciosa taza de té, cortesía de Reborn y unas galletitas de mantequilla cortesía de Kana

- ¡Qué niños tan escandalosos! No sé cómo puedes soportarlo Kyoko. – Se quejo Hana sobándose las sienes.

- A mí me parece revitalizante Hana-chan. – sonrió Kyoko feliz.

- Hahi! Es cierto es muy revitalizante. – concordó Haru.

- Además madre, aunque sea algo molesto, es agradable ver tan felices a los pequeños. – dijo Kana.

- Bueno, mientras no sean como tu padre, tu hermana y Ryota… supongo que es más fácil. – concluyo Hana.

Las demás rieron ante lo dicho.

Por su lado Sora, Hanabi, Yamada y Ryota hablaban sobre cosas de la escuela, hasta que Yamada pregunto algo indebido en su inocencia, claro esta

- ¿A que dedica tu padre Aniki? – pregunto el amable chico.

El rostro de Hanabi palideció mortalmente

- Mi padre es medico. – contesto el extremo adolecente bastante calmado.

- El tío es el medico familiar, siempre se ha hecho cargo de todos los detalles médicos de la familia. – agrego Sora – Un segundo. – pensó la protagonista - ¿De TODA la FAMILIA? – el tic en el ojo derecho de Sora no se hizo esperar al comprender el mensaje detrás de lo que había dicho, con algo de miedo volteo a ver a Reborn, el cual solo le sonrio de una forma siniestra mientras acariciaba a Leon

- IHHH! – grito mentalmente al comprender la expresión.

- Ya veo. ¡Que genial! Así si te enfermas no pasa nada, ajaja. – rio el despreocupado muchacho.

- Sora, Hanabi ¿Se sienten bien? Están muy pálidas. – pregunto Ryota al ver a su prima y a su amiga.

- No te preocupes Ryota, solo están recordando los maravillosos días del pasado. – dijo Reborn.

- Si usted lo dice. – contesto el chico.

- Yo dudo mucho que estén recordando momentos "maravillosos" (XD). – pensó Kana con una gotita en la nuca.

CRASH!

Un fuerte sonido llamo la atención de todos, incluso saco de su estado de estupefacción a Sora y Hanabi

- Hahi! Los niños! – dijo preocupada Haru.

- Fue en la cocina! – aviso Kana, y acto seguido todos fueron en aquella dirección.

Al entrar en la cocina los más grandes se encontraron con la escena de una batalla verbal entre Lamb y Chao-Lin y un montón de vidrios rotos regados por todo el suelo, pues resulta que en su carrera los pequeños habían tirado unas tazas y vasos

- HABER SIDO TU LAMB! – grito el chinito.

- LAMB NO HIZO NADA! LAMB NO TUVO LA CULPA! – grito la corderita con lagrimas en los ojos.

- MI HABER VISTO! HABER SIDO LAMB! – insistió el de ojos rasgados.

- QUE NO! QUE NO! QUE NO! QUE NO! – lloro Lamb mientras metía sus manitas en su afro y sacaba una cantidad significativa de explosivos y los lanzaba para todos lados.

- IHHHH! ¡LAMB, DETENTE! – grito Sora demasiado tarde.

BOOM!

*FIN FLASHBACK*

- Pero la cocina estaba reparada la mañana siguiente. – comento Hanabi.

- Eso es lo más extraño. – dijo Sora.

- Muy bien todos! Presten atención! – anuncio la jefa de grupo,una chica de cabello ondulado y largo.

- Se nos ha informado que los profesores de geografía (la hora actual), el de historia y el de arte (las clases que siguen) no pudieron asistir porque al parecer comieron algo que les hizo daño esta mañana, así que por favor pasemos todos al aula de computo para una clase especial. – concluyo.

- Una clase especial… Que raro que todos se hayan enfermado.- comento Sora para si misma.

- Que aburrido. Onceava ¿Le molesta si no voy o cree que quizás usted vaya a tener algún problema? – pregunto Hanabi.

- No te preocupes Hanabi-chan, me las arreglare gracias a tus clases en casa. – sonrio Sora.

- De acuerdo, pero si algo pasa estaré en la enfermería durmiendo. – anuncio la italiana.

- De acuerdo. – asintió Sora.

Sora tomo sus cosas y se dirigió a la clase especial de cómputo mientras Hanabi se retiraba hacia la enfermería.


*Dos horas y diez minutos después*

El grupo 1-C iba saliendo del laboratorio de cómputo con unas caras llenas de terror, que clase especial ni que nada, había sido un examen sorpresa para checar sus conocimientos computacionales

- Que horror, de haber sabido que seria así me hubiera ido con Hanabi. – lloro Sora.

Como ya faltaban cinco minutos para el almuerzo no había motivo para más clases, por lo tanto los estudiantes solo pasaban a dejar sus cosas y sacar sus bentos para ir a comer y relajarse

- Que raro, Hanabi aun no llega. – expreso Sora al no divisar a su prima.

- SORA! VAMOS A COMER A LO EXTREMO! – grito Ryota desde la puerta.

- Sora vámonos. – dijo Yamada al mismo tiempo que Ryota.

- Yamada-kun, Ryota-niichan, ¿No han visto a Hanabi-chan? – pregunto cuando llego con ellos.

- No. – dijo Ryota.

- Yo la vi hace ya algún rato, se dirigía a la enfermería. – informo Yamada.

- Si, me dijo que haría a dormir un rato, pero fue hace mucho. – dijo la onceava.

- Y ¿Por qué no vas a buscarla? Tal vez se quedo dormida. – sugirió Yamada – Nosotros te cuidamos la comida. – acordó.

- Gracias Yamada-kun, ahora vengo. – Sora le entrego el bento a Yamada y salió corriendo en dirección de la enfermería.

- "Nosotros te cuidamos la comida". – repitió Ryota lo dicho por Takao cuando Sora ya no estaba.

- No molestes o yo también empezare aniki. – amenazo Yamada sonriente.

- JA-JA! TU SI ERES EXTREMO YAMADA! – rio Ryota.

Y así ambos chicos se encaminaron a su lugar designado.

- Que raro que Hanabi-chan no haya despertado, ella es muy puntual. – pensó preocupada Sora – Espero que este bien. – expreso.

Dio una vuelta a la derecha y llego a la enfermería

- Hanabi-chan, ¿Estas aqu…IHHHH! –

Sora había entrado a la enfermería y apenas entro encontró a una Hanabi desmayada y verde de nauseas en una de las camas

- ¡¿HANABI ESTAS BIEN? – grito preocupada acercándose a su amiga.

- No hagas tanto escándalo dame-Sora. – ordeno una voz familiar.

- Reborn! – volteo Sora a ver a su tutor - ¡¿Qué paso? – interrogo.

- Nada, solo vio a un viejo pariente. – dijo.

- ¿Pariente? –

- Se, pariente. – se anuncio una voz masculina.

Sora volteo en dirección de la voz y se encontró con un hombre muy atractivo, claramente extranjero, de cabello rojo y ojos castaños, usaba una camisa blanca y corbata negra, unos pantalones negros y una bata de medico, Sora reconoció a aquel hombre al instante

- Tío Bianco! – dijo sorprendida.

- Ciao Sora, pero mira como has crecido. – dijo poniéndose de pie – Te pareces mucho al Tío Tsuna. –

- Esto explica porque Hanabi-chan esta así, pero… Tío, ¿Qué haces en Namimori? ¿Cuando llegaste? – cuestiono Sora con algo de miedo, algo ahí le daba mala espina.

- Llegue esta mañana, y de echo se me pidió ser el nuevo medico de la escuela. – contesto.

- ¡¿QUEE?Ah! Ya-ya veo. – dijo Sora comenzando a retroceder – En ese caso te dejo en tu trabajo Tío Bianco. – Se dio la media vuelta y apenas iba a salir

- Un momento Sora. – Sora se congelo en su sitio – Hace mucho que no te hago un chequeo completo, ya que esta aquí deberíamos aprovechar. – sugirió Bianco.

Sora comenzó a temblar en su lugar, no sabia muy bien como, pero estaba segura de que Reborn y Bianco tenían una mueca maquiavélica en el rostro y se reían a sus espaldas

- Gulp! – trago fuerte – Yo creo que mejor, ADIOS! – y salió corriendo de ahí.

- Oh, se dio cuenta. – dijo Bianco algo sorprendido.

- Al menos su sentido de supervivencia esta bien. – dijo Reborn.

- En ese caso no me queda otra opción, debo hacerle el chequeo medico. – Bianco volteo al mini hitman como pidiéndole permiso.

- Esta bien, le servirá de entrenamiento. – permitió Reborn.

Bianco sonrio, se coloco en el centro del cuarto y extendió los brazos, de repente de las mangas de su bata comenzaron a salir cientos de mosquitos

- Ten. – Reborn le paso a Bianco un listón que le pertenecía a Sora.

- Grazie. – dijo al tomarlo – Vayan tras ella. – ordeno mientras le daba la esencia de Sora a los mosquitos que al percibir el aroma salieron disparados como flechas tras ella.


Yamada y Ryota estaban en la azotea esperando a Sora y a Hanabi para comer el almuerzo

- Sora y Gokudera ya se tardaron. – anuncio Yamada.

- Tal vez fueron al baño, ya vez como son las mujeres. – respondió Ryota.

- Si tal vez. –

- IIIHHH! – se escucho a lo lejos el grito de Sora.

Yamada y Ryota reaccionaron y se acercaron a los barandales que habían sido remodelados ya hace algún tiempo para ver como Sora huía despavorida de una extraña mancha que la seguía

- Esos son… - Ryota observo curioso la mancha que perseguía a Sora.

- SORA! – llamo Yamada

- Yamada, ¿Traes tu celular? – pregunto calmado el extremo muchacho.

- Si? – contesto Takao confundido.

- ¿Tienes saldo? – cuestiono.

- Si? – contesto Takao aun más confundido.

- Me lo prestas? – pidió.

- Claro. – y le dio su celular a Ryota.


- Debo de salir de aquí!– pensó desesperada Sora mientras huía de los mosquitos de Bianco – Si tan solo Reborn estuviera aquí. – pensó.

- Ciossu dame-Sora. – (Hablando del diablo).

- Reborn! – dijo esperanzada la chica.

Leon había tomado la forma de un escúter, el cual Reborn montaba con toda calma

- Que bueno que llegaste no puedo creer lo que dije, dispárame para poder salir de aquí ya me volví loca yo también. – expreso Sora.

- Claro, pero debo advertirte que esta vez si morirás. – advirtió el tutor.

- QUÉ? ¡¿CÓMO QUE AHORA SI MORIRE? – grito aterrada Sora.

- Se, como esta vez dejaras que te dispare a conciencia la bala perderá su efecto y se convertirá en una bala común que te matara al instante. – explico - ¿Quieres intentarlo? – pregunto "inocente".

- CLARO QUE NO TU DEMONIO! – grito más aterrada que antes.

- Como gustes, bye-bye. – se despidió y se alejo dejando a Sora corriendo por su vida.

- MO! ESTO NO ME PUEDE ESTAR PASAN-UH! – Sora iba tan rápido que no se fijo en la pared frente a ella y choco dándose un buen golpe en la cara, quedando acorralada – IHHH! – grito al notar que no había escapatoria.

Volteo la mirada y vio la enorme mancha que creaban los mosquitos, los mosquitos se abrieron y dejaron pasar a Bianco

- Sora, solo es un chequeo medico, no te preocupes, no dolerá. – intento calmarla.

Sora solo se dedicaba a temblar desde su posición, aquel mar de mosquitos no pintaba nada bueno.

Bianco hizo un ademan con la mano y los mosquitos comenzaron a acercase peligrosamente a Sora, ella solo cerro los ojos esperando lo peor

- CHICHIUE*! – un grito llamo la atención de Bianco, lo cual hizo que los mosquitos dejaran de avanzar.

- Ryota? RYOTA! – Bianco voleo y avanzo hacia el muchacho – Pero mira cuanto has crecido hijo. – se acerco a el y lo abrazo.

- También es bueno verte. – Ryota correspondió al abrazo, y comenzó a platicar de cosas con su padre.

- Aah! – suspiro aliviada Sora, desplomándose.

- Estas bien? – pregunto Yamada intentando ponerla de pie.

- Yamada-kun. – y Sora se desmayo.

Ryota de repente detuvo la plática y le paso el teléfono celular de Yamada a su padre

- Y esto? – pregunto Bianco.

- Hahaue esta en la otra línea y quiere hablar contigo. – contesto el muchacho y se alejo de ahí, Bianco se puso terriblemente pálido y comenzó a hablar

- Ka-kana-chan… - Articulo, y apenas hubo tiempo Kana seguramente le dijo muchas cosas pues se puso aun más pálido.


Shoot 6° parte 2. Blanch, la viuda negra.

Sora ya había reaccionado y se encontraba con Yamada y Ryota almorzando en la azotea, Hanabi seguía inconsciente en la enfermería, el shock de ver a su "querido" tío (nótese el sarcasmo) fue bastante fuerte, y es que cuando todavía vivía en Italia ella era el chivo expiatorio de los experimentos de su tío y prima.

- Así que aquel hombre era tu padre? – pregunto Yamada a Ryota.

- Si, mi padre se había ido junto con mi hermana a trabajar a Italia cuando yo era pequeño, poco tiempo después mi madre, mi abuela y yo nos fuimos a Okinawa. – explico el mayor.

- También tienes una hermana? – cuestiono Yamada.

- Umh! – asintió con la cabeza – Mi hermana mayor. – respondió.

Sora se puso pálida al recordar las comidas de su prima

- Esperen un segundo… - pensó Sora.

No eran sus recuerdos lo que hacia que se pusiera pálida, era el sabor de su propia comida lo que la hacia sentir mal. Sora abrió los ojos desmesurada buscando a Yamada y a Ryota

- IIIIIHHHH! – grito al ver la escena.

Yamada y Ryota estaban inconscientes en el suelo, inmediatamente miro los bentos de ambos, de ahí emanaba una extraña esencia que al llegar a la nariz de un cuervo que sobrevolaba el lugar cayo muerto, eso solo podía significar una cosa

- Blanch. – pensó con horror.

- Te diste cuenta, estas subiendo muchos puntos hoy dame-Sora. – La voz de Reborn se hizo presente.

- No fue el tío Bianco quien dejo a Hanabi-chan en ese estado ¿Verdad? – cuestiono la chica temiendo la respuesta.

- No, no fue Bianco. – respondió Reborn sonriente.

*FLASHBACK*

Sora y Hanabi reciente se habían separado, Sora a la clase espacial de computo y Hanabi a la enfermería, pero en el camino le dio hambre

- Pasare por algo a la cafetería. – comento la inocente chica.

Doblo a la izquierda en una esquina y se dirigió a la escalera para ir a la cafetería y pedirse unos takoyaki* para descansar a gusto

- Me da una orden de takoyaki, por favor. – pidió a la mujer que le daba la espalda, desvió la mirada un momento para sacar el dinero de su bolcillo y cuando volvió a mirar a la mujer frente a ella esta otra vez estaba de espaldas con la orden de takoyaki ya sobre la barra.

- Grazie. – dijo y dejo el dinero en el mismo lugar donde estaban antes los takoyaki.

Se dio la vuelta, tomo la primera bolita y se la metió a la boca, la mastico con normalidad y la trago

3, 2, 1…

- Uhg! –

El rostro de Hanabi se coloreo entre verde, morado, azul y blanco y cayo de manera ruda al suelo

- Aun eres demasiado dulce Hanabi. – dijo la mujer que le daba la espalda en la cafetería.

- Maldita… ¿Quién rayos eres? – sentencio Hanabi desde el piso.

- A penas llevas unos días aquí y ya no me reconoces, eso me entristece Hanabi. – dijo la mujer al voltearse y así poco a poco se fue acercando a Hanabi.

Los ojos de esta se iban abriendo como platos debido al horror.

La mujer frente a ella no parecía pasar de los veinte años, tenia la piel de un color crema, el cabello largo, ondulado y rojo, hasta la cintura, ojos grises, labios carnosos, vestía un pantalón de mezclilla con una estampa de la bandera de Italia en la pierna izquierda, una camisa de algodón desmangada y ajustada, color blanco con el dibujo de una araña en la parte delantera, era una verdadera belleza

- Blanch! – articulo Hanabi y entro en shock.

Se desmayo, con la cara pintada de un color verdoso y burbujas saliéndole de la boca.

- Aun eres una niña Hanabi. – sentencio Blanch.

- Mira nada más como la dejaste. – Bianco llego – Tendré que llevarla a la enfermería, sirve que le hago el chequeo medico. –

Bianco la tomo de las muñecas y la arrastro en dirección de la enfermería.

- Mi juguete se rompió. – dijo Blanch – Bueno, solo debo de ir a encontrar los otros. – y acto seguido se encamino en dirección de los salones.

*FIN FLASHBACK*

La cara de Sora era un poema, no podía creer lo que estaba pasando

- No te vez muy bien Sora. – una sensual voz femenina se hizo presente.

- Ciossu Blanch. – saludo Reborn.

Sora pudo ver a Blanch acercarse por detrás de Reborn

- Reborn! Te extrañe tanto! – Blanch salto la distancia que faltaba y se lanzo a abrazar a Reborn de manera cariñosa.

- Entiende Blanch, la diferencia de edad es demasiada. – le dijo el "bebé" a la mujer.

- No importa, yo quiero a Reborn! – grito Blanch como niña encaprichada.

Sora tenia una cara de WHAT? que me cae que nadie podría tener

- No Sora, tú no quieres saber que pasa, ya has tenido suficiente por hoy. – pensó Sora reclamándose a sí misma.

- Ha pasado mucho Sora-chan. – saludo Blanch.

- Blanch ¿Qué le hiciste a la comida? – pregunto Sora con unas nauseas horribles.

- Bueno, Hanabi se desmayo antes de que jugara con ella, así que fui a buscarlos a ti y a mi hermanito, le pregunte a una chica de lentes y colitas con una diadema y me dijo que seguramente estarían con Yamada Takao, así que le pregunte más información y fue así como llegue a sus salones y cambie los bentos por unos hechos por mi. – explico.

Sora no soporto más, primero Bianco y ahora Blanch, y para colmo el examen sorpresa de computación, Sora no soporto más y se desmayo de nuevo

- Se desmayo. – dijo Blanch.

- Eso parece. – dijo Reborn con calma.

- Bene, ahora si podre hacer los chequeos correspondientes. – dijo Bianco.

- De donde saliste? –

- De donde saliste papá? –

- Acabo de llegar. – contesto – Blanch, ayúdame con Sora, yo me encargo de Ryota y Yamada. –

- Yamada Takao-kun. – señalo Blanch.

- El llamado de la sangre. – agrego Bianco.

- El destino de la flama. – filosofo Reborn.

Y sin más, entre los tres arrastraron a los tres adolecentes a la enfermería.


Sora, Hanabi, Yamada y Ryota apenas podian caminar, parecian espectros, por algun motivo se sentian ultrajados

- Esto nunca paso. - dijo Sora.

- D´accordo. -

- Nunca. -

- Nada en extremo. -

Y los cuatro chicos se dirigieron a sus casas.


DICCIONARIO.-

Takoyaki* Bolitas o croquetas de pulpo.

Chichiue*Padre


WOLAS :3

AQUI LES TRAIGO EL SEXTO CAPITULO. ¿LES GUSTO? OJALA Y SI, EXPRESEN SUS SENTIMIENTOS EN LOS REVIEWS.

GRACIAS POR LEER.

EL PERSONAJE ESCONDIDO ERA BASILICUM.

BYE-BYE.