Los personajes de KHR le pertenecen a la maestra Amano Akira, lamentablemente para los OC´s de este fic, ellos me pertenecen BUAJAJAJAJA! (RISA MALIGNA)
Shoot 12ª Un día… ¿Normal?
Han pasado dos semanas… dos dolorosas, sádicas, crueles e infernales semanas desde que Sawada Sora, a.k.a. Dame-Sora, aceptara convertirse, por las buenas, en la onceava jefa de la familia mafiosa de alto renombre, VONGOLA.
En este pequeño lapso de tiempo, Reborn, tutor personal de la pobre chica y el asesino más poderoso del mundo, no solo le había quintuplicado el entrenamiento a la adolecente, sino que también había añadido tiempo extra a lecciones como etiqueta y protocolo, matemáticas financieras y mercadotecnia, francés y ¿ceremonia del té?
Pero hoy, Reborn había tomado una interesante decisión.
- Hoy descansas. – sentencio con sonrisa infantil el baby-hitman.
- ¿Qué? – cuestiono incrédula Sora, que por cierto estaba llena de vendas.
- Hoy descansas. – repitió el tutor.
Sora observo a su tutor con cara de susto e incredulidad.
- ¡Nona-Kyoko! ¡Nona-Haru! ¡Reborn se enfermo! – grito la menor preocupada desde su cuarto mientras tocaba la frente de Reborn para checar su temperatura.
- Voi chi dite che siete malati?* – fue la respuesta del tutor mientras tomaba el brazo de su alumna y lo retorcia para hacer que Sora callera.
- ¡ITTE! ¡YA ENTENDI! ¡YA ENTENDI! ¡NO ESTAS ENFERMO! – grito con dolor Sora.
Reborn la soltó.
- Itte. – soltó quedito la castaña mientras se sobaba su adolorido brazo.
- Solo disfruta el dia de hoy Dame-Sora, ya que el grande de mi te esta dando permiso. – concluyo.
- Exactamente, ¿Cuál parte de ti es grande? – se cuestiono mentalmente Sora.
Grave error.
PUM, PUM, PUM.
Comenzó a dispararle Reborn, Sora corrió esquivando por poco las balas.
- ¡MO! ¡SE ME OLVIDO QUE PUEDES LEER MIS PENSAMIENTOS! – grito mientras huía de su muy molesto mini-tutor.
Cuando Sora desapareció corriendo calle abajo, Reborn se detuvo en la puerta y miro la dirección que su alumna tomo.
- È il tempo. –
En las manos del arcobaleno su camaleón tomaba la extraña forma de una plasta brillante.
LUGAR: PARQUE NAMIMORI #3.
HORA: 8:55 A.M.
- Aah… Aah… Aah. – respiraba con pesadez Sora, pues había corrido al menos tres kilómetros en un minuto de su casa al parque, todo en pos de huir de su tutor.
Ese sábado a la castaña le había sorprendido que Reborn no la hubiera levantado con una explosión a las cinco de la mañana, como últimamente hacia, para hacerla correr diez vueltas alrededor de un camino previamente planeado por el demo… tutor, mas sin embargo, ese día Reborn le había dejado dormir plácidamente hasta las ocho treinta de la mañana.
- Que extraño, ¿En serio me esta dando el día libre? – se cuestiono en voz alta la castaña una vez recuperado su aliento.
Miro de manera sospechosa a la derecha, luego a la izquierda, después hacia abajo y finalmente al cielo.
Era una bonita mañana de otoño, el cielo estaba despejado y un viento fresco soplaba en el parque.
- Bueno… si me da el día libre, supongo que no es tan malo. – sonrio la castaña mientras miraba el cielo.
Ese día Sora usaba un pantalón de mezclilla que le quedaba un poco ancho, era de un gris desgastado, un cinturón naranja de nailon y hebilla de aluminio, sus converse color rosa, una blusa de cuello corte princesa lisa con mangas tres cuartos color rosa que dejaba ver su lindo ombligo, y una sudadera color naranja con el numero once pintado en la manga, su cabello como siempre iba despeinado y por hoy lo adornaban unos bonitos pasadores rosas y naranjas.
- ¡OI! ¡SORA! – le llamaron.
La susodicha volteo en dirección de la voz.
- Ah! Yamada-kun, ohayo gosaimasu. – saludo Sora a su compañero.
- Ossu! – respondió Yamada cuando estuvo frente a ella.
Esa mañana Takao usaba un delantal y un ogi blanco con unos pantalones de tela gruesa color beige, en su cabeza tenia amarrada un espacie de cordel y en sus pies unas sandalias de paja, también cargaba una caja.
- ¿Haciendo ejercicio? – cuestiono el moreno a la castaña – Eso esta bien, hay que mantenerse sano. – sentencio.
- Bueno, mas o menos. – respondió - ¿Y tu? ¿Qué hay en la caja Yamada-kun? – cuestiono ahora ella.
- ¿Esto? Son utensilios. – contesto – Lo que pasa es que nos contrataron para hacer la comida de una boda y tenemos que ir temprano. –
- Aah. –
TIN-TIN, CONTESTA TAKKUN, TIN-TIN.
Timbro el celular de Yamada.
El muchacho acomodo la caja en su hombro y contesto.
- Hai! Moshi-moshi! Yamada-desu- uhg! Oba-san. – dijo mientras su energía decaía.
Sora miro curiosa esto, era la primera vez que veía a su compañero tan decaído.
- Hai, de inmediato oba-san. –
Yamada termino con la… llamada (N.A. ¿Captan? XD) y colgó el teléfono, por algún motivo se veía entre verde y azul.
- Yamada-kun…
- Estoy bien Sora, lo que pasa es que a veces mi oba-chan es medio estricta, pero no te preocupes, estoy acostumbrado. – interrumpió el muchacho – Mata na, Sora. – se despidió y avanzo por su camino.
Sora asintió y se despidió con su mano.
- Ahora que lo pienso, yo también debería conseguir algo de comer. – pensó la castaña.
Sora hundió su mano en el bolsillo del pantalón y… SORPRESA, había dejado sus cosas en la casa, todo por estar huyendo de Reborn.
- Maldición, mi suerte apesta. – pensó con depresión.
Sora comenzó a caminar mirando hacia el suelo, quizás, solo quizás, Dios se apiadaría de ella y le dejaría encontrar unos cuantos yenes tirados.
- ¿A quien engaño? – se dijo a si misma en voz alta.
Y con un pensamiento lleno de negatividad se acerco a un árbol y se sentó a su sombra para luego mirar al cielo.
- Que bonito esta el cielo hoy. – se dijo y luego se recostó a la sombra de aquel frondoso árbol para luego, poco a poco, quedarse dormida.
Y soñó…
Sora se vio rodeada de oscuridad absoluta.
- Ho-hola. – llamo en las penumbras.
Nadie contesto.
En lugar de eso la penumbra cambio y se difundió un manto color blanco alrededor de la castaña. Sora miro a su alrededor y al mirar hacia abajo descubrió al pequeño Leon a sus pies.
- ¿Qué haces aquí Leon? – dijo mientras se agachaba y recogía al camaleón del suelo - ¿Dónde esta Reborn? – le cuestiono mientras se erguía.
- Nu-fu-fu-fu-fu. – se escucho el resonar de una risa.
Y mientras, Sora sintió en su cuello el filo helado de un cuchillo.
- Finalmente sappiamo, SawadaSora.* – anuncio en italiano la voz de un muchacho.
La voz desconocida era fría, pero lo que más asusto a la castaña fue aquella sensación de vacio a sus espaldas, como si un agujero se hubiera abierto tras de ella y la oscuridad se la quisiera tragar.
El sudor frio se deslizaba por la espalda de Sora y las esperanzas la abandonaban. Nuevamente todo a su alrededor cambiaba de color, ahora a un intenso rojo y la chica vio con horror como poco a poco todos sus amigos aparecían a sus pies…muertos.
- Nu-fu-fu-fu-fu. – rio de nuevo el extraño sin apartar el helado cuchillo del cuello de Sora - Bella, ¿Non ti pare?* –
- No... – susurro con dolor la castaña. – No... ¡NO! – lloro.
De repente de entre los brazos de Sora, Leon surgio, y con un hagil salto se avalanzo sobre el atacante de la menor y le mordio la oreja. Inmediatamente este solto a Sora y avento al camaleon contra el suelo, pero el pequeño compañero del pequeño hitman cayo sobre la cabeza de Sora.
- Nu-fu-fu-fu-fu. Migliorci vediamoun altro giorno. Fino adallora, undicesimaVongola.* – sentencio la voz antes de desaparecer.
Sora observo como todo se desvanecia y con el miedo incrustado en el corazón, desperto.
Sora abrio sus grandes y castaños ojos con panico, temiendo que lo primero con lo que se encontrara fueran los cadaveres de aquellos a quienes ama, pero en lugar de eso se encontro con aquel resplandeciente azul que le habia arrullado.
- Que sueño tan horrible. –se dijo mientras se ponia en pie – Es la ultima vez que me duermo sin nada en mi estomago. – se prometio mientras limpiaba las lagrimas que salieron por su extraño y terrorifico sueño.
- !ONCEAVA¡ - resono la voz de Hanabi llamandola.
Sora volteo su cabeza en direccion de la voz de su prima y sonrio con verdadero alivio al ver a la peli-plata acompañada por Ryota, Lamb y Chao-lin.
- Todos estan bien... todos van a estar bien... yo los protegere. – se dijo Sora mientras Lamb saltaba sobre de ella.
- ÑA-JA, BAKA-SORA OLVIDO SUS COSAS. – se burlo la ovejita traviesa de ella mientras la abrazaba.
- Nosotros traer. – informo Chao-lin con un leve sonrojo ante a sonrisa de la castaña.
- Onceava, salio tan rapido que no se trajo ni su celular ni su dinero, asi que se los traje. – le dijo Hanab mientras le daba a Sora un estuche de celular y un monedero con forma de león.
- Y yo le acompañe como un guardia EXTREMO. – se anuncio Ryota.
- Gracias. – dijo la futura jefa mafiosa mientras sonreia con felicidad.
Guru-grour-grun.
Resono un extraño gruñido.
- ¡UN MOSTRO! –
- ¡UN MOSTRO! –
Gritaron los pequeños mientras se abrazaban con fuerza a Sora, Hanabi y Ryota por su parte se posicionaron en forma defenciba frente a su prima.
- Esto... Chicos... Ese fue mi estomago. – informo Sora – Tengo algo de hambre. – confeso con vergüenza.
- No tema onceava, por ahi hay un puesto de takoyaki, de inmediato le traigo una orden. – dijo Hanabi.
- ¡LAMB-SAMA TAMBIEN QUIERE TAKOYAKI! – grito la ovejita mientras revolvia más el cabello ya revuelto de Sora.
- Yo tambien querer. – pidio Chao-lin desde los brazos de Sora.
- Hanabi-chan, ¿Por que no mejor van tu y Ryota-nichan por el takoyaki, asi sera más sencillo traer toda la comida. – sugirio la castaña.
- EXTREMO, voy contigo Hanabi. – sonrio Ryota a la italiana.
- No entiendo para que, pero ya que la onceava lo pide. – se resigno la peli-plata con un ligero sonrojo debido a la sonrisa del mayor.
Y asi ambos dieron media vuelta y fueron en busca de la comida.
- Ahora, ¿Por que ustedes dos no van a los juegos un rato? Yo les llamo cuando lleguen con la comida. – sugirio con una calida sonrisa Sora a los niños.
- SI! –
- HAI! –
Afirmaron los dos menores.
Dicho y echo, los dos pequeños salieron corriendo en direccion de los juegos. Sora los miro con una sonrisa.
- Si que son revoltosos. – señalo una voz.
- Estan en la edad, es normal. – contesto Sora aun mirando a los pequeños.
- Y, ¿Desde cuando se gustan los otros dos? – cuestiono otra vez la voz.
- No estoy muy segura, pero creo que se... Eh? – Sora se callo de repento al notar que hablaba con alguien.
Con curiosodad volteo la vista hacia el suelo y ahi lo vio.
Recostado contra el árbol en el cual ella habria estado durmiendo hace un rato, del otro lado del árbol, donde habia más sombra, se encontraba la persona más aterradora, despues de Reborn claro esta, que hubiera conocido en su vida.
El cabello negro ebano corto y peinado con desenfado, los afilados y oscuros ojos ahora mirandola con tranquilidad, la piel clara y el uniforme de otoño de namichu, pantalones negros, zapatos del mismo tono, un blazer negro sin mangas, corbata roja, camisa de algodon gruesa color blanco y una banda en el brazo derecho con la palabra diciplina escrita en ella.
- ¡HIBIKI-SAN! – grito con horror la menor.
La imprecion fue tal que cayo sentada en el suelo.
- Que escandalosa eres. – señalo Hibiki con un suspiro.
- Pe-perdon, n-no queria gritar asi, l-lo siento. – se disculpo la castaña inclinando la cabeza.
Un extraño silencio se formo entre los dos.
Hibiki miraba a Sora con curiosidad. La chica le causaba una extraña sensacion de tranquilidad y al mismo tiempo deseaba molestarla de alguna forma, sus expreciones eran siempre muy graciosas.
Sora miraba a Hibiki con algo de miedo, ¿Por que le miraba asi?
- Ahora que lo veo bien...Hibiki-san... se parece un poco a Hanabi –chan. – penso la menor.
- ¡ONCEAVA! ¡YA VOLVIMOS! – se ecsucho el grito de Hanabi a lo lejos.
- Escandalosos. – dijo Hibiki una vez más.
Se puso de pie y se retiro de ahi.
- Sora, a primera hora en la escuela el lunes... Te dare hasta partirte. – señalo el prefecto dandole la espalda a Sora mientras sonreia divertido.
- ¡¿POR QUE? – grito llorando la castaña.
- Escandalo. Lo odio. – respondio el prefecto.
- ¿Que clase de respuesta es esa? – penso la menor con los ojos llorosos. – Un segundo, ¿Me llamo por mi nombre? –
- Onceava, ¿Qué mira? – cuestiono Hanabi al llegar al lado de Sora.
- Estas concentrada al EXTREMO Sora. – señalo Ryota.
- N-no, no pasa nada. – respondio con inseguridad la castaña - ¿Qué rayos pasa aqui? – penso con algo de dolor de cabeza.
Mientras Ryota preparaba el sitio donde se sentarían a comer, Sora y Hanabi fueron a recoger a Lamb y a Chao-lin de los juegos, pero cuando llegaron al lugar destinado los dos pequeños se encontraban, como siempre, peleando.
- ¡QUE NO! ¡LAMB-SAMA NO HIZO ESO! – gritaba y lloraba la ovejita.
- ¡QUE SI! ¡LAMB NO AGUANTAR Y HACER PIPI! – acuso el chinito.
- ¡QUE NO! –
- ¡QUE SI! –
- ¡QUE NO! – lloro aun más fuerte Lamb mientras metía sus manitas entre su súper rizado cabello y sacaba unas granadas.
- ¡LAMB! ¡ESPERA! – grito Sora intentando detener a la menor.
- ¡ESPERE, ONVEAVA! ¡ESAS GRANADAS SON...! – sujeto Hanabi a Sora por la cintura.
PUM! PUM!
Explotaron las granadas que Lamb aventó, y Lamb y Chao-lin habían sido victimas de la explosión.
Sora miro con horror el lugar donde hacia unos instantes habían estado los pequeños, su corazón se encogió y las lagrimas se acumularon en sus ojos, ¿Ahora que le diría a sus abuelas? Y más importante aun, si no podía detener los berrinches de Lamb, ¿Cómo iba a ser una jefa mafiosa?
- Por Dios. – susurro horrorizada la castaña cayendo hincada en forma de derrota.
- Tranquilícese por favor, onceava. – pidió Hanabi con voz tranquila – Los dos están bien. Las granadas que Lamb uso no eran granadas comunes. – explico la ojiverde.
- ¿Eh? – miro Sora a su prima con lagrimas en los ojos.
Una espesa nube de humo, que poco a poco se fue disipando hasta mostrar dos figuras desconocidas para la castaña.
Una muchacha de unos catorce años, cabello rizado color negro con matices verdes, largo hasta el nivel de los hombros, con dos cuernitos en forma de caracol adornando su cabellera sedosa y brillante, ojos, o mejor dicho ojo, pues solo uno de ellos estaba abierto, color verde, pecas por las mejillas y la nariz, piel clara y bien cuidada, labios carnosos y rosas, usaba una playera de algodón color verde claro con el dibujo de una oveja, pantalones entubados de mezclilla clara, zapatos con tacón de tres centímetros color verde, era alta y delgada, muy bonita.
La otra sombra pertenecía un chico que debía tener la misma edad que la chica a su lado, de corto cabello oscuro y dos mechones al frente, ojos medianos y algo alargados de color castaño oscuro, piel de un tono crema, era guapo, usaba una camisa de estilo chino clásico color azul oscuro, pantalones ligeramente holgados color blanco y unos zapatos color azul claro.
Sora observo a los recién llegados con atención.
- ¿Qué paso? – se pregunto el muchacho mientras miraba alrededor – Lamb, ¿Qué hiciste? – cuestiono acusadoramente a la chica que le acompañaba.
- ¿Por qué siempre asumes que la culpa es solo mía Chao? – respondía con voz sueva la muchacha.
- Porque siempre lo es. – aseguro el chico.
Y fue así como ambos se enfrascaron en una discusión.
- Ni pasados diez años pueden dejar de comportarse como niños. – dijo en un suspiro Hanabi.
Eso capto la atención de Sora.
- ¿Diez años? – cuestiono la castaña a su prima.
- Um! – asintió Hanabi – Las granadas que la oveja idiota uso son llamadas "Granadas de los diez años a futuro" y tienen la habilidad de que cualquier persona que es golpeada por una de ellas es intercambiado por su yo de diez años en el futuro. – explico.
- ¿Su yo de diez años en el futuro? ¿Quieres decir que esos dos son… - Sora dejo su pregunta incompleta.
Hanabi asintió mirando a la pareja de adolecentes que discutía.
Sora volteo a ver a los futuros Lamb y Chao-lin incrédula.
- ¿Lamb?... ¿Chao-kun? – llamo con incredulidad la castaña.
Ambos adolecentes se giraron a mirarla de teniendo su pelea.
- Vongola. – dijo Lamb mirando a Sora con sorpresa.
- So-sora-san. – tartamudeo Chao con un leve sonrojo en las mejillas.
Sora se acerco más y toco el rostro de Lamb… para luego jalarle los cachetes con todas sus fuerzas.
- ¿Tienes idea del susto que me diste? – cuestiono Sora con ojos fríos a la Lamb adolecente - ¿Tienes idea del horror por el que pase? Pensé que te habías matado junto con Chao, jamás vuelvas a darme un susto de estos Lamb, casi me da un infarto. – regaño la castaña.
- Lo shientoo. – lloro Lamb mientras Sora le jalaba aun más las mejillas.
Chao miraba la escena con una sonrisa.
- ¡IDIOTA! – regaño Hanabi mientras le daba un golpe en la cabeza a la Lamb adolecente.
- ¡ITTE! – lloro por ultima vez Lamb y Sora la soltó.
- ¿Se puede saber de donde sacaste esas granadas, oveja idiota? – cuestiono Hanabi con enfado – Sabes muy bien que en este tiempo apenas y son prototipos, usar esas cosas es muy peligroso. – regaño.
Lamb comenzaba a gimotear
- De-bo re-resis-tir- WUAHHHH! – y comenzó a llorar.
Una gotita resbalo por la nuca de Sora, Hanabi y Chao.
- No ha cambiado nada. – pensaron al unisonó.
- Espera, ¿Prototipo? – Sora dirigió una mirada a Hanabi.
- Así es, Sora-san. – contesto Chao – En este tiempo las "granadas de los diez años a futuro" son un prototipo de maquina del tiempo creado por el arcobaleno llamado verde junto con la colaboración de científicos de renombre tales como el doctor Irie Shoichi y el doctor Spanner y el señor Giannini, los tres reconocidos por la comunidad científica y trabajadores actuales de Vongola. – explico Chao con voz pausada y tranquila.
- Tengo entendido que antes era un "Bazuca de los diez años a futuro". – compartió la ojiverde.
- ¡¿UNA BAZUCA? – grito Sora perpleja.
Hanabi y Chao asintieron.
- Pero la bazuca no era tan efectiva como las granadas. – sentencio Hanabi – La bazuca tenia un efecto de solo cinco minutos, mientras que las granadas tienen uno de quince, además, para que la bazuca funcionara tenias que meterte dentro de ella. – concluyo.
- Meterse… dentro. – dijo Sora no muy convencida - ¿En que demonios pensaban en ese entonces? – se cuestiono con un tic en el ojo y una gotita en su sien.
- ¡HEY! ¡¿QUÉ ESTAN HACIENDO? ¡LA COMIDA SE ESTA ENFRIANDO AL EXTREMO! – llamo la voz de Ryota.
- ¡YA VAMOS, RYOTA-NICHAN! – le respondió Sora – Muy bien chicos, es hora de comer así que Lamb deja de llorar o no podrás comer takoyaki. – pidió Sora.
Y como si de hechizo mágico se tratare, la muchacha, que se había abrazado a si misma y había formado un pequeño ovillo gimoteador, se puso de pie, se sacudió la ropa, se sacudió el pelo y con toda la serenidad y coolness del mundo dijo.
- ¿A qué esperan? Vamos. – y lidero el camino.
- ¡OYEME, MOCOSA! ¡¿QUIÉN RAYOS TE CREES QUE ERES? – grito Hanabi detrás de Lamb empezando a regañarla.
Chao-lin inclino la cabeza he hizo un ademan que indicaba a Sora que podía ir al frente. Sora asintió y avanzo con Chao detrás de ella.
- ¿Quiénes son ellos? ¿Dónde están los pequeños extremos? – cuestiono Ryota.
- Llegaran luego. – contesto Hanabi quitándole importancia a la "ausencia" de los niños.
De este modo Sora y los demás tomaron asiento en una mesa de concreto que estaba en una zona designada para parrilladas en el parque.
- Ittadakimasu! – dijeron todos antes de levantar las ordenes de takoyaki y comenzar a comer.
PUFF! PUFF!
Se escucharon unas pequeñas explosiones y los adolecentes Lamb y Chao-lin habían vuelto a ser los pequeños y traviesos Lamb y Chao-lin.
- Lamb-sama esta muy llena. – se quejo Lamb dejando los takoyaki en la mesa.
- Chao-lin también estarlo. – señalo en chinito e imito el gesto de la ovejita.
- Pero si apenas he íbamos a almorzar. – anuncio Sora mirando preocupada a los pequeños.
- Lo más probable es que les hayan dado de comer en el futuro onceava. – informo Hanabi.
Sora asintió.
- Lamb, Chao-kun, vayan a descansar. – pidió amable la castaña a los pequeños.
Ambos asintieron y se fueron a recostar en el mismo árbol donde Sora había soñado su apocalipsis personal.
- Que llena quede. – informo Sora mientras se sobaba la panza.
- Estoy de acuerdo onceava. – secundo Hanabi.
- Fue un almuerzo EXTREMO. – dijo Ryota entusiasta con las brazos al aire.
Como Lamb y Chao se habían dormido y no habían comido sus respectivas ordenes de takoyaki Sora, Hanabi y Ryota se tuvieron que repartir la comida extra, los tres estaban a reventar.
- Oh! ¡BOSS! ¡LOS ENCONTRE! – grito una voz familiar.
Los tres chicos voltearon en dirección del grito y vieron a Diana y a Rosario acercándose a ellos.
- Diana-san, Rosario-san, hola. – saludo Sora.
- Buona giornata, Sora.* – respondio Diana.
Rosario inclino la cabeza en forma de saludo.
- ¿Sigues aquí? Cavallone. – cuestiono Hanabi.
- Pero por supuesto, estoy conociendo a mi dulce hermana. – sentencio Diana mientras se sentó y abrazo a Sora.
- ¿Tienen hambre? Nos sobraron takoyakis. – informo Ryota.
- No, pero gracias Ryota-dono. – se rehusó cortésmente la mujer.
- Comimos en casa. – señalo Diana con una sonrisa – Nona-Kyoko y nona-Haru hicieron un almuerzo delicioso. – concluyo.
- Bueno, al menos no trajiste a esa cosa, ¿Verdad? – cuestiono de forma acusadora Hanabi.
- ¿Te refieres a Enzo? Que cruel eres Hanabi, ¿Cómo esperas que deje a mi dulce tortuga encerrada cuando hace un día tan bonito? – argumento la Cavallone.
- Tú no aprendes. – dijo cansada la peli-plata.
- ¿Y donde esta Enzo, Diana-san? – pregunto Sora.
Después de lo que había pasado hace dos semanas Sora había sido la encargada de más o menos monitorear, junto con Rosario, a la "dulce tortuga".
- Lo puse en… - y metió la mano en su bolsillo – Lo puse en… - el rostro de Diana se puso azul – Lo puse en… - Diana estaba sudando a chorros.
- Lo perdiste. – afirmo Hanabi dirigiéndole una mirada llena de ira.
Diana no respondió, solo atino a sonreír de manera estúpida.
- Boss. – dijo Rosario algo frustrada.
- Diana-san. – dijo Sora con una gotita resbalándole por la nuca.
Y un viento fresco soplo en medio del silencio.
- ¡HUYAN! – paso gritando un hombre.
- ¡KYA! ¡UN MONSTRUO! – paso gritando una mujer.
Sora y los demás dejaron a los pequeños en un lugar más seguro para después dirigirse en dirección de la "dulce mascota" de Diana.
- ! – rugió la mega tortuga.
- ¡EXTREMO! – grito Ryota al ver a Enzo.
- Cavallone, después de esto recuérdame matarte. – pidió Hanabi mientras desenredaba sus collares de sus muñecas.
- ¿Dónde esta Sora-dono? – cuestiono Rosario al no ver a Sora junto a ellos.
- ¡ESTOY AQUÍ! – grito Sora.
Cuando todos se preparaban para la batalla Enzo tomo a Sora con su hocico, y justo ahora la castaña se columpiaba peligrosamente a una altura de 250 metros de altura.
- ¡SALVENME! – pidió con lagrimas en los ojos la futura jefa mafiosa.
- ¡ONCEAVA! ¡RESISTA! –
- ¡ESO ES EXTREMADAMENTE EXTREMO, SORA! –
- ¡SORA-DONO, NO DEJE QUE SE LA COMA! –
- ¡SORA, NO TE MUERAS, SINO ME VAN A REGAÑAR! –
- ¿Solo eso le preocupa? - pensaron al mismo tiempo Hanabi, Ryota y Rosario.
Y antes de que pudieran hacer algo Enzo movió su cabeza y lanzo a Sora al cielo y la atrapo en el interior de su hocico.
- ¡ONCEAVA! – grito con horror Hanabi.
- ¡EXTREMO SORA! ¡LUEGO VOY YO! – grito Ryota.
- ¡SORA-DONO! – grito con la cara azul Rosario.
- ¡MERDA! ¡NONO, ZIO TSUNA Y REBORN VAN A MATARME! – grito Diana sacando de entre sus ropas su látigo - ¡ROSARIO! ¡AYUDAME AQUÍ! – ordeno.
*Dentro del hocico de Enzo*
El lugar era oscuro y húmedo, la lengua de Enzo era rosa y viscosa, los colmillos de afilados y apestaba… ¡Uf!... El pañal de un recién nació huele mejor.
Y Sora se encontraba agarrada fuertemente a la campañilla (ese extraño pedazo de carne que cuelga entre tu garganta y tu boca), llorando, pero eso si, no se soltaba.
- ¿Por qué todo parece pasarme solo a mí? – lloro.
- ¡GROAR! – rugió Enzo.
Sora se aferro más fuerte a la campanilla del animal.
- ¡IIIIIIIHHHHHHH! – lloro aun más fuerte la castaña – Ok. Sora, cálmate. – se dijo – Puedes salir de esta, creo. – se volvió a decir no muy convencida.
La castaña comenzó a mirar a su alrededor buscando algo que pudiera ayudarle a hacer que la tortuga la escupiera, y fue ahí donde se dio cuenta de donde estaba agarrada para que Enzo no se la tragara, y comenzó a hacerle cosquillas.
*De regreso con los demás*
- ¡BOSS! ¡ALGO LE PASA A ENZO! – informo Rosario.
Diana dejo de atacar a su mascota junto con Hanabi y Ryota y retrocedieron.
- ¡GROAR! – volvió a rugir Enzo, pero esta vez acompañado por vomito.
- Asqueroso en EXTREMO. – dijo Ryota.
- Totalmente d'accordo.* – concordo Hanabi.
Diana y Rosario asintieron con cara de asco.
Y devido al fuerte vomito Enzo acabo volviendo a su tamaño normal y Sora estaba en el suelo, con los ojos en espiral llena de la sustancia biscosa y mal oliente.
LUGAR: CASA DE LA FAMILIA SAWADA. JAPÓN.
HORA: 3:30 P.M.
La puert fue abierta por Rosario, Ryota entro cargando a Chao-lin y Habani cargando a Lamb, luego Diana entro con Enzo amarrado enteramente con una cadena con una cadena graesa y pesada, despues de ella entro Sora con carade cansancio.
Rosario cerro la puerta, Ryota y Hanbi llevaron a los niños a su cuarto, Diana se despidio junto con Rosario y se fue de regreso a Italia.
Sora se quedo parada frente a las escaleras.
- ¿Como estuvo tu dia? – pregunto Reborn mientras jugaba con su mascota.
- Me valearon, tuve el sueño más terrorifico de mi vada, hable cara a cara con un demonio, sin morir, vi crecer a los pequeños que considero mis hermanitos y luego los volvi a ver convertirse en los pequeños que son y casi me come una tortuga gigante. – dijo Sora con cara indiferente.
- Suena a Un dia ocupado. – dijo Reborn.
- ¿Y sabes cual es la cosa que más me asusta? Este a sido el dia más normal que he tenido desde que llegaste. – admitio la menor con la cara entra azul y blanco.
Reborn sonrio con malicia.
- Y esto es solo la punta del iceberg. – dijo el hitman con burla.
- Lo se. – lloro la castaña.
DICCIONARIO.-
Voi chi dite che siete malati?* Quien dices que esta enfermo?
Finalmentesappiamo, SawadaSora* Al fin nos conocemos, Sawada Sora.
Bella, ¿Non ti pare?* Hermoso, ¿No lo crees?
Migliorci vediamoun altro giorno. Fino adallora, undicesimaVongola.* Mejor te vere otro dia. Hasta entonces, onceava Vongola.
Buona giornata, Sora.* Buen dia, Sora.
Totalmente d'accordo.* Totalemente de acuerdo.
POBRE SORA. A VECES SIENTO QUE ME PASO CON ELLA.
PERO EN FIN, QUIEN LA MANDA A SER LA NIETA DE TSUNA.
BUENAS NUEVAS MIS QUERIDOS LECTORES, HE CREADO UN GRUPO EN FACEBOOK SOBRE MI FIC.
AHI PODRAN ENCONTRAR IMAGENES DE LOS PERSONAJES, Y ME GUSTARIA QUE COLOCARAN SUS PRECIOSOS COMENTARIOS UN POCO MÁS ESPECIFICOS CON RESPECTO A MI FIC, ASI COMO TAMBIEN SUGERENCIAS.
EL NOMRE DEL GRUPO EN FACEBOOK ES: FANFIC "11 GENERAZIONE"
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