Los personajes de KHR! le pertecen a la maestra Amano Akira. Desgraciadamente para los OC´s de este fic, ellos me pertecen a mí, MUAHAHAHAHAHA OuÓ!
Shoot 20°
Una pareja de adolecentes de alrededor de 17 años caminaban abrazados mientras caminaban por un oscuro pasillo. Un muy oscuro, tétrico, siniestro, retorcido, tenebroso y perturbador pasillo. La chica, que usaba un uniforme de marinerita, abrazaba a su novio como si su vida dependiera de ello. El chico, que usaba un uniforme de pantalón y saco, avanzaba con el terror gritando en sus ojos. Las tenebrosas sombras que los rodeaban se tornaban en seres abismales y terroríficos.
La parejita tenía más de media hora de haber entrado a aquel lugar y aun no habían encontrado la salida, la desesperación y el terror comenzaban a apoderarse de sus pubertas cabecitas.
- M-Mi-k-kun, ¿Cu-cu-cuando vamos a salir de aquí? Di-dijiste qu-que este ti-tipo de cosas eran tu-tu especialidad. – reprocho la chica a su novio.
- Tra-tra-tranquila Ki-Ki-Ki-Kino-chan, te-te aseguro qu-que saldré-saldremos de aquí pro-pronto. – intento tranquilizar el chico a su chica.
Repentinamente una fuerza misteriosa los tomo a ambos y los alzo contra el suelo.
La pareja grito.
La fuerza los lanzo contra el piso duro y frio y los arrastro por el suelo hasta que los hizo chocar contra un espejo que estaba colocado al final del pasillo, los trozos del espejo roto rasgaron las ropas de la pareja y los rostros de estos, la sangre empezaba a brotar de las heridas y más gritos fueron escuchados.
- Kokuro, ¿Estas extremadamente seguro de que nadie va a necesitar asistencia médica y/o psiquiátrica cuando salgan de ahí? – cuestiono desde afuera de su salón Ryota.
Sobre la puerta detrás de él se leía un cartel que decía CASA DE LOS HORRORES DEL SALON 2-D, no apto para menores de edad, personas con problemas cardiacos o débiles mentales, entre bajo su propio riesgo y bajo su propia responsabilidad, el grupo 2-D y la secundaria Namichuu no se harán responsables por las posibles consecuencias resultantes de que entre a esta atracción. Que tengan buen día y disfrute del festival escolar.
- Tranquilo, solo use unas ilusiones de bajo nivel para hacer que las cosas fueran un poco más excitantes ahí dentro, estarán bien…
- KYAAAAAAAAAAH! SALVENME! ME COME! ME COME!
Interrumpió un grito desgarrador las palabras del joven con cabello frutal.
Ryota le miro de manera acusadora mientras se cruzaba de brazos.
- ¿Ya te dije que en el salón de Sora y Hanabi están haciendo un maid café y que Gokudera esta usando un trajecito de sirvienta muy bonito? – informo Kokuro esperando que Ryota se dirigiera a ver a la peliplata.
- ¿Por eso no dejaba que ni Yamada, ni yo nos acercáramos a su salón para ver que iban a hacer para el festival? – cuestiono el luchador olvidándose por completo del asunto de la casa de los sustos.
Kokuro asintió inocentemente.
- Te dejo el local. – dijo Ryota mientras salía corriendo en dirección del salón 1-C.
- Y ahora, ¿Quién sigue? – cuestiono el de ojos bicolor a las personas que estaban haciendo fila para entrar a la atracción.
Las personas en la fila temblaron al ver la sonrisa del muchacho mientras otro grito desgarrador salía de la sala.
Ahora, mientras Ryota corre por los pasillos de la secundaria, permítanme explicarles que es lo que esta pasando.
*FLASHBACK*
En la casa de la familia Sawada un grupo de seis adolecentes y un supuesto bebé se encontraban en medio de una discusión.
Kokuro no había tenido permitido entrar a la casa hasta que los demás resolvieran sus dudas.
- Haber si entendí bien. – empezó Kurumi - ¿Este tipo con cabeza de piña fue el que ataco a los prefectos la semana pasada? –
Los demás asintieron.
- ¿Los uso como marionetas para lastimar a Sora-chan, aparte de que la apuñalo e intento matarla? – continuo la chica de lentes.
Los demás asintieron.
- ¿Y aun así lo van a dejar entrar a la casa de Sora-chan y dejarlo vivir como si nada? – termino Kurumi mientras rodeaba su estomago con sus brazos. Otra vez empezaba a sentirse ansiosa.
Los demás no asintieron, en lugar de eso miraron a Reborn que estaba sentado en su sillón personal mientras tomaba un sorba de su taza de café.
- Es correcto. – respondió Reborn cuando redirigió su atención a los adolecentes.
Estaban todos sentados en el comedor.
Kyoko y Haru decidieron que debían hacer un festín en honor a su nuevo inquilino y darle una cálida bienvenida, los otros fueron invitados a unirse a la comida.
- Reborn-san, no creo que esta sea una buena decisión. – hablo Hanabi mientras cruzaba sus brazos sobre su pecho.
- Estoy de acuerdo con Gokudera Hanabi. – se unió Hyoga – La piña a probado estar lo suficientemente podrida como para acabar de agusanarse en Vindice como juguete de Vichenstein. –
- ¿De quien fue la extrema idea de liberar a Kokuro de todas formas? – pregunto algo irritado Ryota.
- Si Sora, dinos, ¿De quien fue la idea? – cuestiono divertido Reborn a su alumna.
La susodicha comenzó a sudar y reír nerviosamente.
- Onceava. – llamo preocupada Hanabi a su prima.
- Etto… ¡¿Qué?! ¡¿Qué dices Haru-bachan?! ¡No te oigo! Mejor voy a ver que se le ofrece a Haru-bachan antes de que…
CHIU!
Un disparo interrumpió la mala excusa que Sora intentaba dar para salir huyendo.
- Sawada Sora. Explica. Ahora. – demando Hyoga.
- No pude dejar que se lo llevaran. – empezó la castaña – El solo hacia lo que creía mejor para su familia, tenia miedo y se sentía solo. No podía dejar que se lo llevaran a prisión solo porque estaba confundido y asustado. – explico la menor.
- Esa actitud un día de estos te llevara a tu propia destrucción Sawada Sora. – regaño Hyoga.
- ¿Te das cuenta de que esta decisión es muy arriesgada? ¿Y si vuelve a intentar lastimarte? – cuestiono algo irritado Takao.
- No lo hará. – respondió Sora.
- ¿Qué te lo asegura? – cuestiono Hanabi.
- Solo sé que no lo hará de acuerdo. No sabría decir exactamente que es lo que me hace confiar, pero les aseguro que Kokuro no intentara nada otra vez. – respondió Sora con convicción – Quizás. – dijo al final tan quedito que nadie la escucho.
Los demás se miraron entre si, no muy seguros de lo que estaba a punto de ocurrir.
- Si la jefa lo dice. – señalo Kurumi.
- Si tan segura estas, cuentas conmigo. – acepto Hanabi mientras de daba una sonrisa sincera.
- Esto va a ser aun más extremo con Kokuro cerca. – sonrió Ryota.
- Pues a mi no me convence mucho, pero si el chibi dice que no hay problema. – decía Takao mientras se encogía de hombros.
El prefecto se guardo su opinión. Hyoga simplemente se dio vuelta, avanzo hasta la salida, abrió la puerta y le dio una venenosa mirada a la persona que se encontraba sentada en la acera.
Kokuro se volteo al sentir el aura asesina de su ¿amigo de la infancia?
- Tócale un solo pelo y te mostrare un infierno que ni el bastardo de tu padre querría ir ahí. - amenazo el prefecto.
- Pff, por favor Hyoga. Sabes perfectamente que me gustan las mujeres mayores y con cierta pasión por las peleas y las películas de SAW, como tu hermana. Además, si intentara cualquier cosa el arcobaleno me castraría al menos cien mil veces antes de pedirle a Vichenstein que me torture al estilo de la inquisición por el resto de la eternidad. –
Hyoga le dirigió una última mirada furiosa y salió de la escena.
- Kokuro, ya puedes pasar. Perdón por dejarte afuera. – señalo Sora al salir a ver si Hibiki y Kokuro nuevamente se estaban matando. Ver que no había rastro de ninguna pelea la tranquilizo bastante.
- No hay problema Sora. Ellos tienen razón al no confiar en mí. – dijo Kokuro mientras entraba a la casa.
- Si bueno. Lo hecho esta hecho, todo lo que podemos hacer es seguir. – respondió Sora.
- ¿Y si sale mal? – cuestiono divertido el de cabello frutal.
- No presiones. Aun estoy preocupada por lo que podría pasar mañana en la escuela. –
- No te preocupes piccola principessa, me portare bien. Te lo debo. –
Sora le dedico una sonrisa tímida al de cabello frutal y lo guio hasta la sala/comedor donde los demás los esperaban.
El instinto asesino de Hanabi, Takao y Ryota choco de lleno contra la sombría aura de Kokuro haciendo que el aire se hiciera vicioso y pesado.
Las reacciones de los demás dentro de la casa ante la situación fueron variadas.
Reborn sonrió divertido mientras su fedora cubría el brillo malicioso de sus ojos, Kurumi se abrazó el estomago con fuerza y se agachaba poco a poco en su silla mientras su rostro se pintaba delicadamente de azul, Lamb y Chao dejaron de jugar y se escondieron debajo de la mesa, y Sora se para incomoda entre los tres aspirantes de asesinos y el asesino real.
- Sora-chan, Sora-chan. Podrías venir a la cocina y ayudar un poco. – llamo Kyoko desde la cocina.
No muy segura de que hacer, Sora miro la situación a su alrededor y poco a poco se movió en dirección de la cocina, pero antes de desaparecer por la esquina la castaña se detuvo y volteo en dirección de su familia.
- ¿Me prometen que cuando vuelva de la cocina el resto de la casa va ha estar en optimas condiciones, entera y con techo? – pregunto Sora a Hanabi, Takao y Ryota con ojos suplicantes.
- Tranquila onceava, me asegurare que esta bola de monos de circo no hagan un lio. – aseguro la peli plata.
- Estaremos bien Sora. – Tranquilizo el jugador de básquet ball.
- Olvida tus extremas preocupaciones hermanita. – sonrió Ryota.
- ¿Me prometes que sus mentes estarán intactas y no jugaras con sus miedos hasta volverlos vegetales? – dirigió ahora Sora la mirada suplicante, y un poco inquisitiva, a Kokuro.
- Considerando su estado mental actual… no creo poder causar más daño. – respondió Kokuro.
Sora le dedico una mirada de cachorro pateado y hambriento.
- Está bien. – admitió al final el de cabeza de piña – Lo prometo. –
- Reborn, no le des más leña al fuego. – advirtió Sora a su tutor.
- Tranquila. Para eso se bastan solos. – respondió el hitman.
La castaña asintió una vez sintiéndose satisfecha y desapareció por una esquina hacia la cocina.
Esta de más decir que esa tarde la casa Sawada/Gokudera acabo peor que zona de guerra, las ventanas rotas, el techo, antes triangular, adapto una forma de cúpula debido a las explosiones, el cuarto de Sora acabo en la sala, el de Hanabi en el comedor, el de Lamb y Chao entre el techo y el suelo.
Cuando Sora, Kyoko y Haru salieron de la cocina y vieron semejante desastre, la castaña menor le dedico una mirada incrédula a sus amigos y familiares, Kurumi se había caído hacia atrás, su cabello y anteojos siendo destruidos por las explosiones y su rostro y uniforme chamuscados, los demás se encontraban en condiciones similares, solo que de pie, apuntándose unos a otros con sus deditos acusadores.
Al día siguiente Sora fue levantada por una muy hiperactiva Lamb que no dejaba de saltar sobre de estomago, sacándole todo el aire.
- Listo, Lamb ha despertado a Sora, ¿Me das mi dulce, Reborn? – anuncio la pequeña ovejita al mini-hitman.
- ¿Quién diría que puedes hacer un buen trabajo? Quizás no seas tan idiota como tu abuelo. – decía Reborn mientras le daba el dulce de manzana a Lamb y esta se iba a la cocina.
Esa mañana Sora descubrió que Kokuro tarda demasiado en el baño, que Hanabi tiene más fuerza de la que pensaba, tiro la puerta del baño de una patada, y que su suerte es más negra que el carbón, pues no solo no alcanzaron a desayunar, sino que llegaron tarde y por ende Kokuro y Hibiki se enfrascaron en una mortal batalla que concluyo con Sora, siendo pateada por Reborn, en medio de ambos y con suficientes cortes y golpes como parecer momia por el resto del día, todo esto antes de las 8:30 am.
Cuando por fin lograron llegar al salón y empezar las clases del día fue cunado se enteraron de que el mayor evento de la secundaria estaba por venir.
- La próxima semana es el festival cultural escolar. – anuncio el maestro encargado - ¿Alguna idea para el local? –
Varias ideas fueron escuchadas, desde una galería de peluches, hasta un maid café, y adivinen cual gano, exacto, el maid café.
Hanabi se opuso rotundamente alegando que no iba a dejar que Sora usara semejante atuendo frente a un montón de pervertidos, pero cuando estuvo a punto de volar al profesor encargado entro "Borin-sensei."
- No te preocupes Gokudera-kun, Sawada-kun tendrá otros quehaceres ese día. – anuncio con una sonrisa y desapareció por la puerta tan rápido como llego.
Sora trago fuerte al escuchar eso.
¿Ahora que la iba a poner a hacer Reborn?
En fin, todos lo demás salones también habían elegido temas, el 2-D, salón de Ryota y Kokuro, haría una casa embrujada, el 1-A, salón de Kurumi, haría un mini-cine de ciencia ficción, el 1-B, salón de Takao, haría una tienda de sushi, aprovechando al habilidoso muchacho, y es así como llegamos a este día.
*FIN FLASHBACK*
Ryota ya había llegado a la puerta del salón 1-C donde tenia escrito en grandes y llamativas letras "MAID CAFÉ".
El peliblanco abrió la puerta con fuerza y lo primero que vio fue el rostro de la peliplata, que al darse cuenta de quien era el nuevo "cliente" se sonrojo a más no poder.
Ryota quedo embelesado con lo que vio.
Hanabi estaba usando un traje de maid consistente en un vestido negro de mangas cortas abombadas con detalles en blanco, la falda del vestido era hasta la mitad del muslo con holanes blancos, el cuello era alto y de color blanco adornado con un listoncito rojo, el mandil era blanco con holanes, calcetas hasta la mitad del muslo color blanco, un listón negro con holanes en blanco completaba el trajecito.
- ¡¿Qué carajos haces aquí, erba testa?! – cuestiono molesta e indignada Hanabi.
- Yo… esto… Kokuro… - Ryota no es coherente en este instante.
- Esa maldita piña! Ya vera cuando volvamos a casa. – exclamo Hanabi.
- Wow, Gokudera te vez muy bien. – elogio una voz nueva.
- ¿Tu también? ¿Qué demonios quieres aquí cestino idiota? Creí que eras el chef principal en tu stand o algo así. – inquirió Hanabi cortante.
- No seas así Gokudera, solo he venido a ver a Sora en su adorabilísimo traje de maid… pero no la veo por aquí. – respondió Takao tranquilo.
- ¿Y tu creíste que iba dejar que la onceava fuera denigrada a usar este insulto a la moda? NI LOCA! Además, Borin-sensei la ha mandado a hacer otros recados. –
*Con Sora*
Nos encontramos en el bosque de Namimori, más específicamente la zona de los acantilados al lado del rio, donde escalando contra viento y trampas colocadas por cierto tutor Sora lucha por su vida.
- Mou, Reborn! No puedo creer que me haga escalar esto solo por unas estúpidas hojas de té! –
*De vuelta al festival escolar*
- Aw, que lastima. – se quejo Takao – Bueno en ese caso me vuelvo al trabajo. – se despidió y se fue de regreso a su salón.
Ryota seguía sin despegar la mirada de Hanabi.
- ¡Ahí estas Sasagawa! – se escucho un grito de otro estudiante que era del salón de Ryota - ¿Cómo se te ocurre dejar a Rokudo solo con los clientes? Te vienes al stand ahora mismo. – regaño el compañera anónimo mientras tomaba a Ryota del cuello de la camisa y lo arrastraba de regreso a su salón.
- Solo a ese idiota se le ocurre dejar a esa piña sádica y podrida a cargo de una casa de los espantos. – decía Hanabi con desgane después de ver como Ryota era arrastrado.
- Gokudera, podrías llevar esta orden a la mesa seis, por favor. – pidió una compañera anónima a Hanabi.
- ¡Maldición! ¡¿Es que no pueden hacer nada sin uno?! ¡¿Me ven facha de sirvienta o que?! – grito Hanabi mientras avanzaba hacia la improvisada cocina dentro del salón.
En alguna parte de Namichuu, oculto entre las sombras y rodeado de monitores que pasaban todo lo que ocurría en el festival escolar, Reborn observaba divertido y poderoso a sus semi-estudiantes.
- Yosh, creo que ya es hora de empezar lo planeado. – sonrió siniestro el tutor hitman mientras acariciaba la cabeza de su leal mascota.
Miles de panfletos comenzaron a caer del cielo como lluvia sobre la Namichuu, los visitantes al festival los tomaron mientras caían al suelo, varios estudiantes también lo hicieron, un carrito de carreras a control remoto también los estaba esparciendo dentro del edificio escolar, ahí otros visitantes y estudiantes recogieron los llamativos y extraños anuncios.
El papel era rectangular con colores brillantes y exclamaciones fuertes, decía…
"¡INSCRIBANCE AL EXTREMO
TORNEO DE PELEA AUSPICIADO POR LA DIRECCION DE LA SECUNDARIA NAMIMORI!
¡VEAN QUIEN ES EL MÁS FUERTE DEL FEESTIVAL!
INSCRIPCIONES EN EL AUDITORI PRINCIPAL.
SOLO SERAN ADMITIDOS
LOS PRIMEROS 20 PARTICIPANTES."
El auditorio estaba lleno a tope, incluso varias personas se habían acomodado como pudieron en la entrada para poder ver las peleas, era un total escandalo.
Al centro del auditorio estaba instalado un enorme ring de pelea, en el centro del ring estaba el escudo de un arcoíris circular, había un buen espacio de 20 metro entre en publico y el ring, en el centro de ese espacio estaba una mesa con dos sillas y dos micrófonos sobre la mesa, en una estaba sentada Hanabi, con el traje de maid aun puesto, y en la otra estaba Kokuro, que por algún motivo estaba usando un traje de gato negro, de esos trajes que parecen pijama.
- No puedo creer que no puedo competir solo porque uso bombas para pelear. – se quejo Hanabi.
- ¿Y yo que? A mi no me dejaron concursar por esa estúpida escusa de la salud mental y demandas contra la escuela. – se quejo también Kokuro.
- Al menos nos han dejado ayudar en el evento. – se unió Ryota a la conversación, él estaba usando unos pantalones de vestir negros, una camisa de manga corta abotonada hasta el cuello y un corbatín rojo, estaba vestido de réferi.
Las luces se apagaron y en el centro del ring se ilumino la figura de Borin-sensei sujetando el micrófono.
- Sean bienvenidos a este evento especial auspiciado por la dirección de la secundaria y la multiempresa Le arc n´ciel. – Anuncio Borin-sensei – Los peleadores que lograron inscribirse fueron divididos en dos grupos, el A y el B, las peleas alternaran a contrincantes de cada grupo hasta llegar a los lideres de los respectivos que se enfrentaran en una batalla final, para ayudarnos con la conducción del programa tenemos la asistencia de l a señorita Gokudera Hanabi del grupo 1-C y Rokudo Kokuro del grupo 2-D, como referí contamos con la asistencia del capitán del equipo de box y pelea, Sasagawa Ryota, también del 2-D. – anuncio.
Las figuras de los tres adolecentes fueron iluminadas.
- Habiendo dicho esto… Ryota-kun, es tu turno. – anuncio Borin-sensei mientras le daba el micrófono a Ryota.
- BUENOS Y EXTREMOS DIAS! – grito Ryota en el micro haciendo que todo el auditorio retumbara.
- NO GRITES CON EL MICRO TAN CERCA DEL MAGAFONO QUE ES TU BOCA, IDOTA! – reprendió Hanabi mientras le aventaba un zapato a Ryota que dio directa en la cabeza del muchacho.
- Ah, perdón. – se disculpo Ryota – Buenos y extremos días! Soy Sasagawa Ryota y seré el réferi de estas contiendas, ahora sin más que agregar… QUE COMIENZE ESTE EXTREMO CONCURSO! –
- QUE NO GRITES CON EL MICRO TAN CERCA DE TU BOCA, ESTUPIDO! – reprendió Hanabi otra vez.
- LA PRIMERA CONTIENDA SERA ENTRE DOS PARTICPANTES DEL EQUIPO A, YAMADA TAKAO, DEL GRUPO 1-B CONTRA SUZUMIYA HARUMA, DEL GRUPO 2-F. – grito Ryota con el micro.
Hanabi solo exhalo exasperada.
- Que haga lo que quiera. – se resigno la peliplata.
- Nu-fu-fu, que bueno que vengo preparado. – decía Kokuro mientras le daba a Hanabi unos tapones para las orejas.
- Un momento, ¡¿Por qué el cestino idiota si puede participar?! – exclamo Hanabi mientras Takao subía al ring, bate de baseball en mano.
- En cuanto escuche del torneo corrí a apuntarme, fui uno de los primeros. – explico el basquetbolista con una sonrisa a su malhumorada amiga.
- La vida es injusta Gokudera Hanabi. – señalo Kokuro.
Ambos contendientes ya estaban sobre el ring, se dieron la mano como buenos deportistas, Ryota dio el comendo y la pelea comenzó.
- Bueno, ya que estamos aquí supongo que debemos argumentar sobre las peleas, ¿Qué me puedes decir de los contendientes, Gokudera Hanabi? – hablo Kokuro a través del micrófono.
- El cestino idiota, quiero decir, Yamada Takao es el as del equipo de básquet ball, sin embargo también es sabido que su familia es especialista en un antiguo estilo de kendo, lo más seguro es que se le haya enseñado una o dos cosas, el otro imbécil, Suzumiya, es conocido por ser de lo mejorcito del club de judo. – informo Hanabi por el micro.
- Que bien informada estas. – señalo Kokuro.
- Tengo que, es uno de los idiotas que esta detrás de la onceava. – respondió Hanabi.
A la mención de esto los ojos de Takao se volvieron fríos y afilados, un aura asesina comenzó a salir de él.
- Nu-fu-fu, mira lo que has hecho Gokudera Hanabi. – hablo Kokuro al oído de la chica lo suficientemente fuerte como para ser escuchado por ella solamente.
Hanabi sonrió divertida.
Ryota, que estaba detrás de las cuerdas del ring pero aun sobre de este, había observado el cambio de actitud de Takao y también sonrió, esto iba ser tan divertido.
Suzumiya se lanzo sobre Takao cuando vio que el menor no se movía, grave error.
- Estilo sin espada. – susurro Takao – primera estancia, Aoi. – nombre su ataque Takao.
Cuando Suzumiya estuvo lo suficientemente cerca Takao dejo que lo tomara de los hombros y los alzara por sobre su cabeza, fue ahí donde Takao estiro los brazos y con movimiento rápido de sus manos golpeo a manera de corte en un punto ciego del cuello de su oponente.
Resultado, Suzumiya inconsciente, Takao sonriente sentado sobre Suzumiya.
Aw, eso no es divertido. Se quejo mentalmente Ryota mientras anunciaba la victoria de su amigo.
- Tch, este tipo no sabe nada de entretenimiento. – se quejo Hanabi a través del micro.
- Nu-fu-fu, es tu culpa por haberle encendido. – le reprendió Kokuro por el micro.
El publico, antes eufórico y apoyando a sus favoritos, se quedo de piedra por unos momentos al ver l a facilidad con la que el sonriente muchacho acababa con su oponente, para después rugir con éxtasi.
Una vez retiraron el cuerpo inconsciente de Suzumiya y Takao estaba sentado de nuevo en las bancas de los participantes Ryota procedió a anunciar la siguiente batalla.
- EN LA SIGUIENTE RONDA, DEL EQUIPO B, KURONUMA SHO, CONTRA… eh? HAHAHAHAHAHA! – Ryota comenzó a reírse como loco una vez leyó para si el nombre del contendiente al que se iba a enfrentar el tal Kuronuma.
- ¿Ocurre algo réferi-kun? – cuestiono Kuronuma, un chico de una preparatoria cercana que se inscribió al concurso para impresionar a la chica que le gusta.
- Hahahahahahahaha, Kuronuma-san, ¿Cree en Dios? – cuestiono Ryota mientras se sujetaba el estomago de la risa.
- Pues… si? – respondió no muy seguro Kuronuma, empezando a preocuparse por la salud mental de Ryota.
- Pues reza hijo mio, reheza. – intento decir Ryota, pero aun así no pudo controlar un poco de su riso – EL OPONENTE DE KURONUMA-SAN ES NADA MÁS Y NADA MENOS QUE… HIBIKI HYOGA! – anuncio el extremo muchacho.
El silencio se apodero del auditoria entero mientras una musiquita dramática se y siniestra se hacia escuchar por las bocinas, un sudor frio se apodero de los espectadores y del pobre oponente de Hyoga.
Por su parte Hanabi, Kokuro, Ryota, Kurumi, que es la encargada de la iluminación, y Reborn se partían de risa y lastima por la expresión del pobre Kuronuma.
Esta de más decir que el pobre invitado al festival fue brutalmente masacrado, que el público tendrá repercusiones mentales, y que la chica que Kuronuma quería impresionar cayo enamorada de Hibiki, no que a Hyoga le interese.
Y así paso contienda tras contienda, Takao gano todas las del lado A y Hyoga gano todas las del lado B, era el momento de la contienda final.
- PARA LA CONTIENDA FINAL, YAMADA TAKAO DEL EQUIPO A, CONTRA HINIKI HYOGA DEL EQUIPO B! – rugió Ryota a través del micrófono.
- Al fin una batalla decente. – decía Hanabi por el micro meintras se acomodaba mejor en su asiento.
- Empezaba a aburrirme. – compartió Kokuro por el micro y también se acomodaba mejor en su silla.
- Tengo miedo. – dijo para si Kurumi desde donde se controlaban las luces – Sora-chan, jefecita, ¿Dónde estas? Esto se va a poner feo. – lloro la pelirroja mientras de abrazaba a si misma.
Reborn sonrió complacido desde su escondite.
- ¿Quién diría que nuestra pequeña contienda seria tan pronto, ne, Hibiki? – señalo Takao con una sonrisa fiera, calculadora mirada y bate en mano.
- Ciertamente. Supongo que demos agradecerle a Reborn por esto. – concordó Hyoga, chacos preparados para masacrar.
- Ve Hibiki, masácrale! – apoyo Hanabi a su no muy querido primo.
- No se Gokudera Hanabi. Yamada Takao es bastante bueno también. – defendió Kokuro.
- Pues entonces solo hay que ver quien quiere salir más con Sora y listo. – señalo una chillona voz que era conocida entre los integrantes de Vongola.
Los dos contrincantes voltearon la mirada en dirección de la voz y ahí encontraron a Reborn en toda su maliciosa gloria.
- ¿Qué quieres decir chibi? – cuestiono Takao.
- Sencillo, el que gane esta pequeña contienda tendrá mi permiso para sacar a Sora en una cita. – anuncio el tutor hitman.
Los ojos de Hyoga como de Takao se abrieron de la sorpresa y un ligero rubor decoraba los rostros de ambos muchachos.
Hanabi estaba incontrolable y Ryota tuvo que ir a detener otra masacre aun más problemática, las bombas de Hanabi, Kokuro partiéndose de risa y razonando por qué Reborn había mandado a Sora lejos del festival, y Kurumi ahora estaba más preocupada.
- Esto definitivamente no va a acabar bien. – lloro derrotada Kurumi.
NOTAS FINALES
Aiko: Perdón por dejarlos así, pero es que esto le da más emoción a la cosa.
Ángel-kun: Se honesta y simplemente admite que ya no sabes que más poner para la batalla.
Aiko: (una gotita le resbala por la nuca y mira a otro lado ignorando a Angie.)
Ángel-kun: Vez, ya no sabes que más poner. Mis disculpas por la torpeza de mi creadora, por favor ténganle paciencia, nos leemos otro día.
Aiko: Dejen reviews!
