Sayumi nació una Uchiha, sus padres muy lejos de la rama principal del clan, unos simples dueños de una tiendita de verduras; no debió haber llamado tanto la atención de los demás, pero algo en ella resaltó demasiado como para ignorar.
Su pelo, ondulado, suave y rojo junto a sus grandes ojos verdes.
En otros lugares no habría sido algo extraño, daría lo mismo ser castaño o rubio, de ojo azul o café, pero no en el clan Uchiha, donde tener los ojos y el pelo obscuros es símbolo de la pureza de sangre.
Sin pensar en otras posibilidades, todos los adultos con vista, dieron por hecho que la bebé pelirroja era fruto de una infidelidad. ¿Qué más podía ser? La pareja era completamente Uchiha, sin combinaciones raras con otros clanes, era obvio que la mujer, Hana, se acostó con alguien más. Un sobreviviente del clan Uzumaki, ¿tal vez?
Sayumi creció completamente consiente de que no era aceptada por los demás, dolida con su mamá por no protegerla de las miradas afiladas y compadeciéndose de su "padre", preguntándose cómo se sentiría criar a la hija de otro. Pensó múltiples veces en escapar e irse al bosque para vivir con las ardillas (quienes seguramente la tratarían mejor), pero su mejor amigo, Sasuke, siempre lograba convencerla de quedarse.
"¡No! ¿Por qué te quieres ir?" Él ignoraba todo lo que se decía de ella. "Te extrañaré mucho, por favoooor." Se lo pedía con lágrimas en los ojos, haciendo pucheros, Sayumi no podía ganarle.
Un día Sayumi aceptó, poniendo una condición.
"…entonces tú tampoco te podrás ir de aquí, sin importar qué suceda siempre estaremos juntos." Sellaron la promesa como los demás niños hacían entonces, pegaron sus dedos cortados en la punta, combinando su sangre, no mucho tiempo pasó cuando su contrato fue roto.
Itachi atacó al clan, Sayumi había salido llorando de su casa dispuesta a irse de la aldea para nunca regresar y él la encontró ya a medio camino en el bosque. Parecía no saber que ella estaba buscando cruzar la frontera porque él mismo le gritó que lo hiciera o le arrancaría las extremidades, así, Sayumi ya no tenía opción de retractarse.
Pero algo extraño sucedió antes de ser forzada a correr por su vida, Itachi, ese joven prodigioso que a Sayumi le fascinaba saludar por la mañana… le contó TODO.
La niña de seis años no comprendía por qué, ¿por qué un ninja de tan alto rango le decía lo que había sucedido? ¿Por qué le revelaba secretos tan grandes? Itachi nunca se lo explicó y Sayumi llegó a la conclusión de que hasta el Uchiha más poderoso necesitaba a alguien que escuchara sus problemas.
Él desapareció y Sayumi viajó por largos días y noches llenos de escases y peligros hasta Kirigakure. Al principio se escondía, pensando que sus conocimientos sobre el exterminio de los Uchiha la metería en problemas, o que en Konoha estaban buscándola desesperadamente, pero conoció a dos niños, Aoi y Kei, que le ayudaron a infiltrarse exitosamente en la aldea.
La presentaron frente a la Mizukage como una huérfana, su aspecto desaliñado y mal nutrido le ayudó para su credibilidad, se le fue otorgada una pequeña habitación junto a una miserable pensión suficiente como para alimentarse de un pan al día; eso último no importó porque poco después encontró la familia que había estado necesitando en Aoi y sus padres.
Sayumi entró a la Academia Ninja de la aldea junto a sus amigos, los tres graduándose como genios a los ocho años en el mismo equipo.
¡Hola! Les quería comentar que esta no es la primera versión de este capítulo que subo, por si notaron algún cambio, pero realmente todo lo que quite o puse fue para mejorar la redacción ^_^ También lo hice con todos los capítulos que siguen hasta el 11.
¡Reseñen! No me importa si no les gustó, quiero escuchar lo que piensan.
