Capitulo 3
Bulma intentaba esquivar a toda esa gente bailando pero era un poco más baja… y eran muchísimos invitados. Alguien sin querer la empujó y ella cayó sentada al piso.
-Auch… - Se quejaba – Ten cuidado!- Dijo
Aquella persona no le hizo caso y siguió sus movimientos. De repente llegó un pelinegro, con una… Cicatriz?... si, una cicatriz en la mejilla.
-Hola. Permíteme ayudarte-
-Gracias- se levantó y caminó hacia un lugar, menos lleno de gente, seguida por el joven.
-Mi nombre es Yamcha- Se presentó este
-Me llamo Bulma Bierf. Es un placer- Extendió su mano para hacer un saludo pero él la tomó y le dio un beso en la muñeca
-El privilegio de conocerte es suerte-
Bulma se sonrojó y miró hacia un costado donde un grupo de chicos, en donde se encontraba Vegeta hablaban. Vegeta había visto la escena, y muy serio decidió voltear bruscamente.
-Ojalá fueras como Yamcha. Eres lindo, chico, pero detesto tu forma de ser-
-Te invito a tomar algo de la mesa. Me acompañas?-
-G-gracias. Si.-
-Vamos-
Después de que Bulma dejó su vestido encima de la lavadora se encaminó a la mesa de pasa palos.
-Que delicioso se ve todo esto!- Exclamó la peli azul
-Si. Te apetece?- Preguntó Yamcha
-Claro!- Sonrió deleitada por sus ojos
Cuando intentó tomar una dona, bien decorada con chocolate y are quipe, Vegeta se le acercó agarrando su mano.
-Ven a bailar conmigo- Le dijo
-Qué?.. Espera…- No pudo resistirse, ya que fue llevada inmediatamente.
-Solo disfruta…- Sedujo
Ella quedó petrificada al oír esas palabras y solo se dejó llevar. Sonaba una canción lenta.
Mientras bailaban…
-Perdón por tratarte mal- Dijo sin mirarla a los ojos.
Bulma no contestó
-Me porto como un tonto, lo sé…-
-Verdad!- Contestó sarcástica
-Tal vez- Siguió el juego – No dejes de trabajar para mí. Te necesito- La miró sonriendo
-Pues yo no!- Pensó – Pero no me gusta que me traten mal.-
-Es la ley de la vida. Acostúmbrate-
Tragó fuerte un poco enojada – Pues si me arto… Renunciaré-
-Y a donde te piensas ir? Sabes que aquí tienes un buen salario y ganas lo suficiente-
Lo peor era que el chico tenía razón.
-A demás, eres mi sirvienta, y desde pequeño me han enseñado que con Plebeyos no es necesario tener buen trato. –
-Pero sueles ser muy odioso-
-Es porque me divierte verte enojada-
Bulma solo miró hacia el piso con disgusto
Vegeta bajó un poco más la mano de la espalda de ella, la cual se exaltó por el irrespeto a una chica. Se apartó de él y dijo
-Creo que eso es todo-
-No quieres seguir bailando?- Preguntó el azabache intentando halarla de la mano. Pero ella se zafó y subió a su habitación.
…
Revisó su celular y encontró un mensaje que decía:
Hola Amiga! Quería saber cómo te iba. Después de que salimos de clases hace dos meses, no te he visto mas, deberíamos salir un día de estos. Responde.
Milk
Si. Bulma, de solo 17 años acaba de graduarse, y ni siquiera ha podido entrar a la universidad, ya que su deber es trabajar para mantener a su familia.
Contestó en su celular:
Hola Milk! Me va, bien… ;) Me encantaría salir este fin de semana. Le pediré permiso a mi Amo, a ver si me permite salir. Cuídate!
Bulma
En seguida la peli azul escuchó pequeños quejidos de chicas y mucha algarabía en la planta de abajo.
Bajó rápido en seguida y pudo observar a Vegeta peleando con un chico. El castaño golpeó la cara de Vegeta con mucha rabia y este le devolvió el golpe en el estomago, causando que de su boca saliera sangre.
Cuando el otro levantó el puño Bulma se puso arriba de Vegeta mirando al atacante para obstruir el paso.
-Paren Ya!- Gritó Bierf
-Quítate Bulma, no te metas!-dijo Vegeta moribundo
-Por favor, dejen de pelear.-
-Apártate Niñita. O no seré responsable de tus daños ocasionados-
-Déjalos Raditz- dijo uno de sus amigos y lo apartó –No vale la pena-
-LA FIESTA TERMINÓ- Dijo Bulma casi a gritos para que todos la escucharan.
Se oyeron algunos quejidos pero todo el mundo comenzó a evacuar el lugar.
-Adiós amor!- Dijo alegre Katie y se fue
-No puede ser. Ni siquiera se preocupó por mí.- Pensaba refiriéndose a su novia
Bulma se fue a la cocina
-Y ahora me dejan solo…- Intentó levantarse, pero no tenía mucha fuerza. Se tocó la nariz y vio su mano llena de sangre. Cuando se dio cuenta, Bulma había llegado con un pañuelo. Le limpió la cara, los otros golpes, y le puso una venda en la cara, ya que se había raspado con el filo de la mesa de vidrio que se encontraba ahí.
Vegeta quedó asombrado por la acción de la chica y sus mejillas se ruborizaron un poco.
-Qué estás haciendo?-
-Quédate quieto- Calmó Bulma
-Auch!- Se quejó
-Ya está. Ahora ve a cambiarte y te acuestas a dormir-
-Acaso eres mi madre?- Refunfuñó
-No-
Vegeta esperaba otra respuesta, pero se dio cuenta que su sirvienta tenía razón, ya era algo tarde y era mejor descansar debido a la paliza que le habían dado. Subió enojado.
-Que rabia me da que a Katie ni siquiera le importara mi estado- Se quitó la ropa y solo se puso un pantalón largo de algodón, muy cómodo - Soy su novio, se supone que debe mostrar interés. Y ese maldito de Raditz… Yo debía ganar la pelea!-
Se acostó en su gran cama y al poco rato llegó Bulma
-Hola… Como te sientes?-
-A ti que te importa?- Contestó de mala gana
-Mira! A mí no me hables así…- Comenzó regañando
El chico la miró algo fulmínate y ella se quedó callada.
-Por qué estas tan enojado? Porque no ganaste la pelea?-
-Puede ser-
-Pero si nadie la gano!-
-Jum!- Se volteó en la cama
Bulma se sentó en el borde del colchón.
-Y si…. No es eso?-
No recibió respuesta
-Bueno, total… No te molestaré mas- Se levantó, tomó la cara del chico y la volteó hacia ella plantándole un beso en la frente.
Vegeta se sonrojó completamente
-Espero que para mañana te sientas mejor. Descansa- Salió del cuarto, pero no sin antes haber apagado la luz.
El azabache no podía evitar estar ardiendo, su rostro estaba completamente rojo.
-Pero… Que me pasa!- Se tapó con la cobija - Y si no es ella quien se enamore de mi… sino yo?... Bah tonterías. Es mi tonta sirvienta, así que entre nosotros no puede haber nada!-
