13. Que nadie lo notase
-Vivo aquí. Soy hijo del dueño del local –
-¡Fantástico! – Le sonrió Bulma - ¿Qué edad tienes? –
-19 años. ¿Y tú Linda? – Le preguntó el muchacho
-Oh- Se sonrojó – 17 – dijo apenada
-Jeje, que adorable – sonrió
-G-Gracias –
-Bueno debo irme. Te… ¿Te gustaría cenar esta noche conmigo? – coqueteó
-S-Si. ¡Claro! – su cara resplandecía de felicidad
-Hasta entonces – Habló con voz sexy, y luego le depositó un beso en la mejilla para sonreírle y retirarse en seguida.
Brief suspiró enamorada de aquel azabache de tez morena y buen cuerpo.
-¿Quién era ese tipo? – La sorprendió una voz masculina proveniente de sus espaldas
Se volteó rápidamente - ¡A-Amo Vegueta! –
El joven enarcó una ceja. Se dio la vuelta con el ceño fruncido y caminó hacia donde estaban las demás. Realmente no quería respuesta. Una confundida peli celeste se le quedó mirando extrañada.
Una hora después todo volvió a la "normalidad": Vegueta bajo la sombrilla acostado en una gran toalla, bebiendo un rico coctel mientras observaba a las otras tres en la orilla de la playa salpicándose agua unas con otras.
-Jm – Refunfuñó
-¡Amo! ¿Por qué no viene? – Preguntó la de coletas
El joven decidió no contestar
Videl Suspiró
-Déjalo, no sé qué le pasa –
-¿Qué no te das cuenta Bulma? – Habló 18
-¿Cuenta de qué? – frunció el entrecejo fastidiada mientras se cruzaba de brazos.
-Está celoso – comentó la nueva
-No sean tontas –
-¡Claro que sí! – Exclamó la rubia – Le gustas Bulma –
La hija de Bunny suspiró
-Pero si él aun no lo acepta, no creo que tú seas capaz de hacerlo también – Se encogió de hombros la azabache.
-De cierto modo, a ti, muy en el fondo, también te gusta –
-¿¡Eh!? – Enrojeció - ¿Cómo puede gustarme alguien como él? –
-Esa respuesta solo la sabes tú –
-El amo Vegueta no es del todo malo – explicaba la novia de Krilin –Es atractivo, tiene buen cuerpo, su cabello es genial, y de cierto modo tiene buen corazón, no es de esos pervertidos. Además, puede ser amable cuando se lo propone.
-Tal vez… - Ladeó la sonrisa
-¡Vamos, si lo es! – le salpicó agua a la cara de Brief
-¡Oye! – Rió tonta y las chicas comenzaron de nuevo con su juego.
Entre risas y elocuentes comentarios, Bulma detuvo en momento todo diciendo algo…
-Saben… Aquel chico moreno de ojos verdes con el que hablaba –
-¿Si? – Sonrió Videl
-Me invitó a cenar esta noche – Soltó entusiasmada
La playa se inundó de gritos por parte de esas tres chicas.
-¡No puedo creerlo! –
-Te has sacado la lotería, te felicito – Se cruzó de brazos 18 sonriente.
-Pues si – Sonreía de oreja a oreja.
-Y… ¿Qué harás con Vegueta? –
-¿Por qué les preocupa tanto? – Se cruzó de brazos
-Es decir… Él no te lo permitirá ¿O sí? -
-Mmm… Tienen razón – Pensó por un momento… - Tendré que ir a preguntarle –
-Suerte – Le dijeron al unisono ladeando sus sonrisas y luego las dos se miraron.
La joven llegó a donde el muchacho reposaba bajo sombra. Tenía puesto los lentes de sol, y por lo tanto no podía ver sus profundos ojos.
Se sentó a su lado – Amo Vegueta – Le llamó con serenidad
-¿Qué? –
-Verá… Quería decirle, que, aquel chico con el que charlaba hace unos momentos, me invitó a cenar esta noche –
Al otro le resaltó una vena roja en la cabeza - ¿Y qué? ¿Vienes a restregármelo en la cara? – Preguntó de mala manera
-N-No, solo venía pedirle permiso de dejarme ir –
-Ahg – Se sentó y se quitó las gafas -¿Cómo se llama el idiota? – La miró
-Sam –
-¿Quien, es? – Pronunció bien procurando que esta vez la otra si le respondiera
-El hijo del dueño del Hotel donde nos hospedamos –
Se sentía extraño, en su estómago le crecía un fuerte dolor de fastidio y odio. Realmente no quería que ella fuese, pero… ¿Por qué impedírselo? No tiene el por qué… ni siquiera le gusta… ¿O sí?
-Te quiero de vuelta antes de las 11 – Dijo severo.
-¡Siii! – Exclamó de felicidad - ¡Gracias, gracias, gracias! – Le abrazó
-¡Suéltame! – Se intentaba zafar todo rojo hasta los cabellos
-Jiji – sonrió abiertamente y luego se fue corriendo muy alegre hacia donde sus amigas la esperaban.
-Maldición – Musitó él, observándola alejarse
Ya había caído la noche. Vegueta miró el reloj que marcaba las siete y media, para luego, desde su cama, observar la puerta abierta del baño, donde Bulma, muy bien vestida, se maquillaba
-¿Qué tanto le ven de impresionante a ese tipo? – fruncía el ceño con los ojos cerrados, acostado en el lugar mencionado.
-Es muy guapo y amable – Sonreía sin dejar de verse al espejo
-Jm. Qué pena me da –
Esa vez ella le miró con un mohín bien plantado en su rostro.
-A ti te vendría bien un poco de él –
-¡Deja de hablar mujer! Y no me compares con esa princesita –
-¿Por qué estas tan molesto? –
-¡Ahg! – Se volteó y no quiso responder aquello
Suspiró y sus mejillas se tornaron de un rosado claro. Es verdad, ¿Qué le pasaba? No se estaba enamorando de ella, no podía, no debía. Es su sirvienta. Y para rematar fue él quien le advirtió que no se enamorara, y ahora rompía sus propias reglas. Pensaba.
-Oh, pero que linda soy – Se admiraba ella misma emperifollándose - ¿Qué tal me veo? – Se giró hacia el muchacho posándole.
El joven se volteó y, al divisarla, tuvo que taparse la nariz para ocultar su hemorragia nasal y esquivar su mirada, solo pudiendo contestar casi inaudible…
-Te ves… hermosa –
-Lo sé – Rió – Gracias – Salió del baño, tomó su cartera, y abrió la puerta que conducía al pasillo – Antes de las 11 estaré aquí – Le hizo un guiño y salió con un efusivo portazo.
Al quedar el lugar sumido en una soledad y un silencio espeso, el muchacho abrió su cajón, y al momento de sacar su consola, tocaron la puerta interrumpiéndole.
*Toc-Toc-TocToc*
-Pasa – Permitió sin ánimos
-Hola – sonreía Videl asomándose en la recamara, y más atrás de ella, 18
-¿Qué quieren? – preguntó de mala gana
-Bueno, ya que Bulma ha salido a divertirse, queríamos preguntarle que si le gustaría jugar un juego de mesa con nosotras –
-No –
Las chicas se congelaron. Qué respuesta tan fría y simple. Da miedo.
-D-De acuerdo – Se retiraron lentamente.
-¿Qué crees que haga Vegueta? – Preguntó la rubia.
-Seguramente no se quedará ahí sin hacer nada. Irá por ella –
-¿Tú crees? –
-Si…. SA-BO-TA-JE – Sonrió maléficamente.
Y efectivo. Después de estar dando vueltas en la cama, se decidió.
Abrió la puerta y asomó su cabeza en el pasillo; Al no haber monos en la costa, comenzó a caminar misteriosamente hacia el restaurant del Hotel, sin que nadie lo notase.
Muchas gracias a todos por dejar RR :$ jiji
No estoy muy inspirada pero espero que el capi les sea de agrado. Nos vemos!
