Capitulo 3
"Santo cielo."
Sebastian se rio, pero a Kurt no le importo porque 'Santo Cielo'.
"¡Esto no es una casa, es un maldito patrimonio!" respiro cuando pudo encontrar aire y parar de mirar con los ojos y la boca abierta.
"¿Te perdiste la conversación sobre los 'antiguos ricos'? Vamos Kurt, esto no debería sorprenderte tanto," Sebastian le reprendió, pero le seguía sonriendo a Kurt, y Kurt sonreía como un niño que ve por primera vez Disneylandia.
"No sabia que existían lugares así en Ohio," dijo Kurt en voz baja, mirando a ambos lados de la ventana tratando de no perderse nada. "Ni siquiera sabia que existían lugares así fuera de las películas."
Patrimonio incluso era una palabra demasiado pequeña para describir la extensión de la casa y los jardines que se expandían antes los ojos de Kurt mientras el auto se iba deteniendo en el camino de la entrada (y de verdad era un camino hacia la entrada, era una larga curva que cruzaba una abertura de paredes altas de piedra y que luego serpenteaba hacia la casa principal).
La casa en si era gigantesca, una obra maestra arquitectónica con variedad de líneas y colores, madera y piedra. El resplandor de la luz de la caída de la tarde desde la multitud de ventanas solo la hacia mas hermosa, le daba un aire cálido y acogedor donde era mas fácil imponer frialdad si las cosas hubieran sido distintas. Hacia a Kurt sentirse como si estuviera entrando en un cuento de hadas o en un sueño que era a la vez fascinante y aterrador.
Ya le gustaba demasiado la casa para ser algo que de alguna manera pertenecía a Sebastian.
"Sabias que ya de por si, tienes los ojos fuera de orbita, esa mirada no ayuda," Se burlo Sebastian. Kurt quería discutir pero estaba seguro que se estaba comiendo el lugar con los ojos.
"Como sea," murmuro entre dientes y se volvió a sentar en su asiento. No podía dejar de mirar, pero trato de hacerlo más discretamente por el resto de la jornada.
Menos de un minuto después se acercaron a lo que parecía un garaje enorme, suficientemente grande como para albergar una flota de vehículos pero que en realidad solo mantenía cuatro. Sebastian se estaciono en el espacio vacío en el extremo izquierdo y apago el motor.
Un millón de preguntas y preocupaciones corrieron por la mente de Kurt, porque ahora que el shock de la casa había desaparecido se dio cuenta que estaban aquí y que en unos pocos minutos tendría que interpretar el papel del novio de Sebastian en una casa llena de extraños. Se sintió repentina y completamente poco preparado, lo único que sabia es que estaba seguro que arruinaría esto. ¿Como creyó que podrían sacar todo esto adelante?
"Escucha," Sebastian empezó, sonando igual de nervioso que Kurt, lo cual no ayudaba a Kurt con sus nervios. Sebastian no alcanzo a terminar, porque entre el pánico de Kurt, buscando ilógicamente por la salida mas cercana sus ojos se posaron sobre algo que distrajo sus temores por completo.
"Oh Dios Mio," exhalo, con voz reverente, inmediatamente salió del auto antes de que Sebastian se diera cuenta que se estaba moviendo.
Se había estacionado al lado del auto mas maravilloso que Kurt había visto, e incluso si todo el resto de la noche se iba a la mierda estaba total y completamente seguro que valdría la pena solo por haber tenido la oportunidad de ver esto.
"Tienes un Aston Martin," suspiro, "No puedo creer que tengas un Aston Martin."
Sebastian se le acerco con los brazos cruzados sobre su pecho casi de manera defensiva aunque su rostro seguía abierto por lo que Kurt analizo que solo era un hábito en vez de la muestra de su humor actual.
"Si, ¿y?"
"¿Y?" Kurt dijo con desprecio, "¿Y? ¿Estas bromeando? Esta cosa es maravillosa. ¿Porque demonios estas manejando eso cuando tienes un Aston Martin en tu garaje?" Hizo un gesto hacia el Mustang de Sebastian, (que había que admitir igual era lindo) como si estuviera cometiendo un pecado mortal. La verdad es por lo que a Kurt respecta era claramente lo que estaba cometiendo al ignorar un auto como ese en frente de él.
Sebastian seguía sonriéndole como si Kurt fuera parte de un show muy entretenido.
"Bueno, por tres razones en realidad," dijo eventualmente cuando estuvo claro que Kurt quería una respuesta. "Primero, porque es el auto de mi padre; segundo porque el volante esta en el lado contrario lo que hace manejar un poco mas difícil de lo que necesita ser (Kurt giro los ojos); y tercero, el mio es rojo." Acaricio con su pulgar a su auto rojo manzana con una gran sonrisa. Kurt no estaba seguro si había juzgado tan severamente a Sebastian antes, lo que es mucho decir.
"Tu-yo... yo ni siquiera se como responder a eso," Kurt farfullo. "No puedo creer que me acuses a mi de ser una niña cuando eres tu el que elige a su auto por el color."
Sebastian se rio y se encogió de hombros como si no le importara lo que pensara Kurt, lo que probablemente era cierto.
Kurt lo ignoro, volviéndose hacia el auto en cuestión y observarlo por un minuto, con los ojos absorbiendo cada detalle, luego rozar con la mano cada línea- asegurándose de mantener su palma a un centímetro del auto. Solo quería absorber la magnificencia, sin arriesgarse a dejar huellas sobre el.
Sebastian se rio de nuevo, y Kurt empezó a sentirse realmente molesto por el ruido, mayormente porque parecía estar dirigido a él.
"Sabes que no es la Mona Lisa o algo así," Sebastian se rio, "En realidad puedes tocarlo, es solo un auto."
Kurt estaba a punto de da darle una conferencia a Sebastian de como la frase 'es solo un auto' era completamente inadecuada para describir el vehículo en cuestión (era el hijo de Burt después de todo) pero Sebastian le hizo tragar todas sus palabras saltando poco ceremoniosamente sobre la capucha, haciéndolo rebotar y agitarse. Kurt estaba absolutamente seguro que le daría un ataque cardiaco.
"¡No puedes hacer eso!" grito, tratando de tirar a Sebastian. "¿Te das cuenta en lo que estas saltando? ¡Esto no es una simple... simple... camioneta!"
"Relájate, Jesús," Se burlo Sebastian. "No voy a romperlo."
"No se trata solo de romperlo, aunque adhiriéndole el peso de tu enorme ego debería también preocuparme por eso," Kurt soltó, "Se trata de respetar la belleza y artesanía, y no lanzarse sobre el como si fuera un simple modelo barato."
La expresión de Sebastian cambio de repente y Kurt se preocupo de que quizás hubiera llegado demasiado lejos, pero luego se percato de que Sebastian estaba mirando detrás de él.
"Sabes hijo, ya me gusta el."
Kurt trago con dificultad y giro para hacerle frente a un hombre que evidentemente era el papa de Sebastian de pie detrás de él usando una familiar, aunque un poco mas cálida sonrisa.
"Señor Smythe," chillo, recorriendo los últimos minutos de conversación preguntándose si ya había metido la pata. Demasiado para primeras impresiones.
El señor Smythe sin embargo, parecía divertido. La sonrisita de suficiencia se transformo en una genuina sonrisa mientras daba un paso para acercarse, sosteniendo una mano a Kurt.
"Llámame Greg, por favor," dijo mientras Kurt estrechaba la mano que le ofrecía. "Es un real placer el conocerte finalmente Kurt, hemos oído mucho sobre ti."
Kurt levanto una ceja a Sebastian quien solo dio un pequeño movimiento de cabeza y gesticulo una mueca, indicando que él no había hablado de Kurt mas de lo necesario. Kurt giro los ojos, pero coloco una sonrisa en su rostro cuando se giro frente al padre de Sebastian otra vez.
"Es un placer conocerlo también, señor," se las arreglo para emitir una voz mucho mas tranquila, aunque aun podía sentir el calor en sus mejillas, "Siento que, um, yo solo estaba-"
El señor Smythe rio amablemente e hizo un gesto para que Kurt dejara de intentar disculparse. "Nada de que disculparse, aprecio que una persona entienda la belleza de un buen auto, dios sabe que ninguno de mis hijos lo hace. Tienes a quien salir. Burt Hummel siempre me pareció la clase de hombre que tenia intereses en los autos finos, especialmente dado a la posesión de su exitoso negocio de taller mecánico."
La sonrisa de Kurt se ensancho, primero por la alabanza y segundo porque ahora comprendía que Sebastian no esta bromeando con eso de que su padre era completamente un fan con lo que se refería a Burt.
"Oh, Estoy completamente seguro de que mi padre estaría mucho mas emocionado que yo," Kurt confirmo.
"Bueno, tenemos que juntarnos alguna vez entonces, feliz le dejaría hurgar bajo su capo en intercambio de algo de tiempo en su cerebro sobre sus planes políticos para el siguiente año," El señor Smythe concluyo, y Kurt siguió sonriendo incluso cuando no se podía imaginar explicándole a su padre que estaba saliendo con Sebastian y menos invitándolo a la residencia Smythe para conocer a sus potenciales nuevos parientes, lo que exactamente era lo que el papa de Sebastian estaba sugiriendo.
"Estoy seguro que le encantaría," compenso, y luego se prometió revisar todas las llamadas telefónicas por el verano para detener a su padre de recibir una invitación inesperada del señor Smythe.
Sebastian finalmente se bajo del auto y se acercó a ellos, y a Kurt le divierto un poco verlo inquieto como si no se sintiera del todo cómodo. Definitivamente disfrutaba verlo incomodo a diferencia de su normal cara compuesta.
El señor Smythe considero a su hijo un momento y pareció llegar a una conclusión, aunque Kurt no pudo decir cual.
"Bueno chicos," dijo finalmente. "Solo vine aquí a decirles que no se entretuvieran mucho, tu madre ya casi tiene la cena servida. Resérvense el gran tour para mas tarde."
"Claro," dijo Sebastian, y su voz sonó firme, sin demostrar ninguno de los nervios que estaba sintiendo, "No creo que Kurt quiera un tour de todas maneras. Estoy claramente seguro que hay solo una habitación en la que esta interesado, y si ves ese dormitorio lo habrás visto todo ¿cierto, bebe?"
Estaba sonriendo de nuevo ahora, y cuando el significado entro en Kurt su rostro se puso mucho más rojo que antes. Se había distraído demasiado ante el sobrenombre que le había tomado un par de segundos darse cuenta que Sebastian acababa de decirle a su padre que Kurt solo estaba interesado en su dormitorio, oh dios.
El señor Smythe no parecía molesto por la insinuación, pero tampoco pareció tomarlo demasiado serio para el alivio de Kurt.
"Vamos Seb, no avergüences a Kurt solo porque tu estas nervioso por que él nos conozca," reprendió gentilmente. "Sé que nunca has hecho esto antes, pero generalmente cuando tu traes un chico a casa a conocer a sus padres, la idea es que se sientan cómodos no mortificados."
Sebastian se encogió de hombros y miro con un poco de disculpa, pero Kurt apenas se molesto para su sorpresa. Estaba mucho mas preocupado procesando el 'nunca has hecho esto antes' para apreciar la cara de disculpa de Sebastian por segunda vez.
Él nunca había traído a alguien a casa, Kurt pensó. Claro, quizás para follar, pero nunca a conocer a sus padres, nunca como un novio.
No estaba seguro porque estaba tan sorprendido pero lo estaba, y también se sentía como si toda la velada fuera mucho más importante de lo que inicialmente había asumido. Falsa relación o no, él era ahora y lo seria para siempre el primer novio que Sebastian Smythe llevaría a casa a conocer a su familia.
O Sebastian no se preocupaba de la importancia del evento o estaba escondiendo sus emociones muy hábilmente. Kurt no se sorprendería en descubrir que ninguno de ellas era verdad- o quizás un poco de ambas.
El señor Smythe sonrió a ambos una vez más. "Bueno, los dejo por un par de minutos pero no se demoren mucho ¿ok? Recuerdo mi juventud demasiado bien para saber el atractivo del asiento trasero de un auto, y tu madre hará un berrinche si la cena se enfría."
Con esto les guiño un ojo con un tono de complicidad y regreso a la casa. Kurt trato desesperadamente de convencerse a si mismo que el padre de Sebastian no había insinuado dejarlos solos por un rato de placer antes de la cena. La sonrisa de Sebastian no lo estaba ayudando a fingir.
"Ese es mi papa," Sebastian arrastro las palabras después de que el hombre en cuestión desapareciera en la entrada de la casa principal.
"Parece agradable," dijo Kurt, porque dejando de lado las insinuaciones (sin duda un rasgo compartido entre padre e hijo) era cierto. No se parecía en nada a la figura aterrorizante que Kurt había compuesto en su mente cuando trato de unir todos los retazos de información que había obtenido de Sebastian.
"Como sea," dijo Sebastian, con un displicente levantamiento de barbilla y mirando un poco malhumorado, "Te dije que le gustarías, después de todo eres el hijo de su maldito ídolo."
Kurt giro los ojos, pero no pudo evitar suavizar su mirada al reconocer un poco de nervios en la postura de Sebastian. Si el resto de la tarde continuaba así Kurt creería que podría sobrevivirla y vivir para contarla.
"¿Vamos?" pregunto, tendiéndole una mano a Sebastian cuando parecía que el chico se quedaría en el garaje malhumorado en vez de llevar a Kurt a conocer a su familia.
Sebastian quedo mirando la mano extendida por un largo momento antes de pasar por delante de Kurt, ignorándolo descaradamente mientras caminaba hacia la entrada.
"¿Vienes?" lo llamo, con el tono duro de nuevo, ahora que ya no tenían una audiencia para la cual interpretar el personaje.
Kurt se irrito pero trato de mantener la calma tratando de convencerse de que Sebastian solo actuaba así para obtener una reacción. Se apresuró en seguirle el ritmo a Sebastian quien avanzaba hacia la puerta principal, incluso aunque era claro que Sebastian apuraba el paso tratando de dejar a Kurt atrás.
¿De verdad podía ser tan infantil?
Cuando alcanzaron la puerta, Sebastian se detuvo un momento, respiro profundamente como si estuviera preparándose para entrar en la celda de los leones. Los nervios de Kurt volvieron, pero no dejo que se le notara. Kurt Hummel podía ser un verdadero actor cuando quería serlo.
Unos segundos después Sebastian abría la puerta y le hacia un gesto a Kurt para que entrara. Podía escuchar el clamor de voces desde los interiores de la casa, e inmediatamente se vio envuelto entre la calidez de la luz y las risas.
Sebastian cerro la puerta tras de él y empujo a Kurt hacia adelante con una mano en la parte baja de su espalda. Solo un paso antes de entrar en el comedor, se inclino hacia adelante y le susurro en el oído a Kurt.
"No eches a perder esto."
Kurt piso fuerte el pie de Sebastian en represalia y puso su mejor sonrisa al escuchar a Sebastian maldecir detrás de él.
Kurt no estaba seguro que era lo que esperaba de los Smythes, pero cuando la cena termino y estaban todos sentados en la mesa con el postre y el café frente a ellos estuvo seguro que todas las expectativas que había tenido se habían hecho agua.
En cierta manera, pensó, eran muy parecidos a su hogar - cálido y acogedor donde hubiera sido mas fácil ser frio e impuesto, si hubieran sido menos de lo que eran.
Lo recibieron muy fácilmente, lo hicieron parte de las discusiones sin hacerlo sentir como si estuviera en un estrado, mostrando un verdadero interés en lo que tenia que decir. Se burlaban entre ellos como lo hace la familia, molestando a Kurt por estar saliendo con Sebastian (Kurt casi se pierde cuando Greg da como hecho un lavado de cerebro ya que según él es 'la única explicación para que mi hijo traiga un chico a casa tan fuera de su liga') Kurt no recordaba cuando había sido la ultima vez que se había reído y sonreído tanto.
En las pocas horas que pasaron juntos durante la comida, Kurt se dio cuenta que ellos le habían hecho sentir mas bienvenido de lo que lo habían hecho sentir los Andersons en el año y medio que llevaba saliendo con su hijo. El pensamiento lo inundo mientras estaba siendo envuelto en un torbellino de jovialidad y de real sentido de familia que los Smythes poseían.
Eran encantadores como familia, pero individualmente eran fascinantes también, cada uno diferente al otro y al mismo tiempo iguales, como una pieza única en un puzle. Kurt se encontró tan enamorado de ellos, como ellos parecían de él.
La madre de Sebastian, Charlotte como ella había insistido que la llamara, era en cada pulgada la matriarca benevolente, maternal con todos sus hijos en cada parte de su vida haciéndolo con tanto amor y afecto que ninguno de ellos podía estar descontento. Greg se reía a carcajadas y se burlaba, giraba los ojos a las payasadas de su esposa mirándola con tal adoración que Kurt evitaba con frecuencia sus ojos porque se sentía que se estaba introduciendo en algo íntimo y privado. Le recordaba la manera en que su padre miraba a Carole cuando pensada que nadie lo estaba observando.
Los hermanos de Sebastian no eran nada parecido a lo que Kurt había imaginado, e incluso ahora que los conocía no pensaba que podrían haber sido de otra manera. Olivia era dulce, atrevida e inteligente, seguía el ritmo de los insultos de los chicos y las bromas, y al segundo estaba sacudiendo sus rizos oscuros (definitivamente los había heredado de su madre, mientras que los chicos habían heredado el cabello de su padre), le sonreía a su prometido con una mirada tan inocente que Kurt no hubiera creído que era las misma chica de no haberlo visto con sus propios ojos. Brian era mucho mas serio que la familia Smythe, pero sonreía con indulgencia a su futura esposa y hablaba con Greg acerca de política y negocios en una manera que parecía muy familiar.
Kurt supo rápidamente, mientras Liv insistía en que se sentara al lado de ella, que ella y Brian habían crecido juntos a causa de las conexión entre familias. Ella le confidenciado que era prácticamente un matrimonio arreglado, y que su interior feminista se habría opuesto si no fuera porque amaba tan locamente a Brian en primer lugar.
Cuando se entero de que Kurt se dirigía a Nueva York en Septiembre ella inmediatamente empezó a regalarle cuentos de la ciudad. Ella estaba terminado una maestría en Literatura en NYU y Brian se había graduado recientemente de la Escuela de Leyes de Columbia e iba a trabajar con su padre en la ciudad. Por un par de minutos, mientras ella detallaba todas las tiendas que quería visitar con Kurt una vez estuvieran en la ciudad, Kurt trato de olvidar que los planes eran todo una fantasía- que el y Sebastian no estaban saliendo de verdad y que para cuando llegue Septiembre su falsa relación estará terminada y quizás no vuelva a ver a Olivia nunca mas.
Luego tenemos a Julian. Quien es un artista. Julian quien ha pasado dos semestres en Parsons, y medio años en Berkeley. Julian quien vivió en Alemania 6 meses y ha viajado por el resto de Europa el resto del año. Julian quien poseía una bizarra combinación entre participativo y distante. Julian, el único de los hijos Smythe con los ojos azules de su padre. Julian quien aparentemente acostumbraba a besar a Cooper. Julian quien era devastadoramente hermoso.
Para cuando la cena finalizo Kurt estaba completamente seguro que estaba un poco enamorado. Como si la mirada que Sebastian le daba no fuera ya de por si una indicación de ello. (Duras miradas) él no había sido muy sutil tampoco.
La cosa es que, no era que Julian era agradable a la vista, lo cual definitivamente era. Demonios, porque si fuera por mirar, Kurt tendría que admitir a regañadientes que encontraba a Sebastian ligeramente mas atractivo que su hermano. Y no es como si él se sintiera atraído por Julian en una manera sexual o romántica. Era que el hombre era tan completamente diferente a lo que Kurt conocía, que no podía evitar sentirse atraído por el. Había algo en la manera en que hablaba sobre el espíritu libre que Kurt sentía en su misma alma, y se sentía cómodo con la idea de que había gente en el mundo quien parecía entender esa parte de el que nadie en Ohio parecía comprender.
Más que ninguno de ellos, el que más fascinaba a Kurt era el mismo Sebastian. Habían sido obligados a sentarse opuestamente al final de la mesa, así que la presión de tener contacto físico con la persona que estas de novio se redujo. La conversación nunca dejo de ser grupal, y si Kurt hubiera querido probablemente hubiera podido pretender que Sebastian no existía. Sin embargo, durante la cena Kurt se encontró sentado mirando al chico al frente de él, quien de repente le pareció un enigma más que nunca.
Sebastian es, para Kurt, más o menos como él era aquí; o al menos a lo que realmente Kurt estaba familiarizado. Seguía haciendo burlas, haciendo comentarios sarcásticos y colocando apodos, seguía haciendo mas referencias a su vida sexual de las que Kurt quería ni siquiera pensar, y aun seguía comportándose con ese sentido del ego y seguridad que constantemente sorprendía, molestaba (y, había que admitirlo, impresionaba un poco) a Kurt. Pero sus barreras de alguna manera se suavizaron también. Sus bromas eran más cariñosas que crueles, los sobrenombres eran menos ofensivos que los de siempre, cuando estaban dirigidos a Kurt. Era muy obvio, al verlo interactuar con ellos, que Sebastian amaba a su familia y se sentía seguro de que también lo amaban.
Kurt no estaba seguro de porque esperaba que fuera diferente, pero sabia que lo había esperado. Se pregunto si alguna vez seria capaz de mirar a Sebastian de la misma manera después de esta noche, y si no (probablemente no, definitivamente no) era algo bueno o peligroso. No había sido capaz de aclarar su mente después del café, y se sintió mas nervioso por las dos horas camino de regreso a casa con el chico frente a el de lo que se había sentido acerca de conocer a toda la familia Smythe.
Era mucho más fácil cuando Sebastian era solo el villano en la historia de Kurt. Kurt no estaba seguro como lidiar con su demonio personal cuando poco a poco se estaba humanizando frente a sus ojos.
Kurt fue distraído de sus peligrosos pensamientos por una mano en su brazo. Se giro para ver a Charlotte sonriéndole y no pudo evitar sonreírle de vuelta. Pensó que ella y Carole se llevarían muy bien incluso aunque Carole suele usar pantalones color acido y estaba seguro que Charlotte jamás había usado algo que no sea un diseño en toda su vida.
"Kurt tienes que venir al Club con nosotros el domingo," dijo, y el sabia que no solo era una invitación de cortesía, Ella realmente quería incluirlo.
"¿El Club?" pregunto, un poco confundido, tratando de ganar algo de tiempo. El y Sebastian no habían hablado antes sobre futuras 'citas', solo se habían enfocado en superar esta noche, y no estaba seguro que debería hacer aquí. Era realmente difícil caminar entre la línea de falso novio y novio real, y no estaba seguro que era lo que Sebastian quería que el dijera.
"El club de campo," Julian explico, girando sus ojos como si eso fuera la personificación de 'aburrido', pero aun así sonreía. "Brian y Livvie juegan un torneo de parejas y obligan a la familia entera a ir y animarlos."
"Oh, um," Kurt tartamudeo, buscando desesperadamente a Sebastian por alguna pista de lo que debería decir. Sebastian le dio algún tipo de frenética señal con los ojos, pero Kurt no podía entender si significaba '¡tienes que decir que si!' o '¡No se te ocurra decir que si!'
"Por supuesto que Kurt tiene que venir," Olivia añadió, sonriendo a Sebastian, "Él es prácticamente de la familia ahora, ¿cierto Sebby?"
Sebastian se giro a mirar a su hermana, y esa mirada era más fácil de leer pero tampoco ayudo mucho a Kurt.
"No lo se..." dijo tratando de esquivar la respuesta, y Charlotte inmediatamente empezó a hacer ruidos de disgusto.
"Si Kurt, definitivamente deberías venir," Sebastian dijo finalmente, su tono de voz daba mas pistas, pero Kurt seguía sin poder descifrarlo, "¿A menos que tengas otros planes?"
Todo era señales confusas y demasiado presión con la cual Kurt ya no quería tener que lidiar más. Estaba desesperadamente deseando poder volver a los minutos anteriores donde todo era mas fácil, o mejor volver a esta tarde donde el y Sebastian deberían haberse tomado el tiempo para planear eventualidades como esta. Todos lo miraban fijamente, esperando una respuesta, y finalmente escogió un camino.
"Um, ¿ok? Quiero decir, no tengo otros planes..." Kurt comenzó, aunque se fue apagando al ver que la mirada de Sebastian se intensificaba.
Aparentemente había elegido mal, pero difícilmente no era su culpa, y en cualquier caso el daño ya estaba hecho. Volvió a mirarlo cuando la atención de la familia pareció desplazarse, y estaba seguro que la mirada que le estaba dando Sebastian rozaba el asesinato.
Todos excepto Sebastian parecían satisfechos con la respuesta y ya estaban discutiendo horario y medios de transporte. Kurt bajo los ojos al mantel cuando sintió el temor de que la rabia en su rostro fuera el reflejo de la rabia en el rostro de Sebastian. Después de todo, supuestamente estaban haciendo el papel de novios y él no pensaba arriesgar con su temperamento todo y perder con eso $10.000. Si Sebastian no estaba feliz tendría que tragárselo o encontrar una excusa para hacer que Kurt no vaya, porque Kurt no podía hacer nada ahora.
Cuando Sebastian interrumpió la conversación un momento mas tarde, su voz sonaba compuesta y no mostraba nada de la ira que había estado dirigiendo a Kurt un momento antes. Kurt sabía muy bien que eso no significaba que no terminarían peleando al final.
"Ustedes vean los detalles y me dicen después. Kurt y yo probablemente deberíamos irnos pronto, así que iré a buscar mi bolso y nos iremos, ¿ok?"
La conversación se apagó por un momento mientras todos se giraban a decirle adiós a Kurt, quien estaba dándole vueltas al comentario de Sebastian sobre el bolso. Sin embargo el papa de Sebastian le aclaro la duda.
"Esta bien chicos, manejen con cuidado. Y Sebastian, trata de no prolongar tu estadía en donde los Hummel ¿ok? Burt es un hombre ocupado y no necesita otro adolescente bajo sus pies. También puedes traer a Kurt acá si no pueden estar separados", le advirtió.
Charlotte añadió otro comentario de bienvenida efusivamente, acerca de lo feliz que esta ella de que por fin Kurt este aquí y diciendo que no puede esperar por verlo mas seguido, pero Kurt se congelo ante el hecho de que todos parecían asumir que Sebastian pasaría la noche en su casa y Sebastian no estaba haciendo nada para disuadirlos de la idea.
¿Cuando se supone que estuvieron de acuerdo en eso?
No había ninguna posibilidad de que Kurt dejara dormir a Sebastian en su casa, especialmente cuando Finn estaba ahí. No le importa si se derrumba todo esto de los novios, si le cuesta NYADA, no hay ninguna posibilidad de que va a invitar al chico que lo ha estado mirando como si fuera la escoria del estanque, a quedarse a dormir en el sofá de su casa.
Abrió la boca para decir eso - aunque mas educadamente -pero Sebastian le lanzo una mirada, rodeo la mesa y le tomo el brazo, tan fuerte que casi dolió.
"Vamos, Kurt," dijo, sonriendo a través de los dientes apretados, "Vamos a buscar mis cosas."
Kurt se encontró siendo arrastrado de la habitación, y le tomo años de modales ser capaz de decir adiós incluso aunque su brazo estaba siendo apretado horriblemente.
"¿Que demonios?" dijo, apenas estaban lo suficientemente lejos como para no ser oído. Estaban subiendo una escalera la cual Kurt asumía llevaba a la habitación de Sebastian.
"¡Lo mismo podría decir yo!" Sebastian le dijo de vuelta, "¿En que estabas pensando cuando decidiste estar de acuerdo a ir al Club cuando claramente te estaba tratando de decir que no aceptaras?"
"¡No había nada claro en ti!" Kurt insistió en su susurro furioso, "Tu solo levantabas las cejas, ¿Como se supone que yo tendría que saber que eso significaba que yo que tenia que decir no? ¡Tu fuiste el que dijiste que tenia que ir!"
"¡Tuve que decir eso!" Sebastian le respondió, "No podía actuar como si no quisiera ver a mi novio, ¿cierto?"
"Se supone que yo tampoco puedo actuar como si no quisiera ver al mio"
Sebastian resoplo con rabia y volvió a mirar a Kurt, claramente colocando toda la culpa en los hombros de Kurt.
"Como sea, ya estamos estancados aquí," Sebastian dijo al final. "No puedo creer que tenga que verte de nuevo en dos días, ya fue demasiado difícil tener que mantener mi apetito en la cena con tu cara pálida mirando a través de la mesa."
"¡Tu también me mirabas!" Kurt le grito, "No es como si yo estuviera encantado de tener que estar perdiendo mi fin de semana contigo y tu actitud de niño malcriado".
Sebastian apretó su brazo más fuerte antes de soltarlo finalmente.
"Para ser alguien que dice no ser capaz de soportarme, pareces estar bastante reacio a dejarme solo," refunfuño Kurt, frotándose su brazo adolorido. "Tu fuiste el que empezaste con todo esto. Y tú eres el que aparentemente se invito solo a mi casa a pasar la noche. Lo cual no sucederá, puedes dormir en tu auto por lo que a mi respecta, pero no te dejare ir a mi casa."
Sebastian lo miro como si se estuviera comportando excepcionalmente estúpido lo que hizo a Kurt sentirse mas exasperado.
"No voy a pasar la noche contigo, idiota," Sebastian lo miro con desprecio. "Como si quisiera dormir cerca tuyo, ugh."
"Entonces, ¿Porque demonios vamos a tu habitación a buscar tu bolso?" Kurt pregunto.
"Porque voy a salir esta noche, estúpido. No puedo anunciar que voy a ir a un Club en Columbus, ¿no crees? Se supone que me estoy portando bien, que soy un novio monógamo, ¿o te estas olvidando el porqué de toda esta estúpida comedia?"
"¿Así que le estas diciendo a tu madre que pasaras la noche conmigo así puedes ir a follar en un sucio baño de un bar?" pregunto Kurt, aunque no sabia porque le sorprendía.
De alguna manera, después de observar a Sebastian interactuar con su familia toda la cena, había manejado poder olvidar porque Sebastian se había metido en toda esta locura de tener que hacer que Kurt hiciera de su novio falso. Había olvidado que estaba tratando con Sebastian Smythe, el que folla con cualquiera.
"No te atrevas a juzgarme," gruño Sebastian, "Esto era parte del trato, tu me cubrías para que yo pudiera salir. Si te estas arrepintiendo dilo ahora así te puedo destripar antes de que nos vayamos."
"Como sea," dijo Kurt. De repente se sintió cansado, y no podía preocuparle menos lo que Sebastian hiciera toda la noche mientras lo llevara a casa primero. "Has lo que quieras, no me importa. ¿Puedes ir a buscar tus cosas para que podamos irnos?"
Sebastian lo miro por un largo rato como si esperara que Kurt cambiara de idea y empezara a lanzar insultos y criticas. Cuando nada vino solo lo empujo en el hombro para que dejara de caminar.
"Espera aquí. Volveré."
Se volvió sin mirarlo y entro en la puerta que se encontraba al final del pasillo de arriba. Kurt se sintió extrañamente reconfortado de que Sebastian no lo dejara ver su habitación tanto como Kurt no quisiera que el viera la suya. Significaba que, aunque fuera totalmente desagradable por fuera, Sebastian tenia un punto vulnerable también y estaba determinado a protegerlo. Era bueno saber que él no era el único vulnerable aquí.
Kurt se dejo recostar sobre la pared con un suspiro, no pensado en nada más que en su existencia. Habían pasado un par de días y no se había dado la oportunidad de analizar lo mucho que habían cambiado las circunstancias. Considerando que tendría que ir a un club de campo en menos de dos días y que no tendría mas tiempos muertos, así que se tomo un momento de silencio y paz; incluso aunque tuviera que hacerlo en un vacío pasillo de la casa de los Smythe.
O quizás no tan vacío.
Mientras se perdía en su mente, no se percato de que Julian subía las escaleras y avanzaba hacia él. Para cuando se dio cuenta de la presencia de Julian, estaba apenas a dos pasos de él y seguía acercándose.
"Hola," dijo, con una mirada depredadora.
"Hola," Kurt se las arreglo para decirlo, presionándose mas hacia la pared.
"Debo admitir que fuiste una sorpresa Kurt ¿lo sabias?" pregunto cuando estaba parado dentro de el espacio personal de Kurt.
"¿No?" dijo Kurt, y odio que su voz sonara aguda y que lo dijera mas como una pregunta que como una afirmación.
Julian solo le sonrió, una sonrisa un poco diferente a la de Sebastian pero no menos peligrosa. Puso una mano en la pared al lado de la cabeza de Kurt y se acercó mucho más.
"Eres hermoso, y muy educado. Mi hermano usualmente no tiene tan buen gusto."
Kurt se rio antes de poder detenerse, porque ambos estaban de acuerdo con respecto a los gustos de Sebastian y porque claramente Julian estaba tratando de usar una mezcla de seducción e intimidación en el, lo cual a este punto de la noche no hacia mas que divertir a Kurt. Había observado a Sebastian usar la misma técnica con Blaine hace meses atrás y era delicioso ver de donde lo había sacado, porque pensar en Sebastian imitando a su hermano mayor era, bueno, lindo.
Julian se inclino un poco mas mientras Kurt se reía, mirándolo un tanto divertido y ofendido a que su intento hubiera fracasado tan rápidamente.
"Lo siento," Kurt se obligo a decir entre risas. "Es solo que ahora es bastante obvio que tu y Sebastian son hermanos, lo he observado decir esas malas frases demasiado seguido y es bastante refrescante escucharlas de alguien mas."
Julian estaba sonriendo de verdad ahora, y se movió hacia atrás levantando sus cejas aunque el aire entre ellos ya no era tenso, mas bien ahora era amistoso.
"Demonios, usualmente funciona," se lamento, "En mi experiencia decirle a alguien que es hermoso tiende a alargarlos no hacerlos reír en mi cara."
"¿Lo siento?" Kurt trato, pero aun sonreía demasiado como para que sonara sincero.
"No te disculpes," Julian le sonrió de vuelta, "Me gusta eso. Creo que me agradas Kurt Hummel, tu eres diferente."
"Gracias," dijo Kurt, y esta vez lo decía en serio. Ser admirado por Julian era un cumplido.
"Y tu eres muy hermoso," Julia añadió, "Solo porque fue una mala frase no quieres decir que sea menos verdad."
Kurt no puedo evitar el calor que subió por sus mejillas. De alguna manera como lo había dicho esta vez le había afectado más que con el ronroneo sensual anterior. Después de los últimos horribles días era ridículo sentirse alagado cuando alguien le decía algo lindo.
"Gracias," dijo de nuevo, un poco mas tímidamente.
La sonrisa lobuna de Julian volvió a su rostro de nuevo ante el tono de Kurt, pero aun con un toque divertido. Kurt estaba seguro que él se iría a su habitación en cualquier momento pero no tuvo la oportunidad antes de que otro cuerpo se abriera paso entre el estrecho espacio entre ellos.
"¿Que demonios Julian?" Sebastian grito. "No puedes acercarte de esa manera a mi novio."
Kurt se sintió momentáneamente desconcertado ante la proximidad de Sebastian - presionado contra su pecho y la pared - y también por el evidente tono de frustración de Sebastian, como si de verdad estuviera molesto. Lo cual era tonto, Kurt sabia, porque ellos solo eran novios falsos. Sebastian era un buen actor aparentemente, y se estaba tomando su rol seriamente.
"Relájate Seb," dijo Julian calmadamente. "Solo estábamos hablando."
"¿Ah si? ¿Tu normalmente conversas con la gente con tu rostro a menos de 6 centímetros de distancia?" Sebastian prácticamente gruño. Tenia un brazo firme y posesivo alrededor de la cintura de Kurt ahora y Kurt jamás se había sentido tan confuso.
"Tu fuiste el que lo dejaste abandonado aquí en medio del pasillo," Julian se encogió de hombros, "Solo le estaba haciendo compañía."
"¡Estabas tratando de besarlo!" Sebastian lo acuso, Y Kurt se encontró queriendo defenderse, diciendo que no era así. Aunque los hermanos no le estaban prestando la menor atención, estaban más enfocados en la pelea que estaban teniendo entre ellos.
"Bueno, alguien debería, tu no has tratado de besarlo en toda la noche," Julian se burlo. "No es tu usual 'modus operandi' Sebastian, si mal no recuerdo."
Kurt pudo sentir a Sebastian petrificarse a su lado y se sintió rígido también. Porque estaba seguro que era una clase de reto al menos para Sebastian, y por lo que conocía a Sebastian, no era de los que se retiraban ante un desafío.
Mierda, pensó Kurt, como si la noche ya no fuera suficientemente confusa.
Y se sintió más todavía al ver a Sebastian girarse hacia él, y antes que pudiera evitarlo estaba buscando su mirada y no había más que determinación en sus ojos. Eso al menos era reconfortante, porque estaba seguro que si había la más mínima pizca de ternura o afecto en los ojos de Sebastian no iba a ser capaz de manejar lo que vendría después.
Fue el beso mas corto en la historia de los besos, de eso Kurt estaba seguro. De hecho no estaba seguro si eso se clasificaría como beso más bien fue un ligerísimo roce de labios. La boca de Sebastian no se movió contra la de Kurt, y sus labios eran secos y un poco agrietados de una manera que era demasiado diferente a lo que Kurt podría nombrar. Mas que nada porque Kurt se había sentido un poco desconcertado al tener que mirar hacia arriba para ser besado en vez de hacia abajo.
Antes de que pudiera registrar mas, Sebastian estaba retrocediendo y alejándose para mirar a su hermano triunfante. Kurt podría haber sido una maceta de una planta por lo que parecía importarle a Sebastian, lo cual era quizás reconfortante. Después de todo, obviamente toda esta cosa era solo una postura y una actuación, y Kurt definitivamente no estaba sintiendo aun el fantasma del roce de labios contra los suyos. Absolutamente no.
"¿Feliz?" Sebastian pregunto, y Julian giro los ojos pero ambos se sonrieron ahora, así que Kurt entendió que la extraña tensión entre ellos se había roto. Tendría que preguntar de que se había tratado todo eso después, pero por ahora su mente estaba llena de toda esta extraña noche como para ser capaz de formular una pregunta.
"Supongo," Julian suspiro, "Incluso aunque haya sido la mas lamentable marcación de territorio que haya visto en ti Oh hermano mio," Miro a Sebastian un poco mas astutamente esta vez, como si tratara de leer algo mas que no esperaba encontrar.
"Sin embargo, tal vez," añadió después de un largo minuto. "Esto sea algo bueno. Aun no estoy seguro, Seb, pero estoy empezando a pensar que quizás esto de ser novio te venga bien."
Sebastian le devolvió la mirada, y Kurt quiso girar los ojos y recordarle a Sebastian que ellos solo eran novios falsos así que no tenia porque sentirse ofendido ante la idea. No era como si de verdad se estuviera comprometiendo a una sola persona, así que lo que sea que Julian pensara solo lo estaba viendo como parte de la actuación.
Julian le devolvió su mirada azul-cielo a Kurt otra vez, mirándolo también como si lo estuviera estudiando.
"De verdad eres diferente, Kurt Hummel," repitió, su expresión nunca cambio y luego se giro y se alejó.
Kurt sintió como la tensión de Sebastian se desvanecía mientras se hermano se alejaba, pero no tenia la energía como para cuestionarlo, de hecho no tenia energía para nada mas que para alejarse de la pared y empezar a caminar hacia las escaleras.
"Vamos," dijo con la voz cansada a Sebastian cuando el chico no parecía hacer ningún movimiento como para seguirlo, "Quiero ir a casa ahora."
Sebastian reacciono como si saliera de un trance, y cuando miro a Kurt, Kurt pudo ver como reconstruía su exterior sarcástico. Para cuando había recuperado su bolso que había sido lanzado al suelo Kurt pudo volver a sentirse de vuelta a la normalidad.
"¿No dejaste lápiz labial en mi cara, cierto?" le dijo a Kurt mientras bajaban las escaleras.
"¿Y tu no dejaste herpes en la mía, cierto?" Kurt le bromeo de vuelta, y luego sonrió cuando Sebastian no pudo esconder un soplo de risa que se le escapo. Esto, las bromas y los insultos, era algo con lo que Kurt podía lidiar.
No vieron a nadie la familia mientras salían y Sebastian no hizo ninguna indicación de que deberían buscarlos y añadir mas despedidas. Kurt esta más que feliz de salir por la puerta sin tener que volver a ponerse la mascara.
La mayoría del regreso a casa fue en silencio, ambos ensimismados en sus propios pensamientos y demasiado cansados como para criticarse el uno al otro. No fue tan incomodo como Kurt había creído cuando estaban en la mesa, lo cual era gratificante. De hecho la parte más extraña de todo el viaje vino cuando llegaron a su casa.
No estaba seguro si debería salir del auto sin mirar atrás, como él quería, o si le debía de alguna manera a Sebastian alguna broma y un adiós.
Por suerte Sebastian hizo las cosas fáciles, "Jesús, Hummel, ¿Que estas esperando? ¿El beso de buenas noches? Sal de mi auto, necesito follar y olvidar que estuve toda la noche pretendiendo que me gustabas."
"Jodete, Sebastian," escupió, aunque tenia que admitir que lo dijo con menos furia que la habitual.
"No, gracias," Sebastian sonrió de nuevo, "Creo que alguien mas me hará ese favor."
"Cerdo," susurro Kurt.
"Mojigato," Sebastian respondió, y ambos terminaron sonriendo como idiotas.
Kurt giro los ojos una vez más y salió del auto sin volver a mirar hacia atrás. Sebastian ni siquiera espero que llegara a la puerta principal antes de partir, y Kurt se sintió cómodo de que esta no-cita terminara como una no-cita.
Este verano iba a ser lo suficientemente largo como para desdibujar la línea entre amigos y enemigos aun más.
