Capitulo 8
Sebastian lo estaba esperando en el garaje cuando se estaciono.
Era sábado, el último día de junio, y Kurt había estado en ascuas por días. Después del enigmático mensaje de texto Sebastian no había respondido ninguna de las preguntas desesperadas de Kurt o llamadas durante las siguientes tres horas, y cuando finalmente contesto mas tarde en la noche solo había gruñido 'te llamo mas tarde' antes de volver a colgarle a Kurt.
Lo primero en la lista de Kurt, si es que su falsa relación aun existía después de lo que fuera que sucediese esa noche, era enseñarle a Sebastian algunos modales sobre las llamadas.
La peor parte era pasar todo el viernes respondiendo una bandada de mensajes de textos y llamadas de Rachel, mientras se escondía en su habitación una vez que Puck apareció haciendo pucheros porque Kurt se dejo acurrucar por el 'Gargler' cuando él fue quien se ofreció primero. Gracias a dios el resto de sus amigos estaban fuera de vacaciones (Artie y Mercedes), en un campamento (Tina, Sugar y Brittany), o ya instalados en sus nuevas ciudades universitarias (casi todos los demás) o las consecuencias habrían sido mucho peor. Lo único que lo salvaba era que, de acuerdo con Rachel, Blaine estaba aplicando la total incomunicación con todos en Ohio excepto su familia, así que eso le daba una pequeña posibilidad de que no se enterara de cualquier noticia antes de que Kurt tuviera la oportunidad de explicar.
Sin embargo, tampoco podía evitar preguntarse si se estaba tomando demasiado tiempo en mantener una mentira que ya había sido expuesta. ¿Que pasa si le estaba dando excusas a Rachel (No Rachel, el no esta detrás de nuestra lista de temas. Nos graduamos ¿recuerdas?) o esquivando a Puck (¿Es que Finn no puede distraerlo con video juegos o algo? Realmente me gustaría poder hacerme la manicura en paz. No, no pintare las uñas de tus pies... A menos que me dejes elegir el color... Esta bien, pueden entrar- pero sin acurrucarse!) sin ninguna razón?
Por supuesto Sebastian nunca lo llamo de vuelta, así que Kurt paso toda la tarde defendiéndose de las preguntas y la noche troleando anuncios de internet de como hacer dinero rápido.
Finalmente tuvo una respuesta de Sebastian cerca de las nueve, y ni siquiera fue una respuesta.
Para Kurt: (21:09): ¿Puedes estar aquí mañana a las 4?
Para Sebastian (21:10): ¡Por fin! ¿Que sucede? ¿Que problema? No puedes mandar mensajes así y luego no contestar tu teléfono.
Para Kurt (21:10) 4, ¿si o no?.
Para Sebastian (21:11): Te desprecio. Esta bien, ahí estaré, aunque no estoy seguro que esperas que diga una vez que me aparezca si ni siquiera sé que en que me estoy metiendo.
Para Kurt (21:13): No necesito que digas nada, solo necesito tu cuerpo.
Para Sebastian (21:14): Um... ¿Ese mensaje era para alguien más?
Para Sebastian (21:16): ¿O es una de tus pésimas bromas?
Para Sebastian (21:17): ¿Julian eres tú? Devuélvele el teléfono a Sebastian.
Para Sebastian (21:18): ¿Sebastian?
Para Sebastian (21:19): Me estas ignorando. No puedo creer que me estés ignorando. Te odio tanto.
Para Kurt (21:20): Nos vemos a las 4
Para Sebastian (21:21): ¡MUERETE! Nos vemos a las 4.
Así que naturalmente con mucho temor Kurt se bajo del auto tres minutos después de las cuatro.
"Llegas tarde," Sebastian afirmo en el mismo momento que los pies de Kurt tocaron el suelo. Se alejó de la pared del garaje donde estaba recostado para acechar a Kurt luciendo apagado.
"Y tu eres un idiota. Ya que estamos compartiendo verdades," Kurt respondió, cruzándose de brazos de manera defensiva. Se iba a enojar mucho si había viajado todo el camino solo para escuchar que el trato se había roto.
"Como sea. Apúrate. Tenemos que ponernos en marcha," dijo Sebastian, girando los ojos y dándole la espalda a Kurt para caminar hacia la casa, dejando a Kurt sin otra opción que seguirlo.
"¿En marcha para que? ¿Vas a decirme en que clase de problemas estamos?"
"No lo se," Sebastian dijo encogiéndose de hombros, sin aminorar su marcha.
"¿No sabes en que problema estamos o no sabes si vas a decirme?"
"Quizás un poco de ambos," Sebastian dijo, girándose lo suficiente como para darle a Kurt una sonrisa de suficiencia.
"No puede ser tan malo si sonríes al respecto."
La sonrisa de Sebastian se cayó al instante, y el ceño fruncido que ahora usaba iba más de acuerdo con los sentimientos de Kurt acerca de la situación.
"No estoy seguro cual es el problema, solo sé que lo hay," admitió, "Todo lo que sé es que cuando llegue a casa el jueves, Julian desapareció por veinte minutos y luego mi mama vino y me dijo que quería sentarse a conversar con nosotros dos hoy. Parecía enojada, pero no me dijo de qué se trataba. Dijo que era importante que estuviéramos los dos aquí."
Kurt podía sentir como la sangre se vaciaba de su cara y tropezaba un poco en la entrada principal. Estaba preparado para que Sebastian le dijera que todo se había terminado, pero no estaba preparado en absoluto para enfrentar la rabia y decepción de una madre.
"Pero," Kurt protesto, apresurando su paso para alcanzar el ritmo de Sebastian hasta las escaleras hacia su dormitorio, "¿Como Julian podría haberles dicho algo? Él no sabe nada... ¿cierto?"
"Te lo dije Kurt, no lo sé," Sebastian escupió enojado, "Quizás estuvo husmeando la noche anterior después que nos fuimos a la cama y encontró algo incriminatorio, quizás a tu monstruosamente alto hermano se le escapo algo y no nos dimos cuenta. No. Lo. Se. Todo lo que sé es que tendremos una importante conversación con mi mama hoy, y no suena bien.
"¡No pesaste que podías al menos haberme dado una advertencia! No me vestí para un enfrentamiento con padres," Kurt se quejo.
Sebastian miro la ropa de Kurt y sonrió un poco más. "¿No tienes ropa para enfrentamientos, cierto? Y esta es tu advertencia, no tenemos que hablar con ella hasta las cinco cuando vuelva del té con sus amigas del club."
"¿Y entonces porque nos apuramos?" Kurt no pudo evitar preguntar, porque ha estado prácticamente corriendo detrás de él.
"Te lo dije, tenemos que ponernos en marcha"
"Ok, eso es todo." Kurt se detuvo en medio del pasillo de arriba, no muy lejos de donde Sebastian y él se besaron por primera vez (no es que el estuviera pensando en eso, por supuesto). "He tenido que soportar que me ignores y tus enigmáticas no-respuestas por demasiado tiempo ya. O me dices que demonios esta pasando, o me voy y te dejo para que lidies con tu madre solo."
Sebastian le frunció el ceño, pero levanto las manos en derrota. "Esta bien, puedes por lo menos esperar a que estemos en mi habitación, ¿o eso es mucho pedir?"
"Esta bien," Kurt repitió de vuelta, caminando por delante de Sebastian. Odio tener que detenerse al darse cuenta que no tenia idea de cual puerta era la de la habitación de Sebastian.
Sebastian, nunca deja pasar las cosas y se rio con malicia de él, pero lo empujo hacia la puerta correcta al final del pasillo.
Por un momento, cuando la puerta se abrió, Kurt olvido todas las preguntas y preocupaciones.
No era nada como lo esperaba, lo que era un tema recurrente a lo que respectaba a Sebastian y su familia. De nuevo no estaba seguro que esperar, pero probablemente algo parecido a lo que había encontrado en la habitación de Blaine. Colores oscuros, pinturas enmarcadas, trofeos y baratijas que hablaban de una escuela privada y de un gusto caro y discreto. Sin embargo la habitación de Sebastian era toda de luz.
Había una enorme ventana a lo largo de una pared, abierta completamente para darle la bienvenida al aire de verano y la luz del sol, las paredes eran de color crema y la ropa de cama de un semi-mate que hacia como si toda la habitación brillara. Los muebles eran de madera oscura, pero brillaban también y parecían realzados en vez de oscuros. Había arte en las paredes, mucha acuarela y diseños abstractos, cosas que te hacían sentir casi juguetón lo cual era una palabra que Kurt jamás pensó en asociarla con Sebastian Smythe. Había fotografías enmarcadas también, algunas de colores, otras en blanco y negro, y Kurt estaba ansioso por verlas.
Había un cesto en la esquina, con ropa sucia casi colgando del borde, y sobre todo lo demás vestidor y escritorio, mesita de noche y suelo, estaba lleno de pilas de libros. De lo que Kurt pudo ver abarcaba géneros como fantasía mezclado con política, biografías apilados sobre ficción. Mucho de ellos con paginas marcadas, con marcadores de libros o trozos de papel o, en un caso, con lo que parecían ser entradas de teatro, y Kurt se pregunto si Sebastian realmente los estaba leyendo todos al mismo tiempo.
La habitación parecía cálida, y no solo por la brisa del verano. Era atractiva y acogedora, y Kurt de repente se imagino tardes tumbado en la cama o sentado en la ventana leyendo en silencio, interrumpiéndose solo para leerse en voz alta párrafos específicamente buenos. Había incluso una taza de porcelana abandonada con una bolsa de te al lado que hacia a Kurt pensar en todas esas novelas románticas inglesas que solía robar de la antigua colección de su mama.
Se sentía como si estuviera dándole un vistazo a un lado de Sebastian que raramente se da a conocer, y no estaba seguro que decir. Deseo, solo un poco, estar ebrio como Sebastian había estado cuando la habitación de él era la que estaba bajo escrutinio, así la expectación de su reacción sería menos dramática.
Otro hecho extraño era que Sebastian seguía merodeando en la puerta luciendo completamente incomodo y nervioso como nunca lo había visto. Cuando Kurt se giro y se forzó a mirarlo a los ojos, se sorprendió al ver que Sebastian lucía vulnerable, los nervios y la tensión casi eran audibles a través de el como si esperara que Kurt emitiera un juicio.
Kurt sabia que necesitaba decir algo, cualquier cosa, romper el silencio que cada vez se había mayor entre ellos, pero tenia mucho mas miedo a que si abría su boca saliera algo como 'quiero vivir aquí' lo cual seria completamente inapropiado - incluso aunque fuera la verdad.
"No era lo que esperaba," dijo al final, repitiendo las mismas palabras que Sebastian había dicho la otra noche.
Pareció ser suficiente para sacar a Sebastian de sus nervios, porque al siguiente momento se estaba moviendo del marco de la puerta y estaba entrando completamente a la habitación, lleno de ego y confianza de nuevo. De alguna manera la habitación le hacia una imagen mas suave, o tal vez simplemente a Kurt le estaba entrando un cariño a la valentía, aunque se negara admitirlo.
"Déjame averiguar, ¿te imaginaste algo mas cercano a un burdel?" Sebastian pregunto en broma.
"Mas bien como una parte salón y otra parte la guarida del mal," Kurt le corrigió sonriendo de vuelta.
"Siento decepcionarte," Sebastian le dijo encogiéndose de hombros, tumbándose en el asiento de la ventana y así quedando enmarcado a través de la luz de la tarde.
"Si hay una cosa que tu nunca has sido, es decepcionante," Kurt murmuro, recorriendo al chico con los ojos a quien no podía dejar de mirar diferente aquí.
La sonrisa de Sebastian se perdió un poco por los bordes, luciendo mas genuina que antes, y Kurt creyó que podían estar teniendo algo así como un momento, pero el sonido de un auto circulando hacia la casa se sintió desde la ventana y rompió la calma.
"Mierda, llego temprano," Sebastian gruño, saltando rápidamente y acercandose a Kurt de una manera que era francamente alarmante. "Pensé que tendríamos por lo menos otros quince minutos."
"¿Para que? ¿Quien volvió? ¡No me has dicho nada aun!" Kurt casi grito, atrapado en el cambio de humor de relajado a estado de pánico.
"Mi mama," Sebastian dijo, quitándose los zapatos rápidamente y desordenando la ropa de cama como si hubiera un lio en ella.
"Pensé que no hablaríamos con ella hasta las cinco."
"No, pero tengo un plan," Sebastian le dijo distraídamente, agachándose para mirarse en el espejo en la parte superior de la cómoda mientras comenzaba a tirar y apretar su cabello hasta parecer que estuviera por todos lados y luciendo extremadamente maltratado.
"¡Explícame!" Kurt dijo bruscamente, agarrando la manga de Sebastian y obligándolo a detenerse y mirarlo, "¿Que esta pasando?"
"Pensé que si mi mama esta dudando de la veracidad de nuestra relación, tendríamos que darle una prueba que de verdad estamos juntos, antes de que nos siente y nos de la charla. De esa manera quizás no este tan segura, y nos crea."
"¿De que prueba estamos hablando?" pregunto Kurt, aunque su corazón ya estaba latiendo muy rápido de miedo mientras Sebastian empezaba a desabotonarse su camisa.
"Ella siempre viene a saludar cuando vuelve de su te," dijo Sebastian, quitándose la camisa completamente y revelando un pecho bronceado y tonificado de lo cual Kurt no estaba tan preparado, "Así que pensé que podríamos organizar una interrupción."
"¿Una interrupción?" Kurt pregunto débilmente, sus ojos traicioneros siguieron los dedos de Sebastian, quienes se habían movido hacia el botón de sus jeans.
"Sexual," dijo Sebastian.
Cuando Kurt solo lo miro fijamente, con la boca abierta de incredulidad, Sebastian solo giro los ojos. "Quiero que piense que nos esta interrumpiendo mientras tenemos sexo Kurt."
"Entendí," Kurt se las arreglo para decir, "No voy a tener sexo contigo."
"Por favor, como si ese fuera un buen plan," Sebastian se burlo, "Miraría mi cara de asco y sabría que no estamos juntos en realidad."
Kurt sabia que debería estar ofendido ante eso, pero Sebastian se acababa de quitar los pantalones completamente dejándolo solo con unos pequeños bóxer rojos y no pudo encontrar las palabras para responderle. Y se puso peor cuando Sebastian camino hacia él y comenzó a alcanzar los botones de la camisa de Kurt.
"¡¿Que estas haciendo?!" grito, golpeándole las manos y agarrando su camisa con fuerza.
"Mira, puedes quitártela o puedo arrancártela, pero tenemos quizás tres minutos y tendrás que desnudarte. Así que, ¿que vamos a hacer?"
Kurt quería discutir, pero la mirada en los ojos de Sebastian decía que sus palabras eran en serio y su camisa era cara así que Kurt empezó a desabotonársela. Sabia que su rostro estaba de un rojo brillante, pero no había nada que hacer contra eso. Al menos Sebastian parecía haber parado con las burlas.
Cuando tuvo la camisa desabotonada se la quito vacilante, dejándola sobre la silla del escritorio, pero Sebastian se la quito y la tiro en el suelo.
"¡Hey!"
"Créeme bebe, si realmente estuviéramos haciendo esto, no nos hubiéramos detenido lo suficiente como para colgar tu preciosa ropa. Ahora los pantalones."
Kurt se quedo de pie, obstinadamente, con los brazos cruzados sobre su pecho desnudo. Le gustaría ver a Sebastian intentar arrancarle sus pantalones. Estaba tan distraído ante la amenaza de ser desnudado en contra su voluntad que ni siquiera pensó en el hecho de que era la primera vez que Sebastian lo había llamado bebe sin un publico presente, o el hecho de que debería estar reclamando por esas palabras cariñosas.
Sebastian, al parecer, parecía estar listo para arrancárselos aunque fueran jeans, porque se acercó al botón sin dudarlo. Ignoro las palmadas de Kurt en sus manos, y desabotono el pantalón y bajo el cierre mientras el rojo del rostro de Kurt se volvía más oscuro. Cuando Kurt empezó a tratar de mantener sus pantalones arriba mientras Sebastian los intentaba bajar, Sebastian dio un bufido de frustración y se alejó.
"Kurt, tendrás que ayudarme aquí. Te prometo que no voy a quitar tu virtud femenina o algo así."
"No es eso," insistió Kurt, odiando que el rojo de sus mejillas estuviera bajando de su cuello a su pecho también.
"Entonces, ¿que es? Puedes seguir con tu ropa interior, es mucho mas que lo que usas en los vestuarios así que no entiendo cual es el problema aquí."
"No lo es," Kurt repitió, "mas de lo que uso en los vestuarios quiero decir."
Odio tener que hacer esa confesión, pero era verdad. Cuatro años cambiándose dentro de los baños y solo duchándose cuando todos ya se habían ido. A principio era solo por timidez, luego fue por seguridad y al final solo por incomodidad.
"Hablas en serio," Sebastian dijo, mirándolo como si fuera alguna clase de criatura mística o algo. Kurt no pudo evitar pensar en Brittney y su unicornio.
"¿Y que pasa si es así? Solo porque no me despojo de mi ropa al instante no me hace un raro," se defendió.
"¿Realmente no has hecho esto antes, cierto?"
"Por supuesto que si," Kurt dijo.
"Quiero decir con alguien aparte de Blaine, o en algún lugar que no sea la privacidad de tu habitación. Nunca te has desvestido en frente de alguien antes, ¿cierto?"
"Tuve que desvestirme frente al doctor el año pasad-"
"Kurt."
"No ¿ok? No, no me he desvestido frente a alguien antes."
Sebastian suspiro profundamente y se paso una mano por su cara, aunque Kurt no podía decir si era de exasperación o consideración.
"Okay mira," Sebastian dijo finalmente, "Tenemos que hacer algo o todo esto se va a derrumbar la siguiente hora, y esto es todo lo que se me ocurre. Si esto realmente te incomoda, no voy a forzarte a hacerlo. No soy así."
Lo dijo con sinceridad, y Kurt sabia que aunque Sebastian esta frustrado y asustado por lo que su mama iba a hacer, lo decía en serio. Perdería su libertad por el verano, posiblemente su cuenta bancaria, si Kurt no hacia esto por su propia voluntad. De alguna manera eso hizo la decisión de Kurt mas fácil, aunque no por eso menos vergonzosa.
"Esta bien," dijo, mirando hacia abajo y tomando vacilante la pretina de su pantalón, "Pero la ropa interior seguirá puesta."
"Kurt," Sebastian dijo suavemente, y sabia que le estaba dando otra oportunidad de cambiar de idea.
"Dije que estaba bien, Sebastian," murmuro, quitándose los zapatos para poder sacarse los pantalones, "Solo, ¿podrías dejar de lado los comentarios sobre lo pálido o suave o niña que parezco hasta que me vista de nuevo?"
"Kurt," Sebastian dijo de nuevo, en la misma suave voz, y cuando Kurt finalmente miro hacia arriba pensó que malinterpreto el tono. Sebastian no lo miraba con lastima, lo miraba como si nunca lo hubiera visto antes y quizás - solo quizás - le gustaba lo que miraba.
Los ojos de Sebastian lo recorrían completamente de una manera que Kurt casi podía sentirlo, y sabia que su sonrojo no solo se había puesto peor sino que Sebastian no decía nada acerca de eso. De hecho sus ojos solo parecían recorrer los bordes de su sonrojo, absorbiendo cada línea roja de su pecho y hombros, seguido por la línea de su cuello hasta que finalmente lo miro a los ojos una vez más.
"No tienes que decirlo, sé que no soy el ideal," Kurt murmuro, incluso aunque Sebastian no parecía que fuera a reclamar.
"¿Kurt? Cállate," Sebastian dijo, mientras sus ojos deban un ultimo rápido recorrido por el cuerpo de Kurt, "De verdad. Solo cállate."
No dio mas detalles, pero Kurt en todo caso se callo. No estaba seguro que era lo que quería escuchar de todos modos, porque para bien o para mal solo haría que la situación en que se encontraban fuera aun más incomoda.
Luego Sebastian dio un paso mas cerca, y por un breve momento de pánico Kurt pensó que Sebastian iba a besarlo o violarlo o algo. Sebastian no hizo ninguna de esas cosas, de hecho, se detuvo a pocos centímetros con sus ojos fijos en la cabeza de Kurt. Alcanzo su pelo, y eso ayudo a romper la nube de vergüenza y confusión en que se encontraba Kurt, porque él le había dicho a Sebastian que nunca le tocara su cabello.
"No," dijo enojado, golpeándole la mano. "Te dije que no tocaras mi cabello."
"Tengo que desordenarlo un poco," Sebastian dijo pacientemente, "Así parecerá mas autentico."
"El tuyo ya esta desordenado, ¿no es suficiente?"
"No se como tu tienes sexo, cariño, pero si tu cabello luce así después, estas haciendo algo mal," Sebastian respondió secamente.
Kurt resoplo, pero permitió a Sebastian que tocara su cabello esta vez y freno la mueca (casi) cuando Sebastian lo recorrió con sus dedos, tirando mechones para un lado y para otro.
Justo cuando Kurt pensó que ya era suficiente, Sebastian agarro un puñado de pelo de la parte posterior de la cabeza de Kurt y tiro, forzando a Kurt a inclinarse hacia atrás exponiendo la línea de su garganta. Kurt apenas pudo lograr evitar soltar un quejido, lo cual fue bueno porque estaba seguro que no hubiera sonado como nada mas excepto como lo que exactamente era - deseo.
¿Era su culpa que le gustara que le tiraran el pelo?
"Muérdete los labios," Sebastian murmuro calmadamente, aun manteniendo a Kurt expuesto.
"Que-?" Kurt se las arreglo para preguntar, estúpidamente parpadeando y tratando de decirle a su pene que no era momento de mostrarse interesado.
"Muérdete los labios, así parecerá que nos hemos estado besando," Sebastian repitió, "O puedo hacerlo por ti."
Kurt quería gemir de nuevo, pero empezó a pensar en cosas terribles (Los modales de Finn en la mesa, las rabietas de Rachel Berry, Blaine abandonándolo...) y logro detenerse y matar los inicios de una erección. Se mordió su labio rápidamente para eliminar la tentación de dejar a Sebastian hacerlo, y miro con fascinación como Sebastian empezaba a morder los suyos.
Después de un momento Sebastian pareció satisfecho, mientras soltaba el cabello de Kurt y daba un paso hacia atrás.
"¿Arriba o abajo?" pregunto, y Kurt se sintió satisfecho al notar que su voz sonaba poco firme.
"¿Que?" pregunto de nuevo atontado, distraído por la figura del chico frente a él y - demonios esos ojos traidores - la silueta de un bulto ligeramente mas grande que antes dibujado en esos bóxer rojos.
"¿Quieres estar arriba o abajo?" Sebastian repitió, haciendo un gesto a la cama. "O supongo que solo podría inclinarte al final de la cama."
"¿Pensé que no tendríamos sexo de verdad?" Kurt pregunto, con su voz temblante y nerviosa.
"No lo tendremos pero tiene que parecer como que lo estamos haciendo, ¿cierto? Así que ¿arriba o abajo?"
Kurt seguía vacilando, con los ojos fijos en la ahora desordenada cama que parecía un lugar inocente y pacifico solo hace unos minutos atrás.
"Mira bebe, no te estoy preguntando sobre tus preferencias sexuales, o que elijas una extraña posición. Todo lo que quiero saber, es que si quieres que este sobre ti o quieres estar sobre mi. No es algo tan duro."
'Duro' era una actual preocupación para Kurt, aunque odiaba que a su fisiología no le importara quien fuera el chico que estuviera contra el. Se dejo pensar por un minuto más, y mientras que estar sobre él le haría sentir tener el control, también significaba que tendría que usar ese control para colocarse en la posición correcta y no estaba seguro de poder hacerlo sin tener una combustión espontanea.
"Abajo," dijo, y lo miro con el ceño fruncido cuando Sebastian le sonrió y le guiño un ojo.
"Siempre había creído eso," Sebastian bromeo, moviéndose para subir a la cama y haciéndole un gesto a Kurt para que hiciera lo mismo.
"Bueno, creíste mal entonces," Kurt no pudo evitar decir, incluso aunque compartir su vida sexual con Sebastian era algo que definitivamente no debería suceder. Pero por otra parte, toda esta situación era algo que 'no debería haber sucedido'.
"¿En serio? Me puedo imaginar eso, Blaine tiene ese culo hecho para ser golpeado."
Kurt odio que la mención de Blaine hiciera que su corazón doliera, y mucho mas el comentario del culo de Blaine (el cual, si, esta hecho para ser golpeado pero ese no era el punto) lo hiciera mas consiente de si mismo. Al menos había matado todos los renovados intereses que tenia su pene ante la situación.
"En realidad, nos turnamos," se encontró corrigiendo, a pesar de que quería terminar con el tema. No estaba seguro porque, pero sentía que si Sebastian quería imaginarse su vida sexual, no quería que se la imaginara erróneamente.
Sebastian debió notar algo en su tono porque se detuvo y se giro para mirar apreciativamente a Kurt.
"Eso si me sorprende," dijo finalmente, "No te veía como alguien tan flexible, siendo tan inocente y virginal cuando te conocí."
"No tienes ni idea de cuan flexible puedo ser," Kurt dijo con altivez. Se sonrojo de nuevo apenas las palabras salieron de su boca, pero Sebastian solo rio afectuosamente y se sintió complacido y capaz de subirse a la cama.
Se recostó contra las almohadas, mirando las copas de los arboles que se veían desde la ventana y el cielo mas allá tratando de no pensar mucho cuando Sebastian se subió sobre el. Se volvió mas difícil cuando uno de los muslos de Sebastian se deslizo entre los suyos y repentinamente estaban presionados pelvis con pelvis y pecho con pecho en una manera increíblemente intima que hacia que Kurt solo pudiera sentirse desnudo bajo el, y no solo debido a la ropa.
El rostro de Sebastian estaba solo a unos centímetros de él, y sentía la piel cálida y desnuda presionada contra la suya y no pudo evitar que su aliento se acelerara. Los pequeños vellos en las piernas de Sebastian le hacían cosquillas y arañaban agradablemente contra los suyos, y el peso de él lo hacia sentir cálido y solido y mas real de lo que Kurt había sentido en semanas.
"Para que sepas," Sebastian murmuro, con sus ojos verdes y brillantes recorriendo las facciones de Kurt antes de descansar de nuevo contra el, "Tu culo tampoco esta tan mal."
"Gracias. Creo," Kurt dijo, tratando de girar los ojos así él podría ver como ignoraba el comentario en vez de hacerlo sentir contento.
"Definitivamente es un cumplido bebe," Sebastian dijo, "Y ya que estamos medio desnudos aquí, creo que definitivamente estoy en posición de hacer esa clase de juicios."
"Si, bueno, tu tampoco estas tan mal," Kurt murmuro a través del calor de la vergüenza por el halago.
"Oh, lo se," Sebastian dijo con un movimientos de ceja en tono arrogante que rompía la tensión.
De hecho mientras Charlotte entraba un minuto mas tarde, encontró a los dos chicos juntos riéndose entre sus cuellos, Sebastian completamente derrumbado encima de Kurt, con sus pechos agitados, los muslos rozándose y sus dedos entrelazados.
Ella sonrió ante la imagen, antes de desviar la mirada cuando Kurt grito en sorpresa y escondía su rostro en el cuello de Sebastian.
"Hey mama, llegaste a casa temprano," Sebastian dijo, con el rostro menos petulante de lo que uno podía suponer. "Um, ¿puedes darme un minuto?"
"Te daré media hora," Charlotte le sonrió de vuelta, guiñándole a Kurt cuando se asomo sobre el hombro de Sebastian haciendo su sonrojo mas brillante.
Cuando lo puerta se cerró detrás de ella, Sebastian no se movió inmediatamente, solo se giro para sonreírle a Kurt otra vez.
"Creo que funciono," dijo.
"Eso lo veremos," Kurt respondió, tratando de encogerse de hombros lo cual es difícil cuando estas presionado contra la cama.
"Gracias," Sebastian dijo calmadamente, todavía flotando sobre el, "No tenias que hacer esto, realmente creo que nos dio una ventaja grande."
"Si, um, no hay problema," Kurt susurro de vuelta, agradecido de no añadir 'cuando quieras' al final.
Se quedaron mirando por otro minuto, hasta que la posición en la que estaban y la piel que estaba tocando inundo la mente de Kurt de nuevo, y esta vez era demasiado, demasiado.
"¿Puedes, u,," murmuro, rompiendo el contacto visual e intentando desplazarse por debajo de Sebastian.
"¿Que- oh si, lo siento," Sebastian dijo precipitadamente, soltando la mano de Kurt y acomodándose de rodillas para darle a Kurt espacio para salir.
Se levantaron de la cama y se vistieron en silencio, sin mirarse el uno al otro. Para cuando se habían vuelto a poner sus ropas, se las arreglaron para volverse a poner sus escudos también.
"Si le dices a alguien lo que hicimos-" Kurt empezó a amenazar.
"Por favor, princesa, como si yo estuviera en un mejor escenario. Tengo que mantener un estándar, o tendré a cada afeminado de aquí a Mississippi tirándose sobre mi."
"Yo no me preocuparía, seria demasiado difícil para ellos pasar por tu enorme ego," Kurt dijo arrastrando las palabras.
"Querido, mi ego no es la única cosa sobre mi enorme," Sebastian se burlo, con esa sonrisa familiar.
Kurt lucho por no ponerse rojo y giro los ojos, aunque no lo suficientemente rápido como para evitar que Sebastian se riera de él todo el camino por el pasillo, mientras se dirigían hacia Charlotte y lo llamado 'problema'.
