Capitulo 9
"Lo siento, ¿esto es sobre que?"
Las palabras indignadas de Sebastian colgaban en el aire entre él y Kurt que estaban sentados frente a Charlotte y Greg, en lo que Kurt estaba seguro era un salón.
Kurt automáticamente poso una mano en el muslo de Sebastian de manera tranquilizadora, y solo se dio cuenta de lo que había hecho cuando Charlotte le dio una pequeña pero complacida sonrisa.
"Cariño, sé que esto es molesto pero-"
"No, ¿sabes lo que es molesto? Lo que es molesto es el hecho de que pase los últimos tres días pensando que ustedes iban... a decirme que terminara con Kurt o algo así."
Kurt estuvo agradecido de que Sebastian incluso con su temperamento, fuera lo suficientemente inteligente como para no dejar escapar su verdadera preocupación.
"¿Porque querríamos una cosa así?" Charlotte pregunto, mirando genuinamente sorprendida.
"Amamos a Kurt," Greg añadió, sonriendo enormemente a los dos, "Él es la mejor cosa que le ha pasado a esta familia en años."
Sebastian no se pudo contenerse de girar los ojos, y girarse con una exasperada mirada hacia Kurt como si dijera '¿Ves? te lo dije, ya planean nuestra boda'. Kurt, por su parte, se sintió sorprendido ante la declaración, porque no podía recordar la última vez que le habían dicho que él era 'la mejor cosa que les había pasado'. Quizás Blaine, hace meses atrás.
"Así que todo este tiempo estuvieron preocupados sobre como reaccionaríamos ante las clases de baile," Sebastian aclaro, como si necesitara que le aseguraran el hecho de nuevo.
"No son solo lecciones, sino el hecho de que ellos no permitirán que ustedes vayan como pareja," Charlotte añadió, mirando lo mas cercano a avergonzada de lo que jamás la había visto. "Me enferma que sean tan cerrados de mente, boicotearíamos todo, pero la boda es en menos de dos meses y..."
"Mama, esta bien," Sebastian dijo, "De todas maneras no hubiera querido tomar clases con una vieja estirada y homofóbica."
"Lo se, pero hubiera sido lindo poder hacerlo en familia," suspiro Charlotte.
"Esta bien Sra. Smythe," Kurt añadió, "De todas maneras yo ya se baile de salón."
"Charlotte, Kurt, tu puedes llamarme Charlotte," le advirtió, "Y las clases no eran para ti, eran para Sebastian."
"¿Oh, de verdad?" Kurt pregunto, sonriendo al chico a su lado en el sofá de dos plazas, "No me habías contado que no podías bailar, cariño."
Sebastian lo miro, luego la mirada oscura se las dedico a sus padres quienes solo le sonrieron. "Puedo bailar bien, es solo que no me importa," bufo.
"Vamos Seb," Greg bromeo, "Sabemos que tu puedes bailar, solo que no puedes con el baile de salón."
"¡Bueno, no se porque tendría que necesitar saberlo!" Sebastian devolvió, prácticamente escupiendo fuego, ya que todos se reían de él. "No es como si quisiera hacer girar a una chica en una pista de baile."
"Dos chicos pueden bailar juntos," Kurt lo corto," Además ¿no querrás perder la oportunidad de 'hacer girar a una chica' con tu hermana en su boda?"
Charlotte sonría ampliamente a Kurt como si fuera la segunda venida de Jesucristo, y Greg se veía como si estuviera escogiendo su modelo de porcelana, pero Sebastian seguía con el rostro ceñudo.
"Oh ¿y se supone que tu vas a enseñarme entonces?" pregunto, "¿Tu vas a ser la chica?"
Era lo mas cercano que Sebastian había insultado a Kurt frente a su familia, y Kurt se enfoco más en preocuparse en sus reacciones que en su propio deseo de insultarlo de vuelta. Solo porque los Smythe parecían creerse bien el hecho de ellos como pareja hasta el momento, no quería decir que era buena idea empezar con sus épicas peleas en frente de sus padres. Por suerte Kurt se las arreglo para mostrarle la lengua, y Greg y Charlotte miraron a su hijo con desaprobación, pero no como si ellos esperaran mas sobre el hecho de que Sebastian fuera capaz de ser un idiota.
"Podría," Kurt dijo altaneramente, porque no podía solamente dejarlo pasar, "Y no es una vergüenza dejar que tu pareja te guie. Si no sabias eso, entonces te estas perdiendo mucho del baile. Y yo que pensaba que te gustaba intercambiar roles."
Tuvo miedo de haberse sobrepasado o dicho algo muy insinuante en frente de sus padres, pero Greg solo se rio e incluso Sebastian se suavizo un poco.
"Bien dicho," Charlotte añadió, y por la mirada padre e hijo, estaba claro que estaban agradecidos que ella no se haya dado cuenta que las palabras de Kurt insinuaban sus actividades en la cama. "Pero no tendrás que hacerlo Kurt, ¡Esa es la mejor parte!"
Todos giraron la mirada hacia ella, Greg miraba sorprendido mientras que Kurt y Sebastian miraban con una mezcla de preocupación y expectación. Porque cuando los padres dicen 'esa es la mejor parte' lo que de verdad quieren decir es algo como 'esa será la parte mas vergonzosa para ti' o incluso a veces 'esa es la parte por la cual tendrán que necesitar terapia'.
"¿Cual es?" Sebastian dijo al final, cuando estaba claro que ella estaba esperando que preguntaran por la sorpresa.
"¡Fui capaz de inscribirlos a ustedes dos en un salón de baile que acepta gays en Columbus!" chillo con entusiasmo, "Se juntan todos los lunes, y aunque no todas las parejas son del mismo sexo, tampoco serán la única. Lo mejor de todo, es que el instructor sabe como ajustarlos en una posición y todo eso, ¡será natural!"
Kurt se hubiera reído de la cara de horror de Sebastian, pero estaba casi seguro que tendría que pasar al menos un mes, cada lunes con Sebastian además de lo que pudiera salir, así que no estaba seguro si debería sonreír en el momento.
"No," Sebastian murmuro, sacudiendo la cabeza frenéticamente, "No no no no, mama, ¡no hiciste eso!"
"Por supuesto que lo hice, ¿no quieres ser capaz de bailar con tu hermana en la boda como Kurt dijo? ¿O incluso tomar a tu vieja madre y darle una vuelta alrededor de la pista de baile?"
"Claro, pero no necesito lecciones," Sebastian insistió, "¡Kurt puede enseñarme, él lo dijo!"
"Si," Kurt se apuró en añadir, "No tienen por qué gastar su dinero en lecciones, yo puedo enseñarle."
Realmente creía que probablemente podría hacer que Sebastian baile aceptablemente en un largo día si lo presionaba, lo cual sonaba infinitamente mejor que tener que pasar cada lunes por dios sabe cuanto tiempo.
"Tonterías," Charlotte insistió, "¡Se que los jóvenes pueden pensar que es algo aburrido de hacer, pero son solo 4 sesiones por el amor de dios! Incluso pueden convertirlo en citas nocturnas!"
"Mama," Sebastian gruño, "Nadie a nuestra edad ve las lecciones de baile como citas nocturnas."
Kurt pensó en privado de que quizás Rachel moriría de celos si escuchara sobre esto, porque las lecciones de baile eran exactamente la clase 'citas nocturnas' a las cuales desearía que Finn la llevara. Sin embargo él estaba del lado de Sebastian, así que no diría eso en voz alta.
"Bueno quizás deberían," Charlotte dijo firmemente, "Después de todo, no hay nada malo en una buena vida sexual, pero no pueden pasar todo su tiempo en el dormitorio."
Kurt se volvió rojo de nuevo en un instante e incluso Sebastian parecía tener un leve aspecto de avergonzado al estar hablando de su vida privada (falsa o como sea) con su madre.
"Mama," susurro otra vez, "¡Jesús, eres terrible!"
"¡Si no quieres hablar de ello, quizás deberías empezar a recordar como cerrar una puerta!" dijo alegremente, y Kurt se encogió aun mucho mas en el sofá. Si no fuera porque estaba totalmente consiente del hecho de que Sebastian era el que estaba a su lado, probablemente intentaría esconder su cara en el hombro del chico solo para esconderse de las sonrisas atrevidas que los Smythes les estaban dando.
"Esta bien cariño, los estas avergonzando," Greg dijo finalmente, a pesar que aun seguía sonriendo. "El punto es chicos, que creemos que seria una linda experiencia para ustedes, y a Sebastian le vendrían muy bien las lecciones. Pero si estas tan en contra de eso, entonces, supongo que podría llamar a Olivia y decirle que tu no quieres tomar las clases de baile para su boda..."
"No, las tomaremos," Sebastian dijo inmediatamente, y Kurt se dio cuenta que tendría que averiguar que tan aterradora Olivia podía llegar a ser, porque estaba seguro que le gustaría mucho mas ella, después de verla en acción.
"¡Bien!" Charlotte dijo, aplaudiendo un poco. "Ahora que tenemos esto resuelto, voy a empezar a preparar la cena. Kurt, tu por supuesto estas invitado."
"Oh, um, no lo sé..." Kurt dijo dando rodeos, recordando la ultima vez que estuvo de acuerdo en algo y lo mal que Sebastian había reaccionado con el.
"Se quedara," Sebastian dijo desde su lado inmediatamente. Kurt se volvió para mirarlo incrédulo mientras Charlotte y Greg asintieron y salieron de la habitación.
"¿Que? Viajaste todo el camino hasta aquí, te desnudaste conmigo, lo mínimo que puedo hacer es alimentarte."
Kurt sonrió a eso, extrañamente sintiéndose un poco acalorado y confuso por todo el asunto, lo cual era un poco vergonzoso.
"Además, así de esa manera puedo usarte como escudo humano cuando Olivia se entere que el club no querrá darnos clases. Va a ser el krakatoa sobre nosotros cuando escuche que son montón de imbéciles homofóbicos y esa lluvia radioactiva no será linda."
"Y aquí es cuando pensé que habías empezado a caerme bien," Kurt suspiro dramáticamente.
Sebastian sonrió ampliamente. "Jamás en tu vida, bebe."
Olivia tuvo una pequeña perdida de control, rugiendo en la mitad de la cena sobre los terribles, desagradables, anticuados, y neandertales que querían arruinar su boda y herir a su hermano. Amenazo con violencia a cada uno de los miembros del consejo y al club en general, en un punto incluso declaro que iba a cancelar la boda y esperar el matrimonio igualitario en modo de protesta. Fue un despliegue impresionante, aunque Kurt pensó que Julian y Sebastian exageraban un poco.
Por otra parte, por la forma en que todo el clan Smythe pestañeaba ante cada insulto lanzado y cada lágrima caída, alejando sus sillas sutilmente desde donde Olivia se agitaba con furia, Kurt pensó que quizás el solo estaba más acostumbrado a esos indignantes despliegues así que para el todo ese arranque parecía subestimado. Las escuelas publicas quizás no enseñaban tan bien como Dalton pero le habían enseñado a vacunarse contra la rabia. Entre los dos arrebatos diarios de la entradora Sylvester (sin contar su constante reprimenda hacia los Cheerios o a grupos de estudiantes) y la actitud Lima Height de Santana contra el club, Kurt pensó que tendría que haber algo mucho mas grande que eso para poder inmutarse. Demonios, incluso Finn había pateado sillas.
La única persona que no parecía como si hubiera una lluvia de fuego cayendo, era Brian, quien solo continuaba calmadamente comiendo su cena, mientras su novia rugía. Solo asentía con su cabeza ante cada insulto, añadiendo su apoyo y opinión cada vez que ella se volvía a mirarlo, y se las arreglo incluso para pedirle a Kurt la sal cuando Olivia se tomo una pausa para respirar. Cuando Olivia se empezó a calmar, froto una mano tranquilizadora en su espalda y le susurro algo en su oído que hizo que ella se ruborizara un poco avergonzada y sonriera. Kurt pudo entender porque se amaban y porque su matrimonio iba a funcionar, porque claramente iba a ser así.
Finalmente Olivia estuvo de acuerdo en que quizás cancelar la boda era un poquito dramático y aunque ella aun quería cancelar las clases de baile en protesta, Brian gentilmente le recordó que tenían a toda la boda ya inscrita, la mayoría de los cuales necesitaban refrescar su vals y el paso doble después de varios años lejos de la sociedad por la universidad o cosas así. Así que acepto a regañadientes que seria muy difícil encontrar una nueva clase para todo el grupo a estas alturas, pero declaro que iba a bailar con cada una de sus damas de honor por lo menos una vez por cada clase solo para fastidiarlos. Brian incluso sonriendo se ofreció a bailar como los padrinos de boda, Julian se ofreció de voluntario inmediatamente, lo cual hizo a Olivia reír y romper la tensión.
A pesar de estar molesta por el giro de los acontecimientos y enfurecida en nombre de Kurt y Sebastian, insistió en que tomaría las clases de baile en las que Charlotte los había inscrito. Sebastian intento escabullirse pero ella lo miro y declaro firmemente 'Vas a ir, te va a gustar, y voy a bailar en mi boda con mi hermano - y no solo un meloso baile de colegio.'
Y así fue como Kurt se encontró en una habitación sin aire acondicionado en un centro de recursos en la mitad de Columbus, Ohio el primer lunes de Julio.
"Esto es el infierno," Sebastian murmuro a su lado, "Estoy realmente en el infierno ahora."
"Bueno, ciertamente hace demasiado calor," Kurt añadió, ganándose un codazo juguetón en el hombro y una pequeña sonrisa desde el rostro de Sebastian.
"Y la compañía correcta," añadió, sonriendo a Sebastian completamente, "¿Que mejor que visitar el infierno con el propio Mefistófeles?"
Sebastian sonrió aun más, y su mirada era mucho más depredadora que la de un momento atrás. "¿Eso te convierte en Fausto, princesa? ¿Vendiéndole tu alma al demonio?"
"De repente todo esto se siente como estuviera un poco mas cerca de cama," Kurt murmuro sombríamente.
"Las pregunta es," Sebastian continuo," ¿Que Fausto serias tu? ¿El redimido o el irremediable? ¿El salvado al final, o el que peca conmigo hasta la eternidad?"
Por supuesto Sebastian había leído las malas versiones de la maldita alegoría, Kurt pensó amargamente. Y por supuesto, coloco todo el maldito asunto en un lugar donde Kurt se sentía mucho menos cómodo de lo que le gustaría. Especialmente porque la idea de 'pecar por la eternidad' con Sebastian le traía vividas imágenes de lo pasado el otro día, presionados muy juntos casi desnudos en la enorme cama de Sebastian bajo la luz de sol.
Se salvo de tener que responder o pensar mucho mas sobre este tema peligroso gracias a una diminuta mujer silbando en voz muy alta desde el centro de la pista de baile.
"¡Muy bien todos, podrían reunirse todos alrededor!" grito, y varias de las parejas y grupos de gente se movieron de los bordes de la sala. Sebastian suspiro profundamente y giro sus ojos, pero sin embargo se movió hacia el centro de la sala al lado de Kurt sin quejarse más.
"¡Genial!" la mujer dijo, "¡Hola a todos, estamos muy emocionado de ver nuevos rostros aquí en nuestro exclusivo salón de baile! ¡Soy Penny y este es mi compañero Eduardo, y vamos a ser sus instructores por las siguientes semanas!"
Le hizo un gesto a un atractivo hombre que estaba un poco más alejado del círculo de estudiantes, a quien Kurt le recordaba a un cierto profesor de español que podría o no tener parte de algunas de sus fantasías. De repente la tarde se volvió más interesante.
"Oh dios mio, si ella se vuelve aun mas entusiasta creo que preferiría morir a causa de Olivia que pasar cuatro semanas en esto," Sebastian susurro al oído de Kurt, distrayéndolo de sus pensamientos y haciéndolo reír.
El sonido atrajo la atención de Penny, les sonrió antes de adelantarse y tirarlos al centro de la habitación con ella. Kurt se hubiera reído de la cara de Sebastian, pero estaba seguro que su expresión combinaba con la de él.
"Ahora igual como algunos de ustedes, estos guapos caballeros, están aquí con una pareja del mismo sexo, ¡pero no teman! ¡Eduardo y yo tenemos experiencia bailando con compañeros del mismo sexo, así que seremos capaces de hacer que se muevan perfectamente juntos en nada de tiempo!"
Ella sonrió al grupo, y Kurt estuvo tentado de girar los ojos junto con Sebastian, pero luego Eduardo le guiño un ojo y le dio una deslumbrante sonrisa y Kurt no pudo evitar sonreírle de vuelta. Se giro para ver a Sebastian mirándolo ceñudo, lo cual hizo volver a poner el ceño en su cara.
"¡Muy bien todos, en parejas!" Penny declaro, antes de volverse a los chicos que aun tenía atrapados a su lado.
"Ahora ustedes dos van a ser perfectos," dijo inmediatamente, "Tienen la perfecta diferencia de altura para hacer que esto funcione sin que parezca incomodo, los dos se ven hermosos juntos, incluso puedo enseñarle a ambos como guiarse ya que ninguno de los dos es demasiado alto a diferencia del otro."
"Hurra," Sebastian murmuro y Penny le chasqueo la lengua en reprobación antes de acercarse a Kurt y susurrarle con complicidad.
"Dejame adivinar, el Señor enojón es quien necesita las clases, pero es el que no quería venir. ¿Tengo razón?"
"Oh, no sabes ni la mitad de todo esto," Kurt le susurro de vuelta, sonriéndole al puchero de Sebastian.
Penny se rio un poco fuerte, pero sinceramente, y con eso los tiro de los brazos y los coloco uno frente al otro en el centro de la pista de baile. En el fondo la música empezaba a sonar y Kurt levanto los brazos en espera.
Cuando Sebastian solo continuo mirando, giro los ojos.
"Oh por el amor de dios, aquí," dijo, agarrando una mano de Sebastian para ponerla en la posición correcta, "Mira, incluso te dejare guiarme."
Sebastian aun lo miraba de mal humor, pero lo dejo moverlo hacia la posición.
"¿Como se supone que voy a guiarte si ni siquiera se lo que estoy haciendo?" gruño.
"Yo te mostrare," Kurt dijo, suavizando un poco el tono, "A menos que me dejes a mi guiarte."
"De ninguna manera," Sebastian dijo inmediatamente, "De todas maneras esto será un desastre, por lo menos deja llevar yo la marcha."
"No es exactamente una marcha lo que estamos buscando aquí," Kurt se rio, ganándose otra mueca.
"¡Ustedes dos son adorables!" Penny declaro, "¿Hace cuanto tiempo están juntos?"
"No lo estamos," Sebastian dijo rápidamente, encogiéndose de hombros cuando Kurt lo miro incrédulo. "¿Que? Nadie nos conoce, y no es como si ellos nos fueran a reportar a mi mama."
"Esta bien," Kurt dijo, tratando de ocultar el dolor inesperado de su rostro. No es que este molesto por no ser el novio de Sebastian, duh, pero supuso que se había atrapado un poco en la atmosfera de la clase de baile y su estúpido y romántico cerebro se dejo llevar. No es que él quiera ser el novio de Sebastian, se insistió a si mismo, es solo que había estado siendo forzado a sentirse en pareja y ahora estaba siendo forzado a sentirse de nuevo soltero. Eso era todo.
"Oh-kay," Penny dijo, mirándolos incrédulamente, "Si eso es lo que dicen. Aun así se ven adorables."
Kurt le dio una sonrisa tensa y Sebastian solo pareció aburrido. Penny le dio una palmada simpática en el hombro de Kurt y un susurro no tan bajo 'Buena suerte con este', antes de alejarse a ayudar a las otras parejas a ponerse en la posición del baile.
"Esto es estúpido," Sebastian murmuro casi una hora mas tarde.
Habían estado algo así como bailando, bueno, si consideras bailar a pisar a Kurt cada pocos minutos y reprender a Sebastian por sus brazos flácidos, y a Kurt todo esto ya lo tenia superado. ¿En que momento creyó que todo esto de las clases de baile seria romántico?
"¿Puedo interrumpirlos un momento?"
Kurt miro hacia arriba para encontrarse con Eduardo quien les sonreía amablemente, y oh si. Esto si era lo que había pensado.
"Como sea," Sebastian murmuro, dejando caer la mano de Kurt inmediatamente. Parecía un poco sorprendido y sin embargo muy disgustado, cuando Eduardo se movió para tomar su lugar en vez de colocarse para bailar con Sebastian.
"Observa," Eduardo le dijo a Sebastian amablemente, "No lo estas haciendo tan mal, pero tu pareja esta tratando de guiarte en una posición, lo cual confunde a ambos."
"¡Sabia que era tu culpa!" Sebastian lo acuso, señalando con el dedo a Kurt quien estaba tratando de no mirar y no ruborizarse, mientras Eduardo empezaba a guiarlo en un conjunto perfecto de pasos.
"Ahora, ahora, sin acusaciones," Eduardo dijo, sonriendo a Kurt, "Él estaba intentando enseñarte, y es muy difícil enseñarle a alguien a guiar un baile mientras bailas con el."
Sebastian resoplo con fuerza, como si aun pensara que era culpa de Kurt.
"Ahora observa mi cuerpo por un momento," Eduardo dijo de nuevo, "¿Ves como estoy guiando a mi pareja con todo mi cuerpo? Tu estas intentando hacerlo solo con tus pies, pero tu pareja no puede mirar tus pies todo el tiempo. Necesitan sentir el impulso en los brazos desde tu torso. Deben bailar juntos como uno, comunicándose con sus cuerpos. Es como el sexo."
Kurt se ruborizo aun más cuando, Eduardo seguía sonriéndole con esos ridículos dientes blancos y ojos negros. Sebastian parecía incluso más indignado.
"Si fuera como el sexo, no estaría teniendo problemas," gruño.
"¿No? Entonces muéstramelo," Eduardo dijo, alejándose de Kurt con una reverencia antes de entregárselo a Sebastian. "Pretende que estas haciendo el amor con tu pareja, muéstrale como quieres que se mueva contigo."
Kurt no estaba seguro como una clase de baile se estaba transformando de repente en clases de sexo, y no quería por ningún motivo pensar en Sebastian mostrándole como mover su cuerpo como si estuvieran haciendo el amor. Como si Sebastian supiera el significado de esas palabras.
"Esta bien," Sebastian dijo, con la voz dura. Agarro a Kurt de la mano y lo forzó a volver a la posición bruscamente, sin dejar de tener la mirada puesta en el. Empezó a moverse de nuevo, pero termino solo tirando a Kurt de un lado a otro hasta que el hombro de Kurt empezó a doler.
"No, idiota, no tienes que tirarme," susurro Kurt, tratando de soltarse, "Dios, ¿es que no sabes nada de sutileza? Oh cierto, se me había olvidado con quien hablaba."
"Igual como yo olvide que estaba bailando con la virginal reina de hielo," Sebastian le respondió. "No se como se supone que voy a bailar contigo como si estuviéramos teniendo sexo cuando no sabrías lo que es un buen sexo ni aunque te golpeara en la cara."
"¡Al menos no tengo ese 'golpe en la cara' a causa del sexo todas las noches!"
"¡Al menos no soy un mojigato!"
"¡Si, prefiero ser eso que el chico que se inclina para nada!"
"Bueno, prefiero ser eso-"
"Ah, ya veo," Eduardo los interrumpió, riendo y sobresaltando a ambos. "Lo siento, no me estoy riendo de ustedes. Es que Penny me lo había dicho, pero al principio no estaba seguro que fuera verdad."
"¿Seguro de que?" Sebastian pregunto malhumorado, mirando a Kurt de nuevo. Kurt aguanto las ganas de mostrarle la lengua como un niño de cinco años.
"Que ustedes dos están luchando contra la tensión sexual que tienen en vez de aceptarla," Eduardo dijo.
"¡Nosotros no tenemos tensión sexual!" Kurt dijo firmemente, "Es imposible tener tensión sexual con alguien tan fácil como el."
"¡Jodete! ¡Es imposible tener cualquier clase de cosa sexual contigo con esa cara de bebe!"
Se miraron por un rato más, y ni siquiera cuando Penny se acercó a unirse a ellos dejaron de mirarse.
"¿Que fue lo que te dije?" dijo con aire de suficiencia, "Con toda esa tensión iluminarían toda la ciudad."
"¿Una ciudad?" Eduardo pregunto, en broma. "Si pudiéramos embotellar la energía de estos dos, resolveríamos la crisis energética."
Kurt y Sebastian giraron sus miradas hacia los instructores.
"Yo solo espero que lo resuelvan antes que las clases terminen," Penny dijo con un suspiro melancólico, "Porque una vez que lo hagan, van a ser imparables en la pista de baile."
Eduardo rio, pero asintió con la cabeza. Dándole unas palmadas a Sebastian en el hombro, del cual Sebastian se encogió con fastidio, antes de que Eduardo y Penny dejaran a los chicos solos en la pista.
"Están locos," Sebastian murmuro, "Para que sepas. No quiero que sus locas teorías metan ideas en tu cabeza."
"Por favor," Kurt se burlo, "Claramente no tienen idea de que están hablando. Dan clases en un centro comunitario por el amor de dios, es difícil que sean expertos en algo."
Sebastian le dio una vacilante sonrisa y Kurt se la devolvió.
"¿Quieres salir?" Kurt pregunto después de un minuto, "Puedo mentirle a tus padres si quieres, o podemos decirles que no había esperanzas contigo y nos echaron."
"Tan tentador como suena," Sebastian suspiro, "Supongo que no me matara aprender algo antes de la boda. Eso haría feliz a Livvie."
"Eso es... lindo," dijo Kurt, "Que te preocupes que tu hermana sea feliz."
"Como sea, no quiero que me grite por pisarle un pie," dijo Sebastian, pero sonreía sinceramente otra vez.
"Como digas," Kurt le sonrió de vuelta, "Supongo que no me matara intentar dejarte guiar. No creo que pueda ser peor que la ultima hora."
"¿Sabes que solo por decir eso, va a ser infinitamente peor?" Sebastian se burlo.
"Entonces supongo que es bueno que aun tengamos cuatro semanas para que aprendas," Kurt le respondió, y se giro a los brazos de Sebastian cuando este los levanto invitándolo.
En realidad no mejoraron mucho la ultima hora de la clase, pero tampoco empeoraron así que Kurt lo conto como algo bueno.
El cielo empezaba a aclarar con los colores de la puesta del sol cuando salieron del edificio, y el aire se había enfriado a una temperatura mucho más agradable mientras la humedad del día empezaba a disiparse. Sebastian empujo en broma a Kurt cuando este fingió cojear mientras caminaban por la calle hacia donde estaba aparcado el auto de Sebastian.
"Cállate, si no fue tan malo," dijo con mala cara, a pesar de que la sonrisa arruinaba un poco el efecto.
"No, no lo fuiste," Kurt estuvo de acuerdo. Sebastian pareció satisfecho por un momento hasta que Kurt le dio una sonrisa malévola y agrego, "Fuiste mucho, mucho peor."
"Bueno, tienes tres lecciones mas para girarme princesa, o sino vas a ser el único que baile conmigo en la boda."
"¿Y como sabes si esto no es un plan malévolo para tenerte solo para mi?" Kurt bromeo. Se dio cuenta de lo que había dicho un momento después cuando Sebastian perdió el paso ante las palabras, y su rostro se volvió rojo una vez más.
"No quise-quiero decir..." tartamudeo, deseando que el pavimento se lo tragara.
Solo espero que Sebastian empezara a molestarlo, o le hiciera una broma y no lo dejara pasar, pero Sebastian solo le sonrió.
"Nah," Sebastian dijo al final, "Si tuvieras eso en tu agenda, esperaría que vinieras con un fabuloso traje de 'plan malévolo', en cambio hoy estas usando el traje 'tengo que ir a clases de baile con mi novio falso al cual no soporto'."
"Por supuesto." Kurt se las arreglo para decir a la ligera, sin poder creer que estaba saliendo de ese embrollo, "Que tonto soy."
"Si quisieras empezar a representar un plan malvado, te recomiendo mucho negro," Sebastian añadió, chocando los hombros con él de nuevo. "Enviaría el mensaje correcto."
"Y yo que había pensado en el azul agua," Kurt bromeo de vuelta.
"Oh no, eso enviaría mensajes confusos," Sebastian le reprocho, "El azul agua es el color de las propuestas de matrimonio secretas. Usa eso para tu plan malvado y te encontraras repentinamente en el altar con tu enemigo mortal y eso yo no lo haría."
"Nunca," Kurt estuvo de acuerdo, suavizando la sonrisa en su cara.
Ya habían llegado al auto, y estaban de pie quizás demasiado juntos en la acera. Kurt se sentía reacio a entrar, y no estaba seguro porque se sentía de esa manera, excepto que quizás era porque no quería que esta extraña noche terminara así.
Pensó en preguntarle a Sebastian si quería pasear por Columbus un rato, disfrutar de la tarde, pero no estaba seguro de preguntar. Ellos seguían sin ser amigos, incluso aunque Kurt sentía que todo esto de pretender, los había acercado a más que enemigos.
Era extraño, recordando las semanas pasadas y en todos esos pequeños momentos que empezaron a hacer que las cosas cambiaran, hasta hacer que ahora fueran algo más que lo que era antes. Kurt sentía que si pudiera definir lo que eso nuevo era, podría manejar mejor sus propios sentimientos acerca de toda esta situación, probablemente no se sentiría tan extraño preguntarle si quería pasar el rato con el. No eran amigos, no eran novios, no eran enemigos o competidores o ninguna de esas diversas cosas que habían sido el pasado año. Eran solo... Kurt y Sebastian.
Aliados, quizás, Kurt decidió. No era la palabra correcta, pero era la más cercana que pudo encontrar. Pero ¿los aliados paseaban por la ciudad juntos antes de la puesta del sol, o viajaban a casa en la oscuridad por partes separas sin más que un mutuo acuerdo? No estaba seguro.
Estaba a punto de mandar todo a la mierda y preguntarle, cuando el teléfono de Sebastian empezó a sonar, su tono de llamada (Gaga, lo cual Kurt encontró hilarante considerando que Sebastian lo molestaba por ser un 'Little monster' y era él el que tenia memorizado toda su obra) sonaba acerca de ser hermosa y una sucia rica. Kurt pensó que era totalmente asertivo, no obstante lo encontró divertido.
Sebastian le dio una mueca de disculpa, lo cual era otra señal de que eran algo nuevo. Un mes atrás Sebastian no lo hubiera pensado dos veces antes de contestar estando con Kurt, de hecho probablemente saltaría ante la oportunidad de alejarse de una conversación con el.
"¿Alo?" pregunto, con un tono que dejaba claro que no estaba seguro quien estaba llamando. Un momento después su expresión volvió a caer en expresiones mas conocidas, la sonrisa arrogante que era parte de la armadura de Sebastian se posiciono fácilmente en su rostro. Por alguna razón Kurt sintió decepción de verla ahí.
"Oh hey," dijo, con la voz en ronroneo, haciendo una pausa para escuchar antes de reírse de una manera que Kurt estaba empezando a darse cuenta, no era genuina.
"Si... si podría - no, suena bien," continuo, disparando pequeñas miradas hacia Kurt de reojo cada pocos segundos.
Kurt cambiaba su peso de un pie a otro, sintiéndose como si estuviera escuchando a escondidas. ¿Que se suponía que debía hacer? Sebastian tenía las llaves del auto, y él fue el que contesto el teléfono al lado de Kurt. Kurt podía sentir como su propia armadura de hielo se cernía sobre el.
Si no quería que escuchara, entonces debería hablar mas lejos, decidió, y puso sus pies mas firmes en el pavimento para evitar moverse otra vez.
"Donde - si, si, recuerdo... no, lo tengo conmigo, no debería ser necesario-"
Obviamente la persona en la otra línea seguía interrumpiendo, y Kurt pensó con crueldad que no era de sorprenderse de los modales de Sebastian con las llamadas de telefónicas tan horribles, si hablaba con esa clase de personas.
"Seguro," Sebastian dijo finalmente, y Kurt se enderezo un poco anticipando el fin de la conversación. Quizás entonces finalmente podría seguir adelante con lo que la noche les traería.
"Si - um, quizás ¿en una media hora mas o menos?" Sebastian dijo, con la voz un poco más vacilante que antes, y estaba mirando a Kurt con una extraña expresión otra vez. "Solo tengo que solucionar unas cosas aquí. Ok, si, nos vemos."
Termino la llamada y se deslizo el teléfono en su bolsillo suavemente, colocando las dos manos en los bolsillos también. Kurt estaba asociando ese particular tic cuando Sebastian se sentía incomodo por algo, y se encontró a la espera de un golpe y no podía averiguar el porqué.
"¿Todo esta bien?" pregunto, con una voz que mostraba calmado desinterés. Estaba casi seguro que no había sonado forzado. NYADA tenía suerte de tenerlo para el otoño, sus habilidades de actuación eran excelentes.
"¿Que? Oh, si - era solo..."
"Esta bien Sebastian, no soy tu madre," Kurt dijo mas despectivamente de lo que se sentía, "No tienes que inventar mentiras por mi seguridad."
"Si sé eso," Sebastian frunció el ceño, y oh si. La armadura definitivamente esta sobre él otra vez. Por primera vez Kurt pensó en sus propios sentimientos para mantenerlos en resguardo.
"Bien, ¿podemos irnos ahora?" Kurt pregunto con un resoplido. Ya no se sentía de humor para pasear por la ciudad, y volvió a sentir a Sebastian como un enemigo.
"En realidad, me voy a juntar con gente," Sebastian dijo, y su tono seguía siendo duro y confrontacional, pero aun no miraba a Kurt.
"Ok..." dijo Kurt, "¿Recuerdas que vinimos juntos, cierto? No puedes solo dejarme aquí."
Se pregunto por un momento si quizás era una invitación en vez de una declaración, una pregunta de que si Kurt quería juntarse con esas personas también. No estaba seguro, pero la invitación podría calmar lo que lo estaba haciéndole sentir raro, como si tuviera el orgullo herido.
"Si, gracias, ya sé eso Kurt. No soy idiota. Puedes llevarte el auto."
Sebastian saco una mano de su bolsillo para colocar las llaves del auto en la cara de Kurt. Y, aunque Kurt a menudo había pensado en tener la oportunidad de ponerse detrás del volante de uno de los autos de los Smythes desde que todo había empezado, el gesto ahora se sentía como una cachetada en la cara.
Definitivamente no era una invitación.
Odio aun más que lo siguiente que saliera de su boca no fuera algo mordaz, defensivo e incluso ingenioso. Sino que de preocupación.
"¿Y tu? ¿Como vas a llegar a la casa? No te voy abandonar aquí en la ciudad."
"Esta bien," Sebastian dijo moviendo las llaves frente a Kurt hasta que Kurt las tomo. "No será la primera vez que encuentre la manera de llegar a casa."
Kurt sabia que estaba diciendo la verdad, sabía que Sebastian había tenido muchas ocasiones en las cuales había encontrado la manera de volver a casa después de un revolcón con alguien. Demonios, hace menos de una semana se dirigía a Scandals sin tener idea de donde iba a dormir, así que encontrar como llegar a su casa, era menos problema para el. Pero Kurt sentía el estomago incomodo al pensar en Sebastian confiando en personas desconocidas para llevarlo a casa (desconocidas para Kurt al menos, por lo que él sabia Sebastian contaba con toda una red de maravillosos amigos en la ciudad. De alguna forma Kurt lo dudada).
"Puedo - Yo..." Kurt se detuvo, inseguro de que estaba tratando de ofrecer. ¿Volver a recoger a Sebastian mas tarde? ¿Esperar alrededor de Columbus hasta que acabe? ¿Llamar a un taxi para que lo lleve de regreso a Lima así Sebastian no tendría que pasarle el auto? Ninguna de esas cosas parecían una real opción, o al menos no una aceptable.
"Esta bien Kurt," Sebastian dijo, "Solo toma el auto. Puedes devolverlo la próxima vez que vayas a la casa. Demonios, eso lo podríamos añadir para que nos crean que somos una pareja, porque no dejo que nadie maneje mi bebe."
"¿No piensas que tus padres encontraran raro que te deje un extraño en tu casa?" Kurt pregunto, poco dispuesto a dejarlo pasar.
"Actúas como si yo no llevara años manteniendo este tipo de cosas fuera del radar," Sebastian sonrió, "No te preocupes, no estropeare nuestra cuartada."
"Bueno, discúlpame por preguntar," Kurt le respondió, "Si no recuerdo mal, tú incapacidad de mantener las cosas bajo radar es lo que nos tiene metido en este lio."
El rostro de Sebastian se enfureció y su voz cambio a algo parecido. "Gracias, tengo claro que la cague. ¡Jesús, dices no ser mi madre pero no paras de fastidiarme con esto!"
Kurt quería tirarle las llaves, pisarle el pie y decirle a Sebastian que estaba siendo imprudente y estúpido, quería decirle 'Estas hiriendo mis sentimientos' incluso aunque no fuera verdad, porque eso significaba que Kurt se preocupaba. En vez de eso simplemente le dedico una mirada fría y levanto la punta de mentón un poco mas arriba.
"Tienes razón, deberías irte y hacer lo que quieras. Si metes la pata serás tu el que tendrá que explicar. No es mi problema."
Había una guerra de emociones bajo los ojos de Sebastian, pero al final la victoria no estaba clara, al menos para Kurt. Sebastian solo se echo para atrás luciendo indiferente y superior lo cual le recordó sus primeros encuentros.
"¿Sabes como salir de aquí?" pregunto, dando un paso atrás.
"Si, estaré bien," dijo Kurt. Se obtuvo de agregar '¿lo estarás tú?' porque no era de su incumbencia. Sebastian había dejado eso ya muy claro.
"Bien. No choques mi auto."
La ultimo lo dijo casi lo dijo en forma de broma como estaba acostumbrado a hacer, aunque sonó un poco mas forzada que lo usual.
"No lo hare," Kurt prometió, "No... solo, cuídate ¿si?"
No era su intención decirlo, pero no pudo evitarlo después de todo lo pasado entre ellos. Sebastian podía decirle que no se metiera en sus asuntos, pero no podía detener a Kurt de preocuparse. Ni siquiera Kurt podía evitarlo, y su vida seria mucho más fácil si pudiera hacerlo.
"Si, claro," Sebastian dijo encogiéndose de hombros, pero finalmente sonrió genuinamente otra vez.
No hubo despedidas, Sebastian solo comenzó a caminar hacia la calle, con las manos en los bolsillos y sonriéndole a Kurt una vez mas. Cuando salió del círculo de luz de las farolas hacia las sombras del crepúsculo Kurt sintió como si algo tirara de su pecho y se forzó a girar hacia el garaje y pensar en volver a casa.
Cuando entro al auto se dio el tiempo de bajar la capota. Le había gritado a Sebastian por intentarlo antes, no dispuesto a llegar a las lecciones con el pelo desordenado a causa del viento, pero ahora no tenia donde ir, solo a casa, y nadie lo vería cuando llegara ahí. Cuando llego a la carretera dejo que el viento lo azotara y lo limpiara de sentimientos y emociones, así cuando sus pensamientos se amontonaran podría examinarlos sin sentirse abrumado por ellos.
Pensó en Blaine, sobre sus citas nocturnas y como siempre fueron fáciles incluso aunque eran incomodas al principio, sonrojados y vacilantes. Pensó en como Blaine hubiera saltado ante la idea de las clases de baile, lo hubiera hecho girar alrededor de la pista de baile en una parodia de los reales pasos, riendo y cantando canciones de Disney en su oído, y luego rogándole a Kurt que lo inclinara. Blaine nunca habría discutido sobre quien guiaría a quien en un baile, pero tampoco se hubiera burlado de los instructores en voz baja con Kurt como Sebastian lo había hecho la pasada hora.
Pensó en como estaría haciendo Blaine sus cosas en San Francisco ahora mismo, bailando en Castro con sus compañeros de campamento y sus nuevos amigos, pero incluso con el aullido del viento, no podía evitar que ese pensamiento le hiciera daño, así que dejo de imaginarlo y pensó de nuevo en las cosas que el y Blaine solían hacer.
La cosa es que seguía pensando en el fin de esas noches con Blaine y no en lo que pasaba en el asiento de atrás del auto, sino en como Blaine siempre se aseguraba que Kurt llegara a salvo a casa, incluso después de la horrible noche en Scandals se habían texteado cuando ambos estaban en casa en sus respectivas camas. Blaine siempre lo iba a dejar hasta la puerta, o esperaba en la entrada de su casa para observar y despedirse hasta que Kurt estaba fuera de su vista y luego se sentaba junto al teléfono hasta que Kurt lo llamaba diciendo que ya estaba en casa sano y salvo. Incluso antes de que fueran novios, cuando solo eran amigos, Blaine hacia esas cosas - siempre necesitaba saber si Kurt estaba a salvo antes de irse a dormir.
Así era como él se daba cuenta que Sebastian y el no eran amigos, no realmente. O al menos jamás serian la clase de amigos que el y Blaine fueron. Y, como si ya no fuera lo suficientemente claro por un millón de razones, era también por el cual Kurt sabia que el y Sebastian jamás llegarían a ser mas que amigos (no es que lo quisiera, no es como si algunas vez lo querría).
Para el momento que se detuvo, el viento ya se había llevado no solo sus emociones sino también sus pensamientos, y Kurt se encamino hacia su cama sintiéndose vacío. Lo cual no era del todo desagradable.
Solo antes de cerrar sus ojos y pretender dormir, su teléfono sonó en la cama junto a él.
Para Kurt (23:07): ¿No rayaste mi auto, cierto?
Para Sebastian (23:07): No, tu bebe esta estacionado en mi casa sano y salvo. Soy mejor conductor que tu ¿lo recuerdas?
Para Kurt (23:09): No me culpes por querer asegurarme. Buenas noches Kurt.
Había un millón de cosas que Kurt quería decir, quería preguntar si Sebastian seguía en un club o si se había ido a casa con alguien. Quería preguntar si llegaría a casa esta noche, o en la mañana, o si estaba en Columbus tratando de encontrar a alguien que lo llevara. Pero no podía hacerlo, así que solo le envió un mensaje con 'Buenas Noches'.
Solo minutos mas tarde cuando sus ojos se cerraron y no tuvo que fingir cansancio pensó en que quizás Sebastian al preguntarle sobre su auto era solo un retorcido argumento para saber si Kurt había llegado a casa bien.
Quizás no lo había dejado en la entrada de la casa al final de la noche, pero era algo. Kurt ni siquiera fue consiente que sonreía mientras se dejaba llevar por el sueño.
