Capitulo 11
Para cuando Kurt se encontró de vuelta en el estudio de baile en el centro comunitario con Sebastian el siguiente lunes, se sentía como él mismo otra vez.
No fue divertido romperse de esa manera, pero nunca había llorado así por la perdida de Blaine antes y en retrospectiva había sido purificador sentir ese dolor. Dejarse caer no hizo el dolor desaparecer, pero se hacia mas soportable, y quizás menos intenso. Y todo gracias a Sebastian, quien inesperadamente era exactamente lo que él necesitaba en esos momentos. Relajarse y disfrutar del espectáculo. Kurt estaba intentando hacer de eso su nuevo mantra para el verano.
El y Sebastian no habían hablado acerca del beso, lo cual era bastante mas fácil hacerlo pasar como parte de la actualización, o acerca del llanto de Kurt desde aquella noche, pero Kurt sentía que algo había cambiado una vez mas entre ellos. Usaban menos armaduras cuando interactuaban (una cena con la familia de los Smythe el fin de semana y una llamada telefónica que había comenzado como una confirmación de si seguirían con las clases el lunes, de alguna manera de transformo en una conversación de tres horas llena de bromas, burlas y muchas risas.) Kurt sentía que finalmente tenia una idea de lo que de verdad eran, finalmente eran amigos.
Estaba más que de acuerdo con eso de lo que jamás espero estar.
Por supuesto nada de esto significaba que Sebastian estuviera más feliz que la semana pasada de estar aquí, en este pequeño y caluroso salón de baile. De hecho, si le preguntas a Kurt, Sebastian iba con un humor de perros. Kurt no estaba seguro exactamente porque, ya que definitivamente tenia que ver con mucho mas que solo las clases de baile. Sebastian había estado con el ceño fruncido y antipático incluso mas de lo acostumbrado desde que fue a buscar a Kurt hace ya dos horas atrás, y francamente Kurt ya se estaba cansando de eso.
Si, hacia calor. Si, el entendía que esto no estaba ni cerca de lo que para Sebastian seria una perfecta tarde de Lunes. Y, si, el podía ser comprensivo con el hecho de que era difícil para Sebastian estar haciendo algo con lo que esta luchando, porque Kurt sabia lo difícil que era no siempre ser el mejor. ¿Pero Sebastian tenia que tomárselo contra el?
No era su culpa que estuvieran estancados en una habitación sin ventilación, con una pared de espejos que solo servía para reflejar el sol contra ellos de nuevo haciendo que el calor se elevara a niveles insoportables. Kurt también lo estaba sufriendo, todos lo estaban sufriendo, pero ninguno de ellos se estaba quejando tan fuerte como Sebastian. (Okay, había un chico que también lo estaba haciendo, pero su esposa se había rendido y se había ido hace ya cerca de 20 minutos, lo cual no era una opción para Kurt).
El calor era horrible, de hecho era tanta la humedad que incluso Kurt, quien era el rey de las capas incluso en verano, había tenido que ceder y dejar sus pantalones formales oscuros, llevaba una camisa blanca desabotonada en el primer botón del pecho, las mangas arremangadas hacia atrás y los suspensores colgando desde sus caderas. Había recibido algunas miraditas porque aunque se encontraba despeinado, estaba seguro que a diferencia de un par de chicos que estaban sudando como cerdos, todavía parecía humano.
Sebastian seguía mirándolo también, pero Kurt estaba seguro que no tenia ninguna relaciona a como lucia. Después de todo, Sebastian seguía luciendo bastante compuesto. Había insistido en usar pantalones cortos, aunque Kurt trato de decirle que debería usar ropa de baile para las clases de baile, así que lo único que pudo hacer era desabrocharse la camiseta de lino azul casi completamente. Kurt definitivamente no había estado observando las pequeñas gotas de sudor desde su cuello hacia abajo en vez de prestar atención a las quejas y pataletas de Sebastian. Definitivamente no.
Aunque hablando de quejas y pataletas, tampoco no era culpa de Kurt que estuvieran esta semana haciendo foxtrot y Sebastian estuviera teniendo problemas adaptándose al 'lento, lento, rápido, rápido' después de pasar toda la semana pasada con el 'uno, dos, tres'.
Tampoco era su culpa que Sebastian siguiera arruinando la postura y pisando los pies de Kurt o tirándolo. Le ofreció a Sebastian tratar de seguirlo, ofreció a Sebastian intentar hacer los pasos por su cuenta o con otra persona, incluso (lamentablemente) ofreció llamar a Eduardo para dejar a Sebastian que lo guie alguien que esta acostumbrado a enseñar, lo cual lo hizo merecedor de una épica cara de bruja - y Kurt sabia de caras de brujas.
Sin embargo Sebastian no estaba de humor para ser apaciguado, parecía mas dispuesto a estar molesto que ha ser animado. Aparentemente se sentía intratable, y ni siquiera las bromas de Kurt e insultos acerca de sus compañeros de clase parecían ser capaces de sacar una sonrisa de él.
"¡Demonios, Kurt!"
Sebastian había tropezado con los pies de Kurt por cuarta vez en el ultimo minuto, pero Sebastian no esta guiando apropiadamente así que ¿Como iba a ser culpa de Kurt si ni siquiera tenia idea a donde esperaba que se moviera?
"No me culpes a mi de tus tropiezos," susurro, "No soy el que esta tratando de forzarnos alrededor de las sala. Jesús, ¿podrías soltarte un poco? Empujarme no es guiar."
"Tu fuiste el que me dijiste que me mantuviera rígido," Sebastian devolvió, empujando donde estaba la mano de Kurt y la cintura con sus brazos tensos como si intentara probar su punto.
"Eso no significa que tengas que empujarme por la habitación en círculos," Kurt dijo furioso, "¡Es un rígido flexible, no solo empujar cuando quieres que gire esperando que yo entienda!"
"Lo que dices no tiene sentido, princesa," Sebastian se burlo, "Creo que finalmente todos los productos se metieron en tu cabeza, porque no puedes estar tenso y suelto al mismo tiempo."
"Si, se puede, si no fueras tan jodidamente terco dejarías que Eduardo te mostrara."
"No, gracias, no creo tener ganas de pasar mas tiempo con tu precioso Eduardo del que ya tengo que pasar," Sebastian se burlo, lanzándole una mirada venenosa a través de la habitación a su instructor, quien estaba tratando de ayudar a una pareja de lesbianas con un paso. Oh, que no daría Kurt por poder estar bailando lo suficientemente bien para poder hacer eso. Demonios, se conformaría con cualquier cosa en estos momentos.
"¡Esta bien!" le bufo a Sebastian de vuelta, girando los ojos por lo terco que se estaba comportando, "Pero al menos cuenta los pasos correctamente. Es solo hasta cuatro, incluso tu deberías ser capaz de eso."
Devolvió la mirada que se gano por el comentario, y empujo de vuelta a Sebastian por el hombro donde su mano descansaba cuando Sebastian le dio otro empujón.
"No soy el que no puede contar," Sebastian insistió, "Es uno, dos, tres, Kurt."
"No, tu idiota, son cuatro pasos. Dos lentos, dos rápidos. Ya no estamos haciendo vals."
"¡En realidad no lo se, porque no soy el que se paso los últimos 18 años planeando una boda a lo Barbie con pegajosos bailes!"
"¡Claramente tampoco eres el que escucho la primera media hora de la clase, porque Penny conto los pasos a lo menos unas cien veces!"
Sebastian frunció el ceño, con la cara roja por la calor y la frustración, y dejo caer sus manos de la cintura de Kurt antes de separarse de donde Kurt lo estaba sosteniendo.
"Quizás sea porque estaba demasiado ocupado pensando en lo completamente estúpido que es estar aquí, al lado tuyo, teniendo que escuchar a una bailarina fracasada intentando enseñarme algo, y observarte mirar embobado al Señor Mambo Numero 5, cuando podría estar en cualquier otro lugar donde me pudieran chupar el pene."
"¿Tienes que ser tan bruto? No soy el que necesita clases. Tu mismo lo dijiste, aquí nadie le dirá nada a tu mama. Podría renunciar y dejarte solo y después ¿donde estarías?"
"Claramente aun sin echar un polvo," Sebastian gruño.
Kurt levanto las manos en disgusto, saliendo de la pista de baile para recostarse contra una de las paredes de ladrillos a un lado de la habitación. Necesitaba refrescarse, figurativa y literalmente, o iba a decir algo de lo que se arrepentiría, porque estaba dejando que el mal humor de Sebastian entrara en el. Justo después que había decidido que podían ser amigos, Kurt se dio cuenta que estaba empezando a odiar cuando sus insultos y argumentos eran hirientes en vez de burlones. El no quería ser hiriente con Sebastian, no realmente, nunca más. Así que necesitaba un minuto para respirar.
Por supuesto Sebastian no iba a darle el espacio para eso, así que lo siguió con los ojos aun más ardientes a causa del sol que traspasaba la ventana por la que estaba pasando.
"No te alejes de mi," gruño, "Te estas comportando como una perra."
"¿Yo me estoy comportando como una perra? Sebastian hay muchos espejos, anda a mirarte a uno, yo esperare aquí."
"Ha - ha - ha, que divertido."
"Tengo razón," Kurt insistió, "No sé que esta pasando contigo pero has estado de pésimo humor desde que me subí al auto y ya me canse."
"Lo que 'esta pasando conmigo' es que te tengo a ti de pareja de baile, y apestas," Sebastian bufo, totalmente irritado. "¿Sabes lo frustrante que es bailar contigo? no te mueves donde quiero que te muevas, y parece que no sigues mis señales sobre que haremos después, ¿que demonios quieres que haga? ¡Te apuesto que con cualquier otro bailaría bien!"
"Lo estoy intentando," Kurt casi le grito, "¡Se que no es fácil, y sé que estas frustrado pero no puedo seguirte cuando no me guías! ¡Y tu dijiste que no querías bailar con nadie mas cuando lo ofrecí!"
"No quiero bailar con nadie mas, quiero que pares de darme conferencias sobre posturas y pasos porque estoy guiando de lo mas bien, gracias, eres tu el que no parece seguir correctamente," Sebastian se burlo, y Kurt solo giro los ojos porque Sebastian tiene que saber la estupidez que esta diciendo.
"¿Así que yo soy el del problema aquí?" Kurt pregunto con la voz llena de sarcasmo, "Se supone que no tengo idea de como seguir, o bailar, o existir y tu vida seria muchísimo mejor si yo desapareciera."
"Wow Hummel, parece que por fin estamos de acuerdo en algo. Sacaste las palabras de mi boca."
Era estúpido, Kurt lo sabia, dejarlo llegar a él. Sabia que Sebastian estaba de mal humor, sabia que Sebastian estaba a la defensiva porque en esta habitación Kurt tenia la sartén por el mango por experiencia y habilidad, sabia que Sebastian había llegado al salón de baile con algo que le molestaba, aunque Kurt no podía averiguar cual era la razón.
Incluso Kurt sabia, lógicamente, que Sebastian no lo decía en serio, que no deseaba que Kurt desapareciera, porque eran amigos ahora, demonios. Pero dolía, y lo estaba volviendo loco, y esas ambas cosas hacían que su estúpido cuerpo quisiera llorar, lo cual era lo ultimo que quería hacer en esta situación. Cerró los ojos fuertemente, con los puños de las manos a ambos lados y los aplasto en contra del áspero ladrillo detrás de él, sujeto a la sensación.
Sebastian, para su crédito, pareció reconocer inmediatamente que había pasado la línea entre las típicas bromas a las crueles.
"Kurt," intento, con voz de disculpa pero aun lleno de frustración, como si incluso ahora no pudiera dejar de lado lo que le molestaba.
"No," Kurt dijo, colocando una mano para detener a Sebastian quien estaba intentando dar un paso mas adelante, "Solo. Iré a beber algo y cuando vuelva vamos a volver a la pista de baile e intentaremos otra vez y las cosas irán bien. Pero...no."
Sebastian tenía una mano a mitad de camino entre ellos, colgando a su alcance, y sus ojos seguían en conflicto de sus emociones. Pero Kurt tenia sus propias emociones con las que lidiar, por lo que no podía preocuparse por las de Sebastian en estos momentos, así que se salió de la pared y se alejó.
En el pasillo estaba un poco más frio, gracias a dios, así que de hecho se detuvo en una fuente de agua potable intentando tragar un poco de agua tibia con sabor metálico. No fue suficiente, no estaba listo como para volver y comportarse bien (o tan bien como Sebastian y él fueran capaz de comportarse) así que siguió por el pasillo y entro en un baño.
Se fue directo a los lavados, abrió el grifo dejando que el agua corriera hasta que estuviera fría y metió su cabeza dentro y dejo que lo frio adormeciera su enojo. Cuando se volvió, pequeños riachuelos de agua corrían por su cara y por la parte posterior de su cuello, empapando el blanco de su camisa haciendo que se trasluciera, pero no le importaba.
Kurt hace dos años atrás se habría puesto pálido ante la idea de que su piel fuera visible, el tono color rosa se mostraba claramente a través del material húmedo, pero Kurt hoy se sentía más cómodo consigo mismo. Demonios, si casi se desnudo completamente frente a su enemigo mortal (¿amigo mortal?) así que podía entrar en una habitación llena de gente a la cual nunca volvería a ver cuando todo esto terminara, así que no importaba un poco de piel a la vista. Si algo le preocupaba era el crimen a la moda que le estaba dando a su camisa, si es que era de lavado seco, en cuyo caso estaba jodido. Había sido casi su experiencia diaria en su segundo año. Jamás podrá sobreponerse a su odio a la tinta roja #2.
Recorrió una mano por su pelo, el cual estaba pegado contra su frente, colocándolo hacia atrás hasta que quedo hacia arriba en puntas oscuras de agua y sudor. Eso normalmente lo molestaría, pero a este punto estaría contento de poder terminar el resto de la clase sin recurrir a la violencia así que su pelo iba a tener que pagar las consecuencias. Pensó por un momento en el maravilloso Eduardo y su sonrisa y estaba un poco decepcionado de tener que entrar de nuevo luciendo así, pero no valía la pena perder el tiempo intentando arreglarse para lucir presentable. Estaba casi seguro que entre el calor y el hecho de que tuviera cero productos seria una causa perdida.
Respiro profundamente, se dio una mirada severa en el espejo para recordarse que había decido que Sebastian era su amigo, así que no podía tratarlo como menos, y luego se alejó de las baldosas y salió al pasillo, con paso seguro y un poco mas confiado esta vez.
Cuando volvió a la pista de baile se encontró con que la clase se había reunido en un círculo de nuevo, y Penny y Eduardo estaban demostrando algo en medio del grupo.
Un poco avergonzado por haber desaparecido en el medio de una lección, Kurt se entremetió en el círculo. Con la suerte que tenia, Sebastian estaba - por supuesto - justo ahí, mirándolo como si quisiera estrangular a Kurt y pedirle perdón al mismo tiempo. Encontró los ojos de Kurt y le hizo una señal, haciéndose un lado para hacerle espacio entre el circulo.
"Gracias," Kurt murmuro, e ignoro la mirada que le estaba dando Sebastian, que era un ceño aun mas arrugado.
"¿Nuevo look, princesa?" pregunto, con la voz casual, pero había una pregunta también ahí que Kurt entendía como si dijera '¿Estamos bien ahora?'
Kurt levanto una ceja y le sonrió de vuelta. "¿Que? ¿No te has enterado que este look esta de moda en Paris esta temporada?"
Lo cual significaba 'Si, estamos bien ahora'.
Sebastian le dio una sonrisa genuina, dándole un codazo de manera familiar el cual había estado ausente en toda la tarde. "Por supuesto, que tonto que soy."
Kurt no dijo nada mas, solo ubico su mirada hacia los instructores, pero no pudo evitar darle un empujoncito en respuesta.
A pesar de su deseo de permanecer desapercibido, el destino no estaba de su lado esta tarde, porque ni siquiera había pasado un minuto para cuando Eduardo lo estaba tirando hacia el centro del círculo.
"Kurt, ¿puedes ayudarme a demostrarlo?"
Kurt pudo ver como Penny tomaba a una de las chicas en medio de la pista también, y aunque el apreciaba el compromiso que tenían con la enseñanza hacia las parejas de mismo sexo, ¿tenían que usarlo como ejemplo, justo hoy?
"Um..."
"Eres uno de los mejores estudiantes aquí," Eduardo le susurro, e incluso aunque Kurt sabia que Sebastian no lo estaba escuchando no puedo evitar sonreír triunfante hacia donde Sebastian estaba con los brazos cruzados y mirando malhumorado otra vez.
"Ok, por supuesto," Kurt dijo, porque él iba a demostrarle a Sebastian lo bien que él podía bailar.
"Si quieres te puedo dejar guiarme," Eduardo le dijo, "Pero sé que algunos hombres tienen problemas en seguir, tal vez observándote hacerlo bien seria de ayuda para darles confianza."
"Yo te sigo," Kurt estuvo de acuerdo, agradecido de abstenerse a decir 'Yo te sigo donde sea' cuando Eduardo hizo brillar su rostro con esa maldita sonrisa.
De todos modos no lo hubiera dicho en serio, porque aunque Eduardo es lindo y su sonrisa es hermosa, Kurt no esta tan enganchado de él. Es solo que no puede evitar sentirse un poco nervioso cuando un chico tan guapo lo halaga, ¿y quien podría culparlo por eso?
"Excelente," Eduardo dijo, y le hizo un gesto a uno de sus asistentes quien estaba cerca del equipo de música.
La música empezó a sonar y Kurt se movió fácilmente hacia la posición, una mano descansando firme en el hombro de Eduardo y la otra en su mano, mientras la segunda mano de Eduardo se posicionaba pesada y cálida en la cintura de Kurt.
Kurt reconoció la canción, sonriendo cuando recordó a Mike Chang usarla una vez durante una clase cuando les estaba mostrando bailes clásicos y teniendo que parar cerca de cuatro veces para decirle a Kurt que dejara de menearse. Kurt no podía evitarlo, porque ya conocía los pasos que Mike estaba tratando de enseñarles y estaba aburrido. Además a él le gusta hacerlo. Alejo los recuerdos de su memoria a causa de la voz de Penny.
"Y lento, lento, rápido, rápido," Penny dijo en voz alta, y empezaron a bailar.
Bailar con Eduardo no era para nada parecido a bailar con Sebastian, sobre todo porque ellos eran capaces de moverse por más que solo dos pasos consecutivos. Era un poco emocionante, ser guiado en vínculos por el espacio abierto sin esfuerzo. Era fácil leer las señales del cuerpo de Eduardo, fácil saber donde girar, cuando alejarse y cuando deslizarse. Sin embargo, cuando Kurt encontró la mirada de Sebastian entre el circulo de personas no pudo evitar pensar que si Sebastian supiera la técnica, seria mucho mejor pareja que Eduardo.
No podía decir lo que pensaba, porque no era una visión romántica por bailar con el chico con el cual (pretendía) tener de novio o una tontera así. Era, tal vez, porque él sabía que el dar y recibir verbalmente era lo que Sebastian y él habían estado haciendo diariamente, y no importaba quien estuviera guiando a quien, ellos lo hacían maravillosamente.
O quizás era porque el veía el fuego que ardía en los ojos de Sebastian a veces, y sabia que él era apasionado en ser lo mejor en todo, sabia que Sebastian era tan determinado a no ser pasado por alto como Kurt lo era. Quizás era porque, de hecho, él había visto a Sebastian bailar, - y sabia que cuando él se movía fluidamente, -incluso cuando en esa época lo odiaba - era una belleza a la vista.
Kurt deseo por un segundo, bailando de aquí para allá, girando lento y luego rápidamente, que ellos fueran la clase de amigos que podían decirse esa clase de cosas. Que el pudiera decirle a Sebastian que veía esas cosas en el, que veía la pasión, el potencial y el talento. Pero por supuesto, no podía porque ellos aun no eran amables entre ellos, al menos no directamente.
La verdad se hizo mas evidente en el siguiente minuto, porque mientras ellos bailaban, el ceño fruncido de Sebastian se había transformado en una mirada fija, aunque Kurt pensó por un momento que estaría dirigida a Eduardo en vez de él. Lo cual era ridículo, porque no había posibilidad que el estuviera mirando al profesor así, cuando era tan claro que Kurt estaba probando que era superior, prácticamente rogando que la mirada ceñuda de Sebastian lo siguiera a él en cada paso y giro perfecto.
"No le gusta vernos bailar juntos," Eduardo le susurro en el oído, con un atisbo de risa en sus palabras.
"¿Que?" Kurt, pregunto, sorprendido mientras trataba de buscar la mirada de Sebastian otra vez, en cambio levanto la vista hacia la sonrisa divertida de Eduardo.
"Tu chico quien no es tu chico," Eduardo clarifico, "No esta contento de haber sido dejado afuera de esto."
"Oh, si," Kurt estuvo de acuerdo, "Le gusta ser el centro de atención."
"Creo que a él le gustaría ser mas el centro de tu atención," Eduardo bromeo, y las mejillas de Kurt se sonrojaron aun mas de lo que ya estaban a causa de el calor y el movimiento.
"No," dijo firmemente, "Lo siento, Eduardo, eres bueno enseñándole a la gente a bailar pero no eres bueno en esto. El no me soporta la mayoría de los días, créeme."
"Hay una delgada línea entre el amor y el odio, ¿lo sabias?" Eduardo pregunto, "Ambas son emociones apasionadas que pueden ser mal interpretadas a primera vista."
"Créeme que ha sido a mas de primera vista, y definitivamente no es amor," Kurt confirmo.
Eduardo lo dio una sonrisa divertida, y lo hizo girar rápidamente antes de acercarlo aun mas de lo que ya estaban.
"Si es así, entonces ¿porque me esta mirando como si quisiera montar mi cabeza en un palo?"
Kurt miro de nuevo a la dirección de Sebastian, y de hecho parecía mucho mas enojado que antes. Estaba lanzando dagas con los ojos, con los labios fruncidos, y cuando Eduardo dejo bajar su mano un poco mas abajo en la espalda de Kurt, dio un paso hacia adelante antes de detenerse.
Lo cual era muy... extraño.
Pero Kurt sabia que había una explicación para eso, porque Sebastian actuaba con Julian así también - cuando ni siquiera eran amigos - y Kurt sabia que no era por el, al menos eso pensaba. Era solo otro caso de cólera o postura o algo así. A Sebastian simplemente no le gustaba que Eduardo lo estuviera eclipsando (lo cual sonaba exactamente como algo de Sebastian, así que no era difícil para Kurt creerlo.)
Añade eso al terrible temperamento de hoy, y al comportamiento de Sebastian que parecía nada más que un niño malcriado que estaba molesto por no ser bueno en todo como quería serlo. Kurt podía comprender eso al menos, porque quizás él no había sido criando entre la riqueza de los Smythe pero no podía negar que él también era un niño malcriado que se frustraba fácilmente cuando no podía dominar algo que desesperadamente quería.
En cualquier caso, cuando la canción termino y Eduardo soltó a Kurt con una pequeña reverencia, Sebastian no dejo de mirar al instructor, ignorando completamente a Kurt quien se estaba acercando a su lado de nuevo, por lo que Kurt decidió que era imposible que todo el asunto se tratara de él.
"¿Tratando de encender fuego con tu mente, o esa es tu cara cuando acabas de encontrar a tu próxima presa? Kurt murmuro.
Sebastian se volvió a mirar a Kurt sorprendido. "¿Que? ¡Jamás estaría con ese tipo!"
"¿De verdad?" Kurt pregunto honestamente curioso, "¿Porque no? No esta mal."
Sebastian estaba otra vez frunciendo el ceño, esta vez a Kurt. "Es viejo, egocéntrico, y creo haber visto el inicio de una calvicie cuando te hizo girar usando su gigantesco ego como impulso."
"No es cierto," Kurt le reprendió, divertido. "Solo estas enojado porque él es mejor bailarín que tu."
"¡No lo es!," Sebastian inmediatamente le reprendió, luego pareció pensar en un mejor argumento cuando Kurt retuvo una carcajada, y modifico sus palabras. "Ok, quizás si lo sea, pero yo podría ser mucho mejor que él. Si quisiera."
"¿De verdad?" Kurt lo molesto, "Porque me gustaría ver eso, ahora. Mis pies están empezando a protestar por el abuso de los tuyos todo este tiempo."
Sebastian se puso rígido, pero luego se desinflo.
"Como sea, apesto en esto. ¿Crees que no lo se?"
"Hey, no," dijo calmadamente, sin dejar de sonreír pero aun manteniendo todo como un juego, "No lo haces tan mal, de todas maneras no creo que todas las personas necesitemos los 10 dedos de los pies, estará bien."
"Oh Jodete," Sebastian le dijo, pero estaba sonriendo de nuevo.
"Además," Kurt le dijo, arrastrándolo a una esquina libre de la habitación y colocando sus brazos arriba en posición de baile, "Creo que podrías ser un gran bailarín, si solo lo sintieras en vez de pelear conmigo después de cada paso."
"¿Si?" Sebastian le pregunto, tratando de sonar arrogante pero en el fondo se notaba que necesitaba de confirmación.
"Si," Kurt le confirmo, "Definitivamente mejor que Eduardo."
Eso lo hizo sonreír completamente, Sebastian parecía complacido, y Kurt lucho con las ganas de hacer algo estúpido como reír y abrazarlo. En vez de eso solo añadió, "Y aun nos quedan dos lecciones. Si me das la oportunidad apuesto en que podemos transformarte en Fred Astaire para ese entonces."
"Estas lleno de mierda, bebe," Sebastian se burlo, pero cuando empezó a llevar el baile esta vez su postura era una correcta mezcla entre tensión y movimiento y Kurt se dio cuenta que habían llegado a hacer seis pasos sin pensarlo.
"Quizás si, quizás no," Kurt le dijo, "Pero yo definitivamente planeo ser Ginger Rogers al menos, así que tu deberías tratar de mantener el ritmo."
Espero que dijera algo con respecto a la femineidad haciendo una buena comparación o algo, después de todo él lo dijo a propósito para dejar que Sebastian lo molestara de vuelta (guiar y seguir, igual que en el baile). Sebastian, sin embargo, parecía haber cambiado los pasos en este particular baile porque solo le sonrió a Kurt y lo hizo girar. No estuvo perfectamente ejecutado, de hecho fue un poco torpe, pero lo hicieron y luego se siguieron moviendo, así que Kurt no pudo ocultar su sonrisa.
Se las arreglaron para seguir el resto del foxtrot, incluso en un momento lograron hacer casi la mitad de una canción sin tropezarse ni una sola vez, así que el humor había mejorado enormemente para cuando salieron de la sala cuarenta minutos mas tarde. De hecho, la anterior actitud de Sebastian pareció finalmente haberse desvanecido, por lo tanto a Kurt no le importaría pasar mas tiempo con el.
Sebastian vertió media botella de agua sobre su cabeza y se hecho el cabello hacia atrás para coincidir con el de Kurt, seria divertido ver lo que pensaría su papa que habrían estado haciendo, cuando Sebastian vaya a dejarlo. Especialmente porque Kurt ya estaba de acuerdo en dejar la capota abajo camino a casa. Entre el agua, el viento y el brillo del sudor secado contra la piel era seguro que iban a verse un poco depravados para cuando llegaran a casa.
Kurt se estaba tragando la segunda botella de agua que Sebastian le había entregado, totalmente deshidratado después del calor sofocante, cuando el teléfono de Sebastian vibro, señalando un nuevo mensaje. Kurt casi se atraganto con la boca llena, porque era demasiado el recuerdo a la semana pasada. Ya se estaba resignando a manejar a casa solo en el Mustang cuando vio que Sebastian no estaba mirando de reojo o sonriendo o luciendo encantado con el mensaje, en vez de eso estaba mirando con el ceño fruncido hacia el teléfono como si se sintiera ofendido de alguna manera.
"¿Esta todo bien?" Kurt pregunto después de un minuto.
"¿Huh?" Sebastian dijo, volviendo a mirar hacia arriba como si estuviera recuperando el sentido desde otro pensamiento. "Oh si, era solo mi mama. Hubo un enorme accidente en al carretera entre Lima y aquí aparentemente."
El estomago de Kurt se cayo, porque en su vida había perdido o casi perdido a tanta gente que inmediatamente asumía lo peor cuando alguien enviaba un mensaje o llamaba anunciando un accidente.
"No...¿No hay nadie herido, cierto?"
Sebastian lo volvió a mirar, sorprendido ante el nuevo temblor en la voz de Kurt, pero entendió rápidamente la preocupación.
"Oh dios, no no, lo siento," dejo apresuradamente, "Es solo que dicen en las noticias que probablemente se van a demorar un par de horas para limpiar y hacer que se mueva el trafico de nuevo."
"Oh," Kurt suspiro con la voz aliviada. "Um, ¿Debería buscar un camino de regreso a mi casa desde aquí o recorreremos Westerville por una autopista o que?"
"En realidad, mi mama quiere que te lleve a la casa," dijo Sebastian, como si aun no pudiera procesar las palabras.
"¿Que? ¿A tu casa? ¿Porque?" pregunto Kurt. Aparentemente él tampoco las esta procesando bien.
"Um, ella dice, 'de todas maneras es tarde y no quiere que pasemos en la calle las siguientes horas de un lado para el otro'."
"Tu madre no diría de un lado para el otro," Kurt argumento, girando los ojos.
"No, no lo hizo," Sebastian estuvo de acuerdo, "Pero ella me dijo que te llevara a la casa."
"¿Hasta que la carretera se despeje?" Kurt pregunto, incluso aunque sabia que no era así.
"Hasta la mañana," Sebastian le corrigió, "Ella dijo que ya había llamado a tu padre y dijo que estaba bien. Parece que tendrás que pasar la noche."
"Oh."
Kurt se sintió desconcertado ante la idea. Lo cual era estúpido, porque Sebastian había pasado la noche en su casa, en su cama por el amor de dios, no hace mucho y ¿sobrevivieron, cierto? Además los Smythes tienen una casa enorme, y si Charlotte los esta esperando entonces ella estará despierta, y nadie va siquiera a sugerir que Kurt va a dormir en el dormitorio de Sebastian. Los padres no hacen eso, los padres pasan la habitación para las visitas, y colocan alarmas cada una hora para asegurarse que no se han escabullido, y ponen en peligro tu libertad con solo pensar en planear una cita nocturna.
Así que Kurt estará bien. Dormirá en una cama que seguramente tendrá sabanas con una cantidad de hilos aceptable para su estándar y gusto caro, tomara desayuno con Olivia y oirá mas sobre Nueva York, y quizás - si tiene suerte - será capaz de convencer a Sebastian de que le pida prestado el auto a su padre para volver a Lima en la mañana. Kurt realmente desea poder viajar en ese auto (okay lo que el realmente quiere es manejar ese auto, pero ha aprendido a mantener a raya sus expectativas lo mas realistamente posible).
Además Sebastian parece sentirse tan incomodo con todo el asunto como Kurt, lo cual es extrañamente confortante.
"Okay, esta bien," Kurt dijo con mas confianza de la que sentía, "Si es que esta bien para ti."
"No tengo elección ¿cierto?" Sebastian pregunto, lo cual no era realmente una respuesta pero fue lo único que le dio antes de empezar a caminar hacia el estacionamiento.
Kurt tuvo que apurar el paso para poder seguir a Sebastian, sintiendo como si estuviera de cierta manera siendo castigado por el giro de los acontecimientos.
"Siento que sea tan difícil para ti compartir aire conmigo, y que tenga que quedarme en tu casa inesperadamente, pero no es mi culpa que haya un accidente en la carretera," resoplo con impaciencia cuando llegaron al auto.
Sebastian no respondió, solo desactivo el seguro de las puertas y entro. Ni siquiera se tomo el tiempo de bajar la capota, y Kurt no entendía que significaba eso, además de que quizás la parte divertida de la tarde había terminado y había vuelto el Sebastian malhumorado de las horas anteriores.
"Esta bien, no me hables."
Sebastian giro los ojos, luciendo exasperado, mientras echaba marcha atrás para salir del estacionamiento.
"No estoy 'no hablando contigo', es solo que no sé que quieres que diga."
Kurt espero hasta que Sebastian saliera a la calle para volver a hablar.
"¿Que tal 'no Kurt, no me importa que te quedes en mi casa' o 'Vaya, siento que tengas que quedarte esta noche conmigo, eso te debe apestar'?"
"Pero ninguna de esas opciones es cierta," Sebastian le dijo, con la voz aun en un tono de calma exasperada.
"Bueno, siento si te estoy incomodando," Kurt murmuro, girándose para colocar su frente sudorosa contra el frio vidrio de la ventana.
"¡Tampoco es eso, por dios, para de colocar palabras en mi boca!" Sebastian dijo, rompiendo un poco su fachada de 'no me interesa'.
"¿Entonces que es?"
"Es... nada, no importa, ¿ok? Tú vienes y te quedas y eso va a suceder. ¿Porque insistes en que siento algo con respecto a eso? ¿No puede ser algo que es, y punto?"
"Esta bien, es solo que hay algo mas en eso," Kurt resoplo, hundiéndose en su asiento, "Disculpa si me preocupa lo que estas sintiendo."
"No tienes que preocuparte," Sebastian murmuro misteriosamente, con ambas manos apretadas firmemente en el volante, "Porque no voy a sentir nada que tenga que ver contigo."
Kurt resoplo una risa sarcástica. "Y yo que pensé que quizás estábamos empezando a ser amigos."
Sebastian aparentemente no tuvo nada que decir, porque manejo en silencio aunque Kurt podía sentir la tensión que irradiaba de él. Aunque a pesar de la tensa atmosfera, Kurt se empezó a sentir somnoliento después de media hora de viaje. El espacio oscuro, el movimiento del auto y el sonido de la carretera, y su propio cansancio después de las clases, todo eso combinado lo hacían sentirse medio dormido.
En ese momento fue cuando pensó que estaba soñando al escuchar a Sebastian decir, "Lo somos."
"¿Somos que?" Kurt murmuro medio dormido, creyendo que Sebastian le diría que se esta imaginando cosas.
Sebastian lo miro sobresaltado, como si creyera que quizás Kurt había estado dormido, pero no lo dejo pasar.
"Amigos," dijo, y luego añadió más firmemente. "Somos amigos."
Parecía sentirse incomodo al tener que admitirlo, mirando a Kurt cada pocos segundos y apretando el volante con mas fuerza aun. Kurt aun se sentía confuso lo suficiente como para no molestarlo con el tema, ni siquiera estaba pensando con mucha claridad, así que respondió fácilmente.
"Por supuesto que lo somos."
Sebastian se rio, tranquilo pero genuinamente, y Kurt se sintió complacido ante el sonido y cerro los ojos otra vez.
"Despiértame cuando lleguemos," murmuro, acurrucándose aun mas en el asiento colocando su cabeza contra su chaqueta lo cual había dejado ahí mas temprano.
"Claro," Sebastian le dijo con cariño, y Kurt pensó que tendría que decirle a Sebastian que iba a tener que esconder ese tono si quería convencer a alguien que no eran amigos.
Nota de la traductora: Quiero disculparme por la demora, y contarles que el proximo capitulo, se viene prontito, es uno de mis preferidos, asi que llevo mucho traducido ya. Gracias por los reviews, me alegran el dia :D
