Capitulo 12
"Despierta dormilón."
Kurt pestañeo y abrió los ojos lentamente. El auto estaba detenido y por un momento se sintió desorientado en la oscuridad. Sin embargo al levantar la vista vio a Sebastian sonriéndole, sus ojos verdes brillaban ante la tenue luz del panel de control del auto mientras el motor se enfriaba.
"Hey," dijo medio atontado, sentándose completamente y frotándose los ojos mientras trataba de despertar. "Lo siento, me quede dormido."
"Esta bien," Sebastian se encogió de hombros, "No tuve que discutir por las estaciones de radio esta vez."
Kurt se rio un poco, sobre todo porque sorprendentemente no peleaban por las estaciones de radio.
"Vamos, vi una luz en la sala de estar cuando llegamos. Estoy seguro que mi mama nos esta esperando."
Se desabrocharon el cinturón y salieron. Kurt sentía los pies flojos mientras trataba de mantenerse de pie, pero Sebastian esta vez no lo adelanto así que fue fácil caminar lado a lado hacia la puerta principal. Los ojos de Kurt no paraban de observar la casa mientras se acercaban, porque que era la primera vez que la veía en la oscuridad sin las luces encendidas. Siempre había pensado que sin el calor de las luces iluminando podría parecer imponente y fría, pero seguía pareciendo la misma casa acogedora de siempre. Tal vez eso tenía que ver con la familia que sabia se encontraba dentro.
Charlotte no estaba esperándolos en la puerta o espiándolos a través de la ventana, como su propio papa lo habría hecho. De hecho, tuvieron que buscarla, la sala de estar estaba iluminada pero vacía, terminaron encontrándola acurrucada en un sillón en el estudio de Greg, solo una pequeña lámpara en la mesa de al lado iluminaba el espacio alrededor de ella así podía leer. Kurt reconoció el libro como uno de los que Carole le había recomendado para las festividades lo cual lo hizo sonreír.
"¡Oh chicos!" dijo, colocando el libro boca abajo y parándose para unirse con ellos una vez que se asomaron en el marco de la puerta, "Dios, me alegro que hayan vuelto a salvo."
"No es como si hubiéramos ido a la guerra o algo así mama," Sebastian le dijo cariñosamente, inclinándose para dejar que ella le bese la mejilla cuando ella intento alcanzar su rostro, "Eran solo clases de baile."
"Habla por ti," bromeo Kurt, sonriendo un poco avergonzado cuando Charlotte se acercó para besarlo también, "Yo soy el que viene caminando todo herido."
Flexiono los dedos de los pies haciendo una mueca adolorida y Sebastian le frunció el ceño, haciendo reír a Charlotte.
"Oh cariño, ¿sigue tan mal?" pregunto, colocando un brazo alrededor de su cintura.
"¡Mama!" Sebastian se quejo, "Deberías estar de mi lado. ¿No se supone que la visión de una madre hace que automáticamente su hijo sea el mejor bailarín sin importar nada?"
"Hmm, entonces creo que debería ir a ver al oculista," bromeo de nuevo, pellizcándolo y haciéndolo chillar indignado.
"Deberías haberlo visto lo terrible que era cuando tenia 13," ella le susurro con complicidad a Kurt, "La profesora de su clase tuvo que excusar a Sebastian de su salón porque Sebastian había pisado los pies de todas las niñas haciéndolas llorar."
"Quizás era porque yo no quería bailar con niñas," Sebastian gruño.
Kurt les sonrió a ambos, pero por dentro se pregunto (como solía hacer cuando veía interactuar a Finn y Carole) si así seria si su madre estuviera viva, con este cálido y fácil afecto y amor incondicional incluso cuando es bromeando. A veces echa de menos la idea de una madre, en una extraña manera de extrañar algo que realmente nunca has tenido.
Ama a Carole, sabe que ella piensa en él como un hijo, pero no es lo mismo a tener a la mujer que te conoce desde tu primer suspiro; alguien quien a besado tus rodillas raspadas y se ha sentado contigo cuando jugabas a tomar te; alguien que ha ido a tus recitales y conferencias con tus profesores; alguien quien sabia que tu bailabas horrible a los 13 y quien se dio cuenta que querías bailar con chicos en vez de chicas (se pregunto también ¿habrá sido a Charlotte a la primera persona que le dijo? ¿O a su padre o a sus hermanos? La completa vida de Kurt ha sido determinada a la ausencia de gente que a veces aun se sorprende ante la idea de tener a tanta familia quien te ame).
Solía estar celoso de Finn, hasta que se dio cuenta que Finn observaba la interacción con su padre de la misma manera. No estaba celoso de Sebastian ahora, solo sentía una calidez en su corazón al verlos en acción. Era agradable saber que Sebastian tenia a ambos padres, que no tuvo que enfrentar esa perdida sin importar que mas haya pasado en su vida.
"¿Que piensas Kurt?" Charlotte le pregunto, y luego se dio cuenta que a causa de sus reflexiones había perdido el hilo de la conversación.
"Lo siento, me perdí por un momento," dijo, arrugando la cara hacia arriba en forma de disculpa. Sebastian, se dio cuenta, parecía un poco colorado y lo miraba con extrañeza lo que le hizo preguntarse que era lo que se había perdido.
"Pregunte si piensas que lo tendrás en forma para la boda, y cuando mi sarcástico hijo me dijo que tu no hacías milagros le pregunte si él pensaba que lo tendría en forma al menos para vuestra boda."
Ella tenia una sonrisa de burla en su cara, porque por supuesto esta era la clase de cosas con las que las madres molestaban a sus hijos con sus novios o novias. Y esa era la señal que tenia Kurt para ruborizarse y balbucear algo adorable sobre lo mucho que el y Sebastian se amaban, pero que aun eran demasiado jóvenes, y luego Charlotte los abrazaría fuertemente y les contaría que ella y Greg se conocieron a los 18 así que ¿quien sabe?. Luego el y Sebastian se escabullirían para acurrucarse y bromear sobre el tema, porque ambos estarían demasiado avergonzados como para admitir que lo habían pensado, hasta que eventualmente se encontrarían planeando sobre colores y esmóquines y el pastel riendo entre besos. Kurt sabia de eso, porque era exactamente lo que Blaine y el habían hecho la primera vez que Carole los había molestado a ellos. Él sabía esto porque lo había visto en Finn y Rachel (aunque había que admitir que ellos se tomaron un poco extremo el tema de la boda).
Pero el y Sebastian no eran novios, y la verdad era que Kurt ya no pensaba en una boda, y ni siquiera en sus mas locos sueños se hubiera imaginado casándose con Sebastian. Así que sabia lo que tenia que hacer, sabia como fingir lo que tenia que hacer, pero en vez de eso, se encontró mirando con los ojos muy abiertos al chico en cuestión, quien estaba un poco pálido, completamente mudo e incapaz de ofrecer algo sustancial como respuesta.
"¿Nos hemos perdido en los sueños de nuevo, querido?" ella pregunto amablemente, y Kurt se ruborizo, alejando los ojos Sebastian quien lo mirada fijamente y avergonzado.
"Si, algo así," murmuro.
"No te preocupes, cariño, no estoy tratando de apresurarlos. Es solo que conozco a mi hijo, y él ha andado caminando por la casa igual como andaba Olivia cuando ella y Brian empezaron a salir comenzando la Universidad, o como andaba Julián cuando el y Coo... bueno, conozco esa cara. Así que no estaría muy sorprendida si tratara de atarte, y seria muy afortunado de tenerte."
Le guiño un ojo y lo apretó en un abrazo otra vez y Kurt se sentía un poco choqueado, lo cual estaba bien porque Sebastian lucia igual. Charlotte solo rio y Kurt pensó que si no fuera porque ella es una mujer adorable quizás podría odiarla en estos momentos.
"¡Bueno! Ahora que sé que llegaron a casa a salvos," declaro, como si no los hubiera puesto en ridículo, "Creo que me iré a la cama con mi chico. Apaguen las luces de la sala de estar cuando suban."
"¡Espere!" Kurt dijo, con la voz vergonzosamente en pánico. Se dio el tiempo para respirar profundamente para poder sonar un poco mas contenido cuando volvió a hablar. "Um, ¿donde dormiré?"
Charlotte lo miro sorprendida y luego lo miro como si quisiera que Sebastian le propusiera matrimonio ahí mismo para poder quedárselo.
"Eres de lo mejor, Kurt" declaro, "Sabia que era la mejor opción para mi pequeño hijo, pero jamás espere que fueras tan tierno. ¿Sabias que ninguno de los novios o novias anteriores de mis otros hijos me habían preguntado una cosa así? Solo se escabullían en la cama con ellos, casi había olvidado que aun existía gente lo suficientemente educada como para preguntar."
"Um," Kurt dijo, porque si, él lo había preguntado por educación pero también porque necesitaba saberlo.
"Puedes subir con Seb," dijo con un guiño, "Se que no son capaces de estar lejos el uno del otro por mucho tiempo, pero gracias por preguntar."
Después de decir eso los beso a ambos en las mejillas una vez más antes de salir en su camisón, presumiblemente a la cama con su chico.
El y Sebastian quedaron de pie en la puerta del estudio, tratando de pasar torpemente en silencio, hasta que finalmente Sebastian se rio rompiendo la tensión.
"Dios, mi familia es horrible," gruño, escondiendo su rubor con las manos en la cara.
"Si, pero al menos tu familia te ama," dijo Kurt, sonriéndole de vuelta. "Y aparentemente tuuuuuuuu meeeee amaaaaaaaaas también," le canto.
Sebastian se puso aun mas rojo y le pego un manotazo en brazo juguetonamente. "No tienes permitido burlarte de las locuras que se le pasan a mi mama por la cabeza," le advirtió, "La venganza será brutal."
"Oh, pero Sebastian, si solo hubiera sabido que tu andabas vagando por la casa luciendo como un joven enamorado," le canto de nuevo, riendo ante lo absurdo de eso y viendo lo mucho que ha Sebastian lo alteraba el asunto. "Probablemente andas suspirando y tocando canciones de amor y planeando nuestra boda en tu diario secreto porque meeeee amaaaaaaaaaas."
"Sabias que le iba a preguntar a mi papa si podíamos tomar el Aston Martin para volver a Lima mañana, pero ahora que lo pienso mejor tendrás que conformarte con el Mustang," dijo Sebastian con una tonta sonrisa de falsa disculpa.
"¡No, espera, me retracto!" Kurt se apresuró en corregir, "Tú no me amas, tú me odias y prometo jamás molestarte con las cosas que tu loca madre diga si me dejas manejar ese auto solo una vez."
"De ninguna manera, perdiste tu oportunidad," Sebastian se burlo de él, "Tienes suerte que te dejare dormir en mi cama y no en el suelo."
Kurt abrió su boca para burlarse de nuevo, pero se distrajo ante la visión de ambos acurrucados en la gran cama de Sebastian juntos y perdió la idea y el habla por tanto tiempo que Sebastian ya estaba alejándose de él.
Apagaron las luces de la sala de estar y subieron las escaleras en silencio, con Kurt caminado un paso más atrás de Sebastian. Se sentía como un niño otra vez, yendo a su primera pijamada en la casa de un extraño, pero también como un joven de 18 años quien esta a punto de pasar la noche con su novio falso en la cual era una casa familiar, hasta que las luces se apagaron.
Es extraño como lugares se vuelven diferentes en la oscuridad, como un pasillo por el cual a caminado un millón (o cuatro) veces parece ser mas largo, como las puertas de cada lado mientras pasan por ellas parecen tener dentro cosas distintas a baños o armarios o salas de música que sabe que tienen. Cuando alcanzaron la habitación de Sebastian, Kurt no estaba seguro si estaba más temeroso de que uno de sus más salvajes pesadillas apareciera o simplemente la habitación de Sebastian, la misma habitación que Kurt ocupaba en su mente cuando necesitaba un escape.
Era la misma habitación, solo que mas hermosa de lo que Kurt la recordaba, pero también estaba diferente en la oscuridad. Las cortinas de la ventana estaban de par en par dejando entrar la tenue luz de la media luna, haciendo que todo luciera mas plateado en vez de dorado como la vez pasada. La cama seguía de blanco, con la parte superior abierta hasta la mitad del colchón. Golpeo a Kurt saber que Sebastian debió haberla dejado así cuando se levanto en la mañana, y que cuando vayan a la cama hoy y se metan en esas sabanas serán las mismas en las cuales Sebastian ha dormido. Kurt no sabia porque la idea de eso hacia que su estomago revoloteara nervioso pero lo hacia.
Kurt espero que Sebastian encendiera las luces del techo pero en vez de eso camino alrededor de la cama y encendió la lámpara de noche haciendo que la habitación se bañara en una suave luz.
"¿Quieres ducharte antes de ir a la cama?" Sebastian le pregunto en voz baja, volviéndose para mirarlo a través del ancho colchón, sintiéndolo como si estuviera a millas de distancia y a la vez demasiado cerca.
La pregunta le recordó la primera noche que el y Blaine estuvieron juntos. Como habían corrido desde el auditorio, riéndose llenos de emoción y deseo, para tropezar dentro de la habitación de Blaine en una casa vacía, besándose y presionándose uno contra el otro por casi una hora, solo con suaves labios y caricias de sus dedos y susurros de promesas y deseos, hasta que empezaron a tocarse realmente y Blaine tímidamente se alejó y pregunto, "¿Te quieres duchar, primero?"
En cambio habían terminado duchándose tímidamente juntos, lavando el sudor y el maquillaje de la ultima presentación junto con las ultimas vacilaciones y disculpas.
Kurt no estaba seguro porque su mente estaba haciendo esa conexión, sentía que se estaba pasando de la raya, aunque sea si es por conectar a Sebastian con el recuerdo o el recuerdo con Sebastian.
"Si," decidió, sacudiéndose los extraños pensamientos y sentimientos que su mente cansada le estaba brindando, "En realidad eso seria genial."
"Puedes usar la ducha aquí," Sebastian le dijo, señalando una puerta situada al fondo de la pared la cual Kurt había asumido era un closet, "Te dejare algo de ropa en la cama para después. Yo usare el baño principal, y tocare antes de entrar."
Kurt se sintió un poco conmovido de que Sebastian estuviera anticipando sus preocupaciones, y estuviera haciendo todo lo posible por hacer sentir a Kurt cómodo. Por supuesto Sebastian arruino el momento guiñándole un ojo y añadiendo, "No queremos despertar a todos con tus gritos, de niña si alcanzo a verte un tobillo o algo así."
"¿Tengo que recordarte que viste mucho mas que un tobillo hace solo un par de semanas atrás?" Kurt le dijo con altivez.
"Oh no, tengo esa imagen muy bien guardada," Sebastian lo miro con malicia, golpeando ligeramente un dedo un su cien, y Kurt se dio cuenta que había sido un estúpido con haber tocado ese tema poco antes de irse a la cama.
Antes de que Sebastian pudiera pensar en algo más que decir para mortificarlo o molestarlo, Kurt se giro rápidamente y se dirigió hacia el baño. Sebastian se rio detrás de él, pero no hizo mas comentarios.
"Las toallas están bajo el lavadero," le grito, "Te dejare un pijama o algo así en la cama. Voy a buscar mis cosas y me voy."
"¡Gracias!," Kurt le grito y se deslizo dentro del cuarto de baño, cerrando la puerta rápidamente.
Cuando se dio el tiempo de encender la luz y mirar a su alrededor, se dio cuenta que no estaba completamente equivocado al pensar que la puerta daba a un closet. En realidad estaba de pie en lo que parecía una entrada, la puerta a su izquierda daba a un armario gigante y la puerta de enfrente estaba semi abierta mostrando azulejos blancos. Era una mezcla interesante, y Kurt se dio cuenta que le gustaba - aunque tendría que ver por si mismo que tan rápido el vapor se esparcía antes de organizar su propia ropa en el closet, porque jamás querría que se dañaran a causa de la humedad.
Y esta pensando en acarrear su propia ropa en el closet de Sebastian como si no hubiera sido ya demasiado haber tenido ese primer pensamiento 'quiero vivir aquí'. Definitivamente es momento de dejar de pensar y empezar a ducharse, mientras más rápido termine mas rápido podrá ir a dormir y sacarse todo el ejercicio del cuerpo y la extrañeza que siente.
El baño es pequeño pero lindo, una ducha de vidrio larga, la cual pronto se dio cuenta que era muy agradable, ocupaba la mayor parte de la habitación con la otra mitad ocupada por un lavado y un inodoro. El vanitor era pequeño, y Kurt tuvo que contener sus pensamientos porque ya estaba imaginando el lugar donde todos sus productor irían si este fuera su baño.
El agua se sentía bien, cálida y cercana ardiendo intensamente, trabajando contra sus músculos después de la clase de baile y haber dormido en el auto. Seco de su cuerpo el sudor y la frustración del día, y Kurt encontró una grata sorpresa al encontrar el shampoo de Sebastian, su acondicionador y su gel de baño que eran de alta calidad con esencias relajantes en lugar de los productos axe que la mayoría de los chicos que conocía utilizaba en grandes cantidades. El, por supuesto, no pensaba en eso, mientras salía de la ducha, haciendo parecer todo neblinoso y como un sueño, mientras olía como Sebastian a primera hora de la mañana.
Como había dicho Sebastian, había una pila de ropa en su cama, pantalones de pijama celestes de algodón y la camiseta gris de Kurt que Sebastian había usado la noche anterior que habían pasado juntos. Incluso había un par de bóxer, lo que hizo a Kurt vacilar hasta que vio que tenían una etiqueta sobre ellos.
No te preocupes princesa, no son míos, (o de Julián, aunque él estuvo dispuesto a ofrecer unos). Mama es tan loca que siempre tiene ropa interior extra por si las visitas lo necesitan. Tenemos un closet lleno de esas cosas, te lo probare si no me crees.
Kurt no pudo evitar sonreír ante eso, porque no le sorprende ni un poco saber que Charlotte tenía un closet lleno para las visitas.
Se vistió rápidamente, con unos pantalones que era muy largos y una camiseta que olía a la casa de Sebastian y a su detergente en vez de a la de él lo que era un poco extraño, a la espera de Sebastian. Se enfrento a la cama, inseguro de cual era el protocolo en esta situación. ¿Debería meterse? ¿O sentarse en la orilla? ¿Quedarse parado y esperar que Sebastian le diera el permiso?
Prefirió pretender que estaba observando la habitación en lugar de hacer frente a la situación. Para cuando Sebastian regreso, Kurt se había quedado atrapado en las fotografías de paisajes urbanos en blanco y negro hasta que dejo de pretender que estaba observando cuando en realidad lo estaba haciendo.
Un Sebastian recién duchado se veía un poco mas joven, Kurt pensó, más vulnerable y más simple, con cabello húmedo y desordenado sobre su frente y orejas. Sin embargo Kurt se sorprendió un poco al ver que Sebastian no estaba en pijamas sino que estaba completamente vestido. Y no iba casual, iba vestido apropiadamente para un club, y mucho mas avanzado que como lo había visto vestido en Scandals.
"¿Siempre duermes en esa, ah, interesante ropa?" Kurt pregunto, levantando una ceja en una mezcla de pregunta y juicio.
Sebastian miro su vestimenta y sonrió, aunque Kurt hubiera jurado que podía ver un poco de vacilación y culpa en sus ojos antes de cambiarla a una expresión arrogante.
"En realidad uso menos cantidad de ropa para dormir," Sebastian sonrió, caminando hacia el espejo frente a su armario para arreglar su cabello, "Nada de ropa, para ser exactos."
"¿Ósea que es especial para mi?¿huh?" Kurt pregunto. Estaba tratando de parecer juguetón aunque en el fondo sabia para donde iba todo esto.
"No, esto es para el chico guapo que me vendrá a buscar en veinte minutos," Sebastian lo corrigió, sin mirar el reflejo de los ojos de Kurt en el espejo. "Yo, um, me llego un mensaje de texto mientras estaba en la ducha, espero no te moleste."
¿Que se supone que Kurt tendría que decir a eso? Porque a él no le debería importar, incluso si son amigos. Había visto a Mercedes y Rachel arrancarse de sus pijamadas para ver a sus chicos muchas veces como para saber que tu siempre cubres a tus amigos y no te quejas cuando te dejan solo (a menos que sea tu cumpleaños o algo así). Pero a él le molestaba, y no quería que le molestara, así que lo que dijo fue, "¿Que es lo que tengo que decir si alguien toca a vernos?"
Sebastian lo miro, y Kurt observo como esos ojos se deslizaban sobre el una vez, dos veces, casi por voluntad propia, pero luego Sebastian estaba sonriendo otra vez.
"No lo se, gimes o algo así. Eso debería asustarlos hasta la mañana."
"No, si es Julián," Kurt murmuro, y el rostro de Sebastian se ensombreció en una ligera mueca.
"Bueno solo le dices a Julián que se marche si es lo suficiente estúpido como para venir a tocar,"
"Como sea," Kurt dijo, agitando una mano a la espera que una llamarada de celos a causa de su hermano se encendiera a Sebastian, "¿Volverás antes del amanecer, cierto?"
Sebastian se encogió de hombros como si no le importara. "Quizás."
"¿Y que se supone que hare si no llegas? ¿Esconderme aquí todo el día y alejar a la gente cuando vengan a vernos?"
"No, solo baja a tomar desayuno y diles que me dejaste agotado o algo así. Apuesto que Olivia te llevara a casa si estas demasiado ansioso por irte antes de que yo llegue."
"Oh claro, seguro que van a creer que tuvimos tanto sexo que eres incapaz de moverte. Excelente plan."
"No seria la primera vez que me pasa," dijo Sebastian, dándole un guiño a Kurt.
"Eres un idiota, ¿lo sabias?" Kurt dijo malhumorado y frustrado y odiando sentirse de esa manera. "No puedo creer que me abandonaras en tu casa con tu familia en medio de la noche para irte a follar con un tipo en un bar de mala muerte."
"Espero que sea solo de muerte," Sebastian lo interrumpió, sonriendo cuando Kurt giro los ojos, como si fuera un gran chiste, "Mira, te prometo que si de dan cuenta, aun así te pagare ¿ok? Problema resuelto. Ahora puedes dormir sin preocupaciones en tu pequeña cabecita."
Kurt quería decirle que no era solo por eso que estaba preocupado, porque no podía dejar de preocuparse por Sebastian que saldría por toda la noche a hacer cosas irresponsables cuando nadie sabe donde esta. Porque Sebastian iría sin importar nada, y ya habían admitido que eran amigos, así que no iba a arruinarlo regañando.
"Esta bien, pero te digo que no hay manera de que tu familia crea que tuvimos tanto sexo que necesites dormir todo el día."
Sebastian lo considero por un largo minuto, sus ojos hicieron un involuntario recorrido por el cuerpo de Kurt haciéndolo temblar.
"Ven aquí," dijo eventualmente. Cuando Kurt no se movió giro los ojos, dando un paso adelante para encontrarse con el a medio camino de la cama.
"Te dije que vinieras. No muerdo," sonrió un poco de nuevo, antes de añadir, "Bueno, no mucho."
Lo cual probablemente debió haber sido una clase de pista para que Kurt se mantuviera alejado, pero sus pies ya se estaban moviendo acortando la distancia aun mas. Cuando llego a su alcance, Sebastian se estiro y avanzo el resto del camino por lo que quedaron casi pecho con pecho. Si Kurt mirara hacia arriba sus labios estarían cepillando la mandíbula de Sebastian.
"¿Que...?" Kurt empezó a preguntar, pero se perdió en sus palabras cuando Sebastian lo miro y se lamio los labios.
"Me voy a asegurar que ellos crean cualquier historia que les cuentes," dijo, con la voz suave y un poco ronca.
"¿Como?" Kurt pregunto, sin poder evitar sonar un poco sin aliento.
"Ladea tu cabeza," Sebastian le señalo. Kurt lo hizo, solo una fracción, pero Sebastian lo alcanzo y lo tomo de su cabello para ladearlo aun mas.
"No de esa manera."
La cabeza de Kurt estaba inclinada hacia un lado, exponiendo su cuello en una línea pálida, y por un minuto tuvo miedo de que Sebastian fuera capaz de leer su nerviosismo a través del incremento en el pulso de su sangre a través de la yugular. Aunque Sebastian no le estaba poniendo atención a eso, sus ojos no se despegaban del rostro de Kurt. Se lamio sus labios de nuevo.
"Si tu... si es demasiado me dices y yo paro."
Kurt quería preguntar '¿si es demasiado que?' pero en cambio solo asintió con la cabeza, tratando de no hiperventilar cuando Sebastian bajo su boca hacia su cuello.
Al principio no fue mas que un gentil roce, sus labios húmedos sobre la delicada piel del cuello y la clavícula de Kurt, sintiendo la piel de gallina en todo su cuerpo. Aunque pronto, Sebastian escogió un lugar - lo bastante alto como para ser visible aun con una camisa con cuello y empezó a chupar.
Su boca sellada sobre el lugar, succionando con mayor y menor presión una y otra vez sobre la piel. Cuando los dientes rozaron suavemente la ahora delicada carne, Kurt se quejo un poco, acercándose medio paso antes de poder detenerse. A Sebastian no pareció importarle, mientras colocaba un brazo alrededor de la espalda de Kurt y colocándolo mas cerca de el hasta terminar presionados el uno contra el otro.
El nuevo ángulo dejo a Sebastian succionar mas piel en su boca, y Kurt - quien conseguía moretones con facilidad - sabia que la marca se pondría morada pronto si Sebastian no paraba. Lo que probablemente significaba que tendría que hacerlo parar pronto, pero cada mordisco y succión le enviaba chispas a su columna vertebral que lo tenían cautivo, expuesto y un poco drogado con la sensación.
Finalmente Sebastian se detuvo, alejándose casi a regañadientes de una marca que seguramente era impresionante, pasando su lengua por ella antes de alejarse completamente. Sus labios estaban húmedos y un poco hinchados, y Kurt no pudo evitar quedarse mirándolos, especialmente cuando la lengua de Sebastian se arrastró sobre su labio inferior recogiendo los resto del sabor de su piel.
Kurt estaba seguro que sus ojos estaban un poco vidriosos, que sus mejillas estaban rosadas y que estaba respirando rápidamente, pero los ojos de Sebastian estaban apagados y oscuros, así que estaba bien. Él no estaba solo en esta extraña necesidad.
Levanto una mano para rosar delicadamente con los dedos la piel maltratada y húmeda, y los ojos de Sebastian siguieron el movimiento de sus dedos con una mirada placentera. Kurt se estremeció un poco mientras el trazaba líneas sobre el enorme chupetón, sintiendo como pequeñas chispas lo atravesaban ante cada pequeña presión.
"Eso ayudara a convencerlos," Sebastian dijo un minuto mas tarde, con la voz un poco quebrada.
Le tomo a Kurt unos completos 30 segundos recordar de que hablaba, pero cuando lo hizo cualquier sensación de intimidad desapareció.
Por supuesto, esta era una prueba para que la familia de Sebastian pensara que habían tenido sexo. Porque Sebastian estaba a punto de arrancarse y tener sexo de verdad, y Kurt iba a tener que seguir con esta estúpida mentira mañana. Presiono fuerte su chupetón, dándose cuenta que ahora dolía desagradablemente.
"Claro," dijo, agradecido que su voz sonara menos afectada que la de Sebastian, "Buena idea."
Sebastian se encogió de hombros y miro hacia sus pies y Kurt nunca lo había visto tan nervioso antes.
"¿Quieres que te haga uno?" ofreció sus pensarlo, "Para cuando finalmente bajes mañana"
Los ojos de Sebastian se levantaron rápidamente, y miro sorprendido ante la oferta. Su boca se abrió para decir algo pero la volvió a cerrar, y su rostro volvió a posar esa familiar sonrisa mientras sacudía la cabeza.
"No, estoy seguro que podre conseguir los míos por mi cuenta bebe."
Kurt asintió brevemente, recordando que era solo una ofrecimiento por el trato que tenían y si él no quería que le correspondiera entonces era menos trabajo para el.
"Ok, entonces deberías irte si no quieres llegar tarde para tu cita."
Por la forma de burla con la que dijo 'cita' que bien podría haber usado comillas con los dedos, pero Sebastian no parecía engreído o a la defensiva, mas bien parecía sentirse un poco perdido.
"Si, por supuesto."
Como sea que se estuviera sintiendo, Sebastian se apresuró en colocarse los zapatos, terminar de arreglar su cabello y abrir completamente la ventana.
"¿no, la puerta?"
"No, esto es mas rápido y mas discreto," dijo Sebastian, "Desde aquí llego al techo del comedor, y ninguna de las ventanas de las habitaciones da a esta parte del patio, así que estará vacío."
"Bueno, entonces, que te diviertas, supongo," Kurt dijo fríamente, y le dio la espalda para subirse a la cama de Sebastian sin vacilación. Supongo que cuando tu novio falso te abandona para ir a dormir con alguien mas, todos los tabúes sobre quien entra a la cama primero ya no importan.
Aunque Sebastian seguía vacilando, una pierna salió desde la ventana mientras observaba a Kurt meterse en la cama, con la espalda contra sus almohadas y las piernas abrigadas con sus arrugadas sabanas.
"¿Necesitas algo?" Kurt pregunto.
"Solo me estaba asegurando que no tuvieras nada mas que decir, princesa," Sebastian dijo, "ya sabes, algo como cuídate o algo así."
Kurt de repente se dio cuenta que Sebastian quería que lo dijera, él quería que Kurt le dijera que se cuidara. Él quería que Kurt se preocupara, y Kurt se pregunto porque Sebastian querría esa clase de atención teniendo a toda una familia que se preocupaba por el. Se coló en la armadura de Kurt y sintió una calidez en su corazón, y no pudo evitar que su voz sonara cálida y suave.
"Cuídate, Sebastian, por favor," susurro, y Sebastian sonrió de nuevo, como si nunca hubiese necesitado escuchar eso.
"Como siempre, bebe," dijo, acariciando su bolsillo donde Kurt asumió llevaba un condón.
Kurt giro los ojos, porque ambos sabían que no solo se refería a eso. Se quedaron mirando sonriendo como idiotas por un rato, y a Kurt no le importo.
Luego Sebastian guiño una vez mas y salió por la ventana, cayendo con un golpe suave que a Kurt casi lo deja sin aliento.
Se quedo ahí con la débil luz de la habitación, imaginando que podía escuchar a Sebastian avanzando a través del pasto. Después de unos minutos pensó que debería ir a cerrar la ventana, pero la cálida brisa de la noche era realmente relajante y tenia ese olor a verano que Kurt tanto amaba. Así que solo se inclino a apagar la lámpara, acurrucándose en las almohadas que olían al chico por el cual se estaba empezando a preocupar mas de lo que esperaba.
En algún punto debe haberse quedado dormido porque se sobresalto al pasar de un extraño sueño en donde Finn le enseñaba a hacer malabares a el ruido de un cuerpo golpeando el suelo.
Cuando se sentó, se sintió inmediatamente desorientado, la cama extraña y la desconocida habitación lo tenían despistado hasta que recordó donde estaba. Lo cual fue justo en el momento en que un gemido en el suelo bajo la ventana le recordó que no estaba solo.
Encendió la lamparita de noche y se deslizo en el borde de la cama parpadeando ante la repentina luz hacia Sebastian, quien estaba extendido sobre el suelo, con una mezcla entre sonrisa y mueca en su cara, claramente borracho y... ¿brillante?
"¿Sebastian?" Kurt susurro, obviamente mas consiente que Sebastian (quien aparentemente había saltado a la habitación desde la ventana) aun estaba oscuro lo que quería decir que la familia Smythe estaba durmiendo y realmente no había necesidad de que se despertaran con esta escena.
"¡Kurt!" Sebastian dijo, sonriendo sinceramente con los ojos abiertos y vidriosos mientras parpadeaba. Se quedo mirando fijamente a Kurt de arriba a abajo y sonriendo desde su posición en el suelo. "¡Aquí estas!"
"Um, ¿si? Me dejaste aquí hace... 4 horas," Kurt dijo, mirando al reloj y percatándose que eran poco después de las 3 de la madrugada.
"Pero te quedaste," Sebastian tarareo feliz, "Te quedaste aquí en mi cama y no te fuiste."
"Sebastian, estas ebrio y lo que dices no tiene sentido," Kurt lo regaño, saliendo del abrigo de la cama para ayudar a Sebastian a ponerse de pie.
Sebastian se rio cuando Kurt lo tiro de sus brazos, y eventualmente Kurt se rindió y soltó los brazos de Sebastian los cuales cayeron a su lado. Miro hacia sus manos quienes estaban ahora cubiertas de purpurina, y se pregunto si de verdad quería preguntar donde Sebastian había estado esta noche.
"No creí que volverías esta noche," Kurt dijo en cambio, arrodillándose para intentar levantar a Sebastian por sus hombros.
Esta vez Sebastian se movió un poco mas a gusto, dejando que Kurt lo jalara hasta que estuviera sentado, aunque estaba inclinado fuertemente contra su pecho. Cuando acaricio con su nariz el cuello de Kurt, sobre la marca que le había dejado horas atrás, Kurt lucho contra el escalofrió que lo atravesó.
"No iba," Sebastian confirmo. "Iba a estar fuera, hasta que tu te fueras."
"Entonces, ¿porque no lo hiciste?" Kurt pregunto. Un momento después dejo caer la mano que había estado acariciando la espalda de Sebastian sin su permiso.
Sebastian se quejo ante la perdida de contacto e intento acurrucarse mas cerca.
"No funciono," murmuro, sonando triste y abatido.
"¿Que? ¿Estar afuera?"
"Estar lejos."
Kurt no estaba seguro que decir, o que hacer con la sensación en su estomago ante esas palabras.
"¿Oh?" se las arreglo para preguntar, con la voz un poco estrangulada.
"Mmmhmmm. Nadie ahí eras tu."
No estaba teniendo sentido otra vez, y la cabeza de Kurt estaba un poco mareada y aun estaba tratando de despertar y Sebastian olía a tequila, sudor y la colonia de otras personas, pero bajo eso Kurt aun podía distinguir su shampoo y el cálido aroma que era solo de Sebastian. Sintió la urgencia de enterrar su nariz contra el pelo de Sebastian para oler mas.
"Por supuesto que nadie era yo," se las arreglo para decir, "Yo estaba aquí. Donde tu me dejaste."
Sebastian tarareo y lo acaricio con su nariz otra vez, y de repente Kurt supo que necesitaba urgentemente moverse antes de que esa sensación volviera a caer sobre el.
"Vamos, levántate. Necesitamos sacarte ese brillo."
"No me quiero levantar, quiero quedarme aquí," Sebastian se quejo, pero sin embargo permitió que Kurt lo levantara.
Caminaron hacia el baño, y Kurt pensó en decirle a Sebastian que se duchara de nuevo, pero honestamente no estaba seguro si confiaba en que Sebastian estuviera lo suficientemente sobrio como para hacerlo sin lastimarse, y claramente él no se iba a ofrecer como voluntario para quedarse mientras eso sucede.
"Siéntate," le dijo en cambio, dirigiendo a Sebastian hacia la tapa cerrada del inodoro.
Hurgo bajo el fregadero hasta que encontró una toalla de mano al lado de las toallas de ducha, y la mojo con agua tibia antes de volver para intentar limpiar a Sebastian.
El chico se movia involuntariamente bajo su dirección, con los músculos relajados mientras giraba la cabeza y levantaba sus brazos, dejando a Kurt sacar la mayoría del brillo y el sudor de su piel. Kurt vacilo por un momento ante una mancha de brillo que caía hacia el cuello de su camisa, pero luego se regaño por ser tan delicado y tiro de la camisa también.
"Sácatela."
Sebastian lo intento y se enredo en el proceso, así que eventualmente Kurt tuvo que ayudarle a sacársela de la cabeza. El brillo no estaba tan metido en pecho, lo cual fue agradable para Kurt porque si Sebastian se había desnudado en el club no quería imaginar en que otros horribles lugares tenia purpurina.
Enjuago y volvió a humedecer la toalla para deslizarla sobre el ultimo rastro de brillo a lo largo de la clavícula de Sebastian, y luego respiro profundamente, y limpio el resto de su pecho expuesto también, porque Sebastian obviamente aun estaba sudado y cubierto con el olor del club y con el olor del hombre con el que estuvo bailando - o quizás mas que bailando. Sebastian tarareo otra vez, con un placentero sonido que vino de la parte de atrás de su garganta, cuando Kurt paso la tela sobre su piel suavemente.
"Tu eres lindo conmigo," murmuro, con los ojos aun cerrados y la cabeza caída hacia atrás. La mano de Kurt se quedo quieta por un momento antes de reanudar su tarea.
"Por supuesto que lo soy. Somos amigos ¿recuerdas?"
La cara de Sebastian se arrugo con tristeza por un segundo, y Kurt giro los ojos, porque seria como su suerte si el Sebastian ebrio decide de repente que ya no son amigos.
"Ni siquiera te gusto," Sebastian murmuro, dejando abrir sus ojos lentamente para mirar a Kurt acusatoriamente.
Kurt doblo la toalla para obtener un lado limpio y pasarlo gentilmente a través de la cara de Sebastian una vez mas mientras lo miraba.
"Eso no es verdad y lo sabes," Kurt lo amonesto amablemente.
"Es verdad," Sebastian reclamo, pero Kurt no estaba ebrio así que no estaba dispuesto a participar es ese tonto juego infantil, del si y no.
"Vamos, momento de ir a la cama," dijo en cambio y ayudo a Sebastian a ponerse de pie.
Coloco al chico contra la pared de la sala entre las habitaciones mientras buscaba en el closet un par de pantalones de pijama.
"Aquí," dijo, empujándolo hacia afuera, "ponte estos."
Sebastian inmediatamente empezó a quitarse los pantalones y Kurt se giro pero no sin antes darse cuenta del ceño fruncido de Sebastian ante su movimiento.
Espero hasta que no escucho ningún sonido detrás de él y se giro, felizmente para él, Sebastian había logrado ponerse los pantalones por su cuenta. Aunque estaba mirando fijamente a Kurt de nuevo.
"¿Que hice ahora?" Kurt se burlo, guiando a Sebastian hacia el dormitorio y la cama.
"Ni siquiera quieres mirarme," Sebastian hizo pucheros, incluso mientras se metía bajo las sabanas. Inmediatamente robo el lado de la cama donde Kurt había estado durmiendo, y se acurruco en las almohadas.
"Te estoy mirando ahora," Kurt dijo, apagando la luz, así la habitación solo quedo iluminada por la luz de la luna que atravesaba la ventana.
"No, quiero decir que tu no me quieres ver desnudo."
Kurt se rio un poco, pero luego se dio cuenta que Sebastian estaba haciendo un sonido gruñón.
"No tienes que ver a alguien desnudo para ser su amigo, tonto," dijo cariñosamente.
Rodeo la cama y se metió por el otro lado, colocándose de lado para poder seguir viendo a Sebastian a su lado.
"Pero, ¿porque no quieres?" Sebastian se quejo, "Me veo bien desnudo, te gustaría."
"Me gustas ahora," Kurt le aseguro.
"Porque somos amigos." Sebastian dijo, haciendo una afirmación en vez de una pregunta.
"Si, porque somos amigos," Kurt estuvo de acuerdo, sin entender cual era la conexión en todo esto. "¿No tienes amigos a los cuales no quieres ver desnudos?"
"No."
Respondió tan fácilmente, como si ni siquiera lo hubiera pensado, y eso le dolió a Kurt un poco.
"Bueno, ahora conseguiste uno," dijo, extendiendo una mano para colocarla sobre el brazo de Sebastian.
"Conseguí uno que no quiero," Sebastian murmuro, y se quedo mirando a Kurt de una manera que Kurt no comprendía, así que no dijo nada, solo siguió acariciando el brazo tiernamente sin detenerse.
Por unos minutos estuvo callado, y la noche estaba pesada y cálida. Kurt pensó que Sebastian se había quedado dormido cuando murmuro de nuevo, suavemente contra la presión de la oscuridad.
"Tu no estabas ahí."
"Shh," Kurt lo hizo callar, acariciando su cabello en cambio intentando hacerlo dormir.
"Te seguía buscando pero tu no estabas ahí."
"Eso es porque estoy aquí," Kurt murmuro de vuelta, sin pensar en las reflexiones sin sentido de la mente ebria de Sebastian, solo queriendo calmarlo así ambos ser capaces de dormir un poco mas.
Sebastian pestañeo y abrió los ojos una vez mas para mirar a Kurt, antes de volver a hundirse en la almohada con un suspiro entregándose a las caricias de Kurt.
"¿De verdad?" pregunto calmadamente, con la voz finalmente somnolienta.
"Si," Kurt respondió en un susurro, "Estoy aquí, así que puedes dejar de buscar."
"Okay," Sebastian murmuro, soltando un profundo suspiro y hundiéndose aun mas en la almohada, "Te tomare la palabra."
"Duerme Sebastian," Kurt insistió gentilmente.
Cuando la respiración del chico se convirtió por completo en un caída y subida suave Kurt añadió, "Dulces sueños."
Nota de la traductora: Que tengan un lindo Domingo, actualizare lo antes posible, gracias por los reviews ;). Nos leemos pronto.
xoxo
