Nota de la traductora: Uff, lo logre, queria tenerles esto para Navidad. Y lo logre, un capitulo de cerca 10.000 palabras. WoW. El capitulo con mas palabras que he traducido. Espero lo disfruten ;)


Capitulo 14

Los últimos tres días habían sido extrañamente tranquilos.

Blaine nunca llamo de vuelta, y Kurt lo acepto por lo que es. Aun sentía la espina, aun sentía la ausencia de Blaine como un fantasma, pero estaba aprendiendo a sobrellevarlo. Sabia ahora que estaba haciendo lo mejor, y el resto tendrá que resolverse cuando Blaine este listo. Mientras tanto Kurt esta obligado y determinado a mantenerse firme con la decisión de dejar que su vida se ponga fuera de control, para abrirse ante los cambios que lo están rodeando, en vez de quedarse sentado esperando por aquel distante día de agosto cuando Blaine decida si 'si o no' desea volver a él.

Sebastian tampoco había llamado, lo cual a Kurt sorpresivamente le molestaba un poco. Se dio cuenta que mayormente era porque contaba con que Sebastian iba a ser una de las cosas que lo impulsaría hacia el cambio, después de todo ¿quien sabe mejor sobre perder el control que Sebastian Smythe? Y en parte, tiene que admitir aunque sea para solo el mismo, que también se ha sentido un poco fuera de balance sobre en que están. Recién esta entendiendo la idea de una amistad, y ya hay una pequeña voz en su mente que sigue repitiendo esa noche y todas las confusas cosas que Sebastian le dijo, mezclado con una dosis de los pensamientos de Julian sobre el tema, y luego - en gran medida - añadiendo la frase 'no estaría muy sorprendida si tratara de atarte' gracias Charlotte.

Kurt no sabia que pensar acerca de todo eso, y más alarmante era que no sabia como sentirse. Su historial con los chicos lo hacia mas inclinarse a pensar que probablemente estaba leyendo mas de la situación (había hecho eso muchas veces, muchas veces) y a esta situación hay que agregarle una falsa relación y, bueno, Sebastian. Sebastian quien es una complicación en si mismo, simplemente porque Kurt aun no esta seguro si puede soportarlo la mitad del tiempo y aun así no puede negar que recién han pasado tres días, y ya extraña algo al idiota. Sebastian con quien comparte una historia en común de aversión y desprecio, y aun así era la persona con la que ha sido mas sincero últimamente.

Así que no quiere empezar ni siquiera a adivinar que es lo que Sebastian esta pensando y sintiendo, pero si es aunque sea un poco parecido a lo que Kurt esta pensando y sintiendo, entonces su cuasi-amistad y falsa-relación tiene mucho potencial de ser mal interpretada.

Eso era lo último que Kurt quería, pasar otros dos meses pretendiendo o asumiendo o evadiendo, así que se comportaría bien si por lo menos Sebastian quisiera hablar. Había llamado una vez, solo una, porque no se iba a exponer al ridículo buscando una conversación con alguien que parecía estar evitándolo, pero eso no lo detenía de llevar el teléfono cerca de el todo el tiempo y revisar compulsivamente su teléfono por llamadas perdidas o mensajes. Seria más patético, Kurt pensó, si es que no fuera tan confuso. Mayormente solo estaba esperando que Sebastian lo llamara y sea comporte tan irritante como siempre y vuelvan a un terreno familiar. Era el silencio entre ellos que lo hacia sentir todo mas pesado y serio que cualquiera de sus palabras.

Para cuando el teléfono sonó el viernes en la noche, sonó fuertemente después de tanta espera. Kurt reviso, vio el nombre de Sebastian, e hizo una mueca ante la pequeña sacudida en su estomago.

"La fiesta de compromiso es mañana," Sebastian dijo tan pronto como Kurt contesto el teléfono, sin ningún saludo. Y así, justo como Kurt esperaba, todas sus emociones fueron remplazadas por esa familiar molestia y por ese creciente sentimiento como si el suelo creciera bajo sus pies.

"Hola a ti también," Kurt dijo sarcásticamente, "Estoy bien, gracias por preguntar."

"Hola Kurt, la fiesta de compromiso es mañana," Sebastian repitió.

"Si si, te oí la primera vez. Aunque sabes que generalmente es mas educado darle a la gente mas tiempo de antelación," Kurt dijo con un suspiro. Después de todas estas semanas se había acostumbrado a los abruptos modales de Sebastian y había aprendido a escoger sus batallas, "¿A que hora tengo que estar ahí?"

"Empieza a las 6," Sebastian dijo, ignorando el comentario sobre sus modales, y luego Kurt pudo casi oír como hacia una pausa. "Pero estaba pensando que podías venir mas temprano, como dos horas antes, así me puedo asegurar que tu traje no vaya a asustar a los invitados."

"Mis trajes no asustan a la gente," Kurt resoplo, aunque no podía evitar recordar la vez cuando un conjunto había hecho a Brittany llorar en una esquina de la sala del coro hasta que Santana la convenció de que Kurt estaba debajo de todo eso.

"Tienes razón, la gente esta muy ocupada tratando de averiguar porque compras la ropa en la sección femenina como para asustarte por lo feo de tu ropa."

"No te preocupes," Kurt dijo con los dientes apretados, aunque sabia que Sebastian estaba en su mayoría (probablemente) diciéndolo para sacarlo de quicio. "Prometo usar algo sencillo para el evento. No quiero ofender tu mediocre sensibilidad usando algo mucho mas avanzado en moda. Estaré ahí a las 5 y media."

"Oh," Sebastian dijo, todo rastro de burla se había evaporado sonando un poco... ¿decepcionado? "Si, seguro. Esta bien. Probablemente tengas cosas que hacer en la tarde, así que 5 y media estará bien."

Eso golpeo a Kurt, entre toda el balbuceo de Sebastian, no había preguntado realmente que llegara mas temprano por su temor a lo que iba a usar. Sebastian estaba tratando, de una manera muy indirecta, de preguntarle a Kurt si quería pasar el rato. Kurt no podía decidir que era mas lindo, que Sebastian realmente quisiera ser su amigo tanto como para querer pasar el rato con el fuera de todo el asunto de los novios falsos, o que estuviera tan nervioso por preguntar. Pensó que en su mayoría era justo para Sebastian sentirse tan desnivelado como Kurt había estado en los últimos días.

Por unos pocos segundos de realización Kurt pensó en enfrentar a Sebastian y decirle lo divertido que era, obtener algo de venganza por todos los tumultuosos sentimientos que lo fastidiaban por culpa de Sebastian. Pero la verdad era que después de hablar con Julian el otro día, Kurt no iba a darle a Sebastian mas razones para que se alejara de él. Así que en vez de eso, por una vez, tomo el camino correcto.

"Sabes," dijo, con la voz arrastrada como si estuviera considerando algo que se le había ocurrido, "No me molestaría ir antes para asegurarme que tu y Julian estén propiamente vestidos. Confió en Olivia, ella me hablo de las tiendas donde compra su ropa y la he visto en trajes, pero no a ustedes dos."

"¿Que tiene de malo la manera en que me visto?" Sebastian gruño, sonando tan ofendido que Kurt estaba sonriendo ahora.

"Oh no lo se, quizás el hecho de que tiendas a lucir como un chico de los noventa y Julian parezca vivir con la idea de que la ropa o es reveladora u opcional."

Sebastian se rio ante la descripción, aunque trato de cubrirlo con una mala cara.

"Mi ropa no esta tan mal," gruño, "Y ya tengo que usar una maldita corbata de todas maneras, lo cual limita severamente el estilo 'chico de la fraternidad' como te gusta llamarlo."

"Toda tu ropa no esta mal," Kurt estuvo de acuerdo. "Solo la que acostumbras a usar en tu cuerpo. Pero he visto el tamaño de tu closet, así que espero que tengas algo decente. Estaré cerca de las 2 para averiguarlo."

Sebastian sonó como si quisiera continuar la discusión, pero se quedo callado cuando se dio cuenta que había obtenido lo que quería (no, Kurt estaba seguro, se supone que debería estar consiente de eso).

"Claro, como sea," Sebastian dijo en cambio, como si de todas maneras no le importara, "Vengas o no, de cualquier manera no tocaras mi closet."

"Eso lo veremos," expreso aburrido, porque nada lo paraba cuando se trataba de un closet (y si, esta muy consiente de lo irónico que es. Pero eso no lo hace menos cierto). Si pudo llegar a los chalecos de animales de Rachel Berry, claramente podrá conquistar las camisetas con cuello de Sebastian. (No importaba el hecho de que, igual que con Rachel, había una alta posibilidad de que de lo que Kurt se deshiciera, volvería. Era el proceso el cual le gustaba, aunque fuera temporal).

Sebastian se rio como si supiera que era una batalla que iba a perder, pero que iba a disfrutar pelearla. "Esta bien, bebe, puedes interpretar a Tim Gunn todo lo que quieras, pero eso no significa que te escuche."

"Como dije, eso lo veremos," Kurt insistió, "Como sea, estaré allá como a las 2. Por lo menos tengo la sensación de que puedo convencerte de ayudarme en la lucha para que Julian use algo mas que solo traje de baño."

"Temo que si no te ayudo el terminara disfrutando la 'lucha' demasiado," Sebastian dijo con otra risa, aunque esta vez mas malvada.

"Ah, ves, estas asumiendo que este proceso de lucha envuelve a mis manos cerca de su cuerpo," Kurt bromeo, "Cuando de hecho, lo único que todo esto implica es un intento de mostrar su ropa interior brillante si no se coloca lo que le elijo"

Prácticamente podría sentir a Sebastian sonriendo en el teléfono mientras bromeaba de vuelta. "Bebe, dices eso como una broma pero ambos sabemos que eres tu el que posee de esas maquinas para hacer que la ropa brille."

Kurt se quedo en silencio demasiado tiempo, lo cual era claramente una declaración.

"Oh dios mio," Sebastian grito desde la otra línea, "La tienes, ¿cierto? Tienes una."

"Cállate," Kurt gruño, "Era un niño y mi papa estaba tratando que usara overol."

Sebastian se seguía riendo de él, pero se desvaneció contemplativamente después de un minuto.

"¿Me estas imaginando en overol?" Kurt gruño.

"Quizás," Sebastian admitió.

"¿Y que tan ridículo me veo?"

"Bueno, una vez que saque los brillos de mi cabeza, ¿en realidad? Te ves ardiente."

Kurt no tenía idea que decir después de eso, porque definitivamente no era lo que esperaba oír. Y no ayudaba en nada a toda su confusión.

"¿Oh?"

"Mmmhmm," Sebastian murmuro, sonando un poco avergonzado por haber admitido eso, pero tampoco se echo para atrás.

Hubo un minuto de silencio, pero un silencio pesado entre ellos, y luego Sebastian se rio.

"¿Ni siquiera pienses que seria apropiado usarlo para la fiesta, ok? Mama insiste en que es formal."

"Como si alguna vez se me fuera a pasar por la cabeza usar un overol grasiento para una fiesta, ni siquiera en broma," Kurt aspiro, ligeramente ofendido, "No te preocupes, me puedo ver ardiente con otras cosas también."

"Supongo que eso lo veremos," bromeo Sebastian. "¿Mañana a las dos?"

"Mañana a las dos," Kurt confirmo.


Para cuando Kurt llego la siguiente tarde, toda la finca Smythe estaba en actividad. Solo conducir hacia la casa se sintió como una lucha de tráfico en horario punta, con camiones de reparto, furgonetas y otros autos con cosas y más cosas. Era la primera vez, extrañamente, que realmente le golpeo darse cuenta que la familia Smythe no solo era modestamente acomodada, eran muy, muy ricos. Creerás que de eso debió haberse dado cuenta cuando Sebastian le ofreció los 10.000 sin pestañear. O quizás cuando lo llevo a su enorme casa, y Sebastian le conto todo eso de los 'antiguos ricos'. Al menos, pensó, que debió haber hecho la conexión cuando vio todos los malditos autos que conducían. Pero había algo en ver a esa gente, todos esos trabajadores zumbando alrededor de la colmena Smythe, gente que tenia el trabajo de hacer que la visión de la fiesta Smythe viviera, que hizo su riqueza mas real para el. Sabiendo que ellos no solo poseían cosas sino personas, todo eso lo hizo sentir por primera vez como Cenicienta en el baile - fuera de lugar, pretendiendo.

Nunca había visto sirvientes en la casa Smythe, sabia que Charlotte hacia la cena y les gritaba a Sebastian y Julian para que ordenaran sus habitaciones, que Greg lavaba sus autos en verano y Olivia regaba el patio interior. Y viendo como podía ser, sabiendo que tenían el poder y el dinero para hacer este actividad su diario vivir, estaba mas feliz de que fueran como fueran, nada mas y nada menos, porque no estaba seguro de haber sentido esa cálida bienvenida en una casa donde nadie hacia nada por si mismo.

Kurt salió de su auto, llevando dos trajes (no estaba seguro si usar el negro o el carbón, así que pensó en esperar a ver eso cuando decidiera que ponerle a Sebastian) como también un estuche con accesorios. Confiaba en que por lo menos Sebastian tuviera un traje bueno en su closet, prácticamente tendría que tener algo por todos los eventos a los que los Smythe iban, pero no iba a darse el trabajo de hacer lucir bien a Sebastian y luego derrumbarse por no encontrar la corbata correcta.

Esquivo a un hombre que llevaba enormes arreglos florales, salió del camino de dos mujeres que sostenían una torta de tres pisos entre ellas, y estuvo seguro que vio a alguien acarreando un bloque de hielo en el patio lateral al lado del garaje. Para cuando llego a la puerta principal se sentía un poco abrumado, pero dejo que toda esa energía también lo emocionara, y así fue como con una sonrisa y un guiño saludo a los adinerados Smythes que encontró acurrucados en la puerta.

"Hola damas, luciendo tan hermosas como siempre," dijo, haciendo una pausa para besar a Charlotte y Olivia. Julian, el tercer miembro del pelotón, trato de moverse para obtener un beso también, pero Kurt solo giro los ojos y lo empujo.

"Hey, ¿yo no luzco tan hermoso como siempre?" Julian dijo con un puchero, abandonando a su madre y a su hermana mientras seguía a Kurt que se dirigía a la habitación de Sebastian.

Kurt se detuvo en el último escalón y se giro, dejando que sus ojos se arrastraran en la figura de Julian lentamente. Incluso con su clásico traje de verano por supuesto que se veía hermoso, pero Kurt no le iba a dar la satisfacción admitiéndolo. Julian, fiel a su estilo, se pavoneo ante el escrutinio, posando y flexionando ridículamente hasta que Kurt tuvo que luchar por no reírse. Aunque no pudo ganar contra la sonrisa en su rostro, incluso cuando quiso hacerlo pasar como si no le importara.

"Hmmm, te ves adecuado, supongo. No soy fanático de las sandalias naranjas, ¿sabes que te van a dejar con extrañas líneas de bronceado?"

"Esa es la mejor parte," Julian bromeo, sonriendo de vuelta y golpeando juguetonamente el lado de Kurt para hacerlo mover. "De esa manera tendré tatuado un poco de verano hasta por lo menos noviembre."

"Eres lejos el hombre mas extraño que he conocido," Kurt le dijo, deteniéndose frente a la puerta de Sebastian. "Y estoy saliendo con tu hermano, eso ya es decir mucho."

"Tomare eso como un cumplido," Julian le dijo, abandonando a Kurt en frente de la puerta y caminando hacia atrás en el pasillo hacia su propia habitación.

"¡No fue un cumplido!" Kurt le grito después, pero Julian solo sonrió.

"¡Igual lo tomare como uno!"

Kurt le hizo un gesto como si no importara, y Julian le dedico una sonrisa de regreso, y se encontró solo en el pasillo fuera de la habitación de Sebastian.

Eso lo golpeo, esa era la primera vez que vería a Sebastian desde el lunes en la noche cuando se quedaron dormidos uno al lado del otro. Por un momento el pensamiento lo congelo mientras se preguntaba si las cosas se pondrían raras, si debía mencionarlo o evitar el tema por completo. Incluso pensó brevemente sobre fingir una llamada de emergencia de su papa y arrancar hasta cerca de las seis cuando ocurriera el evento. Pero luego se recordó la decisión del otro día - que no se iba a esconder, y no iba a arrancar, y que iba a enfrentar todas las cosas que estaban fuera de su control.

Así que abrió la puerta, y entro al caos.

Lejos estaba su refugio francés que recordaba, dejando detrás un torbellino de ropa, tazas de café, una caja con colleras sobre la parte superior del mueble, y Sebastian - medio desnudo de pie en medio de todo eso con los ojos desorbitados y el pelo hacia todos lados.

Era una imagen irresistible, y Kurt sintió como un tirón en su vientre ante la manera en que la luz de la tarde iluminaba el pecho de Sebastian. Su piel era casi dorada, ligeramente bronceada por el verano, y Kurt ni siquiera pudo pretender a si mismo que lo que sentía era nada mas que deseo. Sebastian podía ser muchas cosas, pero a pesar de todos los comentarios insultantes era claramente agradable a la vista.

No era que Kurt no lo había notado antes, o que era la primera vez que veía a Sebastian sin camiseta después de todas las semanas en su compañía, pero esta vez la visión estaba desprovista de la preocupación o la tristeza o el alcohol, y no había señales de purpurina. Era solo Sebastian, luciendo agobiado y caótico y muy, muy real y Kurt no pudo evitar como se metía bajo su piel, haciéndolo sentir una tibieza en su cuerpo.

Le evoco la imagen en su mente de un Sebastian sin camiseta sobre el, en su cama de nuevo, pero esta vez sin una mama que los interrumpiera, y la imagen no lo ayudaba. Especialmente desde que había llegado aquí con la intención de no ver mas allá en las acciones de Sebastian y sus palabras, y no estaba seguro de como sentirse como toda esta sacudida de deseo que parecía estarlo siguiendo cada vez que Sebastian estaba a su alrededor. Se forzó a respirar profundamente y parpadear lentamente una, dos veces, alejando todo menos el hecho de que estaba aquí como un amigo.

Sebastian levanto la mirada un momento después, y Kurt observo con fascinación como sus ojos se relajaron un poco, aunque solo por un momento, antes de volver a ponerse tan tensos como antes. Pero él lo vio, el pequeño cambio, y se dejo llevar por el calor en su pecho, que le provocaba estar fuera de su control.

"Gracias a dios finalmente estas aquí," Sebastian suspiro como bienvenida, "Olivia y mi mama han estado como locas todo el día, lo cual por supuesto significa que nos tienen a todos vueltos locos, y te juro, Julian sigue metiéndose y robando cosas como calcetines y la corbata azul que iba a mostrarte, y mi-"

"Sebastian," Kurt dijo gentilmente, acercándose lo suficiente como para quitar las manos de su cabello y sostenerlas con las propias. "Respira."

Sebastian exhalo, fuerte y repentinamente, y luego se rio un poco de el mismo. "Mierda, okay si. Respirar. Puedo hacer eso."

"Bien," Kurt sonrió, soltando las manos de Sebastian y retrocediendo así podía apreciar la habitación. "Así que, ¿Supongo que las cosas han estado un poco locas aquí esta mañana?"

"No tienes ni idea," Sebastian murmuro, bajando su mirada hacia la cama, directamente hacia una cima de pantalones y camisas. Giro su cabeza lo suficiente como para mirar a Kurt. "Por favor dime que tienes el animo de lanzarte a esto, porque yo no creo que pueda sobrevivir las siguientes ocho horas."

"Tu puedes, y lo harás," Kurt le dijo, comenzando a ordenar todo en pilas diferentes, colocando la ropa sobre su brazos, recogiendo tazas de café, organizando. "Solo dime donde todo esto se desordeno y luego te ayudare a arreglarlo."

No estaba seguro cuando empezó a querer ser el que ayudaba a Sebastian a solucionar cosas, pero él estaba aquí y Sebastian parecía perdido, y todo lo que se imaginaba era el rostro de Sebastian cuando le pregunto si tenía amigos que no solo los quisiera para el sexo. Así que Kurt iba a ayudarlo a solucionarlo, y no lo iba a dejar que se sintiera extraño por eso.

"Es toda esta fiesta," Sebastian gruño, "Es exactamente la clase de cosas que odio. Van a ser habitaciones llenas de gente pretendiendo estar felices por Liv y Brian pero realmente solo hablaran de si mismos. Es todo posturas y falsas sonrisas y mala música. Peor, mi papa me dijo que esperara que hiciera un brindis. Creo que como Julian va a hacerlo en la boda, dios nos salve, yo soy el hermanos que supuestamente tengo que hacerlo esta noche."

"¿No podías decir que no?" Kurt pregunto, agachándose dentro del closet para dejar la ropa que llevaba sobre su brazo antes de volver a buscar lo ultimo que quedaba en la cama donde Sebastian seguía tendido.

"No le dices no a mi papa," Sebastian dijo sin alegría.

"Tengo la sensación que ese podría ser un rasgo de la familia," Kurt bromeo, empujando ligeramente el lado de Sebastian para hacerlo que se girara.

"Al menos la champaña será buena," Sebastian suspiro, dejándose caer sobre la espalda para dejar a Kurt recoger el resto de la pila de ropa, "Y habrá en abundancia."

"Hmmm, bueno, entonces la velada por lo menos será entretenida. Solo avísame si planeas usar purpurina, ¿ok?" Kurt bromeo.

Sebastian giro los ojos, y enterró su rostro en una de las almohadas de la cama. "Oh dios, no me lo recuerdes. ¿Sabes lo terrible que fue sacar toda esa mierda con una resaca? Estaba por todos lados."

Kurt no estaba seguro porque no se rio cuando Sebastian siguió con la conversación. Quizás era porque las palabras de Sebastian le recordaban cuando sacaba el brillo de su pegajosa piel. Quizás era porque le recordaba que en realidad el no sabia lo terrible que había sido porque Sebastian desapareció esa mañana sin tener la oportunidad de preguntarle nada. Quizás era porque tenía este nuevo compromiso de perder el control. Lo que sea que fuera, hizo que no lo pensara dos veces y parara y dijera,

"¿Puedo preguntarte algo?"

Sebastian debió darse cuenta de algo en el tono en el que hablo, porque se congelo, todo su cuerpo extendido se puso mas tenso que antes.

"¿Claro?" respondió, con aspecto de haber querido decir 'no'.

"Okay," Kurt dijo, respirando profundamente. Lo primero había sido fácil, no lo había pensando, pero ahora todos los nervios iniciales habían vuelto y estaba luchando por no volver a colocar barreras sobre ellos. Pero el... el necesitaba saber.

"La otra noche dijiste cosas," comenzó y observo como Sebastian aspiraba una bocanada de aire rápidamente y no lo volvió a soltar, y solo continuo observando a Kurt con los ojos muy abiertos. "Y sé que estabas ebrio así que no le di mucha importancia pero luego cuando Julian me llevo a casa me dijo algunas cosas."

"¿Que clase de cosas?" Sebastian pregunto, finalmente soltando el aire pero sin parecer menos tenso.

"Um," esta era la parte en la que Kurt no sabia que decir, porque temía que no fuera a conseguir ninguna respuesta, aun no sabia que hacer si él se reía por hacerle la pregunta. "Creo que me hizo pensar que tal vez, bueno... que quizás yo te gusto." Termino en un solo respiro, un poco apresurado, pero no había manera de que volviera a preguntarlo así que espero que haya sonado claro.

Solo se quedaron mirando por lo que pareció una eternidad pero quizás fue solo lo que dura un pestañeo. Y luego Sebastian se rio.

No fue de esas autenticas y relajadas risas que Kurt amaba tanto, sonó incluso un poco tensa, pero Kurt aun podía escuchar como la sangre corría por sus oídos así que no estaba seguro si estaba en la mejor posición para juzgar cosas en ese momento.

"Bueno, me gustas," Sebastian dijo, colocando una sonrisa en su rostro, "Decidimos finalmente que éramos amigos ¿cierto? ¿Tengo que seguir actuando como si no fuera así?"

"No," Kurt dijo, "No, por supuesto que no. Pero el, Julian... lo que estaba diciendo lo hizo sonar que quizás yo te gustaba como mucho mas. Quiero decir, mas que un amigo."

Sebastian ladeo su cabeza hacia un lado y miro a Kurt como si fuera un animal curioso en la jaula de un zoológico. Kurt debió mejor haber notado que el movimiento era de hecho un poco forzado en realidad, si no se sintiera tan frágil consigo mismo.

"Bueno, ¿Eso es algo bueno, cierto?" Sebastian pregunto, como si tratara de pensar como pasar la conversación mientras la estaba teniendo, "Porque se supone que él tiene que pensar que me gustas más que eso. Falsos novios, ¿recuerdas?"

"Claro, no, por supuesto que recuerdo," Kurt resoplo, empezando a sentir la vergüenza caer sobre el pero de inmediato la alejo, porque debía asegurarse. "Entonces ¿no? ¿No te gusto mas que eso?"

Sebastian abrió su boca y luego la cerró. La abrió de nuevo. "No, por supuesto que no," se burlo dejando que su cabeza cayera sobre el colchón así podía mirar el techo en vez de a Kurt, "Quiero decir, eso seria estúpido de mi parte, ¿no crees? Tu y yo apenas somos amigos, lo cual ya es bastante masoquista."

Kurt se rio, calmado y con un poco de ironía, mientras luchaba con el sentimiento (pero no podía ser posible) de decepción en su pecho.

"Además, tu sabes, Blaine," Sebastian dijo. Kurt pensó que debía ser un aclaratorio, pero sonó mas como una pregunta.

"Si, Blaine," Kurt murmuro en acuerdo, porque sabia lo que Sebastian quería decir con eso, pero no importaba que era lo que implicaba, la verdad es que 'Blaine' seguía siendo un factor muy importante en Kurt como para resolver todas sus emociones y pensamientos. Tal vez menos importante que hace un mes atrás, pero aun así.

El silencio entre ellos se puso incomodo esta vez, y ni siquiera Sebastian parecía ser capaz de reír o bromear para romperlo. Al final Kurt tuvo que hablar porque cualquier cosa era mejor que toda esa incomodidad.

"Fue estúpido de mi parte mencionarlo," dijo, encogiéndose y desaprobándose el mismo, "Es solo que las cosas que estuviste diciendo creo... solo fue una noche extraña."

Alcanzo la última camisa que estaba sobre la cama, mitad bajo el cuerpo de Sebastian, desesperado por regresar a la tarea de ordenar y volver a la idea de su amistad recién descubierta. Estaba determinado a no pensar acerca del hecho que la camisa estaba tibia por el calor del cuerpo de Sebastian, o que el chico estaba recostado ahí con solo unos pantalones desabrochados. Sus dedos estaban rozando el material de polo cuando una mano en su brazo lo detuvo.

Cuando levanto la vista vio a Sebastian observándolo, con el rostro lleno de emociones contradictorias, desde vergüenza, incomodidad, arrogancia y un poco vulnerabilidad también.

"Kurt," dijo, muy suavemente, y aun sosteniendo el brazo de Kurt, "Acerca de la otra noche..."

"No tenemos que hablar de eso," Kurt dijo, su propia voz sonó baja. Sus ojos parecían no poder enfocarse, seguían saltando desde el rostro de Sebastian hacia la colcha de la cama luego a la mano en su brazo y luego otra vez. "Yo solo quería... no lo se. No debí haber dicho nada."

"Yo no... no estoy seguro exactamente que fue lo que te dije esa noche," Sebastian admitió, "Quiero decir, sé que estaba hablando, y sé que fuiste lindo conmigo, pero no..."

"No dijiste nada malo," Kurt le aseguro, llevando su mano libre para apretar la mano de Sebastian que estaba sobre su brazo. "Si eso es lo que te preocupa. Tu no, me ofendiste ni nada."

"Eso es bueno, supongo," Sebastian dijo, sonriendo un poco, "Pero, um, lo que sea que dije. Que te haya hecho sentir que yo... no quise decir..."

"Esta bien," Kurt le dijo firmemente, "Tu no - tu no dijiste nada. Soy yo siendo..."

"¿Siendo que?" Sebastian le pregunto, mirándolo como si la respuesta de Kurt fuera de monumental importancia.

"Nada, no importa," Kurt dijo, porque no estaba seguro que mas decir, "Solo me estaba asegurando, que era parte de la actuación, quiero decir."

"Si," Sebastian confirmo, ladeando la boca hacia abajo un poco antes de transformarla en una sonrisa, soltando el brazo de Kurt finalmente.

"Okay, entonces." Kurt sonrió de vuelta y bromeo, "Así que entonces somos amigos ¿cierto? ¿No estabas fingiendo esa parte también?"

Sebastian sonrió irónicamente de nuevo, "No, esa parte desafortunadamente es real. Aunque tengo la esperanza que imagine esa regla acerca de que los amigos no necesitan verse desnudos."

"Nop, estoy muy seguro que eso es cierto, lo que significa que deberías buscar una camiseta," Kurt dijo tan a la ligera como pudo, acariciando la mano de Sebastian una vez mas antes de alejarse.

No se permitió preguntarse por qué si Sebastian no recuerda lo que dijo esa noche, pudo recordar esas palabras de Kurt claramente. O el hecho de que las bromas aparentemente estaba empezando a cambiar de 'crueles, a 'coquetas'. Sebastian lo miro astutamente por un momento, como si tratara de leer algo en el rostro de Kurt, pero eventualmente dejo que una sonrisa satisfecha remplazara la de incertidumbre.

"Siempre supe que era demasiado ardiente para ti como para controlarte bebe," sonrió, recorriendo con una mano su torso en una manera que se posada ridículamente cómica pero aun así hizo que a Kurt se le cayeran las collera que había intentado tomar dos veces.

Sebastian se dio cuenta y se rio de nuevo, fuerte y sinceramente, pero no hiriente, y lo ultimo de tensión que quedaba en ellos se disipo. Kurt le lanzo las collera a la cabeza de Sebastian, y se pregunto que era lo que poseía esa risa que lo hacia sentir tan a gusto.

"¿Así que toda la familia vendrá esta noche?" Kurt pregunto casualmente, tratando de no observar la manera en que los músculos en el torso de Sebastian se movían mientras sacaba el polo de la cama, y por lo tanto más que listo para cambiar de tema.

"No, muchos de ellos solo vendrán a la boda. Esta noche es sobre la elite social de Ohio, la fiesta de la boda y los amigos locales de Brian y Liv."

"Bueno, eso no debe ser tan malo, ¿cierto?" Kurt pregunto un poco inseguro, "Suena como una de esas fiestas formales de Dalton a la cual Blaine me llevo el primer año."

Recordaba muy bien el evento, porque fue poco antes de las vacaciones de invierno y él estaba seguro que estaba siendo invitado a una baile de escuela, que quizás Blaine lo estaba invitando a salir. En vez de eso solo era un grupo de estudiantes y su familia, de pie alrededor de un enorme salón de baile comiendo y teniendo conversaciones en voz baja. Había una banda y bailarines, pero Blaine no le pidió bailar ni una sola vez (lo cual, naturalmente, Kurt lo entendió mucho mejor un año después cuando conoció la historia del baile de Sadie Hawkins).

"Oh bebe, no," Sebastian dijo con lastima. De alguna manera se había acercado cuando Kurt no estaba poniendo atención y cuando Kurt levanto la vista, se sorprendió ante la proximidad, Sebastian levanto las manos para enmarcarlas en el rostro de Kurt. Kurt respiro fuerte, preguntándose de una vez si iba a ser besado, pero luego Sebastian solo le sonrió y dijo, "Esto va a ser una maldita pesadilla."

Kurt alejo las manos de Sebastian en un golpe juguetón, tratando de ocultar como el contacto lo afectaba, pero Sebastian no se dejo alejar mucho. Empezó a ordenar las pilas de colleras con Kurt, y sus dedos se rozaban en ocasiones cuando intentaban tomar la misma.

"¿Realmente va a ser horrible?" Kurt pregunto después de haber trabajado juntos lado a lado unos minutos. "Siento como si debiera estarme preparando para una batalla o algo así."

"No, probablemente estoy exagerando un poco," Sebastian admitió, "Liv nos ha estresado a todos y nos ha dejado de mal humor. Mayormente todo será burguesía y aburrimiento."

"Pero al menos habrá champaña," Kurt bromeo, repitiendo las palabras anteriores de Sebastian.

Sebastian se rio y golpeo su hombro contra el de él en un gesto ahora familiar, y Kurt lo golpeo de vuelta.


"¿Tengo que usarlo?"

"Si," Kurt dijo firmemente, ofreciéndole una chaqueta a Julian, "Tienes que usarla."

"Odio estas estúpidas fiestas," Julian se quejo, sonando como un petulante niño de seis años, para diversión de Sebastian quien se reía detrás de Kurt.

"Sabes, recuerdo cuando Livvie insistió en algo como fugarse a las Vegas antes de todas estas etiquetas," Julian continuo, aunque por lo menos ya había tomado la chaqueta que le ofrecía Kurt, lo cual era un progreso a los anteriores diez minutos, "¿Cuando se puso tan tensa?"

"Puedo ir a preguntarle por ti," Sebastian se ofreció, sonriendo cuando Julian sacudió la cabeza rápidamente, "Me asegurare de decirle que eres tu el que quiere saber."

"O," Kurt interrumpió, "Podrían ustedes dos dejar de hablar estupideces y vestirse. Ya que, son un cuarto para las seis y la gente empezara a llegar en cualquier momento."

Ambos se miraron tímidamente ante la reprimenda, lo cual estaba muy bien porque él los necesitaba vestidos ahora. (Y no solo porque estar con dos sexis hombres semi desnudos fuera un poco complejo para su libido como para ignorarlo, sino también porque el aun necesitaba vestirse, ni siquiera había desempacado su ropa por tratar de dejar a estos dos un poco decentes. Realmente, ni siquiera se quiso imaginar el caos que habría sido si él no hubiera estado ahí. Olivia hubiera estallado.)

Julian suspiro fuertemente, pero finalmente se puso la chaqueta y los zapatos de vestir en la puerta. Kurt le dio una mirada severa a Sebastian para que se moviera, mientras el seguía con el torso desnudo y su camisa colgando de su brazo. Le giro los ojos a Kurt, pero empezó a abotonársela de todas maneras, así que Kurt solo le dio una mirada impresionada y se giro para arreglarle la corbata a Julian.

Con un ultimo tirón en la solapa, Kurt considero que Julian estaba aceptable y lo empujo hacia la puerta para que saliera, aconsejándolo que 'bajara a ayudar a saludar a los invitados'. Julian le sonrió y le grito un 'si, mama' pero Kurt lo vio moverse hacia las escaleras así que lo dejo pasar, girándose para ayudar a Sebastian.

Sebastian se estaba metiendo la camisa dentro, aun con los pantalones desabrochados y aun un poco suelto desde sus caderas mientras la alisaba hacia abajo. Kurt trago duramente a través de su garganta, deteniendo su intención de ayudarlo.

Afortunadamente, una vez que Sebastian termino de meter la camisa en sus pantalones se los abotono. Kurt no se pudo detener y se movió, ayudándolo a alisar su camisa y arreglar un botón mal alineado en la parte superior. Sebastian le permitió quejarse, colocando sus manos a los lados amablemente mientras Kurt se movía a su alrededor. Todo eso se sentía muy domestico, lo cual fue quizás mas desconcertante que Sebastian medio desnudo.

Sebastian le sonrió condescendiente mientras Kurt arreglaba su cuello, y sus manos descansaban en las caderas de Kurt en un gesto que se sentía natural y automático. Kurt sabia que su respiración se estaba entrecortando, sabia que todo esto lo estaba afectando mas de lo que debería, pero algo acerca de esta cercanía - no solo física, sino una cercanía en la manera en la que Sebastian confiaba en el para que le arreglara su ropa, hacia que Kurt se sintiera cómodo con Sebastian tocándolo así, dejo a sus manos recorrer su pecho y hombros y cuello con facilidad arreglando dobles y ajustándolo - eso le estaba agitando el estomago a Kurt y hacia acelerar su mente.

Antes de poder pensar mucho mas Sebastian bajo sus manos y retrocedió, levantando la chaqueta de la cama para colocársela y hacer una giro final para esperar la aprobación de Kurt. Kurt respiro profundamente intentando calmarse, enfocándose en darle un vistazo crítico acerca de su traje. La moda resulta ser una excelente distracción para su agitación emocional.

"¿Entonces?" Sebastian le pregunto con una sonrisa que decía que sabia que se veía bien, "¿Cual es el veredicto?"

Él se veía bien, el corte del traje negro acentuaba su esbelta figura. Kurt había decidido que irían simples con el resto, una camisa blanca almidonada con una corbata azul que Sebastian finalmente había encontrado bajo la almohada (Julian no la había robado después de todo) y con Sebastian todo abotonado, peinado y la sonrisa en su lugar, lucia como si hubiera salido de una pasarela o de una oficina de un edificio de alto poder. Se veía guapo y maduro y los dedos de Kurt sentían ganas de tocarlo de nuevo. Se dijo a si mismo que solo era el traje.

Probablemente era solo el traje.

Pretendió necesitar una momento más de consideración de todas maneras, mayormente porque quería robar unos segundos extras para mirarlo porque disfrutaba la manera en que Sebastian se ponía de mal humor al ser observado. Eventualmente, cuando la sonrisa de Sebastian se estaba tambaleando, Kurt cedió.

"Supongo que lo harás," suspiro dramáticamente, como si Sebastian fuera merecedor de un 'adecuado' en vez de un 'impresionante'.

Sebastian se mofo pero sonrió de nuevo, obviamente recogiendo el cumplido no dicho en la crítica. Dio un paso hacia Kurt y abrió la boca, probablemente para decir algo ridículo o cruel a Kurt, pero el ruido del timbre sonando desde el vestíbulo lo interrumpió.

"Demonios," Kurt gimió, corriendo hacia la cama donde tenia su ropa. Normalmente requería de una hora al menos para prepararse, pero discutir con los hermanos busca-pleitos le había quitado todo su tiempo y ahora estaba intentando no entrar en pánico por verse decente en frente de, como Sebastian los había denominado, 'la elite de Ohio'.

"No te preocupes por eso," Sebastian le dijo, pasando por detrás para ver que era lo que Kurt estaba sacando de su bolsa, "La fiesta no empieza realmente a lo menos en media hora mas, tienes tiempo."

Kurt quería decirle que no era tiempo suficiente. No para vestirse y elegir los accesorios, para arreglar su cabello y - quizás lo mas importante - armarse de valor para esta nueva clase de experiencia. Él no ha tenido las mejores historias con la gente de categoría de este estado después de todo, con Blaine o en la campaña con su papa, en los cuales los que no lo habían mirado despectivamente por su apariencia o orientación eran demasiado fríos o distantes. El grupo de abajo puede haber venido por Olivia y Brian, pero ellos no podían ser como los Smythes - abiertos, tolerante y cálidos - y mientras Kurt normalmente estaría algo así como 'a la mierda todos ellos si no les gustas' él quería dar una buena impresión esta noche, por Olivia y su familia de la cual de alguna manera había empezado a formar parte.

"Si, no tendré mucho tiempo si no te quitas del camino," gruño, empujando a Sebastian donde se había estado acercando tratando de sacar el traje de Kurt para ayudar. "Y deja de tomar mis cosas. Lo vas a arrugar."

"Jesús, cálmate," Sebastian bromeo, aunque retrocediendo un poco, "Solo estaba comprobando si accidentalmente no habías comprado uno con un corte femenino."

"Fuera," dijo Kurt, apuntando hacia la puerta. En cualquier otro momento habría estado dispuesto a dar un par de rondas mas de insultos - lo habría ayudado a calmarse para ser honestos - pero ahora solo tiene tiempo para colocarse la ropa y sonreír, y no puede hacer ninguna de esas dos cosas con Sebastian mirándolo así.

"Aw, vamos princesa," Sebastian le canto, aun sonriendo. "¿No quieres que te ayude? Soy muy bueno en hacer que la gente se saque la ropa en nada de tiempo."

"De alguna manera creo ser capaz de arreglármelas sin ti," Kurt dijo inexpresivamente, haciendo un gesto hacia la puerta con impaciencia. "Así que puedes irte. ¿Y podrías dejar de lado las bromas sobre princesas por una noche? Ya me siento demasiado como Cenicienta vistiéndose para el baile."

"Sabes, la idea de que tengas una hada madrina explica muchos de tus trajes," Sebastian seguía molestando, caminando para atrás hacia la puerta y sonriendo mas ampliamente cuando Kurt lo miro fijamente.

"Esta bien, esta bien, no mas bromas sobre princesas, lo prometo," Sebastian finalmente cedió, con el rostro lleno de inocencia. Incluso lo prometió por si acaso. Por supuesto lo arruino todo cuando se asomo en la puerta y grito, "Además todos sabemos que realmente tu eres una reina."

Kurt se debatió por treinta segundos si debía correr detrás de Sebastian, solo para no dejarlo con la última palabra, pero podía escuchar la risa bajando las escaleras y por como andaba vestido no iba a bajar. Así que eligió cerrar la puerta con fuerza construyendo un arsenal de insultos en su cabeza y empezar a desvestirse.


Veintisiete minutos más tarde Kurt creyó estar decente, y se sintió casi tan valiente como podía con el tiempo limitado que tuvo para mentalizarse. Termino eligiendo un traje gris oscuro, para no lucir tan igual que Sebastian ya que era algo que tendía a hacer rodar sus ojos cuando las parejas lo hacían. Y relación falsa o no, eso era lo que el y Sebastian estaría interpretando esta noche para la audiencia.

Recorrió sus dedos cuidadosamente por su cabello una vez mas, dio un giro para verse en el espejo y salió de la puerta. Respiro profundamente por última vez y saco toda su confianza y encanto, dejando que esas sensaciones se establezcan y lo llenen. Él podía hacer esto, mezclarse con extraños y ser una delicia, porque él era Kurt-jodido-Hummel y nadie era mejor que él.

Se congelo por un momento en la parte superior de la escalera y el volumen de las voces, la música y las risas se incremento. Había un grupo de gente en la parte inferior de la escalera, cinco o seis personas que obviamente habían recién llegado y estaban siendo saludados por Sebastian y Greg. Kurt se sintió un poco tonto cuando algunos del grupo miraron hacia arriba cuando el empezó a bajar las escaleras y sentía que estaba haciendo una entrada en vez de solo uniéndose al grupo. Pero Kurt Hummel sabía como hacer una entrada, planeada o no, sin tropezar, sin sentirse fuera de lugar. Se encontró sintiéndose extrañamente cómodo ante la idea de que el pertenecía a esta casa y que estas personas solo era invitados.

Sebastian fue una de las ultimas personas que miraron hacia arriba y visiblemente se quedo inmóvil cuando recorrió a Kurt. Casi pareció que hubiera dejado de respirar por un momento, y Kurt sentía su propio pecho apretado con algo que no podía nombrar, pero quizás no tan irreconocible como a él le gustaba pretender.

Cuando los ojos de Sebastian se encontraron con los de Kurt se veían negros y cálidos y Kurt casi se tropezó un poco. La expresión en el rostro de Sebastian era de lo mas extraña, se veía un poco aturdido y quizás incluso abrumado y sus ojos recorrían el cuerpo de Kurt una vez mas antes de mirar directamente a sus ojos. Había algo intenso y casi eléctrico en ello, y Kurt no pudo alejar sus ojos de el mientras continuaba bajando la escalera.

Para cuando llego al primer escalón Kurt no podría haber dicho si había cinco o cinco mil personas, porque lo único que veía era a Sebastian, y él era todo lo que Sebastian veía.

Ahora no era el momento ni el lugar para intentar averiguar que era lo que Sebastian le estaba haciendo sentir, así que después de un minuto de miradas Kurt se las manejo para alejar sus ojos y recordarse lo que Sebastian le había dicho, hace no mas de tres horas atrás, que eran amigos. Nada más que amigos.

"¿Como me veo?" pregunto, encogiéndose de hombros y levantando los brazos para darle a Sebastian una visión completa de su traje.

Sebastian seguía mirando extrañamente, sus ojos grandes y llenos de algo que Kurt no era tan superficial como para considerar, pero dejo que los ojos de Sebastian recorrieran su cuerpo. Cuando volvió a subir la mirada era una casi familiar, juguetona y presumida, pero había una inclinación en sus labios y en la esquina de sus ojos que hizo a Kurt sentirse cálido cuando se inclino para susurrarle, "No esta mal."

Sebastian tomo su mano, entrecruzaron sus dedos y juntaron sus palmas calientes y firmes, y Kurt no quiso separarlas. En medio de todo, y a pesar de todos los pronósticos en contra, el tacto de Sebastian era tranquilizador y seguro y Kurt necesitaba esas dos cosas demasiado en estos momentos.

"¿Listo?" Sebastian murmuro, tirando suavemente a Kurt hacia la parte posterior de la casa donde una sala con música estaba con la mayoría de los invitados, las puertas estaban extendidas para el porche trasero y el patio donde la fiesta se extendía hacia el césped.

Kurt miro a Sebastian y decidió que lo que sea que pasara con estos nuevos sentimientos y sensaciones, él no iba a arrancar, no importaba cuan fuera de control lo hacían sentir y sin importar lo que pudieran significar.

"Tanto como lo estaré siempre," respondió honestamente, sonriendo cuando Sebastian le dedico una honesta sonrisa, y entraron a la sala juntos.


Tres horas más tarde y Kurt confiaba en que podía decir que se había codeado con todos los que valían la pena.

No le había tomado mucho alejarse de la seguridad que le brindaba Sebastian una vez que entraron a la pelea. Parecía ser el nuevo miembro de la familia Smythe (el reclamaba ante ese titulo, pero Charlotte había insistido en que por supuesto él era parte de la familia ahora) era una curiosidad y todos querían conocer al chico que le había robado el corazón al Smythe mas joven.

Kurt se había mordido la lengua por no bromear sobre que seria demasiado difícil robar algo que no existía, en cambio solo sonreía cortésmente. Aunque por la sonrisa en el rostro de Sebastian le hacia pensar que Sebastian sabia exactamente lo que estaba pensando.

A decir verdad, no había sido malo. La mayoría de los asistentes solo chismeaban pretendiendo que estaban sobre esa clase de cosas, y si su particular grupo de amigos ya le hubiera enseñado como funcionan los chismes. Nunca compartió nada incriminatorio, solo bromeo por aquí y por allá, y hablo y susurro en los momentos oportunos y pronto tenía a todos comiendo de su mano. Una vez que se detuvo de intentar dar una buena impresión, se relajo en su rol y trato todo la cosa como un interesante experimento sobre el comportamientos de los ricos y famosos.

El y Sebastian se cruzaron una o dos veces, Sebastian le tomaba el brazo para incluirlo en una conversación o presentarlo a alguien y una vez alcanzo a Kurt sin ninguna razón que Kurt pudiera decir, parecía solo haberlo tirado para tenerlo cerca. ¿Se supone que todo eso era parte del acto de ser novios, cierto? ¿Porque los novios hacen eso, cierto?

Igual que novios que se observan desde el otro lado de la habitación cuando creen que no los están viendo, mirándose como si se estuvieran viéndose por primera vez y estuvieran descubriéndose. O sonriendo dulcemente cuando te ven riendo con un grupo a carajadas. O levantarte la copa de champaña en un brindis a través de la habitación después de un (perfecto, aunque un poco sugestivo) discurso. Olivia había gemido en el hombro de Kurt cuando Sebastian había dicho una frase demasiado insinuante, el solo le palmeo el hombro y le dijo que al menos no había tratado de agradecerle a su madre y a Kurt por hacerlo un hombre y luego había intentado cantar una canción de amor, todo al mismo tiempo.

Ella lucia confundida, pero Finn era algo que realmente no se podía explicar así que solo sonrió enigmáticamente y se encogió de hombros, abrazándola sobre Brian antes de moverse a recolectar algunos vasos de champaña abandonados sobre los estantes de la sala. Sabia que no era su trabajo, que de hecho había gente pululando alrededor recogiéndolos, los cuales había sido contratado para eso, pero pensó que podía usarlo para poder respirar y escabullirse a la cocina por un minuto con una buena excusa.

La cocina estaba felizmente vacía y silenciosa cuando entro, pero eso no duro mucho.

"¡Escóndeme!"

La voz frenética de Julian sorprendió a Kurt mientras se giraba al fregadero, donde había estado dejando las copas hace un momento.

"¿Que?" Kurt pregunto, protestando cuando Julian se agacho entre la cocina y la encimera y empujo a Kurt delante de él. "¿Julian que demonios estas haciendo?"

"Escondiéndome," Julian susurro, mirando a Kurt como si se estuviera comportandose muy pesado.

"¿De que?" Kurt pregunto, con la voz exasperada cuando Julian empujo sus piernas para colocar a Kurt un poquito más lejos de su escondite.

"De una de las locas damas de honor de Livvie," Julian gruño, mirando a escondidas en la esquina de un armario hacia la puerta de la cocina, "Aparentemente dormí con una de ellas cuando estaba en el colegio, aunque no recuerdo con cual, y ahora que están ebrias han decidido que quieren un pedazo de mi también o hacerme pagar por no haberlas llamado después."

Kurt se rio, lo cual hizo a Julian golpearle una pierna pero Kurt solo lo pateo de vuelta y siguió sonriendo.

"No es divertido," Julian gruño, aunque Kurt podía ver un rastro de una sonrisa bajo eso.

"Oh vamos, es un poco divertido," Kurt lo convenció, "Julian Smythe escondiéndose de una niñita."

Eran pequeñas también, Kurt lo sabia, porque se habían lamentado por el, en el minuto en que Olivia lo alejo de Sebastian, adulándolo y lamentando que fuera gay. Aparentemente habían esperado años para que Sebastian tuviera edad así ellas podrían tener una oportunidad con el, y ahora el no solo no las mirarían dos veces sino que además tiene un novio maravilloso y tampoco tendrán jamás una oportunidad con Kurt. Kurt sonrió y les coqueteo y les guiño un ojo, años de amistad con las chicas de glee le habían servido para hacerse querer en el grupo.

"Oh dios, no tienes ni idea," Julian gruño, "Tienes suerte de solo dormir con chicos, las mujeres dan miedo."

"Vamos Julian, tienes que sentirte al menos un poco halagado que tu reputación después de ocho años sea tan impresionante que te siga hasta ahora."

Julian sonrió ampliamente, pero su expresión cambio rápidamente a estado de pánico cuando los gritos agudos de las voces femeninas se acercaron a la cocina. Le lanzo una mirada suplicante a Kurt, moviéndose rápidamente hacia su isla. Kurt giro los ojos con cariño y se giro justo a tiempo para ver al grupo de damas de honor, las cuales habían estado obviamente disfrutando de la champaña en exceso.

"¡Kurty-kins!" una de las mas ruidosas (¿Amanda? ¿Alison? Algo con A) grito, "¿Has visto a Julian en algún lado?"

"No podría decirlo," Kurt respondió tranquilamente, apoyándose con la mayor naturalidad que pudo sobre la encimera para ocultar al chico detrás de él. "¿Revisaste afuera?"

"Si," dijo, "No estaba ahí, creo que se esta escondiendo de nosotras."

Las chicas irrumpieron en risitas, y (¿Aubrey? ¿Audrina?) Sonrió también dándole un guiño a Kurt insinuante. "Estoy segura que tiene miedo de no ser capaz con todas nosotras."

"Oh, no lo creo," Kurt bromeo de vuelta, esforzándose por no mirar a Julian, "Los chicos Smythes pueden tener muchos defectos, pero la falta de confianza no es ciertamente uno de ellos. ¿Han revisado su habitación? Quizás esta esperándolas ahí."

Una de las chicas, una morena atrás del grupo frunció el ceño y Kurt pensó que ella debió haber sido a la que nunca llamo de nuevo en todos estos años, pero el resto de ellas solo se reían.

"Arriba en las escaleras, la segunda puerta a la izquierda," Kurt les dijo, "Y si no esta ahí, les recomendaría hurgar en sus cajones de todas maneras. Sebastian siempre esconde cosas en su ropa interior así que hay que ver si eso viene de familia."

Era completamente falso por lo que Kurt sabía, él nunca ha revisado el cajón de la ropa interior de Sebastian, pero tuvo la malévola idea de un grupo de ebrias damas de honor en las cosas de Julian. Además, si encontraban algo incriminatorio se lo devolvería, y quizás lo usaría contra Julian para forzarlo a usar un traje para la boda sin tener que discutir con el una hora.

"¡Gracias Kurtsie, eres el mejor!" (¿Angela? ¿Aida?) Chilló, lanzándole una beso y girándose al grupo para salir por la puerta. Kurt se despidió con la mano, esperando que no hubiera moros en la costa para volver a patear a Julian.

"Puedes salir ahora, se fueron."

"Si, a mi dormitorio", Julian murmuro, "Gracias por eso."

"De nada," Kurt le sonrió con suficiencia, "Espero que no haya nada muy vergonzoso en el cajón de tu ropa interior."

"Bueno, tu sabes," Julian dijo arrastrando la voz, dando un paso hacia Kurt y recorriendo un dedo bajo la solapa de su chaqueta, tirando solo un poco. "Si tu quieres podría organizar una fiesta privada con la muestra de ese cajón, solo para ti."

"¿Que fiesta privada para Kurt?" Olivia pregunto, entrando a la cocina con Brian.

"De mis innombrables, si es que logro hacer que entre," Julian le dijo, guiñándole un ojo a Kurt antes de retroceder y sentarse sobre el mostrador. "¿Sabían que Sebby aparentemente esconde sus artículos mas condenatorios bajo sus calzoncillos?"

"Eso no ha sido así desde sexto grado," Olivia dijo, agitando una mano desdeñosamente a su hermano mientras se acercaba a la nevera para sacar otra botella de champaña. "Yo debería saberlo, cuando fui yo quien le encontró sus sucias revistas ahí y lo forzó a cambiar su lugar de escondite."

"No sé que es mas perturbante," Brian medito, colocando un brazo bajo la cintura de ella y tomando la botella para destaparla, "Pensar en la clase de porno que tenia Sebastian a los 11 años o el hecho de que Olivia estuvo metiéndose en su ropa interior."

"Cállate," Olivia bromeo, besándolo en la mejilla mientras el extraía el corcho de la botella, "Se había reído de las fotos de mi baile de graduación, estaba buscando venganza."

"¿Venganza?" Sebastian pegunto, sonriendo mientras entraba furtivamente a la habitación. "Quien, que y donde es todo lo que necesito saber y me apunto."

"Estábamos hablando de ti idiota," Olivia le dijo, mostrándole la lengua antes de quitarle la botella de champaña a Brian y tomar un largo sorbo directamente desde la botella, "Me veía totalmente fantástica en mi baile de graduación."

"Claro," Sebastian estuvo de acuerdo, guiñándole un ojo con complicidad a Kurt y acercándose a el para inclinarse a su lado en el mostrador, "Pero desafortunadamente tu cita parecía el hijo de Chewbacca y el Capitán Kirk,"

"¿Star Wars y Star Trek, Sebastian?" Kurt bromeo, "¿Hay algo que has olvidado decirme? ¿Como que eres un nerd en el closet?"

"Yo no estoy en el closet por nada," Sebastian insistió, golpeando su hombro contra el de Kurt, "Tu de todas las personas debería saber eso."

"Quizás no, pero eres un completo nerd," Julian bromeo, desordenando el pelo de Sebastian de esa irritante manera que los hermanos mayores suelen usar, "Deberías haberlo visto en primaria, el construía modelos Kurt, modelos."

Kurt se rio fuerte, con los ojos centelleantes incluso mas cuando vio que Sebastian tenia los cachetes ardiendo.

"Cállate Julian," Sebastian le hizo una mueca.

"Aw, vamos Sebster, confiesa. Te disfrazaste de Han Solo para Halloween tres años seguidos, y tengo fotos para probarlo."

Sebastian le lanzo un mantel a Julian, quien solo soltó una carcajada. Olivia y Brian estaban sonriendo también, pasando el alcohol a través de ellos y Sebastian lucia avergonzado y feliz a la vez. Kurt no pudo evitar sonreír ante la imagen que todos ellos hacían, esta familia, y cuando Julian le guiño el ojo y Brian le paso la botella pasando por Kurt se dio cuenta que él también era parte de la imagen. Era un pensamiento intoxicante, incluso sin el sorbo que le dio a la botella.

Se la paso a Sebastian, quien aun estaba un poco ruborizado, y todo se sintió tan sencillo en ese momento que Kurt ni siquiera lo pensó cuando se inclino y lo beso en la mejilla y murmuro, "Esta bien cariño, siempre pensé que Harrison Ford era un hombre muy sexi."

Sebastian se vio un poco sorprendido ante el contacto, con la boca medio abierta, pero rápidamente lo transformo en una sonrisa en respuesta.

"Si yo lo estoy confesando, también deberías hacerlo tu bebe," dijo, rodeando los hombros de Kurt con su brazo y apoyándolo contra su lado, "Lo que realmente significa eso, es que siempre quisiste ser la Princesa Leia."

"Una noche," Kurt se quejo, arrugando la nariz juguetonamente y golpeando su cabeza contra el hombro de Sebastian suavemente, "Todo lo que pedí es una noche sin bromas sobre princesas, ¿era tan duro hacerlo?"

"Estoy bastante seguro que cuando se trata de ti, todo es duro para Seb," Julian dijo moviendo las cejas juguetonamente haciendo que todos giraran los ojos y gruñeran.

"¿Que?" Julian dijo con una falsa inocencia de nuevo, cogiendo la botella de las manos de Sebastian y tomando unos largos tragos antes de terminar de pensar, "Lo que quiero decir que Kurt parece difícil de tratar."

Kurt lo golpeo firmemente en el brazo por eso y le robo la botella de nuevo, para tomar otro sorbo y luego acercándoselo a la boca de Sebastian para que bebiera. Sebastian levanto una ceja, pero inclino su cabeza y trago. Cuando Kurt alejo la botella Sebastian recorrió la parte de atrás de su manos sobre sus labios los cuales estaban brillaban húmedos bajo la luz de la cocina. Kurt le entrego la botella a Olivia sin mirarla, sin ser capaz de apartar los ojos de la boca de Sebastian.

"Esta bien," Sebastian dijo, sonriendo y mirándolo directamente con esa misma mirada intensa que le dio en la escalera, "Me gustan los desafíos."


Nota de la traductora: No puedo prometerles que tendre el proximo capitulo para Año Nuevo, porque los siguientes son mas largos, y mas emocionantes tambien, por supuesto, porque cada vez les cuesta mas ocultar lo que sienten y askjdhaksjhdashdhsajd... ok, hiperventile un segundo. Y... FELIZ NAVIDAD.