Capitulo 15

El resto de la fiesta de compromiso pasó sin problemas. Charlotte entro a la cocina para decirles que volvieran a socializar, y aunque los chicos Smythe montaron un espectáculo de quejas, todos sonreían y reían mientras regresaban hacia los invitados. Kurt no pudo evitar la suave sonrisa de su rostro o ignorar la manera en que todo lo que le quedaba de tensión parecía desaparecer de sus hombros, aunque no estaba seguro si la causa de eso eran los sorbos de champaña o los cálidos momentos vividos en la cocina, no estaba seguro.

Posiblemente podría - tal vez - también tener algo que ver el hecho de que Sebastian no se apartó de su lado en todo el resto de la noche. Circulaban perezosamente por la habitación juntos, y cada vez que alguien se acercaba para intentar pedirlo prestado para una conversación, Sebastian casualmente deslizaba su brazo alrededor de su cintura, o tomaba su mano, y se aseguraba que ambos irían. Nunca lo miraba los ojos cuando eso sucedía, y eso lo hacia sentir cálidamente querido, porque era bastante entrañable ver como Sebastian se preocupaba aunque no sabia como admitirlo.

Pueden estar interpretando ser novios esta noche, y Kurt esta seguro que la mayoría de sus interacciones físicas se basaban en esa interpretación, pero Sebastian podría fácilmente interpretar eso desde el otro lado del salón y aun así prefiere mantener a Kurt cerca. Kurt estaba agradecido que hubieran tenido - sin duda un poco torpe – esa conversación en el dormitorio de Sebastian antes, porque delineo sus interacciones en su mente de 'amigos' y 'falsos novios' así no se preocupa en las intenciones de Sebastian toda la noche, pero eso no quita que disfrute la parte del 'amigos' también. Y él cuenta con la presencia de Sebastian a su lado en esa parte.

Solo cuando los últimos invitados salían de las puertas y Kurt se encontró solo en la entrada con Sebastian, quien seguía sosteniendo su mano, la línea entre ambas cosas se sintió un poco difusa de nuevo.

Sebastian pareció darse cuenta de sus manos juntas al mismo tiempo que Kurt lo hizo, porque sus ojos se abrieron ampliamente por una fracción de segundo y soltó su mano. Los dedos de Kurt se cerraron ante el repentino vacío, el fantasma de la palma tibia de Sebastian aun hormigueaba en su piel.

Dejo caer su mirada, no quería que Sebastian leyera en su expresión uno de esas inesperadas mariposas que habían estado volando en su estomago toda la velada y que ahora se hundían un poco. Aunque cuando miro el suelo, vio a Sebastian que lo estaba alcanzando de nuevo, como si el haberse alejado hubiera sido solo un viejo instinto y no algo que hubiera querido hacer. La mano no alcanzo a estar a medio camino lejos de Kurt cuando Sebastian la tomo de nuevo, pero fue demasiada vulnerabilidad como para hacer a Kurt mirar hacia arriba otra vez.

"Así que..." Sebastian dijo, sacando voz para romper el silencio y colocando sus manos en los bolsillos. (Kurt se abstuvo de comentar como el movimiento arruinaba completamente la línea de sus pantalones, porque parecía la clase de cosas que sonaba como una insinuación).

"Así que," Kurt dijo de vuelta, y odio la urgencia que sintió de meter sus manos a los bolsillos también, solo para poder hacer algo con ellas que no fuera tocar a Sebastian. "Yo... um, debería irme."

"Oh," Sebastian lo miro indescifrablemente por un momento, balanceándose en sus talones y mordiéndose un labio como si estuviera considerando algo. Kurt miro a Sebastian a los ojos, porque se encontró mirando a la boca de Sebastian más de una vez en una noche en la cual no seria para nada una buena señal.

Solo cuando Kurt estaba pensando que todo ese silencio era tal vez la señal de que tenia que irse y quizás solo se encontraba ahí flotando torpemente, Sebastian hablo de nuevo.

"O tu puedes, tu sabes. No."

"¿No?," Kurt pregunto, confuso y sin aliento sin ningún motivo alguno.

"Irte," Sebastian aclaro, (probablemente no tendría que haberlo aclarado pero Kurt aun sentía su cabeza agitada). "Puedes, um... ¿Puedes quedarte?"

"Oh," Era el turno de Kurt de morderse los labios indeciso, buscando el rostro de Sebastian por alguna señal de que era lo que estaba ofreciendo exactamente. Por un lado, no era algo que no habían hecho antes - incluso aunque las circunstancias hubieran sido diferentes - por lo tanto no seria gran asunto. Por otro lado, el hecho de que aun sentía que era un gran asunto lo cual significaba que probablemente no era la mejor idea. Esta noche, desde que descendió las escaleras y tomo la mano de Sebastian, se sintió maravillosamente cálido y confundido, pero todo lo que eso significaba era que Kurt necesitaba tener cuidado. Porque eran amigos, amigos quienes están jugando un juego muy complicado, y añadir cosas como pijamadas no planeadas sobre sus ya no planeados sentimientos, solo iban a torces todas estas complicaciones en nudos mas apretados.

Pero oh, él quería decir que si.

Al final, solo un minuto más tarde pero lo suficiente como para morder sus labios deliberadamente, Kurt tomo la decisión.

"No puedo, mi papa me esta esperando," Kurt dijo, esperando que Sebastian no oyera el hilo de duda en su voz.

No era mentira, Burt lo estaba esperando - probablemente incluso se asomaba a la ventana cada quince minutos o algo así, Kurt conoce a su padre- pero aun así él podría llamar y armar una excusa para quedarse. Después de todo, su padre le había dicho que Kurt ya había crecido y que estaba listo para enfrentar el mundo y que él no iba a limitarlo a estar con quien el quisiera. Pero el hecho de que él quiere, aunque sea un poco, quedarse con Sebastian era aterrador para Kurt, y lo que quiere mas es ir a casa y despertar mañana con la cabeza clara y no compartir una cama para poder resolver esto antes de hacer algo que después lamentara - o algo que Sebastian lamentara por el.

"Claro, si, por supuesto," Sebastian dijo rápidamente, cerrando el rostro instantáneamente y girando hacia la puerta principal para abrirla. Kurt dio un paso adelante tan rápidamente que choco con el codo de Sebastian cuando tiro la puerta abierta al aproximarse Kurt. Los ojos de Sebastian se abrieron ampliamente por un momento ante la colisión, y Kurt aspiro el aire después de que el viento cayera sobre el, pero luego empezaron a reír y la tensión se rompió.

"Es probable que sea mejor que te vayas, de todas maneras," Sebastian dijo con ese familiar tono de burla mientras finalmente lograron moverse coherentemente desde la puerta camino hacia el frente, "No quiero que tu auto se transforme en una calabaza después de medianoche,"

Kurt giro los ojos y gruño, "Sabia que no debía de haber dicho eso de la cenicienta."

"No debiste," Sebastian estuvo de acuerdo sonriendo ampliamente, "Aunque si te hace sentir mejor, la comparación hace a Finn la hermanastra fea, lo cual encuentro personalmente una imagen adecuada."

Kurt sonrió, porque Finn se hubiera ofendido (no por lo de 'hermanastra', quizás tampoco por lo de fea, sino porque Finn siempre quiso ser los antromórficos animales que aparecen en las películas Disney).

"¿Así que supongo que eso te hace ser el príncipe con el fetichismo con los pies?," Kurt pregunto, levantando una ceja en forma de burla.

"De ninguna manera," Sebastian insistió, sonriendo quizás un poco mas fuerte en los bordes, "Como si alguna vez fuera confundido con un héroe."

"Entonces dígame, ¿quien se supone que eres? Porque dejando de lado el chiste sobre roedores, puedo verte claramente como uno de los ratoncitos cantores," Kurt dijo, golpeando su cadera juguetonamente.

"Soy el villano por supuesto," Sebastian respondió, con la voz llena de falsa ofensa, "Dios Kurt, como si no me conocieras."

Le estaba sonriendo a Kurt mientras lo decía, golpeándolo mas gentilmente de como Kurt lo había hecho, y no por primera vez en los pasados pocos encuentros, Kurt se encontró un poco perdido en esa sonrisa y en esos ojos burlones que parecían tener una diferente luz cuando se dirigían a Kurt.

Quizás no, pero le gustaría, pensó Kurt.

Lo que dijo fue, "Ah por supuesto, ¿como se paso lo obvio?"

Sebastian asintió con la cabeza, como si perdonara a Kurt por su momentánea locura por considerarlo un príncipe. "Bien, por lo menos ahora quedo claro."

"Sip, muy claro. Tu eres el mas malo de los malos Bastian," Kurt bromeo.

Sebastian se tropezó un poco ante el apodo, lanzando una mirada indescifrable a Kurt por el rabillo del ojo. Se veía un poco sonrojado también, y Kurt pretendió no darse cuenta pero guardo esa información para analizarla a futuro. Aparentemente el sobrenombre puso nervioso a Sebastian, y de buena manera o mala manera Kurt pretendía usar ese conocimiento.

Para cuando llegaron al Navegador Sebastian estaba compuesto una vez más. Se giro a enfrentar a Kurt, bloqueando su camino de la puerta del conductor, deteniendo su avance con un pequeño toque en su hombro antes de dejar que su mano se alejara de nuevo. Pareciera como si quisiera decir algo, pero no sabia como.

"¿Si?" Kurt pregunto después de unos minutos de nada, "¿Tienes algo que decirme o solo estas matando tiempo? Porque mi auto no se va a transformar cuando el reloj marque las doce."

Sebastian giro los ojos, pero las palabras de Kurt parecieron haber aflojado su lengua. "Y yo que te iba a agradecer por todo lo de esta noche, pero en vez de eso creo que te agradeceré por recordarme que eres mas una molestia que un beneficio."

Kurt frunció el ceño por costumbre, pero luego rompió en una sonrisa cuando Sebastian mostro la lengua y suavizo la broma con una ridícula cara.

"¿Mas molestia que beneficio? Creo que recordare eso la próxima vez que me llames para un evento social a última hora. Mi calendario podría llegar inexplicablemente a estar muy ocupado por el resto de la temporada."

Sebastian no mordió el anzuelo, pero cambio el rostro cómico para mirar a Kurt sinceramente.

"Eres una molestia," insistió, "Pero quizás no me importa tanto ser molestado últimamente."

"Oh, ¿de verdad?" Kurt pregunto bruscamente, como si no le importara para nada lo que Sebastian hacia o no hacia.

"Eh, probablemente me aburro aquí sin tu voz quejumbrosa y molesta presencia. Y no me gusta aburrirme."

Kurt se mordió la lengua para señalar la vida de Sebastian (lo cual por lo que había oído de el constaba con fiestas llenas de brillo, tragos, baile y diversión) lo cual estaba muy lejos de ser aburrida antes que el llegara, sobre todo porque sabia que Sebastian estaba intentando ser amable. Podían ser elogios ambiguos, pero Kurt se dio cuenta que era la mejor manera de hablar el uno con el otro.

"Bueno, gracias por el conmovedor discurso sobre lo molesto que soy para ti," Kurt suspiro, alineando sus labios en una sonrisa lo suficiente, como para que Sebastian se diera cuenta que no estaba enojado en realidad, "Pero si ya terminaste de insultar mi existencia, quizás deberías salirte de mi camino. Todos tus aburridos insultos ya conocidos me están poniendo en peligro de quedarme dormido al ser tan predecibles, y me gustaría llegar a la casa primero."

Sebastian lo miro de nuevo, recorriendo una mano por su pelo considerando. Sus ojos parpadeaban sobre el hombro de Kurt hacia las ventanas de la casa iluminadas, antes de volver a Kurt.

"Bésame," dijo abruptamente, dejando caer su mano avanzando un poco mas cerca.

Kurt lo miro fijamente, perdiendo la batalla consigo mismo de no mirar los labios de Sebastian más de una vez por noche. "¿Que?"

"Bésame," Sebastian repitió, como si eso aclarara las cosas.

La lengua de Kurt recorrió su labio inferior sin permiso, intentando buscar algo que decir en vez de repetir. "¿Que?"

"Mi familia esta mirando desde la ventana," Sebastian dijo rápidamente, "Así que tu sabes... actuar."

Kurt se empezó a girar hacia la casa, rogando por poder ver sobre su hombro a los Smythes espiando, pero Sebastian le tomo la barbilla con una mano y no lo dejo moverse.

"Kurt," susurro, dando un paso mas cerca hasta estar casi presionados el uno con el otro, "Solo bésame."

Una pequeña parte de Kurt quería girarse de todas maneras, para mirar, pero la mayor parte de su mente y cuerpo estaba zumbando ante la proximidad y el calor de Sebastian en el aire frio de una noche de verano. Sebastian estaba acariciando su pulgar por el labio inferior donde sostenía la barbilla de Kurt y estaba usando cada uno de sus centímetros para mirar a Kurt hacia abajo, con algo intenso e intimo en la mirada. Así que Kurt se rindió y lo beso.

Tuvo que inclinarse en los dedos de los pies un poco para colocar sus labios contra los de Sebastian. La mano que lo sostenía se deslizo para tomar su mandíbula, y cuando se presiono mas firme contra la boca de Sebastian, trajo la otra para acunar toda la cara de Kurt entre sus manos antes de devolverle el beso.

Los labios de Sebastian estaban secos y tomaron algo de la humedad de los de Kurt donde los había lamido antes, lo suficiente como para disparar deliciosas chispas por su espalda. Se estabilizo contra el cuerpo de Sebastian, levantando una mano para agarrar sus caderas, así podía apoyar su peso para el siguiente beso. Sebastian inhalo fuertemente ante la presión, abriendo su boca un poco ante la sorpresa, y Kurt aprovecho eso barriendo su lengua a lo largo del espacio abierto y dentro del calor húmedo de la boca de Sebastian sin invitación y sin pensarlo.

La lengua de Sebastian era cálida y suave contra la suya, y sabía un poco a fresas y champaña a causa del postre y los tragos de la fiesta. Por encima de todo, lo que Kurt notaba era ese sabor familiar, y luego el darse cuenta que estaba empezando no solo a reconocer el sabor de Sebastian sino también - como si ya de por si el frenético beso no fuera lo suficiente como para dejarse llevar - estaba comenzando a sucumbirse, ladeando su cabeza para entrar mas en el beso.

No hubo mayores pensamientos después de eso, porque mientras Sebastian lo besaba de vuelta con más urgencia acariciando la lengua de Kurt en su propia boca antes de persuadirlo a abrirse bajo sus órdenes, Kurt se dedico enteramente a sentir. Estaba seguro que cuando Sebastian chupo su labio inferior, raspando los dientes suavemente sobre la carne hinchada, que estaba sintiendo demasiado como para preocuparse de respirar. No pudo evitar el pequeño gemido que se le escapo cuando Sebastian le hizo lo mismo en su labio superior, no pudo evitar la manera en que sus manos se apretaban alrededor de las caderas de Sebastian cuando él volvió a lamer dentro de su boca, la lengua jugando con la de Kurt hasta quedar los dos jadeando con los labios presionados y así poder respirar sin tener que separarse completamente.

Finalmente se vieron obligados a separarse, aunque Sebastian no se alejó mucho, descansando su frente contra la de Kurt por un momento. Mientras su mente se aclaraba solo un poco Kurt sabia que se estaba empezando a ruborizar, ambos por el calor de la actividad reciente y por sus propios sentimientos abrumadores y confusos por dicha actividad. Solo se profundizo cuando se dio cuenta que debió haber sido un gran espectáculo para quien fuera que estaba viendo por la ventana, pero cuando giro a mirar - sacando a Sebastian de su lado en el proceso - no vio a ningún Smythe a la vista.

Para cuando se giro hacia Sebastian otra vez él ya había dado un paso atrás, colocando distancia entre ellos.

"Deberías irte," Sebastian le dijo, con la voz áspera y un poco mas profunda. Miro hacia la boca hinchada de Kurt a causa de los besos una vez más antes de volver a posarlo en sus ojos.

"Si," Kurt estuvo un poco aturdido. Tenía la esperanza de que su cabeza dejara de girar pronto o tendría suerte de recordar como encender el auto.

Cuando se movió hacia adelante, Sebastian lo dejo pasar y se hizo a un lado, aunque su mano se acercó a tocar brevemente la espalda de Kurt mientras pasaba. Incluso espero que Kurt se subiera a su auto, bajara la ventana, con las manos dentro de sus bolsillos y una triste sonrisa en su rostro.

"¿Te veo el lunes?" Kurt pregunto mientras encendía el auto, sintiéndose vacilante ante la idea de irse.

"Si," Sebastian dijo, mirando un poco mas enojado, "Mas clases de baile. Yay."

"No es tan malo," Kurt le aseguro, aunque no pudo evitar reír ante la mirada de 'Oh, por favor,' de Sebastian. "Okay, es malo, pero aun te tengo esperanzas."

"Por lo menos uno la tiene," Sebastian dijo dibujando otra sonrisa en Kurt. "Ves, esa es otra razón del porque jamás podría ser el príncipe, bebe. Todos ellos bailan."

Kurt hizo un ruido sin comprometerse y considero al chico parado delante de él. Incluso con la mano en los bolsillos y el desaliño pelo del fin de la noche no podían restarle valor a la imagen de Sebastian, alto y ridículamente apuesto en ese traje y aflojada corbata. Quizás no era un príncipe de Disney, pero quizás era aun mas atractivo con esa picara inclinación en su boca y perversidad en sus ojos, todos sus ángulos solo servían para ver lo bueno bajo todo eso - cuando de verdad ponías atención.

"Quizás no," Kurt finalmente estuvo de acuerdo, colocándole marcha al coche y empezando a avanzar. Sebastian lo miro sorprendido ante la declaración, aunque quizás un poco decepcionado. Se desvaneció en un afecto sincero cuando Kurt se asomo a la ventana y añadió, "Pero dejaste de ser el villano de esta historia hace mucho tiempo atrás."

Esta semana era el cha-cha en el pequeño salón de Columbus, y Kurt no estaba seguro como lo iba a sobrevivir.

Afortunadamente Sebastian parecía estar de mucho mejor animo que la ultima vez que estuvieron aquí, pero desafortunadamente eso no lo hacia un mejor bailarín. Le gustaba la parte cha-cha-cha, y esos tres pasos con el movimiento de caderas, pero en el resto no había esperanza. Al menos estaba riendo, lo cual era algo, pero Kurt estaba desesperado por conseguir que le importara de verdad y lo intentara de una vez por todas.

"Sebastian, vamos," gruño, sacando un pie de donde se había enredado entre las piernas de Sebastian, "Estoy contento de que hoy no quieras sacarme la cabeza, pero ¿te puedes enfocar por cinco minutos y guiarme, o dejarme hacerlo a mi?"

"¿Porque?" Sebastian dijo con un encogimiento de hombros, "Ambos sabemos que no voy a aprender esto en las próximas tres horas, así que ¿para que molestarse?"

Tenía un punto, aunque Kurt no quería admitirlo. "¿Y que pasa con Olivia? Pensé que toda la razón para venir aquí era para poder hacer feliz a tu hermana bailando con ella en la boda."

Sebastian se encogió de hombros de nuevo, aun sonriendo, y agarro a Kurt de una mano forzándolo a dar un giro completamente fuera de música y contrario a los pasos que deberían estar practicando. "De alguna manera dudo que vaya a ser cha-cha con ella. Lo intentare la próxima vez, cuando hagamos un recuento."

"Ah, hablando de la próxima vez," Eduardo se entrometió, sorprendiéndolos a ambos con un acercamiento no percatado.

Sebastian uso la mano que aun sostenía en la de Kurt para tirarlo más cerca de él y más lejos del profesor. Eduardo lo miro divertido pero no comento nada y mantuvo la distancia de donde Kurt ahora se encontraba contra el costado de Sebastian.

"Como iba diciendo," comenzó de nuevo, disparándole un guiño astuto a Kurt el cual trato de ignorar, "Al parecer el centro comunitario reservo el salón para otro evento el siguiente lunes, por lo que nos pidió poder mover la clase para el viernes en la tarde. Por supuesto esperamos que todos los estudiantes puedan venir, pero sino pueden les ofrecemos un rembolso parcial. Y si solo a uno de los dos se les hace posible venir, estaremos encantados y aun así les ofreceremos el rembolso parcial."

Kurt espero que Sebastian prácticamente gritara con regocijo ante la excusa para escaparse de la clase, pero para su sorpresa Sebastian seguía apretando el brazo alrededor de la cintura de Kurt, mirando fijamente a Eduardo.

"Estaremos aquí," dijo, prácticamente gruñendo las palabras en desafío, "Ambos,"

Eduardo le sonrió enormemente, y le guiño un ojo otra vez a Kurt. "Bien, bien. Le dejare volver con su ah, baile, entonces."

Sebastian lo seguía mirando y finalmente se giro hacia Kurt en posición correcta de baile e intento ejecutar un par de pasos bien hasta que Eduardo se movió hacia otra pareja. Kurt giro los ojos e intento seguir a Sebastian quien estaba mejorando, determinado en no alimentar el juego que Sebastian y Eduardo parecían estar jugando - especialmente cuando últimamente parecía jugarse mas a menudo lo cual era incomodo, incluso cuando pensaba que Eduardo solo lo jugaba para sacar a Sebastian de quicio.

"Me sorprendió que estuvieras de acuerdo en venir," dijo después de unos minutos cuando sus pasos habían vuelto a hacer el desastre que había sido antes, "Nunca te tome como un chico que no tenia nada mejor que hacer un viernes en la noche."

Sebastian se encogió de hombros, lo cual parecía ser la forma de comunicación de la tarde, y miro a Kurt un poco vacilante. "Si, bueno, las cosas cambian. La gente cambia."

Kurt de repente se sintió como si hubiera entrado sobre un hielo delgado, como si cualquier palabra pudiera romper la fachada con otra, porque esas palabras no solo se sentían extrañamente cargadas, sino también increíblemente ciertas.

"¿Que... que significa eso?" pregunto, aflojando su baile para acercarse y murmurar las palabras, sintiendo como si fuera incorrecto que alguien escuchara esa conversación.

Sebastian lo miro pero no se alejó ante la repentina proximidad y tampoco alejo su mano de la de Kurt. En vez de eso, estudió el rostro de Kurt, como si estuviera intentando ordenar sus pensamientos y eligiendo bien que decir.

"Significa que quizás ya no tengo tantas ganas de salir cada noche que pueda," dijo, "es aburrido."

"Y a ti no te gusta aburrirte," Kurt añadió, sonriendo y se balanceo inconscientemente hacia Sebastian un poco mas.

"No," Sebastian estuvo de acuerdo, con los ojos revoloteando en el rostro de Kurt y descansando al final en su boca, "No me gusta."

Las líneas de Kurt se confundieron otra vez, la proximidad y la nueva información le hacían querer preguntar '¿Soy aburrido?' pero hubiera sido muy audaz, y coqueto viniendo de un amigo. Por un minuto pensó que Sebastian se lo estaba diciendo de todas maneras, o quizás lo estaba acercando para mostrárselo, pero en vez de eso Sebastian dio un paso atrás y levanto su mano, con una mirada de conflicto y vulnerabilidad antes de cerrar todas esas emociones y sonreír con suficiencia después.

"Además, durante los viernes en el verano la mayoría de los bares están llenos de gente y todos los clubes que tiene la mejor música los fines de semana," dijo simplemente, aunque no pudo evitar esas pequeñas y rápidas miradas que caían desde los ojos de Kurt a su boca.

"Claro," Kurt dijo, sacudiéndose de esos pensamientos insistentes acerca de los cambios y sonrió de vuelta, "Aunque es divertido saber que te preocupas por la música, considerando no puedes bailar ni por salvar tu vida."

"Uno, no es necesario bailar para disfrutar la música," Sebastian le dijo, "Y dos, yo no bailo baile de salón, pero créeme, eso no significa que no sepa bailar."

Kurt ya sabia un poco de eso, había visto algunos movimientos de Sebastian en las actuaciones con the warblers y brevemente en la noche de horror en Scandals, pero algo en la manera en que Sebastian enfatizaba en sus palabras hacia a Kurt creer que no había visto ni la mitad de lo que Sebastian podía hacer.

De repente Kurt se sintió aun mas frustrado de tener estar ahí atrapados en el maldito Cha-Cha.

El no creía en dios, pero quizás el cielo lo escucho porque en el siguiente momento las puertas dobles se abrieron de extremo a extremo y Julian estaba entrando con una sonrisa arrogante en su rostro y con esa divertida clase de mirada causante de problemas. Brian entro un momento después, girando los ojos ante la dramática entrada de su pronto-a-ser cuñado.

"¿Que mierda?" Sebastian murmuro, y Kurt estuvo de acuerdo con ese sentimiento.

"¡Hey chicos!" Julian les grito mientras se acercaba, mirando a todas las mujeres y hombres en la habitación mientras cruzaba hacia ellos.

"¿Que mierda estas haciendo aquí Julian?" Sebastian pregunto, sonando extremadamente enojado a causa de la interrupción.

"¿Que? ¿No tengo permitido ir a clases de baile ahora? Y yo que creí que todo el punto de esta clase era la exclusividad."

Sebastian apretó la mandíbula, pero se relajo un poco cuando Kurt puso una mano sobre su brazo y le disparo a su hermano una mirada exasperada.

"No me digas que te echaron del club de campo," Kurt dijo, imaginando un escenario donde Julian era escoltado afuera de sus lecciones. Aunque eso no explicaba la presencia de Brian, o la forma en que él hablaba en voz baja con Penny y Eduardo, con una mirada sombría en su rostro.

"Nah, esas lecciones pueden ser mas aburridas que la mierda pero no me voy a arriesgar a sufrir la ira de Liv," Julian dijo con una sonrisa, mirando hacia Brian antes de suspirar conspiratoria mente, "Hemos venido a sacarlos."

"¿Que?" Kurt susurro de vuelta, confundido. Penny y Eduardo estaban flanqueando a Brian y caminado hacia ellos como si estuvieran a punto de ser enviados a la oficina del director por alguna razón.

"Vamos a hacer que se fuguen de la cárcel, "Julian dijo alegremente, golpeando a Sebastian ligeramente en el brazo. "Vamos Sebby, tienes que recordar cuando solíamos hacer esto y te sacaba de tus clases de violín."

"¿Tomabas clases de violín?" Kurt pegunto, con la sorpresa escrita sobre su rostro cuando se giro hacia Sebastian como si tratara de procesar esa nueva información.

Sebastian parecía un poco avergonzado pero no lo negó. "No soy muy bueno."

"No dejes que te engañe," Julian insistió, luciendo orgulloso, "Era bastante decente. Probablemente habría hecho mucho mas si yo no lo hubiera sacado de tantas practicas."

Sebastian se encogió de hombros, pero le sonrió a Julian de nuevo claramente feliz ante la alabanza envuelto en los recuerdos. "Era mucho mas divertido ir a jugar paintball," dijo, haciendo a Julian sonreír mas ampliamente.

Ambos dejaron caer sus sonrisas mientras los instructores se acercaban, con expresiones graves, y Kurt sintió como si estuviera en medio de una obra de la cual nunca tuvo el guion, dejándolo sin la oportunidad de leer sus líneas. Aun así, estaba fascinado por ver parte de la hermandad en acción, la manera en que conocían cada uno de sus movimientos y acciones sin comunicarse, y Kurt pensó en decirle a Julian que lo que sea que había hecho en el pasado, Sebastian aun lo amaba, seguía siendo claramente y feliz su hermano pequeño, porque Kurt podía verlo en todos sus matices en este momento. Los hermanos compartieron un destello de sonrisa antes de girarse hacia Penny, Eduardo y Brian. Kurt solo trato de parecer sin expresión, inseguro al no saber que se estaba desarrollando a su alrededor.

"Bueno, hola hermoso," Julian silbo cuando le dio una mirada apropiada a Eduardo, haciendo a Sebastian fruncir el ceño otra vez. Eduardo solo parecía divertido.

"¿Hermanos?" le pregunto a Kurt, señalando a los chicos Smythes con una sonrisa.

Kurt asintió y giro los ojos, solo para aferrarse en un pequeño suspiro mientras la presencia de Eduardo parecía encender un interruptor en Sebastian y hacia al chico presionarse contra su lado. Y solo se puso peor cuando Julian miro a los tres y sonrió lobunamente.

"Bien hecho, dulzura," molesto a Kurt, "¿Pareces ser bastante popular aquí, hmm? Y yo que pensé que era el único que amenazaba el territorio de Seb."

Sebastian echaba chispas pero no se alejó de Kurt ni un centímetro. Eduardo estaba riendo, lo cual lo único que hacia en Sebastian era disparar oscuras miradas entre ellos dos. Brian suspiro, lanzándole a Sebastian y Julian miradas que fueron completamente ignoradas.

"Como les estaba diciendo a sus instructores," Brian interrumpió cuando la mirada fallo en mantener a los chicos a raya, "Greg nos llamo para decirnos que habían metido la pata con los trajes para la fiesta de la boda y necesitamos ir a revisarlos esta noche."

Kurt estaba tan distraído por el agarre cada vez mas firme de Sebastian y con el aire satisfecho de Julian que casi arruino todo diciendo "Pero yo no estoy en la fiesta de la boda."

Se mordió la lengua en el último minuto, y Brian le dio un pequeño asentimiento de cabeza por haberlo captado. Sebastian y Julian, sin embargo, parecían haber olvidado el juego en orden de continuar mirándose y sonriendo maliciosamente, y hubiera sido divertido observarlo sino fuera por el temor de ser capturados en la mentira.

"Sebastian," Kurt silbo, apuntando a su lado. Sebastian solo se apretó más cerca y continúo su juego de miradas. Kurt lo sacudió de nuevo y tuvo una idea. "Bastian," murmuro, acercándose al oído de Sebastian, "¿No crees que deberíamos ir a donde tu padre a ver los trajes?"

El apodo funciono, haciendo que Sebastian bajara hacia el rostro de Kurt, con los ojos llenos de algo, y su mirada permaneció ahí por un momento antes de alejarse de sus pensamientos y reaccionar.

"Claro, los trajes. Tenemos que ir."

Julian los miraba apreciativamente de nuevo, pero pareció ser mas consiente de su rol y añadió, "Si, siento tener que sacarlos de clases así, pero no podemos tener a los padrinos caminando por el pasillo sin pantalones. Bueno, quiero decir, pueden hacerlo, y de hecho eso suena como las clases de bodas en las cuales yo me apuntaría pero..."

"Julian," grito, "¿El punto?"

"Oh, claro. Lo que quiero decir es que hay que hacer algo, estoy seguro que ustedes entenderán que tenemos que irnos."

Penny asintió con simpatía, devorando cada palabra. Eduardo aun parecía divertido, pero no discutió y les hizo una señal hacia la puerta.

"Por supuesto que entendemos," dijo, "Cosas así suceden."

Julian le dio una palmadita en el hombro y una ultima mirada inapropiada antes de avanzar a zancadas hacia el pasillo. Brian murmuro un 'gracias por ser tan comprensivos' antes de empujar a Sebastian y Kurt hacia adelante y dirigirlos hacia la puerta.

"Nos vemos el viernes," Eduardo les grito, y Kurt le hizo una despedida con la mano antes de ser tirado hacia el pasillo por tres brazos.

"Jesus creí que ustedes solían hacer esto todo el tiempo," Kurt se quejo, alejándose de los chicos para enderezar su camisa y caminar hacia las escaleras. "No se como se podían escapar de clases con esas habilidades. Si Brian no hubiera mantenido la cabeza derecha no lo hubiéramos logrado."

Julian solo hizo un gesto con la mano sin importancia mientras sonreía, y Sebastian empujo a su hermano contra la pared con una sonrisa hacia Kurt. "Si, bueno, estamos fuera de practica."

Cuando llegaron a la calle, Kurt se dio cuenta que quizás se habían escapado, pero aun no sabia a que estaban escapando. Esperaba que no fuera a jugar paintball, porque definitivamente no esta vestido para eso.

"¿Donde vamos ahora?" pregunto mientras se giraba y comenzaba a caminar con el grupo hacia el garaje.

"A beber," Julian le dijo sin preámbulos, lanzando un brazo alrededor del hombro de Brian. "Brian no ha salido desde que el y Liv volvieron para el verano, así que esta atrasado. Pensamos que quizás a ustedes dos les interesaría ir a una noche de chicos."

"Como te dije antes de que me sacaras, me haría bien una noche de chicos," Brian dijo.

"Y por eso, mi amigo, es exactamente el porque me necesitas en tu vida," Julian insistió solemnemente, "De otra manera pasarías cada noche con mi hermana y no te divertirías nunca."

"Oh, créeme, nos divertidos mucho," Brian dijo maliciosamente, haciendo que Julian y Sebastian lo golpearan en la parte de atrás de la cabeza.

"No es divertido," insistió Sebastian detrás de una sonrisa.

"Sip, no importa si te vas a casar con ella, aun es mi hermanita," Julian añadió.

Brian le dio a un a Kurt una mirada que decía '¿Ves donde te metiste?' pero seguía sonriendo, aunque Kurt no tenia la necesidad de que le recordaran en donde se había metido, sabia que los Smythes eran completamente ridículos pero que valían la pena completamente.

"Bueno aunque suena muy divertido no se como esperan meternos a nosotros dos en un bar," Kurt dijo, cuando pararon al lado del auto de Sebastian en la primera planta del garaje.

"¿Sebastian andas con ti ID, cierto?" Julian pregunto, y Sebastian solo asintió y saco una tarjeta de su billetera.

Era realmente buena, incluso con su foto en frente, y declaraba que tenía 23 años. Kurt la miro con incredulidad, pensando en la mierda de ID falsa que Sebastian le había pasado a él y a Blaine esa noche de Noviembre.

"¿Así se ve tu licencia falsa?" pregunto incrédulo. "¿Y sin embargo no pudiste conseguir nada mejor que un Chaz Donaldsworth de Hawái para mi?"

Sebastian lo miro sin remordimientos, "La calidad cuesta bebe, y tu no estabas en lo mas alto de mi lista de calidad en esa época. Además, tengo que admitir que esperaba que no pudieras pasar a través de esa puerta."

Kurt hizo un ruido ante eso, cruzando sus brazos y mirando fijamente aunque la verdad es que no estaba tan molesto ante el recuerdo de esos inicios como lo había estado antes. La parte que punzaba, solo un poco, era porque Sebastian siempre había deseado a Blaine. Lo mas desconcertante era que no era el pensamiento de Blaine el que le dolía en ese momento pero el pensamiento de Sebastian deseándolo si.

Julian y Brian los miraban como si trataran de descifrar de qué estaban hablando, y parecieron captar la tensión atravesando los hombros de Kurt ante las palabras de Sebastian. Sebastian pareció darse cuenta, y su sonrisa se tenso y se inclino hacia abajo un poco.

"Bueno, como sea," Julian finalmente dijo, con la voz fuerte y alegre sin dar lugar a una discusión o a malos humores, "No importa lo que mi hermano te hubiera entregado, pero sucede que tu eres realmente de calidad para mi, dulzura, así que te traje un regalo."

Saco su propia billetera y extrajo una tarjeta de pastico delgado, metiéndosela en el bolsillo del pantalón de Kurt dejando sus dedos rozar solo un minuto antes de alejarse cuando Kurt le dio un manotazo con una sonrisa y giro de ojos. Sebastian no parecía divertido.

"Vamos a ir a Grady's," Brian dijo, sacando a Sebastian de lo que parecía ser un puchero de mal humor, "¿Sabes como llegar ahí?"

"Si," dijo gruñendo, "Se como llegar ahí."

"Genial," Julian dijo con un guiño a Kurt y una sonrisa a su hermano, "Nos vemos ahí entonces."

Brian lo alejo, riendo cuando Julian empezó a cantar fuerte y completamente fuera de tono solo para oír su voz, y Kurt sonrió con cariño tras ellos antes de girarse de nuevo al auto. Sebastian aun parecía de mal humor, y Kurt suspiro mientras se deslizaba en el asiento del pasajero. Había decidido ignorar la tensión lo mejor posible con la esperanza de que Sebastian supere su bajón y sonría de nuevo sin hacer preguntas (Kurt realmente no quería tener que explicar porque sus sentimientos eran tan estúpidamente dolorosos sobre algo que Sebastian había hecho ocho meses atrás, no estaba seguro de tener esa explicación), así que saco su ID de su bolsillo parta examinarla en vez de mirar hacia Sebastian.

La licencia lucia completamente autentica. No había manchas de tinta, era el color justo, incluso el holograma se veía bien. Lo más sorprendente era la fotografía de Kurt, que era la misma que salía en su licencia de conducir. Honestamente si no fuera por el hecho de que un número en los dígitos en la dirección era incorrecta, (eso y que Kurt sabía que no había nacido en 1990), hubiera pensado que era su propia licencia. Lo cual, ahora que lo pensaba...

"Oh dios mio, ¿esto es real, cierto?" pregunto, mirando a Sebastian con una expresión de asombro. Sebastian había estado sentado de mal humor en el asiento sin ni siquiera encender el auto y solo se encogió de hombros.

"Como - que... ¡Sebastian!" casi grito, "¿Como es que tu hermano me paso una VERDADERA licencia falsa? ¿Tienes idea de lo ilegal que es esto?"

"En realidad, de acuerdo con el Departamento de Vehículos Motorizados es completamente legal," Sebastian dijo arrastrando la voz, "Si Julian hizo lo mismo por ti como lo hizo por mi, entonces ahora hay dos Kurt Hummel registrados en Ohio. Solo que uno de ellos tiene 22."

"¿Como?" Kurt pregunto, volteando la licencia en sus manos un par de veces con temor. Ahora que el impacto inicial había desaparecido, estaba curioso (okay, y aun un poco nervioso, para ser honesto).

"Estoy bastante seguro que se acostó con alguien del DMV," Sebastian murmuro, "Y aparentemente cada persona en el universo esta tan desesperada por follar que lo hacen con el."

Kurt ignoro el tono petulante en favor de mantener la licencia arriba hacia la luz. No sabía porque estaba fascinado con ella, pero lo estaba.

"¿Sabias que tu padre es un abogado del estado? Lo que significa que si somos atrapados con esto, nuestros padres van a sufrir las consecuencias."

"Entonces no debemos ser atrapados," Sebastian dijo finalmente encendiendo al auto.

Kurt no podía desprenderse de los nervios completamente, jugueteando con la tarjeta en sus manos hasta que Sebastian alzo su mano y se la quito.

"Cálmate," suspiro, "Ser atrapados con cualquier clase de ID falsa seria malo, ¿no crees que seria peor riesgo si usáramos de las malas?"

"Si, pero estas son reales Sebastian," Kurt dijo, atrapado imaginándose los peores escenarios que no se dio cuenta que Sebastian lo estaba mirando. "Es mucho mas ilegal."

"Para la persona que los hizo quizás," dijo Sebastian, una vez que alejo los ojos de él, "El cual no es ninguno de los dos. Créeme, se como eso funciona; siempre a alguien mejor que culpar. Y no nos atraparan, solo lo estamos haciendo por un par de tragos."

Kurt finalmente cedió, porque la única otra opción que tiene es negarse a usarla y hacer que Sebastian lo lleve a casa, y no quiere hacer eso. De hecho, una vez que se entrego a la idea de portarse un poco mal era un sentimiento embriagador y le recordó la emoción que sintió hace meses atrás cuando estuvo de acuerdo en ir al bar gay de West Lima.

Sebastian pareció ver la victoria porque finalmente sonrió otra vez aunque se atenuó un poco cuando golpeo la ID en sus manos contra el volante un par de veces antes de lanzarla contra el regazo de Kurt.

"Yo le hubiera pedido que te hiciera una," dijo con los ojos fijos en la carretera.

"¿Que?"

"Julian. Le hubiera pedido que te hiciera una decente si sabia que íbamos a salir de nuevo. Solo porque el la trajo primero no quiere decir que piense que tu no vales o algo así."

"¿Esa es tu manera de decirme que soy de calidad, ahora?" Kurt bromeo, agitando sus pestañas exageradamente en dirección a Sebastian hasta que el resoplo y le empujo la cara.

"No, esta es mi manera de decirte que no tienes que estar tan agradecido con el por ello. Su ego ya es demasiado grande."

"Créelo o no, no soy una de esas personas que esta desperradas por follar con tu hermano," Kurt dijo sarcásticamente, pero con sinceridad.

"No dije que lo fueras," Sebastian insistió, aunque lucia un poco mas apaciguado.

El viaje en silencio fue un poco largo pero cuando aparcaron afuera de lo que parecía ser un pub irlandés, Sebastian claramente tenía algo en mente. Miro fijamente a través del parabrisas y les hizo una seña cuando vio a Julian y Brian en una mesa en frente a través de una de las ventanas del bar antes de suspirar profundamente y fijar con sus dedos en el volante.

"No tenemos que entrar," Kurt dijo lentamente, inseguro de que era lo que hacia a Sebastian vacilar. Cuando no obtuvo respuesta lo intento de nuevo.

"O puedo tomar el auto e inventar una excusa, si es que quieres tener una noche solo con ellos."

Odio tener que ofrecerlo, sobre todo porque le hizo pensar en la manera en que los sentimientos siempre le golpeaban cuando Sebastian lo dejaba botado y salía y no quiere ponerse a pensar sobre 'sentimientos' y 'Sebastian' al mismo tiempo. Pero lo ofreció de todas maneras porque si eso era lo que le preocupaba a Sebastian - tener que compartir una noche de hermanos con Kurt -bueno, entonces él no lo forzaría.

Se sintió un poco mejor cuando Sebastian lo miro como si se hubiera vuelto loco.

"¿Que mierda estas diciendo, bebe?"

"No lo se," Kurt resoplo, un poco avergonzado pero aun no entendía que era lo que pasaba a través de la cabeza de Sebastian. "No pareces muy emocionado de estar aquí conmigo y no quiero meterme en medio de que tu tengas una buena noche."

Sebastian giro los ojos y miro por la ventana hacia el bar. "Lo único que se interpone en que tenga una buena noche es el pensamiento de tener sentarme ahí y jugar con dardos, bebiendo cerveza barata mientras Julian coquetea con todo lo que se mueve. Incluyendo mi novio."

Kurt pensó en que no era momento de discutir sobre semántica ahora por el titulo de 'novio'.

"No me mal interpretes, me gusta salir con mi hermano, de verdad. Es solo que esta noche espere que solo fuera entre yo y... bueno, esta noche no lo espere." Sebastian finalizo sin convicción, aun evadiendo el contacto visual.

"Deshagámonos de él."

Eso llamo la atención de Sebastian, se inclino en contra del reposacabezas mirando a Kurt incrédulo. "¿Que?"

"Deshagámonos de él," Kurt repitió mas firme, mientras se llenaba ante la idea de salir de ahí. "Esta con Brian, no es como si lo dejáramos solo. Así que dejemos a esos dos aquí y vamos a algún otro lugar."

"En serio," Sebastian dijo con una sonrisa en sorpresa, "¿De verdad estas ofreciendo dejar a mi hermano aquí e ir a donde solo dios sabe conmigo?"

"Bueno, quizás ni dios sabe donde," Kurt dijo en broma, "Conozco algunas de tus cualidades menos halagadoras después de todo. Pero si, no te lo estoy ofreciendo, estoy insistiendo, quiero ir a otro lugar. Contigo."

Sebastian estaba sonriendo completamente ahora, y Kurt podía ver prácticamente las ruedas girando y los planes haciendo, pero en el mismo momento que Sebastian empezó a emocionarse Kurt vio como su rostro se desinflo.

"Buena idea bebe, pero no hay manera de que Julian nos deje. Ya nos vio, si nos vamos su curiosidad lo va a consumir y nos va a seguir solo para ver adonde vamos."

A decir verdad Julian ya los esta mirando con astucia a través de la ventana. Mientras Kurt observaba como se inclinaba y le decía algo a Brian, quien miraba también antes de dejar escapar un gran suspiro sacando su billetera.

"Ves," Sebastian dijo, levantando se mano en un gesto, "Ya sabe que algo pasa y en un minuto va a estar aquí para arrastrarnos al bar o seguirnos por haberlo dejado tirado."

Kurt pensó rápidamente, sin querer renunciar aun. Quería saber que era lo que había iluminado a Sebastian un minuto atrás y si significaba tener que dejar a Julian, el obviamente iba a hacerlo.

"Dame su número," dijo de repente, sacando su teléfono del bolsillo y abriendo una ventana para enviar un mensaje.

"¿Que? ¡No!" Sebastian dijo disgustado de nuevo.

"Sebastian, solo dámelo," Kurt resoplo mientras empezaba a escribir el mensaje. Cuando Sebastian seguía con los labios cerrados, puso los ojos en la más sincera mirada que tenia. "Confía en mi ¿por favor?"

Sebastian pareció que iba a discutir pero al final solo suspiro de nuevo y recito el número a Kurt quien lo escribió y mando el mensaje. Unos segundos mas tarde pudo ver como desde la ventana Julian se detenía y miraba su teléfono. Después de un momento inclino la cabeza hacia atrás y rio, mostrándole el teléfono a Brian con una sonrisa y luego les mostro el pulgar hacia arriba en un saludo a través de la ventana antes de sentarse de nuevo y empezar a beber de su cerveza una vez mas.

"Ves, ahora podemos irnos," Kurt dijo con aire de suficiencia. "No nos seguirá."

"¿Que demonios fue lo que le dijiste?" Sebastian pregunto, aunque ya estaba saliendo del aparcadero de vuelta a la calle, claramente sin querer perder la oportunidad.

"Le dije que las clases de baile me ponían caliente así que íbamos a ir a un lugar a follar."

Sebastian casi choca con el auto de adelante antes de golpear los frenos a causa de la declaración de Kurt. Cuando pararon en un semáforo sin chocar contra nada en el proceso se giro a mirar con los ojos muy abiertos, ligeramente oscurecidos, en dirección a Kurt, con los labios apenas entreabiertos mientras inhalaba.

"¿Que?" Kurt pregunto inocentemente, "No podía decir que las clases a ti te ponían caliente porque todos saben que las odias."

Sebastian lo miro boquiabierto otro segundo antes reírse, y luego Kurt se rio también. La luz se puso en verde y Sebastian trato de recomponerse y empezar a conducir de nuevo.

"¿Así que vamos a...?" Sebastian pregunto con una sonrisa socarrona unos minutos mas tarde después de girar hacia una calle que los llevaba más al centro.

"¿A que? ¿Follar?" Kurt respondió secamente, "No, no vamos a follar."

"Demonios," Sebastian dijo, chasqueando los dedos y sonriendo, "Supongo que tendré que seguir con mi plan, entonces."

"¿y cual es?" Kurt pregunto, curioso y quizás un poco nervioso de nuevo.

"Bueno, dulzura," Sebastian dijo, afectado con el apodo que le había dado Julian, "Quiero llevarte a un bar gay."