Capitulo 17/b

Para el miércoles en la tarde dejo de preocuparse tanto. Ok, quizás solo es que no se dejo seguir pensando lo cual ayudo a no preocuparse, pero de alguna manera su mente esta lo suficientemente clara de cualquier pensamiento de amor como para enfocarse enteramente en zombis (los cuales estaba matando en la pantalla con Puck, teniendo que robarle el mando a Finn hace una hora atrás) cuando el timbre sonó.

"Ve a ver la puerta Finn," Kurt le indico cuando su hermano no se movió.

"Anda tu a ver la puerta," Finn dijo enojado, "Y devuélveme mi mando."

"De ninguna manera, Kurt es mucho mejor compañero de equipo que tu," Puck insistió, golpeando puños con Kurt, cuando este mato a dos zombis a quemarropa.

"Si Finn, soy mucho mejor compañero de equipo," Kurt bromeo, riendo cuando Finn le mostro el dedo de al medio. Esto era fácil, esto era divertido, esto era exactamente lo que necesitaba. Sin pensar en sexo ni amor o ninguna otra complicación, solo tripas, gloria y cheetos.

El timbre sonó de nuevo.

"¡Finn!"

"De ninguna manera, tu quieres saber quien esta en la puerta, tu vas a tener que soltar el mando e ir a ver," Finn gruño, recostándose más en el sillón.

"Aunque podría ser la pizza," Puck dijo un momento después cuando un zombi le saco la cabeza a su personaje y tuvo que esperar a recargar.

"No ordenamos pizza," Kurt le recordó, recargando su arma antes de sacar de un azote un no-muerto con un disparo en la cabeza.

"Oh," la voz de Puck sonó abatida, pero se reavivo cuando añadió, "Deberíamos ordenar pizza."

Quien quiera que fuera el que estaba en la entrada se estaba por poco apoyando en el timbre en este punto, mientras seguía sonando, y ya que al parecer ni Finn, ni Puck parecían capaces de ignorar el sonido Kurt finalmente se rindió.

"Ok, esta bien," resoplo lanzando el mando con mas fuerza de la necesaria hacia Finn. Finn lo atrapo antes que pudiera golpearlo en el paquete, lo cual era decepcionante. "Es mio cuando mueras."

"No voy a morir," Finn insistió, lo que era contrario a lo que pasaba en pantalla porque estaba siendo masticado por dos perros zombis, "Hey, no le pusiste pausa," grito cuando Kurt apunto a la pantalla riendo.

"Aprovecha que estas de pie y ordena pizza," Puck le grito mientras Kurt se abría paso en el vestíbulo.

"¡Si es que no lo sabes, yo solo ordeno vegetariana!" Kurt le grito de vuelta mientras giraba la puerta. Puck le grito algo sobre como si Kurt era tan gay debería por lo menos gustarle un poco de salchicha, y con una sonrisa y una risita Kurt se giro para saludar a quien fuera que estuviera en la puerta.

Murió en su garganta cuando vio a Sebastian, recostado contra el marco de la puerta luciendo alto y delgado y maravilloso, sonriéndole.

"Suena como si aparecí justo a tiempo," Sebastian bromeo, con los ojos parpadeantes para mirar dentro de la casa antes de volver al rostro de Kurt, "¿Te estas divirtiendo traviesamente sin mi?"

"¿Que? ¡No!" Kurt balbuceo, "¿Que estas haciendo aquí Sebastian?"

La sonrisa arrogante de Sebastian se tambaleo un poco, pero así de rápido volvió deslumbrante y dio un paso dentro de la casa sin ser invitado, deslizando un brazo alrededor de los hombros de Kurt para girarlo y patear la puerta tras el.

"¿Que? ¿No puede venir un chico a visitar a su novio solo porque quiere? ¿Tiene que haber una razón?" pregunto con indiferencia, como si el viniera a visitar a Kurt todo el tiempo y que apareciera de la nada no fuera inesperado.

"De alguna manera, creo que contigo siempre hay una razón," Kurt murmuro, haciendo a Sebastian reír.

"¿Kurt quien era?" Finn grito sin sacar los ojos de la pantalla cuando Sebastian se dirigió a la sala de estar.

"Yo," Sebastian dijo, sorprendiendo tanto a los chicos que ambos se voltearon a pesar de la lucha de sangre y violencia en la pantalla. "Hola chicos, ¿divirtiéndose?"

"¿Que estas haciendo aquí?" Puck pregunto un poco a la defensiva. Kurt giro sus ojos, sabiendo que Puck estaba por sobre todo molesto que Finn fuera a nadar en la piscina de los Smythe para el cuatro de Julio y el no fuera invitado.

Sebastian se encogió de hombros y coloco a Kurt un poco mas cerca como si tratara de recordarle a Puck porque podría estar aquí. "Mi mama y mi hermana estaban vueltas locas con los planes de boda y me estaban volviendo loco a mi así que pensé en venir de visita."

"¿No pudiste solo evadirlos o algo así?" Finn pregunto, girándose y tomando ventaja de la distracción de Puck para retomar el juego y recolectar un pack de medicina que se dirigía a Puck. "Tu casa es enorme, tío."

Era un buen punto en realidad, y Kurt se giro a darle una mirada considerada al chico a su lado. Sebastian pareció un poco incomodo otra vez pero Puck lo salvo de tener que contestar con una sonrisa y un guiño.

"Tío, obviamente porque no puede tener sexo en su casa."

"No es gracioso, estas hablando de mi hermano," Finn se quejo, lanzando miradas entre Puck y Sebastian.

"Si, bueno, pero tu hermano parece estar teniendo mas culo que nosotros dos combinados, deberías estar orgulloso," Puck le dijo encogiéndose de hombros, girándose de vuelta al juego ahora que su curiosidad había sido satisfecha. "Hey, pero antes que suban a follar ¿puedes ordenar pizza? Matar estas mierdas me da hambre."

"¡No! No pueden tener sexo mientras yo estoy aquí," Finn insistió rápidamente, "Eso seria demasiado raro, y la televisión no tiene el volumen muy alto."

"Oh, puedo pensar en algunas maneras de mantener a tu hermano callado," Sebastian bromeo, riendo cuando Kurt y Finn se giraron al mismo tiempo rojos.

Finn se recupero primero y rápidamente hizo que todo fuera colosalmente mas incomodo, "Yo no se de eso, vine una vez mas temprano a casa y solo diré que la sala de coro no es el único lugar donde Kurt puede alcanzar las notas altas."

"Probablemente ya sabe eso, idiota," Puck dijo, golpeando a Finn en la cabeza antes de sonreírle malvadamente a Kurt. "Además, tengo autoridad para decir que Blaine acostumbraba a hacerlo llegar a las notas altas en la sala del coro también."

Que lindo, Kurt pensó, ignorando la mirada que le estaba dando Sebastian. Justo cuando pensó que seria capaz de pasar la tarde sin pensar en Blaine, Sebastian o en sexo, en un par de minutos estos idiotas le dieron las tres.

Por algún milagro Sebastian decidió tener piedad de el en vez de seguir la conversación. "En realidad," dijo, mirando intencionadamente a Finn y Puck hasta que ambos se giraron avergonzados, "Vine a invitar a Kurt a un café."

Kurt no sabia si el café era algo que siempre había sido el plan de Sebastian o si solo estaba sacando a Kurt de las bromas y ahora menos deseable compañía de los dos chicos, pero como sea él se colgó de ello.

"Si, café, vamos," estuvo de acuerdo, saliendo del brazo de Sebastian y caminando hacia el armario del pasillo para ponerse zapatos. "Y ustedes pueden ordenar su maldita pizza."

Puck le dio una mirada herida, pero se distrajo por una explosión en el juego y se pierdo el giro de ojos de Kurt.

"¿Podrías al menos traerme al regreso una de esas galletas grandes?" Puck pregunto antes de esquivar un cráter dejado por una granada en la pantalla.

"Traeremos dos," Sebastian le dijo rápidamente cuando Kurt abrió la boca para responder, "Vamos Kurt, dejémoslos con su romance."

Kurt hizo un ruido de desacuerdo pero dejo que Sebastian lo dirigiera hacia la puerta con una mano en su espalda.

"No tuviste que estar de acuerdo con traerles galletas," le dijo cuando ya estaban afuera caminando lado a lado hacia el Mustang estacionado en la calle. "Sobre todo porque se comportaron como unos idiotas."

"Ah, pero ahí es donde esta la belleza," Sebastian le dijo, moviéndose hacia el lado del conductor y guiñándole a Kurt un ojo antes de subir al auto. "De esa manera cuando no traigamos las galletas la decepción será aplastante."

"Discutiría el uso de la palabra 'aplastante' como algo un poco dramático," Kurt se rio, "Pero con estos dos creo que será algo así."

"Ves, y mas encima si te hago reír a costa de esos idiotas es una gran victoria," Sebastian le dijo, colocando el choche en marcha y sacándolo hacia la calle.

Kurt sonrió de nuevo a pesar que no quería e intento en no pensar en las palabras de Rachel sobre no ver más allá. Aunque era difícil, con Sebastian sentado tan cerca, no pensar. Sebastian quien lucia de alguna manera mejor ahora -casual y sencillo en el asiento del frente de su descapotable con el sol iluminándolo - que la noche de baile bajo las coloridas luces. Sebastian a quien todavía Kurt quería tocar, incluso sin la influencia de dos Long Island Iced Teas.

Con ese pensamiento todo lo pasado el lunes en la noche volvió a la mente de Kurt y de repente no pudo dejar de sentirse inquieto. Estaba haciendo un buen trabajo sin pensar en ello, y por supuesto recordó lo descarado que había sido al lanzarse al chico que esta ahora a su lado. Claramente el universo lo odiaba.

Y Sebastian estaba sentado aparentemente tan tranquilo acerca de toda la maldita situación, que Kurt no podía evitar sentir como si estuviera esperando por el golpe. ¿Estaba Sebastian guardando todos sus mejores insultos hasta que Kurt estuviera en un lugar público? ¿Hizo todo el camino hacia Lima un miércoles solo para burlarse de Kurt por su ridículo comportamiento y sus intentos? (Oh dios, ¡Le pidió a Sebastian que lo marcara! ¿Que es más vergonzoso y obvio es eso?)

Pero Sebastian tampoco se negó, aunque eso no ayudaba mucho en la mente de Kurt. Después de todo, quizás Sebastian solo estaba complaciendo el borracho culo de Kurt y era más fácil besarlo para callarlo. O quizás todo lo sucedido era un típico lunes en el mundo de Sebastian que ni siquiera lo registro como un parpadeo en su radar. Quizás besar a Kurt había sido indiferente o peor, aburrido.

"¿Así que por que viniste a Lima?" Kurt le pregunto después de unos minutos cuando el silencio fue mucho y su tensión interna llego a un punto extremo, "Estoy seguro que no es porque me extrañaste."

Los ojos de Sebastian se movieron rápidamente a el antes de volverse a enfocar en la carretera y reír un poco. "No, por supuesto que no es eso."

No entro en detalles hasta que Kurt le dio una mirada inquisitiva y le hizo un gesto para que continuara con la mano. Mejor terminar luego con las burlas ahora, que esperar a estar en la cafetería.

"Liv y mi mama me estaban volviendo loco," Sebastian dijo indiferentemente, y si Kurt no lo conociera mejor diría que Sebastian estaba un poco nervioso. "Estaba entre el papel crepe o tu compañía, ganaste. Por poco."

"Dios, gracias," Kurt dijo sarcásticamente, con los escudos todavía arriba, "Pero en realidad aun con lo bien que me viene un Mocha helado, no tenias que viajar dos horas solo para comprarme-"

"¿Quien dice que yo voy a comprarlos?" Sebastian lo interrumpió, aunque se rindió cuando Kurt le dio una mirada asesina, "Okay, okay, yo compro."

"Entonces," Kurt continuo, mirando como Sebastian se aparcaba en el estacionamiento de Lima Bean, "¿Porque viniste realmente?"

"Estaba aburrido, somos amigos. ¿No es eso suficiente?" Sebastian respondió. Sonando un poco desviado pero Kurt no pudo decir porque.

"Si, claro," Kurt dijo después de un minuto, dejándolo pasar por ahora. Quizás no tengan que hablar de todo, aunque el pensamiento es extrañamente insatisfactorio como el pensamiento de ser molestado. Sebastian solo le sonrió de nuevo y Kurt le devolvió la sonrisa aunque un poco temblorosa mientras se desabrochaba el cinturón y bajaba del auto, "Pero me tienes que comprar una galleta," añadió, tratando de finalizar todo en una broma al menos por ahora.

Sebastian le compro una galleta junto con sus cafés y ni siquiera bromeo con Kurt por no ser una figura amigable o alguna cosa sin sentido. También le dio propina al mesero por lo cual Kurt a regañadientes admitió a si mismo que le hacia crecer el estima hacia Sebastian un poco. Se sentaron en unos sillones (lo cual era nuevo, el y Blaine siempre se sentaban en las mesas) y disfrutaron de sus cafés en un tenso silencio antes que Sebastian suspirara profundamente y hablara.

"Mira, lo siento si la otra noche fue rara, pero si eso significa que el resto del verano va a ser incomodo entre nosotros solo grítame ahora y volvamos a la normalidad, ¿ok? Jamás pensé que lo diría pero es un poco extraño estar sentado a tu lado y que no me estés insultando."

Y, bueno. Eso fue claramente inesperado. Kurt no había pensado que Sebastian podía estar preocupado por las posibles consecuencias de su... encuentro... también. Estaba aturdido con la mirada fija, tratando de entender porque era que Sebastian pensaba que Kurt debería gritarle (él había sido al que se había lanzado sobre Sebastian, después de todo). Aunque parecía que Sebastian estaba más nervioso después de haber abierto la boca volvió a hablar.

"Y, mira, sé que Maxwell dijo algunas cosas - ni siquiera creo que quiero saber que es lo que te dijo antes que yo llegara - pero no quiero que te tomes lo que dijo seriamente, ¿esta bien? A él le gusta hablar, y el y yo no estamos siempre en nuestra mejor etapa así que no quiero que tomes sus palabras como evangelio ni nada-"

"Espera, espera, espera," Kurt lo interrumpió, dejando su café en la mesa y con la otra mano deteniendo las rápidas palabras de Sebastian, "¿Tu crees que estoy molesto por Maxwell?"

"¿No lo estas?" Sebastian pregunto, mirando a Kurt como si de repente no estuviera seguro de que estaban hablando.

"Quiero decir, si, por todo eso de intentar seducirme en el baño," Kurt dijo, "Pero no por nada que haya dicho de ti. ¿Porque estaría molesto por eso?"

Sentía como se rompía su cerebro al trata de entender que podría haber dicho Max para que Sebastian se pusiera tan nervioso pero solo podía recordar pedazos y partes.

"Así que... ¿no has estado preocupado de hablarme por lo que Max dijo?" Sebastian dijo evasivamente, "Porque parecía como si quisiera estar en cualquier lugar menos a mi lado desde que nos subimos a mi auto."

"Oh, um," Kurt dijo, sonrojándose un poco y una mano se extravió inconscientemente sobre su cuello donde tenia puesto un pañuelo para ocultar el chupón, "No es por Max. No recuerdo mucho de lo que dijo para ser honesto."

Sebastian pareció definitivamente aliviado con eso, murmurando algo que sonó sospechosamente a 'gracias a dios' pero antes de que Kurt pudiera cuestionarlo la boca de Sebastian se elevo en una sonrisa malvada y se inclino para mirar fijamente a Kurt.

"Entonces, ¿porque te pone tan nervioso estar a mi lado?" pregunto, aunque era perfectamente obvio por su mirada que sabia lo que Kurt estaba pensando.

Kurt sabia que no se escaparía de esto a este punto, y no se iba a echar atrás en este desafío, así que estiro su columna y dijo, "Oh no lo se, supongo que estaba preocupado de que estuvieras enojado porque yo soy una mercancía mucho mas caliente en la pista de baile. Y que beso muchísimo mejor."

En caso de duda, se fue por la ofensiva.

"Bueno, sin duda estabas caliente," Sebastian estuvo de acuerdo, sin perder el ritmo mientras se recostaba en el sillón luciendo contento de jugar este juego. "Al menos lo asumo considerando que fuiste el que empezó a sacarse la ropa en medio de la pista de baile."

Kurt podía sentir el calor recorriendo su cuello, porque oh, es verdad. ¿Había hecho algo así, cierto? Pero no iba a conceder una derrota tan fácilmente.

"Por lo que recuerdo no pareció molestarte mucho," dijo con toda la ligereza que pudo manejar, "Como si la manera en que te apegabas a mi trasero no fuera ya suficiente indicación."

"Bueno, es un buen trasero," Sebastian dijo coloquialmente, y algo en Kurt se relajo un poco ante el cumplido. Quizás no había hecho tanto el ridículo para los ojos de Sebastian. También dejo caer sus escudos lo suficiente como para mencionar lo del beso, aunque sea para pedir disculpas por propasar limites o en busca de alguna afirmación de que había sido reciproco.

"Lo siento si yo, um, te presione." dijo, sin ser capaz de mirar los ojos de Sebastian.

"¿Presionarme? ¿En serio bebe?" Sebastian pregunto, "Porque estoy bastante seguro que no hubo nada de lo que paso el lunes entre nosotros en lo cual yo no estaba de acuerdo. ¿O en una parte de la noche me caí en una dimensión desconocida donde de alguna manera no quería besarme con un chico sexi, que no estoy recordando?"

"¿Crees que soy sexi?" Kurt le pregunto antes de poder evitarlo.

Es el turno de Sebastian de sonrojarse y quedarse sin ser capaz de mirar a Kurt, y eso era exactamente lo que necesitaba para calmar su ego aunque nunca lo admitiría frente al chico.

"Como sea. Estábamos ebrios, nos besamos, fue caliente. ¿Podemos superarlo o necesitas hablar de sentimientos y esas cosas?" Sebastian gruño y Kurt rio.

"No, estoy seguro que era todo lo que quería saber" bromeo, empujando el pie de Sebastian con el suyo. Sebastian le devolvió el golpe y no lo alejo, dejando a sus pies presionados juntos.

"Bien, entonces ahora podrías explicarme exactamente que fue lo que quiso decir Puck cuando te dijo que debería gustarte la salchicha," Sebastian dijo con una sonrisa. Kurt gruño y lo pateo, y luego procedió a lamentar tener a dos chicos sobreprotectores con un coeficiente intelectual promedio como tus mejores amigos.

Después la conversación fluyo fácilmente entre ellos, bromeando y colocándolos de nuevo en un equilibrio hasta que Kurt se dio cuenta que no había dejado de sonreír en una hora. Aunque no importaba porque Sebastian tampoco había dejado de hacerlo, y mientras Sebastian siguiera sonriendo así Kurt es capaz de vivir con ese estremecimiento que lo atravesaba, impulsándolo a inclinarse y besar esos labios (no es como si lo fuera a hacer por el momento).

Finalmente terminaron sus cafés, y el hielo entre ellos se había derretido hace ya mucho rato, y sin más excusas para quedarse volvieron al auto. Sebastian empezó a inquietarse un poco camino de regreso y Kurt no estaba seguro si era porque buscaba una excusa para quedarse o para irse. Kurt estaba a punto de enfrentarlo, pero cuando se estacionaron se distrajo por el hecho de que Puck y Finn estaban inclinados en el capo de la vieja camioneta de Puck discutiendo ferozmente.

"¿Que mierda?" Kurt murmuro, porque Finn estaba trabajando en la tienda de Burt estos días pero nunca había hecho nada más que cambiar aceite y neumáticos, y Kurt sabia por la manera en que Puck molía el embrague cuando salía del estacionamiento de la escuela que no tenia idea que era lo que pasaba bajo el capo de un coche.

"¿Problemas?" Sebastian pregunto, con una voz divertida y sonriendo ampliamente ante la cara de '¿que crees tu?' de Kurt. Como si nada mas los salvara de incomodas despedidas y/o '¿te gustaría pasar?' salieron del Mustang a investigar.

"¿Ni siquiera se si quiero saber que están intentando hacer?" Kurt pregunto mientras se acercaba detrás de Puck y Finn, tratando de mirar desde donde están codo a codo entre las entrañas del motor.

"Kurt, gracias a dios," Finn suspiro, retrocediendo en un gesto vago desde lo que parecía que cada tapa había sido destapada, cada válvula abierta, y cada correa desalineada. "Puck dijo que su motor estaba haciendo un sonido y pensé que podía averiguar que lo estaba haciendo pero..."

"¿Pero en vez de eso solo empezaste a sacar partes y piezas?" Kurt dijo con ironía, con la ceja levantada juzgándolo silenciosamente.

"Um," Finn dijo, arrastrando los pies como un niño pequeño, "¿Si?"

"¿Y tu lo dejaste?" Kurt pregunto, golpeando con el dedo la espalda de Puck hasta que el chico se giro con el ceño fruncido.

"Él dijo que podía arreglarlo," Puck dijo a la defensiva, "Y él trabaja en la tienda así que confié en el."

"¡Te dije que lo intentaría!" Finn gruño, empujando el hombro de Puck y dejando una huella de aceite en el lugar. Puck lo empujo de vuelta y comenzó una escalada de empujones. Kurt pego unos dedos en su boca y silbo con fuerza, sorprendiéndolos y deteniendo que alguno de sus miembros aceitosos se acercaran a su persona. Sebastian lo miraba sorprendido ante el silbido, y divertido por todo, y Kurt compartió con el un giro de ojos de exasperación antes de girar hacia el problema principal.

"Ok miren, voy a cambiarme a algo que no me importe destruir y luego volveré a arreglar esto por ustedes." Finn lo miro agradecido y Puck pareció aliviado, pero eso no detuvo a Kurt de amenazarlos con su ceño más intimidante y tomar una pagina del libro de Cooper Anderson y apuntar con el dedo a ambos y decir, "No. Toquen. Nada. ¿Me escucharon? Esperen hasta que regrese, o solo lo empeoraran."

Ambos chicos asintieron con la cabeza tímidamente y Kurt les dio una mirada mas antes de girarse hacia la casa haciéndole un gesto a Sebastian para que lo siguiera.

"¿Tu vas a arreglarlo?" Sebastian rio mientras avanzaban a través del césped hacia la puerta principal. "En serio bebe, es lindo que quieras impresionarme pero no tienes que destruir el motor de Puck por eso."

"Primero que todo, si intentara impresionarte no seria con esto," Kurt dijo, dándole a Sebastian una mirada fulminante, "Porque considerando que elegiste tu auto por el color, supongo que no entenderías lo que voy a hacer como para apreciar el milagro que estoy a punto de lograr en ese motor. Y en segundo lugar, Tu confianza en mi habilidad de romper los estereotipos es asombrosa. De verdad, gracias por eso."

Sebastian bufo y golpeo un lado de Kurt mientras caminaban a la casa y empezaban a subir las escaleras. "Esta bien mi pequeño monito grasoso, supongo que tendrás que probarme que estoy equivocado."

Kurt hizo un bufido y levanto la barbilla, porque oh, eso es lo que se propone hacer.

Cuando llegaron a la habitación se saco los zapatos en una esquina y se saco su chaqueta de verano dejándola sobre la cama antes de desenrollar el pañuelo de su cuello, todo mientras consideraba el atuendo de Sebastian.

"Los pantalones cortos están bien, si se arruinan no será una gran tragedia, pero tengo que buscarte una camiseta o algo porque por primera vez estoy de acuerdo con la que estas usando."

"Espera, ¿quieres que te ayude?" Sebastian dijo incrédulo, "Creí que dijiste que obviamente no sabia nada sobre motores, ¿porque crees que podría ayudar?"

"¿Ayudar? Quizás no," Kurt dijo, dando un paso a su closet para comenzar a clasificar su buena ropa con la de trabajo, "Pero puedes aprender."

Sebastian solo hizo otro ruido dubitativo pero tomo la camiseta azul que Kurt le lanzo. "Colócate eso mientras me cambio," Kurt dijo, cerrando la puerta del armario para tener mas privacidad.

"Sabes que no hay nada que no haya visto antes," Sebastian grito a través de la madera.

Kurt se encogió de hombros, aunque no había nadie que lo viera hacerlo, y grito de vuelta, "¡Eso no significa que de te un show gratis!"

Sebastian se rio y Kurt se encontró sonriendo de nuevo mientras se colocaba un jeans descolorido y rasgado y una camiseta blanca manchada de aceite y con un agujero cerca del cuello. Recorrió sus dedos a través de su pelo en un intento vano de arreglarlo donde la camiseta lo había desordenado, aunque sabia que probablemente solo lo había desordenado mas.

"Sabes, generalmente la gente ofrece pagarme con tal de verlos como se sacan... su... ropa..." Sebastian empezó, tartamudeando cuando Kurt salió del closet y lo miro por primera vez.

Kurt se agito incómodamente ante la mirada de un minuto de Sebastian con la boca abierta, demasiado consiente de los ojos de Sebastian sobre él como para apreciar el hecho de que Sebastian había dejado de colocarse su propia camiseta dejándola a medio camino en su pecho. (Okay, había apreciado un poco.) Cuando Sebastian continuo mirando, Kurt dio un paso rápido hacia adelante y tiro de la camiseta hacia abajo por el resto del cuerpo de Sebastian, sus dedos rozaron ligeramente la cálida cintura de Sebastian por un momento antes de dejar caer la camiseta completamente y dio un paso hacia atrás otra vez.

El tacto pareció haber traído de vuelta a Sebastian, porque se aclaró la garganta y se las arreglo para alejar los ojos del cuerpo de Kurt para posicionarlos en cambio en su rostro. Cuando hablo su voz sonó un poco dura y envió pequeñas ráfagas de fuego quemando en vientre bajo de Kurt.

"Definitivamente eso no es un overol con brillantes," dijo, sus ojos dieron otro recorrido por su cuerpo casi involuntariamente.

"Deje de usarlos cuando tenia nueve," Kurt respondió, aunque su voz atrevida cayo a un suspiro cuando Sebastian se acercó aun mas, pareciendo ignorar sus palabras para enfocar su mirada en el cuello de Kurt. Kurt tardíamente se dio cuenta que sacándose el pañuelo había dejado expuesto el chupón en su cuello que Sebastian había hecho en su piel hace solo dos noches.

No pudo evitar el corte de su aliento cuando Sebastian levanto una mano, arrastrando el dedo pulgar en la marca y usando sus otros dedos para tomar la base el cuello de Kurt. Los rozo una y otra vez, con los ojos clavados, y Kurt estaba seguro que la habitación estaba veinte grados mas caliente que hace un segundo atrás. Lógicamente, Kurt también sabia que la marca ya no estaba tan sensible, pero era como si podía aun sentirla con cada rose de los dedos de Sebastian.

Los ojos de Sebastian se encontraron con los de Kurt y estaban oscuros, las pupilas enormes y negras contra el verde fuerte de su iris, y Kurt no pudo alejar la mirada ahora incluso aunque quería. Cuando se inclino los ojos de Kurt aletearon ante la expectación de un beso, pero Sebastian se inclino aun mas, rozando su boca a través de la marca donde el cuello se convierte en hombro. La respiración de Kurt era el único sonido de la habitación mientras Sebastian daba uno, dos, tres besos sobre el terreno antes de presionar fuerte y chupar suavemente la piel, alejándose solo cuando las rodillas de Kurt temblaban y la marca esta oscura una vez mas.

"Bas," dijo, con la voz rasposa y baja, sus ojos parpadeaban entre los labios de Sebastian - rojos y brillantes de humedad - y esos ojos oscuros. El nombre saco un gruñido de la boca de Sebastian y se inclino a besar a Kurt (por fin, por fin) pero sus labios apenas se habían tocado cuando la puerta de la habitación de Kurt se abrió fuerte y Finn apareció, con la cara roja y jadeando, causando que ambos saltaran y se separaran

"Kurt - oh mierda - lo siento," Finn grito, retrocediendo rápidamente y golpeándose con el marco de la puerta. Hizo una mueca y se froto el codo, mirando hacia arriba y hacia la alfombra rápidamente, fallando al intentar ser invisible y Kurt tuvo compasión de él.

"¿Que necesitas Finn que no pudiste esperar otros dos minutos?" pregunto, complacido cuando su voz sonó casi estable. Sebastian miraba la pared justo a su derecha, con los brazos cruzados en su pecho, luciendo mucho mas incomodo que Finn.

"Uh, Puck esta tocando el motor otra vez," Finn dijo tímidamente, "Intente detenerlo pero no me escucho."

"Esta bien, Ya vamos," Kurt dijo. Cuando Finn no se movió, Kurt suspiro exageradamente. "Bajaremos en un minuto." Finn seguía sin moverse, solo mirando la alfombra e intentando no mirarlos. "Así que puedes irte," Kurt le aconsejo, y finalmente Finn pareció entenderlo, alejándose rápidamente de la puerta con otra disculpa mientras desaparecía.

"Bueno, eso fue raro e incomodo," Kurt dijo, forzando una sonrisa girándose a Sebastian quien sonreía irónicamente aunque no sabia si era por Finn o Kurt, o por el mismo. Kurt no estaba seguro.

"Yo planee que mi mama nos encontrara semidesnudos en la cama, bebe," Sebastian dijo, sonando mas normal otra vez, "No creo que esto ni siquiera llegue a lo mas bajo de nuestra escala en cosas raras e incomodas."

Kurt se rio alegremente, contento cuando eso hizo que Sebastian colocara una sonrisa mas sincera en su rostro, aunque desapareció cuando el sonido decayó y solo se quedaron mirando otra vez.

"Entonces eso fue-" Kurt dijo, apagándose porque realmente no tenia idea que es lo que había sido.

Sebastian vacilo por un segundo, algo parpadeo en sus ojos pero luego sonrió ampliamente otra vez y ese algo fue remplazado por esa sonrisa familiar. "Eso fue TTPB."

"¿Disculpa?" Kurt dijo, riendo un poco aunque no entendía aun la broma.

"TTPB, Trastorno traumático post besos," Sebastian dijo, asintiendo con la cabeza como si fuera algo muy serio. "Ya sabes, como un flashback, eso es todo."

"¿Un flashback?" Kurt dijo sarcásticamente, "Así que, ¿viste mis chupones y de repente pensaste que estabas ebrio en el baño de un bar?"

"Algo así," Sebastian dijo, levantando una esquina de sus labios al ver el giro de ojos de Kurt.

"Eres un idiota ¿lo sabias?" Kurt bromeo, dirigiéndose a la puerta ahora que era claro que lo sea que fue el momento que habían tenido ya se había ido y no iban a hablar de eso (ni se iban a besar, aparentemente). "Además," añadió, cuando Sebastian se le unió para bajar por las escaleras, "Besarme no es traumático."

"Eso dices tu," Sebastian se burlo de nuevo, "He tenido pesadillas desde entonces."

Kurt bufo y le golpeo el brazo en represalia, riendo cuando Sebastian grito indignado. Cuando Sebastian alcanzo su mano para enredar sus dedos con los de él, no protesto, solo se permitió una sonrisa privada mientras daban un paso hacia la luz del sol.


Sebastian resulto ser tan inútil bajo el capo de un auto como Kurt esperaba. Todo lo que basto fue un encuentro casi catastrófico con los terminales de la batería para tener a Kurt gritándole a Sebastian y relegándolo a pasarle solo los utensilios por el resto de la tarde.

El lado bueno es que el parecía bastante impresionado con las habilidades de Kurt sobre automóviles, así que Kurt lo dejo permanecer a su lado aunque solo para que luciera lindo y le pasara las cosas que le pedía.

La primera tarea era colocar todas las cosas en su lugar desde donde Puck y Finn se las habían arreglado para desparramar antes de que Kurt llegara, y Kurt hizo que los tres chicos se reunieran y observaran como el reconectaba las mangueras y apretabas las tapas. Señalo cada parte, explicándoles exactamente porque habían sido tan estúpidos al haberlo tocado y haciendo a Sebastian prometer que nunca haría algo parecido a su auto (o dios no lo permita, al de su padre) y luego les mostro como arreglarlo. Finn probablemente solo entendía la tercera parte de las instrucciones, y Puck seguía diciendo que ya sabía todo lo que Kurt estaba diciendo, pero Sebastian lo observaba con atención y le guiñaba el ojo cuando Kurt se giraba lleno de exasperación por culpa de los otros dos. En general, fue bastante divertido.

"Sabes, eres bastante impresionante con todas estas cosas," Sebastian le dijo a regañadientes, mientras seguía a Kurt hacia el garaje para buscar dos camillas así podían mirar desde abajo de la camioneta.

"Bueno, tuve que serlo," Kurt dijo sin orgullo por el cumplido, "He estado haciendo 'estas cosas' desde que tenia ocho."

"¿Tu papa te metió en un garaje tan joven?" Sebastian le pregunto sorprendido, tomando una tabla de las manos de Kurt.

"No tuvo opción," Kurt dijo encogiéndose de hombros, "Después que mi mama murió, tenia que hacer algo conmigo después de clases. A diferencia de tu familia, nosotros no estamos nadando en dinero. No podía costearse una niñera todas las tardes así que me traía aquí y me dejaba ayudarlo. Creo que hubiera preferido estar aquí con el que con un extraño de todas maneras."

"Oh," Sebastian dijo en voz baja, y cuando Kurt lo miro se dio cuenta que era la primera vez que Sebastian consideraba el hecho de que la mama de Kurt no existía. El conocía esa mirada, conocía la manera en que las opiniones y expresiones de la gente cambiaban cuando sabían de la muerte de su madre, y lo ultimo que necesitaba era compasión y condolencias cuando eran inútiles en primer lugar y menos lo eran ahora, que hace una década atrás.

"No," le dijo firmemente, tomando el tablón que sostenía Sebastian con un poco mas de fuerza de la necesaria.

"¿Que?" Sebastian pregunto, pero uso un tono suave falso que no era familiar.

"Eso," Kurt dijo, pateándole el tobillo a Sebastian con la punta del zapato y girando los ojos, "No actúes como humano solo porque mi mama murió años atrás. Soy la misma persona que hace cinco minutos."

"Claro," Sebastian dijo, dándole a Kurt una mirada y sacudiendo el resto de simpatía que tenia en el rostro, remplazándola con su familiar sonrisa. "Que tonto. Actuar como humano. Dios Kurt, y yo que te iba a decir que todo esto de las cosas mecánicas eran súper ardientes pero si te vas a comportar como el culo..."

"Y yo que pensé que eras fanático de los culos," Kurt dijo, con la lengua entre sus dientes. Cuando Sebastian lo miro sorprendido ante la broma en doble sentido, Kurt se rio muy fuerte "Vamos, te dejare mirar bajo mi chasis," añadió con un guiño.

Después de un cuestionario exhaustivo, Kurt determino que el ruidito del cual Puck se quejaba era en realidad un ruido de vibración, y como solía aparecer cuando aceleraba la mejor conjetura de Kurt fue que era una detonación del motor. Les mostro a los chicos como limpiar las válvulas EGR y revisar el sensor de detonación, pero cuando Puck manejo alrededor de la cuadra aun seguía haciendo el sonido, así que Kurt estaba ahora debajo del auto mostrándole a Sebastian donde iban a drenar el radiador para revisar si había un bloqueo. Era probable que no era estrictamente necesario estar ahí abajo, pero quizás el solo quería mostrarle un poco mas y además era un poco mas intimo estar recostados hombro con hombro entre las sombras del bloque del motor, las piernas sobresalían y se entibiaban por el sol de la tarde y con los rostros solo a centímetros mientras Kurt señalaba los diferentes componentes del motor.

Se desvaneció en la ultima explicación cuando se dio cuenta que Sebastian ya no estaba mirando donde le señalaba y tenia la cabeza hacia el lado estudiando el rostro de Kurt.

"¿Que?" Kurt pregunto tímidamente cuando Sebastian solo siguió mirándolo descaradamente.

Sebastian sonrió y levanto su mano como pudo ante el espacio reducido y limpio lo que Kurt creyó debió haber sido una mancha de aceite en su mejilla. Sus dedos se quedaron ahí por un minuto antes de volver a colocar la mano a su lado, pero siguió mirando a Kurt y algo cambio en sus ojos de nuevo e hizo que el estomago de Kurt revoloteara.

"La otra noche, cuando me preguntaste si yo pensaba que eras un chico lindo," Sebastian comenzó, con la voz lo suficientemente baja para que Puck y Finn no pudieran escucharlos desde donde estaban sentados discutiendo en la parte delantera de la cabina.

El rostro de Kurt se ruborizo y esquivo su mirada, ese momento particularmente vergonzoso llego inesperadamente. "Oh dios, sabia que el que no me molestaras había sido demasiado bueno como para que durara," suspiro, "Adelante, suéltalo."

"No," Sebastian dijo, "No es eso. Yo solo... debí habértelo dicho. Que si, quiero decir, que creo que eres un chico lindo."

"Oh," Kurt dijo en una sorprendida exhalación, girándose a mirar a Sebastian de nuevo quien parecía de repente mas cerca en ese pequeño espacio.

"Sé que bromeo, mucho, y sé que he dicho algunas cosas en el pasado pero... creo que eres lindo," Sebastian continuo, y Kurt pudo sentir la mano de Sebastian muy cerca de el contra el pavimento que solo era necesario un pequeño movimiento de sus dedos para tomarla nuevamente.

"Sebastian," Kurt dijo, con la voz suave y vacilante porque algo tibio y maravilloso estaba floreciendo en su pecho pero aun oía las palabras de Rachel en su mente diciendo que no viera mas allá y que estaba preocupada que dejara que su corazón se involucrara con alguien que no esta acostumbrado a eso, y que no sabría que significa o que hacer.

"Kurt," Sebastian dijo en respuesta casi en broma, y su mano volvió a levantarse para tomar la mejilla ruborizada de Kurt. Apenas había rozado sus dedos sobre el pómulo de Kurt cuando el sonido de un motor acercándose se hizo más fuerte y se detuvo en un lugar del camino haciendo que ambos le pusieran atención. Sebastian le sonrió y recorrió su mano por su rostro una vez más antes de sacarla.

"¿Que hacen chicos?" La voz de Burt se escucho, seguido por el sonido de una puerta cerrándose y pasos por el camino.

"Kurt esta arreglando el motor de Puck," Finn le explico, a lo cual Puck gruño indignado y dijo, "Estoy dejando que Kurt me ayude a arreglar mi camioneta."

"Uh-huh, claro Puckerman," Burt dijo con una risita sarcástica. "Hey hijo ¿que miras allá abajo? Y hola Sebastian, espero que cuando salgan de ahí abajo tu y mi hijo se vean adecuadamente peinados."

Kurt giro los ojos y Sebastian ahogo una risa y ambos se empujaron hacia afuera de regreso a la luz del sol para encontrar a Burt inclinado sobre ellos y sonriéndoles con una ceja levantada que probaba que era el padre de Kurt al fin y al cabo.

"Hola Sr. Hummel," Sebastian dijo, ganándose una mirada de sorpresa de los tres chicos por la amabilidad. Kurt estaba seguro que nunca antes había escuchado a Sebastian llamar a alguien de señor, con suerte se las arregla para llamar a la gente con el nombre actual, la mayoría del tiempo solo ocupa algún insulto para referirse a alguien.

"Hola chico," Burt dijo, mirando muy impresionado, "Aunque puedes llamarme Burt, siendo que te es tan cómodo pasar la noche en mi casa después de todo."

Kurt se puso rojo pero Sebastian solo sonrió con picardía (eso era mas conocido para Kurt). Puck los miro a ambos como si quisiera empezar a preguntar los detalles de esa particular historia, así que Kurt lo detuvo antes que hiciera las cosas incomodas.

"Creo que el radiador de Puck esta tapado," dijo, impulsándose para ponerse de pie y limpiar sus palmas en los jeans antes de ofrecerle una mano a Sebastian para que se levantara. Sebastian no soltó la mano una vez que estuvo de pie, y aunque hacia a Kurt sentirse mas desequilibrado dado el reciente suceso no podía exactamente alejarle la mano en frente de su padre (y se pregunto si quería hacerlo lo cual abría una nueva pagina de preguntas que iba a tener que contestarse tarde o temprano).

"Tráelo mañana y veré que puedo hacer," Burt dijo, golpeando el hombro de Puck, "¿Porque no se adelantan y se limpian ahora? Carole viene en camino desde el trabajo y traerá pizza."

"¡Si!" Finn grito triunfante con un puño al aire y luego chocando las palmas con un igual de entusiasmado Puck.

"¿Te quedas chico?" Burt le pregunto a Sebastian, desviando los ojos donde los chicos tenían las manos juntas, una expresión de sorpresa cruzo su rostro antes de transformarla en una sonrisa.

"Uh," Sebastian dijo elocuentemente, mirando entre Kurt y Burt como si no estuviera seguro de que responder. Kurt podía contar con los dedos de una mano el numero de veces que había visto a Sebastian nervioso (y todas ellas habían sido recientes, ahora que lo pensaba) así que lo dejo retorcerse, pero ese estúpido y confuso calor bajo sus costillas no lo estaba dejando.

"Deberías quedarte," dijo en voz baja, apretándole la mano en confirmación, "Alimentarte es lo menos que puedo hacer después de hacerte trabajar toda la tarde."

"No es como si hubiera sido de gran ayuda," Sebastian resoplo, sonriendo de todos modos, meciendo sus manos entre ellos mientras seguían a Burt hacia la casa. "Todo lo que hice fue irte pasando esas mier- cosas cuando me las pedias."

Kurt levanto una ceja ante la censura pero no comento nada, en vez de eso bromeo, "Bueno, te veías lindo haciéndolo."

"Mierda Kurt," Burt lo interrumpió, y el brillo en sus ojos era una indicación que había maldecido a propósito, "Finalmente encontraste a alguien dispuesto a ser tu Vanna White."

"¿Que?" Sebastian pregunto confundido.

"La de la Rueda de la Fortuna," Burt le indico, "La chica que su único trabajo era ir donde le decían y verse linda. Kurt siempre intento que Blaine se quedara quieto el tiempo suficiente para hacer eso cuando trabajaban en el garaje, pero el chico no podía estar tranquilo por mas de cinco minutos y empezaba a menearse y tararear."

Burt se detuvo, pareció haberse dado cuenta que tal vez no debería haber mencionado a Blaine. Incluso la sonrisa de Sebastian se congelo como si esperara la reacción de Kurt. Kurt se sorprendió al encontrar que no le dolió tanto como solía hacerlo el escuchar el nombre de Blaine tan inesperadamente, y aunque sintió un dolor agudo en su corazón el ardor se calmo un poco ante el calor de la tarde y de esos dedos que estaban entrelazados con los de él.

"Supongo que es bueno que la inocencia de Sebastian sea suficiente como para cubrir el rol." dijo con una sonrisa que solo se vio un poco forzada. Pareció ser suficiente para que los dos hombres volvieran a relajarse mientras entraban en la casa.

"Eso creo, hijo," Burt dijo, dándole a Sebastian una mirada de consideración como si se había perdido de algo antes, "Eso creo."


La cena fue sorpresivamente fácil. Sebastian era la combinación perfecta entre amable y encantador, halagando a Carole y diciéndole como su madre estaba deseando una reunión juntas para beber vino y hablar sobre libros, hablando con Finn y Puck sobre video juegos y deportes, entablando conversación con Burt sobre historias acerca de las desventuras de su padre con la parrilla al aire libre en lo que va del verano que tuvo a su padre riendo tan fuerte que Kurt tuvo miedo que se fuera a ahogar.

Era extraño, este lado de Sebastian. Kurt no estaba seguro si alguna vez lo había visto conversar tanto, y no estaba seguro porque Sebastian lo estaba haciendo ahora. Era casi como si le importara lo que la familia de Kurt pensara de él, y hacia que le garganta de Kurt se apretara y su corazón latiera mas rápido y no lo estaba ayudando a convencerse de que su nueva atracción por Sebastian era física y nada mas. Y claramente no ayudaba que Sebastian le diera esas pequeñas sonrisas privadas de vez en cuando, como si el y Kurt tuvieran un gran secreto juntos y que fuera muy agradable.

Llego al punto en donde Kurt estuvo a punto de lanzar una broma inapropiada para volver a equilibrar las cosas, aunque no fue capaz de romper la armonía.

"¿A que estas jugando?" le susurro discretamente durante uno de los pocos momentos donde Sebastian no estaba en medio de una conversación con algún miembro de su familia.

La sonrisa de Sebastian cayó un poco, y pareció inseguro por un momento, pero como siempre se las arreglo para volver a hacer reaparecer su sonrisa antes de que Kurt estuviera seguro de haber visto la reacción anterior. "¿Que quieres decir?"

"Estas comportándote tan... tan amable," Kurt susurro, "Fuiste muy educado para el cuatro de julio pero esto es pasarse de la raya ¿no crees?"

La expresión de Sebastian se endureció, y otra vez Kurt creyó que si no lo conociera creería que estaba ofendido. "Bueno, discúlpame por tratar de dar una buena impresión," Sebastian escupió entre dientes, con una sonrisa menos genuina y mas apretada cuando Carole le ofreció algo de beber. "¿Te gustaría que le dijera a tu papa como me gustaría follarte en la mesa?"

Kurt le dio una mirada intensa, mientras las palabras claramente eran más crueles que otra cosa, pero la mirada cayó casi instantáneamente, dándose cuenta que era su culpa que hubiera empezado esta disputa. Quizás Sebastian solo quería ser amable.

"Lo siento," susurro, alcanzando con su mano la de Sebastian bajo la mesa y apretándola en modo de disculpa, "no debí... no debí haber dicho nada. Te estas comportando maravillosamente y yo me estoy comportando como un idiota. Lo siento."

Los dedos de Sebastian cayeron sin fuerzas por unos segundos antes de suspirar y girar su palma para apretar la mano de Kurt como respuesta. "No es como si no supiera actuar como novio," murmuro, con ojos vacilantes tratando de encontrar la mirada de Kurt.

"Realmente siento haberme puesto así porque lo estas haciendo perfectamente," Kurt le aseguro, sonriendo suavemente otra vez.

"¿Si?" Sebastian pregunto, y aunque Kurt estaba seguro que quería parecer arrogante, sonó como si sinceramente quería saber.

"Si," Kurt le prometió, apretando su mano una vez mas antes de girarse a responder una pregunta de Finn sobre porque en the toppings le llaman pimiento plátano si no sabe en nada a plátano.

Sin embargo no pudo controlar sus pensamientos, y el resto de la tarde incrementaba la sensación de que Sebastian se estaba comportando demasiado perfecto, tan genuinamente que no parecía una actuación. Todo el asunto parecía demasiado sencillo para Kurt que se imaginaba como serian las cenas familiares si Sebastian fuera realmente su novio, y eso llevo una avalancha de inesperadas imágenes. Cenas de acción de gracias, cuando los dos volvieran a casa después de la universidad para las vacaciones. Los viernes durante la semana cuando se las arreglaran para escapar una clase o dos y volver a casa de sorpresa. Quizás incluso para los cumpleaños, todos juntos alrededor de una torta con velas cantando Feliz Cumpleaños en una afinación perfecta. Todas las imágenes con las que había imaginado solo con Blaine, y la manera en que el rostro de Sebastian parecía encajar tan a la perfección era abrumadora.

Kurt no estaba seguro como se las arreglo para mantener esa conversación por el resto de la comida, aunque nadie lo miro extraño así que debió de estar luciendo bien. Estaba tan ocupado luchando con el zumbido en su cabeza y las mariposas en su estomago que se estaban empezando a sentir aterradoramente familiares. Porque se dio cuenta que paso de no poder ser capaz de imaginarse un futuro, a repentinamente verlo todo muy claro. El problema era que había dos versiones. En una, había unos cálidos ojos color ámbar y una sonrisa brillante frente a él, y en la otra unos ardientes ojos verdes y una sonrisa arrogante en su lugar. Francamente no estaba seguro que quería aun.

Todo lo que sabía con certeza mientras caminaba con Sebastian hacia la puerta y aceptaba el beso obligatorio de buenas noches con toda la familia mirando, es que esto repentina, completa y totalmente se le había escapado de las manos.