Capitulo 18

El viernes encontró a Kurt en el vestíbulo principal, más nervioso de lo que había estado en semanas por una de las salidas planeadas con Sebastian.

Paso el día y medio tratando frenéticamente de entender cuándo se había convertido en alguien tan estúpido como para empezar a sentir esto por Sebastian, y también recordándose que había dejado claro que eran solo amigos. Cada vez que su mente empezaba a dudar de eso, llenándose con todos los '¿y que pasa con?' (¿Y qué pasa con esa vez que casi se besaron en su habitación? ¿Y qué pasa con lo que paso en la pista de baile? ¿Y qué pasa con eso de que ahora se toman de la mano?) Kurt rudamente se daba un dosis de realidad (Solo estaba reviviendo la atracción de la noche anterior. Solo estaba ebrio y fue por la adrenalina y el lugar que los rodeaba. Solo se ha puesto mejor actuando como su novio).

Su mente era un campo de batalla de las dudas contras las dudas de las dudas, un nudo apretado de emociones, supuestos, acciones y palabras que se contradecían las unas con las otras confundiendo su mente y corazón.

Aun así, intento al menos buscar un traje que lo hiciera lucir compuesto como siempre lo hacía, quizás un poco más elegante que de costumbre. Se había dicho que era porque era la última clase después de todo, pero la verdad es que la razón por la que había elegido el traje (un pantalón delgado negro, camisa de vestir fina y un chaleco con un buen corte) era porque sabía que lucía maravilloso en él y quizás quería ver si Sebastian pensaba lo mismo.

Así que no tenía claro que hacer - o que quería hacer - con todos estos nuevos sentimientos, confundido por la preocupación de que estaba leyendo más allá de las acciones de Sebastian (sin mencionar sus propios no resueltos sentimientos por Blaine). Sin embargo lo que si sabía, era que le gustaba el tiempo que pasaba con Sebastian, le gustaba como se sentía cuando se tocaban y se besaban, y ahora - gracias al miércoles - también sabía que le gustaba mucho cuando Sebastian se tragaba sus insultos y ofrecía cumplidos en cambio. Sobre todo, le gustaba Sebastian, por más que le asustara admitirlo.

Así que quizás, probablemente... okay definitivamente, su entera apariencia esta noche había sido hecha para obtener más de Sebastian, de cualquier manera posible.

El golpe de Sebastian en la puerta interrumpo sus pensamientos. Forzó una sonrisa en su rostro, esperando que no pareciera tan nervioso como se sentía, y abrió la puerta. Sintió sus nervios desmoronarse, junto con su respiración, ante la visión de él. Sebastian parecía, bueno, impresionante, y Kurt no pudo hablar por un largo segundo mientras lo absorbía. Repentinamente se sintió agradecido de haber puesto un mayor esfuerzo en él, hoy.

Era una gran desviación al típico atuendo de Sebastian para las clases de baile, lo cuales constaban principalmente de pantalones cortos y camisetas manga corta. En cambio el chico de pie en su entrada vestía un traje gris, un tanto casual que parecía que había sido cortado especialmente para él, con una camiseta crema debajo que hacia sobresaltar su bronceado, el cual se había oscurecido mientras el verano avanzaba. Kurt no se avergonzaba de admitir que se había quedado mirándolo descaradamente, porque había cosas que tenían que ser apreciadas y Sebastian en un traje, era una de ellas.

"Hola novio," Sebastian dijo arrastrando las palabras sonriendo a Kurt malvadamente. Con esa familiar sonrisa, esa que solía hacer florecer una llama de rabia en Kurt y que ahora ese calor calentaba su sangre y mierda, hacia todo más complicado.

"Hola," Kurt le respondió y sonó un poco como un suspiro de una niña adolescente así que rápidamente se aclaró la garganta y hablo de nuevo, pero ahora con un tono más cortante para encubrirlo. "No luces como si recién te hubieras levantado. ¿Cuál es la ocasión?"

Sebastian miro su traje y Kurt observo como un destello de duda paso por el rostro de Sebastian antes de remplazarlo por una sonrisa. "Oh ¿Esta cosa vieja?" Sebastian dijo y Kurt giro los ojos. "¿Te gusta?"

"Es un lindo cambio a tu habitual estilo de chico en la piscina," Kurt se permitió, no muy dispuesto a admitir lo mucho que le gustaba. Por supuesto su plan se fue al infierno cuando no pudo evitar añadir, "Se ve bien en ti."

"Puedo decir lo mismo de ti, bebe," Sebastian agrego, sus ojos vagaron por el traje de Kurt tan lentamente que Kurt supo que Sebastian estaba tratando de que se estremeciera un poco.

"Yo siempre luzco fabuloso," Kurt respondió con ligereza, aunque por dentro no pudo evitar el agradable retorcimiento en su estómago ante la aprobación de Sebastian.

"Al menos siempre luces fabulosamente en algo," Sebastian bromeo, riendo cuando Kurt lo miro y empujo hasta que estuvieron de pie en el porche.

Cualquier respuesta que Kurt pudo haber tenido se borró de su mente cuando vio lo que estaba estacionado afuera. "No puede ser," respiro, mirando desde la brillante superficie del Aston Martin a la cara de Sebastian una y otra vez, "No puede ser."

"¿Esta vieja cosa?" Sebastian repitió, golpeando con el dedo un lado de Kurt para llamar su atención de nuevo. Estaba sonriendo pero también estaba un poco inseguro, como si honestamente no fuera positivo que Kurt aprobara su plan. Como si la incesante suplica de Kurt las pasadas semanas de 'solo una vez, vamos Sebastian por favor, solo pregúntale a tu papa si nos deja dar una vuelta' no fueran prueba suficiente del entusiasmo que seria. Demonios, si Kurt no hubiera admitido aun a si mismo que le gusta Sebastian, el estremecimiento ante la belleza de un fino automóvil probablemente lo hubiera llevado ahí de cualquier modo.

"No puedo creer que lo trajeras," dijo, vagamente consiente de qué estaba agarrando el brazo de Sebastian con incredulidad y emoción. Soltó un poco su agarre para no arrugar la camisa (ni siquiera ese auto lo distraía lo suficiente de lo bien que lucía y no quería arruinarlo innecesariamente). Se las arregló para sacar sus ojos del auto, mirando de nuevo a Sebastian con una disimulada admiración y emoción, y la inseguridad de Sebastian claramente pareció desvanecerse porque ahora le sonreía a Kurt con cariño.

"Bueno, es nuestra última clase," Sebastian dijo encogiéndose de hombros aunque su sonrisa delataba su naturaleza de hacer como si todo le fuera indiferente, "Pensé que no sería dañino celebrar nuestra inminente libertad de la tortura que ha sido Penny y Eduardo."

Kurt le sonrió en repuesta y los arrastro fuera del porche, corriendo para recorrer sus dedos a lo largo del capo. "No puedo creer que finalmente vaya a viajar en esta cosa," dijo frívolamente, "¡Mi papa va a estar muy celoso!"

"En realidad," Sebastian lo interrumpió, acercandose un poco y mirando a Kurt casi con timidez, "Pensé que quizás te gustaría conducirlo."

La boca de Kurt se abrió en sorpresa y lo miro fijamente por unos minutos antes de lanzarse hacia adelante y con los brazos rodear los hombros de Sebastian. Ni siquiera se preocupó del abrazo o si estaba sobrepasando una línea invisible que existía entre ellos, no cuando estaba casi gritando de la emoción. Hubo un momento tenso cuando Sebastian se congelo bajo el asalto y Kurt se preguntó si lo alejaría, pero en vez de eso, Sebastian se suavizo, sus brazos rodearon la cintura de Kurt y lo presiono contra él, riendo entre el pelo de Kurt.

"¿Tomo eso como que apruebas la idea?" bromeo, con los brazos aun firmemente alrededor de Kurt incluso cuando Kurt ya se había inclinado un poco hacia atrás.

"Definitivamente lo apruebo," Kurt agrego feliz. Sonrió, y Sebastian le sonreía de vuelta, y solo fue ahí cuando se dio cuenta de lo íntima de la posición. El rostro de Sebastian estaba solo a centímetros de distancia, sus ojos verdes brillaban con alegría y afecto, y Kurt sintió repentinamente que su corazón estaba saltando por muchas más razones que por conducir el auto que estaba detrás de él.

Hubo un momento, un pequeño momento, en que Kurt creyó que Sebastian lo iba a besar. Kurt se estremeció un poco, puso su peso en la punta de los pies preparándose para responderlo, y se chupo el labio inferior en preparación. Sebastian miro su boca, sus ojos se volvieron oscuros, y Kurt estaba a punto de ser el quien iniciara el beso. Pero entonces el agarre de Sebastian en su cintura se aflojo, y dio un paso atrás casi a regañadientes, y el momento termino. Kurt se recordó que no debía de estar decepcionado, que no era culpa de Sebastian que repentinamente él se diera cuenta de estos nuevos e incomodos sentimientos.

"Toma," Sebastian dijo, rompiendo el extraño silencio lanzando las llaves en las manos de Kurt quien las recibió limpiamente. "Solo cuídala, ¿ok? Si algo llega a suceder estoy bastante seguro que mi vida se acabara."

"Y eso no puede suceder," Kurt respondió, desbloqueando las puertas y abriendo el lado del conductor casi con reverencia, "Especialmente no ahora que me ha empezado a gustar tenerte a mi alrededor."

Estaba tan distraído deslizándose por el asiento de cuero que no pensó en cómo habían salido sus palabras (ciertas, pero eran en broma), se perdió la mirada de Sebastian otra vez, considerando. Para cuando se giró a sonreírle a Sebastian de nuevo, la expresión se había ido, remplazada por una cálida mirada juguetona, sonriendo ante el obvio placer de Kurt.

El motor vino a la vida con un perfecto ronroneo y Kurt se mordió para no soltar un gemido de apreciación. Salió a la calle sin problemas, tenía todo el poder y potencial ilimitado bajo su control, y Kurt no pudo evitar mirar a Sebastian con una contenida alegría antes de acelerar hacia la carretera.

Realmente esperaba que no hubiera policías en las calles, porque quizás tenga que frenar el creciente sentimiento hacia el chico a su lado pero no había manera que se iba a contener de manejar este auto como debe ser manejado, rápido y un poco salvaje. Se preguntó si quizás era una metáfora a su relación, pero dejo que el pensamiento se esfumara cuando alcanzo la autopista a 90 y seguía acelerando con la risa de Sebastian llenando el aire a su alrededor.


Kurt seguía prácticamente vibrando media hora después en la clase, el cuerpo le zumbaba con tantas cosas.

En parte estaba la emoción por el viaje (el cual lo había hecho en tiempo record, por suerte, sin partes por exceso de velocidad), y en parte porque Kurt al parecer ya no podía estar tranquilo al lado de Sebastian, no después de imaginárselo como mucho más que un amigo y compañero de baile. No con Sebastian luciendo tan malditamente perfecto, ya sin chaqueta y con las mangas remangadas para lucir brazos tonificados y bronceados, y los primeros dos botones desabrochados mostrando el hueco de su garganta, brillante con solo un poco de sudor a causa del calor de la habitación. Aunque por sobre todo, por la manera en que Sebastian seguía mirándolo como si pensara en algo - en palabras que tenía en la punta de la lengua - pero que no las decía en voz alta.

Kurt estaba demasiado atrapado en esas palabras no dichas como para bailar bien, y por primera vez no era Sebastian quien pisaba los pies y se enredaba en el ritmo.

Pero no podía evitarlo, en todo lo que podía pensar era en que Sebastian podía ver a través de él y que en cualquier momento iba a decirle a Kurt que su pequeño enamoramiento era divertido, pero que no tenía ninguna posibilidad. Peor aún, cada vez que esos ojos parpadeaban sobre él, no podía evitar tener una irracional esperanza a que quizás Sebastian no se iba a reír, quizás le iba a decir que estaba equivocado con decirle que solo fueran amigos porque el sentía eso también. Todo hacía que sus pasos fueran tensos, inseguros y vacilantes haciendo que el baile sea torpe ante sus intentos de no estar muy cerca - la proximidad era algo peligroso ahora, cuando todo lo que quería hacer era besar esas palabras no dichas, o al menos usar esos labios para moldearlas y escucharlas.

"Esto no está funcionando."

Kurt fue sacado abruptamente de sus pensamientos sobre las palabras no dichas de Sebastian y tuvo un momento de pánico en que creyó que estaba diciéndolos en voz alta. "¿Qué?"

"Esto," Sebastian dijo, haciendo un gesto entre ellos, dando un paso más lejos de Kurt, "No estamos bailando bien, y esta vez no es mi culpa ¿Que te está pasando, Kurt?"

Kurt trago, suspiro aliviado y se encogió de hombros despreocupado, con los brazos cruzados en su pecho de manera defensiva como si tratara de alguna manera aferrar su confusión.

Sebastian recorrió una mano por su pelo en frustración. "¿Algo te molesta?" pregunto, "Porque parece que estas tenso a mi alrededor y no puedo entender que hice mal."

"No, tu no hiciste nada," Kurt dijo con un suspiro. Realmente no quería tener esta conversación aquí, no quería decir que el problema era que había pasado las últimas 48 horas tratando de llegar a un acuerdo con el hecho de que quería que Sebastian hiciera algo y estaba aterrado a que si lo hacía y a si no lo hacía. "No podemos bailar juntos eso es todo. Hemos pasado semanas dando tumbos en esta habitación, no sé porque piensas que algo podría ser diferente ahora."

"¡Porque ahora lo estoy intentando!" Sebastian insistió, con la voz alta pero no enojado. Sonaba casi suplicante y había una emoción en esos ojos verdes que Kurt no podía nombrar.

"¿Problemas caballeros?"

Kurt se giró ante el toque en su espalda, encontrando a Eduardo sobre su hombro sonriéndole a ambos. Un rápida mirada al rostro de Sebastian fue suficiente como para ver que lo que sea que estaba sintiendo Sebastian hace un momento atrás se esfumo, escondido bajo una estoica mirada.

"No, estamos bien," Kurt dijo rápidamente. Cualquier otro día habría disfrutado de la extraña postura que parecía tener Sebastian frente a su profesor, pero hoy estaba bastante seguro que ver a Sebastian ponerse posesivo solo lo llevaría a la irrevocable admisión de su nueva atracción, y no estaba preparado para eso.

"¿Estás seguro?" Eduardo pregunto, mirando a Kurt con una amable sonrisa antes de volver a mirar a Sebastian, "porque parece que ambos siguen luchando con los problemas que los trajo a esta clase. Había pensado que a estas alturas había aprendido a confiar el uno en el otro."

"Mira Menudo," Sebastian escupió entre dientes, "Esta es una clase de baile no un estúpido ejercicio de confianza, así que no estoy seguro que es lo que estas intentando de dar a entender aquí pero-"

"Pero es exactamente eso." Eduardo lo interrumpió, ignorando el insulto por completo, "La razón por la que no pueden bailar juntos es porque ninguno de los dos está dispuesto a rendirse y confiar en su pareja."

"Déjame adivinar," Sebastian dijo sarcásticamente, "¿Esta es la parte en que me dices que es mi culpa? Que no puedo guiar así que Kurt obviamente no es capaz de confiar lo suficiente en mi como para seguir."

"No, para nada," Eduardo dijo, dando un paso alrededor de Kurt para colocarse al frente de Sebastian y posicionar una mano en su hombro y levanto el otro hasta que Sebastian se puso en posición. Sebastian lo miro sorprendido ante el contacto pero endureció su columna vertebral y no se apartó. "Toma, intenta conmigo."

Sebastian parecía como si estuviera seguro que esto solo era un truco pero sin embargo dio un paso adelante en el siguiente cuarto ritmo. La sorpresa inundo sus facciones cuando Eduardo se movía fácilmente, y el baile continuo sin problemas durante varios pasos hasta que Eduardo los detuvo. Kurt no podía ocultar la expresión de sorpresa en su rostro tampoco, porque incluso aunque sabía que estaba fuera de ritmo hoy, no esperaba que Sebastian fuera capaz de guiar nada.

"Ahora tú," Eduardo le dijo a Kurt, girando y tomándolo, esta vez el guiando y sonriendo cuando Kurt lo siguió fácilmente. Tampoco lo prolongo, los detuvo y se movió para colocarse entre los dos chicos después de solo un par de pasos.

"¿Ven? Ambos están causando el problema," dijo. No lo dijo en broma, los miraba seriamente. Kurt tenía el presentimiento que intentaba darles una lección más allá del vals. "El líder debe confiar que su compañero va a escuchar las señales y lo seguirá después, y el que lo sigue debe confiar en que su compañero no le dejara dudas sobre qué camino seguir o sino tropezaran. Deben dejar de tratar de controlar al otro, y confiar que su compañero estará ahí para bailar junto a ti."

Kurt miro con recelo a Sebastian y encontró que el otro chico lo estaba mirando con precaución. Odiaba que Eduardo tuviera razón, porque la confianza era una de las cosas más difíciles para Kurt - se había decepcionado tantas veces. ¿Cómo iba a ceder el control? Porque no era solo sobre el baile, no realmente, y estaba asustado de que si le daba a Sebastian la oportunidad de guiarlo a donde sea, no iba a haber vuelta atrás.

"No puedo forzarlos a que confíen," Eduardo dijo gentilmente, con una mano en ambos brazos acercándolos hasta que estaban frente a frente tan cerca que Kurt podía sentir el calor de la respiración de Sebastian en su mejilla. "Así como no puedo forzarlos a que bailen bien. Como les dije el primer día, bailar es como hacer el amor, no puede ser a la fuerza, debes rendirte a ello. Si ustedes hacen eso, entonces Penny tenía razón. Se moverían hermosamente juntos."

Sebastian miraba a Kurt con esas mismas palabras no dichas y esta vez fue Kurt quien rompió la mirada. Sintió un suspiro en Sebastian mientras daba un paso hacia atrás, colocando más espacio entre ellos. Odiaba la manera en que él lo hacía sentir, como si hubiera fallado en un test, pero no era su culpa que estuviera luchando con todos estos sentimientos.

Sus ojos se encontraron con los de Eduardo, quien lo miraba con algo muy cercano a la compresión, no le gusto. Sabía que se estaba comportando muy terco, sabía que estaba actuando como un niño pequeño asustado, pero todo había sido demasiado estos días y el único lugar donde se estaba empezando a sentir seguro con Sebastian a su lado estaba empezando a sentirse demasiado lleno de posibilidades de daño como todo en su vida.

Eduardo le sonrió una vez más, golpeando con una mano el hombro de Sebastian y diciendo "Buena suerte," antes de alejarse a ayudar a la pareja de lesbianas quienes estaban practicando inclinaciones.

"Dios ¿pueden ser sus metáforas sobre la confianza más estúpidas?" Kurt se burló, tratando de volver a comportarse juguetón como había sido en esta habitación las pasadas semanas. Si puede hacer que Sebastian se burle de su instructor con el, quizás puede evadir tener que escuchar la verdad en sus palabras.

"Si," Sebastian dijo a medias, "Especialmente cuando ambos sabemos que si es por la confianza tu y yo deberíamos darnos por vencidos ahora mismo de todo este baile. No es como si tu fueras a confiar en mi para que te guie a un buen lugar." Estaba usando una mirada de autocrítica que no le llego a sus ojos, y Kurt quería decirle que confiar en Sebastian solo era la mitad de su problema. La otra era confiar en el mismo.

"No es." empezó, se detuvo cuando no encontró palabras que no lo expusieran. "Es solo un baile. La única razón por la que no podemos hacerlo es porque apestamos en el vals."

"Dice el chico que se comparaba con Ginger Rogers hace tres semanas atrás," Sebastian bromeo.

"Está bien, entonces es porque tu apestas," Kurt bromeo y cuando Sebastian giro sus ojos y le dio una mirada juguetona, Kurt sintió que el equilibrio había vuelto.

"Mis dedos no están de acuerdo, bebe," Sebastian dijo, haciendo una mueca dramática mientras flexionaba el pie.

"¡Hey!" Kurt rio, empujando el hombro de Sebastian con cariño, "Los míos aún se están recuperando de nuestra primera clase así que esto cuenta como una venganza."

"Claro Kurt, lo que necesites decirte a ti mismo. Aunque yo creo que estaría más seguro con Finn de compañero de baile esta noche, y vi cómo se movía en las regionales así que sabes que es un riesgo que yo no tomaría a la ligera."

"Oh ándate a la mierda," Kurt gruño, pero se estaba riendo de nuevo y muy pronto Sebastian se estaba riendo también y empezaron a empujarse entre risas.

Y Kurt se sintió mucho mejor. Porque de alguna manera en la pasada hora se había olvidado de una cosa muy importante, que no importaba lo que estaba sintiendo y no importaba lo que Sebastian no decía, ellos seguían siendo Kurt y Sebastian y nunca serían capaces de sentirse incomodos alrededor del otro. En el pasado mes de alguna manera había llegado de ser enemigos a falsos novios y luego a amigos, y si han sido capaces de sobrevivir todo eso, entonces Kurt está siendo estúpido al no confiar en que serán capaces de pasar por lo que sea que está cambiando entre ellos.

Finalmente dejaron de reír, intentando respirar mientras decrecía la risa, aunque cuando Sebastian lo miro de nuevo con los ojos llenos de un honesto afecto, la respiración de Kurt volvió a ser errática. Incluso aunque intente no preocuparse por todo, no significa que sea menos aterrador ver a Sebastian de pie ahí y saber que quiere algo de Sebastian que quizás él no sea capaz de dar, o ni siquiera esté dispuesto a dar.

"okay, mira," Sebastian dijo después de un momento, acercandose y tomando las caderas de Kurt, "Es como en el club la otra noche ¿cierto? Sabíamos como movernos juntos, solo tenemos que poner eso en nuestros pasos. La pregunta no es si podemos bailar juntos, es si podemos bailar esto juntos."

"Sebastian," Kurt empezó a protestar, porque esto no era lo mismo que la bailar en la pista de un club, dejando a su cuerpo ir bajo las manos y caderas de Sebastian y a lo largo... mierda. Es exactamente eso, ¿cierto? Era exactamente como la noche en que se dio cuenta que sus sentimientos no era platónicos. Se dejó ir, y Sebastian estaba ahí para sostenerlo. ¿Por qué ahora tenia tanto miedo?

"Kurt," Sebastian le dijo suavemente, haciéndolo poner su atención de vuelta donde estaba muy cerca de él. Los ojos de Sebastian estaban casi suplicantes de nuevo, y Kurt sintió que quizás estaba tratando de expresar esas palabras no dichas con miradas. "He estado practicando esto por semanas, solo... ¿déjame intentarlo, ok? Dame una oportunidad, déjame guiar."

Kurt asintió, no confiando en su voz con Sebastian de pie tan cerca y mirándolo tan sinceramente. Fue suficiente para Sebastian, quien deslizo una mano por el lado del cuerpo de Kurt, bajo su brazo, y colocando la otra arriba hasta que una vez más se estaban sosteniendo uno contra el otro.

"Okay," Sebastian repitió, y Kurt lo pudo ver contando los ritmos mientras una nueva canción comenzaba. Le tomo unos momentos entregarse, dejarse llevar hacia donde Sebastian lo quería mover. Se rindió - en el vals, en sus sentimientos, en todo - y comenzaron a bailar.

Sebastian tenía un aspecto de máxima concentración en su rostro al principio, lo cual hizo a los labios de Kurt elevarse en una sonrisa. Era entrañable, verlo tratando tan fuertemente en hacer esto bien. Y lo está haciendo bien - Kurt no sabía si al final Sebastian había aprendido a guiar o él había aprendido a seguir, pero se estaban moviendo a través de la pista de baile suavemente bajo el tarareo de Nat King Cole. Quizás era que solo finalmente había aprendido el uno del otro.

Después de exitoso circuito alrededor de la habitación, la expresión de Sebastian se relajó, borro su ceño fruncido y una sonrisa tomo su lugar. Tiro a Kurt un poco en el siguiente turno, dejando a su mano vagar por el lado de Kurt hasta que se afirmó en una cálida presión contra su espalda, aferrándolo, manteniéndolo cerca. La otra mano de Sebastian se apretó un poco también, solo un poco donde sostenía la de Kurt, y Kurt no pudo evitar la sacudida en su corazón ante la sensación.

La letra de la canción se filtraban en el momento, rodeándolos y era oh tan difícil no ver más allá de la mirada que Sebastian le estaba dando, como si realmente estuviera viendo a Kurt - como si fuera todo lo que necesitara ver. Kurt se estaba ahogando en esa mirada, bajo la calidez de la piel de Sebastian. Incluso olía a calidez, su colonia discreta y solo un poco picante que hacía a Kurt querer luchar contra el nudo en su garganta por solo respirarla.

Estaba tan cerca, Kurt podía sentir el calor y su presencia a través de la pequeña barrera de su camisa, y sería tan fácil acercarse un poco más, recostar su cabeza contra el pecho de Sebastian y sentirlo, sentirlos conectados. Se movió lentamente sin pensarlo y Sebastian no lo dejo caer, sus brazos se aferraron más firmemente mientras giraban una y otra vez a través de los pasos de baile. Estaba justo ahí con Kurt, a pesar de todo, y Kurt se preguntó si Sebastian había estado esperando todo este tiempo a que él le diera esta oportunidad. Solo esperando a que Kurt lo deje entrar.

"Te lo dije," Sebastian le dijo suavemente mientras la canción se desvanecía, levantando el brazo para hacer girar a Kurt bajo el antes de volver a la posición donde estaban anteriormente, tan cerca que era como si ambos se estuvieran aferrando el uno con el otro, y el baile quedo olvidado, "Podemos hacerlo, bebe."

Kurt esperaba que así fuera, porque ya no había vuelta atrás.


Para el final de la clase Kurt no podía dejar de sonreír, porque tenían esto, al menos el baile. Una vez que habían superado sus respectivas partes solo improvisaron, se las arreglaron para pasar por todas las canciones con un mínimo de errores. No eran los mejores bailarines de la clase, y el trabajo de pies era básico aun, pero finalmente bailaron y Kurt no podía evitar sentir un poco de vértigo en todo esto. Sebastian estaba sonriendo también, y enviándole miradas petulantes a Eduardo cada vez que giraban, así que Kurt pensó que la noche era victoria por todos lados.

Penny incluso se veía a punto de llorar cuando los forzó en un enorme abrazo con su pequeño cuerpo al final, y les hizo prometer que algún día vendrían a tomar otra clase con ella, porque no puede esperar a verlos moverse juntos después de algo de práctica. Ambos estaban demasiado aterrados por la intensidad como para prometer, aunque la mirada que compartieron después claramente decía que no tenían ninguna intención de volver a entrar en esa sobrecalentada habitación.

Kurt estaba más que bien con eso, ellos pueden bailar donde sea después de todo. Sebastian ya estaba planeando su gran debut 'no apesto en el ballroom', alegremente hablando sobre cómo se lo va a refregar en la cara en la gala que viene en el club de campo en beneficio a un hospital. Kurt lo interrumpió para señalar que esta era la primera vez que oía de dicho evento y si el realmente quería que él lo acompañara a esta clase de cosas debía avisarle con anticipación. Sebastian puso mala cara ante la reprimenda, girando sus ojos e insistiendo en que ahora le estaba avisando. Kurt lo dejo pasar, porque estaba disfrutando al Sebastian de buen humor demasiado como para disminuirlo con argumentos aunque fuera en broma.

Habían estado caminando por la calle frente al estacionamiento mientras hablaban, y cuando llegaron a una parada, Sebastian empezó a inquietarse un poco. Se detuvo frente a la entrada girándose a Kurt y mordiéndose un labio. Kurt se limpió sus repentinamente húmedas palmas contra sus pantalones lo más discretamente que pudo, y trato de no anticipar nada.

"¿Te gustaría-?" Sebastian empezó, "Quiero decir, estaba pensando..." Se detuvo entonces, sin poder mirar a Kurt a los ojos, en cambio mirando fijamente el garaje como si fuera la mejor obra arquitectónica de todos los tiempos.

"¿Que estabas pensando?" Kurt le pregunto, tirando a Sebastian de la manga hasta que lo miro. Sebastian no ha estado diciendo cosas toda la tarde, y Kurt no lo iba dejar así cuando por fin estaba hablando.

"Nada, yo solo... te iba a preguntar si querías caminar un poco e ir a cenar o algo antes de volver." Sebastian dijo. Su cuello se estaba volviendo de un color rojo y Kurt sintió como si un enjambre de mariposas se habían metido abruptamente dentro de él.

"Probablemente es una estúpida idea," Sebastian murmuro cuando Kurt se demoró mucho en responder. Se giró para empezar a entrar al garaje de nuevo pero Kurt lo agarro y lo obligo a detenerse.

"No es estúpido," le dijo calmadamente, "En realidad suena... si, podemos hacer eso."

"Es solo que es un largo camino de vuelta," Sebastian insistió rápidamente, "Y el baile, aunque sea un baile mediocre, me abre el apetito. Y no me gusta la comida rápida así que..."

"Sebastian," Kurt dijo, sonriendo un poco, "Ya dije que sí, no tienes que convencerme."

"Claro, bien," Sebastian dijo, y para ese momento la parte de atrás de su cuello estaba de un rojo brillante.

"Así que, ¿qué te gustaría?" Kurt pregunto después de que habían caminado una cuadra y media en un incómodo y tenso silencio, "No conozco mucho esta ciudad, pero se dé un lugar marroquí no muy lejos del cual Rachel siempre habla-"

"En realidad," Sebastian lo interrumpió, "Estaba pensando en ir por sushi."

"¿Sushi?" Kurt pregunto, considerándolo, "Si, ok, ¿tienes un lugar en mente o lo busco en google?"

"Um, en realidad estaba pensando en ir al lugar del cual te hable," Sebastian admitió, "Ya sabes, ese donde nosotros -ah- se supone que tuvimos nuestra primera cita."

"¡Oh!" Kurt dijo, sorprendido porque no había pensado que Sebastian tenía un restaurant real en mente cuando invento ese hecho acerca de su historia como novios.

"Es solo que pensé que de esa manera, si se habla del tema, serás capaz de hablar acerca de eso porque realmente has estado ahí." Sebastian lucia nervioso, un poco inquieto otra vez como si tuviera miedo de estarse abriendo demasiado.

"Claro, seguro, tiene sentido," Kurt agrego rápidamente. En su mente todo lo que podía pensar es que Sebastian esta llevándolo donde tuvieron su primera cita falsa, a una verdadera cena, y no tiene idea que significa todo eso.

"Okay," Sebastian dijo, "Bien. Esta solo a cuatro cuadras más o menos desde aquí, ¿caminamos?"

"Si," Kurt dijo, "Suena bien."

Por un segundo Kurt pensó que Sebastian iba a tomarle la mano, después de todo no había sido tan tímido en hacerlo últimamente, pero sus dedos solo se rozaron mientras caminaban antes que Sebastian metiera sus manos en los bolsillos. Aun así no se alejó de Kurt, y hicieron todo el resto del camino muy cerca, tanto así que Kurt podía oír el rose de la tela en sus hombros cuando se tocaban. Nunca dijo que esto era una cita, Kurt se recordaba una vez más, porque estaba demasiado tentado a empezar a imaginarse los 'y si'. Aun así podía sentir el fantasma del calor de los brazos de Sebastian a su alrededor, lo cual lo hacía aún más difícil recordar que esto no era una cita.

El restaurant era más bonito de lo que Kurt había esperado encontrar en esta parte de la ciudad. Estaba entre una librería y una tienda de ropa, una pared de ladrillos sin pretensiones y una puerta de color negro estándar daban a un íntimo espacio hecho en un muy buen gusto con negro y rojo, unas pocas mesas bajas con tradicionales asientos y otras pocas mesas normales siendo el pilar de cabinas escondidas más atrás. El lugar estaba lleno, y Kurt trato de ignorar el zumbido de decepción bajo su piel cuando se dio cuenta que era muy poco probable que tuvieran un lugar pronto. Era tonto, pero en el camino se había apegado a la idea de tener una cena aquí.

"Uh, ¿puedes tomar mi chaqueta?" Sebastian pregunto, entregando el gris material y gesticulando hacia un perchero en el lado más alejado de la zona de registro.

"No creo que consigamos un lugar aquí, Sebastian," Kurt dijo, tomando la chaqueta de todas maneras y mirando la habitación una vez más.

"No perdemos nada con preguntar, ¿cierto?" Sebastian pregunto, y había algo raro en su expresión pero Kurt no pudo decidir de qué se trataba.

"Claro," dijo en cambio, en un tono bajo y sospechoso. Se trasladó a colgar su chaqueta y vio como Sebastian hablaba en voz baja con la camarera. Los observo con atención, esperando ver si había un intercambio de dinero o algo así que los haga ganar una mesa desocupada. Si hubo algo de eso, se lo perdió, pero la camarera le sonreía ampliamente un segundo más tarde y Sebastian lucia engreído como si la magia hubiera funcionado.

"¿Cuál es el veredicto?" pregunto, reuniéndose con Sebastian de nuevo.

"El veredicto dice que tienes el novio más dulce del mundo," la camarera soltó antes de que Sebastian pudiera sacar una palabra. La camarera empezó a trasladar a Kurt a través de un comedor al lado de una cocina cerca de la ventana. "Él fue el inteligente que llamo hace un par de días para reservar y todo. Nadie puede tener una mesa libre a último minuto aquí un viernes por la noche."

Kurt, quien estaba a punto de corregirla por asumir que eran novios (no es una cita, no es una cita) se detuvo a mitad de camino mientras trataba de entender sus palabras. Porque tu no llamas unos días antes para hacer reservaciones por un 'brote de hambre repentina'. De ninguna manera.

Miro a Sebastian quien se había quedado atrás y estaba tratando de mirar a camarera como si quisiera matarla y evitando los ojos de Kurt. Su cuello estaba rojo otra vez también, visible aun con la luz baja del lugar, y Kurt tuvo que pestañear rápidamente mientras tomaba el hecho de que eso de que 'no era una cita parecía ser mucho más parecido a eso sin el 'no' que había asumido al principio.

La camarera siguió balbuceando mientras los instalaba y les daba sus menús y un pequeño papel y lápiz para anotar sus pedidos, pero Kurt estaba demasiado atrapado en el fascinante mundo de las emociones (vergüenza, auto defensa, indecisión ¿esperanza?) en el rostro de Sebastian. Finalmente ella se fue con otro chillido sobre lo lindo que eran, y Kurt se giró en una sonrisa pícara automáticamente a Sebastian, escondiendo su propio alboroto de emociones bajo una mirada práctica.

"Ella no sabe de qué está hablando," Sebastian dijo inmediatamente antes que Kurt pudiera abrir la boca para empezar a bromear.

"Oh ¿De verdad? Así que supongo que solo tenemos suerte que otro chico con el oh! muy común nombre de Sebastian haya llamado por reservaciones para esta hora y suceda que no se haya presentado." Kurt dijo, tratando de mantener algo de alegría en su voz porque, bueno, ellos eran amigos así que no se iba a burlar de Sebastian. No demasiado.

"Eso creo," Sebastian dijo groseramente "Quizás el chico se llamaba Smith y ella escucho Smythe. Esas cosas pasan."

Se veía tan adorable avergonzado que Kurt decidió dejarlo pasar por el momento. Además se sentía demasiado agitado y cálido ante el pensamiento de que Sebastian realmente quería tener esta cena con él, tanto como para planearla por adelantado, así que no lo quiso molestar. "Claro, eso fue lo que sucedió," dijo, manteniendo el sarcasmo y sonriendo a su vaso de agua.

Sebastian exhalo un suspiro que sonó como un gran alivio y finalmente se encontró con los ojos de Kurt otra vez.

"Bien, bueno, creo que necesito un poco de sake."

Kurt no pudo detener una risa, aunque levanto una mano para hacer chasquear los dedos hasta que la camarera se empezó a mover hacia ellos. Sebastian levanto una ceja ante el gesto, pero no comento en ese momento. Kurt pensó que la pobre chica ya había tenido demasiado de la mierda de Sebastian así que no le importaría si Kurt se comportaba un poco más rudo. Chasqueo los dedos más fuerte.

"¿En serio, Kurt?" Sebastian bromeo, y la expresión de vergüenza en su rostro se desvaneció un poco. "¿Chasquear?"

"¿Qué? Ella es tan chispeante que molesta," Kurt se defendió, arrugando la nariz con disgusto a su dirección.

Sebastian solo lo miro y Kurt giro los ojos. "Si, está bien, lo sé, es un hábito horrible. Pero ¿cuál es el problema que tienen todos con chasquear los dedos? Bogart lo hacía siempre en sus películas antiguas y era sexi, yo lo hago y la gente me mira como si hubiera pateado un cachorro."

"Primero que todo, esta es mi cara de 'pateaste un cachorro," Sebastian bromeo, sacando una mueca horrorizada haciendo que Kurt sonría a su pesar. "Y segundo, tu no necesitas nada para ser sexi, bebe, así que déjale el chasqueo de dedos a Bogart."

Sebastian podía estar bromeando, pero miro el rostro de Kurt de nuevo con esa expresión sin nombre y Kurt no pudo evitar pensar que quizás lo decía en serio aunque sea un poco. Sintió un calor arrastrándose por su cuello ante el cumplido y se comprometió a nunca más volver a chasquearle los dedos a un camarero con tal de que Sebastian siguiera mirándolo así.

Para cuando la camarera los alcanzo, los dedos de Kurt estaban apretados juntos en su regazo evitando hacer algo peor que chasquearlos, como rozarlos contra los de Sebastian sobre la mesa, y Sebastian estaba sonriendo de nuevo. Sebastian ordeno una botella de cálido alcohol, y ambos fueron capaces de elegir entre una variedad de bollos y sashimis sin dificultad o vergüenza, aunque las palmas de Kurt seguían picando por contacto.

Esta tranquilidad duro hasta que los platos llegaron, entregados por la alegre camarera junto con un pequeño plato decorado con lo que parecían unas piezas de jengibre colocadas artísticamente que lucían como rosas.

"Pensé que les gustaría algo mas romántico," dijo la camarera con un guiño, señalando las flores "y ustedes son tan lindos que no pude evitar traerles algo. Las flores no le hacen mal a una cita, ¿cierto?"

Sebastian le envió esa innombrable mirada a través de la mesa a Kurt, y Kurt solo espero el momento en que Sebastian la corrigiera. Que le dijera en términos muy claros que esto no era una cita, porque ellos no estaban juntos. El momento no llego.

"Gracias," Sebastian dijo en cambio con una sonrisa ligeramente forzada. "Son preciosas."

La camarera le sonrió y le guiño otra vez el ojo a Kurt, susurrando, "No lo dejes ir," antes de escabullirse a la cocina.

Kurt miro al plato una vez más a través de la esquina de los ojos y luego a Sebastian, y se mordió dentro de la mejilla para no decir algo tonto como '¿esto es una cita?' Porque okay, quizás Sebastian planeo por adelantado tener una cena pero eso no necesariamente hace que sea algo más que una comida planeada entre dos amigos. Demonios, él y Mercedes y Rachel tienen estas clases de cenas todo el tiempo y no significa nada. El y Blaine cenaban juntos como amigos también y ver más allá de eso fue una terrible idea (aun no puedo entrar al GAP con la cabeza en alto).

Pero si esto es solo una cena, y no una cita, ¿porque Sebastian siente la necesidad de esconder el hecho de que hizo una reservación? ¿Porque no corrigió a la camarera ante su asunción? (Aquí no hay nadie a quien tengan que engañar) Así que quizás están en una cita, en una no definida, ¿pero qué demonios significa? ¿Le gusto a Sebastian? ¿Sebastian sabe que a Kurt le gusta?

Demasiadas preguntas pasaban frenéticamente por la cabeza de Kurt, latiendo rápidamente al ritmo de su corazón, y no está preparado para todo esto.

"Sebastian..." comenzó, inseguro de que quería preguntar. Porque repentinamente la realidad de tener de novio a Sebastian Smythe se empezó a calar en él, y era aterrador y nuevo. Kurt finalmente había asumido en su mente que le gustaba Sebastian, pero ¿pensar en actuar esos sentimientos? Eso era algo que traía una serie de nuevas preguntas y preocupaciones.

"Deberías comer," Sebastian lo interrumpió antes que Kurt pudiera pensar una manera de continuar, "antes que se enfrié."

"Es sushi," Kurt señalo, "Ya está frio."

Sebastian pareció no tener una respuesta a eso, lo cual en sí mismo era otra cosa que se sentía diferente en todo eso. El y Sebastian siempre tenían algo que decirse, y para Sebastian pasar la oportunidad de molestar significaba que estaba intentando mucho comportarse. Era muy malo, realmente, porque a Kurt le gustaba más Sebastian cuando no se estaba comportando bien. No tenía idea que decir, porque estaba un poco aterrado a que lo que saliera de su boca sea algo como 'Hey, aunque esto sea una cita no quiere decir que no puedas pelear conmigo' lo cual era demasiado sencillo considerando que los pensamientos de Kurt no eran nada sencillos en aquel minuto, y también un poco extraños.

Una parte de Kurt quería presionar, quería poder entender más de lo que estaba sucediendo en la cabeza y corazón de Sebastian, pero una mayor parte de él quería solo disfrutar tener una cena con el chico que le gustaba, y no enredar todo con incomodas conversaciones sobre que significa todo esto.

"Creo que tomare un poco de sake," dijo en cambio. Sebastian sonrió de verdad y luego vertió un poco de líquido de la botella de cerámica a un pequeño vaso del plato de Kurt antes de llenar el propio. Levanto la copa en un brindis, y Kurt pensó 'por nosotros' antes de beber el líquido de un sorbo. Era suave y dulce y no lo que él estaba esperando, pero se sentía cálido en su estómago en una manera que no tenía nada que ver con el deseo y ahora eso era perfecto.

Comieron en silencio por unos minutos, aunque era menos tenso. Kurt seguía dándole miradas a Sebastian entre mordiscos, dándose cuenta que Sebastian hacia lo mismo, y finalmente tuvo que reír ante lo mucho que parecían dos adolescentes actuando extraño. Sebastian se rio también y por un momento se sintió un poco normal, solo ellos otra vez sin la presión de estarse preguntando el significado de esta comida.

Sebastian empezó a burlarse de una pareja sentada en el otro extremo del restaurant quienes parecían estar tratando (y fallando) en tener una cena con un niño de tres años a cuestas, y Kurt se le unió en comentarios hasta que inventaron historias, chistes y bromas acerca de cada una de las personas del lugar.

Se giró en la mesa unos minutos después, hacia donde había estado doblando el cuello para tratar de decidir si la mujer al otro lado de la habitación estaba usando zapatos que tenían reales plumas en ellos (así era, aunque no pudo decidir si era algo atrevido o definitivamente de mal gusto) cuando se encontró con Sebastian sosteniendo la última pieza de sushi frente a él.

"Es anguila," Sebastian dijo, inclinándose sobre la mesa para ofrecérselo en la boca de Kurt, "Es dulce, te va a gustar."

Kurt vacilo por un minuto ante lo íntimo del gesto. Los ojos de Sebastian era suaves, y estaba mirando a Kurt como si supiera lo que estaba haciendo - como si estuviera muy consiente que esto era mucho más que un gesto amistoso, que esto era seducción y atracción y claramente un movimiento que tú haces cuando quieres que a alguien le gustes. Kurt trago saliva y presiono sus manos firmes en la mesa para que pararan de temblar antes de abrir la boca.

Entonces Sebastian sonrió, mordió su labio un poco avergonzado, y se movió para acercar el sushi a la lengua de Kurt. Era uno de esos momentos que Kurt solo había experimentado como novio antes, cuando él y Blaine se alimentaban el uno al otro antes de compartir besos, y se estaba empezando a preguntar si esto los llevaría a compartir besos también, cuando los ojos de Sebastian se abrieron cómicamente y Kurt observo también con ojos grandes como a Sebastian se le enredaron los palillos y un bollo de arroz y anguila callo directamente en el pequeño tazón de salsa de soya en frente de Kurt, salpicando por todos lados.

"Mierda," Sebastian silbo inmediatamente, "Mierda, demonios. Kurt yo..."

Kurt observo en horror su traje, ahora plagado con pequeños puntos oscuros. Sebastian seguía maldiciendo, y ahora se estaba moviendo hacia el asiento de Kurt sacudiendo una servilleta y disculpándose entre maldiciones.

"No puedo creer - mierda Kurt lo siento, déjame-" alcanzo la copa de agua para mojar la servilleta y si no fuera tan horrible hubiera sido divertido observar como también da vuelta la copa casi en cámara lenta, vertiendo su contenido de agua fría en el regazo de Kurt. Kurt grito en sorpresa y se alejo de la mesa, golpeando las manos de Sebastian.

"Está bien," dijo, aun sin poder procesar que de alguna manera cuando finalmente las cosas estaban empezando a parecer como una cita- todo se va y se convierte en un completo error. "Está bien, Sebastian," repitió cuando Sebastian no paraba de balbucear y trataba de ayudar. "Déjame ir al baño y, uh, intentar limpiar."

Sebastian asintió con la cabeza derrotado, se hundió en su silla con una pesado suspiro y paso las manos por su rostro como si no pudiera creer como habían sucedido las cosas. Kurt le dio una palmadita en el hombro rápidamente en consolación, pero las manchas se estaban dispersando y la humedad se estaba esparciendo hacia la entrepierna y el agua estaba demasiado fría así que no se quedó mucho y salió corriendo al baño.

Hizo lo mejor que pudo, frotando sobre las manchas y absorbiendo la mayor cantidad de agua que pudo de sus pantalones. Ya estaba planeando tratamientos y ciclos de lavado, pero realmente no era tan malo. De hecho, ya se sentía más divertido que mortificado, aunque no estaba seguro si Sebastian iba a compartir el sentimiento.

Una vez que estuvo lo más compuesto que pudo, se miró por última vez al espejo y se encontró sonriendo como un idiota. Estaba bastante seguro que tenía que ver el hecho de que, intento fallido o no, todo el asunto de alimentarse fue definitivamente un punto a favor del 'puede ser una cita', y aun con lo aterrador y confuso que pueda ser, pareció decidir que estar en una posible cita con Sebastian era algo por lo que sonreír.

Aunque Sebastian no parecía compartir su buen humor en la situación. Cuando volvió a la mesa Sebastian ya había pagado la cuenta y estaba con el ceño fruncido a su propio reflejo en la ventana.

"¿Estás listo?" Kurt pregunto gentilmente, tratando de atenuar su persistente sonrisa porque claramente Sebastian no estaba en su mejor humor y no quería que pensara que Kurt se estaba riendo de él.

"Si," Sebastian suspiro, girándose y dándole a Kurt una mirada de disculpa otra vez, "Te comprare nueva ropa, lo juro," le prometió mientras se ponía de pie y salían a la calle.

"No es necesario," Kurt le dijo, golpeando su hombro contra Sebastian y luchando contra el impulso de tomar su mano.

"Es muy necesario," Sebastian insistió, "No puedo creer lo que sucedió. Te prometo que no soy tan idiota todo el tiempo."

"Oh, estoy bastante seguro que frecuentemente lo eres," Kurt bromeo, satisfecho cuando vio una sonrisa como respuesta, "Pero en serio, está bien. Las cenas pueden ir mucho peor."

"Cuéntame sobre una," Sebastian lo empujo amigablemente, "Mi ego podría necesitarlo."

"Bueno," Kurt dijo con una sonrisa, siempre dispuesto a compartir los errores en las citas, "Hubo una vez que mi amiga Mercedes y Sam fueron a un carnaval juntos el verano pasado y Sam se subió a un juego 15 veces seguidas. Para cuando fueron a cenar estaba verde y termino vomitando todo."

"Ok, vomitar definitivamente le gana a la torpeza," Sebastian estuvo de acuerdo, "Pero sigue. Catalogare toda esta información para futuros propósitos de chantaje, para usarlo contra tus amigos. Para que lo sepas."

Kurt giro los ojos, aunque conociendo a Sebastian podía ser verdad. "No lo sé," Kurt dijo, y no pudo contenerse más y le tomo la mano a Sebastian, "Creo que quizás guardare mi propio material de chantaje."

Cuando Sebastian giro su palma ante el toque de Kurt, tomando su mano con la propia, Kurt recibió una nueva sonrisa. Estaba agradecido de la profunda sombra del estacionamiento eso lo prevenía de que Sebastian se diera cuenta del efecto que le estaba causando.

Terminaron de caminar hacia el auto en silencio, Kurt disfrutaba estar cerca, aunque no pudo evitar preguntarse si iba a terminar sabiendo claramente que era lo que había significado esta noche. También esperaba no haber sobreestimado las intenciones de Sebastian. Intento toda la noche no dejarse llevar en esperanzas sobre lo mucho que parecía esto una cita real, pero sabía, solo por la manera en que su estómago se hacía nudos ante el rose de los dedos de Sebastian, que era una causa perdida. Una vez que a Kurt Hummel empieza a gustarle alguien, es muy difícil alejar esos sentimientos.

"¿Quieres manejar a casa?" Sebastian pregunto, ofreciéndole las llaves a Kurt. Kurt no podía creer que estaba a punto de rechazar la oferta, pero la verdad era que no estaba seguro si tenía la concentración como para manejar, no con Sebastian a su lado (Sebastian con quien quizás haya tenido una cita), quien olía bien, se veía mejor y tenía todas las respuestas a las tumultuosas reflexiones de Kurt pero no le ofrecía ninguna de ellas.

"Tu deberías manejar," dijo calmadamente, "Yo, um, creo que el sake aun me tiene un poco mareado."

Sebastian lo miro como si supiera que era una excusa, pero al final no le dijo nada. "No aguantas nada," dijo en cambio, sonriendo mientras Kurt giraba los ojos y entraba al auto.

Las cosas estuvieron en calma entre ellos otra vez, y Kurt solo podía asumir que Sebastian estaba tan perdido en su mente sobre como las cosas se estaban empezando a sentir tan diferentes como lo estaba el. Aun así, estaba agradecido que cuando alcanzaron la autopista y Sebastian encendió a ciegas la radio, el auto se llenó de música pop y ahogo los pensamientos de Kurt y el incomodo silencio entre ellos. Bajó la música lo suficiente como para que no fuera ensordecedora y se recostó en su asiento, sorprendido solo cuando Sebastian lo alcanzo con su mano y rozo sus dedos con los de él, casi como si fuera una pregunta a lo que Kurt no sabía que. Antes de que pudiera girar, su palma en invitación o su cabeza para mirar su rostro iluminado por el compartimiento, Sebastian la retiro y se quedó mirando el parabrisas con una blanca expresión en su rostro.

Paso la siguiente hora del viaje mirando por ventana y pensando mucho, mayormente en que quería y que estaba dispuesto a arriesgar. Para cuando pasaron el cartel 'a 30 millas de Lima' sus pensamientos no estaban más claros, y por supuesto ese fue justo el momento en que la canción cambio y empezó la oh muy familiar melodía a sonar.

You think I'm pretty, without any makeup on.

Katy no alcanzo a llegar más allá de la siguiente línea (y no, el no cree que ella sea graciosa, pero está seguro que esto tiene que ser un chiste) antes de lanzarse adelante y cambiar la estación. Sebastian lo miro un poco divertido pero Kurt solo se encogió de hombros "No soy su fan."

Los ojos de Sebastian lo miraron un momento más antes de girarse a la carretera sin comentar. Kurt suspiro aliviado, lo cual no duro mucho cuando se dio cuenta que la estación a la cual la había cambiado estaba tocando otra canción muy familiar.

Pretty pretty please, don't you ever ever feel, like you're less than, less than perfect.

Maldito Blaine Anderson y su afición por los Top 40. Cuando cambio el dial otra vez, Sebastian esta vez no lo dejo pasar.

"¿Que pasa contigo? ¿Tampoco te gusta esa?"

"Algo así," Kurt murmuro luego gruño porque no - no puede estar pasando...

Life's too short to even care at all, oh, I'm losing my mind, losing my mind, losing control.

"Esto no está pasando," murmuro, cambiando el dial una vez más.

Bienvenidos a la Navidad en Julio aquí en 99.9 The Mix. Ahora les traemos, un clásico Baby It's Cold Outside

Kurt casi se atraganto, aunque si fue con una risa incrédula o un grito no estaba seguro, giro el dial hasta que solo hubo un ruido blanco antes de apagarla completamente.

"Okay, ahora tendrás que decirme," Sebastian insistió, "Quiero decir, entiendo que eres un chico Broadway por no es posible que odies tanto todas esas canciones, y esa última estaba prácticamente hecha para tu voz."

Kurt estuvo tentado de insistir en el hecho que odiaba todas esa canciones y que eso era todo (e ignorar el hecho de que Sebastian había admitido que pensaba en que canciones sonaban bien con su voz), pero Sebastian sonaba genuinamente curioso y además si es que había una mínima posibilidad que empezaran algo, a ir a citas o cosas así, pensó que se lo debía a Sebastian y también a el mismo ser honesto.

"Son canciones de Blaine," dijo con la voz ronca en la oscuridad del auto.

"¿Son qué?" Sebastian pregunto con una risa, como si estuviera seguro que escucho mal.

"Son canciones que Blaine me cantaba a mí, o que cantábamos juntos," Kurt aclaro, mirando la ventana mientras evadía la mirada que Sebastian seguramente estaba dándole. "Teenage Dream es la canción que canto cuando nos conocimos, Perfect era la canción que nos cantábamos en el auto, y Cough Syrup era algo que estaba probando para las Regionales. Me la canto para nuestro aniversario."

"¿Incluso la canción de navidad?" Sebastian pregunto en voz baja, como si ya supiera la respuesta.

"Nosotros, um, la cantamos en Dalton en primer año antes que empezáramos a salir. Blaine estaba practicando para un concierto de navidad en King's Island."

"¿Sabes que esos conciertos fueron cancelados hace una década atrás?" Sebastian pregunto.

"Si," Kurt murmuro, "Lo sé."

Hubo silencio por unos segundos, y Kurt se preguntó qué era lo que Sebastian estaba pensando. Se preguntó si sus pensamientos era tan confusos y dolorosos como los propios.

"No puedes desprenderte de ese chico ¿cierto?" Sebastian dijo eventualmente en lo que se suponía que era un tono juguetón pero fallo. Sonaba como en disculpa y quizás un poco triste. "Al final todo sigue terminando en él."

Kurt no sabía que decir a eso, porque mientras no estaba seguro si era totalmente cierto, no podía encontrar las palabras para explicarlo. ¿Cómo reduces una relación que ha durado más de un año en pocas frases? ¿Cómo le dices a alguien que por supuesto que esa persona va a estar siempre en ti, pero no significa que estés estancado en ella, que no significa que no estás dispuesto a pasar por esas marcas e imprimir unas nuevas? Y ¿cómo?, especialmente, ¿Cómo le dices todo eso cuando hace solo dos días te diste cuenta que podías llegar a querer a alguien más?

Sebastian pareció no saber que más decir tampoco, y Kurt cayó en un silencio melancólico que coincidía con el que estaba a su lado. Pensó en Blaine, y en todos esos momentos entre ellos que venían con una banda sonora. Pensó en Sebastian, quien podía ser o no con quien acababa de tener una cita, y con quien apenas tenía historia como para hacer una lista de canciones, aunque hubiera deseado que ese mensaje hubiera llegado más temprano, antes de ir y envolver su corazón en esto.

Era algo que considerar, ¿cierto? El estar con Sebastian sería tan distinto a estar con Blaine. Pero aun no está seguro si Sebastian quiere estar con él, si está buscando a alguien con quien salir, alguien con quien follar o alguien con quien estar (o las tres). Y aunque al principio el tampoco tenía claro que era lo que quería Blaine, el no tenía la preocupación adicional de que Blaine no quería una relación a largo plazo.

Blaine siempre ha sido de la idea de un novio, incluso si no tenía claro que Kurt estaba postulando para ese papel. Sebastian por otro lado ha dejado claro que él es de 'amar y dejar' si traduces amor como 'una rapidita en el baño'. Todo el asunto por el cual llegaron a este punto en el verano es precisamente porque Sebastian no tiene novios, tanto así que decidió pagarle a Kurt 10.000 para pretender ser uno (y dios, aun ni siquiera ha pensado en lo del dinero. Esa era totalmente un nuevo problema que añadir el cual no quiere empezar a analizar) en vez de salir con alguien de verdad.

Todo se redujo, mientras giraban a su calle y empezaban a reducir velocidad hacia la entrada, es que tenía que decidir cuan metido estaba en esto, y enterarse que tan lejos Sebastian quería llegar. Y asumiendo que Sebastian quería ir con todo, ¿Kurt estaría dispuesto a seguirlo?

Sebastian apago el motor una vez que llegaron y miro el parabrisas en silencio. Mientras Kurt observaba cerro los ojos muy fuerte y se mordió el labio por un momento antes de girarse a mirar a Kurt con una expresión casi nostálgica, como si ya estuviera anticipando la perdida de algo que aun ni siquiera tiene, y en ese momento Kurt lo supo. Kurt esta en esto, sabia idea o no, y ahora solo puede ver este baile sin importar a donde lo lleve.

Pensó en que Sebastian podía decirle algo, pero en vez de eso solo le dio una sonrisa tensa y salió del auto. Antes que Kurt pudiera entender por que tuvo que salir del auto (nunca había hecho más que echar a Kurt del auto juguetonamente cuando había llegado a casa) Sebastian estaba al lado de Kurt, le abrió la puerta y lo ayudo a salir. Kurt salió un poco aturdido, preguntándose si quizás se perdió la parte donde un doble vino por la tarde a reemplazar al sarcástico, y poco caballero Sebastian por alguien quien está actuando mucho más como si acabara de tener una cita con Kurt.

Sebastian mantuvo su mano incluso cuando ya estaba de pie, cerrando la puerta detrás de él y luego camino con el hacia el porche. El corazón de Kurt se aceleró de nuevo y solo esperaba que Sebastian no pudiera oír el golpeteo en el silencio alrededor. Cuando alcanzaron la puerta del frente Sebastian soltó su mano, metiéndolas dentro de su bolsillo en este nuevo gesto familiar.

"Así que, um, lo siento de nuevo. Por este lio en que te metí esta noche."

Kurt sacudió la cabeza rápidamente, levantado su mano para apretar el brazo de Sebastian gentilmente hasta que se encontró con su mirada. "No te preocupes. Lo pase muy bien."

Sebastian lo miro como si tratara de averiguar la verdad en esa frase, pero debió haber visto honestidad en el rostro de Kurt porque su expresión se suavizo otra vez y sonrió realmente. "¿Si?" pregunto, y Kurt pudo oír la necesidad por un poco más de seguridad.

"Si," Kurt le confirmo. Respiro profundamente ahora, considerando ese hermoso chico ante el quien parece un poco vulnerable y un poco vacilante pero que no deja caer su armadura alrededor de él. Es un gran cambio al Sebastian en la cafetería el primer día, y a propósito de eso - el hecho de que Sebastian no se esté escondiendo bajo una postura y una sarcástica expresión esta noche - hacia a Kurt querer tomar la oportunidad. Incluso si se ríe de él, necesita preguntar, necesita saber qué es esto - y quizás admitir que es lo que quiere que sea.

"Bas," empezó, sintió un tirón en el corazón ante la reacción que tuvo, los ojos de Sebastian se ampliaron brevemente mientras aguantaba respirar. Kurt estaba a punto de decir más, de decir, ¿Es esto una cita?' o '¿Quieres salir de nuevo?' o algo, pero la luz del porche empezó a parpadear y corto el hilo de sus pensamientos. El tiempo, por lo menos para su padre, se acabó.

Sebastian pareció entender el significado de la luz parpadeante también (Kurt se preguntó cuántas veces Sebastian debió haber sido perseguido en las noches por padres protegiendo las virtudes de sus hijos). Sonrió con tristeza a Kurt y se encogió de hombros en un gesto que decía '¿Que podrías hacer?', antes de caminar hacia atrás hacia las sombras del césped.

"Nos vemos, bebe," le grito mientras se paseaba por su auto, y Kurt pensó que todo había terminado por la mirada que le estaba dando Sebastian. Miraba a Kurt como si tratara de recordar que él era algo que jamás podría tener. Y Kurt, bueno. No quería que Sebastian pensara eso.

Salto de la escalinata sin pensarlo mucho, corriendo por el césped hasta alcanzar el brazo de Sebastian, girándolo y deteniéndolo de seguir. Vio el gesto de sorpresa en el rostro de Sebastian brevemente antes de inclinarse y presionar un rápido beso en la esquina de la boca de Sebastian. No fue nada más que un rose de labios, pero Sebastian se sentía cálido y suave y justo contra él e incluso aunque fue un pequeño contacto dejo su boca con un hormigueo agradable y una calidez de felicidad en su pecho.

"Olvidaste el beso de buenas noches," le susurro, sonriendo a la atónita expresión de Sebastian incluso cuando había empezado a caminar de vuelta al porche.

"Oh," Sebastian dijo tontamente, levantando una mano hacia su boca presionando la sensación fantasma de los labios de Kurt antes de darse cuanta y volver a colocar la mano en su bolsillo. Hizo a Kurt reír y Sebastian agacho un poco la cabeza avergonzado y le hizo un gesto grotesco, haciendo que Kurt se ría aún más fuerte.

"Llámame mañana," Kurt le dijo, exigiéndole en broma.

Sebastian giro los ojos ante el tono, pero también estaba sonriendo. "Si bebe, puedo hacer eso."

Se quedaron mirando por unos segundos, con sonrisas ridículas en sus rostros, antes que la luz del porche resplandeciera de nuevo un poco más salvajemente y rompiera el momento.

"Mañana entonces," Sebastian dijo firmemente como una promesa.

"Mañana," Kurt estuvo de acuerdo y con un último saludo volvió al porche antes que su padre queme un fusible o algo así.

Cuando Kurt se las arregló para apartar los ojos y abrir la puerta realmente esta vez, el sonido del motor ronroneando suavemente detrás del mientras Sebastian se alejaba en la noche, le hizo pensar en todos los nuevos descubrimientos de esta noche, Sebastian llevándolo a la entrada de su casa antes de irse podía ser el hecho más revelador de todos.


Kurt despertó la siguiente mañana con una nueva notificación en su teléfono. Sonrió en anticipación, pensando en Sebastian, pero no era él. Era por un diferente chico Smythe, un nuevo número guardado en su teléfono aquella noche cuando salieron al bar gay. Era simple, corto y claramente de Julián.

Para Kurt (9:32): Hola cariño, ¿Tienes ganas de una fiesta en la piscina?


Nota de la traductora: La cancion que bailan es When I Fall in Love de Nat King Cole.