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NoodleBones: Booth tiene 9 años
3º La familia de ella
Las vacaciones de verano se aproximaban, y Booth y yo comenzamos a hacer planes, imaginando tardes enteras jugando. Antes de conocer a Booth no me agradaban mucho las vacaciones, eso significaba que no tendría que ir más al colegio, y me gustaba ir. Pero con un compañero para jugar, los días malos eran sustituidos por una lista infinita de cosas que hacer.
En el verano inventamos un juego policial. Booth había visto una película, de un policía y su perro. No paraba de hablar sobre esa película. Al principio me molestó, era algo de chicos, pero cuando el comenzó a contarme como el policía usaba la cabeza para descubrir quién era el malo, me interesó. Andábamos por la plaza, fingiendo que estábamos encubiertos, y contándonos quién creíamos que tenía cara de malo. Hubo un día en el que cogimos a Joe, un chico de mi calle, robando los juguetes de Lucy.
Mi padre también tenía vacaciones. Él daba clases de ciencias en la escuela. Pero con él en casa, era más difícil salir a todas horas. Me gustaba pasar tiempo con él, siempre tenía algo divertido que mostrarme. Pero aún así, cuando solo cantábamos una canción o jugábamos, era divertido. Creo que mi padre era mi único amigo, antes de Booth. Cuando él tuvo sus vacaciones, no entendió porque yo no pasaba tanto tiempo con él.
-¿Tempe? Baja, tu madre ha hecho tarta
Saqué mi cabeza por la ventana del lab, viendo a mi padre abajo
-¡Venga, Tempe!, ¿tarta?-dijo él sonriendo. Sabía que la forma más fácil de conquistarme era con comida
Miré a Booth, que estaba a mi lado.
-¿Estás con alguien ahí arriba?-preguntó mi padre frunciendo el ceño
No le había contado nada a mis padres sobre Booth, no se por qué. A Russ no le gustaba mucho Booth, probablemente creía que a ellos tampoco les iba a gustar. Tal vez mi miedo fuese que ellos me prohibiesen jugar con él.
Empecé a bajar la cuerda del lab, Booth iba detrás de mi más lento. Russ se había ido a dormir a cada de su amigo, Josh, volvería al día siguiente.
-Te conozco, eres el amigo de Russ-dijo mi padre cuando bajamos
-No, él tan solo está en la clase de Russ-dije yo, sonando un poco impaciente. Booth no era el amigo de Russ, era mi amigo. Lo arrastre por el pulso hasta la cocina.
Él no estaba cómodo
-No sabía que habías traído un amigo para jugar-dijo mi madre poniendo los platos en la mesa
Ella se quedó mirando a Booth, y él sintió que debía decir algo.
-Soy Seeley Booth, vivo aquí cerca
-¿Booth?, ¿Como Hank Booth?-preguntó mi padre, entrando en la cocina y sentándose
-Es mi abuelo-respondió Booth
Era la primera vez que oía a Booth hablar de su familia, y solo me di cuenta en aquel momento. Sabía que el tenía un hermano, pero nunca le había oído hablar sobre su madre o su padre.
-Si, me acuerdo de él, un hombre bueno. Me ayudó cuando mi coche se estropeó cuando volvía a casa
Booth no supo que responder, se quedó en silencio. Corté un trozo de tarta para mi y puse uno en su plato.
-¿De qué te ríes, Matt?
Levanté la mirada a mi padre, que nos encaraba.
-Tempe nunca trajo amigos a casa antes. ¿Por eso huías de mi, verdad?
Miré mi plato, sin responder. Huyendo no sería la mejor forma de poner las cosas en orden, pero...
-Tempe, esta bien hacer amigos. Estoy feliz por que hayas descubierto eso
Me esforcé en pasar más tiempo con mi padre los siguientes días, pero el siempre me preguntaba como estaba Booth, entonces me di cuenta de que tenía razón, era genial hacer amigos.
Días más tarde, Russ me recordó que los hermanos también pueden ser amigos. La mayor parte del tiempo me caía bien Russ, pero él era más viejo e impulsivo, era un chico mayor. Algunas veces discutíamos. Hubo una noche en la que estaba volviendo a mi habitación cuando me choqué con él en el pasillo.
-¿Todavía sales con aquel chico, Tempe?
Mi padre debería haberle dicho algo. Imaginé que iba a quejarse de Booth nuevamente, pero estaba lista para defenderlo.
-¿Te gusta, verdad?-continuó él interrumpiendo mis planes de discusión
-Él es mi primer amigo-dije después de un tiempo
Russ me miró a los ojos, me conocía muy bien. Él sabía que yo era inteligente y sensata, pero que también sabía que podía ser solitaria y quieta en aquella época.
-Perdón, hermanita. No hablaré más de él
-No lo comentes en la escuela, ¿vale?
Russ aceptó. Entendía que en la escuela sería muy raro que un chico de cuarto jugase con una chica de segundo. Mi hermano me recordaba eso varias veces, diciendo que había un código: en la escuela, tú te quedas con tus cosas y yo con las mías, y estaremos bien.
Volví a mi cuarto, pensando qué haríamos al día siguiente. Booth había hablado sobre jugar al hockey, estaba muy emocionado. Sin darme cuenta, ya había sido influenciada por aquella emoción y me imaginé jugando, antes de recostar mi cabeza sobre la almohada y dormir instantáneamente.
