Gracias a todos los reviews, y por los que habéis oído la canción de Taylor Swift - Mary's Song, os diré que eso es como el resumen de la historia, es prácticamente la historia en si, y los que no la habéis oído, os lo recomiendo ahora mismo, y con traducción :) Bueno, muchas gracias a todos, pero sobre todo a Poly-Chan, la autora de este fic, que recordad que es una traducción ^^
5º Paciencia y confianza
Papá me había inscrito en un programa escolar de ciencias, y por eso, cuando entré en tercero, empecé a pasar algunas tardes en el programa infantil de un instituto científico. Iría hasta el laboratorio de ellos y junto a un grupo de niños haríamos experimentos acompañados de un instructor. Me encantaba ir allí, siempre aprendía algo, pero como en cualquier otro lugar, no hacía amistad ni hablaba con otros niños y había un chico que me irritaba.
Él era muy inteligente, pero también era muy nervioso y siempre acababa peleándose con alguien.
-¡Jack! A mi lado, aléjate de Anthony-oíamos al menos una vez por tarde
Hubo un día en el que él estaba a mi lado en uno de los experimentos, me dijo que los instructores mentían y nos enseñaban las cosas mal. Yo lo paré, diciendo que quería prestar atención a la clase, él me enseñó la lengua. Después, una chica con la que nunca había hablado antes me dijo que no debía irritarme con Jack, porque él se lo contaba a su padre. No le hice mucho caso.
Aquel mismo día algo muy raro pasó, Booth había encontrado un trozo de madera largo y leve en el patio de su casa, y tuvo la idea de hacernos un carrito con ruedas.
Nunca había hecho o visto alguno, él me explicó como era. Entonces me acordé que mi padre tenía pintura en el garaje, imaginé que nos podríamos divertir pintando la madera antes de cortarla.
Estábamos pintando la madera, que estaba recostada contra mi cerca, hacía un rato. Comencé a hacer una graduación lineal de colores, pero Booth tiraba la pintura a todos los lados, invadiendo mi espacio en la tabla. Cuando me enfadé, él comenzó a dibujar monstruos espaciales, diciendo que me iban a comer el cerebro. Habíamos cubierto la mitad de la superficie y estábamos discutiendo la historia de los monstruos espaciales cuando oí la voz enfadada de mi padre.
-¡Temperance!, ¿qué estás haciendo?
Lentamente me giré. Era difícil ver a papá enfadado, pero cuando lo estaba era por un motivo razonable y lógico.
-¿Pintando?-pregunté incierta
-¿Esas son mis pinturas? ¿Cuántas veces te he dicho que no las toques?
Miré al suelo, avergonzada, me di cuenta de que había pintura escurriendo por el césped, y también sobre mis tenis. Entonces vi un movimiento y oí la voz de Booth.
-¡No le hagas daño!-dijo él poniéndose frente a mí
Mi padre lo miró asustado. Booth parecía realmente enfadado, su mano estaba cerrada con fuerza, temblando ligeramente. Entonces la expresión de mi padre se suavizó, como si él se hubiese dado cuenta de algo. Se puso a su altura, bajo su tono de voz y le dijo.
-Yo nunca haría eso, Seeley-dijo poniendo las manos en sus hombros. Booth todavía temblaba
Entonces, lentamente mi padre lo abrazó, y yo me quedé allí, sin entender nada.
Más tarde, cuando le pregunté a Booth sobre aquello, me ignoro. Y cuando le pregunté a mi padre, me dijo que se lo preguntara a Booth. Me quedé con aquello en mi cabeza durante mucho tiempo, pero tardé en entender toda la situación.
Un domingo, mientras que ayudaba a mi madre a hacer una tarta, le conté que estaba preocupada por Booth, y lo cuanto que deseaba que me contara que estaba pasando.
-Querida, no siempre podrás forzar a alguien a que se abra a ti
-Él es mi amigo, mamá. Aún así siendo un chico, es divertido, nosotros hablamos sobre todo
-Lo sé, Tempe, pero algunas cosas son difíciles de decir, y por más que él confíe en ti, él puede creer que es demasiado temprano para decir ciertas cosas
-Yo le cuento todo, mamá-dije recordando algunas cosas que ni mi madre sabía, como el vaso de vidrio que le rompí mientras hacía un experimento
-Tienes que tener paciencia, querida. Él confía en ti. Cuando esté listo, te contará lo que le está molestando
Yo todavía creía que ser directa y persistente era más eficaz, pero confiaba en mi madre y decidí seguir su consejo. Estando en tercero, Booth y Russ estaban en quinto. En nuestra visión infantil, pasara quinto era como un ritual donde ya eras más mayor. Los niños que estaban en cuarto todavía corrían por el patio, mientras que los más mayores preferían quedarse andando en grupos, como si fuesen superiores a los mayores.
Yo todavía era la chica rara de tercero, y no tenía amigos. A veces encontraba a Jared y él me saludaba, pero no jugábamos juntos. A él le gustaba escalar lugares prohibidos y meterse en problemas mientras que huía de la inspectora, no era muy objetivo hacer eso. Me gustaba ir a clases, me sentaba en frente y prestaba atención a todo lo que decía la profesora, queriendo saber lo máximo que pudiese. Pero la hora del recreo era un tormento, y cuando veía a Booth y Russ hablar con otros chicos y divertirse, sentía la necesidad de parecerme un poco más a ellos.
En un recreo descubrí un poco más sobre el asunto del que Booth no quería discutir conmigo. Estaba sentada contra la pared, observando a la hormigas. Oí voces exaltadas, aquello era algo común, siempre habían niños discutiendo, eso parecía hacer el recreo más divertido. Pero lo que me llamó la atención fue la mención de un nombre.
-¿Qué pasa, Seeley? ¿Le vas a llorar a mamá? ¡Ah no, me olvidé! ¡Si no tienes!
Levanté la mirada y vi un a un chico lleno de pecas. Él estaba con un amigo, y Booth estaba frente a los dos. Sabía quién era el chico, era un amigo de Russ. A Tommy le gustaba pegar a chicos menores, pero principalmente provocar a otros, no entendía por qué Russ andaba con él.
-Está claro que no tienes padres, ¿quién va a querer a un perdedor como tú?
Esta vez, Booth no se aguantó y se tiró encima de Tommy. Rápidamente me levanté. Aquello era exactamente lo que quería Tommy, y sabía que Lucas, su amigo, iría a coger a Booth para que Tommy le pegase. Ya los había visto hacer eso antes. Me aproximé cuando Booth cogió a Tommy por la camiseta.
-No seas tonto-dije deteniendo su brazo
Oí a Tommy reírse.
-Recibiendo órdenes de la chica rara. ¿Estás mal, verdad Seeley?
Todo lo que pasó ocurrió muy rápido. Booth se lanzó a pegar a Tommy y yo me aproximé para cogerlo, pero Lucas bajó el puño intentando pegar a Booth, pero yo me lo gané.
Tommy cayó al suelo. Yo caí. Lucas se preparó para otro puñetazo.
Booth se dio cuenta de lo que había pasado. Él le había dado a Tommy, y Lucas en mí. Se dio la vuelta y le golpeó la pierna, haciendo que Lucas se doblara de dolor. Con los dos chicos en el suelo, se aproximó a mi.
-¿Estás bien?
Lucas me había dado en las costillas y me estaba doliendo, pero no parecía ser nada grave. Acepté su ayuda y me levante.
A esa altura, ya había un grupo rodeándonos. No tardaría en venir la inspectora. Booth puso su mano en mi espalda, empujándome suavemente a fuera de la multitud. Antes de salir, oí la voz de Tommy decir:
-Cuídate, Seeley. Tú y tu novia rara
-Lo siento, Booth-dije después de alejarnos de la multitud
-¿Por qué?
-Por romper el código
-¿De qué me hablas?
-Russ me contó sobre el código...tengo que fingir que no lo conozco en la escuela o cuando está con amigos, para que no se metan con él
-¿Te dijo eso?-Booth parecía no creerselo-Mira, no hay problema. Es decir, me has salvado, el puñetazo que te has llevado de Lucas era para mi
-No quería que te metieras en problemas. Lo malo es que Tommy estará detrás tuya ahora.
-Se mereció el puñetazo que le di-respondió Booth sentado
Iba a preguntarle sobre lo que Tommy le había dicho, pero recordé el consejo de mi madre, debía ser paciente, entonces me senté a su lado y me quedé en silencio. Después de algún tiempo, él simplemente empezó a hablar.
-Me siento mal por algo-hizo una pausa. Jugaba con la cremallera de su abrigo de forma distraída-el día que mi padre se fue no estaba triste. ¿Soy una mala persona por eso?
No me miraba, pero sabía que debía responder a su pregunta.
-No creo que seas una mala persona. ¿Por qué no estabas triste?
-Él me pegaba-dijo Booth bajito, tuve que acercarme a él para oírlo-Sé que los padres hacen eso cuando los niños se portan mal, pero él lo hacía mucho. Siempre estaba nervioso, me asustaba mucho
Aquella era la respuesta que tanto buscaba y que explicaba su comportamiento en las últimas semanas. Pero no estaba tan feliz de saberlo, como creí que iba a estarlo. Estaba triste por mi amigo. Todavía no sabía como consolar a una persona, pero estuve observando a mi madre y recordé una cosa que hacía. Cuidadosamente, puse mi mano en su hombro.
-No eres una mala persona, Booth
Finalmente me miró, a pesar de que sus ojos estaban llorosos, había una tímida sonrisa en sus labios.
-Gracias, Bones
