Muchísimas gracias a todos por los comentarios, aquí otro capítulo


6ºAventuras sobre ruedas

And our daddies used to joke about the two of us
Growing up and falling in love and our mamas smiled
And rolled their eyes and said oh my my my

La confesión de Booth había hecho que algunas cosas tuviesen sentido, como el día en el que mi padre se enfadó conmigo por lo de la pintura. Booth pensó que él me iba a pegar, pero papá nunca nos pegaba. Tan solo su mirar o su tono de voz cuando él estaba enfadado hacia que yo y Russ temblásemos y deseásemos ser invisibles.

Estuve triste por mi amigo, pero imaginé que las cosas ahora estaban mejor que antes. Su abuelo parecía ser divertido y si su padre no lo era, tal vez Booth estuviese mejor sin él.

El fin de semana sería mi octavo cumpleaños y mi madre me preguntó si quería una fiesta. Yo no quería, sería como los años anteriores, lo hijos de los amigos de mi padre corriendo y armando follón, Russ con sus amigos haciendo travesuras y yo sin poder escapar de un evento social extremadamente aburrido.

Solo descansé después de que mis padres me prometieran que no habría fiesta.

-Esta bien, haremos una inocente barbacoa-dijo mi padre guiñando un ojo

-¿Puedo llamar a Josh?-preguntó Russ

-El cumpleaños es de tu hermana, Russ. Ella decide quién debe venir-dijo mi madre. Russ me hizo una careta.

Sabía que si le decía que no, Russ me iba a joder hasta el final de semana.

-Vale, podemos llamar a Josh

-¿Vas a llamar a Seeley?

-Si. Y también a Jared

Mis padres intercambiaron miradas. Para mi Jared todavía era un bebé, pero después de salvarlo de la idea del vinagre de Booth, hasta nos caíamos bien. Al menos él se esforzaba en no irritarme.

-Voy a llamar a Hank, a lo mejor también viene-dijo mi padre sonriendo

Por primera vez en mi vida me gustó mi cumpleaños. Sin adultos molestos que no conocía pero tenía que saludar, sin los comentarios de como había crecido, sin los achuchones y sin los amigos de Russ incordiándome.

Hank trajo a Jared y a Booth. Me dio un conjunto de accesorios para mi muñeca, pero Booth me llevó al patio más tarde y me dio un paquete enrollado en un saco de pan.

-Es mi regalo para ti

-Pero tu abuelo...

-Aquel lo compró él. Este lo compré yo con mi dinero

Estaba curiosa, empecé a romper el papel. Vi un paquete oscuro dentro. Había una revista. Era una revista infantil de ciencias, con un juguete de edición, una miniatura de una dinosaurio para montar.

-Te parecen divertidas esas cosas, pensé que te gustaría

-Me encanta, Booth. Gracias

Hasta que mi padre nos llamó para comer, nos quedamos intentando montar el mini-esqueleto. Organicé todas la piezas por tamaño y cogí la mayor de ella. Booth cogió la instrucciones para leer y cuando terminó se giró hacia mi, ya había montando 5 piezas.

Estábamos sentados sobre el césped del patio, mi padre y el abuelo de Booth estaban hablando cerca de la barbacoa. Pensaban que no podíamos oírlos, pues mi padre dijo:

-Míralos, se caen tan bien. Imagina si siguen así, crecen y se enamoran

No vi ninguna lógica a aquello, pero la historia de enamorarme no me importaba mucho. Vi cuando mi madre puso sus ojos en blanco, del mismo mismo modo que cuando mi padre decía tonterías. Booth parecía no estar prestando atención. Me extendió otra pieza. Levante nuevamente los ojos, el abuelo de Booth me miraba con una sonrisa. Volví a prestar atención a las piezas.

Después de cenar; Russ, Josh y Jared se interesaron por mi esqueleto y los cinco los terminamos de montar juntos, Después de que papá sacara una foto de los cinco cogiendo el esqueleto, Russ sugirió que jugásemos a los videojuegos. Todos fueron, yo me quedé atrás, no me interesaba la idea, mi esqueleto era mucho más divertido. Estaba andando por el patio sin rumbo cuando vi algo raro, me aproximé.

Esta vez di un salto de alegría y corrí hasta la sala.

-¡Booth! ¡Encontré un conejo muerto!

Él me miró como si algo estuviese mal

-¡Por Dios, Bones!

.Pensé en abrirlo mañana temprano, ¿qué te parece? ¡Va a ser divertido!

Aparentemente, él estaba esperando su turno de jugar al videojuego, ninguno de los otros chicos nos prestaron atención. Él continuó mirándome y mi sonrisa comenzó a desaparecer.

-Puede que sea divertido pero mañana no puede ser

-¿Por qué?

-Mañana es misa

-¿Vas a la iglesia?

-¿Tú no vas?

-Mis padres no son católicos

-Mi abuelo si lo es, y yo también, tendrás que abrir ese conejo sola

-Puedo esperar hasta la tarde, así lo podemos abrir juntos

-No te lo tomes a mal, Bones. Eres una amiga divertida, pero tienes unos gustos raros. No me gusta mucho abrir cosas muertas.

Probablemente él pensó que me iba a irritar, por la forma en como se puso, pero lo entendí. Teníamos gustos diferentes, pero eso no iba a impedir que jugásemos juntos.

-Ok, entonces mañana abro el conejo...y por la tarde podemos andar con el carrito. ¿Te parece bien?

Su sonrisa se abrió instantáneamente. Después del incidente de la pintura, papá nos había ayudado a hacer el carrito, pero todavía no lo habíamos estrenado.

Al día siguiente, yo y Booth usamos la misma bajada que habíamos usado con las bicicletas, era perfecta. Mi vecino Joe estaba sentado, observándonos, después de preguntar un millón de veces y no obtener respuesta. Él tenía unos cinco años y le gustaba seguir a niños, haciéndoles preguntas cada diez segundos.

Pusimos el carrito en la cima y empezamos a bajar. La primera sensación que tuve fue tremenda. Percibí que el viento en mi cara y la velocidad traían sensaciones increíblemente buenas. Empecé a reír.

-¡Bones, el hueco!

Había algunos huecos en el asfalto y nuestro carrito estaba aproximándose peligrosamente a uno de ellos. Puse mis pies en las ruedas delanteras, tirándome hacia la derecha como Booth me enseñó. Habíamos conseguido cambiar la dirección, pero habíamos girado mucho y estábamos cerca de la acera. Antes de que pudiese cambiar de dirección, Booth giró su cuerpo a la derecha nuevamente.

La ruedas de delante golpearon la acera, pero en vez de hacer que el carrito parase, sentí este girar. Por algunos segundos volamos por el aire, entonces sentí el impacto con el suelo. Mis manos ardían. Permanecí tirada en el asfalto por algún tiempo examinándome. Tenía moretones en la barbilla, en las mano y en la rodillas. Entonces tiré de mi pierna que estaba debajo del carrito. Miré a mi lado, Booth estaba caído, tirado sobre sus brazos.

-¡Tempe!-antes de que terminase de levantarme, Russ estaba a mi lado. Vi a Joe detrás de él, probablemente lo había llamado

-Estoy bien-solo me había hecho daño en las manos y cortado un poco la barbilla, probablemente a mi madre no le harían mucha gracia los agujeros de mi pantalón.

Después de certificar que estaba bien, Russ corrió hacia Booth. No lo había oído quejarse, y no me preocupé hasta que oí un ''¡Mierda, Seeley!'' de parte de mi hermano. Cuando me aproximé, Booth estaba sosteniendo su brazo derecho, con una expresión de angustia. Sabía que estaba intentando no llorar. Viendo la extraña forma de su brazo, tenía la certeza de que estaba roto.

-Russ, llama a papá, rápido

No necesité pedirlo dos veces.

-¿Estás bien, Bones?-viendo su estado, poco me importaba si yo estaba bien, pero aún siendo un niño, Booth siempre fue un caballero

Mi padre finalmente llegó y llevó a Booth a nuestra casa. No hizo ninguna pregunta, apenas miró al carrito tirado al suelo y mis manos amoratadas. Pidió a Russ que avisara al abuelo de Booth y que le explicase lo que había pasado, mientras que ponía a Booth en el coche. Entré y me senté atrás, mi padre no dijo nada. Durante el viaje hasta el hospital, Booth soltó un par gemidos, mi padre le decía que ya estábamos cerca, con el mismo tono suave que usaba conmigo cuando estaba con fiebre.

Cuando llegamos a urgencias, una de las enfermeras se llevó a Booth a hacer unos rayos-x, después insistió en curarme. Le decía que estaba bien y que quería ver a mi amigo, pero ella no se dio por vencida hasta limpiar mis cortes y moretones. Cuando por fin se dio por satisfecha, me llevó hasta el consultorio. Booth estaba sentado con un yeso en el brazo y con mi padre a su lado. Su abuelo estaba hablando con el médico.

Cuando me vio, se le dibujo una sonrisa en la cara. Yo también le sonreí. Aquello quería decir que estaba bien. Cerca de donde el médico estaba había un cuadro iluminado con la radiografía, me aproximé y lo miré. Nunca había visto una de verdad.

-Te lo has roto dos veces, Booth-dije yo emocionada

-Si, Bones. Eso es muy divertido-dijo con sarcasmo. Los adultos pararon para mirarme, vi a mi padre aguantándose la risa

No entendí que había de divertido, entonces continué

-Pero es divertido, Booth. Mira, se puede ver perfectamente

-¿Tenemos a una futura médica aquí?-preguntó el doctor sonriéndome

-No quiero ser médica...-dije yo todavía mirando los rayos-¿Cuál es el nombre de este hueso?

-Húmero

Más tarde, cuando llegué a casa, me dirigí hasta el escritorio de papá, estaba buscando un libro sobre huesos, músculos y órganos. Miré las páginas llenas de imágenes por algún tiempo, acabé encontrando el hueso que el médico me había dicho. Al día siguiente, cuando me encontré a Booth después de la escuela empecé a recitar los nombres de los huesos del brazo que había aprendido, él me miró con una careta divertida, impaciente por que acabara.

-Es muy divertido, Bones. ¡Ahora paremos de hablar! Tengo una nueva cinta de videojuegos, ¡y con tan solo una mano se que acabaré contigo!

Sonreí, cediendo. No era muy buena con los videojuegos, pero nunca iba a dejarlo ganar con tan solo su argumento. Todavía sonriendo, le seguí hacia dentro.


Dadme más reviews si queréis otro capítulo :)