Capitulo 21/a
Kurt sentía que caminaba bajo el agua.
Todo alrededor de él parecía más lento y silencioso, atrapado como estaba en su propia mente, con el corazón latiendo dolorosamente en su pecho mientras intentaba procesar como era que todo se había volcado la última media hora (¿En realidad solo ha pasado media hora?) Estaba consiente que Julian y Sebastian lo flanqueaban, dos manos cálidas en su espalda eran el único punto de contacto, lo que lo mantenían sobre la tierra cuando creía que quizás prefería flotar lejos.
Estaban hablando, pero no estaba seguro si era de él, así que no importaba que sus voces solo sonaran como estática sobre el ruido blanco de su cabeza. No estaba pensando demasiado como para existir, y todo lo que quería ahora era estar en su cama, atrapado en la oscuridad. Todo lo que quería era dormir, que este terrible día terminara, así podía seguir adelante para procesar, ordenar su mente y superarlo. Estaba agradecido de este atontamiento, era mejor que el dolor y la preocupación de los minutos anteriores.
"¿Kurt?"
Su nombre atravesó la niebla y Kurt se volvió hacia la voz, encontrando a Sebastian mirándolo con preocupación grabada en su rostro. Sintió la urgencia de aliviar esa preocupación, pero no tenia la energía para averiguar cómo. Así que solo lo miro.
"¿Kurt? ¿Vas a… quieres entrar?"
Sebastian hizo un gesto vago y Kurt siguió su mano con los ojos, para descubrir que estaban en el estacionamiento (no recordaba haber caminado, solo recordaba 'Quiero ir a casa'). El Mustang de Sebastian estaba estacionado frente a él, el motor estaba en marcha silenciosa y la puerta del pasajero estaba abierta.
"Oh," Kurt dijo, y su voz sonó lejana. Sebastian se mordió un labio y los dedos en su espalda se aferraron más ligeramente. "Me gustaría ir a casa ahora," Kurt dijo, tuvo la idea de decirlo ante la mirada de Sebastian, pero Sebastian no dijo nada, solo asintió hacia la puerta.
"Te llevare a casa," dijo y Kurt pensó que su voz sonaba dolida no sabía porque. No podía pensar, no ahora.
"Okay," Kurt estuvo de acuerdo y entro, se colocó el cinturón de seguridad automáticamente y recostó su cabeza contra el apoyacabezas, cerro sus ojos mientras una ola de cansancio caía sobre él. Oía a Sebastian decirle algo a alguien (¿Julian? ¿No había estado Julian con ellos hace unos minutos atrás?) y entonces Sebastian se deslizo por el asiento del conductor y cerró la puerta, con las manos aferradas fuertes contra el volante por un momento antes de suspirar y dar los cambios para la marcha, alejándose del club de campo. Los ojos de Kurt parpadearon y recostó su cabeza a un lado, observando las luces titilantes que se desenfocaban en el camino mientras Sebastian tomaba velocidad.
El viaje fue en silencio. Kurt podía sentir los ojos de Sebastian en él, alejándose del camino cada pocos minutos pero no podía encontrar la manera de responder la mirada, en vez de eso se enfocó en la oscuridad de la ventana, en los focos y la ocasional sombra que cruzaba su visión antes que todo se bloqueara. Sabía que había mucho que necesitaba decir, explicar. Demonios, Sebastian probablemente ni siquiera sabía que había sucedido aun, pero Kurt se sentía demasiado cansado.
No podía hacerlo ahora, no podía encontrar las palabras o la energía para explicar, para exponer su reciente herida abierta. Recordaba muy bien la rabia de Sebastian con Blaine, el filo que parece agudizarse cada vez que en sus interacciones Blaine aparece, y Kurt no era capaz de manejar más dolor esta noche. Así que solo evito la mirada de Sebastian y sus propios pensamientos y observo el oscuro camino.
Se dejo caer a la deriva en algún momento porque lo siguiente que supo era que había una gentil mano intentando despertarlo. Su frente estaba presionada contra el frio vidrio de la ventana del auto y cuando pestañeo para abrir sus ojos pudo ver su casa, oscura excepto por la luz de la entrada – una corona cálida a través de la noche. Finn debió recordarlo.
"Kurt."
Oh, claro.
Kurt giro su cabeza lentamente, su cuello se sentía rígido a causa de la posición en la que se había quedado dormido, y se encontró con Sebastian observándolo. La mano que lo había sacudido de la inconciencia seguía sobre su hombro, con el pulgar acariciando suavemente su clavícula sobre la fina tela de su camisa, pero los ojos de Sebastian eran cautelosos. El corazón de Kurt dolía ante el recelo en ellos, el regreso de esa distancia que hace poco habían roto. Quería ver de nuevo los ojos de Sebastian brillosos y felices, quería devolver el vertiginoso sentimiento que los había impregnado hace unas horas (se sentía como hace una eternidad) atrás. Se suponía que iban a volver a casa bajo distintas circunstancias.
Kurt abrió la puerta del auto.
Sebastian suspiro, dejo caer su mano y se aferró al volante otra vez como si fuera un salvavidas en una tormenta. Kurt pensó que quizás aquí era donde Sebastian lo dejaría, con un 'buenas noches' y con unos segundos de tiempo para que Kurt empiece a caminar hacia la puerta antes de alejarse a través de la noche. En vez de eso, después de unos tensos momentos, la mano de Sebastian cayó desde el volante y soltó su cinturón de seguridad para abrir su puerta. Kurt salió del auto, temblando un poco en la noche incluso aunque no hacía mucho frio, y luego Sebastian estaba a su lado con brazo alrededor de sus hombros, dirigiéndolo hacia la casa.
Se enrosco en el calor de Sebastian, su cuerpo se inclinó un poco más cerca automáticamente, y por un momento de paz en su mente intentando no pensar, intentando no sentir, todo desapareció y todo pareció más claro. Entonces entraron a la casa y Kurt vio las fotos familiares que aun bordeaban la entrada, vio el rostro de Blaine sonriéndole desde la mesa en una foto tomada el fin de semana del día de los caídos, y se preguntó '¿Ya estaba harto de mi para ese entonces?' y '¿Cuánto tiempo demorara en hartarse Sebastian también de él?'
La casa estaba en silencio, y Kurt pensó en donde Finn y Puck podrian estar. No estaba seguro de que hora era pero tenía claro que era muy temprano como para que los chicos estuvieran durmiendo en la habitación de Finn. Pensó en llamarlos, pero al final decidio que no sentía ganas de hablar o explicar.
Sebastian se detuvo en la puerta, como si no estuviera seguro de si seguir a Kurt adentro, pero cuando Kurt no protesto su presencia dio un paso hacia la casa y cerró la puerta suavemente detrás de él. Kurt se sacó los zapatos por inercia, observando como Sebastian hacia lo mismo antes de quitarse su chaqueta, dejándola sobre la barandilla de la escalera quedando solo con su camiseta. Por un momento Kurt olvido todo sobre revelaciones y sufrimientos y dudas, cautivado por la manera en que los músculos de Sebastian se movían bajo la fina tela. El bronceado de la piel lucia incluso mejor contra el blanco de la tela, y Kurt permitió que su mente evocara imágenes de ambos desabrochando poco a poco los botones nacarados revelando más de esa piel, con sus labios presionados y su lengua y sus dedos sobre el hasta que Sebastian se desmorone a causa de él. Pero entonces Sebastian lo dirigió en las escaleras, y el pensamiento se escapó bajo otra oleada de agotamiento. De repente su cama era todo lo que quería.
Había una nota clavada en la puerta de su dormitorio, y Kurt estaba seguro que en cualquier otro momento estaría preparado para hablar con Finn sobre dejar hoyos en la madera pero ahora no estaba pensando claramente como para leerla. Sebastian la tiro y el movimiento dejo a Kurt contra su pecho. Por un momento Sebastian se congelo, como si esperara que Kurt se alejara, pero Kurt no quería. En vez de eso se giró para abrazarse a él aún más, aferrando sus dedos alrededor de los brazos de Sebastian y recostando la cabeza sobre su pecho. Estaba cansado, y Sebastian era cálido y sólido y real. El cuerpo de Sebastian se relajó bajo el toque de Kurt, aunque aún había una rigidez vacilante en su cuerpo. Aun así, el brazo alrededor de los hombros de Kurt lo mantuvo cerca mientras Sebastian leía la nota antes de abrir la habitación de Kurt.
"Finn va a pasar la noche en la casa de Puck," Sebastian dijo en voz baja, dirigiendo a Kurt hacia la oscuridad de su habitación sin encender la luz.
"Okay," Kurt susurro en respuesta, su voz era apagada y un poco áspera por la falta de uso. Realmente no le importaba donde estuviera Finn, no ahora.
Sebastian lo miro por un momento como si quisiera preguntarle algo, y Kurt se preparó para la avalancha de preguntas que sabía estaban dando vuelta por la mente de Sebastian. Y Sebastian merecía respuestas, sí que las merecía. Había sido increíblemente paciente al no haber preguntado antes, sobre todo teniendo en cuenta la conversación en la pista de baile y las casi promesas y declaraciones que habían hecho. Kurt quería darle respuestas también, quería tranquilizarlo y explicar, quería que Sebastian supiera que no porque estuviera herido significaba que lo que hubiera entre ellos hubiera cambiado, que eso no hacía a sus sentimientos menos potentes o menos reales. Pero ahora, en este instante no podía, ni tranquilizar ni explicar ni siquiera pedir por un indulto. Solo estaba cansado, y no quería pensar. No con el dolor tan fresco. Estaba seguro que cualquier cosa que dijera en este momento saldría mal de todas maneras.
No estaba seguro si Sebastian se dio cuenta de algo en su atónita mirada, o si no pudo encontrar las palabras, pero en cualquier caso no pregunto nada al final. Kurt casi se hundió en alivio y arrastro los pies hacia la cama en la oscuridad, queriendo nada más que mezclarse con las sabanas y olvidar todo por un rato. Quizás en la mañana las palabras sean más fáciles.
Sebastian lo observo girarse y Kurt creyó oírlo suspirar otra vez pero no podía estar seguro, no se giró para comprobarlo. Seguía esperando el momento en que Sebastian lo abandonara, considerando que Kurt ya estaba en casa y seguro y que podía lavarse las manos de todo este desastre. Aunque Sebastian lo sorprendió, realmente lo seguía sorprendiendo, porque seguía aquí. Incluso ahora que Kurt se recostaba contra la cabecera, Sebastian solo se movió hacia los cajones de Kurt, apareciendo con un par de pantalones de pijama gris y una camiseta blanca en sus manos. Kurt lo miro, de pie ahí entre las sombras con la ropa frente a él, ofreciéndosela. Kurt quiso llorar.
El asunto era, que siempre creyó que Blaine seria el que jamás lo abandonaría.
Incluso con la idea de estas vacaciones de verano, incluso con Blaine ignorando sus llamadas y mensajes, Kurt siempre asumió que Blaine siempre seria el que volvería. Tal vez era ingenuo, pero se aferraba al 'volveré por ti', incluso cuando no estaba seguro de seguir dispuesto a esperar. Mientras estaba en proceso de enamorarse de Sebastian, nunca se le ocurrió pensar que Blaine podría estarlo haciendo también, por alguien más. Quizás fue arrogante de su parte, pero era la verdad. Kurt siempre creyó que Blaine volvería.
Lo que dolía entonces, se dio cuenta en su mente mientras se ponía de pie de nuevo para comenzar a sacarse su cara chaqueta, era no solo perder a Blaine, sino perder esa creencia. Miro la línea de la espalda de Sebastian, frente a él como si estuviera mirando la pared opuesta, dándole a Kurt la privacidad mientras se desvestía y se colocaba el suave algodón, y se dio cuenta que no le dolía la idea de que Blaine no regresara. Le dolía la idea de que Blaine nunca tuvo la intención de hacerlo. Era su orgullo y su confianza y sus recuerdos los que habían sido dañados por todas las inoportunas palabras de Cooper, pero su corazón –milagrosamente- estaba relativamente intacto. Estaba seguro que todo eso tenía que ver con el chico que tenía al frente.
Nada cambiaba darse cuenta de eso, porque el dolor seguía aun ahí a pesar de las razones del porqué. Aun no se atrevía a dar un paso adelante y alcanzar la comodidad de los brazos de Sebastian, paralizado ante la idea de si Blaine – leal, confiable, Blaine 'te amare por siempre' Anderson- pudo olvidarse de todas sus buenas intenciones en nueve días, nada le prometía que Sebastian no fuera a hacer lo mismo. Amor (y ¿no es amor lo que está empezando a sentir otra vez?) se sentía una cosa mucho menos segura y estable ahora, y Kurt estaba desesperado por un momento de estabilidad. ¿Cómo puede pedir le eso a alguien a quien solo está aprendiendo a gustarle, aprendiendo a gustarle a alguien? ¿Cómo espera que Sebastian le dé algo?
Aun así, sus dedos picaban por alcanzarlo y asegurarse que todas las palabras dichas en la noche sigan siendo ciertas, besar y aferrarse a Sebastian hasta sentirse cálido de nuevo desde el interior, se detuvo. Necesita esta noche, necesita dormir y procesar, antes de pedir u ofrecer lo que no está seguro de poder dar. No sería justo para ninguno de ellos tomar la comodidad de Sebastian si resulta al final que Kurt está demasiado roto como para poder devolver esa comodidad. Sebastian merecía más que eso, y en estos momentos Kurt se sentía demasiado cansado como para dárselo.
Con un suspiro, Kurt se subió a la cama.
El ruido del movimiento de las sabanas fue la señal para Sebastian de que era seguro girarse. Comenzó a moverse hacia la cama, sus ojos escaneaban a Kurt como lo habían hecho toda la noche, revisando algún daño visible. Kurt creyó por un momento que Sebastian iba a arrastrarse a su lado y sintió el dolor del deseo, el deseo de ser abrazado y acunado y amado – incluso de manera abstracta- hasta que el dolor deje de ser tanto. Aunque Sebastian no lo hizo, en vez de eso se arrodillo cerca de la cabeza de Kurt y lo miro cautelosamente, luchando contra las emociones, pero no tanto como para que Kurt no viera la preocupación y el dolor que atravesaba sus ojos. Quiso alcanzarlo, quiso tocar la mejilla de Sebastian, quiso calmar esa mirada, pero no podía recordar cómo. Parpadeo pesadamente, se abrigo hasta la barbilla sintiendo el confortante peso sobre él y se preparó para dejarse caer. Mañana, pensó, arreglara las cosas mañana.
Sebastian no había olvidado como tocar, al parecer, porque después de un momento de silencio observando, su mano se levantó para recorrer gentilmente el pelo de Kurt, calmándolo y enviándolo mucho más rápido hacia el olvido. Permanecieron así por un largo momento, o al menos Kurt lo sintió así, con los dedos de Sebastian acariciaban el largo de su cuero cabelludo y la oscuridad rodeándolos. Aunque, finalmente, cuando los ojos de Kurt se abrieron después de unos pocos minutos, Sebastian rompió el silencio.
"¿Quieres que me quede?" susurro, e incluso entre el sueño Kurt podía oír la esperanza en la pregunta, aunque no podía decidir cuál era la respuesta que Sebastian esperaba. No podía imaginar a Sebastian queriendo quedarse, no cuando Kurt apenas estaba consiente y estaba a punto de dormirse. Se salvó de tener que responder (el 'sí, siempre' quedo atrapado bajo sus dientes con la culpa y el corazón encogido) por el sonido de la puerta de abajo abriéndose y cerrándose de golpe.
"¿Seb?" la voz de Julian sonó, escabulléndose fácilmente a través de las escaleras, "¿Kurt?"
Sebastian giro los ojos hacia la voz de su hermano y Kurt dejo que una pequeña sonrisa asomara en sus labios ante la mirada exasperada de Sebastian. Sebastian le sonrió de vuelta y por un momento Kurt solamente podía sentir la pequeña calidez que brotaba cada vez que este chico estaba a su alrededor. El sonido de fuertes pisadas en las escaleras rompió el hechizo y el rostro de Sebastian cayó en una expresión de preocupación mientras Kurt sentía una nueva ola de dolor al recordar como Blaine le sonreía, como si él fuera todo.
"Duerme," Sebastian le dijo, con la voz áspera por alguna clase de emoción. Ya se estaba parando cuando la puerta de la habitación se abrió un poco, y Kurt pudo sentir la presencia de Julian acarreando preocupación y rabia tan claro como si la estuviera gritando.
"¿Esta…?" Julian susurro en la oscuridad, y Kurt cerro fuertemente los ojos, recordando repentinamente que no quería contestar ninguna pregunta ahora.
"Durmiendo," Sebastian respondió, y Kurt sintió una ola de gratitud, "Ve abajo, iré en un minuto."
Julian debió de hacer alguna señal de asentimiento, aunque Kurt no se giró a mirar, porque pudo oír la puerta cerrándose otra vez y luego el sonido de pisadas descendiendo las escaleras. Sebastian suspiro de nuevo antes que Kurt volviera a sentir el suave roce de gentiles dedos en su pelo.
"Kurt…" Sebastian empezó a decir, y Kurt espero – espero oír 'me voy ahora' o 'todo esto fue un error.' Pero Sebastian no dijo ninguna de esas cosas, solo se inclinó y presiono un beso en la frente de Kurt y susurro, "Descansa ahora ¿ok? Estaré abajo si me necesitas."
Kurt sintió el ardor de unas lágrimas en la garganta, quiso agarrar el brazo de Sebastian y pedirle que se quedara aquí – que no se marchara de su lado – pero no lo hizo. Escucho el suave arrastre de sus pies a través de la alfombra y el clic de la puerta, y luego estaba solo en la oscuridad. A pesar de toda la confusión emocional que lo atravesaba o quizás debido a ella, se quedó dormido en minutos.
Nota de la traductora: Millones de gracias por el cariño expresado en los reviews, mensajes, tweets...etc. Esperare sus comentarios, amo leerlos. Que tengan una linda semana. Próximo parte del capitulo vendrá lo antes posible. xoxo
