¡Hey people! Siento mi retraso, 2 semanas son mucho, lo sé...TT La razón es que estuve estudiando para mis exámenes, como los odio :( Bueno, ya he vuelto a la rutina, el próximo viernes otro capi, eso es bueno, ¿no?
Gracias a todos por lo reviews!
Irismine-Gracias por tu review :)
BerryFlower-Gracias por todos tus reviews, y tranquilizate chica, que poco tiempo después de haberlos escrito salen :) Y claro que puedes llamarme Cherry, si te gusta 3
RGG
Sukatao
AleBB
Marifer26637
BonezitaEmily
Lily Abernathy Emily
Anto Bones 16
Se os agradecen los reviews :)
12ºNoche de chicas
Ángela vivía cerca de la escuela, yo tenía que andar más de veinte minutos para llegar a casa. Desde la escuela, llamé a Lauren para decirle que no iba a dormir en casa, deseaba que no le importase mucho. Para mi suerte, le dio poca importancia al asunto, apenas preguntándome si estaría en casa al día siguiente.
La casa de Ángela era una de esas de estilo moderno, sin el tradicional tejado inclinado, sin ventanas enormes y sin el tradicional color. A medida que andábamos por el pasillo, observé varias fotos de quién posiblemente era su padre. Había fotos de él sujetando guitarras y abrazando a otras personas en shows.
-Mi padre es músico-dijo ella, al verme mirando las fotos-pero ni se nota, ¿verdad?
-En verdad, lo deducí porque las fotos...
-Brennan, estaba siendo irónica
-Ah
La ironía nunca fue mi punto fuerte.
Después de un rápido baño y haber comido un bocadillo, nos fuimos a su cuarto, con el pijama ya puesto.
-Dale una mirada a las películas, voy a ser buena y te dejaré elegir-dijo Ángela, señalándome algunas películas
Di una rápida mirada por los títulos: Encuentro a oscuras, Muñequita de Lujo, Tres Mujeres, Tres amores...
-¿Sólo tienes estos?
Ángela rió.
-Creo que voy a tener que elegir la película, ¿verdad?
Eché una mirada en los resúmenes, de atrás.
-Nunca he visto este tipo de películas. Cuando veía películas, normalmente eran de acción
-¿Cuando veías? ¿Ya no ves más?
-No desde que...desde hace algunos meses
Ángela estrechó los ojos.
-¿Con quién lo veías? ¿Con tu hermano?
Solté la película con un movimiento perezoso.
-Si, a veces él me convencía de verlas con él
-¿Él es más viejo o pequeño que tú?
Miré a Ángela con cara de cansancio, pero ella no iba a dejar el asunto de lado.
-Es más mayor
-Me encantaría tener hermanos, parece tan divertido
Pensé en Arthur y Leon, llegué a la conclusión de que no le pegaban. Ángela cogió una de las cajas, sonriendo.
-Veremos Muñequita de Lujo
Ángela puso la película en el vídeo-cassette y trajo un bol de palomitas. Era agradable estar acostada en la cama de Ángela, y también divertido poder estar con ella riendo. En la película, me había identificado con Holly, ella era fuerte y decidida, y hacía las cosas a su manera. Cerca del final, cuando Paul le dio el discurso en el taxi, sentí tristeza por ella, algo que nunca me había ocurrido al ver una película.
Hablamos un poco sobre la película, Ángela no paraba de decirme que el final le parecía bonito. Entonces cambió completamente de asunto.
-¿Qué opinas sobre Tyler?
-¿Aquel chico que está en nuestra clase de redacción?
-Si, aquel
-No lo sé, no los conozco muy bien
-Bueno, pero es guapo, ¿verdad?
Recordé su cabello claro y sus dos ojos azules, aquellos que se sentaban frente a mi.
-Si
-Ah, Brennan, él es tan majo...estamos saliendo desde hace una semana. ¿Te puedes creer que él ligó conmigo en el comedor?
Bajé la mirada.
-Y no, no fue de aquellos discursos cursis-continuó Ángela, interpretando erróneamente mi incomodidad-Él cogió mi bolsa de patatas, que se me había caído, y me sonrió. Te juro que nunca me había dado cuenta de lo bonito que era sus ojos
Yo seguí callada, ella continuó.
-Bren, ¿tú y Booth llegasteis a salir juntos?
-¿Qué? ¡No, claro que no!
-Pensé que por eso os habíais peleado...
-Ya dejé bien que solo éramos amigos
-¿Entonces no estás con nadie?
-No
-¿Cuál fue tu último rollo? Cuéntamelo
Levanté la mirada hacia ella y decidí contarle sobre Pete.
-En mi antigua escuela, un chico empezó a flirtear conmigo. Era comienzo del año, y yo acababa de pasar por unas navidades desastrosas en la que Russ intentó normalizar las cosas lo máximo posible. Poco después, él se marchó, yo tuve que irme con la asistenta social. Me sentía frágil, todavía no me había recuperado del todo. Estaba en una nueva ciudad y no conocía a nadie. Entonces llegó Pete, con su perfecto pelo y su dulce voz, siempre me repetía lo bonita e inteligente que era. Pensé que podría abrirme ante él, que podría contar con alguien, que tendría una amigo, como en el pasado, pero después de Pete, prometí nunca más confiar en alguien. Él quería quedar conmigo, le conté mis problemas, él los escuchó con paciencia, me dijo que todo se iba a solucionar. Nuestra primera quedada fue en una fiesta con algunos amigos suyos. Tan solo me di cuenta de que algo iba mal cuando él me forzó a besarlo. Yo nunca había besado a nadie antes, pero tenía la certeza de que no era de aquella manera. Cuando oí a sus amigos gritando y riéndose, me di cuenta de que había sido una broma. Lo amigos de Pete habían hecho una apuesta con él. Apostaron dinero a que él no conseguiría quedar conmigo y besarme. Pete ganó la apuesta. Yo le di un guantazo. Sus amigos me miraron asustados, tal vez pensaron que también les iba a pegar a ellos, pero las lágrimas ya me estaban bloqueando la visión, todo lo que quería era esconderme, encerrarme en mi misma y quedarme así para siempre
-Brennan...-murmuró Ángela, después que terminé de narrar la historia-¡No puedo creer que aquel idiota te hiciera aquello! ¡Si lo conociese, se arrepentiría de haberle hecho eso a mi amiga!
-No me dirigió la palabra después de eso. Poco después me cambié de escuela-dije yo, dándole poca importancia
La respuesta de Ángela fue una propulsión de palabrotas y ofensas al chico, y antes de que pudiera darme cuenta, yo también ya le estaba insultando, sintiéndome mucho mejor.
Ángela decidió que necesitaba una buena manicura, no pude negarme. Sentada, mientras ella me pasaba el esmalte, recordé cuando, de pequeña, mi madre me pintaba las uñas. Me pasaba toda la tarde desfilando por la casa, orgullosa de tener las uñas como mamá.
Volví a la realidad cuando Ángela empezó a hablar.
-La semana que viene habrá partido en la escuela
-¿Por qué me cuentas eso?
-Booth es un espectáculo, a parte del juego
No respondí, tan solo jugué con el delfín de mi collar distraídamente.
-¿Cuántos años tenías cuando él se fue, Bren?
-Once
-¿Nunca más os visteis?
-Cuando tenía doce, mi padre nos llevó a Russ y a mi a San Francisco para visitarlos. Fue la última vez que lo vi.
-Fuisteis grandes amigos, ¿verdad?
Dejé mi collar y levanté la mirada hacia Ángela. Tal vez la palabra amigos fuese poco para definir lo que Booth y yo éramos...o lo que fuimos.
-Él fue lo mejor que me ocurrió
-¿Que pasó entre vosotros para que acabaseis peleados?
-Es complicado, Ange
-Pero yo creo que...
-No quiero hablar más sobre eso
Ella me miró, con las cejas juntas. Sentí su mano posarse sobre la mía.
-No se qué pasó entre vosotros, pero si de verdad sois muy amigos, no deberíais pelearos de ese modo. ¿Intentaste oírle o entender lo que pasó? A lo mejor ha sido un tonto malentendido
-No sé, Ange
-Confía en mi, por favor. No cuesta nada intentarlo. Ve hacia él, dile que quieres dejar las cosas claras, explícale a que se debe tu comportamiento
Seguí mirándola. Sus consejos a veces me recordaban a los de mi madre: Ten paciencia. Él confía en ti. Sé gentil. Si das, recibes...
Horas después, cuando finalmente paramos de hablar y oí el suave resonar de mi amiga, pensé sobre lo que me había dicho. Echaba de menos a Booth, echaba de menos nuestra amistad, y no me había dado cuenta del tiempo que había estado incompleta sin él. Consideré seriamente la hipótesis de hablar con él...o al menos pedirle perdón por haberle enfadado de tal manera con mi comportamiento.
Al día siguiente, en vez de ir directamente a la biblioteca, di un paseo por la escuela, intentado encontrarlo. Pasé por lo pasillos, sabiendo que Booth debería estar cerca de su taquilla. Cuando finalmente lo encontré, casi salí corriendo. Estaba besándose con una chica rubia.
Tuve una extraña sensación, como si estómago se hubiese congelado...si es que eso es posible, pero antes de que mis piernas entendiesen la alerta de mi cerebro para que saliesen de allí, la chica lo cortó, susurrándole algo en el oído y alejándose rápidamente.
Mis piernas no pudieron moverse, y cuando Booth se dio la vuelta para coger su mochila, me vio, con un aspecto muy estúpido, en medio del pasillo.
-Hola, Temperance-dijo él, con un tono frío y distante
Era la primera vez que le oía decir mi nombre, pero no me gustó nada su tono. Y pensar que poco tiempo atrás, me había quejado del apellido infantil por el cual él me llamaba.
Me aproximé. Ya estaba allí, e iría hasta el final.
-Booth, ¿me preguntaba si podríamos hablar?
-¿Sobre qué querrías tú hablar conmigo?-dijo sin mirarme, mientras que pasaba libros de la mochila a la taquilla mecánicamente
-Sobre mi estúpido comportamiento, creo que te hice daño
-¿De verdad lo crees? Temperance...¡creí que eras lista!-había aumentado su tono de voz
-Soy lista, pero a veces no tengo tacto, como dice Ángela. ¿Te has enfadado por mi comportamiento?
-¡No suelo entristecerme!-dijo él, poniendo la típica pose de macho alfa-Lo que me hiciste no fue muy inteligente de tu parte
-Tan solo quiero que sepas que nuestra amistad es muy importante para mi, y si te he hecho creer lo contrario, perdóname
-¿No crees que ya es demasiado tarde?
Me rendí. Era pésima con la gente, y él no quería seguir oyéndome.
El día pasó, y yo estuve tranquila, no quería remover la herida. Me concentré en mi libro de química, tenía que estudiar para un examen. Si mantenía mi mente ocupada, no pensaría en Booth.
Mi mal humor no mejoró mucho cuando llegué a casa y me di cuenta de que mis foster parents estaban discutiendo. Dormí temprano, imaginando que al día siguiente las cosas mejorarían.
A la mañana siguiente, en vez de ir a la biblioteca fui al campo de fútbol, me senté y respiré el frío aire de la mañana.
-¡Brennan! Por fin te encuentro-dijo Ángela, aproximándose a mi-¿Qué te pasó? No te veo desde el lunes
Tenía la mirada fija en el suelo. Mi amiga suspiró y se sentó a mi lado.
-Hablaste con él...¿qué ha pasado para que estés de esta manera?
-Él ha cambiado-dije yo en un susurro. Le había observado lo suficiente el día anterior, era completamente diferente al Booth que yo conocía
-¿Os habéis peleado otra vez?
-No quiere hablar conmigo
-Está enfadado por lo que le hiciste
-Él no era así, Ange. Ahora se va con aquellos chicos que son igual que Tommy
-¿Tienes miedo de que él no quiera perdonarte porque eres una foster kid?
Levanté la mirada del suelo.
-¿Cómo sabes que soy una...?
-La gente dice mucha cosas, Bren...pero me di cuenta de que eso era verdad
Se lo confirmé, entonces me di cuenta de que la gente ya estaba empezando a hablar de mi.
-Voy a hablar con Booth. Es verdad que a veces no te das cuenta de que las cosas que dices pueden herir a la gente...-murmuró ella, suavemente-...pero él podría haber sido un poco más comprensivo
-¡No, Ángela! Por favor. Es mejor dejar las cosas como están
Ella no insistió más. Nos quedamos en silencio. Poco después un grupo de animadoras empezó a ensayar algún número. Allí estaba Booth, riéndose y hablando con una chica, mientras que la miraba de forma golosa.
Me levanté rápidamente, dejando a Ángela sola, y volví al colegio.
