Nota de la traductora: Primero quiero disculparme por la demora, y si por si acaso hay un error en este capitulo, ya que lo edite hace unos minutos y estoy con fiebre. Pero tenia que subirlo ahora, porque los proximos dias tendre mucho trabajo. Si hay alguna falta de ortografia o algun error, haganmelo saber para arreglarlo. Segundo, queria dejarles un trailer de este fic, que es totalmente maravilloso, tienen que verlo si o si. http(:)(/)(/)www.(youtube).com(/)watch?feature=player_detailpage&v=0BLN7bNdYOs , le quitan los parentesis, o lo buscan por A Change In The Weather Trailer de Klinn5. TIENEN QUE VERLO.


Capitulo 22/a

Seis de la mañana es un momento interesante en un día de verano.

Hay mucha más luz en el cielo de la que se podría esperar, pero había cierta calidad en ella - algo entre suave y fuerte, como en el límite de una promesa - que te hace sentir un cosquilleo bajo la piel, como si el completo día frente a ti podría llegar a convertirse en cualquier cosa. Es diferente al brillante sol de mediodía, o a la cálida luz color oro con ribetes de rosa y naranjo y el eventualmente azul profundo que finaliza el día. El fin del verano puede hacerte sentir como si pudieras permanecer en ese momento por siempre, el comienzo del verano te hace sentir como si desde el siguiente momento todo fuera a cambiar.

Kurt había estado esperando frente al porche por cerca de diez minutos, y luego de diez minutos más frente al vestíbulo antes de aventurarse a salir a la luz de la mañana. Sintió el zumbido de energía en su sangre, pero no era solo por la luz. Era por la idea de que en cualquier minuto Sebastian iba a estacionarse frente a su casa, Sebastian quien ahora era su... bueno, su algo. No estaba seguro si eran nervios o emoción, no había sido capaz de examinar muy bien las mariposas en su estómago lo suficiente, pero lo que sea que fuere lo despertó a las cuatro de la mañana, antes que la alarma tuviera la oportunidad de sonar.

Había dejado las cosas listas ayer después de hacer los planes de irse juntos, mientras Sebastian se había marchado a su casa para aclarar las cosas con sus padres sobre marcharse a la costa más temprano y Kurt necesitaba llevar a cabo la tarea menos alentadora de decirle a su padre que planeaba arrancarse con su chico, incluso aunque sean unas pocas semanas. Había ocurrido un incómodo momento mientras ambos estaban de pie en la puerta de la cocina, inseguros de que vendría después, y luego ambos se recostaron en los ángulos opuestos, y terminaron enredados con los labios de Sebastian presionados en la cima de la oreja de Kurt y ambos luciendo muy rojos.

Después de un momento, Sebastian se agacho para presionar un breve beso en la frente de Kurt y salió de la cocina con un rápido adiós, frotando con una mano la parte de atrás de su cuello avergonzado de haber tenido ese cursi gesto. Kurt lo dejo pasar, y no dejó de sonreír hasta que tomó el teléfono y se dio cuenta que ahora tendría que tratar de explicarle a su padre que era una buena idea pasar un par de semanas solo con su novio a miles de kilómetros de distancia. Decidió que quizás dejar de lado la palabra 'solos' sería una buena manera de comenzar.

Sorpresivamente, decirle a su padre resultó ser mucho más fácil que lo que vino después, es decir, empacar. Burt no estaba muy emocionado con la idea, pero al final Kurt dijo, 'Necesito esto papá' y Burt carraspeó pero le dio la respuesta que le había estado dando todo el verano aunque a veces a regañadientes. Que Kurt estaba ya casi fuera de la casa así que podía tomar sus propias decisiones y que confiaba en él. Aliviado de que la conversación hubiera funcionado bien, Kurt corrió escaleras arriba para empacar y descubrir que al menos el 90% de su ropa consistía en cosas que jamás se le ocurriría acercar a la arena, mucho menos al agua salada.

Al final fue Puck y Finn quienes lo salvaron, ambos tropezaron por la puerta principal en mitad de una discusión acerca si las chicas de Dead Or Alive o las chicas de Street Fighter eran las más atractivas (personalmente Kurt se puso de lado de las chicas de SoulCalibur pero aparentemente el no tener gusto sexual por los pechos aparentemente significaba que su opinión estética hacía ellos no contará, al menos para Puck y Finn) Al final la discusión fue eliminada en favor de ayudar a Kurt a averiguar qué demonios se suponía que iba a usar en la playa en medio del verano que estuviera a la altura de sus estándares.

En algún momento sus estándares bajaron un poco, porque lo que Kurt tenía a su lado en el porche era una amalgama de su propia ropa más casual y varios trozos de la ropa de Finn y Puck que le quedaban, no eran tan terribles y que ha regañadientes admitió que era más apropiada para el surf, la arena y el sol.

Para un observador casual Kurt lucía calmado, sentado tranquilamente en el porche al sol de la mañana. Se había mantenido tranquilo, envolviendo sus brazos alrededor de sus piernas y colocando su barbilla sobre las rodillas dobladas para aparentar serenidad, pero por dentro era un nudo de nervios. Alguien que conociera a Kurt vería la tensión en cómo sus ojos lucían brillantes en vez de suaves, la manera en que sus dedos se enredaban y desenredaban frente a él, la manera en que se mordía la esquina de sus labios, hasta que estuvieron rojos y doloridos. Alguien que de verdad conociera a Kurt sería capaz de ver bajo la fachada, reconocería la manera en que los dedos de sus pies se enredaban en sus botas (haciendo que el bulto en el cuero desaparezca un poco en la cima), la manera en que su pelo se encuentra inmaculado, porque Kurt siempre pasa mucho tiempo en su pelo cuando esta nervioso, quizás más que nada en la manera en que esta vestido esta mañana, capas tras capas, como una armadura contra el aleteo de su corazón.

El asunto era que realmente no sabía qué esperar, y Kurt aún no sé sentía cómodo con lo inesperado, incluso después de medio verano estando más fuera de control de lo que ha estado en 18 años de su vida. Ahora que él y Sebastian eran... lo que sea que fueren, ¿Como cambiarían las cosas entre ellos? Kurt no estaba seguro, y ha tenido demasiado tiempo para pensar y preocuparse por eso. Todo era tan fácil, ayer en la mañana, mirar a Sebastian de pie en su cocina rodeado del desastre y pensar 'quiero esto'. Era mucho más difícil calmar sus nervios sentado en el porche sólo un domingo por la mañana, esperando.

Y entonces Sebastian se estacionó, Sebastian quien estaba aprendiendo a conocerlo, el rojo de su auto relucía casi tan brillante y atractivo como el chico mismo, y las mariposas en el estómago de Kurt dieron un aleteo frenético, porque Sebastian estaba aquí y al fin, eso era todo lo que importaba.

La sonrisa de Sebastian se ensanchó un poco mientras salía del auto y deambulaba hacía Kurt. Lucia desordenado y cálido, como si recién hubiera salido de la cama y se hubiera metido al auto, en un contraste directo con la apariencia compuesta de Kurt. Llevaba pantalones cortos raídos y una descolorida camisa color verde que alguna vez tuvo el logo de una banda francesa estampada en el pecho, pero que los años y los muchos lavados y el uso la habían vuelto indescifrable. Su pelo lucía como si se hubiera levantado y le hubiera pasado los dedos, cayendo en ángulos extraños y luciendo ridículamente atractivo lo cual hacía que una parte de Kurt se sintiera celoso y con ganas de hacer pucheros al saber que cuando su cabello lucía así no se veía sexy y eso no era justo.

"Hey," Sebastian dijo, sonriendo un poco vacilante cuando Kurt no pudo evitar fruncir el ceño ante el atractivo injusto de su cabeza. "¿Esta todo bien?"

"Hola tu," Kurt le respondió, de pie dándole a Sebastian una última mirada y tratando de mantener su expresión como si lo estuviera juzgando no admirando. "Solo me preguntaba si habías perdido el peine esta mañana, o si simplemente por un extremo error creiste que ese pelo era apropiado fuera de tu habitación."

Sebastian, recuperó la sonrisa, le guiñó el ojo y le dijo suavemente, "Bueno bebé, estaría feliz de buscar una habitación contigo si crees que sería más apropiado."

Kurt, a pesar de sus mejores esfuerzos, no pudo evitar dejar que su mente siguiera esa sugerencia hacía aquella atractiva conclusión, y tragó saliva mientras sus ojos buscaban los de Sebastian. Sabía que Sebastian bromeaba, no estaba muy seguro si estaba realmente listo de hacer ese camino aún aunque no hubiera sido una broma, pero el asunto es que ahora hipotéticamente podría. Repentinamente se sintió real, y fue aterradora y atractiva la idea, el pensamiento de arrastrar a Sebastian dentro de la casa hacía su habitación y no salir de ahí hasta que los dos tengan el cabello hecho un completo desastre.

Sebastian pareció considerar las implicaciones de sus palabras un momento después, mientras se daba cuenta que hace solo una semana atrás algo que se hubiera tomado completamente como una broma ahora podía interpretarse como una real sugerencia, porque su rostro era una imagen perfecta de pánico mientras añadía rápidamente (oh muy elocuente), "No es que... yo solo -quiero decir, um..." Incluso dio un paso hacía atrás, como si saltara detrás de una línea la cual repentinamente tiene miedo de cruzar.

Fue tan divertido y entrañable que sacó a Kurt de sus abrumadores pensamientos y le devolvió una genuina sonrisa. Sebastian aún lucía preocupado, y Kurt no quería eso, así que le devolvió la broma lo mejor que pudo esperando que Sebastian entendiera que podían seguir haciendo esto -bromear- incluso si ahora son, bueno, ellos ahora.

"Lo siento, ¿sabes lo que me costó ponerme éste traje ésta mañana? Vas a tener que intentarlo más si quieres que me lo saque, Bas."

La sonrisa de Sebastian volvió a la vida, y Kurt sabía que mientras podría tomar tiempo trabajar en todos los nuevos matices de su relación, ellos lo solucionarían. Se prometió a sí mismo que se aseguraría que no perdieran lo que fueron en el proceso, porque aún con lo loco que puede sonar, una de sus cosas favoritas parecía ser la habilidad de poder bromear y molestarse el uno al otro, dando lo mejor sin echarse para atrás. No quería que Sebastian se transformara en una versión más suave, el lo quería con las asperezas y todo.

No era que Kurt no apreciara ese lado más suave; de hecho a veces hacía que su pecho se sintiera lleno a punto de reventar saber que Sebastian estaba tratando con todas sus fuerzas de hacer lo correcto. Pero el quería que Sebastian supiera que cuando le dijo que estaba en esto, lo decía en serio, él quería esto con 'Sebastian Smythe, el rey de la insinuación y los comentarios cortantes', y no solo 'Sebastian quien también podía ser un chico agradable'. No quiere que Sebastian deje de ser el mismo, no quiere que Sebastian trate de igualar un novio ideal solo para complacerlo, porque alguna de las cosas que más le gustaban de Sebastian era que no era ideal para nada.

"Bueno, creo que esa idea queda fuera, así que mejor arranquemos hacía la carretera," Sebastian dijo con un falso suspiro, y Kurt se dio cuenta que la incomodidad del momento había pasado.

"Eso creo," Kurt le respondió, pretendiendo decepción y entregándole una genuina sonrisa. Aunque cuando Sebastian se giró para volver al auto, dejando a Kurt de pie con todo el equipaje, Kurt se aclaró la garganta y le dio una mirada expectante. Quizás no quiera que Sebastian cambie mucho, pero un poco de caballerosidad se aprecia - al menos cuando se trata de hacer malabares con dos maletas, un bolso con el computador portátil y el bolso de aseo (y si, es un empacador crónico, culpalo)

"¿Un poco de ayuda?" pregunto, haciéndole un gesto expansivo hacía sus bolsos cuando Sebastian se giró con una ceja levantada en cuestionamiento.

"Jesus, ¿que empacaste? Creo que incluso Liv empaca menos," Sebastian simulo una queja, arrastrando los pies hacia el porche para sopesar el peso de los dos bolsos de Kurt, enrollando la correa del maletín con el computador portátil sobre su hombro y dejando a Kurt con el bolso más pequeño. Kurt hubiera protestado que Sebastian no tenía porque haber acarreado todo, pero cuando Sebastian levantó los bolsos los músculos de sus brazos flexionaron de una manera tan atrayente que Kurt no dijo nada.

"No esperes que lleve toda tu mierda a todos lados Hummel," Sebastian continuó a medida que llegaban al Mustang y dejaba los bolsos en el maletero casi vacío (salvo por un solo bolso que debería contener todas las cosas de Sebastian), "Quiero decir, si empiezo a hacer todo el trabajo pesado, pensarías que soy tu novio o algo así."

Miró a Kurt con un brillo en sus ojos y una sonrisa tonta y Kurt realmente quiso besarlo. No lo hizo, aún indeciso de hacer el primer movimiento (nunca ha hecho el primer movimiento con ningún chico antes, y aunque parezca tonto es algo intimidante) pero golpeó su hombro contra el de Sebastian antes de entrar en el asiento del pasajero. "O algo así," añadió, haciendo que Sebastian se riera mientras se deslizaba en el asiento del conductor y encendía el motor.

"¿Listo para dejar este lugar?" Sebastian preguntó con una sonrisa.

"Desde que tenía 10," Kurt respondió sinceramente, y se marcharon.


Quince minutos después abandonaban la ciudad y arremetían la interestatal. Sebastian deslizó unas gafas de sol sobre sus ojos (que Kurt no tan secretamente codiciaba, aunque su propio par -imitación - de Dior no eran nada despreciables) contra el fulgor de la mañana, y ya estaba en los bordes de los límites de velocidad

Estaban en un cómodo silencio, aunque Sebastian jugaba con la radio, tratando de encontrar una estación con música actual en vez de reportes del tráfico, noticias, o estúpidas conversaciones mañaneras. Cambio estación una vez más y Kurt escuchó las primeras notas de una familiar canción. Sebastian la movió para seguir buscando, y antes que Kurt se diera cuenta de lo que estaba haciendo lo alcanzó para deternerlo.

"Espera," Kurt dijo, moviendo la mano de Sebastian del dial y luego mordiendose en labio cuando Sebastian se giro, inclinando las gafas sobre su nariz para mirar a Kurt con curiosidad.

"¿Mellencamp? ¿En serio Kurt? No te veía como un fan."

Kurt se encogió de hombros, porque ¿qué podía decir? No era exactamente un fan. De hecho hasta su temporada usando franela y gorros de camioneros durante su momento oscuro en segundo año había evadido esa música lo más que había podido. Pero por más que había tratado de alejarlo de su sistema (y de su librería en iTunes), esta era la música que corría por las venas de su padre y era gran parte de Kurt y de su infancia, y esta canción en particular le traía buenos recuerdos

"Mi papá ama este estilo," Kurt le dio como explicación, evadiendo la mirada de Sebastian mientras continuaba con voz suave. "Siempre me hace recordar viajando en el verano, con la ventana abajo y comiendo helado en el asiento de atrás mientras mamá y papá tocabán este albúm y cantaban a todo pulmón."

Hubo un momento de pausa y Kurt miró fijamente la ventana, seguro de haber sobrepasado los límites indefinidos de lo que había entre ellos y que Sebastian iba a reir o sentirse incómodo en cualquier momento, deseando poder no enojarse por ello. Sin embargo, en vez de todas las cosas para las cuales se había preparado, Kurt terminó sorprendido cuando la ventana empezó a bajar a su lado, y cuando se giró encontró a Sebastian con sus dedos en el botón automatico de la ventana con esa media sonrisa que lo hacía lucir inseguro pero sincero.

"Bueno, no tengo helado, pero creo que esto es un buen comienzo para un viaje como cualquier otro," dijo, intentando llegar al tablero y esperando una sonrisa de respuesta en Kurt antes de subir el volúmen al máximo y empezar a cantar Kurt se río, emocionado y sorprendido porque de todas las cosas inesperadas que Sebastian había hecho por y para él este verano, viajar por la carretera cantando Hurt So Good puede ser una de las cosas más deliciosamente extraña de todas Y quizás también, una de las mejores.

Sin embargo Kurt no se preocupo mucho más, demasiado atrapado en el momento que le traía a la memoria (y pensó, desde ahora en adelante, cuando escuche esta canción no serán solo recuerdos de viejos veranos, también será de este), y cuando Sebastian tomó su mano, se recostó en su asiento y cantó.


En poco menos de dos horas, y después de mucho canto a todo pulmón (incluyendo lo que según la humilde opinión de Kurt, sería una versión de Edge Of Glory que rivalizaría con la misma Mama Monster) cruzaron la frontera y abandonaron Ohio. Era un pequeño punto de luz en el mapa, pasaron un signo y una pequeña línea dibujada en el mapa años atrás y estaba fuera del estado, pero Kurt podía jurar que pudo sentir como la metafísica se derramó en su piel.

Dejando atrás al Kurt que tenía el corazón roto, el Kurt que se sentía inseguro, tembloroso y dañado. En el lado de Ohio estaba el chico que tenía miedo de nunca salir de ahí, de que NYADA y Nueva York fueran un espejismo que desaparecerían cuando se encuentren cerca, el chico al que le preocupaban las expectativas de la gente y su futuro y su pasado. Aquí, en el auto que va a toda velocidad por la I-77, va un nuevo, más valiente y fuerte Kurt. Uno que no se va a avergonzar por sentimientos inesperados y complicaciones, quien va a vivir este momento, el siguiente y nada más. Este Kurt va a dejarse llevar un poco, y va a dejar que Sebastian le muestre cómo.

Y quizás no sea tan cuidadoso como todo lo demás. Nada realmente lo es. Kurt sabe que después de las próximas semanas van a haber momentos de dudas y preocupaciones y quizás incluso un corazón roto. De hecho sabe que más pronto que tarde va a tener que hablar con Sebastian sobre NYADA y Blaine y el futuro. Así que quizás no esté dejando todas esas cosas atrás, no completamente. Pero va a ser todo lo que esta sus manos para dejar atrás la parte de él que estaba encerrada para sobrevivir, la parte de él que se preocupaba tanto que casi se cerró de darle a toda esta locura una oportunidad. En Ohio el era solo Kurt, sofocado, estancado y triste, pero aquí afuera - pasado ese borde que se sentía como una soga alrededor de su futuro - se sentía sin límites.

Miró hacía Sebastian quién estaba tarareando una canción en la radio, con el pelo azotado al viento de su ventana aún abierta, con los dedos golpeando el volante a ritmo y sonriendo, y supo que no había otro lugar donde quisiera estar.

Sebastian lo encontró mirándolo y le dio una sonrisa picara. "¿No puedes quitar los ojos de mi?" bromeó, pero había una pregunta también, como si realmente quisiera saber lo que Kurt estaba pensando.

"Solo pensaba," Kurt respondió, no muy seguro de cómo articular todas las cosas que estaba sintiendo en aquel momento, o incluso si quería hacerlo.

"Nada bueno espero," Sebastian dijo, dando un ridículo movimiento con sus cejas y dejando a Kurt la posibilidad de esquivar la pregunta fácilmente.

Kurt no pudo evitar la sonrisa traviesa en su rostro cuando respondió.

"Si tú estás involucrado, nunca."


Se detuvieron en una estación de gas y Sebastian convenció a Kurt de bajar el techo, a pesar del daño inevitable en el cabello de Kurt. El día estaba calentando y Kurt se despojo de su sweater de verano antes de volver a subirse en el auto. Cuando se encontró con los ojos de Sebastian sobre sus hombros y sobre la nueva piel expuesta de sus brazos se sintió aún más cálido.

Terminaron tomando la carretera secundaria en mitad del Oeste de Virginia. Sebastian insistió que era porque 'Es más pintoresco Kurt', pero Kurt estaba seguro que Sebastian solo había girado para volver a un camino más sinuoso hacia el sur y el este. Sin embargo, como Sebastian lo dejo estar al control de la radio no dijo nada. Además, intencionalmente o no, es lindo. Todo era más verde de lo que Kurt esperaba, y el viento soplaba sobre ellos con un olor fresco y terrenal mientras avanzaban. Casi no habían otros autos en la carretera y Sebastian ya no estaba conduciendo tan rápido. al parecer contento de haber tomado ese camino y solo queriendo disfrutar el viaje.

Finalmente Kurt sintió su falta de sueño antes de darse cuenta, y terminó cayendo en la deriva entre la sombra y la luz del sol jugando en su piel y el indicio de una sonrisa en su rostro. Soñó con piel bronceada y músculos flectando bajo sus manos, con ojos verde-pasto, fuertes y oscuros con algo que hacía que un calor se construyera en su estómago, y cuando despertó su piel se sentía ardiendo y tensa y sintió un gran agradecimiento por ese sweater sobre su regazo.

Respiró varias veces profundamente para forzar a su cuerpo a mantener el control. luchando por no moverse y llamar la atención de Sebastian hacía su no pequeña reacción a causa del sueño. Dado el comportamiento de Sebastian hasta ahora (aún reticente donde antes era coqueto) Kurt no estaba seguro si el lo molestaría sin piedad o solo colocaría a Sebastian nervioso (y el pensar en Sebastian de todas las personas nervioso por una maldita erección era lo suficientemente gracioso como para matar la propia.)

Aún así, Sebastian pareció no notar que estaba despierto aún, así que tomó esos pocos minutos para observarlo conducir. Quizás no es muy frecuente, pensó Kurt, tener la oportunidad de observar a Sebastian simplemente ser él. La música estaba a bajo volumen, como si no quisiera molestar el sueño de Kurt, y estaba cantando suavemente.

De todas las cosas que diferencian a Sebastian de Blaine, esta es la única de la cual esta agradecido que no sea así, la atracción por la música y la habilidad de hacerla. Kurt ha pasado los últimos tres años rodeado de personas a las cuales su mundo gira en torno a la música por lo que esta bastante seguro que intentar salir con alguien que no sienta esa atracción y pasión a lo menos sería extraño.

Estaba claro por la manera en que Sebastian movía los labios a través de la letra y tarareaba a ratos, con los ojos enfocados en la carretera pero muy lejanos al mismo tiempo que su mente estaba en otro lugar. Sonreía de vez en cuando, solo un poco, a sí mismo, y Kurt deseó poder saber qué era lo que Sebastian pensaba en esos momentos. Lucía más suave de alguna manera, como si hubiera dejado caer la última muralla de pretensiones y de orgullo al no ser observado, y Kurt se preguntó si debería hacer un sonido después de todo, hacer como si estuviera despertándose y darle tiempo a Sebastian de volver a colocarse alguna clase de armadura que quisiera estar usando. Se sintió casi invasivo, como si estuviera observando algo que no debería, incluso aunque Sebastian no estuviera haciendo nada. Quizás era que Kurt veía en la abierta expresión de Sebastian algo de sí mismo en el momento menos vigilado, y sabía que no era algo que quería que los demás vieran. Aún así era algo díficil dejar de observar la expresión pura en el rostro de Sebastian.

Al final el estómago de Kurt tomó la decisión por él, gruñendo fuerte y desvaneciendo a Sebastian de cualquier sueño en el que había habitado y regresandolo a sí mismo. Se giró a mirar a Kurt quien apresuradamente fingió un bostezo y pestañeo quizás un poco exageradamente, aunque si Sebastian se dio cuenta no dijo nada. En cambio le dio a Kurt una sonrisa divertida y la promesa de encontrar un lugar donde almorzar.


Terminaron deteniendose en un lugar cerca del borde entre el Oeste de Virginia y Virginia.

Era un pequeño café y se encontraba en lugar bastante bonito, en una clase de pueblo, la construcción principal tenía aspecto granjero y los asientos consistían en largas mesas de picnic de madera antigua repartidas alrededor con parches de césped y flores silvestres intentando crecer en torno a ellas. El té frío era servido en un jarrón de cristal y casi toda la comida venía con una ensalada de papas casera, y si no fuera por el hecho de que Kurt estaba bastante seguro que sobresalía más que perro en misa (gay) ante la multitud local, hubiera estado dispuesto a ser más encantador.

Cuando Sebastian pago por ambas comidas tan tranquilo Kurt no tuvo tiempo de protestar, resultó que después de todo se sentía encantado con el gesto.

Llevaron sus vasos afuera y encontraron una mesa vacía en las sombra mientras esperaban sus comidas. Sebastian extendió su espalda sobre el asiento a un lado de la mesa, sus extremidades sueltas y el pelo revuelto, y Kurt sentado recatadamente al otro lado lo observó. Había una pequeña porción de piel expuesta donde la camiseta de Sebastian se montaba sobre su vientre, y Kurt luchó con la necesidad de inclinarse sobre la mesa y tocar, al menos en parte puesto que ya tenía miradas de algunos clientes más conservadores (nada hostil, pero definitivamente se sentía bajo el escrutinio de los demás). Tenía la necesidad de rascar con sus dedos la piel de Sebastian, sobre la delgada linea de pelo que seguía y seguía hacía dentro de sus pantalones, aunque eso no los ayudaría en el momento. Incluso aunque los clientes hicieran vista gorda, Kurt aún ni siquiera conseguía el coraje de alcanzar la mano de Sebastian, así que toquetearlo era demasiado.

Se distrajo de sus pensamientos ante la rápida llegada de su comida, rebanadas de pan cortadas en diagonal se presentaban sobre papel de cera, con una generosa cantidad de ensalada de papas (Kurt se dio cuenta que Sebastian tenía una cucharada extra en su plato, y supuso que tuvo que ver con el guiño de ojo que le dio a la camarera a la que le pidieron la orden).

"Gracias a dios, muero de hambre," Sebastian gruñó, sentándose más rápidamente de lo que se había movido en todo el día.

Kurt se quedó mirándolo por un momento, un poco sorprendido por lo rápido que Sebastian se había devorado la primera mitad de su sandwich (y vivía con Finn, así que eso es decir algo) antes de prestarle atención a su propia comida. Sabía tan bien como lucía, y Kurt estaba seguro que no era solo el hambre hablando. La ensalada de papa era todo lo que el menú prometía, lo que significaba que las calorías equivalente a días a causa de la mayonesa valían completamente la pena. Kurt temía que había hecho alguno que otro inapropiado gemido mientras comía, porque cuando levanto la mirada se encontró con que Sebastian había dejado de comer y lo miraba con una sonrisa torcida.

"¿Que?" preguntó, luchando contra el rubor de vergüenza.

La sonrisa de Sebastian se ensanchó aún más, pero en vez de responder se levantó un poco de su asiento, recostándose sobre la mesa entre ellos para alcanzar el rostro de Kurt (y a la mierda si los demás tienen problemas al ver a dos chicos besándose, porque mierda, lo que realmente quiere Kurt es ser besado). No es por un beso por lo que Sebastian iba tras, en cambio recorrió su pulgar sobre la esquina de la boca de Kurt, rozando la esquina de sus labios y encima de su mejilla en un suave movimiento. Un escalofrío recorrió a Kurt, de lo cual culpo completamente a la baja temperatura en la esquina sombría.

"Tenías mostaza," Sebastian dijo, en modo de explicación, rapidamente haciendo un gesto a la mejilla de Kurt.

"Oh, um, gracias," Kurt respondió, pasando una mano rapidamente por su mejilla, en parte para verificar si no quedaba resto de nada y en parte para intentar borrar el hormigueo donde Sebastian lo había tocado porque si no lo hace va a hacer algo monumentalmente impulsivo y no muy sabio, como agarrar a Sebastian sobre la mesa y levantarlo para besarlo sin sentido.

La cosa era, si le hubieras dicho a Kurt solo una semana atrás que iba a tener menos besos de Sebastian al estar de verdad con él, se hubiera quedado con todo el asunto de la falsa relación (y sabe incluso aunque lo piense que no lo dice enserio, no realmente. Es solo que le gustan mucho los besos de Sebastian...) Aunque es diferente, hacer esto real sin tener la falsa relación como excusa para sus acciones y sus palabras. Ahora cada toque, cada potencial beso, significa algo, y aún siguen tanteando el terreno, tratando de encontrar firmeza. Por lo menos Kurt.

Es mucho que analizar, la transición de la mitad de un verano fingiendo una relación y hoy es el primer dia que todo es real y el conocimiento de donde están dibujadas esas líneas, o si existen esas líneas. Él sabe también que no hay necesidad de apuro, que tienen el tiempo y el espacio adelante suyos (es la razón principal de todo este viaje después de todo) por al mismo tiempo la promesa de todo ese tiempo y espacio lo obstaculiza más que ayudarlo ahora, porque saber que no hay nada que los detenga solo ellos mismos es algo grande, aterrador y real, y Kurt sigue esperando no ser él el que haga el primer movimiento. ¿No se supone que ese es el beneficio de salir con alguien como Sebastian? ¿No tener que ser el haga el primer movimiento?

"Deberiamos volver a la carretera," Sebastian dijo, con los ojos deslizándose entre Kurt y el plato frente a él cuando el silencio se alargo demasiado.

"Si, ok," Kurt dijo, dejando caer el tenedor en su plato con un suspiro que fue un poco meláncolico.


La nostalgia se desvaneció completamente cuando Sebastian le ofreció conducir.

Sebastian afirmó que se sentía cansado y necesitaba una siesta, pero Kurt estaba seguro que lo hacía mayormente para hacer feliz a Kurt. Se instaló en el asiento del pasajero mientras Kurt encendia el auto y se alejaba del sucio camino hacía la carretera, mientras Sebastian colocaba su cabeza sobre el sweater de Kurt doblado para hacer de almohada. Kurt hubiera protestado por el tratamiento de la cachemira de alta calidad, excepto por el hecho de que realmente no le importaba y en cambio se preguntó si su sweater olerá a Sebastian más tarde.

"¿Quieres escoger la música?" Kurt preguntó, sintiendosé un poco magnanimo aunque solo esperaba que Kurt lo dejara escoger (Sebastian tiene buen gusto en general, pero también le gustaba esa mierda oscura).

"Nah, voy a intentar dormir," Sebastian dijo, bostezando. "Escucha lo que quieras una vez que me duerma, por ahora intenta mantener a las chillonas princesas del pop al mínimo, ¿kay?"

Kurt se enojo, porque su gusto música cantada por mujeres es maravilloso, y casi hace un comentario sobre Sebastian confundiendolo con un diferente ex-warblers con tendencia para ese tipo de cosas, pero a ultimo momento se dio cuenta que hablar de Blaine probablemente arruinaría el humor (ya lo dejó mudo de solo pensarlo) así que se mordió la lengua.

Cuando no hubo respuesta, Sebastian se giró para mirarlo como si quisiera asegurarse de que si Kurt de repente hubiera quedado mudo. Kurt, que aún seguía pensando en alguien no quería pensar en eso en aquel momento, así que solo se encogió de hombros.

Los ojos de Sebastian se agudizaron y Kurt podía jurar que Sebastian estaba consciente de que era lo que lo estaba molestandolo. Vio la mandibula de Sebastian tensarse y lucía como si quisiera decir algo, pero al final él también se mordió la lengua. En cambio respiro profundamente, antes de darle a Kurt una sonrisa que lucía lo suficientemente real, solo un poco forzada y cerró los ojos de nuevo. "Si quieres algo que no sea música, creo que tengo un par de audiolibros también," ofreció después de unos segundos, apuntando ciegamente a su IPhone sobre el tablero.

"¿Escuchas audiolibros?" Kurt preguntó incrédulo cuando Sebastian solo lo miró, no pudo evitar pero recordar la habitación de Sebastian en su casa y lo mucho que ese espacio estaba ocupado por libros y literatura de toda clase. Quizás los audiolibros no era ir muy lejos.

La curiosidad alcanzó su punto máximo, sus pulgares recorrieron el Iphone hacía la lista de libros que Sebastian consideraba ser suficientemente dignos como para llevar en su telefono (o al menos para llevarlos al viaje). Igual que en los libros de su habitación, las opciones eran tan variadas que parecian hechas al azar.

Bossypants de Tina Fey fue la primera cosa que le llamó la atención, seguido por Moab is My Washpot de Stephen Frey. Vió a Amy y David Sedaris en la lista, una menos conocida Hunter S. Thompson, y casi la totalidad de la obra de Hemingway. Drift de Rachel Maddow estaba ahi, e incluso una pequeña colección del trabajo de Neil Gaiman, incluyendo el suyo y Good Omens de Terry Pratchett, lo cual instantáneamente hizo elevar su estima por Sebastian al menos unos puntos más (no es que Kurt haya leído algo más que unos pocos de ellos - es solo que no encajaba en la imagen que le trataba de cultivar para su propia vida. Aunque aún así estaban en la lista de sus top ten).

Lo tomó desprevenido, recordar que Sebastian era una persona con pasiones y pasatiempos e intereses que ni siquiera Kurt conocía la mitad. Incluso con el antagonismo cayendo de afecto a atracción, a Kurt le daba vergüenza admitir que aún todavía pensaba en Sebastian como el chico que había conocido el año pasado - el chico cuyos intereses eran, por lo menos según Kurt, enfocados en robar el novio de otro para tener sexo. Y Kurt sabía ahora que eso no era todo Sebastian, no se estaría enamorando tanto de él si fuera así, pero creía que era algo bueno sentir ese golpe de nuevo al darse cuenta que Sebastian es mucho más que cualquier otro. Kurt esperaba tener la oportunidad de ver más de los lados ocultos de él.

Se sentía como si fuera una ofrenda, Sebastian dejandolo recorrer esa lista de historias que significaban tanto para él, y no quiere darle a Sebastian ninguna razón de arrepentirse de eso.

Sin comentar nada volvió a Good Omens, porque cree pensar que quizás es la mejor manera de dejar a Sebastian saber lo mucho que aprecia dejarlo entrar es dejarlo entrar también un poco, y presionó 'iniciar'.

"Sabes," reflexionó mientras la voz británica terminaba de leer el título, y la música de introducción empezaba a sonar, "Fue algo bueno que tuvieras esta en tu teléfono. Si hubiera sido una de esos formatos viejos hubiéramos encontrado que era mejor el albúm de The Best Of Queen, y luego tendrías que vivir a través de mi imitación a Freddy Mercury."

Sebastian se giró y le sonrió y en un impulso Kurt acerco su mano y la tomó con la suya. Sebastian lo miró sorprendido por un momento, antes de enlazar sus dedos más solidamente y girarse a mirar a Kurt con una sonrisa aún más grande, cálida y familiar, un poco diabólica, que completo a Kurt de una manera que hizo que todo su ser se iluminara desde dentro hacia afuera. Kurt le sonrió de vuelta, pensando que quizás por primera vez entendió que vio Aziraphale en Crowley.


Nota de la traductora: Al final de capitulo se hace referencia a un libro, no lo he leido, pero por lo que se sale el album the best of queen por eso el comentario de Kurt, y hay un romance de un angel con un demonio, por eso el pensamiento final de Kurt al entender que vio Az (el angel) en Crowley (el demonio). Como muchos saben A Change In The Weather solo esta hasta el capitulo 22 por lo que solo queda una parte más.