Lo prometido, aquí otro capi, este ya es el comienzo de lo mejor, diría yo, porque los siguientes capis son increíbles :) Gracias por los reviews a:
NoodleBones
Lily Abernathy - Yo también me descojoné mucho con esa frase mientras que traducía, menuda tela marinera xD Y lo de tu fic, me he pasado y Guau! ¿de verdad es tu primera historia? Te he dejado un review, besos :)
BonezitaEmily - Te puedo asegurar que a partir de estos capítulos todo va a dar un giro que creo que casi todas sabéis cuál es ¬¬ Besos maja :)
14ºPaso por paso
Salí de la clase de física y me pareció muy raro no haber visto a Ángela, dónde normalmente me esperaba para salir de clase. Seguí la corriente de alumnos en dirección a la salida. Afuera, el cielo estaba claro. El tiempo estaba empezando a ponerse caluroso a medida que el verano se aproximaba, junto a las vacaciones.
Interrumpí la línea de mis pensamientos al ver a Ángela. Estaba parada en el patio, hablando con...¿aquel era Hodgins?
-¡Querida!-dijo Ángela al verme-¿Ya ha tocado el timbre? Creo que me distraí...
-¿Conoces a Hodgins?
-La reconocí, de aquel día en el que vine a darte los formularios-se apresuró él a decir-creí que siendo tu amiga, ella sabría dónde estarías
-¿Querías hablar conmigo?
-Si-dijo abriendo la mochila que traía en la espalda-te olvidaste de tus libros en mi coche
Miré los libros.
-Me los podrías haber dado el martes
-Ya, pero a lo mejor los necesitabas antes...
Iba a argumentar que él sabía que no haríamos nada hasta que no hiciéramos la búsqueda el martes, pero Ángela me cortó:
-Claro que los necesitaba, nunca he visto a ninguna personar andar con tantos libros como Brennan...
Hodgins sonrió y los tres nos quedamos en silencio. Se pasó la mano por la cabeza, diciendo:
-Mirad, necesito irme. Brennan, te veo el martes. Ángela, cuando pueda te traigo aquel CD que me has pedido
Ángela se quedó mirando a Hodgins irse, entonces me miró, cogiéndome de la mano.
-¿Hacia dónde vamos?-pregunté, mientras que era prácticamente arrastrada por ella
-Vamos hacia la cafetería. Alguien necesita contarme que pasó hoy en el cambio de clase
-¿Quién?
-Tú, Brennan-dijo ella riéndose
Caminamos hasta una cafetería que quedaba a una manzana de la escuela. La cafetería Royal Burger era muy famosa entre los alumnos, principalmente por los bocadillos y las patatas fritas. Ángela y yo cogimos una mesa cerca de la ventana, ella pidió una ración de patatas fritas para las dos.
-Cuéntame la historia, Brennan, he oído ya tantos versiones por los pasillos que no se cuál creerme
A aquellas alturas ya sabía a qué se refería Ángela. Cuando apenas nos conocíamos, aprendí que tenía una curiosidad insaciable, y que nada valía para esquivar sus preguntas.
Le narré todo con exactitud: Carter provocándome, yo defendiéndome, Booth metiéndose en la discusión y nuestro trato después de la pelea
-¡Bren, entonces habéis hecho las paces!
-No exactamente, Ángela-dije yo, cogiendo una patata del plato-Todavía no puedo creerme todo lo que él ha hecho y está haciendo, y creo que todavía no me ha perdonado por mi explosión inicial
-Es comprensible, pero lo conseguiréis, no se puede tirar una amistad así a la basura
Sentí un apretón el pecho al oír la frase final. No se puede tirar una amistad así a la basura. No quería ni pensar en esa hipótesis.
A medida que la semana pasaba, me di cuenta de que ya no oía los típicos insultos por los pasillos. Ningún chico intentó hacerme tropezar, nadie más hizo comentarios sobre mi ropa o sobre el hecho de que era una foster kid. Cuando se lo comenté a Ángela, ella sonrió:
-Claro, todos respetan a Booth. Carter está en segundo año y Booth en tercero. Además, él es más alto y fuerte. Carter nunca arriesgaría a enfrentarlo
Ángela tenía una buena percepción, y estuve de acuerdo en que tal vez ella tenía razón, pero no sabía que posición tomar respecto a todo aquello. Estaba bien que nadie me insultara, pero no quería que Booth se metiese con otros chicos por mi culpa. No quería ningún lío.
Vi a Booth varias veces, él apenas me saludaba cuando nos cruzábamos. Siempre estaba con dos o tres chicos. Un día lo encontré abrazado a una chica, entonces me di cuenta de que no era la misma chica a la que le vi besando tiempo atrás.
El viernes, el tiempo amaneció lluvioso y yo me vi tumbada en la cama, sin ganas de levantarme. Entonces recordé de que había clase doble de historia por la mañana, y eso me animó. Estábamos aprendido sobre la civilización monoica y el asunto me interesaba cada vez más. El día que consiguiese un trabajo y me pudiese mantener, viajaría hasta Creta para poder ver las construcciones hechas allí con mis propios ojos.
Mi día estaba siendo bueno...hasta la hora del descanso, cuando Tommy, que ya hacía algún tiempo que no lo veía, se pasó de los límites conmigo.
-¡Temperance! ¿No es irónico que ahora seas tú la que no tiene padres? ¿Dejá vu?
Aquello realmente me tocó hondo. No solo porque había tocado un punto sensible en mi, si no que también había evocado memorias que yo no quería recordar, como cuando él se metía con Booth cuando era pequeño y los problemas que nos causó.
-¿Por qué no vas a llamar a tu protector? Que sepas que no le tengo miedo a Booth, y nunca lo he tenido
Después del mal rato con Pete, me inscribí en algunas clases de karate. Mi profesor me dijo que tenía una habilidad nata, y que ya había aprendido lo suficiente como para dejar a Tommy en el suelo.
-¡Será mejor que no te metas conmigo, idiota!-dije yo al chico que estaba tirado en el suelo asustado. Entonces salí corriendo hacia mi clase
Cuando acabó la clase, fui hasta el gimnasio. Sabía que no habría nadie allí en el recreo, así que subí por las gradas y me senté allí, reposando la cabeza contra la pared mientras que miraba el techo. Pensé en todo lo que me había pasado esa semana: Carter, Booth, Ángela, Hodgins, Tommy. Era viernes, pero yo ya sabía como sería mi fin de semana, en aquella ruidosa casa.
Minutos después, oí el rebotar de una pelota. Seguramente algún jugador debía de haber entrado para entrenar un poco, pero no bajé la mirada. Si me levantase y saliese en silencio, llamaría la atención, como siempre ocurría, pero la pelota paró de rebotar y empecé a oír unos pasos. Finalmente la curiosidad me picó y me incliné para ver quién era.
Booth.
Estaba con la camiseta de su equipo y unas bermudas largas, necesité mucha concentración para parar de prestar atención a aquel detalle. Mire su rostro, había cambiado mucho. Empezó a pasarse la pelota, de una mano a la otra.
-Pensé que estabas durmiendo-dijo él de forma casual, encestando la pelota en la cancha
Nos quedamos en silencio.
-Me gusta el silencio de este lugar-cogió la pelota y encestó nuevamente. Estaba espantada con la facilidad con la que surgió la conversación. Como si todavía fuésemos los mejores amigos.
-A mi también. Este es el mejor horario para entrenar
Nos quedamos en silencio el tiempo suficiente como para que él encestará otras tres veces la pelota.
-¿Qué andas haciendo, Temperance? ¿Ya has entrado en algún club de frikis?
-Todavía no he buscado ningún club
-Que pena, tus notas medias son las mejores del primer año
¿Cómo sabe eso? ¿Acaso anda mirando mis notas?
Lanzó la pelota una vez más, pero está vez no consiguió encestar. La volvió a tirar, esta vez encestando.
-Siempre has sido lista, pero estoy empezando a creer que eres un genio-dijo él-Quiero decir, has sacado un diez en el trabajo del profesor Walters, tiene que ser un record desde que la escuela abrió
No pude dejar de reír. Él tenía ese poder sobre mi.
-Estoy empezando a ver a la Temperance que conozco...
Sus ojos estaban calientes y su sonrisa le iluminaba el rostro. De repente me sentí incómoda. Busqué mi collar por el cuello, como siempre hacia, pero no lo encontré. Palpé mi cuello con las dos manos, pero no conseguí encontrarlo.
-¿Qué pasa?-preguntó él, dejando la pelota en el suelo al verme buscando algo
-Mi collar con el delfín, no está aquí
Subió las gradas rápidamente y se puso a mi lado.
-¿Cómo era?
-Plateada y con un pequeño delfín-dije yo, mirando frenéticamente en mi mochila y en los lugares donde estuve sentada-No puedo haberlo perdido
Miramos por todo el gimnasio, y no hubo ni señal de mi collar. Entonces una idea surgió en mi mente y llevé las manos a la cabeza.
-Tommy
-¿Qué?
-Tommy. Aquel idiota...Nos hemos peleado hoy, debe de habérmelo arrancado, yo...-mi voz temblaba. Aquel collar había sido de mi madre, lo había ganado cuando cumplí mis quince años. A pesar de que estaba enfadada con ella y mi padre por haberme abandonado, no podía dejar de ansiar una llamada de las personas que lo fueron todo para mi.
-Bones, ¿por qué te has peleado con Tommy?
Levanté la mirada hacia Booth, que estaba frente a mi. El uso de mi antiguo apellido, cosa que no pasó desapercibida. Me vi feliz al oírlo.
-Se estaba pasando...
-¿Le has pegado?
-Si, me cansé de tener que soportar sus gilipolleces. Cuando Russ estaba conmigo, él nunca tuvo el suficiente coraje, pero ahora...-paré de hablar, queriendo cambiar de asunto. Suspiré y me senté, pensando en el collar.
Booth fue comprensible y no me preguntó sobre Russ. Se sentó a mi lado, y me chocó el hombro.
-Mira, vamos a encontrar tu collar, ¿vale? Y en el último de los recursos compraremos otro
Me giré, observando sus ojos. Pude ver a mi mejor amigo.
-No deberías hacer eso. ¿No estás enfadado conmigo?
Bajó la mirada, de repente estaba mirando el balón con mucho interés.
-Estoy enfadado contigo, pero no puedo ignorar tanto tiempo de amistad, Bones. Aunque haya pasado mogollón de tiempo desde que no te veía, y aunque no nos hayamos hablado últimamente, continuas siendo mi amiga. Una gran amiga
Sentí que me faltaba el aire. ¿Qué derecho tenía yo de hacerle daño? Booth, mi amigo, él que me protegió, él que me hacía reír. Estaba pasando por un momento difícil, pero sería demasiado egoísta pagarlo con él.
-Booth, perdóname...-dije yo, tan bajito que creí que él no me había oído
-Estaba muy preocupado
-Lo sé. Perdóname, yo...
-Mira, lo he entendido. No quieres hablar sobre eso, pero hablar puede ser bueno, Bones. Te ayudará
Él sabía que yo era una foster kid y que ya no tenía contacto con mi hermano, pero aún así, no me presionó directamente para que se lo contase.
-¿Cuándo esté lista?-pregunté, erguiendo los ojos dudosa
Él sonrió. Bueno, no era una sonrisa enorme a la que estaba acostumbrada, pero era el comienzo.
-Cuando estés lista
Dadmeee muchos reviews...
¿Queréis negociar?
Si llegamos a los 50 reviews la semana siguiente tenéis doble capi, uno el miércoles y otro viernes :) A ver si lo conseguis
Besitoss
