Hola gente, ¿cómo andan? Se supone que iba a subir capi la semana pasada pero...mi chiquitina enfermó, si...mi portátil tan querido se rompió, y tuve que mandarlo a arreglar. Imagínense lo mal que lo pasé, porque, ya tenía todos los capítulos traducidos, y tener que hacerlos otra vez, fue un latazo, pero bueno, ya tengo mi portátil conmigo de nuevo *_* Ahora si, Feliz Navidad a todos! Ahh, y Feliz Fin Del Mundo!
Gracias por los reviews a:
NoodleBones
Marifer26637
BonezitaEmily-Me alegro que hayas disfrutado del capi
Anto Bones 16-No te desesperes, que ya falta muy poquito para lo interesante... *_*
AleBB
mimamamemimaa-Ala! ¿Todos seguidos? Espero que te haya gustado. Besos
RGG
Noelia
Daniela
Sukatao-Suele pasar :3
Carlita-poplady
16º Como solíamos ser
Me estaba yendo bien el día, pero en algún momento entre tercera y cuarta hora, todo se desmorono, y por un motivo extremadamente idiota.
Había una exposición de arte en la escuela. Aquel año, la profesora buscaba cosas nuevas, así que le pidió a los alumnos de segundo curso que hiciesen ''esculturas'' con piezas de lego. Las veía de lejos, me aproximé a lo que parecía ser un oso. Entonces mis ojos recayeron en el trabajo de al lado.
Era una casita, con todas las habitaciones, pero aquello me trajo recuerdos. Un recuerdo de cuando tenía seis años y gané una caja de legos por cumpleaños. Pasé toda la noche extendida en el suelo del salón, con mi padre al lado, intentado montar una casita con mis legos. Recordé la sonrisa de mi padre, cuando me felicitaba cuando encajaba bien las pies y de sus manos en mi pelo.
Me di cuenta de que no podía seguir allí.
Volé por los pasillos, buscando desesperadamente un lugar donde esconderme. Me choqué con algunas personas, pero seguí corriendo. Me fui directamente al pasillo de los laboratorios, abriendo la puerta del primero que encontré, vacío. Cerré la puerta y me senté en una mesa.
Una vez que las lágrimas comenzaron a caer, no pararon. Lloré todo lo que me andaba guardando los últimos meses. Sentí mi rostro mojado y caliente, y como mi respiración se iba normalizando, pero no paré. No me di cuenta cuando alguien que pasaba por el pasillo entró silenciosamente:
Intenté secar mi rostro con el dorso de la mano, entonces noté que había alguien observándome.
Al ver la escena, tuve todavía más ganas de llorar.
Booth, con los ojos tristes, con una expresión preocupada.
Ni me lo pensé. En un segundo me levanté y corrí hacia él, abrazándolo.
-Te vi pasar corriendo y te seguí, Bones-Él me abrazaba con fuerza-Ángela me contó que estabas extraña y que estaba preocupada por ti
Él no dijo nada hasta que me calmé. Cuando me alejé de él, vi que le había manchado la camiseta de lágrimas. Le pedí perdón tímidamente.
-¿Lista para contármelo?-preguntó él gentilmente, mirándome a los ojos
Ya era la hora, nos sentamos en una mesa y empecé.
Durante casi una hora, hablé. Hablé sobre mis padres, hablé sobre las navidades, hablé sobre Russ, sobre mis foster parents, sobre los cambios. Él me oía concentrado, mientras que acariciaba mi espalda, lo que me calmó. Cuando finalmente acabé, él me abrazó nuevamente, y dijo en un susurro:
-Vámonos, no pienso dejarte dando clases el resto del día
-Pero mi mochila, Booth. La he dejado en clase-normalmente mataría a Booth por intentar saltarse las clases conmigo, pero con todo lo que había pasado, no me veía capaz de volver a clase.
-Yo te la cojo. Espérame aquí, no te vayas sin mi
Le dije que si con la cabeza.
Mientras él cogía mi mochila, pude analizarme mejor. Me sentía leve, como si me hubiese librado de una gran carga. Booth tenía razón, hablar ayudaba.
Volvió, con mi mochila en su hombro y la suya en una mano. Con el otro brazo, envolvió mis hombros, caminando a mi lado.
Salimos por la puerta lateral, pasando al lado del gimnasio, y después nos fuimos a la calle. Estábamos en silencio, pero sentía como su mirada se clavaba en mi. Estaba pensando en muchas cosas, y solo después de un largo tiempo me di cuenta hacia dónde nos dirigíamos.
-¿Hacia dónde...?
-Quiero mostrarte algo
No pregunté nada. Confiaba en él, siempre confié.
Andamos por diez minutos, paramos en la cerca de una casa. Booth empujó la puerta. Me había llevado a su casa.
-Booth, yo...
-Tranquila, Jared está en la escuela y Pops fue a jugar a las cartas con algunos amigos
Subimos las escaleras y paramos en una especie de pasillo con cuatro puertas. Booth me llevó hacia la última. Él ya no tenía que compartir habitación con Jared. En su habitación ya no habían cochecitos o cajas de juegos, pero si seguían los comics, y todavía tenía el mal hábito de tirar la ropa en cualquier lugar. Sobre el escritorio, entre camisetas y cuadernos abiertos, vi una marco que me llamó la atención. Me aproximé, reconociendo la foto.
Yo tendría unos nueve años. Estaba con un helado enorme y la nariz sucia de chocolate. Booth estaba a mi lado, con una gran sonrisa, riéndose de mi. Yo me reía junto a él.
-¿Te acuerdas?-preguntó él, cogiendo una caja del armario
-Me acuerdo-dije yo sonriendo-¿Cuántos helados comimos? ¿Unos cinco?
-No lo sé, pero al día siguiente me había destrozado la garganta
Me reí.
-Es verdad, ¡te comunicabas haciendo mímica!
-Hizo falta un día para que me volviera la voz. ¿Te acuerdas cómo me asuste? Pensaba que nunca más iba a volver
-¿Y mi padre diciéndote que las voces se van de la nada? Yo también estaba preocupada
-Dos tontitos-dijo él, mirándome y sonriendo. Lo miré por algunos segundos, y sentí nuevamente aquella explosión de calor.
-¿Era eso lo que me querías mostrar?-pregunté, mirando la caja que tenía entre manos
Meneó la cabeza, trayendo la caja hasta el escritorio y abriéndola. Ésta estaba llena de papeles y fotos. Booth la removió, hasta que encontró algunas y me las dio.
La primera foto era una de nosotros cuatro. Booth, Jared, Russ y yo. Había sido sacada en el verano en el que mi padre había montado una piscina de plástico en el jardín.
-Te hice una copia, pero siempre me olvidaba mandártela. Esta es tuya
Sonreí. Nuestras expresiones en la foto eran tan inocentes y felices.
-Gracias
-Mira Bones. Sé que estás pasando por un mal momento por lo de tus padres, pero quiero que te acuerdes de algo, quiero que siempre recuerdes lo que increíbles que son
Me mostró las demás fotos. Había una suya, de mi padre y Russ vistiendo uniformes de baseball, en la época en la que mi padre entrenaba al equipo infantil. Había una de Booth conmigo, cuando mi madre le había hecho una tarta de cumpleaños. Habían varias nuestras jugando en el lab, o el columpio. Reí con la secuencia de fotos muy mal enfocadas, de cuando me regalaron mi primera máquina fotográfica. Gastamos la película entera en un cerrar de ojos.
-Ellos os aman mucho a vosotros. Tanto a ti como a Russ. Ellos me amaron como si fuera su hijo. No me creo que ellos te dejasen a ti y a Russ por cualquier motivo. Algo tuvo que haber pasado, algo tan grave como para que ellos no pudiesen volver. Algo que los hizo tomar una difícil decisión.
-¿Y qué pudo haber sido?-pregunté enfadada. Después de dos meses investigando, la policía se había rendido sin llegar a ninguna conclusión.
-No lo sé-dijo él cambiando su tono de voz, para uno más suave- A lo mejor son super-héroes disfrazados y tuvieron que salvar el planeta de donde vinieron
La hipótesis era tan absurda que me reí. Nos quedamos en silencio, y él empezó a guardar las fotos en la caja.
Miré hacia mi alrededor. Las paredes de su habitación estaban cubiertas de posters. Habían unos tipos peludos, y algunos parecían ser sacados de dibujos animados o videojuegos.
-¿Quiénes son ellos?-apunté, confusa
-¿Estás de broma?
-No
-Bones, ¿no conoces a Led Zeppelin?
-¿Debería?
-¡Claro que deberías! Ellos tan solo son...¡la mejor banda de todos los tiempos!
-¿Quién ha dicho eso?
-¡Yo te lo estoy diciendo!-se levantó, desordenando todavía más su escritorio-Y tú vas a estar de acuerdo conmigo
Booth se levantó sonriendo, con un CD a mano. Corrió hasta la radio que estaba al lado de su cama.
-Todavía no me puedo creer que nunca hayas oído a Led Zeppelin. Quiero decir, es un clásico, Bones.
-Creo que Ángela los mencionó, pero no le presté demasiada atención
Un solo de guitarra invadió el ambiente, entonces Booth aumentó el volumen de la música, saltando mientras fingía tocar una guitarra. Lo observé durante un tiempo, pero como siempre me pasaba, su alegría me contagió y empecé a reír.
-I gotta roll, can't stand still. Got a flaming heart, can't get my fill!
Él cantaba, acompañando la letra, entonces me extendió la mano. Me resistí, pero entonces me cogió de las manos, balanceándolas, rápidamente empecé a saltar también. Estaba lista para repetir el refrán, que ya había sido cantado una vez, cuando la puerta se abrió.
-Seeley, ¿has visto mis guan...? ¡Whoa! ¿Y quién fue el que me dijo que no podía traer chicas a mi habitación?
A pesar de tener el pelo más corto y estar mucho más alto, reconocí a Jared, el hermano menor de Booth. Booth estaba de pie, con las manos todavía en forma de guitarra, tocando invisiblemente los acordes de Black Dog.
-No es una chica, Jared
-¿No lo soy?-pregunté confusa, mirándolo
-Es Bones
Jared me miró nuevamente, y lentamente se le fue formando una sonrisa.
-¡No puede ser...Dios mío, Tempe!
Entonces, se aproximó a mi y me abrazó.
-No sabía que Seeley te había encontrado. Quiero decir, él estaba un poco dolido respecto al asunto, y la última vez que le pregunté me pegó, desde ese día no le pregunté nada más. Bueno, tú estás...preciosa
-Gracias, Jared. Tú también estás diferente, físicamente hablando.
Éste irguió los hombros orgulloso.
-¿Tu crees?
-Bones, no le llenes el ego. ¿O es que acaso no te acuerdas de cómo era?
-Igualito a ti-respondí sonriendo
-Ella nos conoce demasiado bien, Seeley. Que bien haberte visto, Tempe
Antes de cerrar la puerta, Jared me sonrió y me guiñó un ojo, cuando me giré para Booth, éste todavía miraba hacia la puerta.
-Entonces, ¿puedes explicarme por qué no soy una chica?
Nuevamente, Booth puso los ojos en blanco.
-Es una forma de hablar, Bones-volvió a saltar, al ritmo del refrán de la música
Lo observé mientras que una sonrisa imperceptible se formaba en mi cara. Booth era la única persona del mundo que podría hacerme reír, aunque con el día infernal que había tenido... Cuando lo veía allí, saltando como un niño, era difícil creer que, mismo siendo el mismo chico, éste quedaba con una chica diferente cada semana.
Al final de la tarde, yo todavía reía mientras que él me acercaba a mi casa. Estuvimos un tiempo en silencio y cuando él habló, su tono de voz había cambiado.
-Bones, me dijiste que tus foster parents gritaban mucho...Ellos...no te hacen daño, ¿verdad?
Instintivamente, me tapé los brazos.
-No, Booth, ellos nunca me han pegado si es eso lo que me estás preguntando
-Mírame-pidió él, mirándome-¿Por qué Ángela estaba tan preocupada con unos cortes en tu brazo?
-Yo...
Paré de hablar. Estábamos casi llegado cuando hablé.
-Me caí sobre un vaso roto, fue un accidente...
Había aparcado el coche, y ahora me miraba con toda su atención, probablemente comprobando si le estaba mintiendo. Sentí su mano sobre mi brazo, cuando bajé la mirada, Booth me estaba levantando delicadamente la manga de la blusa.
Miró mis cortes, alisándolos suavemente con los dedos.
-Bones, si alguno de ellos te pone la mano encima, dímelo. No mereces pasar por esto, nadie lo merece...
-Lo sé, Booth-dije yo, casi en un susurro. El día había sido emocionalmente extenuante, y todo lo que quería era cerrar los ojos y descansar
Booth posó un beso sobre la palma de mi mano, y la soltó delicadamente.
-Te veo mañana. ¡Que duermas bien!
Sonreí.
-Tú también. Gracias por traerme.
