VII. Lie

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By R. S.a.s.u.N.a.r.u.H.o.t.s

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oooO*Oooo…

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"Dio un paso hacia atrás, intimidado por la persona delante de él, sonriéndole de manera cínica. No recordaba sus palabras, pero las consecuencias recayeron de inmediato. ¿Por qué le había contado la verdad a Sasuke? Y más importante. ¡¿Cómo encontró a Menma tan rápido?! Apenas tenía un día de habérselo dicho. Uchiha no dejaba de sorprenderle.

—¿Qué te parece, dobe?

Uzumaki no respondió, aún atónito. Retrocedió otro paso esperando encontrar una salida, pero la pared tras él le impidió su cometido. Observó nuevamente el cuerpo atado -y amordazado- de su hermano. Menma permanecía ahí sentado, con una pistola apuntando a su cabeza. Un arma perteneciente a Sasuke. ¡Uchiha no podía hacerle eso! Tal vez no lo conocía demasiado, pero Sasuke no mataría a su hermano mayor frente a sus ojos. ¿O sí?

—No lo hagas, Sasuke —pidió en voz baja, desconociéndose al escucharse.

Uchiha volvió a torcer los labios en una sonrisa.

—Esto le pasa a la gente que me engaña y se burla de mí, Naruto.

—No lo hagas —repitió, mirando los ojos desorbitados de Menma pidiéndole ayuda en una muda suplica.

Como respuesta, solo escuchó el estruendo del arma al ser disparada."

Naruto parpadeó varias veces, intentando identificar algo entre la oscuridad. Sintió el sudor bajar por sus sienes, oyó el entrecortado sonido de su respiración y percibió bajo sus manos el inconfundible confort del futón de su habitación. ¿Un sueño? ¡Un maldito sueño! Solo le bastó unos segundos para recordar todo; luego de la interrupción de Hatake no dudó en acomodar su ropa y salir corriendo del casino rumbo al baño, cerró con seguro yendo directo al lavabo a mojarse la cara. Debía tranquilizarse y pensar claramente. Al salir fue Sakura quien lo llevó a la mansión sin volver a encontrarse a Sasuke.

—Me voy a volver loco-ttebayo —susurró para sí mismo.

No sabía si había relación entre su hermano y el hombre que intentó matarlos en el estacionamiento. Existían muchas personas con el nombre de Menma. ¿Cierto? Además, el recién encuentro con Uchiha tampoco ayudaba. ¿Por qué le pasaban esas cosas a él? ¡¿Qué clase de sueño era ese?! Negó varias veces, cubriendo su cabeza con la colcha, esperando dormir para dejar de pensar en cosas incoherentes. Sasuke no sería capaz de matar a Menma por mentirle. ¿Verdad?

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S&N

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Naoki giró su cabeza hacia la ventana abierta, dejó su libro de dibujos a un lado y observó las nubes esponjosas cruzar el cielo. Aquel tono azul le recordó a los ojos de su madre, siempre lo veía para no olvidarla. Sasuke le había regalado una foto de sus padres, pero existían ocasiones que le parecía difícil mantener sus memorias intactas. Aunque ésta vez, no pudo evitar asociarlo a una nueva persona: su nuevo amigo.

—¿Terminaste?

La voz del hombre le hizo voltear, y sonrió entregándole el libro. Éste sujetó el cuaderno revisando la página. Iruka Umino era su maestro particular.

—Iruka-sensei —llamó.

El mayor dejó de admirar los colores, prestándole atención al pequeño.

—Dime.

—¿Cuál es la habitación de Naruto?

Umino no respondió. Siendo parte del personal de confianza conocía las actividades de Uchiha, y el rubio entraba en ese tipo de "negocios" que no debían mencionarse en casa. Menos frente al niño. Intentó sonreír, desviando el tema.

—¿Por qué lo preguntas?

No parecía adecuado responder con otra pregunta, pero debía ser precavido.

—¡No se responde con otra pregunta! —corrigió, haciendo un mohín—. Solo quiero que juegue conmigo.

El profesor detalló el semblante alegre del pequeño, recordando pocas veces haberlo visto. El niño sólo deseaba un poco de cariño. Sabía que Sasuke lo quería, pero el moreno siempre permanecía fuera de casa debido a los negocios, dejando a Naoki solo, el pequeño Uchiha procuraba ser fuerte y no causar problemas, aunque en el interior necesitara aquel afecto. Sonrió comprensivo.

—Está bien, termina el próximo ejercicio y hablaré con Sasuke-san.

—¡De acuerdo! —aceptó—. ¡Por eso eres mi maestro preferido!

Umino rió.

—Soy tu único maestro, Naoki.

—Pero eres mi preferido.

Iruka no debatió y le palmeó la cabeza antes de escribir en el pequeño pizarrón que ahí residía. Naoki comenzó a copiarlo a prisa, deseaba terminar y jugar con Naruto.

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S&N

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Los ojos brunos de Sasuke recorrían cada línea escrita sobre la pantalla, aquel reporte contenía la recopilación de las cámaras de seguridad del edificio. Al terminar de leer cerró el archivo y frunció el ceño. Después del atentado, la información sobre el sujeto responsable era nula. No encontraba referencias de ese tipo, el único dato obtenido fue su nombre: Mizuki Touji. Sin embargo no bajaría la guardia hasta dar con el verdadero responsable.

—¿Qué harás, Sasuke-kun?

Escuchó la pregunta, recordando que no permanecía solo, frente a él, Sakura y Kakashi esperaban sus indicaciones.

—Por ahora sólo reforzaremos la seguridad en la mansión y el edificio del Black Angel's —indicó a Haruno, luego miró a Hatake—. ¿Investigaste sobre ese tal Menma?

Kakashi asintió, estuvo a punto de responder pero la voz de Sakura le interrumpió.

—¿Menma? —cuestionó curiosa—. Qué casualidad, el hermano de Naruto se llama igual.

Ambos hombres la miraron. Sasuke entrecerró los ojos y Kakashi inquirió:

—¿Naruto tiene un hermano?

Ella asintió.

—Eso parece, pero nunca lo ve —contestó, recordando la respuesta de Naruto cuando le cuestionó lo mismo—. Por eso dice que él es huérfano.

Uchiha arrugó las cejas ligeramente. ¿Serían la misma persona? ¿El hermano de Uzumaki y el tipo que buscaba tendrían relación? Parecía una coincidencia bastante extraña. O tal vez solo exageraba, existían bastantes personas en Japón con el mismo nombre.

—No importa —decidió descartarlo—. Seguiremos investigando, encárgate de eso, Kakashi.

Hatake sonrió bajo su bufanda y alzó su pulgar antes de salir de la habitación. Sakura guardó su agenda, estuvo a punto de seguirlo pero la voz de Sasuke la detuvo.

—Otra cosa, Sakura.

—¿Qué necesitas, Sasuke-kun?

—Quiero que Naruto también tenga vigilancia en el casino.

Haruno bajó la mirada, apretando la agenda entre sus manos. «¡¿Por qué te preocupas tanto por él?!» quiso gritarle, pero desistió hacerlo e intentó sonreír. Con cada día que pasaba, reafirmaba sus sospechas.

—No te preocupes, Sasuke-kun, me haré cargo de los detalles.

Uchiha asintió concentrando su mirada en la computadora, sin percatarse de los cristalinos ojos de Haruno. Ella salió rápido, procurando no mostrar un semblante deplorable. Fuera de la vista del moreno, recargó su espalda sobre la pared.

¿Por qué tenía que ser él, y no ella? Posiblemente lo supo desde aquella noche cuando Sasuke observó a Naruto por primera vez entre las sombras del callejón. Simple atracción física en aquel momento, pero que iba transformándose poco a poco en algo más. El carácter fuerte de Uzumaki, su entereza, la forma de desafiarlo y no verlo como un "Dios" arrodillándose a sus pies cumpliendo sus deseos, todo aquello conquistó a Sasuke. Ella -tan pendiente de cada gesto del azabache- lo notaba. Parecía un cambio mínimo, pero en una persona como Uchiha significaba demasiado. No obstante, los días dónde aborrecía a cada persona que llegaba a Sasuke con intensiones sentimentales quedaron atrás. Sabía lo que tenía que hacer, solo necesitaba el momento adecuado.

Sakura había tomado una decisión.

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S&N

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Uzumaki salió de su habitación en dirección al jardín, necesitaba un poco de aire, sin embargo dudó en continuar al ver a Sasuke parado en la puerta, éste permanecía con la espalda contra el marco, observando hacia el exterior. Quiso dar media vuelta -no que fuera cobarde, pero su maldito sueño permanecía bastante lucido-, sin lograr su cometido debido la voz de Uchiha. Sasuke giró sobre su lugar.

—¿Piensas huir otra vez?

Naruto frunció el ceño. ¿Huir? ¡Cómo si pudiera hacerlo! El tono burlón de la pregunta le enojó, dio la vuelta para enfrentarlo, aunque apenas miró su rostro, las escenas del sueño comenzaron a taladrarle la cabeza, pero al percatarse de la camisa abierta del mayor, esas imágenes fueron sustituidas por los recuerdos de la noche en el casino. Sus mejillas enrojecieron y desvió la mirada.

—¡No te interesa lo que yo haga! —respondió unos segundos después.

El azabache alzó una ceja sin comprender. ¿Por qué Uzumaki no lo veía a los ojos?

—¿Qué te pasa? Estás rojo —levantó la mano para tocarle la frente. Naruto le dio un manotazo.

—¡No me toques!

Uchiha rió.

—Pues no estás enfermo, sigues igual de arisco que siempre —lo miró fijamente, logrando que los orbes azules del áureo continuaran en otro punto. Por alguna razón le encantaba hacerlo enojar, admirando esas muecas en el rostro del menor—. ¿O te pongo nervioso, dobe?

Naruto entrecerró los ojos, girando a encárale, pero los insultos quedaron olvidados al percibir un olor bastante familiar.

—¿Ramen?

Soltó la pregunta al aire, Uchiha le respondió.

—Sí, es lo que hoy cocinaron. ¿Te gusta esa comida?

—¿Bromeas? ¡Es lo mejor del mundo-ttebayo!

Sasuke observó esos ojos brillantes y la sonrisa tonta. Solo Naruto armaría tanto alboroto por una insípida comida, olvidándose de su mal humor al instante. Y no supo cómo fue capaz de articular la siguiente pregunta, salió de sus labios sin pensar.

—¿Quieres comer con nosotros?

Uzumaki parpadeó incrédulo. ¿Había escuchado bien? ¿Salir del cuarto y comer en la mesa principal?

—¿En verdad? —lo miró desconfiado—. ¿Qué tramas ésta vez, bastardo?

El mayor rodó los ojos y chasqueó la lengua.

—Nada —advirtió con simpleza. Tampoco iba a rogarle. ¿Quién se creía ese idiota de Uzumaki? —. ¿Quieres o no, usurantonkachi?

Naruto pareció pensarlo.

—De acuerdo —aceptó, logrando que Uchiha alzara las comisuras de sus labios un poco. No pudo despegar sus irises cielo de ese gesto, recriminándose de inmediato al recobrar su sentido común—. ¡Solo porqué me encanta el ramen!

Siendo sincero -a pesar de todo- algo dentro de Naruto comenzaba a percibir a Sasuke de diferente manera. Empezaba a conocer la verdadera personalidad del moreno, y no la careta que mostraba ante todos.

Sasuke Uchiha solo era un ser humano de carne y hueso como cualquier otro.

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S&N

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Los días continuaron pasando, conllevando una rara convivencia en la residencia Uchiha. Una tarde mientras caminaba por el pasillo, Sasuke le dijo que no quería a un "ignorante" en su casa. El rubio nunca había ido a una escuela, lo poco que sabía lo aprendió en las calles. Por dicha razón le enfureció el ser denigrado, y no dudó en golpearlo. No obstante antes de soltar la primera patada, Sasuke le presentó a Iruka, su nuevo profesor. Debía admitir que eso le sorprendió. Tomar clases con Naoki le pareció extraño a su edad, pero le gustaba. Lentamente fue ganándose la confianza del castaño, descubriendo que Umino parecía muy cercano al jefe de seguridad, el pervertido de Kakashi, quien siempre lo encontraba leyendo una novela erótica llamada Icha Icha Paradise. A pesar de ello, Hatake resultó ser una persona bastante agradable, el hombre de cabellos plata -nuevamente por petición de Uchiha- le enseñó defensa personal. Kakashi había sido el maestro de Sakura y Sasuke desde jóvenes. Haruno también le ayudó con algunas actividades, aunque le parecía que lo mantenía vigilado.

Y en ocasiones, cuando jugaba con Naoki en el estanque, Sasuke los veía desde la entrada, recargando su espalda en la madera, manteniendo los brazos cruzados. Sentía la mirada de Uchiha sobre él, pero al voltear a comprobarlo éste desviaba la vista hacia otro lado. Por alguna razón que desconocía, esos gestos le agradaban.

Por las noches asistía al Black Angel's conservando su puesto de crupier. Su "jefe" no perdía la oportunidad de besarlo a cada oportunidad. Cómo si hubiesen aceptado un pacto silencioso aquella noche en el casino. Un trato donde admitía que le atraía. Le frustraba admitirlo, pero empezaba a disfrutar de los besos y el toque del maldito bastardo.

Poco a poco -sin proponérselo- inició una nueva vida, rodeado de personas agradables. Sin embargo jamás dejaba de pensar en Menma. ¿Qué había sido de su hermano? Cada noche mantenía las mismas interrogantes. Deseaba saber de él, contarle muchas cosas, regresar a dormir en los futones de su viejo cuarto e imaginar que solo había sido una amarga pesadilla. Lo extrañaba. Razón suficiente para mantener la boca cerrada.

Podría sentir algo por Sasuke, pero nada le aseguraba su respuesta ante la mentira de Menma. Esperaría un poco más antes de hablar con él.

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En el Black Angel's las cosas parecían ir con normalidad. Los distinguidos hombres de negocios asistían a pasar el tiempo en compañía de los anfitriones. En el casino tampoco era la excepción. Como cada noche, Naruto jugaba con las cartas antes de repartirlas a los jugadores, parecía una velada común, hasta que su mirada azulina fue atraída por una nueva persona; un sujeto bastante atractivo, de cabellos blancos y ojos verdes. Un anfitrión. Curioso, siguió el trayecto de aquel hombre, e inconscientemente, frunció el ceño al comprobar su destino. Sasuke, quien permanecía en la barra tomando su inseparable escocés, le ofreció el asiento a su lado.

Naruto no despegó sus irises añiles de ellos, notando una ligera sonrisa en Sasuke cuando el albino le susurró algo al oído, éste asintió señalando la salida, y ambos dejaron su trago en la barra para marcharse del lugar.

¿Qué hacía Sasuke con un anfitrión susurrándosecosas al oído? La respuesta sería obvia: sexo. ¿Pero qué le importaba la vida sexual de Uchiha? ¡Nada! Lo que hiciera o dejara de hacer con sus empleados le importaba una mierda. Entonces, ¿Por qué ese incomodo escozor en el estomago no le dejaba ni tragar saliva? Pensó un momento… ¿Sí aceptaba acostarse con el moreno, su irritación desaparecería? Negó varias veces. ¡¿Qué clase de ideas eran esas?! ¡Él no sería la zorra de Uchiha! ¡Ni en sus más retorcidos pensamientos! Aún guardaba un poco de dignidad. Sin embargo su cuerpo parecía reaccionar diferente, los besos y las caricias le hicieron ansiar más. Saber hasta dónde hubiesen llegado de no ser interrumpidos por Kakashi. ¿Sasuke sería tan bueno como presumía? ¿Mejor? ¿Peor? ¡No! ¡No! ¡No debía preguntarse ese tipo de cosas!

—¿Qué me has hecho, bastardo? —susurró al aire, olvidándose de sus clientes.

¡Maldito Uchiha! ¡Hasta en sus pensamientos tenía que -literalmente- joderle!

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«Hong Kong»

Menma entró con sigilo a la habitación, alumbró el lugar utilizando su pequeña lámpara de mano y observó el largo pasillo de anaqueles, detallando una infinidad de cajas enumeradas. Caminó entre el pasadizo buscando una en especial. Miró el número en aquel pequeño papel, frunciendo las cejas al recordar cómo lo obtuvo.

Uzumaki no era tonto ni ingenuo, desde el primer momento que entró a trabajar para Orochimaru se ganó la confianza de los hombres del yakuza, entre ellos Mizuki Touji, quien desde su ingreso pareció interesado en él. Dos meses después éste había sido enviado a Japón, pero nunca regresó a Hong Kong, lo mataron por ordenes del líder. Orochimaru nunca perdonaba un error. Aunque antes de irse le habló sobre cierta información. Menma ignoró el semblante ansioso de Mizuki, pero no olvidó sus palabras.

«Sino regreso, baja al sótano y busca la caja 512»

Y la curiosidad venció, logrando escabullirse al sótano. No le costó encontrar la indicada, solo le bastó unos minutos para identificarla en una de las repisas más altas. La bajó, y abriéndola con cuidado iluminó el interior.

No parecía nada excepcional; folders, documentos y unos sobres amarillos. Vislumbró un folder verde, lo sacó para leerlo y un par de fotografías cayeron del interior. Las levantó sin interés, pero al girarlas abrió bastante los ojos identificando a las personas que salían ahí. Una joven y sonriente mujer pelirroja, acompañada por un hombre rubio y de ojos azules… sus padres. Jamás confundiría el rostro de su difunta madre, aquel bonito cabello rojo o sus ojos violetas, que a pesar de su precaria situación no cambiaron. A su padre no lo conoció en persona, pero ella les mostraba una foto de él, diciéndoles lo mucho que se parecían por haber heredado sus irises añiles y sus blondos cabellos. ¿Qué hacía esa fotografía ahí? Movido por la curiosidad sacó el resto de los documentos y los guardó dentro de su chaqueta. Salió con discreción esperando no ser descubierto.

—¿Por qué tanta prisa, Menma?

Paró en seco, identificando esa voz. Frunció el ceño, girándose para confrontarlo, sería inútil huir. Lo miró a los ojos, demostrando su determinación.

—¿De qué hablas, Orochimaru?

Deseaba descubrir todo referente a esos documentos mostrándose indiferente. El albino supo leer el silencio, sonriendo al acercarse.

—Sabía que eras curioso, pero no estúpido para entrar aquí por tu cuenta.

Menma no retrocedió.

—No sé de qué hablas —insistió.

El mayor miró el borde de los documentos dentro de la chaqueta del menor.

—Ellos son tus padres —confesó directo. Uzumaki quiso contradecirlo, pero la serpiente fue más rápida—. No intentes negarlo, lo sé todo. No he llegado hasta aquí por confiar en las personas, soy muy precavido… y te investigué.

En ese momento Menma sintió la sangre helada. Orochimaru sabía sobre Naruto, y eso no le convenía, debía permanecer inmutable frente a ese hombre.

—Eso no importa —respondió aparentando desinterés—. ¿De dónde conseguiste esto?

Pronunciada la nueva cuestión, Orochimaru encontró el momento de poner en práctica su plan. Las piezas iban acomodándose a su favor. Aún después de muerto Touji seguía siéndole útil.

—Sé que Mizuki te entregó ésta información, el pobre imbécil pensó que me destruirías. Y así, vengarse de mí.

El menor no comprendió.

—¿Por qué haría eso?

Orochimaru volvió a sonreír.

—Porqué yo traje a tu madre a Hong Kong.

La desfachatez en la respuesta le hirvió la sangre. ¡¿Por su culpa no tenía padres?! Su progenitora había sufrido por causa de Orochimaru. Naruto y él fueron huérfanos debido a ese hombre. Apretó los puños y, furioso, corrió a darle un golpe, pero los guardaespaldas de la serpiente se interpusieron. Menma los golpeó sin intimidarse, aunque al ser mayor número lo detuvieron. Uno de ellos lo golpeó por detrás, mientras dos lo sujetaron de los brazos. Intentó zafarse, siéndole imposible. Orochimaru solo reía complacido.

—Tienes coraje, Menma —alagó—. Pero deberías canalizarlo en el verdadero culpable. La persona que mató a tu padre.

Uzumaki apretó los puños, confuso.

—¡¿De qué hablas?! ¡Tú lo mataste, miserable!

El albino negó.

—Te equivocas. Secuestré a tu madre, pero no por mi cuenta. Digamos que alguien me dio la orden. Yo solo cumplí con mi trabajo.

No parecía justificarse, sino llegar a la otra persona involucrada.

—¿Quién? —cuestionó en un susurro, conteniendo la ira.

Orochimaru no dudó en responder.

—Fugaku Uchiha.

¿Uchiha? ¿Por qué siempre ese maldito apellido arruinaba su vida? ¿Cómo era posible? Debía ser una mala broma del destino. Las palabras quedaron estancadas en su garganta, tantas interrogantes, y solo una salió de ella.

—¿Por qué?

El viperino hombre aprovechó la oportunidad. Disfrutaba cada mueca del rostro distorsionado de Uzumaki.

—Minato Namikaze fue uno de los mejores agentes de la policía de Japón, estaba tras los pasos de Fugaku para desmantelar su red de narcotráfico —Menma escuchó atento, recordando la historia. Su madre les habló sobre el oficio de su padre, pero jamás pensó que fuera uno de los mejores. No interrumpió, esperó que el Sannin siguiera—. Mandó a secuestrar a Kushina para atraerlo, y Minato cayó en su trampa con tal de recuperar a su esposa. Uchiha mató a Minato frente a los ojos de Kushina, y en venganza me pidió que la trajera a uno de sus burdeles aquí en Hong Kong. Cuando la dejé en el territorio de Fugaku, nunca volví a saber de ella. Ni siquiera sabía que estaba embarazada —hizo una pausa, notando el ligero temblor en el cuerpo del joven—. Quieres vengarte. ¿Cierto? Sé que lo deseas —no obtuvo respuesta y continuó sonriendo—. Pero Fugaku Uchiha ya está muerto.

—Muerto —repitió, incrédulo.

—Sí, alguien nos ganó el "paquete" —ironizó, mirándolo tan vulnerable como una pequeña rata—. Pero todavía existe una forma.

—¿Cómo?

—Elimina a su asquerosa descendencia… ayúdame a terminar con Sasuke Uchiha y su familia.

—¿Sasuke Uchiha?

Parecía que el karma cada vez encontraba la manera de reírse en su cara.

—He investigado a Sasuke por mucho tiempo, y gracias a eso sé que tiene a tu hermano gemelo —por Naruto, Orochimaru había recordado a Minato y Kushina, siéndole fácil unir las piezas. Nunca imaginó que aquel trabajo le serviría hasta ese día. Solo parecía cuestión de utilizar la información a su conveniencia. Mentir—. Lo ha puesto a trabajar en un burdel de mala muerte. ¿Recuerdas el dolor de tu madre al ser ultrajada? Pues Naruto-kun está viviendo lo mismo cada noche, y…

—¡Basta!

Menma no soportaría saber los detalles. Sería una tortura, recordando que él lo vendió.

—¿Entonces qué dices? ¿Aceptas mi propuesta?

El menor no titubeó al responder.

—Te ayudaré —aceptó—, pero con una condición.

Orochimaru lo miró directo a los ojos.

—Soy todo oídos, Menma.

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Detalló su reflejo en el cristal de su móvil, notando unas molestas ojeras. No había podido dormir durante varios días, le frustraba no saber qué sucedería con su hermano si Sasuke sabía la verdad. Pero no podía posponerlo más. Cada día era peor. ¿Cómo lo haría? ¿Qué le diría Sasuke? ¿Cuál sería su reacción cuando supiera que secuestró a la persona equivocada? No poseía las respuestas, pero parado frente a la puerta de su despacho pronto las sabría. Aspiró mucho aire y tocó un par de veces recibiendo el permiso de entrar. Accedió a la habitación, observando a Sasuke sentado tras su escritorio, probablemente revisando el papeleo de sus negocios. Respiró profundamente una vez más, infundiéndose coraje.

—¿Naruto? ¿Pasa algo malo?

Uzumaki lo miró directo a los ojos.

—Necesito hablar contigo.

Sasuke dejó a un lado los documentos, notando el semblante serio del rubio. Colocó las manos entrelazadas sosteniendo su mentón, y lo miró. Parecía algo importante.

—Habla.

Uzumaki dejó salir el aire. Era ahora o nunca.

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Continuara…

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oooO*Oooo…

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Muajajaj que mala soy, todo este tiempo sin actualizar, para que ahora salga con esto ¬¬ ¡No quieran lincharme! Había dicho que publicaría ayer, pero por fatal de tiempo no pude hacerlo u.u, Sé que es corto (con la parte final como el momento de interrumpir la boda: ¡Que hable ahora o calle para siempre :P), pero como compensación (como lo expliqué en mi "cara-libro" XD) ya tengo todos los capítulos, así que el próximo no tardara tanto :3

Espero que les haya gustado a pesar de no haber publicado en tanto tiempo, esto cada vez se complica más u.u, pero como ya dije, no se impaciente que ya está terminado :D

Bueno, creo que es todo por hoy, pero antes de irme, como siempre, quiero agradecerles a las personas que se toman su tiempo para comentar, y que me presionan para recordarme que tengo que publicarlo -_-U Por eso muchas gracias a: Susana Mode, Moo-9215 (doble gracias por pasarte también en AY :3), portgas D naru, Goten Trunks5, Zanza-chan, Hanage Yuuki, kaii-chn, kaoryciel94, Hinaby, Lyra Raven-k, Katari-chan (ahora doy miedo XD), kykyo-chan, Zeita, lilu, NelIra, Luna1986, Zoe Mikaella, Beauty-Dream (ya extrañaba tus comentarios :3, siempre me subes el ánimo con tus ocurrencias XD, aunque no andaba de parranda ¬¬, ah, pobre kishi, pero se lo merece por matar a Neji, torturalo muajajaja), kyoky kon, Cherrypettals, Kory, kane-noona y Kitsunechan.

Nos vemos la próxima semana :3, cuídense mucho!

Y por último, que tal un review? o.O?

Gracias x leer \(°~°)/