Hola gente, como andan? Feliz 2013 a todos/as...tardé bastante, lo sé, pero estas vacaciones, en vez de traducir, vagueé jeje, lo siento, bueno, pero aquí les traigo otro jugoso capítulo, por cierto, para recompensar un poco, esta semana de ahora, les daré un capítulo el miércoles y otro el viernes, prometido os lo dejo!

Gracias por los reviews a:

ChrisBooth26637 - Gracias Mar :)

Anto Bones 16

NoodleBones

BonezitaEmily - Yo también lloré mucho traduciendo este capi, sufrí! Jeje, y tú teoría está más que cierta, Bren no es una chica, es SU chica jeje Besos

Maddy-BB

Sukatao

mimamamemimaa

RGG

17º Una idea absurda

Sentada en el césped, envolví mis rodillas con los brazos, observando mi tenis. Normalmente, los domingos solían ser mi día favorito de la semana, pero ya no lo eran. Justo en aquel domingo, me vi deseando que fuera lunes.

El lunes podría ir a la escuela y hablar con Ángela, podría encontrar a Booth e irme de aquella maldita casa, aunque solo fueran un par de horas.

Jimmy, el hijo de Michael y Lauren, había venido a almorzar. Estaba casado, vivían en Arlington y a veces venía los fines de semana a visitar a sus padres. Viendo la interacción entre ellos, no era difícil ver porque sus visitas eran tan escasas.

Jimmy era muy nervioso, como Michael, y por lo poco que oí, a Michael no le gustaba la esposa de su hijo.

Aquel domingo por la mañana, ellos habían intentado empezar una conversación civilizada, pero al poco rato se empezaron a insultar. Después vinieron los gritos a pleno pulmón, Lauren se lamentaba por los bajos. Michael empujó el cenicero que estaba sobre la mesa, este se rompió. Cuando lo vi, dejé la escoba con la estaba barriendo el suelo de la cocina y salí por la puerta trasera.

Ahora estaba sentada en el húmedo suelo del parque. Había llovido la noche anterior y el tiempo todavía estaba un poco nublado, motivo por el cual no había mucha gente allí. Estiré las piernas, pensando en lo que podría hacer cuando llegase a casa para huir del estrés de Michael, que, casi estaba segura, de que lo iba a pagar con alguien. Seguí mirando mis tenis con mucho interés, entonces cogí mi tenis, dándole la vuelta a la solapa.

Allí en los bordes, escrito con un bolígrafo negro, habían dos nombres: Smiths y Austins.

Las dos foster families por las cuales pasé. Y viendo mi situación, seguramente los nombres seguirían aumentando.

Normalmente, a mi no me importaba mucho cambiarme de familia. Algunas veces, ser expulsado era la mejor cosa que podía suceder, pero por primera vez, lo pensé mejor. Si me mudase de familia, ¿a dónde iría? ¿Lejos de Ángela, Hodgins, Zack y Booth? Odiaba aquella casa, pero la cuestión era otra cuando se trataba de la escuela y del proyecto. Por primera vez en mucho tiempo, tenía personas con las que podía hablar, que se importaban conmigo, personas a las que realmente podía llamar amigos.

Miré mis converse oscuras. Sería fuerte, y si dependiera de mi, la lista no aumentaría tan rápido.

Cuando volví a casa, me encerré en mi habitación, con un cuaderno viejo sobre el regazo. Muchas cosas pasaban por mi cabeza, y decidí, que tal vez pudiese poner todo aquello sobre un papel, verlo desde una perspectiva diferente. Ángela había dicho que yo era buena escribiendo, me sentía realmente bien cuando lo hacía. En menos de media hora, había llenado tres páginas, eso me hacía sentir más ligera, de la misma manera en la que me había sentido al hablar con Booth.

El lunes llegué más temprano de lo normal a la escuela, quería revisar historia antes del examen. Estaba caminando por los pasillos completamente vacíos, el viento que venía de la puerta me revolvía el pelo. Mi humor todavía estaba influenciado por aquel lluvioso domingo.

-¡Ei, Bones!

Me di la vuelta, Booth venía por el pasillo, detrás de mi. Estaba con el uniforme del equipo.

-¿Estás bien?-preguntó él cuando me alcanzó

-Si, lo estoy. Gracias-respondí, sintiendo como una sonrisa se dibujaba en mi rostro-¿Qué haces aquí tan temprano?

-Tenemos un amistoso mañana, quiero entrenar un poco

-¿Amistoso?

-Un juego que no vale. Es una forma de entrenar con otro equipo, ¿lo pillas?

-¿Si ese partido no vale porque llegas tan temprano para entrenar?

-Ese equipo es fuerte. Dependiendo de como se quede la llave del campeonato, podremos cogerlo al final, pero...¿por qué estás aquí tan temprano?

-Quiero revisar historia

Él sonrió.

-Tuve que haberlo visto venir. Ya nos veremos

Booth estaba casi entrando en el gimnasio cuando se dio media vuelta.

-Casi se me olvida-dijo él, abriendo la mochila- Pops ha hecho bocadillos naturales, te ha mandado uno. Pops todavía no me perdona que no te hubiese entretenido un poco más en casa hasta que él hubiese llegado, quiere verte

Cogí el bocadillo de su mano, tocado por la sensibilidad de Hank.

-Agradécelo de mi parte. A lo mejor os visito un día de estos

-Vale, hasta luego

Me quedé en la puerta, oyendo el ruido de sus tenis contra el piso de madera encerada, entonces me fui hacia la biblioteca, un poco más feliz que cuando había llegado al colegio.

Aquel pequeño detalle alegró mi día de una forma extraordinaria. Aunque fuese solo un bocadillo, aquello me alegró. Repasé la asignatura que ya había estudiado un par de veces, el examen fue fácil.

En el recreo, me senté con Ángela en ''nuestra'' mesa.

-Bren...-comenzó ella, dejando su zumo sobre la mesa para mirarme-Hablé con Booth

-¿Ahora estáis contra mi, Ange?-pregunté, enfadada. Primero Booth fue a buscarme porque Ángela estaba preocupada. Y ahora ella iba hacia él, probablemente para descubrir porque salí más temprano el viernes

Ángela era mi amiga, pero todo lo que había pasado entre Booth y yo, todo sobre lo que hablamos...no me parecía justo contárselo a nadie más. No me sentía cómoda con el asunto.

-Soy tu amiga, y él es tu amigo, ¿por qué no podemos ser amigos también?-respondió ella con el mismo tono de voz-¡Me preocupaste cuando desapareciste el viernes! Y cuando Booth fue a la clase a recoger tu mochila me dejaste todavía más preocupada, solo no fui detrás vuestra porque Booth me aseguró que te iba a cuidar. No me llamaste el fin de semana, estaba más que claro que hoy iba a ir hacia él

Dejé mi libro sobre la mesa, suspirando. Los dos se comportaban como si necesitase estar controlada las 24 horas del día.

-¿Qué te dijo?-pregunté, tenía curiosidad

-Que estás pasando por un momento difícil, que hablasteis por mucho tiempo y que ahora estás mejor. También me dijo que tenía que estar atenta en todo lo que hacías y que se lo contase si te volvías a comportas otra vez así

-¿Sólo eso?

-¿Por qué? ¿Qué más tengo que descubrir?-preguntó ella, erguiendo las cejas

Me quedé en silencio, no quería lidiar con sus provocaciones por el resto del recreo. Ángela pareció entender aquello, cambió de asunto al instante.

-Jack me llamó para salir

-¿Hodgins?

-El mismo. Estuvimos horas hablando por teléfono el sábado y domingo. Es tan mono, Bren

-¿En serio?

-Claro que lo es. Gentil, gracioso...

Paré para pensar un poco en el chico que conocía pero que no soportaba.

-¿No harás como hiciste con Tyler, no? Quedarte una semana con él para después dejarlo

Ángela me miró seria.

-Brennan, eso no ha sido nada gentil

Dejé el libro nuevamente en la mesa, mirando la furiosa expresión de Ángela.

-Perdóname, Ange. No quise ser insensible

-Es solo que...-dejó de hablar-Siento que esta vez será diferente, ¿sabes?

-No, realmente no sé...pero me alegro por ti

Ángela sonrió, aproximándose a mi.

-¿Por qué haces eso?-pregunté, incómoda con la repentina demostración de afecto

-¿Necesito motivos para abrazar a mi mejor amiga?

-¿Soy tu mejor amiga?

-Claro que lo eres, tonta-dijo ella riendo. Yo también me reí

El martes, cuando llegué al instituto, me di cuenta de que Hodgins también estaba bastante feliz. Cantaba mientras que leía documentos, y hasta saludó a Zack educadamente cuando éste llegó.

-¿Brennan? ¿Puedes ayudarme con el libro que he cogido?-preguntó Zack, sentándose a mi lado

-Claro, déjame ver

Era un libro de fisiología, probablemente de la facultad. Zack lo abrió en el capítulo que no entendía, y nos sentamos para leer juntos.

La tarde pasó rápidamente. Zack y yo leímos y discutimos, incluso yendo hasta nuestro orientador para quitarnos las dudas de vez en cuando. Hodgins estaba empezando a escribir sobre la búsqueda, pero siempre hacía algún que otro comentario, sea sobre el trabajo o sobre otras cosas. Trabajamos duro, sentí satisfacción al pensar que había gastado el día para algo bueno, para un trabajo bien hecho.

El hecho de que las cosas estuviesen tranquilas en casa, hizo que mi buen humor se mantuviese. Los cortes de mi brazo estaban casi cicatrizados, y no necesitaría preocuparme más en esconderlos.

En uno de esos días en los que estaba de buen humor se inició algo que se volvería constante. Booth vendría corriendo hasta mi, entonces caminaría algunas manzanas mientras que iba a mi casa. Discutiríamos cualquier asunto, que, casi siempre, acabaría con él riéndose se mi por mi desconocimiento sobre la cultura pop.

Me gustaba aquel momento, nuestro momento, y me lo tenía que repetir para mi misma cuando llegaba al colegio al día siguiente y lo veía caminando con varios amigos, o caminando con alguno chica de la mano. Booth tenía otra personalidad cuando estaba conmigo. ¿Cómo conseguía ser una y otra persona, dependiendo de la situación?

-Viste aquel capítulo de Los Simpsons donde...

-¿Los Simpsons?-pregunté, con el ceño fruncido

-Ah, lo sabes Bones. ¿La familia amarilla? ¿Homer y Marge? Lo veíamos juntos cuando éramos pequeños

Entonces recordé.

-Creo que me acuerdo, Booth, pero fue hace mucho tiempo

-¿Nunca mas viste Los Simpsons después de que me mudase?

-Veía muy poco la TV después de que te mudaste-confesé

-Ah, Booones. ¿Es que no puedes hacer nada bien sin que yo esté contigo?

Iba a responder, pero entonces vi que él se estaba riendo. Era un chiste.

Noté que estábamos llegando a mi casa. Estuvimos tan entretenidos con la conversación que Booth acabó recorriendo todo el camino conmigo. Paré.

-Aquí me quedo

Booth miró la casa.

-No parece tan mal. ¿Y aquellos chicos?

Miré hacia donde apuntaba. Los chicos estaban jugando a tirar la pelota contra un muro, un juego sin sentido.

-Leon y Arthur. También son foster kids

Miró hacia los chicos, entonces me miró con una expresión que yo desconocía. Irguió la mano cerrada, en un movimiento que no veía hacía mucho. Sonreí, también levantando mi mano cerrada, golpeando nuestros puños. Entonces nos despedimos.

-Adiós, Bones-dijo Booth, yéndose

Me quedé mirándolo mientras se iba. A veces me daba cuenta de que a no era un niño cuando realmente lo observaba: sus hombros largos, su alta estatura...aunque en la mayor parte del tiempo, lo miraba a los ojos y veía al misma chico gentil y divertido, mi mejor amigo.

-¡Temperance tiene novio! ¡Temperance tiene novio!

Me di la vuelta y los dos chicos estaban detrás de mi, cantando y riendo. Les dirigí una mirada furiosa, fingiendo que iba a correr hacia ellos. Los dos niños huyeron, todavía riéndose de mi.

Yo y Booth, que idea más absurda