Hola criaturitas! Ya os echaba de menos, jeje...aquí os dejo un capi un poquillo intenso :) Por cierto, ¿habéis visto las fotos del 8x15? Madre mía, creo que moriré cuando vea el capi...

Gracias por los reviews a:

ChrisBooth26637

BonezitaEmily - Ya falto poco para que den el paso...sólo que no tr puedo decir cuando jeje

BerryFlower - Subo capis solo los 'viernes', cuando no me olvido...jeje

Guest - No se que pasará con tus reviews...y te digo lo mismo que a BonezitaEmily :)

RGG

Sukatao

Edward121

Anto Bones 16 - Ya echaba de menos tus comentarios jeje Y menos mal que Bren le dijo eso de las chicas porque sino...pff, lo odiaba

20º Fotos y una carta

Tardaría algún tiempo para que algo como aquello me asustase nuevamente. Aparentemente libre de la rabia acumulada, Michael estuvo tranquilo los siguientes días. Todos estábamos ocupados en la escuela: Ángela y yo con los exámenes, Booth con los exámenes y sus entrenamientos...Tal vez por eso me había sido más fácil desviar el tema de Michael.

Mi chaqueta me acompañaba todos los días, y era extremadamente cautelosa a la hora de sentarme, no debía gesticular ni lo más mínimo. Falté a las clases de educación física, lo que no me importó mucho. No era buena en los deportes, siempre había tenido dificultades para entender las reglas.

No se lo conté a Booth. Me dije a mi misma que no volvería a ocurrir, y realmente quería creérmelo.

Un Lunes, yo estaba saliendo de clase de Química, junto a Jamie.

-¿Qué te parece si te invito a un helado?-me preguntó él, sonriendo

Iba a responderle, cuando alguien se acercó a mi, haciéndome parar de andar. Me giré y vi a Booth.

-¿Pero que...?

-Tú te vienes conmigo, preciosa-dijo él, con una gran sonrisa

Giré la cabeza para mirar a Jamie que se había quedado atrás, pidiéndole perdón con la mirada, mientras que Booth me guiaba.

-¿Hacia dónde vamos?

-Se te solicita en el gimnasio

No entendí a qué se refería hasta que llegué.. Cuando entré, vi un gran cartel blanco sobre un suelo forrado de periódico. Ángela y Hodgins estaban allí, cada uno con un pincel en la mano.

-Booth, no me lo puedo creer...¡has conseguido traerla!-dijo Ángela al vernos, sonriendo

-Fue fácil, simplemente no le di opción

-¿Traerme para qué? Hodgins, ¿qué haces aquí?

-Estamos pintando el cartel para el equipo-dijo Ángela- Ya he hecho el dibujo, pero sería de gran ayuda si alguien me ayudase a rellenar los huecos

En lápiz, estaba dibujada, sobre el cartel, una pantera sobre una frase: Go, Black Panters

Hodgins me dio un pincel.

-¿Hasta ti te ha conseguido traer?

-Angie fue muy convincente-respondió Hodgins, sonriendo a Ángela

-Vale, menos hablar chicos. Vamos a pintar esto-dijo Booth, dando palmadas

-¿No vas a ayudarnos, Booth?

-Vosotros, squints, parece que todo os está yendo bien

-¿Nosotros qué?

-Squints. Personas que hacen lo que tú estás haciendo ahora mismo, estrechando los ojos

Hodgins me miró de manera confusa, y lo noté, realmente estaba estrechando los ojos.

-A Booth le gusta ponerle motes a la gente-dije, sin importarme

-Me he dado cuenta-comentó Ángela, finalizando la cola de la pantera con una rápida pincelada-pero yo no soy de esas que hacen caretas para entender a las personas. No me rotules, machote

Después de casi una hora, los cuatro terminamos el cartel. Yo me recosté en una silla, un poco mareada, probablemente por el olor de la tinta.

-¿Estás bien, Bones?

-Estoy bien, tan solo me he mareado, nada del otro mundo

-Deberíamos salir a comer algo-sugirió Hodgins

-Buena idea, ¿Royal Burguer?-dijo Ángela, mirándonos

Hodgins aceptó de inmediato, Booth me miró.

-Creo que es una buena idea, estás pálida Bones

Le repetí que estaba bien, un tanto irritada por su exagerada preocupación. Me había olvidado de merendar debido a que estaba terminando un trabajo, y tal vez por eso me sintiese débil, pero era lista, lo suficiente como no mencionárselo a Booth, porque de seguro, me llevaría una bronca.

Guardamos el cartel y nos fuimos a la cafetería. Booth contaba chistes mientras que Ángela me susurraba cosas sin sentido sobre Hodgins.

La cafetería no estaba llena, así que pudimos elegir mesa. Comimos tranquilamente, hablando sobre tonterías. Hodgins y yo hablamos sobre nuestros proyecto, pero Ángela se perdió a mitad de camino. Después los chicos empezaron a hablar de fútbol, y Ángela y yo decidimos pasar de ellos. Nunca pensé que Hodgins conseguiría sacar conversación con Booth, pero los dos parecían entenderse.

Habíamos terminado de comer cuando el tema de conversación cambió. Estábamos hablando sobre fotos. Ángela saco una suya antigua que encontró. Hodgins también se animó y sacó una suya, mostrándosela a Ángela.

-No me digáis que no era mono de pequeño-dijo ella, extendiéndonos su foto-¿Y ese pelo rizado?

Ángela le devolvió la foto, recostando su cabeza en su hombro. Los dos estaban sentados juntos, Booth y yo estábamos frente a ellos. Ángela irguió los ojos hacia Booth, que estaba a mi lado.

-Déjame ver una tuya

-¿Qué?

-Seguro que tienes alguna foto antigua, déjame ver

Booth me miró y sonrió.

-¡Tienes la foto de la ventana!

-¿Qué foto de la ventana?-preguntó Ángela, erguiendo la cabeza

-Una foto de él con siete años-dije yo, recordando aquella foto-Había perdido los dos dientes de la frente

Booth sonrió avergonzado, pero insistimos tanto que al final metió la mano en su bolsillo trasero y sacó la cartera.

Ángela cogió las fotos de su mano y se rió.

-¡Ah, que monada, Booth!

Se la pasó a Hodgins, que se rió también. Booth se inclinó hacia mi.

-Gracias, Bones-dijo Booth sarcástico

-Denada -respondí sonriendo. Me estaba divirtiendo

-Pero creo que la foto de Jack gana-dijo Ángela devolviéndole a Booth su foto

-Yo era muy guapo cuando era pequeño, ¿verdad Bones?

-No pensaba en ese tipo de cosas en aquella época, Booth

-Pero ahora lo piensas, ¿verdad?

-Creo que...

-¡Lo conseguí!-dijo una triunfante Ángela. Algunas personas que estaban sentadas cerca de nosotros se giraron al oír el escándalo que estaba causando, pero igualmente, ella siguió moviendo sus brazos en el aire, con cierto aire a victoria

-Ange, ¡no me hace gracia! ¡Devuelvemela!-había dejado mi cartera sobre la mesa para pagar, y en un momento de distracción, Angie me la cogió

-Eres la única que no nos ha mostrado una foto de peque, Brennan, tengo curiosidad-dijo ella, alejándose de mi para que no la cogiera

Le lancé una mirada desesperada a Booth. Él pareció no entenderme.

Ángela sacó una foto de un bolsillo interno, parando para admirarla, pero después continuó buscando.

-¡Que monos, Bren! ¿Quién es el peque?

Miré la foto. Era la que Booth me había dado, en la piscina de mi patio.

-Mi hermano-dijo Booth, admirando la foto

-¿Me puedes devolver la cartera ya, Ange?

-¿Pero qué es lo que hay aquí que no quieres que vea?-dijo ella, cotilleando todavía más

Comprendí su curiosidad. Yo solía ser muy cuidadosa con aquella cartera, simplemente porque era la única cosa que llevaba conmigo siempre.

Por un segundo, tuve la esperanza de que ella no encontrara el pequeño bolsillo, y que me la devolvería, pero entonces sonrió.

-Tenemos una cosa aquí...

Apenas cerré los ojos mientras que ella sacaba aquella pequeña carta.

-¿Qué es?-preguntó Hodgins, impaciente, pero Ángela se dio cuenta de que aquello tenía valor sentimental, y no llegó a abrirlo

Aquella carta era personal y significaba mucho para mi. Tal vez por eso siempre la llevaba conmigo, en vez de dejarla en casa.

Ángela la guardó y me devolvió la cartera, pidiéndome perdón. Miré a Booth, estaba segura de que había reconocido aquella carta.

-¿Qué ha pasado?-Hodgins nos miraba a los tres absorto, hasta que dejó de preguntar, murmurando algo de que éramos muy raros

Acomodé cuidadosamente la carta y las mechas, cuando levanté la mirada, Booth todavía me miraba.

Más tarde, después de que ya hubiésemos salido de la cafetería, Hodgins y Booth volvieron a hablar de fútbol, quedándose atrás. Yo me fui con Ángela.

-¿Has leído algo?

-No, Bren...cuando vi lo bien que estaba guardada, junto con aquellos mechones de pelo, estuve segura de que era algo especial

-Las mechas son mías, de mis padres y de Russ. Mi padre me dijo que todos éramos diferentes, pero que siempre estaríamos juntos. Cuando tenía diez años, él cortó las mechas y me dio una para mi y otra para Russ

Ángela sonrió.

-La carta no tiene nada que ver con las mechas. Sé que no me dirás nada sobre ella

Sonreí. No era algo ultra secreto, ta solo era la carta que Booth me había escrito después de que él se fuera. Tenía un significado más que material para mi, no me gustaba compartirla con la gente. Tampoco me gustaba contar nuestra historia, que era exactamente eso: nuestra

Cuando los chicos nos alcanzaron, ya en el aparcamiento del colegio, nos fuimos. Hodgins propuso llevar a Ángela a casa y Booth a mi. Entré en su coche, pero Booth no lo encendió. Cogió el volante con las manos, mirando hacia el frente.

-¿Aquella carta es la carta que yo creo que es?

-Lo es

-Ocho años, Bones

-Ocho años

Nos quedamos en silencio. Booth soltó las manos del volante, y me miró, sonriendo. De repente, algo cambió en su expresión, como si de un momento al otro él hubiese descubierto algo.

-Mira, Bones. Pensé mucho sobre todo lo que me dijiste cuando discutimos. He sido un idiota estos últimos años, comportándome como la persona que no quería ser. Quiero que sepas...aquellos chicos con los que yo salía, que se reían de todos por los pasillos...ya no salgo con ellos, no me había dado cuenta de lo influenciado que estaba por ellos-hizo una pausa, bajando la mirada-Y sobre lo que tú me dijiste...las chicas... también tenías razón

-¿Todavía no has aprendido que yo siempre tengo la razón, Booth?

Él levantó la mirada y se rió, la tensión que había entre nosotros hacía apenas unos segundos se había desvanecido.

-Sobre todo humilde...-murmuró él

Booth me miraba de una forma extraña, y no lo entendí hasta que él no se aproximó a mi y me empezó a hacer cosquillas en la barriga.

-¡Quiero ver a la Señorita Humildad rogarme que pare!

-¡No...Booth! ¡Booth!-dije exhausta de tanto reír, intentando escapar de él

Él paró, yo todavía me reía. Cuando levanté la mirada, Booth estaba serio, mirando hacia un punto fijo. Miré hacia esa dirección. Mi blusa estaba totalmente arremangada, se podía ver un hematoma, él que me había hecho Michael. Bajé la manga rápidamente.

-Bones, ¿qué...

-Fue sin querer, me golpeé en la ducha-mentó

Él me miró a los ojos.

-Sigues siendo una pésima mentirosa. Aquel idiota...¿te ha pegado, verdad?

Bajé la mirada, no queriendo confesárselo, pero sabiendo que era inútil negarlo. Podía oír sentir la ira en su voz.

-¡Bones, me prometiste que me lo ibas a contar! Voy a llamar a la policía ahora...

-¡No, Booth!

-¡No puedo permitirlo! ¿Tenías que ser tú, entre tanta gente? No puedes dejar que te hagan esto...¡yo no puedo permitirlo!

-No es tan malo. Quiero decir, Michael sólo me hace eso cuando hago algo mal...como cuando lavo los platos mal, por ejemplo

-¡No quiero ni saberlo! ¡Eso no está bien y lo voy a denunciar!

Booth se giró para abrir la puerta del coche, pero yo lo agarré por la manga.

-¡No, Booth, por favor!-sentí cuando las lágrimas empezaron a caer, pero en aquel momento no me importó. Necesitaba impedirlo-¡Nadie nunca oye a los foster kids! Probablemente llamaran a los de servicios sociales y me llevarán a otra casa, donde las cosas pueden ser peor. ¡Me llevarán lejos de aquí! No lo aguantaré, Booth. ¡No soportaría estar lejos de ti y de Ángela! Mientras que vosotros estéis conmigo, ¡soportaré lo que sea!

Terminé mi discurso, él todavía estaba de espaldas. Oí mi respiración agitada, intenté controlarme. Booth finalmente se giró y me abrazó. No dijo nada, pero pasó una mano por mi pelo, cariñosamente. Sabía cuál era la expresión de su rostro, incluso sin mirarlo: Ojos duros, maxilar tensado y labios contraídos.

Y supe que, por ahora, él haría lo que yo le pidiese.