Hola criaturitas! Bueno, tengo 2 noticias, una buena y una mala. La buena es que ya estoy de vacaciones y se acabaron los exámenes! así que podré subir todos los capítulos que quiera. La mala es que la semana que viene me voy de viaje y no podré subir capítulos hasta septiembre. Y vosotros me diréis, pero tanto tiempo? Pues si, considerando el hecho de que es mi país natal y que estaré fuera del continente europeo por 3 meses, pues imposibilita que pueda traducir, además, no sé si tendré Internet allí así que...bueno, para compensar os voy a subir 3 capítulos antes de irme. Bueno, sin más rodeos, agradezco los comentarios a:
Anto Bones 16
RGG
BarbyBBones
ChrisBooth26637
.12
BonezitaEmily - jaja, me alegro que te guste. Se me olvida a veces, es que con los rollos del cole -.- Pero ya no se me olvidará, tranquila :)
Sukatao
BerryFlower- Claro que si jajaja es más que obvio que Booth la quiere :)
Lurbones
23º Demasiadas preocupaciones
La primera vez que abrí los ojos y pude realmente tomar conciencia de lo que estaba pasando a mi alrededor, pero no pude reconocer dónde me encontraba. No era la enfermería del colegio. La paredes estaban pintadas de un tono melocotón suave. Miré al escritorio, hacia los marcos de fotos y recordé haber estado en aquella habitación antes.
-¿Bren?
Erguí la vista hacia la puerta y allí estaba Ángela, con una mirada preocupada, intentado sonreírme.
-¿Por qué estoy en tu casa?
Ángela se aproximó a la cama; sentándose en una silla y cogiendo mi mano dijo:
-¡Casi nos matas, Bren! Fui a buscarte a última hora, en la salida, y me dijeron que estaba mal, en la enfermería. Querían llamar a tus padres pero no les dejé. Llamé a Jack y te trajimos a mi casa
-¿Qué me ha pasado?
-Una fiebre muy alta, querida. Llamaron a un servicio médico-auxiliar, tu fiebre bajó un poco. Después de que te quitaran el suero, te dieron el alta y nos dejaron llevarte a casa
Pasé las manos por mis ojos, cansada.
-¿Alguien ha avisado a mis foster parents?
-No. Les conté una historia convincente, Jack me ayudó
Suspiré. ¡Tanta gente involucrada para encubrir una mentira! ¡Por mi culpa!
-¿Por qué habéis hecho eso?
-¿De verdad crees que te íbamos a dejar volver a aquel lugar, enferma? Ni en sueños, Brennan. Ellos no te cuidarían
-Agradezco todo lo que habéis hecho por mi, Ángela, pero ya me siento mejor, yo...
Ángela posó una mano en mi hombro cuando amenacé con levantarme.
-Te vas a quedar ahí. No vas a salir de esta cama por lo menos hasta mañana. Te estaré vigilando
-Con esta van a ser dos las noches que no aparezco por casa, van a pensar que me he ido para siempre-murmuré, pero más para mi que para mi amiga. Mi único miedo era que ellos me denunciasen al asistente social
-¿Dos noches? ¿Dónde dormiste ayer, Bren?
Bajé la mirada, recordando todo lo que había pasado.
-Oye, ¿estás roja? No me digas que eso tiene que ver con la fiebre...
-¿Has visto a Booth en la escuela, Ange?-erguí la mirada. Desde que me fui de su casa por la mañana no lo había visto
-No ha ido a clase hoy. Llamé a su casa cuando llegamos, hablé con él. Apenas pude terminar de contarle, me dijo que estaba de camino
-¿Por qué has hecho eso?
-¡Booth me mataría si no se lo contase! Se preocupa por ti
-Booth se preocupa demasiado
-¿Acaso eso es algo malo, Bren? Tienes lo que toda chica desea: un chico que se preocupa por ti
-Sabes que no lo veo de esa manera-dije, intentando ignorar una vocecilla en mi interior que protestó contra esa afirmación
-Mira, el discurso de ''es como si fuera mi hermano'' ya no cuela. ¡Si se pueden ver las chispas saltando cuando estáis juntos!
-¿Chispas?-pregunté, intentando imaginarlo-No sé que significa eso
Nuestra conversación fue interrumpida por unos golpes en la puerta. El padre de Ángela se asomó.
-Hay un chico aquí. No lo conozco-dijo él
-Debe de ser el amigo de Bren, papá. No hace falta que lo asustes
Él no dijo nada, saliendo, poco después Booth entró en la habitación. Vestía su sudadera gris, la que tanto me gustaba
-Hola, Bones-dijo él, aproximándose a la cama, con las manos en los bolsillos
-No sé que te ha dicho Ángela, pero estoy bien-le garanticé, sentándome en la cama
-Claro, estás tan bien que casi te desmayas en clase. Tan bien que casi nos matas del susto
Ángela se levantó.
-Voy a dejaros hablar. Booth, ponte cómodo
Ángela salió, cuando la puerta se cerró, nadie dijo nada. Entonces Booth se puso más cerca, sentándose en la cama lentamente.
Por primera vez en mucho tiempo, el silencio que dividíamos era incómodo. No había hablado con él desde lo de la discusión en su casa.
-Perdóname por haber salido sin hablar contigo hoy por la mañana. No quería empeorar las cosas
Él no me miraba.
-¿Cuánto oíste?
-Desde que Jared empezó a gritar
Booth resopló, desanimado.
-Jared es un idiota
-Entiendo su rabia, Booth
-Claro, por culpa de ''esa'' rabia estoy castigado
-¿Es por mi culpa?
-Regla número seis en la casa de los Booth: Está prohibido traer chicas a las habitaciones-dijo él, finalmente mirándome-Le conté a Pops porque aquello ocurrió. Él lo entendió, pero me dijo que, sin importar los motivos, rompí una regla
-Lo siento mucho, Booth
-Oye, podré sobrevivir un mes sin salir los fines de semana, ¿vale?
Le sonreí y nuevamente nos quedamos en silencio. Noté que él quería contarme algo. Empezó a tocar con la punta de los dedos distraídamente las sábanas. Estaba nervioso.
-¿Por qué no has ido a clase hoy?
Él paró de mover las manos, mirándome. Había dado en el clavo del asunto.
-Prométeme que no te enfadarás
-¿Por qué debería enfadarme?
Él me miró, y una determinación empezó a surgir en sus ojos.
-Booth, ¿qué has hecho?-pregunté, tensando mi cuerpo. El miedo empezaba a notarse en su rostro
-Te juro que después de que me contaste aquello, casi llamo a la policía, pero me resistí a ello y fui hasta tu casa. Hablé con Michael
-¿Que has hecho qué?-dije yo. Mi voz salió más aguda de lo que pretendía
-Bones, no me puedo creer lo que dijo...te llamó de...
-¿Qué ocurrió, Booth? Exactamente-pedí, nerviosa
-Fui hasta tu casa, una mujer me abrió la puerta, le pedí para hablar con él...
Meneé la cabeza y el prosiguió.
-Él apareció por la puerta, y no sé cómo pero me reconoció. Sonrió
-Nos vio aquel día, en el que me llevaste hasta la puerta de casa
-No te voy a repetir palabra por palabra lo que dijo porque fueron cosas ofensivas. Me preguntó si estabas conmigo. Dijo que...
-¿Qué dijo?
-Que no le importa lo que estamos haciendo, y que si te quedas embarazada te echará de casa. Que tienes que aprender cuál es tu hogar. Después, no sé que pasó conmigo, di un paso y empecé a gritar
Recordé una escena parecida años antes. Booth defendiéndome de Tommy en la escuela, su cabeza sobre el suelo, los ojos oscuros y llenos de rabia de mi amigo-Cuando él se enfadaba, hasta yo misma sentía miedo, aún sabiendo que él nunca me haría daño.
-Ni siquiera me acuerdo de todo lo que le dije, Bones. Lo empujé por los hombros algunas veces, y cuando me di cuenta, estábamos en medio del hall. Su esposa se quedó observándonos desde la cocina, sin decir nada. Todas las veces que él intentaba decir algo, le cortaba. Le juré que si te hacía alguna otra cosa, lo que fuera, lo denunciaría. No estaba bromeando
-¿Te dijo algo?
-Se quedó mudo. No lo aceptó, pero también no intentó hacer nada. Al menos ahora ya sabe que lo tengo fichado
Nos quedamos nuevamente en silencio, vi que Booth me sondaba.
-Bones...¿qué pasó realmente? Ayer estabas frágil, y te di tiempo...pero quiero saber la verdad
Definitivamente no tenía ganas de discutir aquel tema. Sentí su mano tirar de mi barbilla suavemente, para que lo mirase. El toque fue bienvenido, reconfortante.
Yo no era frágil, ¿verdad?
Lo miré a los ojos y me forcé a hablar, de la misma forma de la que hablábamos de otros asuntos. Le conté sobre las palabras de Michael, el plato roto, mi ira, la patada que le di, cuando él me cogió por el pelo.
Al final de mi narración, me sobresalté con un ruido alto. Booth acababa de golpear mi almohada.
-¡Ah, pero debería haberle dado un puñetazo a aquel cabrón!-gritó él, levantándose y andando por la habitación
Me giré y posé los pies sobre el suelo, observándolo.
-Estoy seguro de que después de lo que hiciste, las cosas van a estar más tranquilas. Además, ¡él se va la semana que viene!-dije yo, intentando calmarlo
Pero él seguía andando por la habitación, enfadado.
-¿Estáis bien?-preguntó Ángela, abriendo la puerta
-¡Nada está bien, Ángela! ¡Nada!-gritó Booth
-¿Qué ha pasado?
-¡Aquel maldito idiota! ¡Como si no bastase lo que ya ha hecho!
-¡Booth!
Los dos me miraron. Le lancé una mirada de súplica a mi amigo. No se lo cuentes.
Él finalmente paró de andar, y Ángela nos miró del uno al otro. A los pocos sus manos se fueron abriendo, y vi sus hombros relajarse. Suspiró.
-Todo esto me ha cabreado, no sé que estoy haciendo...no estás bien, Bones, perdóname, te dejaré descansar
Él se aproximó a la cama, me dio un beso en la frente y me susurró:
-Encontraremos una solución, ¿vale?
Salió, despidiéndose rápidamente de Ángela.
Me recosté en la cama, suspirando. Miré hacia Ángela, seguía parada en medio de la habitación. Sabía que Ángela estaba dudosa: por un lado no sabía si insistirme en contarle que había pasado; o por otro, si dejarme descansar.
-Intenta dormir, Brennan-dijo ella, esclareciendo su decisión-Te despertaré cuando sea la hora de cenar
Me acomodé en la cama e intenté hacer lo que me pedía, pero todo lo ocurrido volvía a mi mente, y no me dejaba descansar. A cierta altura me envolví en un leve sueño, pero me pregunté si no estaría con fiebre nuevamente. Las imágenes, las voces; me invadían los sentidos y no dejaban relajarme.
Ya había anochecido cuando Ángela me trajo sopa. Me forcé a comerla, ya que era lo mínimo que podía hacer respecto al cuidado de mi amiga. Ella me tomó la temperatura, pero ya no tenía fiebre. Estaba segura de que aquella fiebre estaba relacionada con el tiempo que estuve encerrada en el sótano. Nada que una buena noche de sueño no arreglase.
Ángela sacó la cama del nido y, aunque fuera temprano, se tumbó, dejando solo una lámpara prendida. Empezamos a hablar sobre asuntos leves, me habló sobre el parque donde Hodgins la había llevado, sobre los cotilleos de la escuela...pero sabía que Ángela no perdería la oportunidad de preguntarme sobre él.
-Booth me contó lo que tu foster parent te hizo-dijo Ángela-¡No puedo creerme que te empujara por las escaleras del sótano! Ahora, dime que los hematomas que vi eran de la caída
Concordé con un meneo. Los hematomas recientes realmente eran de la caída
-¿Y tu mano?-preguntó ella señalando
-Rompí un plato lavándolos. No pongas esa cara, Ange, es verdad. Sabes que no sé mentir
Ella se relajó.
-¿Qué pasará ahora, Brennan?
-Creo que Michael no hará nada parecido por un buen tiempo. Él no esperaba que yo actuara, y el hecho de que Booth haya ido hasta allí me ha sido de mucha ayuda. Él no quiere arriesgar ni una queja, eso haría que nuestra guardia sobre él desapareciese, y él todavía podría acabar siendo juzgado por agresión, así que...
-¿No sería lo mejor que podría pasar?
-Lo sería, si yo pudiese ser transferida a una casa aquí cerca. Pero quién sabe a dónde me llevarán
-No aguantarías estar lejos de Booth, ¿verdad?-dijo Ángela, sonriendo
-No quiero estar lejos de vosotros
Nos quedamos calladas algunos segundos hasta que Ángela habló nuevamente.
-Crees que está bueno, ¿verdad?
-¿Quién?
-Booth, ¿quién si no?
-Obviamente está muy bien estructurado, Ange
-¿Nunca has tenido ganas de besarlo? Porque imagino que si yo estuviera con un amigo como él a todas horas, no se si me podría contener
Me reí, y Ángela se levantó, apoyando el peso de su cuerpo sobre los codos para poder mirarme.
-¿Por qué te estas riendo? No me digas que ya lo has besado
-Si-respondí, sin darle mucha importancia
-¿Cuando fue eso?
-Cuando tenía ocho años
Ángela extendió el brazo, dándome un golpe en el hombro.
-¡Brennan!
-Es verdad, Ange. Obviamente no hubo contacto de lengua, pero le pedí ese beso
-¿Con ocho años, Bren? ¿Qué hizo él?
-Cuando él me lo iba a dar, salí corriendo
-Dime que no le hiciste eso al pobre niño...
-No se alegró mucho, pero después le compensé, besándole por sorpresa
-¡No sabía que tenía una amiga tan listilla! ¿Y lo has besado otra vez desde entonces?
-No, Ángela
-¿Por qué no?
-Porque él podría pensar que, con ese acto, quiero algún tipo de relación amorosa con él
-¿Y no quieres?
-No. Él es mi mejor amigo, ¿por qué arriesgar nuestra amistad?
-¿Y por qué no la quieres arriesgar?
-Todos sus relaciones con chicas son pasajeras. Como amigos, tenemos mucho más que eso
-¿Y qué impide que tu relación con él sea diferente?
-¿Por qué lo sería?
-Brennan, sabes que tipo de chico es. Él quiere algo verdadero, y cuando lo encuentre, será para siempre. Tenéis confidencia, comprensión, compañerismo. Todos los elementos para una relación están ahí, solo faltan los besos, que son la mejor parte
-No soy la mejor persona para él-insistí. Él merece algo mejor que yo, alguien que esté a su altura-¿Te importa si ahora dormimos? Estoy muy cansada
Ángela suspiró.
-Claro que no, amiga. Buenas noches
