Hola gente! Como prometí, os voy a dejar un capi hoy, otro mañana y otro pasado ;) Gracias por los reviews a:

RGG-Gracias :3

BonezitaEmily- Gracias por el review, pero...quien sabe si no podré subir algunos capitulos cuando esté allá, a lo mejor pillo Internet ;)

fabiana . vivas . 12-Graciass!

ChrisBooth26637

Anto Bones 16-Gracias!, y si, tranquila, no me olvidaré de subir los capis jajaja Besos

Guest-Gracias!

Sukatao-Gracias =D


24ºAltos y bajos

Al día siguiente, me desperté totalmente dispuesta, pero Ángela insistió en tratarme como una enferma hasta la hora del almuerzo, cuando ella vio que ya estaba bien.

Por la tarde volví a mi casa.

Era una tarde caliente de sábado, y Hodgins decidió llevarme a casa.

-El próximo fin de semana nos vamos al cine, ¿me oyes?-dijo Ángela-Los cuatro

-Booth está castigado, Ange. No puede salir los fines de semana

-¿En serio? Sólo para jodernos los planes...Hablaré con él más tarde, ¿quién sabe si no consigue negociarlo con su abuelo?

Lo dudaba, pero no dije nada. Antes de bajar, le entregué a Hodgins un disco con todos los datos que había digitalizado. Él me garantizó que ya había hecho mucho, y que él y Zack lo terminarían. Entonces tan sólo tendríamos que quedar el Lunes para acabar el trabajo juntos.

Los dos me esperaron fuera hasta que entré, pero la casa estaba en su más completo silencio. La tele del salón estaba encendida, pero con el volumen bajo, y aunque Michael y Lauren estaba sentados en el sofá, ninguno de los dos irguió la mirada o hizo cualquier movimiento que verificase que me habían visto llegar.

Estaba más tranquila. Mi vida sería mucho más fácil si ellos ignorasen todo lo que hacía.

Subí las escaleras, y, al girar la esquina del pasillo, vi a los chicos en la puerta de su habitación. Arthur me sonrió y se aproximó. Leon vino detrás.

-Tempe, ¿estás bien?-me preguntó el pequeño, abrazándome tímidamente

-Mucho mejor ahora. ¿Cómo habéis estado aquí?

-Bien-dijo Leon-Michael está enfadado desde que tu novio pasó aquí ayer. Al menos todavía no nos ha gritado

-No es mi novio, ¿vale?

Los chicos se rieron irritantemente, decidí seguir hablando

-Espero que Michael siga así hasta que se vaya de viaje

Cuando por fin estuve a solas en mi habitación, cogí mi cuaderno de la mochila y me puse a escribir. Mi letra ocupaba gran cantidad de las páginas, pero nunca escribía linealmente. A veces, describía sensaciones, otras creaba una pequeña historia...lo hacía apenas por el placer de crear algo que fuese mío.

Aquel sábado, estuve en mi habitación, leyendo, estudiando; sin ser molestada. Por la noche bajé para coger algo de comer, y como todas las noches, esperé al lado del teléfono. Booth no me decepcionó.

Hablamos por poco tiempo, él insistía en que necesitaba descansar. Sabía que estaba un nervioso por su partido, así que intenté animarlo de la mejor forma que pude.

-¿Vas a estar allí mañana?

-Voy a estar con Ángela, me dijo que tendría que ir ni aunque tuviera que ir atada. ¿Crees que hablaba en serio?

Booth se rió, yo sonreí al oírlo, imaginando la expresión tensa de su rostro disiparse

-Hasta mañana, Bones

-Hasta mañana, Booth

~x~

Fui caminando hasta el colegio, feliz, con el sol brillándome en la cara. Ni Michael ni Lauren me habían dirigido la palabra, ni cuando entré en la cocina, lavé los platos y cogí una manzana antes de salir.

Ángela dijo que me esperaría en la puerta del gimnasio, pero cuando llegué no la encontré. Parecía que toda la escuela estaba allí, vistiendo de negro y amarillo, con banderas, camisetas y carteles.

-¡Brennan!

Me giré y allí estaba mi amiga, cogida de la mano con Hodgins.

-Te he estado buscando desde hace 10 minutos-me quejé

Ángela le lanzó una mirada divertida a Hodgins y se disculpó conmigo.

Los tres entramos y, con la mano que tenía libre, Ángela tiró de la mía.

-¿Cómo estás, cariño?

-Bien. Me siento bien

-¿Has comido bien?

-¡Ángela! ¡Te comportas como Booth ahora!

-No es algo malo, ¿verdad?...

Ángela no pudo acabar de hablar cuando llegamos al campo, dónde los equipos calentaban. Vi a Booth botar la pelota, cogerla y encestarla.

-Pensaba que estaba prohibido coger la pelota-comenté, confusa

-Ese lanzamiento se llama bandeja-explicó Hodgins-Coges la pelotas, das dos pasos y la encestas

Concordé con un meneo, viendo a otro integrante del equipo hacer el mismo lanzamiento. Nunca entendería completamente aquel deporte.

-Booth nos ha visto, viene hacia aquí-dijo Ángela, y noté que nos saludó y se acercó-Deséame buena suerte

Ángela sonrió y se alejó. Miré a mi amiga subir las gradas, ella y Hodgins, buscando un lugar. No entendí porque Ángela no se quedó también para hablar con Booth.

-¡Hola, Bones! Que bien que no ha hecho falta que te atasen-me giré y vi a Booth a mi lado, en el límite del campo

Booth sonrió, pero yo apenas lo miré.

-¿Qué te ha pasado en la cara?-pregunté, viendo una pequeña mancha oscura debajo del ojo, además de un hinchazón cerca de la nariz

-Ah, nada importante, me lo hice entrenando-dijo él, sonriendo, pero sin mirarme a los ojos

Normalmente, yo era pésima con ese tipo de cosas, y si fuera cualquier otra persona no me daría cuenta de que estaba mintiendo, pero era de mi mejor amigo de quien estábamos hablando, mi amigo desde que era una renacuaja.

-Booth, dime la verdad. Yo te lo cuento todo, aunque cueste. ¡Lo mínimo que puedes hacer es retribuir el favor!

Él me miró indeciso por algunos segundos, entonces suspiró.

-Mira, no ha sido nada grave, ¿vale? Habían unos chicos que no le caían bien a Jared, y eso estaba bajando su rendimiento escolar, y...

-¿Cuántos eran?

-Sólo tres, pero yo soy mucho más mayor que un puñado de niños de quince años

-¿Te pegaron?

Él me empujó levemente, encaminándome hacia un lugar lejos de la multitud.

-Tan sólo ha sido un puñetazo que otro, ¿vale? Y ahora Jared está en paz

-¿Estás seguro que Jared no hizo nada para provocarlos?-conocía muy bien la forma de actuar de los hermanos Booth, y podía nombrar incontables episodios en los que Booth ''El protector'' había salvado a Jared ''El problemático'' de sus problemas

Al principio sentía pena por Jared, pero a medida que el tiempo pasaba, me di cuenta de que él se había acostumbrado a ser protegido por su hermano, y que era siempre Booth quien sufría las consecuencias. Varias veces vi eso pasar, y varias veces se lo dije a mi amigo, sin resultado.

Como Booth no me respondió, continué.

-Booth, no deberías haber hecho eso. ¿Cuántas veces ese tipo de cosas se han repetido? ¿Y si te hubieses hecho daño antes del partido? ¡El perjudicado serías tú!

Él me miró con rabia. Estábamos discutiendo aquello una vez más.

-¿Y tú que entiendes sobre eso, Bones? ¡Familia es familia!

Lo miré incrédula, sin creerme lo que acababa de decir. Booth, entendiendo el significado de sus palabras demasiado tarde, irguió una mano para cogerme del brazo.

-Bones, no quise decir eso, yo...

Tiré de mi brazo, enfadada. Estaba preocupada por él, ¡y me ofendía! Le di la espalda y subí rápidamente las gradas, forzándome a no mirar hacia atrás. Sentí como mis ojos ardían, pero fingí que no pasaba nada. No iba a llorar.

Me senté al lado de Ángela, y mantuve mi mirada firme, hacia las otras gradas. Las conversaciones y movimientos a mi alrededor parecían ser algo lejano, lejos de mi realidad. Sólo oía sus palabras. Familia es familia.

Ángela y Hodgins hablaban animados, y varias veces intentaron incluirme en la conversación, pero como no mostré interés, dejaron de intentarlo.

Poco antes de que el partido empezara, mi amiga se giró hacia mi.

-Bren, ¿qué ha pasado? Estabas tan animada cuando has llegado, no te estarás sintiendo mal, ¿verdad?

-No, Ángela, estoy bien-dije, fijando mi mirada en los equipos que empezaban a organizarse en medio del campo

Mis ojos paseaban por la figura de Booth y sentí una sensación extraña en mi estómago, no lo había sentido nunca antes y no era agradable.

Los jugadores se organizaron en un círculo, apenas dos de ellos en medio. El juez lanzó la pelota, y un chico del equipo contrario la golpeó, haciéndola volar hacia uno de sus compañeros. Después de eso, poco entendí del juego. La pelota golpeaba el suelo, volaba de un lado hacia el otro, golpeaba el suelo, volvía a volar, y los jugadores se amontonaban cerca de la canasta. Intenté con todas mis fuerzas entender la dinámica, pero me di por vencida a los pocos minutos.

Booth hizo algunos, de los que Hodgins apellidó de ''lanzamientos increíbles''. Recordé la última vez que él me había intentado enseñar a jugar baloncesto. Éramos demasiado pequeños como para lanzar la pelota a la canasta, pero él siempre lo conseguía. Tal vez realmente tuviese aquel talento.

-¿Os habéis peleado?

-¿Qué?-me giré hacia Ángela, que estaba sentada a mi lado

-Ahora me he dado cuenta. Estás más triste después de que hablaste con Booth-dijo ella, volviendo a observar el partido

-Fue algo tonto, Ange

-¡Oh Dios mío!

-No hace falta que reacciones de esa manera, te estoy diciendo que...

Fui interrumpida por la mano de Ángela en mi brazo. Me fijé en la expresión de mi amiga, parecía asustada. Entonces noté que todo el gimnasio estaba en el más completo silencio.

Miré hacia el campo, y me sentí agobiada. Booth estaba en el suelo, tirado, y cogido a una de sus piernas. Miré sus rostro y de repente volví a tener ocho años, y nos habíamos caído del carrito. Booth sólo usaba aquella expresión cuando sentía mucho dolor.