Who's that girl? Who's that girl? Es Patrii que ha vuelto a Fanfiction...vale, no del todo, sigo en vacaciones, pero es que encontré Internet en la casa de mi tia, y como ya tenía algunos capitulos hechos y os echaba muchísimo de menos, dije: ''¿Por qué no?''. En fin, resumiendo este maravillosísimo capítulo, lo único que os puedo spoilear es que...redoble de tabores...¡habrá beso entre Seeley y Bren! Sii, esta vez es de verdad, y seguro que me estaréis odiando por haberos estropeado la sorpresa, sorry! :3 Agradezco los comentarios a:

MaferWeasleyGranger

BonezitaEmily-Jajaja tranquila, ahora si verás besitos...¿en serio eres de México? Me encanta México *_* Me encantaría vivir allá por al menos un año :3

Noelia-Gracias ^^ ¿Eres de sur? Yo también, vivo en Andalucía

LurBones-Que raro :S Pero seguro que ya salen los reviews. Gracias :)

BarbyBBones-Awnn, no puedo cambiar a Bren, no he escrito esta historia, tan sólo la traduzco :3

BerryFlower-Jajajaja, ''Booth, el caballero de brillante armadura nunca nos falla, se ha enfrentado al dragón pervertido de Michael'', esa frase debería pasar a la historia. Gracias por tu review :3


26º El arte de compartir

En casa, lejos de Booth, Ángela y de todas aquellas personas que no eran tan malas conmigo, pude pensar con calma y objetividad.

Por mas que Ángela tuviera razón, habían varias razones lógicas para que no me arriesgase a salir con Booth. Aunque, tal vez me gustaba Booth como algo más que un amigo, pero, ¿cómo saber si eso era recíproco, sin arriesgar la amistad que ya teníamos?

Y aunque Booth estuviese interesado en un compromiso social, todavía suponía un riesgo para nuestra amistad. ¿Y si no funcionaba? ¿Me arriesgaría a perder a mi amigo de la infancia? Todos me habían abandonado. Booth no. Booth siempre había sido mi amigo, y me gustaba aquella estabilidad, pero si empezáramos a salir...¿cuántas parejas discutían, se peleaban y se separaban? Me parecía un riesgo innecesario.

Y si no fuese lo suficiente, todavía estaba aquel motivo más reciente: en algunos meses Booth se iría. ¿Cuál sería el sentido de cambiar el estatus de nuestra relación si después estaríamos lejos el uno del otro? Tan sólo sufriríamos más.

Al día siguiente, cuando me levanté llamé a la casa de Booth. Había decidido que, a pesar de la confusión mental que tenía con mis sentimientos, él era mi amigo y yo debía estar allí para apoyarlo. Tal vez podría esconder todos aquellos sentimientos recién descubiertos en alguna caja, metafóricamente hablando, y mantener intacta la amistad que tenía con mi amigo.

Jared cogió el teléfono, me dijo que su hermano ya estaba en casa pero que estaba dormido. Prometí pasar por allí después de clases, así que me di prisa en arreglarme para no llegar tarde.

Cuando llegué, el entrenador y algunos profesores me preguntaron como estaba él. Toda la escuela sabía sobre la lesión, y era de lo que todos hablaban y discutían por los pasillos.

Gracias a Ángela, descubrí que habíamos ganado el partido del día anterior por una pequeña ventaja. Sonreí ante la noticia. No quería ni imaginar lo culpado que se sentiría Booth si su equipo hubiese perdido.

Los chicos con los que siempre andaba Booth, sus compañeros de equipo, no parecían muy preocupados por su salud, pero eso no me sorprendió.

La que me sorprendió fue Cam.

Estaba saliendo de la escuela cuando ella me saludó educadamente. Había algo de irracionalidad en eso, pero todavía sentía cierta dificultad para hablar con ella de forma amigable.

Cam estaba muy preocupada con Booth, me preguntó si él ya estaba en casa y si yo iba a visitarlo.

-Voy a ir ahora

-¿Te importa si voy contigo?

La verdad es que no sabía qué decir pero...¿qué podría hacer?

De camino a la casa de Booth, acabé descubriendo algunas cosas muy interesantes. Ella me preguntó sobre lo que el médico había dicho, y quedé impresionada cuando, al hablar sobre la lesión de LCA* (LCA: Lesión del ligamento cruzado anterior), ella no sólo entendió el término sino que me hizo algunas preguntas bastante específicas sobre el asunto.

-Realmente entiendes sobre el asunto-dije, un poco impresionada

Ella sonrió, sin importarle mucho.

-Me interesa la fisiología. Quiero estudiar medicina.

Concordé con un meneo. Confieso que la primera vez que la vi, andando con Booth, la juzgué anticipadamente. Cam no era como las otras chicas con las que había salido Booth.

Cuando llegamos, Jared abrió la puerta y nos observó un poco impresionado. Dejé que Cam entrase a la habitación primero, mientras que yo esperaba fuera.

Booth estaba con una cara pésima. Su rostro todavía tenía los moretones de la pelea, pero había algo más, un cansancio y una tristeza de las cuales no recordaba haberle visto antes de la lesión.

Estaba acostumbrada a ver reaccionar el instinto protector de mi amigo, pero nunca había sentido, de forma tan clara, ese tipo de instinto partir de mi.

Viéndole tan frágil y triste, tenía ganas de abrazarlo y decirle otra vez, que todo iba a salir bien, que estaba allí para él, pero entonces recordé el exceso de sentimientos que me habían atacado el día anterior, y decidí parar de pensar en aquello.

-Mañana no voy a poder venir, pero le puedo dar la tarea a Brennan, así no te pierdes nada-oí a Cam hablar, alejándose hacia la puerta

-Volveré pronto al colegio, pero igualmente gracias, Cam

Ella sonrió y se despidió y, al pasar por mi lado, sonrió también.

Di un paso hacia el frente.

-Tienes una cara pésima

Una risa ronca brotó de su garganta.

-Estoy hablando enserio, Booth. ¿Conseguiste dormir anoche? ¿Estás tomando los analgésicos?

-Estoy bien, Bones. Hace apenas algunos días tu eras la paciente y yo el que te visitaba, ¿no?

Paré a algunos metros de la cama. Él me miró por algunos instantes.

-¿Cómo están las cosas por casa?

-Para ellos es como si no existiese

-Bueno, quiero decir, eso es bueno, ¿no? Al menos así...

-Si, Booth. Es muy bueno

Nos quedamos en silencio algunos segundos y lo vi moverse, como si quisiera decir algo más, pero parecía haber cambiado de idea. Entonces recordé lo que me había dicho Jared el día anterior.

-Jared me habló sobre la beca de NYU

Él miro hacia su rodilla derecha.

-Creo que ya no tengo más esa beca, ¿no crees?

Me aproximé un poco más a la cama.

-Puedo ayudarte a encontrar facultad si quieres, Booth. Ya deberías haber mandado las peticiones, pero si trabajamos juntos...

-Lo pensaré-respondió él, sin pareciendo muy motivado por la idea

Los días siguientes, adapté mis horarios para encajar con sus horarios, así él no estaría tan solo. Y aunque me asegurase con una sonrisa que no necesitaba a una canguro, sentía que él no se oponía a estar conmigo.

El jueves, Hodgins, Zack y yo entregamos el borrador de nuestro trabajo al orientador, eso significaba que estábamos libres del trabajo por las siguientes semanas. Los dos quisieron salir para conmemorarlo, pero yo me negué, ya había quedado con Booth.

Él todavía reclamaba sin parar sobre sus muletas, y dependiendo del lugar al que íbamos, era realmente muy complicado traspasar ciertos obstáculos o subir las escaleras, pero por dos semanas, él no podría depositar el peso de su cuerpo sobre la rodilla dañada, y tendría que ir a sus sesiones de fisioterapia. Booth sentía dolor de vez en cuando, pero yo siempre estaba lista para darle el analgésico adecuado, y vigilarlo para que no tomase la dosis equivocada. Booth era un paciente muy pesado la mayor parte del tiempo. Ángela me dijo que eso era normal en los hombres, quejarse al sentir el mínimo dolor, al contrario de las mujeres. Y si, estuve de acuerdo con ella.

Pasamos una semana con la misma rutina. Era casi martes cuando Booth y yo estábamos sentados en la cantina hablando, hasta que dos chicos se acercaron con sus bandejas. Uno de ellos les dio unos golpes a Booth en la espalda.

-¡Hola, chicos!-dijo Booth, saludándolos

-Siento mucho lo que ha pasado con tu rodilla-dijo uno de ellos

-¿Y qué queréis que haga...?-respondió Booth muy molesto-pero he oído que gracias a eso te has convertido en el capitán del equipo

El chico se rió, como si no fuera gran cosa.

-No ha sido mi mérito

-Deja de ser humilde-dijo el otro chico, dándole un codazo-Seeley, ¿sabías que la WUSTL le ha hecho una propuesta?

-¿En serio, tío?

Erguí la mirada. Sabía que eso quería decir una beca para la Universidad en St. Louis. El chico rió despreocupado nuevamente.

-Mis padres van a alegrarse

Booth le chocó la mano a su amigo.

-Felicidades tío, te lo mereces

Cuando los tres terminaron de hablar, vi la expresión de mi amigo cerrarse. Después de unos minutos de silencio, dejé de lado mi sandwich y lo miré.

-¿No vas a terminar de comer?

Booth miró la mitad de mi sándwich en el plato.

-No tengo hambre

Suspiré.

-Booth, deberías...

De repente, golpeó la bandeja, haciéndola deslizarse algunos centímetros.

-¡Mierda, debería estar yo mirando las becas para la facultad!

Booth estaba a mi lado, mirando hacia el frente. No conseguía mirar a sus ojos, pero igualmente sabía la expresión que tenía en su cara. Quería, de alguna manera, ayudarlo.

Me vinieron a la mente unos recuerdos de un pequeño Booth, triste porque se sentía culpado por no lamentarse del hecho de su padre haberse ido, y recordé a mi madre, diciéndome que debería tener paciencia, y que cuando llegase el momento, podría ayudarlo.

Pasé mi brazo por su hombro de la misma manera que él había hecho conmigo. Booth irguió la mirada de la bandeja para mirarme.

-¿Por qué...?

-No lo sé, Booth. De alguna manera, quiero hacerte sentir mejor

Él me sonrió, me sentí victoriosa.

-Eres increíble, Bones

Le sonreí.

-Lo sé

Nos quedamos mirándonos por algunos segundos; ninguno de los dos era capaz de quitar la mirada.

-Necesitamos hablar sobre tu horario-conseguí decir después de algún tiempo

-¿Por qué?

-Mañana tienes examen de física, ¿ya has estudiado?

-No

-¿Cuando pretendes estudiar?

-No lo sé

-Mira, vamos a hacer lo siguiente. Voy a ir contigo hasta la clínica, le hecho un vistazo a la materia mientras que dura tu sesión, y cuando acabes, podemos repasar para tu examen juntos

-No hace falta que hagas eso

-Quiero hacerlo

Él me miró por algunos segundos, yo me mantuve firme

-Está bien. Estudiar física va a ser mucho más divertido si estás tú

-Pero la materia es la misma, ¿cómo puede ser más...?

Booth empezó a reírse y yo paré un momento para entenderlo, feliz por haberlo hecho sonreír.

Pasamos parte de la tarde hincando los codos en libros de física, sin descanso, y cuando me di cuenta, ya había anochecido por completo.

-Oye, pequeña-dijo Hank, con dos tazas de té en las manos-No lo maltrates más, ¿vale?

-¡No lo estoy maltratando!-respondí, preocupada, y los dos se rieron. Hank se alejó, subiendo las escaleras y miré hacia Booth curiosa

-¿Por qué tu abuelo insiste en llamarnos así, como si fuéramos niños? Ni de lejos eres bajito, y yo ya no soy pequeña

Booth sonrió.

-Nunca vamos a dejar de ser niños para él

Medité sobre aquel pequeño hecho y llegué a la conclusión de que no me molestaba. Era un mote, así como el mote que sólo Booth usaba conmigo.

Booth y yo continuamos estudiando. Estábamos casi terminando cuando oímos la puerta de abajo abrirse.

-¿Jared? ¿Dónde has estado?-preguntó Booth cuando su hermano entró por el pasillo

-Ya te dije que iba a salir con mis amigos-respondió él, a la defensiva

-Ven aquí

-¿Por qué?

-Ven aquí

Jared resopló, pero fue hasta la mesa donde nos encontrábamos Booth y yo.

-Hola, Tempe-dijo, notando que estaba allí

-¡Jared!-exclamó Booth-¡Has bebido!

-Sólo unas cervezas, nada más. No hace falta que hagas un escándalo por eso, mamá

-¡Esa no es la cuestión!-exclamó Booth cabreado-¡En pleno día de la semana llegas a casa oliendo a alcohol! ¡No tienes edad para beber!

-Seeley, no mandas en mi, ¿vale?

Los tonos de voz empezaron a aumentar, así que me levanté y me puse entre los dos.

Jared se giró enfadado, pero cuando me vio, se tranquilizó.

-Me lo habías prometido, Jared-dije enfadada, mirándolo

Jared se pasó las manos por el pelo sin decir nada. Entonces miró a su hermano una vez más.

-No pasa nada, ¿vale? Me voy a dormir

Y subió las escaleras rápidamente.

-¿Qué te prometió?

-Que intentaría no meterse en más problemas

-¿Por qué te prometió eso?

-Porque se lo pedí. Booth, nada ha cambiado desde que éramos pequeños. Jared continua siendo un bebé

Booth concordó conmigo, moviendo la cabeza.

-Su edad mental es la de un bebé

Miré hacia el reloj, notando que ya era muy tarde

-Booth, necesito irme a casa. Sé que Michael no esté allí pero no quiero abusar de la paciencia de Lauren

-¿No quieres...dormir aquí? Esta vez dormiré en el sofá

Ni le miré.

-No, Booth. Es mejor que me vaya a casa

-Sólo si Pops te lleva, sino no saldrás de esta casa

Suspiré. Sentía que era una carga para Booth cuando él me tenía que llevar a casa, y ahora, con él sin poder conducir, tenía que molestar a su abuelo para que me llevase.

-Me dejas sin opciones-dije, pensando en la idea de dormir en su casa. De alguna manera, el pensamiento me molestaba incluso más que en aquella primera vez

-Lo sé-respondió él, sonriendo

Pocos minutos después, Booth fue hasta el garaje para despedirse de mi. Me besó la mejilla antes de que entrase en el coche, agradeciéndome por la ayuda. Hank, que ya estaba sentado al volante, nos observaba en silencio, con una sonrisa desapercibida en la boca.

Me senté rápidamente, sintiendo como mis mejillas hervían. No era de las chicas que se ponían rojas, no me avergonzaba con facilidad. Y no le daría la oportunidad a Booth de verme avergonzada en aquel momento.

Pero cuando Hank salió del garaje, noté una sonrisa convencida en la cara de mi amigo, y estaba segura de que él se había dado cuenta.


Jajaja, ahora no podéis decir nada, ¡se han besado!, pero nunca especifiqué...me siento como HH muajajaja

La pregunta del cap: ¿Cuántos años tenéis? Yo tengo 15