¡Hola de nuevo gente! Que bueno es tener Internet, ¿verdad? Jajajaja, mis vacaciones están llegando a su fin, y dentro de poco tiempo volveremos a la antigua rutina, todos los viernes un capi o dos, siempre y cuando tenga tiempo TT Ya os avisaré :3 Buenoo, me he emocionado bastante traduciendo este capítulo, simplemente, os spoileo: Vais a amar a Booth y Ángela en este capi, pero sobre todo a Ángela, porque sin ella Bren cometería el peor de sus errores...uii, se está acercando ese beso tan esperado! Agradezco reviews a:

RGG

MaferWeasleyGranger

fabiana . vivas . 12

Anto Bones 16-No me salte la parte, tan sólo no especifiqué qué tipo de beso era muajajaja

Dianuuka

Noelia-Wii, no sabía que estabas tan cerquita de mi :3

BonezitaEmily-Jajajaja, obviamente parecen novios, ¡son ByB! Si hacen sex eye delante de todos jajajaja Besos


27º Una declaración y una promesa

Ya habían pasado dos semanas desde que Booth había sufrido el accidente, y su humor no era de los mejores. Pasé algunas situaciones complicadas con Ángela y él. Mi amiga iba a cumplir 16 años el fin de semana, y no paraba de hablar sobre la fiesta que iba a dar. Booth demostró interés, pero yo sabía que tan sólo quería ser educado con Ángela. Últimamente, debido al dolor de su rodilla, le gustaba pasar tiempo en casa.

Ir a su casa después de clases o acompañarlo a sus sesiones de fisioterapia ya era parte de mi rutina diaria. Aquel día no iba a ser diferente, pero no me imaginaba que la tarde que había empezado normalmente, acabaría con tanto dolor.

-De verdad que he estudiado para este examen, pero...

-La tercera pregunta era trampa, y has picado. Ya te dije que si no te concentras...

-Me duele la rodilla, ¿vale? No se puede hacer nada con esta rodilla, ni siquiera puedo pensar

Habíamos llegado a su casa. Le abrí la puerta para que pasase con las muletas.

-¿Cómo estás ahora? ¿Tomaste los analgésicos esta mañana?

-Me los tomé, pero parece que no me han hecho mucho efecto

Le cogí las muletas para que él se pudiera tumbar en el sofá.

-Voy a coger un poco de hielo

Fui hasta la cocina, adivinando a la primera donde se encontraban las bolsitas plásticas. Después cogí un par de cubitos de hielo del frigorífico.

-¿Ya has llamado a Ángela?-oí su voz desde el salón

-¿Otra vez preguntándome lo mismo, Booth? No creo que deberíamos ir, podemos ir al cine otro día, además, creo que Ángela está ocupada preparando su cumpleaños, seguro que ni se acuerda

-Me he quedado en casa dos semanas, sin hacer nada, joder. Que bien que esta semana me van a quitar las malditas muletas

-Sólo si la inflamación disminuye-dije volviendo al salón. Él suspiró. Sabía que estaba frustrado. Aquella semana lo había visto más irritado de lo normal.

Puse la bolsita de hielo suavemente sobre su rodilla, agachándome frente a él. No me gustaba nada verlo desanimado.

Por el rabillo del ojo, vi que me miraba.

-¿Por qué lo haces tanto?-pregunté, directa

-¿El qué?

-Mirarme

-Realmente no te das cuenta de lo guapa que eres, ¿verdad?

Me reí levemente. Mi pelo estaba con un corte recto y mal cuidado, y siempre usaba los mismos vaqueros con mis converses.

-Te lo digo en serio-dijo él en voz baja-Eres preciosa, Temperance

Un escalofrió bajó por mi espalda, y miré hacia sus ojos. No lo admití en voz alta, pero me encantaba oír aquello.

No tuve tiempo de pensar en qué responder, pues después de aquello, Booth empezó a hablar. Parecía avergonzado.

-Bones, necesito decirte algo. En verdad, ya hace un tiempo que...

-Dime

Booth bajó la cabeza hacia abajo, entonces respiró profundamente y me miró.

-¿Recuerdas cuando me dijiste que yo era el típico chico que quedaba con una chica diferente cada semana?

-Si, y tenía razón

-Si, tenías razón, pero ya no soy así, ¿vale?

-Tengo que admitir que he notado cambios en cuanto a eso, Booth

-¿Y recuerdas cuando me dijiste que no querías ser otra de mis conquistas?-prosiguió él

Sentí mi respiración acelerarse. ¿Dónde quería llegar él con aquello?

-Bones, quiero que sepas que...nunca serías una conquista para mi, serías más que eso...

¿Estaba haciendo lo que yo creía que él estaba haciendo?

-Durante todo este tiempo he estado con muchas chicas, una tras otra, y siempre me faltaba algo. No me daba cuenta de lo que era, no entendía por qué no estaba feliz con ninguna de ellas; pero desde que no salgo más con ellas, desde que paré de andar con aquellos antiguos amigos y paso más tiempo contigo, me he dado cuenta de una cosa.

¿Por qué estaba reteniendo mi respiración?

-Tú eres lo que estaba buscando, Bones

-¿Yo?-conseguí murmurar

-Tú. No literalmente. Quiero decir, estaba buscando tus características, pero nunca iría a encontrar otra chica como tú, porque...bueno...eres única

-Booth, yo...

-No, déjame hablar hasta el final o no voy a conseguir soltarlo todo

Obedecí, mirándolo con atención.

-Podría simplemente haberte seducido, usando mis encantos, pero yo nunca haría algo que tú no quisieras. Bones, por eso opté por decírtelo primeramente. Quiero arriesgar e intentarlo, ¿qué me dices tú?

-¿Estás hablando de salir juntos?

-Si

Sus ojos estaban esperanzosos, y verlo mirándome de aquella forma me hacía sentir peor, sabiendo lo que tenía que hacer a continuación.

Me erguí lentamente, mirándolo, y delicadamente, puse una mano en su mejilla, dándole un beso en la otra.

-Perdóname

Y, antes de que su mano alcanzase la mía, salí rápidamente de allí.

Necesitaba tiempo para pensar.

Pensar racionalmente.

Ya había pensando exhaustivamente en aquello recientemente. ¿Y cuál había sido mi decisión? Estaría allí para él, pero como amiga.

¡Booth me quería! Parte de mi lo recordó. Uno de mis miedos era que él no me quisiera, pero él se sentía de la misma manera.

¿De la misma manera? Balanceé la cabeza con fuerza, como si aquello pudiese poner mis pensamientos en su lugar. ¿Desde cuando estaba tan decidida a salir con él?

Aquella noche estuve escribiendo. Y después de algunas horas, conseguí soltar algo de la carga que tenía dentro, pero dejar que las palabras fluyesen no había alejado una imagen de mi cabeza. La imagen de Booth sentando, triste, viendo cómo me iba.

Mi mejor amigo. Él único que siempre estuvo allí para mi. ¿Qué iba a hacer? Le estaba haciendo daño.

Esta era una prueba de que no podíamos salir juntos. Tan sólo le haría más daño, una y otra vez.

Pero ya ni sabía que pensar.

En los días siguientes, huí. Huí como una cobarde, pero viendo la situación, era lo mejor que podía hacer.

O tal vez era lo más fácil.

Ángela estaba ocupada con los preparativos de la fiesta, por eso no notó que ya no estaba más con Booth. Cuando ella me preguntó sobre él, dije que necesita poner al día algunos trabajos, por eso estaba yendo directamente a mi casa después de clase.

Booth intentaba llamarme, pero siempre lo colgaba. Como Booth no era de rendirse fácilmente, por las noches dejaba el teléfono fuera del gancho. Sabía que era él, aquel era el horario en el que siempre me llamaba por las noches.

Algunas veces me llamaba, cuando nos encontrábamos por los pasillos de la escuela, pero yo apenas le decía que no delicadamente. Podíamos ser amigos, pero no deberíamos ser más que eso, y él necesitaba entender aquello. Yo lo perjudicaba. Era injusto huir, pero todavía no conseguía aceptarlo.

El sábado por la mañana, desayuné y dije que tan sólo iría a volver el domingo. A Lauren no le preocupó mucho aquello. Michael volvería el lunes, y la verdad es que no estaba muy ansiosa. Al menos aprovecharía el fin de semana.

Fui hasta la casa de Ángela por la tarde, ya que ella me había insistido para que la ayudara con la ropa, también me había invitado a dormir en su casa después de la fiesta. Me esforcé en no contarle nada sobre lo que sentía sobre lo de Booth. Era muy buena escondiendo mis sentimientos, en no dejar que mis emociones me defraudaran, y mi amiga estaba feliz con la fiesta, intenté enfocarme en eso.

Llegué a divertirme mientras que nos arreglábamos y hablábamos. Ella me dejó un vestido suyo, y me quedó bien. Por suerte, teníamos las mismas tallas, y usábamos el mismo número de zapato. No sé qué sería de mi si tuviese que arreglarme sola.

El vestido que Ángela había comprado para ella era rojo, con apenas un hombro desnudo, la cintura bien marcada y la falda con volantes.

-Te ha quedado perfecto el vestido

-¡Lo sé!-respondió ella, saltando de la alegría-¡Ya sé cuál vas a usar!

Ángela sacó de su armario un vestido azul marino, con grandes tiras y un pequeño escote.

-Todavía no lo he usado. No es de mi estilo, ¿sabes? Pero creo que te quedaría perfecto

Me lo probé. El vestido era elástico, por lo que marcó mis tetas y mi cintura.

-¿Me queda bien, Angie?-pregunté, sintiendo como él vestido se moldeaba a mi cuerpo

-¡Bren, te ha quedado perfecto! ¡Mírate!

Caminé hasta el espejo y me miré. El vestido realzaba mi cuerpo, y me encantaba el color. Todos los días usaba la misma ropa, ya que siendo foster kid, tenía que llevar sólo lo que entraba en una bolsa de basura, que siempre usaba cuando me mudaba de casa. Me encantaba usar cosas diferentes, que me hicieran sentir bien, para cambiar un poco.

-Me encanta, Ange

-¡Perfecto, vamos a maquillarte!

Ángela estaba realmente emocionada con su fiesta, y, después de mucho tiempo, conseguimos arreglarnos.

Su padre nos llevó hasta el lugar donde sería la fiesta, mientras que ellos hablaban con el organizador, entré en el salón. Estaba decorado con balones y toallas de mesa en tonos rojizos. La iluminación indirecta acentuaba lo detalles. Había un escenario, allí se encontraba una banda de rock afinando sus instrumentos.

Habían pocas personas, la mayor parte eran organizadores y camareros. Entonces vi a Hodgins en una esquina, estaba hablando...

Con Booth.

Estaba sin muletas, y parecía comentar algo animadamente con Hodgins. Parecía feliz.

Hodgins me vio e hizo una señal para que me acercara.

Saludé a los dos, y Booth no se comportó de manera diferente. En verdad, era como si hubiese un acuerdo silencioso entre los dos, para que nos comportáramos como si no hubiese ocurrido nada. El único momento en la noche que noté algo diferente, fue cuando me acerqué a él, vi como un brillo tomaba cuenta de sus ojos, pero después se fue, y volvió a tratarme de manera formal e imparcial.

Los tres nos quedamos un tiempo hablando sobre Ángela, sobre lo feliz que estaba. Hodgins radiaba felicidad también, tan sólo pareció asustado cuando el padre de Ángela vino a saludarnos.

-¿Él sabe que estáis saliendo?-susurró Booth

-Se lo contamos esta semana-respondió Hodgins-Nunca en mi vida sentí tanto miedo

Booth rió, y nuestros ojos se encontraron por algunos segundos. Entonces él paró de reír, nos quedamos embobados mirándonos.

Rápidamente los invitados empezaron a llegar, y Ángela me llamó, queriéndome presentar a algunas personas.

Estaba hablando con Douglas, un primo de Ángela al que le parecía gustar Historia. Lo oía hablar sin prestarle mucha atención, cuando noté que Booth estaba en una esquina del salón. Estaba sólo, lo vi recostarse contra la pared.

Sentí una gran preocupación, la misma que sentí semanas atrás. Sin avisar, me alejé del chico, yendo directamente hacia mi amigo.

-¿Estás bien?-le pregunté, aproximándome a él

Él me miró algo incierto, pero yo lo seguí mirando. Tan sólo estaba preocupada.

-Ya consigo andar bien, hasta puedo correr, pero a veces el dolor reaparece

-¿No tienes ningún analgésico?

-No, tan sólo he traído mi cartera...

Recordé algo, bajé la mirada hacia el bolso que Ángela me había prestado. Había puesto dentro un pequeño neceser que siempre llevaba conmigo, y después de remover un poco, encontré lo que quería. Una caja de analgésicos olvidada. Había estado allí desde nuestro ''problema''.

-Bones, eres un ángel-dijo él, cogiendo dos pastillas

-¿Un ángel?-pregunté sin entender

Él se rió.

Yo me reí.

Nos miramos.

Aquello era fácil.

Estar a gusto con él era fácil.

-Voy a...-él irguió la pastilla, señalándome hacia la mesa de refrescos. Concordé con la cabeza, y lo observé alejarse

-¡Brennan!-me giré asustada. Ángela estaba a mi lado, tirando de mi brazo

-¿Qué pasa?

-Jack me ha contado algunas cosas, ¡oh Dios mío!, ¿cómo he sido tan ciega? No presté atención en toda la semana, he perdido tantas indirectas importantes, te dejé sola cuando más me necesitabas...

-Ángela, ¿de qué estás hablando?

-De ti y de Booth. ¿Os habéis peleado? ¿Qué ha pasado? Ah, debería haberme dado cuenta, ¡soy una pésima amiga!

-¡Ange, no vamos a hablar sobre eso ahora!

Ella me miró nuevamente.

-Tenemos diez minutos antes de que empiece la proyección de fotos, ven conmigo

Ángela me arrastró hasta el baño.

-Deberías disfrutar de tu fiesta

-No voy a poder disfrutar de mi fiesta si mi mejor amiga está triste por la culpa de un chico, y porque su amiga no le ha hecho ni puto caso en toda la semana

-Estoy bien, en serio-dije después de entrar en el baño

-Querida, tienes diez minutos. Rápido, cuéntame la versión resumida de la historia

Suspiré y miré hacia mi amiga. Ángela estaba hablando en serio. Con la mano extendida, sostenía la puerta para que nadie entrase.

-Creo que el accidente de Booth ha hecho que me de cuenta de ciertas cosas

-¿Qué tipo de cosas?

-Tal vez tengas razón. Nunca me he enamorado, y no sé lo que se siente, así que, tal vez esté enamorada. Tal vez me guste mi mejor amigo de una forma romántica

Ángela gritó emocionada, y estaba casi segura de que se había oído desde lejos.

-Pero también me he dado cuenta que es arriesgado exponerme demasiado a esa idea. Ya te expliqué los motivos

-Brennan, no empieces otra vez con tus tonterías, por favor. Creo que...-Ángela paró, frunciendo el ceño y cerrando los ojos con fuerza-Espera..Jack me dijo que Booth y tú estabais fríos el uno con el otro. Y algunas chicas de la escuela me dijeron que habíais estado separados esta semana. No me digas que...Brennan, ¡no me digas que se lo has dicho!

-No, Ange

Ella soltó la respiración, aliviada.

-Me lo dijo él

-¡Cuéntamelo! ¡Quiero detalles!

-Creí que sólo teníamos diez minu...

-Más te vale empezar a soltarlo todo ahora

-Mira, ese día Booth estaba dolorido. Le puse un poco de hielo en su rodilla y él no paraba de mirarme, y lo ha estado haciendo mucho últimamente. Le pregunté por qué lo hacía tanto y él me dijo que era porque soy preciosa

-¡Brennan!

-Entonces empezó a explicar que él ya no salía más con aquellas chicas con las que solía enrollarse, y me dijo que estaba buscando mis características en ellas, y que se dio cuenta de que nunca se sentiría satisfecho con ellas porque nunca conseguiría alguien como yo, ya que soy única para él

Sentí como Ángela me agarraba del brazo con fuerza. Ella tenía una sonrisa boba en la cara.

-¡Que mono! ¿Y después?

-Me dijo que quería intentarlo conmigo

-¿Y qué le dijiste?

-Le besé la mejilla y me fui

La sonrisa que Ángela tenía en la cara rápidamente se deshizo.

-¿Qué hiciste qué?

-Ya te lo dije, Ange. Yo no quiero eso

Ella irguió las manos, exasperada. Entonces me miró, pude notar por su voz que estaba irritada

-Vale, vamos a repasar. Te gusta Booth. A Booth le gustas. Sois amigos desde la guardería...

-Desde primaria

-¡Lo que sea! Él es guapo, caballeroso, educado. Su familia te adora. Te sientes bien con él

Concordé con cada afirmación que ella hacía. Era verdad.

-¡Brennan, eres tonta! ¿Qué haces aquí, hablando conmigo, que todavía no has ido a enrollarte con aquel tío bueno?

Empecé a hablar, pero Ángela me interrumpió.

-¡No, Bren! ¡Por una vez en la vida, piensa! No racionalices, no te cierres. Si yo fuese buena en lógica conseguiría probarte que todo lo que tú dices señala a apenas un resultado, pero como no soy buena en eso, vamos a abordar el tema de otra manera. Necesitas aprender a olvidar un poco lo que te dice la cabeza, actuar por tu propio instinto, ¡escucha a tu corazón!

-Consideré su oferta, Ange-dije en voz baja. No quería que mi amiga pensase que no tenía corazón, cuando en verdad sufría por verlo triste-pero hay otra cosa. Booth está en el último año, se va a ir de la ciudad el próximo semestre

-¿Y?

-Vamos a estar separados

-Los fines de semana existen para algo, querida. ¿Y las vacaciones? ¿Y las llamadas de teléfono? ¿Cartas? Nunca vais a estar separados del todo. Y después tú también tendrás que dejar el colegio e ir a la universidad. Y cuando completes dieciocho años, podrás salir del sistema

Miré hacia mi amiga con cariño, Ángela era un persona admirable. Ella siempre veía lo bueno en todo. Siempre que había un problema, ella sacaba lo bueno y no se dejaba derrotar por ellos.

Oímos un ruido en la puerta, yo todavía la sujetaba.

-¡Está ocupado!-gritó Ángela

Nos reímos.

-Será mejor que vuelvas a tu fiesta

-Sólo si me prometes que hablarás con Booth antes de que acabe esta fiesta. Cuéntale tus miedos

Respiré profundamente.

-Esta bien, te lo prometo

Ella me abrazó.

-Hazme sentir orgullosa de ti


A partir del próximo capítulo, la historia tomará un rumbo diferente, pero creo que a todos os gustará ese cambio...

Pregunta del cap: ¿Prefieres a Booth o a Bren? Yo amoo y prefiero a Bren antes que a Booth, en verdad empecé a ver la serie porque me enamoré de ciertos par de ojitos azules :3