Chapter 2: Aquella noche…
Kate POV:
Humphrey andaba decidido entre los matorrales, y yo le seguía; de vez en cuando, miraba atrás o hacía alguna pregunta para saber que le estaba siguiendo. Un rato después, debían ser las 21:30 (las nueve y media), alcanzamos un lugar… precioso, jamás había visto un lugar más hermoso, además, era de noche, el oscuro cielo era como un plano lleno de estrellas y envuelto a nuestro alrededor, presentía que había gato encerrado, conozco a Humphrey, y si él encuentra un sitio así, se lo guarda para algo importante.
Humphrey se sentó en la mullida hierba y me miró con una cara de ternura, me acerqué a paso lento y me estiré a su lado; no sé si estuvimos así, mirando las estrellas durante 1 minuto o 1 hora, para mí, era algo excepcional, así que perdí la noción del tiempo. Las estrellas parecían marcar una silueta con nuestras caras…
En ese momento, noté que estaba nervioso, aunque lo tratara de disimular, jamás escapará de unos sentidos Alfa… y él lo sabe.
-Kate, como seguramente ya sabrás, te he traído aquí para algo especial…-me dijo, muy nervioso.
Él adoptó una postura peculiar y me cogió la pata.
-Kate, quiero que sepas que te quiero más que todo lo que puede haber en el mundo y nadie podrá cambiarlo…
-Humphrey, me estás asustando…-dije, empezando a sudar.
-…Kate… ¿Quieres casarte conmigo?-dijo, finalmente.
Esa fue una de las pocas veces en que me quedé completamente traspuesta, como si mi cerebro no pudiera asimilar esas tres palabras, y lo cierto es que, no me extraña.
Aun así, reaccioné rápidamente, le abracé el cuello y no dejé de decir: SI, SI, SIIIII! Humphrey me cogió también por el cuello y nos quedamos de pie, aguantándonos por las piernas traseras.
Notaba algo que ambos compartíamos en ese momento, la felicidad, hasta tal punto que noté como caían sus lágrimas y las mías.
Al final, no aguantó más y cayó al suelo, yo seguida de él, y ambos nos pusimos a reír.
Quedamos encerrados en una irrompible pero tierna mirada.
Le mordí suavemente la oreja y luego el cuello, ahora que estamos "más o menos casados", ya nadie, ni siquiera mis padres, podrían intervenir y poner freno a los "actos románticos" entre Humphrey y yo; debo aprovechar tanto como pueda esa ventaja.
Fui bajando por el cuerpo de Humphrey y haciéndole disfrutar de ese momento, entonces las cosas empezaron a irse de las manos…
