CAPÍTULO 5: LA DESPEDIDA DE SOLTERA DE KATE

Kate POV:

-Vaya, espero que Humphrey no haga nada raro en la despedida…- dije entristecida.

-Tranquila, Kate. Sabes que Humphrey jamás haría eso, pero, si lo llega a hacer…- dijo mamá cogiendo una maza.

-¡Mamá!

-Era una broma- dijo riendo, pero luego me miró de reojo y dijo-…pero solo a medias…

-Mamá, ¿puedo hacer una despedida de soltera?-pregunté.

-Claro hija, a diferencia de las despedidas de los machos, las nuestras son más tranquilas, más pausadas…- dijo mamá pensativa.

-Si, dile eso a la pandilla de lobos que te encontraste en tu despedida, que solo por hacerte un piropo casi los descuartizas; estuviste a punto de hacer una guerra entre su manada y la nuestra…- dijo papá mientras subía por la cuesta.

-Eso es aparte…-dijo mamá riéndose.

-Hija, probablemente es la primera vez que un padre le dice esto a su hija… NO APRENDAS DE LOS MODALES DE TU MADRE- dijo papá.

-No le digas eso, debe aprender a defenderse y a no confiar en nada de nadie…-contestó mamá.

-Sabe defenderse perfectamente, solo digo que no debe aniquilar a todo el que vea y…-volvió a reclamar papá.

Y así, mientras papá y mamá discutían sobre mi futuro social, fui al rio a refrescarme. Allí me encontré a Reba, Janice, Candy y algunas más hablando con Lily, así que me incorporé.

-Hola, chicas, ¿de que habláis?- pregunté

-De que va ser, de tu futuro marido… y también del tuyo, Lily-dijo Janice.

-¿Y que ocurre con ellos?- pregunté con curiosidad.

-Pues que hemos oído rumores de que tu padre les dijo a los chicos la ubicación de un club de striptease a un día de aquí.- dijo riendo Reba.

-¡QUÉEEEE!- chillé con todas mis fuerzas.

-Según nuestras "fuentes", ya habrán llegado allí y estarán disfrutando de un "caluroso" día-afirmó Candy.

Lily, en vez de simplemente chillar, se encogió, se le erizó el pelo del lomo y empezó a rugir de una manera que hasta a mí me daba miedo, aun siendo mi hermana. De repente se levantó y pronunció 6 palabras de una manera que hasta habrían matado de miedo a Drácula.

-¿Estás pensando lo mismo que yo?

Yo contesté como si también estuviera igual de enfadada, pero en realidad estaba encogida de miedo.

-Sí, creo que sí.

Fuimos corriendo a nuestra cueva, pero papá y mamá no estaban, así que preguntamos al asustado Hutch sobre el paradero de nuestros padres, el pobre estaba intentando disimular que no había visto el aspecto de aquella Omega que solo poniéndose delante de una manada de caribúes, habría conseguido comida para todo un año.

-S…s…si, sé dónde están vuestros padres…están en la reunión de los líderes, pero eso queda lejos, si os esperáis en 5 minutos estarán aquí, ya deben estar de vuelta…-dijo Hutch encogido de miedo.

-No pienso esperar…Lily, se dónde conseguir armas para nuestro viaje- dije girando la cabeza.

-Grrrrr-contestó Lily, la antes inocente y cariñosa Omega de color blanco purísimo que ahora tenía el pelo gris, manchado, con los dientes fuera y los ojos teñidos de rojo.

En medio del bosque…

-Perritos, guapitos, venid, mirad lo que tengo para vosotros- dijo el cazador gordo mientras sacudía en el aire un filete de carne.

-¿Porqué hemos venido exactamente a Jasper de nuevo, jefe?- preguntó el cazador delgado.

-¿Recuerdas los dos lobos que enviamos a Idaho para que repoblaran, pues hace un tiempo llamaron dos encargados de una gasolinera diciendo que dos lobos, un macho rabioso y una hembra, habían escapado de ellos y las descripciones coinciden, hemos vuelto a por otra pareja- le explicó el cazador líder.

Salté de la nada y mordí la mano del líder con la que aguantaba la escopeta de dardos y cayó gritando al suelo. El delgado se asustó y el tonto del gordo dijo con una sonrisa:

-Eh, esa es la loba que cazamos, ha logrado volver a Ja…

Antes de que el gordo pudiera terminar, Lily saltó de la nada y mordió el hombro del gordo con tanta fuerza que éste empezó a sangrar. Por último inmovilizamos al delgado, los encerramos en su camioneta con las llaves por fuera y Lily y yo nos atamos con cuerdas las escopetas de dardos a la espalda.

-¿Lista para la caza, Lily?-le dije con entonación seria, pero decidida.

-¡Grrrrrrrrrr! (gruñido que se podría interpretar como un "claro").

Así que nos fuimos corriendo hacia la dirección por donde se fueron ellos. Papá y mamá lo habían visto y oído todo desde lo alto de la colina pero íbamos tan rápido que no les dio tiempo de avisarnos.

-¿¡Pero que demonios está pasando?!-dijo papá.

Mamá, en cambio, se estiró tranquilamente en el suelo y dijo:

-Eso lo han heredado de mí.

Papá se la miró con una mezcla de indignación y sorpresa y saltó abajo para intentar detenernos, por desgracia, no logró alcanzarnos.

Mientras tanto, los chicos no se podían imaginar lo que se les venía encima…