CHAPTER 8: ANTES DE LA BODA
Kate POV:
-Entonces me voy a ver a Lily y a Garth, espero que ya se hayan calmado un poco…- le contesté a Humphrey.
-Vale, ¿te va bien que nos veamos a las dos en el rio?- me dijo Humphrey aún sin poder levantarse.
-Por supuesto, allí nos vemos…- le dije cariñosamente.
-¡Hasta luego!- me dijo mientras yo me alejaba.
-Adiós
Cuando ya nadie me veía, me escondí entre los matorrales, me senté y empecé a tocarme y mirarme el vientre. ¿Y si me quedo preñada? Desde que Humphrey y yo nos hicimos novios siempre soñamos con tener hijos. Si teníamos una niña la llamaríamos Susy, y si teníamos a un niño le llamaríamos Michael. Pero, quizás era demasiado pronto para pensar en eso, ni siquiera tenemos el consentimiento de nuestros padres, ni siquiera nos hemos casado aún y ya… bueno, eso. Tanto él como yo queríamos experimentar cosas nuevas, pero mucho me temo que esa fue una sensación que tuvimos prematuramente, quizás habría que pensar en olvidarlo todo, en dejarlo de una vez…
¡QUÉ, QUÉ ESTOY DICIENDO! ¡¿DEJAR A HUMPHREY?, SI ÉL ES LO MEJOR QUE ME HA PASADO NUNCA! Está bien, relajémonos un poco, si no me quedo preñada ahora, Humphrey volverá a…colaborar, y así hasta que me quede preñada, yo sé que él quiere tener hijos, y que no hay cosa en el mundo que le haría más feliz que eso, así que él pone de su parte, yo pongo de la mía, y si nadie se entera hasta después de la boda y del permiso de papá y mamá, todo saldrá redondo, así que no tengo nada de qué preocuparme.
Mientras mantenía ese debate mental conmigo misma, ya debería haber pasado media hora, y tras ese rato de inspeccionar y escucharme el vientre sin notar nada raro, me fui hacia la cueva de Lily y Garth. No pude evitar reírme, se les oía discutiendo desde el otro lado de la colina, y de las cosas más absurdas que os podáis imaginar: las discusiones entre parejas que se quieren solo pueden ser de estupideces. Me acerqué por la rampa que sube hasta su guarida y oí aún mejor las ridiculeces por las que se peleaban:
-…ya te dije que aquello no sería una buena idea, pero tu insististe porque dijiste que si no lo hacíamos ese día, perderíamos la espléndida luna llena y tendríamos que esperarnos un mes para poder hacerlo…- decía Lily, irritada.
-¿Pero tenía razón o no? A ti también te pareció buena idea lo de la luna, al fin y al cabo, somos lobos, y a nosotros nos va eso de aullar y adorarla…
-Eso es pura leyenda urbana, aullamos de noche porque si lo hacemos de día los cazadores nos verían y las noches de luna nueva no hay ningún reflejo del sol y no se ve un pimiento. Pero a lo que íbamos, casi nos pillaron unos lobos que patullaban por allí y casi me partes el espinazo.
-¡Eh, que no peso tanto! Bueno, quizás un poco más que tu…
-¡¿Me estás llamando gorda!?
-No, solo digo que peso mucho porque estoy robusto, no gordo. Tú estás perfecta.
-Bueno, ese es el primer cumplido que me haces desde que me viste los dos ojos por primera vez (NOTA DE AUTOR: me refiero a cuando ella se estampó con el tronco y él dijo "¿una tortuga, eh?" y entonces le retira el flequillo), ya iba siendo hora…
-Está bien, ¿quieres que me disculpe? Siento mucho no haberte hecho ningún cumplido hasta ahora, siento haberme discutido contigo y siento no haberte retirado el flequillo más veces, que por cierto…- le apartó el flequillo a Lily del ojo, y ambos quedaron bien visibles- … ¿mejor?
-Si…- Lily empezó a reír.
-De que ríes- preguntó Garth con una mezcla de cariño y curiosidad.
-¿De qué va a ser? ¡De aquella noche! Te empeñaste en que lo hiciéramos ese día, ¡y cuando te subiste encima mío me aplastaste! Ni me imagino como habría acabado si hubieras continuado…
-¡¿Qué estás insinuando, me estás llamando… grande, de medidas?!
-No quería decir eso, solo… demasiado grande para el tamaño de mi equipo. Ja, ja, ja, ja…. Dijo Lily, entre carcajadas.
-¡Vale ya de reírte de mí! ¡La próxima vez te buscas a otro como yo y ya está!
-No… oye, yo no quería decir eso… oh, venga, Garth, era una broma…
Garth se acurrucó en un lado como si estuviera triste y eso hizo parar la risa de Lily, cuando ella se le acercó él saltó encima suyo con un sobresalto, ella quedó atrapada en el suelo por las cuatro patas de Garth que le rodeaban, pero no le importaba en absoluto.
-¿Me has sorprendido, eh, pillín?
-Ese era el plan, ahora que ya estás más calladita, podré proceder con el castigo pertinente por reírte de un Alfa…
-Hazme aprender la lección, Sheriff…- dijo Lily, seductora.
Empezaron a adoptar posturas que jamás había visto, pero que me imaginaba que serían, así que entré en escena antes de que formaran posturas más raras todavía.
-Hola, Lily. Hola, Garth. Veo que ya no estáis peleados…
Ellos rápidamente se pusieron sentados, con la esperanza de que no hubiera visto ni oído nada (esperanza que andaba muy lejos de hacerse realidad).
-No, para nada- dijeron al unísono.
-Bueno, mejor, porque hace nada se os oían los gritos desde el otro lado de la colina…
-¿Ah, sí?- dijo Garth muy nervioso, pensando que lo habrían oído todos.
-Sí, pero como los dos gritabais a la vez todo se hacía incomprensible- le dije a Garth para calmarlo, aunque fuera mentira.
-Bueno, ¿y como te va con tu futuro marido?- dijo Lily para cambiar de tema.
-¿Sí, como te va con el "coyote"?- dijo Garth para hacer la gracia.
-Perfectamente, "vómito"- contestó Humphrey, apareciendo desde el otro lado.
-¿Humphrey?- dijeron Lily y Garth, intentando buscar el origen de la voz.
-Kate, en mi opinión su discusión no se me ha hecho incomprensible, al menos yo he podido entender TODO lo que han dicho…
-¡¿Qué?!- dijo Garth muy nervioso.
-T-O-D-O, pero eso para más tarde…- dijo Humphrey amenazante.
-Muy bien, coyote, tu ganas…-dijo Garth con tono impulsivo.
-Garth, algunos dicen que has vuelto a olvidar como se aullaba, con esta ya será la cuarta vez del mes, y yo creo que es cierto, porque últimamente por las noches cantas menos que un grillo mojado, tienes a Lily abandonada.
-¿Y cuanto hace que tu no cazas ni una mariposa?, si sigues así dependerás de Kate el resto de tu vida…
-¡CHICOS, PARAD YA!- dijeron las hermanas a la vez- ¡Garth, no te metas más con Humphrey ni le llames coyote, y tú, Humphrey, deja de llamar vómito a Garth y deja de burlarte de sus aullidos!
-Está bien…- dijeron los enfrentados lobos.
-… pero en mi opinión Humphrey debería estar más robusto, ¿no dicen que pasará por Norteamérica el huracán Sandy?, pues si está así de escuchimizado se volará con el viento…-dijo Garth
-¡Garth, basta! Humphrey no está delgado, está tal y como quiero que esté, por ese mismo motivo nos casaremos mañana. No es por fastidiar, pero en mi opinión estás demasiado robusto y grande, como…- dije a Garth
-¿…un armario lleno de esteroides?- añadió con ternura Humphrey
-Sí, algo así. No sé si debería decir esto, pero, el día que vayas a por un cachorro con Lily la aplastarás…
-¡Tú di que sí, Kate!- dijo Lily, haciéndose callar a ella misma décimas de segundo después.
-Lamento decirte esto, pero hemos oído todo lo que habéis dicho antes, así que no hace falta que hagas eso…- añadió Humphrey
-Pues, no sé si decirlo yo tampoco, pero Humphrey tiene una cadera pequeña, Kate la tiene más grande, tu cadera encaja más con la de una Omega, como yo…
-¡Lily!- dijeron Garth, Kate y Humphrey a la vez.
-Eh, que no estoy insinuando nada, solo digo que, por ejemplo, la cadera de Kate encajaría con la de alguien como Can-Do o Hutch…
-¿Y la mía?- preguntó Garth
-¿La tuya? Con la de un oso o un elefante…- dijo Lily riéndose
Todos nos reímos y, al final, Lily concluyó diciendo:
-Bueno, pues eso, el día que lo hagáis, vigila Humphrey de no resbalarte hacia un lado…
-Te puedo asegurar que cuando lo hemos hecho nosotros no ha pasado nada…- Humphrey se apretó el morro, pero ya era tarde.
-¡¿Lo habéis hecho ya?!- preguntaron Garth y Lily
-Sí, hace una semana, pero no se lo digáis a nadie, por favor…
-Tranquilos, pero… y… a ver como lo digo… el, este… el, el, el "eso", ¿lo lo lo has echado dentro?- preguntó Lily sorprendida
-…si- añadió finalmente
-Bueno, creo que ahora nosotros cuatro tenemos secretos que mantener silenciados- dijo Garth para animar la cosa.
Lily se había quedado con la boca abierta, empezó a hacer preguntas sin parar:
-¡Pero eso es peligroso! ¿Y si…?
-¡De acuerdo, FIN de la conversación, hala, cada uno por su lado y no se hable más!
Nadie opuso resistencia, así que fui con Humphrey al rio para poder tener un poco más de intimidad con él después de todo esto.
-¿Humphrey?
-¿Si, cariño?
-¿Crees que mañana pasará algo relacionado con todo esto?
-Solo hay una manera de saberlo.
