NOTA DE AUTOR: ¡Feliz año 2013 a todos! Para celebrarlo por todo lo alto he decidido colgar por fin… ¡LA BODA DE HUMPHREY Y KATE! ¡Se acabó el esperar, amigos! ¡La boda ya está aquí!

CHAPTER 9: LA BODA (PARTE 1)

Kate POV:

-¡Kate! ¡Despierta, vamos!

-Mmmmm… ¿Mamá? ¿Qué está pasando?

-¿Cuánto has soñado hoy, bella durmiente? ¿Ni siquiera te acuerdas de que día es hoy?

-Um… ¿Domingo?

-Aparte de eso, mujer. ¡Hoy es el día de tu boda!

No tardé ni un segundo en asimilar esa información. ¡Era el día de mi boda! Madre mía, ni siquiera lo recordaba, ayer estuve tanto tiempo con Humphrey que se me olvidó por completo que nos casábamos al día siguiente. Me levanté rápidamente y miré hacia todos lados, en busca de alguien…

-¿Y Humphrey? ¿Dónde está?

-En su cueva, tan dormido como tú. He enviado a papá para despertarle, porque mucho me temo que sus amigos no le ayudarán en nada. Pero no puedes ir a verle, son las leyes de las bodas: el novio y la novia no pueden verse durante todo el día hasta que lleguen al altar. Papá hará de emisario, así le tengo haciendo algo durante la mañana, si no se la pasaría durmiendo.

-Mamá, ¿crees que lo haré bien?

-Las mujeres siempre lo hacemos bien, son los hombres los que se desmayan durante el sermón, el monaguillo les incendia el traje (si llevan), quitan otras prendas en vez de la liga…

Cuantas más decía, más me reía.

-…pero no sé cómo has podido dormir tanto el día de tu boda…

No quise decirle a mamá que ayer me pasé hasta las dos de la madrugada con Humphrey, porque seguramente diría que eso me traería mala suerte y tal, y seguramente tiene razón, porque de momento ni siquiera nos hemos casado y nuestro secreto más íntimo ya lo conocen 4 personas.

-Cosas del subconsciente y todo eso, mamá.

-Sí, supongo. Bueno, ven conmigo, voy a dejarte tan guapa que los machos que te vean se caerán a tu paso, incluyendo a Humphrey.

-Bueno, ese es el plan, impresionar a Humphrey, ¿no?

-Sí, pero Humphrey es el lobo más impresionable que conozco, bastaría con llevarte recién levantada para dejarle boquiabierto, no, yo te voy a dejar mucho mejor que eso.

-Vale… ¿Mamá?

-¿Sí?

-¿Qué es la liga nupcial?

-Pertenece a una tradición matrimonial más bien judía, se trata de una cinta que se ata la novia en una pierna y que el novio debe desatar al final de la celebración. Esa cinta representa la castidad, de modo que cuando el novio le quita esa cinta, ya pueden tener "relaciones"… pero hace tiempo que nadie lo hace.

-No me digas más: lo usaste en tu boda, ¿verdad?

Pude leerlo en los ojos de mamá.

-…Si, lo usé. Pero fue idea de mis padres, a mí me parece que eso…

-¿Mamá?

-¿Sí?

-¿Puedo usar la liga en mi boda?

-¿Sabes lo que significa la liga? Es como si los novios son un lobo hambriento, su deseo mutuo, un filete y la liga una jaula: en cuanto la jaula se abra, el lobo se comerá el filete sin pensar en cualquier otra cosa. Con la liga me estás pidiendo que te dé permiso para tener sexo con Humphrey en cuanto acabe la ceremonia, por eso mismo los judíos se "liaban" en una habitación lejos de los invitados en cuanto acababa la boda.

-¿Y quién ha dicho que Humphrey y yo no tendremos relaciones lejos de los invitados en cuanto acabe la boda?

-Kate…

-Va, mamá, por favor. Sabes perfectamente que Humphrey se suicidaría antes que hacerme daño o acosarme, es el mejor lobo que he conocido nunca.

-Y yo, pero no lo digo por él. El sexo es una de otras tantas formas de expresar el amor a tu pareja, solo que este es el nivel más elevado, no debes tener prisa por vivir esa experiencia, ya llegará, porque estoy segura de que tarde o temprano, por muchas trabas que os pusiéramos, acabaríais haciéndolo de todas formas.

En ese momento, sin yo poder controlarlo, empezaron a caer lágrimas por mi mejilla.

-¿Kate, ocurre algo?

-No sé cómo decírtelo- le contesté entre sollozos.

-Ven, ven aquí a un lado y me lo cuentas…

Me escondió detrás de unos arbustos fuera del claro del bosque, me secó las lágrimas y me preguntó:

-Kate, soy tu madre. Puedes contarme cualquier cosa, te prometo que no me enfadaré ni le haré nada a nadie.

-Mamá… no soy virgen.

-Lo sé.

-¿Cómo que lo sabes?- dije con sorpresa.

-Ayer oí como se lo decías a Lily y a Garth. Escucha, sé que ahora te resultará muy impactante, de hecho no sé si decírtelo, pero ya eres bastante mayor para saberlo: igual que a ti te pasa ahora, tu padre y yo te tuvimos antes de casarnos, bueno, no "te tuvimos", si no que…

-Ya sé que quieres decir.

-Bueno, pues eso mismo pasó. Le pedí a mi madre si podía ponerme la liga para así ocultar que ya no era virgen, pero igual que ahora, me acabó pillando. Me dijo que no pasaba nada, que me estuviera tranquila, pero que como mínimo debía hacer una cosa al respecto: no debía ponerme una flor rosa en el pelo, sino una flor roja, en las bodas, el rojo representa la falta de virginidad de la novia. Hice lo que me pidió y durante toda la boda nadie se dio cuenta de eso.

-Entonces, ¿crees que estoy embarazada?

-Vamos a comprobarlo.

Mamá me estiró en el suelo y empezó a escucharme y tocarme la barriga, algunas veces me hizo cosquillas y empecé a reír, pero sabía que no debía desconcentrarla. Estuvo unos cinco minutos escuchándome el vientre y al final levantó la cabeza mirándome con una sonrisa, sabía perfectamente lo que quería decir esa sonrisa, así que de repente me puse a llorar, no sabía si de temor o de alegría. Mamá, sin perder la sonrisa de su rostro, se sentó a mi lado y me apoyé en ella, llorando desconsoladamente. Mamá me miró con una sonrisa más pequeña, yo la miré con los ojos enrojecidos y húmedos y ella me susurró al oído:

-Dice el refrán que mujer que llora el día de su boda no vuelve a hacerlo nunca más.

Mamá me agarró fuerte y con ella pude sentirme protegida y segura, las lágrimas me siguieron cayendo, pero esta vez eran de alegría, estaba segura. Pude comprobar que mamá estuvo a punto de ponerse a llorar en ese momento, pero pudo contenerlo. Aguantando todas las ganas que tenía de llorar, mamá me dijo:

-Serás una buena madre, Kate.

Esas palabras lograron pararme un poco los sollozos, el tiempo suficiente para que le pudiera contestar:

-Igual que tú lo has sido conmigo y con Lily durante todo este tiempo.

Esas palabras penetraron en el corazón de mamá, y noté como sus lágrimas resbalaban por sus mejillas, cayendo en mi cabeza.

-Gracias, Kate…- dijo antes de definitivamente ponerse a llorar como yo.

Mamá y yo estuvimos agarradas entre nosotras durante por lo menos una hora, consolándonos la una a la otra, jamás había visto el auténtico lado tierno de mamá, pero al verlo por primera vez entendí muchas cosas de ella, por ejemplo, siempre fue muy protectora conmigo, quizás más que con Lily, porque fui su primera hija y ella siempre sintió un instinto maternal impenetrable, sentía que como nací demasiado pronto para ella, era vulnerable, por eso quiso mucho más que con Lily que me convirtiera en una Alfa, porque sabía que no me podría proteger eternamente, aunque si le hubieran dado esa posibilidad, estoy segura de que la habría aceptado al instante. Ahora veo como es el auténtico instinto maternal, y estoy aprendiendo mucho de él.

Al cabo de un buen rato, a mamá se le había pasado, y a mí un poco, pero no del todo, y me dijo con su voz normal:

-¿Qué te parece si buscamos juntas la flor roja en el bosque?

Miré a mamá con los ojos enrojecidos y sonriendo, la abracé bien fuerte y la volví a mirar:

-De acuerdo.

-¡Pues vamos entonces, la boda no espera!- dijo con tono reconfortante.

Mientras tanto:

Humphrey POV:

-¡Humphrey, despierta, rápido!- me dijo una voz en mi sueño.

Pues no, no era en mi sueño. Winston me estaba intentando despertar, pero soy de esa gente con sueño muy profundo. La única que sabe cómo despertarme es Kate… Al final lo consiguió.

-Mmm… ¿Qué ocurre?

-¿Tú que crees? ¡Hoy te casas, Humphrey, y tú tan tranquilo!

-¡Ay, es verdad! ¿Qué hago? ¿Hacia dónde voy? ¿Por qué?...

-No te pongas nervioso, ves a arreglarte al rio, yo iré a organizarlo todo.

-De acuerdo.

Fui hacia allí y por el camino me encontré a Lily buscando a alguien.

-Hola Lily, ¿buscas a alguien?

-Claro, ¡a ti! Ven, por aquí.

-Vale

Lily me llevó al lado del rio y me dijo:

-Mi padre me ha dicho que te ibas a arreglar aquí para la boda, pero sé que en esto de "emperifollarte" no eres muy bueno, así que mejor que lo dejes en manos de una experta.

-¿Cómo?

Antes de dejarme acabar la pregunta, Lily me empujó dentro del rio y empezó a partirse de risa.

-¡Esta es la mejor forma de arreglarse!- dijo a carcajadas- Qué, ¿está fría el agua?

-¡Tendrás que sentirlo tú misma para entenderlo!

Pillándola desprevenida, cogí a Lily por una pata y la metí dentro del agua.

-¿Está fría, Lily?

-No, solo congelada… Va, dejémonos de tonterías. Tienes una boda a la que asistir.

Nos pusimos en la orilla del rio y ella empezó a peinarme con una piña, a cepillarme con un erizo, a usar todo tipo de piedras y ramas para arreglarme el pelo y muchas otras cosas. Al acabar, según Lily, estaba reluciente, decía que tenía el pelo tan brillante que deslumbraba.

-Estás impecable, Humphrey.

-¿De verdad?

-Ya lo creo, seguro que Kate se llevará una sorpresa al verte tan arreglado.

-Supongo… Un momento, ¿cuánto falta para la boda?

-Pues… no sé.

En ese momento vino Winston corriendo gritando mi nombre.

-¿HUMPHREY, DÓNDE ESTÁS?

-Aquí. ¿Qué ocurre?

-¡Que todos te están esperando, Kate está a punto de subir al altar!

-¡Voy!

Lily me dio un beso en la mejilla y me dijo:

-Buena suerte

-Igualmente

-¿Por qué?

-Porqué la necesitarás como yo el día de tu boda.

Lily y Winston vinieron corriendo conmigo al lugar del encuentro, donde empezaría la boda, cuando estábamos allí me abrí paso por un pasillo de gente que me deseaba suerte, me animaban y cosas así. Al acabar el pasillo de lobos vi por fin, a unos dos metros de mí, a una loba que jamás podría haber creído que sería algún día mi mujer. Estaba reluciente, sus penetrantes ojos color ámbar y su brillante piel dorada me deslumbraron por un instante, al volver a fijarme en ella, vi que también estaba impresionada con mi aspecto, pero seguramente no tanto como yo. Ella empezó a avanzar hacia mí, y yo hice lo mismo, cuando estábamos a apenas un palmo de tocarnos, ella me miró con una mirada tierna y me dijo:

-¿Estás preparado?

-Si

Y los dos empezamos a avanzar juntos hacia el altar.

NOTA: ¿Qué os ha parecido la primera parte? Sé que he tardado un poco, pero quería bordar este capítulo, y el que estoy haciendo ahora más todavía. ¿LA GENTE DESCUBRIRÁ ESE SECRETO QUE DE MOMENTO SOLO CONOCEN HUMPHREY, KATE, LILY, GARTH Y EVE? Tal vez sí, tal vez no…