CHAPTER 10: LA BODA (PARTE 2)
Kate POV:
-¿Y esa flor roja?- me preguntó Humphrey en voz baja mientras avanzábamos hacia el altar.
-Ya te lo explicaré luego- le contesté un poco nerviosa.
Al llegar al altar nos detuvimos, nos miramos el uno al otro con alegría y luego vino un lobo anciano con el pelaje blanco tirando a grisáceo por el desgaste y empezó a dictar un sermón larguísimo de memoria. Yo, por mi parte, miraba más a lo guapo que estaba Humphrey que no al cura que nos estaba casando.
-…hoy nos hemos reunido todos, hermanos, para ser testigos de la unión de dos almas puras y queridas por el resto de sus vidas…
En ese momento Mooch, que quería ver cómo iba todo, se subió encima de Salty, y con su "gran" volumen se desequilibró y cayó encima de Reba y de Janice, al levantarse Mooch le dijo a Reba:
-¿Te apetece salir mañana?
Mooch lo dijo para intentar calmarlas después de haberles estropeado un peinado que se estuvieron haciendo durante 4 horas, además de intentar arrimar un poquito, pero lo único que consiguió fue una torta que lo dejó tumbado en el suelo, sin poder levantarse. Tras el intento fallido de Mooch, Salty intentó lo mismo, y también acabó igual. Humphrey y yo ignoramos los ruidos de atrás hasta que mamá fue a poner orden y echó a Salty y a Mooch de los invitados, después de eso, Reba y Janice se pusieron a ambos lados de Shakey, supongo que él es el único que les cae bien, y la ceremonia continuó.
En un momento vi como papá miraba extrañado mi flor roja del pelo, disimulé como si no le mirase, pero sabía perfectamente que le intrigaba, se estuvo un rato pensando y de repente abrió los ojos con sorpresa: ya se había dado cuenta de porqué la llevaba. Se dirigió a mamá con disimulo y no les pude oír, pero imaginé que le estaba preguntando porqué llevaba la flor roja, mamá puso una cara de nerviosismo y finalmente se lo dijo. Ahora papá también lo sabe, perfecto. Vi como ponía una sonrisa y abrazaba a mamá, seguramente le estaba diciendo que por fin serían abuelos o cosas así. Incluso durante un momento de la ceremonia el cura miró con sorpresa la flor roja de mi pelo, pero por suerte el hombre siguió el sermón sin replicar nada. Esa maldita flor me estaba dando muchos problemas, me dije a mí misma: "en cuanto acabe la boda y empiece la charla y la comida, me la quitaré", y así pasó un buen rato.
-Humphrey, ¿aceptas a Kate como tu mujer y legítima esposa, en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, y hasta que la muerte os separe?
-Sí
-Kate, ¿aceptas a Humphrey como tu marido y legítimo esposo, en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, y hasta que la muerte os separe?
-Sí
-Entonces os declaro marido y mujer, ya os podéis besar.
Por primera vez teníamos un beso justificado. Humphrey y yo juntamos nuestros hocicos y todo el mundo estalló en alegría, sin excepción, tanto él como yo no pudimos contener las lágrimas y salimos corriendo juntos hacia los invitados que nos abrieron un pasillo, al llegar a lo alto de la colina nos giramos y nos pusimos a aullar, después todo el mundo hizo lo mismo que nosotros. Volvimos a bajar y todo el mundo nos felicitaba, entonces aparecieron papá y mamá entre la multitud y nos abrazaron con euforia, después nos dijeron que los invitados se quedarían aquí charlando, mientras nosotros dábamos una vuelta, ya sé de qué querían hablar.
En cuanto estábamos lejos de la gente, papá nos dijo:
-Kate, ¿esa flor la llevas por algo especial?
-Papá, sé perfectamente que mamá ya te lo ha contado.
-Vale, me has pillado.
-Lo siento, hija…- dijo mamá decepcionada por el poco tiempo que logró mantenerlo en secreto.
Humphrey se estaba poniendo muy nervioso, no dejaba de mirar a un lado y a otro agachando un poco la cabeza. Mamá y papá vieron que estábamos muy nerviosos por todo esto y al final se detuvieron y nos dieron un fuerte achuchón a los dos, casi no nos dejaban respirar. En ese momento Humphrey se acordó de algo que lo dejó boquiabierto.
-¿Qué ocurre, Humphrey?
-¡Mis padres, me olvidé completamente de ellos! ¡Y regresan dentro de dos días! Les habría encantado ver la boda, si me hubiera acordado…
-Tienes razón, se pondrán muy tristes si se enteran de que han faltado a la boda de su hijo…- dijo Winston, preocupado.
-Faltar, faltar… solo de entre los invitados, pero lo hemos visto todo desde la colina.- dijo una voz desde detrás.
-¿Papá? ¿Mamá? ¡Habéis vuelto!- dijo Humphrey al darse la vuelta y salir corriendo a darles un abrazo.
-Por qué no nos dijisteis que ibais a venir antes, os habríamos hecho un hueco entre los invitados- dijo Eve a los padres de Humphrey mientras iba a darles un abrazo.
Yo, sin quedarme atrás, también fui corriendo a darles un abrazo.
-¡Hombre, Kate! ¡Aquí tenemos ya a la nueva reina!- dijo Mandy, la madre de Humphrey, mientras ambos me cogían con un fuerte abrazo.
Desde que era un cachorro, Mandy y Patrick siempre han sido muy cariñosos conmigo, y yo siempre les he visto como mis tíos, sobretodo Lily. Cuando se iba a formar esta manada, solo tenía 4 integrantes: papá, mamá, Patrick y Mandy. Como había muchos lobos solitarios en la región no tuvieron problemas para encontrar más gente, pero entonces llegó el gran dilema, ¿Cuál de las dos parejas dirigiría la manada? Los padres de Humphrey no quisieron, porqué a ellos les gustaba mucho viajar y de hecho al final crearon una cooperativa donde dos lobos de cada manada (o de las que quisieran participar) las representarían y cada mes se unirían para compartir anécdotas, avisar de peligros, controlar la migración de las presas… incluso comerciar con productos que no hay en la manada de otros. Así que Papá y Mamá tomaron el control de la manada, pero aun así siempre que hay que hacer una decisión importante no la toman hasta que lo han hablado y se han decidido con los ellos. Que yo recuerde la vez que se han perdido más cosas fue cuando se fueron al empezar la primavera, para comerciar con los frutos del invierno: se perdieron todo nuestro viaje, nuestra búsqueda, nuestra vuelta y la falsa boda entre Garth y yo. Volvieron minutos después de que Humphrey y yo nos diéramos nuestro primer beso, o sea, justo a tiempo. Por razones sentimentales decidimos no contarles nada de lo que pasó, excepto que ahora Humphrey y yo somos novios, ellos solo se alegraron y no preguntaron nada más, así que lo solucionamos rápido.
-Queríamos daros una sorpresa, pero en cuanto vimos que había tanta gente junta sospechamos que algo pasaría, ¡y nos encontramos con que os estáis casando!- dijo alegre Patrick mientras nos abrazaba a los dos.
-¿Nos hemos perdido algo durante nuestra ausencia?- nos preguntó Mandy a los dos mientras nos soltaba del abrazo.
-No, nada…- dijimos Humphrey y yo al unísono intentando ocultar nuestra "relación", la despedida de soltero…
Seguramente ellos vieron que estábamos mintiendo, pero creo que ya están acostumbrados a que les ocultemos cosas que mejor que no sepan, así que no hubo problema. A lo lejos se oyó una voz que se acercaba.
-¡Habéis vuelto!- dijo Lily con alegría mientras corría hacia nosotros.
-¡Lily! ¡¿Cómo estás?!- dijeron al darse la vuelta y coger en el aire a Lily con un abrazo.
-¡Qué ganas tenía de que volvierais! Casi os perdéis la boda.
-Ya, tu hermana se ha casado, adivina a quien le toca ahora…- dijo Patrick.
-Pero a mí aun me queda…- contestó Lily con alegría.
-Sí, pero avísanos del día en que te casarás, así podremos verte como invitados.
-Por supuesto.
-Bueno, ¿sabéis que noticia tenemos para vosotros?
-¿Cuál?- dijimos Humphrey, Lily y yo.
-Comunicamos en la reunión que en nuestra manada que ya se podían casar Alfas y Omegas y a todo el mundo le pareció bien. Así que ahora…
Todos pusimos cara de atención cuando dijo esas últimas palabras.
-…habéis sido escogidos los "lobos del año".
Todos nos alegramos, pero Lily no pareció entenderlo.
-¿lobos del año?
-Ser lobo o lobos del año significa que habéis sido escogidos como los lobos que más han hecho progresar a nuestra especie, al menos en Canadá, durante el año, y como tal, debéis acompañarnos en la siguiente reunión de manadas y más adelante en la reunión comunitaria.
-¿Y qué es la reunión comunitaria?
-Una reunión entre los lobos de Canadá y los de Estados Unidos. Se hace cada tres meses y debatimos lo que hemos aclarado y decidido entre nosotros en las reuniones mensuales, si nos parece bien, fijamos normas únicas en los dos países.
-¿Y quién os acompañará: Garth y Lily o Humphrey y yo?
-Los cuatro- afirmó Patrick
-¡¿Los cuatro?! ¡Bien!- dijo contenta Lily.
-Es un viaje bastante largo… la última vez fue en Idaho, imaginaros si queda lejos.
-¿En Idaho? ¿Pero te refieres a la que fuisteis al empezar la primavera?- preguntó Humphrey sorprendido.
-Sí.
-Vaya, pues sí que queda lejos, sí…- dijo Humphrey mientras me miraba con cara de estar aguantando la risa. Yo intenté hacer lo mismo.
-Y, exactamente, ¿Cómo llegasteis hasta allí?- les pregunté aguantándome la risa, como Humphrey.
-Cogimos un tren, cruzamos una montaña con osos, un precipicio con un rio al fondo, comimos pastelitos en una gasolinera y seguimos una carretera donde casi atropellan a Patrick con una caravana que echaba fuego por el tubo de escape y que tenía unos pájaros sobrevolándola.
-Vaya hombre- dijo Papá abriendo los ojos como naranjas.
-Bueno, ¿los demás saben que habéis llegado?- dijo Mamá, nerviosa.
-No. No lo saben.
-Pues ir a verlos, seguro que se pondrán contentos al ver que habéis llegado justo a tiempo. Nosotros tenemos que ir a hacer unas cosas.
-Vale, vamos.
-Mamá, ¿puedo ir con ellos?- dijo Lily contenta.
-Claro
-Ven, Lily- dijo Patrick haciéndole hueco entre ellos dos.
En cuanto se fueron, todos nos quedamos mirándonos entre nosotros con cara de sorpresa.
-Pájaros… esos debían ser los golfistas esos- dijo Papá.
-Marcel y Paddy, papá -añadí para corregirle, él siempre les llama "los golfistas esos" o "las ocas esas con palos", creo que todavía no sabe que son un ganso y un pato.
-Ellos hicieron el camino al revés que vosotros- concluyó mamá.
-Eso parece… Kate, ¿te acuerdas que te dije "casi chamuscamos a alguien con el tubo de escape"? Adivina quién era.
-Pues sí que es una casualidad.- concluí.
-Bueno, olvidándonos de todo esto, en realidad teníamos que hablar de otra cosa.- dijo Papá para cambiar de tema.
-¿El qué?
-Vuestra luna de miel. Ahora que estáis casados podéis hacer un viaje a donde queráis durante unos días.
-Entonces para eso mejor llamamos a nuestro agente de viajes…- dijo Humphrey.
Cogió un palo, una piedra, se puso en posición y disparó. La pelota entró por un agujero en un árbol y de allí salió Marcel con un chichón en la cabeza.
-Paddy, los recién casados nos necesitan, deja de buscar la pelota que has colado en el árbol, aquí tengo otra- dijo Marcel cogiendo con un ala la piedra que le tiró Humphrey.
-¡Voy, un segundo!- contestó Paddy desde dentro de un árbol, haciendo eco en él.
Marcel revoloteó unos metros y se dejó caer al lado de nosotros.
-Buen tiro. Yo no habría sido tan certero para dar CASUALMENTE en la herida que me hice ayer en la cabeza- le dijo a Humphrey mientras se frotaba la cabeza con el ala.
-Y bien, ¿nos necesitan?- dijo Paddy apareciendo de detrás de Marcel.
-Necesitamos un lugar para ir por nuestra luna de miel.
-¡Ah, felicidades! A ver, Paddy, piensa algún lugar romántico en el que hayamos estado antes.
-A ver… ¿el prado de las estrellas?
-Ya estuvimos allí- dijo Humphrey.
-¿la taberna pedregosa?
-Nos dio demasiados problemas, aunque fue divertido…- dijo mamá.
-Uf… no sé… ¿Edmonton?
-¿Eso no es una capital?- dijo Papá.
-Tiene campos de golf- añadió Paddy, pensativo.
-Mejor no- dijo Papá para concluir.
-¿Y si nos subimos al tren y ya está?- dije yo, para cerrar el tema.
-Sí, será lo mejor- me dijo Humphrey.
-Pues nosotros vigilaremos que no se pierdan, pero tranquilos, les dejaremos "intimidad".- dijo Marcel.
En ese momento aparecieron los padres de Humphrey por detrás.
-Eh, Patrick, ¿esos no son los pájaros que sobrevolaban el camión aquel?
-Eh, Paddy. ¿Esos no son los lobos que casi at…
-Antes de que pudiera acabar, Humphrey le cogió el pico para que no dijera nada y disimuló.
-Vaya, que es eso, Marcel. Ven tú también Paddy, a ver que es.
Los tres se fueron detrás de unos árboles y cundo volvieron estaban disimulando hablando de que tenían unos hermanos que también jugaban a golf y que les gustaba perseguir camionetas. Patrick y Mandy, al oír eso se lo tragaron y se imaginaron que no eran Marcel y Paddy, sino otros.
Estuvimos hablando un poco y luego fuimos con los invitados, estuvimos horas charlando y riendo, y cuando acabó la celebración ya era la hora de irse a dormir. Todos nos despedimos y Humphrey y yo nos fuimos a dormir como casados por primera vez.
-Humphrey, ¿tienes ganas de ir de viaje mañana?
-Siempre y cuando sea contigo, sí.
Y los dos nos quedamos dormidos.
NOTA DE AUTOR: ¡Por fin se sabe algo de los padres de Humphrey! Todo el mundo decía que se habían muerto, pero yo no quería poner eso en mi historia, así que esta es la primera vez en todas las historias que he leído que ellos están vivos. ¿Humphrey tiene algún hermano? Solo se sabrá en el siguiente capítulo.
