¡Nyaaaa! Regresé *u* Ah, perdón, perdón *se esconde* no tengo justificación para haberme desaparecido tanto. Pero... ¡Ya viene Diciembre! Es decir, vacaciones. Así que ahí tendré un tiempo para ponerme al corriente con ustedes. Espero, con todo corazón, que no hayan abandonado la historia.
Sin más, continúo con la historia.. ¡Espero que les guste.
Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. La trama es mía de mi.
Reneesme P.O.V
Ahora que Jacob estaba tras las rejas por agresión a la otra chica, supongo que ya no tenía nada de qué preocuparme. Sonreí con este pensamiento y cerré mis ojos un momento. Suspiré melancólicamente, ahora no podía dormir.
...Ahora soy una vampiresa...
Reí internamente, debía averiguar cuáles serían mis ''dones'' ahora. Me levanté de mi cama y me paré frente a mi espejo de cuerpo completo.
Mi cabello era más hermoso, unos cuantos tonos más rojizos, mi piel era más pálida de lo que ya era, mis ojos, aún eran verdes. Pensé cómo me vería con éstos de color rojo, y así se hicieron. Sonreí, ahora podía cambiar mis ojos sin tortuosas lentillas como lo hacían los humanos para impresionar.
Miré hacia la ventana y el cielo estaba más nublado, ya que el sol nunca sale en este pueblo.
Decidí irme preparando para el instituto.
Husmeé en mi clóset recién renovado por las compras de ayer y saqué un short' azul, un top rosa **Están en mi perfil** Y mis amadas converse rosas.
Entré al baño, preparé la tina con sales de lavanda, me desvestí y esperé que el agua tuviera una temperatura ideal. Suspiré. Aunque ya no podía sentirla.
...Me gustaría poder volver a sentir, aunque sea por sólo un momento...
Suspiré con tristeza, y de un salto me sumergí en el agua. Aunque, con la misma velocidad que lo hice, volví afuera del agua. Estaba muy caliente. Abrí mis ojos como platos al darme cuenta que podía hacer cualquier cosa, con sólo pensarlo. Reí suavemente, abrí el agua fría y esperé a que se templara el agua. Volví a sumergirme cuidadosamente, suspiré placentera y pesadamente al sentir la temperatura perfecta. Podría quedarme ahí por horas.
Un rato de mucha relajación, decidí envolver mi cuerpo en una toalla y mi cabello en otra. Salí del baño y me sequé durante un buen rato. Estaba de espaldas a la ventana, pero sentía que me miraban. Decidí no voltear. Solté la toalla que cubría mi cuerpo, y, podría jurar, que escuché un pequeño jadeo. Es ta vez miré, y un par de ojos rojos, abiertos como platos, me miraban sorprendidos. Rápidamente me cubrí nuevamente y volteé algo sonrojada.
Esos ojos desaparecieron nuevamente. Suspiré pesadamente y me puse mi ropa. Cepillé mi cabello ahora perfecto y lo dejé suelto para que se secara en el camino.
Tomé mi bolso y metí en el una libreta universitaria, un par de bolígrafos, mis libros ''Alicia en el País de las Maravillas'', ''Historias de Fantasmas'' y ''Frankenstein''. Bajé las escaleras de dos en dos para encontrarme con mi familia, todos estaban rodeando a mi tía Alice, sólo podía ver a Jasper abrazándola. Dejé mi bolso en la mesa y me acerqué. Me puse junto a mis padres. Alice me miró, pasó su mirada por todas nuestras caras, y un suave susurro salió de sus finos labios.
-...Ellos vienen para acá - se abrazó a mi tío Jasper.
Pensé. ¿Con ellos se refería a los Vulturi? Jadeé internamente. ¿Y si era uno de ellos el que me observaba anteriormente? Sacudí mi cabeza eliminando esos pensamientos.
-Chicos, se les hace tarde - salió mi abuela, llamando nuestra atención. En efecto, faltaban no más que veinte minutos. Nos despedimos, tomamos nuestras cosas y nos dirigimos a los autos. Mis padres y yo iríamos en el Volvo, mis tíos y Tías irian en el Jeep del Oso.
En menos de diez minutos ya estábamos en el Instituto. Bajamos de los autos, muchas miradas lujuriosas, pensamientos impuros. Todos respecto a mi. Suspiré pesadamente. Mi padre me miró.
-¿Estás bien hija? Si quieres podemos irnos, no pasará nada. - Me miró preocupadamente. Entonces recorde algo. ¡Mis ojos aún eran rojos! Rápidamente los cambié a su color chocolate.
-Si papá, estoy bien. Sólo que... -hice una mueca- muchos pensamientos- Bloquee las mentes de los demás alumnos mientras todos caminabamos hacia la entrada.
-¿Esa es Reneesme? Joder, si que está buenísima, tengo que llevarméla a la cama. - Ug, malditos pervertidos de...
Llegamos a la entrada. Miré mi horario. Por ser Lunes, teníamos un horario más corto, y salíamos más temprano este día.
~Artes.
~Literatura.
~*ALMUERZO*~
~Física.
~Libre.
Suspiré. Al menos compartía la clase de Artes con mi tío Emmett. Sonreí y junto con el, nos despedimos de la familia. Oso y yo nos dirigimos al aula ya antes mencionada. Nos sentamos juntos en una mesa de enfrente. Entró la profesora.
-Buenos días chicos, el día de hoy haremos equipos de cuatro integrantes, yo haré los equipos.
Todo el salón comenzó a quejarse.
-¡Y no quiero quejas o les quito los 30 puntos a TO-DOS -dijo amenazante.
El salón se quedó en silencio.
-Ustedes dos -nos señaló a Emmett y a mi- trabajarán con los Dark -nos señaló a un par de chicos, ambos eran ciertamente.. guapos. Piel pálida, labios carnosos que resaltaban, uno de ellos tenía ojos verdes, tirando al color miel. El otro, tenía ojos color azul. Tomaron sus cosas y se acercaron a nosotros. Se sentaron frente a nosotros.
-Somos Nathaniel y William Dark -se presentó el ojiverde.
-Mucho gusto, somos Emmett y Reneesme Cullen -respondió Emmett por mi, ya que yo estaba aún atontada. Sacudí ligeramente mi cabeza y sonreí amistosamente a ambos.
-Un gusto conocerlos - Nathaniel besó mi mano y yo me sonrojé. Emmett me miró alzando una ceja.
-Cállate -dije a velocidad vampírica.
-No diré nada, pero tu deja de babear -me contestó burlonamente a la misma velocidad.
La profesora terminó de organizar los equipos y sonó el timbre.
-¡La siguiente clase comenzaremos el proyecto! -gritó a los pocos alumnos que quedábamos en el aula. Emmett y yo salimos junto con los Dark.
-Y... ¿Dónde nos reunimos? -inquirió Nath.
-En nuestra casa, ¿Les parece? -respondió por mi Emmett. -Ya me lo agradecerás - dijo mentalmente. Bufé inaudiblemente esperando la respuesta de los Dark.
-Claro, mañana nos vemos ahí -sonrió William y besó mi mejilla, al igual que Nathaniel. Me sonrojé furiosamente y me despedí de ellos.
-Adiós Oso, voy a Literatura -me despedí y avancé rápidamente a la dichosa aula. Esta no la compartía con nadie. -Mierda- murmuré sólo para mi al entrar y ser mirada por todos, lujuriosamente por los hombres, envidiosamente por las mujeres. Suspiré y me dirigí a mi lugar al final.
-Joder, que me la tengo que tirar! -susurraban entre sí algunos de los tipos. Maldecí internamente.
Entró el profesor. -Muy bien, saquen un libro cualquiera y léanlo. Tengo que salir urgentemente, pero confío en que se portarán bien. -Risas maliciosas de algunos-Nos vemos mañana, quiero un resumen del libro.
Saqué mi libro de ''Historias de Fantasmas'' y comencé a leer mi favorita de las lecturas, ''La habitación 218''
''...El recepcionista me miró, incrédulo, sin decir nada, tomó un manojo de llaves y me condujo escaleras arriba. Abrió la puerta de la habitación, todos los muebles en ella estaban cubiertos por sábanas blancas, sentí unas increíbles nauseas y corrí al baño de la dicha habitación. Me recargué en la pared para vomitar y miré, en el tacho de basura, la envoltura de las aspirinas que le había dado al bebito anoche...''
-¡Reneesme! -escuché la voz de uno de mis compañeros. Hice a un lado el libro y volteé a mirarlo.
-¿Si? -lo miré expentante. En su mente, se debatía en invitarme a salir o a ''ver una película''. Bufé. Cómo si yo fuera tan estúpida.
-Me preguntaba... esto.. si... quisieras salir conmigo?-Noté que varios se habían agrupado para escuchar cómo aceptaba ''Meterme en su cama''.
-No, perdón, pero tengo planes para este fin de semana.
-¿Y porqué no los cancelas? Digo, a tu familia la ves todo el tiempo! -bufé pesadamente.
-Sí, pero prefiero a mi familia encima que a otras personas. -Todo el grupo coreó un ''Uuuuuuuuuuh te la metieron!''
-¡Maldita zorra!-Susurró, pero yo lo escuché.
-Seré zorra, más no de tu bosque.- Sonó el timbre. Tomé mis cosas y salí a la cafetería a encontrarme con mi familia.
-Hola Reneesme! -saludaron a coro cuando me senté con ellos.
-Hola -saludé secamente, pero sonriéndoles.
-¿Qué tienes hija? -suspiré.
-Discutí con un compañero en Literatura -me dejé caer en mi asiento- Es un pesado -mordí mi labio para no maldecir.
-Yaa, te vas a arrugar -dijo irónicamente mi Tía Rose.
Me carcajeé -Como si fuera posible -reímos juntos-
El resto de las clases pasaron sin más inconvenientes, mañana nos pondríamos de acuerdo con los Dark para que fueran a nuestra casa. Suspiré. No sabía el motivo, pero esos dos me parecían MUY peculiares. No parecían humanos. Ahora que lo pienso, creo no haber escuchado sus latidos cardíacos.
-¡Reneesme, baja del auto o te arrastraré! -chilló mi tía Alice encolerizada, me había quedado divagando en mis pensamientos. Obedecía su orden murmurando un suave ''Perdón Tia'' y subí las escaleras, me encerré en mi cuarto y me quité toda la ropa y las converse.
Miré en mi clóset y me puse una ropa más cómoda. **ROPA EN MI PERFIL C:**
Me acosté en mi cama mirando hacia el techo. Decidí no hacer nada y esperar al amanecer. Después de todo, no podía dormir, más si podía desear hacerlo.
¡Ahhh! Me he exprimido el cerebro e_e ¿Qué les pareció? ¿Les gustó? Ah caray, ¡Prometo no olvidarlas más! Gracias a, quienes, espero que sigan leyendo *u*
PD. Hola Thaniz :3 Ahh no me he olvidado! hace casi un año que no actualizaba Goe c: Pero regresé a acabar mi cerebro x333 ¡Te quiero hermosa! Espero que me leas. *-*
Me despido. ¡Prometo actualizar más!
