Capitulo 3: Un cambio de parecer
Fire Flower había salvado a un pegaso que encontró malherido a las afueras del pueblo de ColtShire. Este pegaso, de nombre Black Hearth, decía ser un soldado del ejercito de Equestria que había sido gravemente herido en batalla y que a duras penas logro llegar con vida a las afueras del poblado de ColtShire. Luego de ser curado y cuidado en secreto por la pony que lo salvo, entre ambos se comenzaron a tener un gran afecto, pero sin embargo el pegaso huyo de la pony hervalista teniendo en mente que tenia una misión que cumplir. Aquella acción dejo muy triste a la pony terrestre, y tras contarle lo sucedido a su madre Happy Light, esta la comprende por haber hecho algo tan noble, sin embargo le prohíbe buscar al pegaso que había alegrado su corazón. Sin embargo, la curiosa forma de ser de Fire Flower le hace desobedecer a su madre y salir de su casa de todos modos para buscar al pegaso. Según el reloj era de noche, pero el cielo seguia teñido de rojo e iluminaba toda Equestria. La pony recorrió la mitad del pueblo, pero no encontraba rastro alguno de su amado pegaso. Vio que el cielo comenzó a ser decorado por una nube de humo negro proveniente del sector en el que se encontraba el ayuntamiento, por lo que la pony decidió revisar para ver que ocurria. Al llegar al lugar vio el caos que se había desatado, el ayuntamiento estaba en llamas, consumiéndose en el calor que la envolvía, y en la entrada se podían ver los cadáveres de un par de guardias pegaso que hacían su turno a esas horas, los cuales habían sido quemados hasta la muerte y se les podían ver grabes heridas que atravesaban gran parte de la carne de sus cuerpos. Varios pegasos trataban de lanzar agua con baldes desde arriba intentando apagar el fuego, mientras que los ponies terrestres trataban de apagar el fuego de la misma forma desde abajo. Fire Flower quedo atemorizada al ver la fuerte escena, sin embargo tuvo una extraña presencia a sus espaldas, por lo que no dudo en voltearse para mirar. No muy a lo lejos, justamente frente al ayuntamiento en llamas, se encontraba un pequeño callejón en medio de dos casas, y en medio vio la sombra de un pony que se le hacia familiar, no podía saber que clase de pony era, pero pudo ver el brillante color dorado de sus ojos los cuales no tenían pupila alguna, sin embargo ese color de ojos lo reconoció como el color de los ojos de Black Hearth, pero se pregunto porque ahora se veían tan diferentes. La pony corrió hacia el callejón para poder reconocer al pony que se ocultaba en este observando la escena, ella estaba asustada, pero su determinación la hacia superar cualquier clase de miedo. Aquella silueta al ver a la pony terrestre correr hacia el, se adentro en el callejón a todo galope intentando perderla de vista, pero por alguna extraña razón este pony estaba siendo alcanzado por la pony hervalista hasta que este fue acorralado por ella al final del callejón. La pony se le acerco sigilosamente, pero con una mirada de miedo y preocupación.
-Black Hearth ¿Eres tu? –Pregunto Fire Flower intentado tener una respuesta de esta silueta, la cual solo intentaba refugiarse en la oscuridad del callejón. Pero cuando la pony se le acerco lo suficiente, esta silueta revelo de golpe sus alas, haciendo que la pony terrestre retrocediera por la sorpresa y el pegaso despego dejando a la pony sola en el callejón. Sin embargo, Fire Flower no se rendiría fácilmente, por lo que decidió salir rápidamente del callejón y perseguir al pegaso sin perderlo de vista.
La agotadora persecución dejo muy cansada a la pony, quien lo siguió trotando hasta el parque de ColtShire donde el pegaso decidió bajar creyendo que había perdido a la pony hervalista. Ella se oculto en unos arbustos observando en silencio como el pegaso caminaba absolutamente solo por el parque, creyendo que allí podría descansar. Pero cuando este camino frente al arbusto en el que ella se ocultaba, la pony salió de este rápidamente y lo embistió con fuerza logrando derribarlo, luego esta se poso sobre el y puso sus cascos sobre sus brazos para que se le escapara.
-¡Ya basta Black Hearth! ¡Ya deja de huir! –Dijo la pony furiosa mientras mantenia sometido al pegaso quien aun luchaba por escapar. Al mirarlo al rostro, esta pudo comprobar que se trataba de Black Hearth. El pegaso dejo de luchar y miro el rostro de la pony, logrando ver una expresión de enojo, tristeza y preocupación hacia el. Una vez que todo quedo el silencio, la pony decidió continuar algo mas tranquila. –Black Hearth, ¿Por qué huiste? –dijo mientras una lagrima comenzaba a rodar por su mejilla. El pegaso sentia como su corazón latia y esto era algo que le preocupaba.
-¡Apartate! ¡Te lo suplico! –Dijo mostrando mucha preocupación en su rostro.
-¡No lo hare! ¡No te dejare escapar! –Dijo Fire Flower, esta vez muy furiosa. Pero ella pudo sentir en los brazos del pegaso como comenzaba a elevarse la temperatura de su cuerpo a niveles difíciles de alcanzar.
-¡No quiero lastimarte! ¡APARTATE! –Grito el pegaso esta vez. La pony se levanto cuando la temperatura del pegaso ya comenzaba a quemar y se aparto retrocediendo varios pasos mientras que el pegaso se levantaba con un brillo extraño saliendo de sus cascos. La pony contemplo como ese brillo comenzaba a salir en forma de fuego y era sostenido por el casco de Black Hearth como si fuera un objeto común de utilizar. Fire Flower analizo la situación con mucho cuidado y vio como varias piezas apuntaban al pegaso.
-Ese fuego… ¡TU quemaste el ayuntamiento! –Dijo la pony con tristeza mientras que el pegaso disipaba fácilmente el fuego en su pesuña. -¡¿Por qué lo hiciste?! ¡Acabas de matar a ponies inocentes! –La tristeza que mostraba Fire Flower le rompia el corazón al pegaso negro, quien solo se mantenia en silencio escuchando a la pony quien lloraba desconsoladamente. –Crei que eras un buen pony… pero eres tan cruel como esos demonios que están destruyendo Equestria. –Al pegaso también le rodo una lagrima por su mejilla, sin duda parecía estar arrepentido de lo que había hecho, y aun no se sabia la razón por lo que lo hizo. -¿Por qué… lo hiciste? –Pregunto Fire Flower, esta vez con un rostro de furia que se veía a través de sus lagrimas.
-No quería que lo supieras, pero era algo que tenia que hacer. No quise romperte el corazón, pero yo no soy lo que tu piensas que soy. Aun asi, agradezco que me ayudaras… pero será mejor que ya no nos veamos, fue un placer conocerte… Fire Flower.
-¡Vete de aquí, y no quiero volver a verte nunca! –Dijo la pony terrestre mirando con mucha furia al pegaso, aun con lagrimas que cubrían sus mejillas. Black Hearth sin decir una sola palabra despego dejando sola y desconsolada a la pony herbalista en el parque. El pegaso sentia una sensación de culpa que el nunca había sentido, y a pesar de que solo tenia en mente que solo cumplia con su deber, sabia que algo nuevo había nacido dentro de el con su llegada a este pueblo, o para ser mas exacto, con conocer a la hermosa pony que lo salvo. La pony tenia la mirada perdida, ella nunca hubiera imaginado que el pegaso que ella salvo, curo y de quien se preocupo, resultara ser un asesino a sangre fría, un asesino por el cual su corazón sonreía de solo estar cerca de el, pero ahora ese sentimiento era diferente. De pronto, una voz familiar hizo que la pony reaccionara de su miseria:
-¡FIRE FLOWER! ¡Que demonios hacer aquí a estas horas de la noche y con el caos que hay en el centro! ¡Te vienes conmigo AHORA, jovencita! –Dijo la voz que regañaba a la pony, la cual ella reconoció como la de su madre, quien no se percataba de la tristeza que su hija pasaba en ese momento. Cuando Fire Flower miro a su madre, esta pudo notar el rostro de su hija bañado en lagrimas. –Hija… ¿Qué te ocurre? –Dijo su madre bajando el tono de su voz. Su hija sin avisar se abalanzo hacia su madre y la abrazo con fuerza, llorando desconsoladamente en su pecho mientras su madre solo miraba extrañada la acción de su hija, pero solo pudo acceder a abrazarla y consolarla para que se tranquilizara en algún momento. Sin duda la pony estaba destrozada que lo que había ocurrido, sin embargo su corazón anhelaba poder volver a ver a aquel pegaso, ya que ella sentia algo por el.
Pocos minutos mas tarde, tras las murallas que protegían el pueblo, se ve llegar a Black Hearth, con la mirada llena de melancolía, pero aun asi se podía ver un aire de desision en el mientras se quitaba los vendajes que Fire Flower le había puesto para curarlo. Al quitárselos completamente, miro la herida en su vientre que se había regenerado rápidamente, dejando solo una cicatriz en su abdomen. Camino por pocos minutos por el arido paramo que solia tener verdes valles antes de la invasión del Netherealm, hasta que finalmente se encontró con una oscura silueta que le revelo sus sangrientos ojos. El pegaso solo le respondió con una reverencia.
-Todo listo señor, este pueblo ya no supone un peligro para el Netherealm. –Dijo Black Hearth con la mirada al piso aun haciendo la reverencia.
-¡Muy bien! ¡Te dije que esto no seria ningún problema para ti! –Dijo la silueta con su respectiva y grave voz, con un carácter muy fuerte.
-Entonces supongo que ya debemos irnos a derrocar a Celestia.
-¡Por supuesto! ¡Pero sin embargo, el señor Dark Scorpion nos autorizo para arrasar con este pequeño poblado! ¡Solo como una advertencia para Celestia!
-¿¡Que!? ¡Pero acabo de matar a varios de sus soldados, mate a su alcalde y queme su ayuntamiento! ¡Este pueblo no es ninguna amenaza! –Dijo Black Hearth esta vez mostrando una gran preocupación que llamo la atención del demonio al que le informaba lo ocurrido. Este mira al pegaso con una cara furiosa mientras salía de las sombras revelando su cuerpo. Era completamente negro, a tal punto que parecía solamente una sombra, era de una estatura mas o menos tres veces mas grande que Black Hearth, su cuerpo parecía ser como el de una mantis religiosa, con unos filosos sables rojos en lugar de manos y su rostro tenia una sonrisa en la cual solo se podían contemplar colmillos bajo sus rojos y horrendos ojos sin pupila.
-¡Supuse… que como aun no es momento de matar a Celestia, podríamos divertir a nuestro ejercito con este pueblucho! ¡Tienes algún problema! –El pegaso temió por la vida de Fire Flower, ya que la matarían si invadían el pueblo. Sin embargo, el no podría negarse ante las ordenes de un ser superior, con la mente tan fría que incluso podría asesinarlo.
-No señor. –En ese momento, el horripilante ser se le acerco lentamente al pegaso y se agacho para mirarlo al rostro. Notaba que Black Hearth se veía triste en lugar de estar rebosante por ir a destruir el pueblo.
-¿Qué te pasa Black Hearth? Te noto algo diferente. –El demonio notaba algo de nostalgia en Black Hearth por lo ocurrido, sentia que no era el mismo de antes.
-No ocurre nada… señor. –Respondio el pegaso, esta vez mostrando un rostro seguro de si mismo que le hizo quitarse la duda al demonio.
-Muy bien, ¡Preparate para la invasión! Y… quítate ese ridículo disfraz de pony. –Dijo el demonio dejando solo al pegaso en el arido terreno en el que se encontraban. Black Hearth solo se quedo en silencio y pensativo con la mirada al piso, mientras que su corazón latia por la vida de quien se acababa de enamorar. Pensaba que acababa de comenter un grave error, pero su mente también le ordenaba que no dejara morir a la pony que conoció en el poblado de ColtShire. Finalmente esa lucha de ideales en su mente termino y el pegaso acababa de tomar una desision.
-¡Se que vine a este mundo con un propósito, pero ahora mi forma de ver las cosas han cambiado, y se que la guerra no es la solución! –Se dijo a si mismo mirando las murallas que protegían el pueblo de ColtShire. –No dejare morir a la pony que amo. –El pegaso solo despego de regreso al pueblo, con el objetivo de encontrar a la pony hervalista antes de que sea demasiado tarde.
Mientras tanto, el reloj indicaba que ya era de mañana, y un gran grupo de ponies se encontraba afuera de lo que quedaba del ayuntamiento, en el cual gran parte del material se había reducido a cenizas, pero la perdida mas grande fue la de la vida de un par de guardias y la del alcalde del pueblo, del cual su cuerpo era sacado del ayuntamiento mostrando que estaba completamente calcinado. Entre la multitud se encontraban Fire Flower y su madre Happy Light, quienes habían pasado la noche afuera contemplando como los ponies ayudaban a apagar el fuego del ayuntamiento.
-¿Qué clase de monstruo pudo haber hecho esto? –Dijo Happy Light. Su hija escucho las palabras de su madre, recordando que el que lo hizo no fue nadie mas que Black Hearth, el pegaso de quien se había enamorado, entristeciendo al oir la pregunta de su madre.
-Ahora que no tenemos alcalde, no tenemos a quien tome las decisiones aquí. ¿Qué aremos? –Dijo uno de los soldados con su respectiva armadura.
-No lo se, solo nos queda buscar otro líder. –Dijo otro de los guardias. Cuando los ponies decidieron comenzar a dispersarse del lugar, también lo hicieron Fire Flower y su madre. Mientras caminaban a su casa, la madre de la pony decide romper el silencio con una pregunta.
-Hija, ¿te ocurre algo? No haz dicho nada desde que te encontré. Pregunto Happy Light a su hija.
-No es nada. –Respondio su hija con una melancólica mirada, recordando lo que había hecho Black Hearth.
-No lo encontraste, ¿cierto? –Pregunto su madre. Fire Flower solo se limito a mentirle acerca del pegaso.
-No mamá, no lo encontré. –Miro a su hija con tristeza, pero ella no podía hacer mucha para quitarla de esa situación.
-¿Por qué no me haces un favor? ¿Qué tal si tu vas al mercado hoy y compras lo que necesitemos? Mientras yo me quedo a ordenar la casa.
-Mmmm, esta bien. –Respondio la pony aun triste e inmediatamente se fue al mercado mientras su madre caminaba en dirección a su casa.
Al cabo de unos minutos, Happy Light había llegado a su casa, y cuando se disponía a meter la llave en la cerradura, siente una extraña presencia tras ella. Al voltearse logra ver a un pegaso negro de crin roja, ojos dorados y una llama como cutie mark. Este pegaso era tal cual su hija se lo había descrito. El pegaso se acercaba a ella hasta quedar cerca de ella, estaba nervioso por hablar con la madre de la pony que amaba por primera vez.
-Em… hola. ¿Usted es la madre de Fire Flower?
-Asi es, puedes llamarme Happy Light. Supongo que tu eres de quien ella me hablo. –Respondio seriamente. El pegaso solo guardo silencio algo nervioso, pero entonces recordó lo que venia a hacer.
-Necesito que me diga donde esta ella. ¡Es urgente! –Dijo el pegaso algo mas nervioso.
-¿Es por tu armadura? Si quieres yo te la entrego, esta adentro.
-No, eso es lo que menos importa. Solo necesito que me diga donde esta. –Happy Light comenzó a mostrarse un poco mas enfadada ante la insubordinación de Black Hearth, pero de todos modos presintió que era bastante urgente.
-Acaba de ir al mercado.
-Muy bien, ¡usted también debe venir conmigo!
-¿Por qué? ¡Dime que ocurre!
-Se lo explicare cuando estemos con ella, pero ahora por favor acompáñeme. –Ambos fueron rápidamente al mercado en busca de la pony hervalista.
Paso mas o menos media hora hasta que por fin la encontraron. Black Hearth pudo verla a lo lejos, entre un mar de gente, llevando varias bolsas con ella. El pegaso volo hacia ella siendo seguido por Happy Light, la madre de Fire Flower. La pony hervalista salió de entre el mar de gente hacia el camino que conducía al centro, pero se detuvo al ver al pegaso negro posarse en su camino. Happy Light solo se quedo atras Black Hearth, contemplando como su hija y el pegaso se miraban fijamente. La mente de Fire Flower comenzó a dividirse en dos, una mitad le decía que le sonriera, que lo abrazara, incluso que lo amara, pero la otra le decía "no lo hagas", "es un mal pony", "es un asesino". La pony hervalista no podía tomar una desision, asi que solo correspondía que Black Hearth hiciera la primera acción. Pero el mismo en su mente también se decía:
-¿Qué puedo hacer para mostrarle que de verdad la amo?
