Capitulo 4: Perdidas y Revelaciones.

Black Hearth se había reencontrado con la pony que era la dueña de su corazón, Fire Flower, pero la serie de hechos que habían ocurrido anteriormente hacian que la pony entrara en un conflicto mental, sin saber si amarlo u odiarlo. El pegaso solo tuvo que intentar hacer que la pony lo aceptara, y lo único que se le ocurrió fue acercarse a ella y acariciar su rostro, pero al cabo de unos segundos la pony aparto la pesuña del pegaso de su rostro y lo miro a los ojos con furia:

-¿Por qué volviste, asesino? –Disparo la pony con ira.

-Yo… solo quiero… -Sin embargo en ese momento, la madre de Fire Flower, Happy Light se entromete en la discusión.

-Hija ¿Qué esta ocurriendo?

-Madre, este pegaso es un asesino. ¡EL quemo el ayuntamiento, asesino al alcalde y a los guardias y luego huyo! –Al oir eso, Happy Light se coloco frente a su hija protegiéndola del pegaso y lo miro dispuesta a defenderla en caso de que este intentara algo, pero Black Hearth estaba inmóvil y aun sin decir nada.

-¿Por qué lo hiciste? Que no vez que las cosas en Equestria están muy mal, y tu nos traicionas con esos demonios. –Dijo Happy Light, furiosa con el pegaso.

-Eso era lo que debía hacer… -Respondio Black Hearth.

-¿De que hablas? ¿A que te refieres?

-Se los dire luego, pero ahora debemos irnos.

-¡NO… PRIMERO DANOS UNA RESPUESTA CONCRETA! –Grito Fire Flower, furiosa y estallando en lagrimas.

-¡No hay tiempo! ¡El Netherealm invadirá el pueblo acabando con la vida de todos los ponies! ¡Debemos irnos AHORA! –Dijo Black Hearth, esta vez desesperado.

-¡MENTIRA! ¡Dinos que pretendes! –Grito aun furiosa y entre llantos Fire Flower. Black Hearth no tuvo otra opción mas que decirles la verdad, trago saliva e intento iniciar su relato.

-La verdad… es que yo… -Pero justo en ese momento se siente un estruendo a lo lejos, para ser mas exactos, desde las murallas de piedra que protegen el poblado. -¡Oh no! ¡Ya están aquí! –Aquel bullicio se hacia cada vez mas fuerte. Todos los ponies del pueblo miraban en dirección a la muralla, la cual al parecer comenzaba a ceder. Trozos de roca caian mientras que las grietas se comenzaban a hacer presentes en la enorme muralla.

-¡No puede ser!¡Se supone que esa muralla nos debía proteger de los demonios! –Dijo Happy Light quien se veía asustada abrazando a su hija.

-¡Pues al parecer la muralla no era nada para ellos! –Dijo Black Hearth solo contemplando la caída de la muralla, esta comenzó a caer en pedazos y los demonios del Netherealm comenzaron a invadir el indefenso pueblo de ColtShire. -¡Debemos irnos! ¡CORRAN! –Fire Flower y Happy Light comenzaron a huir mientras que Black Hearth las seguía de cerca protegiéndolas de los demonios que se les acercaban. Entre todo el caos, comenzó a entrar al pueblo una enorme criatura negra de ojos rojos sin pupilas y con forma de mantis religiosa.

-¡PATETICOS PONIES! ¡YO, EVIL SWORD "EL DEVASTADOR", RECLAMO EL POBLADO DE COLTSHIRE… PARA EL NETHEREALM! –Dijo la cruel criatura mientras que su ejercito acababa fácilmente con todos los guardias que se le acercaban. En cuestión de pocos minuto, el pueblo quedo completamente a la merced de los demonios, y muy pocos ponies habían conseguido escapar, ya que la mayoría caian muertos a los pies de las crueles criaturas, y otros solo eran llevados a la fuerza como rehenes de estos. Happy Light y Fire Flower fueron emboscadas por un par de estas criaturas, pero rápidamente Black Hearth apareció en su defensa.

-¡Huyan de aquí, AHORA! –Dijo el pegaso mientras miraba fijamente a los demonios que le asechaban. Ambas ponies terrestres no tuvieron otra opción mas que obedecer las ordenes del pegaso y salir corriendo mientras este combatía a los demonios. El pegaso comenzó a concentrarse cerrando sus ojos, y en menos de un segundo pudo sentir un leve latido cardiaco que le hizo abrir sus ojos con un brillante color dorado y sin pupilas mientras las ardientes llamas infernales comenzaban a salir de sus cascos. Comenzó la batalla con uno de los demonios atacando salvajemente al pegaso saltando sobre el, pero este ágilmente lo esquivo y le dio una patada que le mando a volar por los aires, haciendo que se estrellara contra una de las casas de madera destrozándola casi por completo. Luego el otro trata de apuñalarlo con sus afiladas garras, pero el pegaso desvía su ataque con una de sus alas y luego le da un golpe en la cabeza haciendo que el demonio cayera al suelo inconsciente. Black Hearth había acabado fácilmente con ambos demonios, pero el desafio que ahora tenia era uno mucho mayor, ya que ahora tenia parado al frente suyo no era nadie mas que su jefe, Evil Sword "El Devastador".

-¡Black Hearth, debí suponerlo! ¡Eres demasiado débil mentalmente! ¿Que es lo que pretendes traicionándonos? –Dijo el gigantesco monstruo frente al pegaso.

-¡Esto no tiene porque ser asi! ¡Estos ponies merecen que les dejemos vivir! –Dijo Black Hearth mirando desafiante a Evil Sword.

-¡JAJAJAJAJAJA! ¿¡Acaso tu crees que perteneces a ellos!? ¡MIRATE! ¡Tu eres un ser superior!

-¡Y como tal… yo se que esto esta mal! –El pegaso comenzó a tener un pequeño recuerdo de hace un tiempo atrás, a decir verdad, hace mas de dos meses, muy lejos de Equestria, en las ardientes y desoladas tierras de otro mundo… el Netherealm. Rodeada del fuego infernal de este mundo se encontraba una pequeña casa, la cual era habitada por un par de demonios. Uno de ellos era una mujer, completamente negra, de ojos verde esmeralda y una mirada que provocaba serenidad, aun con su apariencia. El otro era macho, oscuro como la noche y sus ojos color dorado, que ha decir verdad, eran los mismos ojos de Black Hearth.

-¡Bueno madre, tengo que irme! –Dijo el demonio, reconociendo su tono de voz, se trataba de Black Hearth.

-¡Vestido para la guerra ¿eh?! Que testarudo eres, hijo mio. –Dijo ahora la demonio a su hijo de ojos dorados.

-¡Debo hacerlo madre, yo sirvo a mi reino!

-¡Lo se, lo se! Pero yo no te eduque precisamente con esos ideales. Recuerda, a pesar de que nuestra raza este hecha para la guerra, tu siempre debes seguir a tu corazón. De esa forma yo siempre estare orgullosa de ti, Black Hearth. –Dijo la madre abrazando a su hijo, el cual solo tenia una mirada pensativa por lo que su madre le había dicho. El recuerdo termina pasado de la melancólica cara del demonio a la del pegaso, quien había seguido el consejo de su madre en todo momento.

-¡PAGARAS POR TU TRAICION Y POR TU INSOLENCIA, PERO MAS QUE NADA, POR TU ESTUPIDES! –Dijo furioso Evil Sword atacando al pegaso con sus filosos brazos en forma de sables rojos, pero este pudo esquivarlos con su velocidad para luego intentar atacar al enorme monstruo lanzándole fuego, pero no pareció afectarle en nada. -¡JAJAJAJAJAJA! ¡Debiste recordar que tu fuego no me afecta! –Dijo el demonio burlándose.

-¡Es cierto! ¡No podre con el si lo ataco con fuego! ¡Y también físicamente no tendré ninguna oportunidad! –Penso Black Hearth, pero luego solo pudo mirar en la dirección en la que se encontraba Fire Flower y su madre, notándose de que ambas ya no estaban ahí, a decir verdad habían huido. -Lo único que me importa ahora es que Fire Flower este a salvo. Yo no saldré con vida de aquí, pero al menos ella si. –El pegaso decidió seguir atacando físicamente, per Evil Sword lo un solo golpe lo envió al suelo sin ningún problema. Black Hearth rápidamente se levanta e intenta atacar de la misma manera que antes, pero Evil Sword le da un golpe similar mandando al pegaso contra un árbol, haciendo que impacte de espaldas contra este.

-¡TU NUNCA APRENDES! –Dijo el enorme demonio mientras el pegaso se trataba de incorporar con dificultad. Nuevamente Black Hearth vuela contra el demonio e intenta atacarlo, pero este uso sus filosos brazos rojos para herir al pegaso, logrando hacerle un profundo corte en una de sus patas y luego le da otro golpe que lo envía a volar contra una casa, haciendo que esta de desplomara por el impacto. Black Hearth estaba gravemente herido entre los escombros y Evil Sword caminaba confiado hacia el, luego lo levanto del cuello con una de sus enormes y filosas manos mientras el pegaso se retorcía para poder escapar de el.

-¡JAJAJA! ¡ERES PATETICO! –Cuando los ojos del pegaso comenzaban a desvanecerse, una roca se ve volar por los aire e impacta el ojo del demonio que tenia a Black Hearth sometido. La roca se incrusto en el ojo del demonio y este de inmediato comenzó a sangrar mientras daba un grito de dolor. Black Hearth se da cuenta que quine le había salvado la vida era Fire Flower, quien había lanzado esa roca desde lo lejos con la ayuda de una tabla y otra roca para hacerle palanca de forma de que con su peso, la otra roca lograra dar en el blanco. El pegaso rápidamente comienza a volar en dirección hacia donde estaba la pony y rápidamente le da la orden.

-¡Debemos irnos de aquí! –La pony y el pegaso comienzan a huir rápidamente mientras que Evil Sword con su ojo perdido da la orden a su ejercito.

-¡AAAARRRGGGHH! ¡QUE NO ESCAPEN! ¡ATRAPENLOS! –Un gran grupo de demonios corre tras ambos ponies. No muy a lo lejos se ve a Happy Light esperándolos y también empieza a huir junto con ellos. Pasan unos cuantos minutos y los demonios están muy cerca de los ponies con intensiones de atraparlos.

-¡Estan muy cerca! ¡No podremos escapar a tiempo! –Dijo Happy Light algo cansada por el tiempo que llevaba trotando.

-¡Huyan rápido! ¡Les hare algo de tiempo! –Black Hearth decide dejar de huir y enfrentar al grupo de demonios que les venían siguiendo. Seis demonios se quedan a combatirlo, pero son derrotados rápidamente por las habilidades del pegaso. Mientras tanto, Happy Light y Fire Flower siguen huyendo de los demonios estando a pocos metros de la enorme fisura en las murallas del pueblo. Ambas ponies terminan siendo rodeadas por sus perseguidores, quienes las acechan lentamente para atacarlas. Fire Flower cierra los ojos al ver que uno de ellos salto sobre ella, pero al no sentir el impacto de este, los abre percatándose de que Black Hearth había llegado justo a tiempo y combatía al demonio que intento matarla. El pegaso estaba exhausto, pero aun asi seguía defendiendo a ambas ponies para que salieran con vida. Black Hearth ya casi los había derrotado, pero de pronto uno de ellos se le lanza salvajemente por la espalda y muerde con furia su hombro izquierdo. Black Hearth lanza un fuerte grito de dolor mientras su hombro comenzaba a sangrar, hasta que fue Happy Light quien llevando un palo de madera en su boca, le da un fuerte golpe en la cabeza al demonio, dejándolo inconsciente. Black Hearth se levantaba con dificultad y su hombro aun no paraba de sangrar.

-¡Mierda! ¡Debemos detener esa hemorragia rápido! –Dijo Happy Light al ver el hombro del pegaso.

-¡AGH… no hay tiempo!¡Debemos irnos de aquí! –Dijo el pegaso negro, señalando un enorme ejercito de demonios que venia por ellos. Los tres ponies deciden intentar escapar escalando los escombros que habían cerca de la fisura en la muralla que protegía el pueblo, ya que al parecer esa era su única salida. Black Hearth, con dificultad, ayudaba a Fire Flower a escalar los escombros, mientras que Happy Light se quedaba abajo para avisarles cuanto tiempo quedaba para que llegaran los demonios. Con el cansancio de los ponies por tanto correr, y con el malherido hombro de Black Hearth, tardaron demasiado tiempo en escalar los escombros, y Happy Light aun seguía abajo, mirando con decisión al enorme ejercito que se le acercaba.

-¿Mamá? –Se pregunto Fire Flower al no ver a su madre junto a ella. Ella y Black Hearth quedaron sorprendidos al ver a Happy Light abajo como si quisiera enfrentar ella sola un enorme ejercito de demonios.

-¡Rapido, ve por ella! ¡VE POR ELLA! –Le grito la pony al pegaso, quien sin pensarlo dos veces, volo hacia donde estaba Happy Light.

-¡Señora Happy Light, déjeme ayudarla a…! –Dijo el pegaso, siendo interrumpido por la pony.

-¡No hay tiempo… tu debes irte ahora! –El pegaso se sorprendió al oir las decididas palabras de la pony, pero si el no la ayudaba, ella moriría.

-¡No voy a dejarla aquí!

-¡Si lo haras! ¡Si tu me ayudas, ambos moriremos y mi hija quedara sola! –La madre de la pony herbalista había comenzado a llorar con sus ultimas palabras, y el pegaso no podía dar crédito a lo que ocurria, pero se mantuvo atento a las ultimas palabras de la pony –Cuidala, por favor. –El pegaso quedo en shock al oir esa ultima orden. -¡Ahora vete, VETE! – Black Hearth despertó del shock y rápidamente dio media vuelta y se fue volando del lugar dejando solo una lagrima de pena. El pegaso llego hacia donde estaba Fire Flower, quien rápidamente pregunto por su madre.

-¡¿Dónde esta mi madre?! ¡¿Por qué no la trajiste?! –El pegaso solo guardo silencio mirando el triste rostro de Fire Flower. La pony intento correr para volver con su madre, pero fue detenida por Black Hearth. Tansolo pudo contemplar como ese ejercito de demonios rodeaba a su madre sola, para que finalmente uno de ellos le diera un fuerte golpe en el rostro con una de sus garras, haciendo que cayera al suelo y comenzara a sangrar mientras que una gran cantidad de demonios se avalanzo sobre ella para golpearla hasta la muerte.

-¡MAMAAAAAAAA! –Grito desesperadamente Fire Flower llenando su rostro de lagrimas mientras intentaba ir en busca de su madre, pero era detenida por Black Hearth. Para la pony era muy difícil aceptar este hecho, pero Happy Light acababa de morir frente a ella. La pony solo pudo llorar desconsoladamente siendo fuertemente abrazada por Black Hearth, quien también lloraba por ver a su amada pony de esa manera.

Ambos pudieron escapar de la furia del ejercito de Evil Sword, pero el precio fue demasiado alto. Ambos terminaron caminando por horas por el arido paisaje de las afueras del pueblo, sin siquiera saber si era de dia o de noche por el rojizo color del cielo. No dijeron una sola palabra en todo el trayecto, hasta que el cansancio termino por vencerlos a ambos. Decidieron descansar bajo una pequeña casona que se encontraba a los pies de una montaña, estaba casi en ruinas, pero aun podía mantenerse en pie. Dentro de esta pudieron ver el enorme caos que se había hecho, los muebles destruidos, las paredes agrietadas, y lo peor de todo, los esqueletos calsinados de un par de ponies que al parecer vivian ahí. Fire Flower se preocupo al ver ambos cadáveres, pero Black Hearth no tuvo ningún problema en su siguiente acción.

-Descuida, yo me encargo. –El pegaso camino sin ningun problema hacia donde estaban los cadáveres, los levanto y los lanzo por la ventana. Fire Flower mientras tanto miro entre medio de unos escombros y encontró unas destrozadas prendas y paños. Ella los tomo y rompió unos cuantos en forma de tiras. Luego se dirigió hacia donde estaba Black Hearth , quien se encontraba armando una cama con un colchón destrozado y unas cuantas tablas de madera. La pony, sin previo aviso, comenzó a vendar con mucho cuidado el hombro herido del pegaso.

-¡Agh! ¿Qué haces? -Se quejo el pegaso al sentir como Fire Flower vendaba su hombro sin avisarle.

-Debemos evitar que se te infecte. –Respondio seriamente la pony, casi con la mirada perdida por la penuria de haber visto morir a su madre.

-Bueno, duerme aquí. Necesitas descansar. –Dijo Black Hearth, señalándole la improvisada cama que hizo para ella.

-No estoy cansada… -Dijo la pony, aun con la mirada perdida. El pegaso acaricio su rostro para que lo levantara y lo mirara a los ojos.

-Tranquila, yo estare vigilando afuera para que no pase nada. –Dijo este mostrándole una sonrisa a la pony, la cual respondió aun con la mirada triste, pero con una timida sonrisa.

Black Hearth se quedo afuera vigilando que ningún demonio se acercara a Fire Flower mientras esta aun dormía, pero todo estaba desierto, al parecer ya no quedaba nada de vida en ese lugar. El pegaso decidió entrar resignado a la casona, tal parece que todo peligro ya había pasado por hoy. Entro en la habitación para ver si la pony dormía plácidamente, pero sintió un fuerte dolor en su corazón a sentir solo sollozos en esta. Black Hearth se acerco con mucho cuidado a la pony, esta se encontraba sentada en la "cama" llorando con mucha pena, tapándose el rostro con los cascos sin saber que el pegaso había entrado en la habitación. Mientras caminaba, el pegaso era atormentado por los pensamientos en su cabeza: "Todo esto es mi culpa", "Ella perdió a su madre por mi culpa", "Ella me odia", "Si yo no hubiese venido, esto no habría pasado", "Ella no me ama". Sin embargo, el latente corazón del pegaso no le permitía acobardarse por esto, el quería hacerle sentir a la pony que el estaría con ella en estos momentos, que la protegería de todo y que no dejaría que nada le pasara. Sentándose junto a ella, tan sólo pudo decir un par de palabras, rogando que todas sus culpas desaparecieran con estas.

-Lo siento. –Dijo en voz baja, tratando de evadir la mirada de furia que pensaba que la pony tenia hacia el, pero ella solo respondió con un ahogado suspiro entre llantos.

-Lo siento mucho. Yo no quería que las cosas acabaran asi. –La pony seco sus lagrimas y levanto la mirada, aun sin mirar al pegaso.

-Nadie lo esperaba, pero era predecible. Equestria ya no tiene esperanzas desde que todo esto empezó. Solo nos queda esperar a que nos atrapen y nos maten también. –El pegaso miro a la pony seriamente, ya que parecía que ella había perdido toda esperanza.

-No digas eso por favor. Yo no permitiré que nada te pase. –Black Hearth en ese momento recordó las ultimas palabras de happy Light antes de verla morir:

-Cuídala por favor. –Ese recuerdo retumbo con eco en los oídos del pegaso y sin duda era una voluntad que estaba dispuesto a cumplir.

-Ella me pidió que te cuidara, y voy a cumplir su ultima voluntad aunque eso signifique un castigo eterno para mi. –La pony miro fijamente al pegaso a los ojos, sus palabras eran claras y ella sabia que el hablaba con el corazón. Pero aun había una duda que ella quería aclarar.

-Puedo ver que hablas con el casco en el corazón, pero no se si creerte. Primero quiero que me expliques ¿Por qué traicionaste a Equestria? –La respuesta a esa pregunta era dolorosa para el pegaso, y no sabria como reaccionaria la pony, pero no tuvo otra opción mas que responderle, ya que el sabia que ahora era el momento de sincerarse con ella.

-Muy bien, te dire la verdad. En primer lugar debo decirte que no he traicionado a nadie. –Fire Flower se enfado al oir esas palabras, pensando que todo era una mentira.

-¿De que hablas? ¡Eres un Pegaso!

-En realidad no lo soy… -Hubo un silencio incomodo tras estas palabras, pero Black Hearth, con miedo, continuo a pesar de todo. -… en realidad, soy un demonio. –Fire Flower se sorprendió al escuchar eso, pero Black hearth decidió seguir hablando antes de que ella dijera algo mas. –Dejame contarte como comenzó todo… -Black Hearth comenzó a narrar su historia mientras la pony lo escuchaba atentamente. Mientras lo hacia, en la mente del demonio comenzaron a pasar aquellos recuerdos.

Se veía a Black Hearth en su forma de demonio caminando decididamente hacia una oscura cámara donde solo se podía apreciar el brillante color purpura de un pentagrama de un circulo y una estrella de nueve puntas en el suelo. Este se paro en el centro dl pentagrama mientras que en la oscuridad se podían ver los brillantes ojos de demonios que lo observaban y un par de ellos eran del sanguinario color de ojos de Evil Sword quien comienza a hablar con su penetrante voz.

-¡DEMONIO BLACK HEARTH! ¡Ya conoces tu misión! ¡TE INFILTRARAS EN EL PUEBLUCHO Y MATARAS A SU ALCALDE! ¡DE ESA FORMA DERRIBAREMOS LOS MUROS Y ARRAZAREMOS CON TODOS SUS HABITANTES!

-¿Pero es necesario el disfraz? Yo creo que simplemente podría entrar y…

-¡NO DIGAS TONTERIAS! ¡Aquí nada se hace de forma desordenada! Ahora… ¡QUE COMIECE LA BRUJERIA! –Se puede ver como un demonio-brujo camina hacia donde estaba Black Hearth llevando el cadáver de un pony color negro sobre el y lo deja caer al piso junto a el. Este cadáver era de un pegaso negro, de melena y cola color roja y en sus muertos ojos se veía el color dorado de sus pupilas. Luego otros nueve demonios-brujos se pararon en cada punta de la estrella del pentagrama. Estos eran idéntico a los demonios normales, a diferencia de que su piel no era de color negro, sino escarlata y llevaban puesta una capucha del mismo color. De pronto, el pentagrama comienza a brillar de forma encandilante, y Black Hearth comienza a levitar mientras su cuerpo y el cadáver en el piso comienzan a ser envueltos por un aura color morado. Se ve como mágicamente la piel del cadáver del pegaso comienza a trasladarse hasta el oscuro Black Hearth hasta que comienza a tomar forma al mismo tiempo que sus dorados ojos se abren de golpe y da un desgarrador grito de dolor.

Su visión termina y comienza a tener otro recuerdo, esta vez ubicándose en las afueras de ColtShire, mientras las murallas eran firmes y todo era iluminado por el ardiente color del cielo. Black Hearth, ahora en su cuerpo de pegaso y con la maltratada armadura dorada puesta, caminaba junto a un demonio-brujo, escuchando cuales son sus instrucciones para comenzar el ataque.

-Entonces, solo debo esperar a que me rescaten y cuando entre mato a su alcalde, ¿cierto? –Pregunto el demonio en el cuerpo de pegaso.

-Asi es señor, esa muerte será una perfecta distracción para dejar a esos ponies a nuestra merced. Solo espero que te apresures para no confundirte.

-Aun no me acostumbro a la piel de pony que unieron a la mia, solo quiero quitármela pronto. ¡Muy bien! ¡Sera mejor que comencemos!

-Espere señor, hay un termino que el señor Evil Sword dejo pendiente.

-¿Un termino pendiente? –De pronto, el demonio-brujo saca un cuchillo de su capucha de forma sorpresiva, con el cual apuñala violentamente a Black Hearth en el estomago. Black Hearth comenzaba a caer poco a poco con una mirada de sorpresa mientras que su herida comenzaba a sangrar.

-De esa forma, será mas creible. –El demonio-brujo se retira del lugar dejando al inconsciente "pegaso" herido en el piso, hasta que es encontrado por una pony de pelaje amarillento, con una larga y hermosa melena naranja.

El recuerdo termina al mismo tiempo que Black Hearth termina de narrar su historia.

-… y ya conoces el resto de la historia. –Dijo Black Hearth terminando su relato. El esperaba que Fire Flower lo mirara con miedo por ser un demonio que invadía Equestria, pero cuando miro su rostro se dio cuenta de que la pony lo miraba con una sonrisa y con los ojos vidriosos.

-Tu… no eres un demonio para mi. Aunque fueras alguien malo, no tenias otra opción para hacer lo que hiciste, pero fuiste capaz de traicionar a todo tu mundo para salvarme. Yo se que tienes un buen corazón. –El pegaso sonrio por la palabras de Fire Flower. Se sentia mas feliz que nunca, y tenia una sensación de fuego dentro de el muy diferente a la que el mismo conoce.

-Gracias por entenderme. -Respondio mientras sus ojos brillaban de alegría, mostrándole también una sonrisa a la pony

-No es solo porque lo entienda. –Dijo la pony acercando su rostro al del pegaso, y sin darle tiempo para pensar, lo beso en los labios al mismo tiempo que comenzó a rodéalo con sus brazos. Ambos cerraron los ojos sin despegarse de su beso y se dejaron caer juntos sobre la "cama". Sin decir una palabra, ambos comenzaron a expresarse físicamente lo que sentían el uno por el otro desde el dia que se conocieron. Ella amaba al pegaso por su enigmática forma de ser, porque pese a ser alguien reservado, ella se sentia segura al ver su rostro. Mientras que a el le gustaba la pony hervalista por el hecho de ser alguien preocupada y generosa, que le ayudo sin pedirle nada a cambio.

Para los dos ya nada mas importaba, ni la guerra, ni las diferencia, ni las perdidas. Ambos unieron su amor en aquella destrozada casona, donde todo lo que ocurriera ahí quedaría entre ellos dos, ya que ambos fueron capaces de creal algo casi imposible… un amor entre dos mundos.