Capitulo 5: Final y nuevo comienzo.

El clima seguía siendo abrazador y el cielo seguía sin cambiar su forma. Las pisadas de cada demonio eran bastante leves, pero se sentían retumbar a lo lejos al venir de un tremendo ejercito. El ruido despertó a Fire Flower, quien seguía cómodamente posada sobre el pecho del aun durmiente Black Hearth, abrazándola con sus cascos y alas. La pony se levanto de la cama y contemplo a lo lejos marchar a un gigantesco ejercito de demonios, pero no directamente hacia ellos, sino que hacia el este. Ella froto sus ojos con sus pesuñas para comprobar que lo que veía era cierto y no una ilusión. Preocupada, la pony inmediatamente corrió a despertar al pegaso.

-¡Black Hearth! ¡Despierta por favor! –Dijo mientras zarandeaba al pegaso, este despertó rápidamente.

-¿Qué ocurre?

-¡Mira alla! –El pegaso se levanto y se asomo para mirar que pasaba. Este también expreso una mirada de preocupación.

-¡Mierda! ¡¿Cómo pude haberlo olvidado?!

-¿Olvidar que? –Pregunto Fire Flower.

-¡Los demonios van a atacar el palacio real!

-¡¿QUE?! ¡Si lo hacen, toda Equestria estará acabada! –Rapidamente, Black Hearth levanto a la pony y la subió sobre su lomo.

-¡Entonces debemos avisárselo a Celestia antes de que la maten! –El pegaso despego rápidamente llevando a la pony sobre el. Esta se aferro del cuello de Black Hearth, abrazandolo, preocupada de que el ejercito de demonios no los vean. De pronto, la pony sintió una especie de mareo que nunca había sentido antes, quizás fue producto de la altura a la que volaban, pero esto llamo inmediatamente la atencio de Black Hearth.

-¡Fire Flower! ¿Estas bien? ¿Qué ocurre?

-¡Ohhh! ¡Solo estoy un poco mareada!... es todo. –El pegaso se preocupaba de la pony en todo ámbito, sin duda el no quería que nada le ocurriera. Dejo de prestarle atención y se concentro en seguir su objetivo de llegar al palacio antes de que los demonios lo hagan.

Al ritmo al que volaba Black Hearth fue suficiente para adelantarse al ejercito y sacarle algo de ventaja. Pudo notar que quien encabezaba a los demonios era nada mas ni nada menos que Evil Sword, quien llevaba su ojo cocido luego de perderlo tras el ataque sorpresa con la roca que le propino Fire Flower.

Finalmente ambos ponies llegaron al palacio pocos minutos antes que Evil Sword y su ejercito, por lo que el tiempo les jugaba muy en contra. En la entrada del palacio solo fueron recibidos por un par de guardias, pero estos no les permitían la entrada.

-¡Regresen por donde vinieron! ¡Aquí no se permite el paso a los civiles! –Dijo uno de los guardias. Black Hearth comenzó a enfadarse y tenia intensiones de atacar, pero Fire Flower logro calmarlo antes de que lo hisiera e intento razonar con los guardias.

-¡Pro favor! ¡Traemos un mensaje para la princesa Celestia! ¡Es muy urgente! –Dijo la pony

-¡Ustedes no son mensajeros autorizados, son solo civiles! ¡Vuelvan a sus casas! –Dijo el otro guardia. Black Hearth ya no podía contener la furia, ya que el tiempo en ese momento era vital. Pro de pronto, una fuerte voz que se escucho desde el interior del palacio llamo la atención de todos los ponies presentes.

-¡¿Qué CREES TU QUE ESTAS HACIENDO AQUÍ, DEMONIO!? –Black Hearth y Fire Flower quedaron sorprendidos al ver los brillantes y furiosos ojos de la alicornio color azul oscuro y melena brillante que le gritaba con ira al pegaso negro.

-¿Princesa Luna? –Dijeron ambos guardias, abriéndole el paso a la princesa de la noche. Esta inmediatamente lanza un rayo mágico desde su cuerno con intensiones de herir a Black Hearth, pero este se lanza hacia un lado esquivando el rayo. Al parecer la princesa de la noche conocía la verdadera identidad de Black Hearth y por eso lo había comenzado a atacar. Luna logro acorralar al pegaso y se alisto para poder impactarlo de lleno con otro rayo, pero Fire Flower se interpone protegiendo a Black Hearth.

-¡¿QUE ESTAS HACIENDO NIÑA?! -¡TE ORDENO QUE TE APARTES! –Gritaba la Princesa Luna con su voz real de Canterlot.

-¡No lo permitiré princesa! ¡No permitiré que le haga daño! –Dijo Fire Flower en un tono desafiante.

-¡¿POR QUE PROTEGES AL DEMONIO?!

-¡Porque esta de nuestra parte? –Luna miraba furiosa a ambos ponies, como si estuviera considerando asesinarlos a ambos, pero su furia fue detenida por una serena voz a sus espaldas.

-Ya basta Luna. –Todos se sorprendieron al ver a la Princesa Celestia, quien había sido cómplice de todo lo ocurrido. El brillos en los ojos de Luna había desaparecido, revelando sus pupilas color azul oscuro y su mirada paso de la ira a la preocupación.

-¡Pero hermana, el es un demonio! –Dijo la Princesa de la Noche, excusando sus acciones.

–Lo se, pero no veo malas intenciones en su mirada. –Celestia camino lentamente hasta quedar frente al pegaso y a la pony herbalista, y los miro seriamente. -¿Qué hacen aquí? –Les pregunto a ambos con mucha autoridad. Black Hearth trago saliva antes de responderle.

-¡Su majestad, en pocos minutos un ejercito de demonios atacara el palacio! ¡Casi no queda tiempo! –Dijo Black Hearth, yendo directamente al grano. Celestia guardo silencio unos segundos, pensando cuidadosamente en lo que le dijo el pegaso, luego le dio la orden a sus guardias.

-Muy bien ¡Guardias, avisen a todo el personal! ¡Estamos en alerta máxima! –Ambos guardia corren hacia el interior del palacio para hacer cumplir las ordenes de Celestia, mientras que Luna reclamaba por esta ultima acción.

-¡Espera, ¿tu le creíste?!

-Luna, tu sabes que tenemos a ponies muy importantes en el palacio, y son la clave para derrotar a Dark Scorpion. Debemos protegerlos de todo peligro.

-¡Pero este demonio es un peligro! –Seguia reclamando Luna.

-Con su permiso su magestad. –Intervino esta vez Fire Flower. –Este demonio no es un peligro. El me salvo la vida y me a protegido desde entonces. –Celestia mantuvo su mirada serena y calmada, mientras que a Luna no se le ocurria nada que decir. Fire Flower le habría paso a Black Hearth para que hablara.

-¡Princesas, he traicionado a mi mundo, pero juro por mi vida que desde ahora le sere leal a Equestria! ¡Siempre y cuando protejan a Fire Flower! –Dijo el pegaso haciéndoles una reverencia a ambas princesas. Fire Flower sonrio y se sonrojo un poco por las palabras de Black Hearth, ya que sin duda ella sabia que el quería protegerla de todo. Pero este momento fue interrumpido por el retumbar del suelo que se hacia cada vez mas fuerte. Black Hearth miro con preocupasion al horizonte, logrando ver las enormes filas de demonios que se avecinaban al palacio.

-¡Oh no, ya están aquí!

-¡Rapido, todos entren al palacio! –Ordeno Celestia y todos los ponies entraron corriendo al palacio y los guardias cerraron las puertas. Una lluvia de fuego comenzaba a caer mientras los demonios se acercaban cada vez mas al palacio. Ataaron las puertas y poco a poco estas comenzaban a ceder. Celestia se acerco a su hermana para darle instrucciones.

-¡Ayuda a proteger la entrada! ¡Yo protegeré a tu alumno! –Le grito Celestia y luego se fue volando a la habitación del trono. Mientras tanto, Black Hearth llevaba a Fire Flower a un lugar seguro para que no le ocurriera nada. La dejo tras uno de los pilares de la segunda planta para que se ocultara y no la vieran.

-¡Quedate aquí! ¡Pase lo que pase, no salgas! –Dijo el pegaso.

-¡Por favor no vayas! ¡Quedate conmigo! –Dijo Fire Flower con mucha preocupasion. El pegaso la miro a los ojos unos segundos, para luego abrazarla y susurrarle al oído.

-Te amo. –La pony se quedo sorprendida y en silencio, pensando en que definitivamente este "pony" era su primer amor, y en estos momentos, ella era lo mas importante para el. El pegaso la solto para luego irse corriendo hacia la entrada del palacio. Se asomo por el balcón para poder contemplar lo que estaba ocurriendo. Las puertas del palacio habían sido derribadas y los demonios atacaban salvajemente a los guardias del palacio. La Princesa Luna, mientras tanto, estaba combatiendo contra el demonio mas peligroso… Evil Sword, quien al parecer dominaba la batalla. Black Hearth intento volar hacia ellos para poder ayudar a la Princesa Luna, pero fue detenido por tres demonios que se lanzaron encima en pleno vuelo. El pegaso rápidamente se estabilizo y de solo una patada logro noquear a uno de los demonios. Los otros dos lo rodearon para que no intentase escapar, y cuando uno de ellos salto para atacarlo, Black Hearth lo atrapo de una de sus patas y lo lanzo contra el otro, haciendo que ambos impacten violentamente contra un pilar, el cual cedió por el impacto y cayo sobre ambos. Cuando el pegaso miro a la Princesa Luna, vio que casi había sido derrotada por Evil Sword, quien la tenia sostenida del cuello con sus filosas garras. El pegaso desplego sus alas, y con mucho impulso volo hacia Evil Sword hasta embestirlo, logrando que soltase a la Princesa Luna, esta cayo al suelo inconsciente. Evil Sword pudo ver con su único ojo al antiguo demonio que le había atacado.

-¡Vaya vaya, asi que aquí esta el pequeño traidor! –Se burlaba el gigantesco demonio, sacudiendo sus brazos en forma de sable rojo.

-¡Yo ahora peleo por Equestria, Evil Sword! ¡Deja de burlarte y pelea! –Le grito el pegaso, furioso y desafiante.

-¡¿POR QUE NO TE DAS CUENTA DE QUE TU NO PERTENECES A ELLOS?! ¡DISFRUTARE EL DESMEMBRARTE VIVO! –Grito Evil Sword intentando cortar al pegaso por la mitad con sus sables sedientos de sangre, pero este rápidamente lo esquivo y envistió el estomago del demonio de ojos rojos.

.¡AAAHHH, CABRON INSOLENTE! –Se quejo Evil Sword. Black Hearth aprovecho el tiempo para tomar distancia y luego concentrarse en los latidos de su corazón. Al poder sentirlos, sus ojos se pusieron completamente dorados y sin pupila mientras que una ráfaga de viento comenzaba a rodearlo, levantando también pequeñas rocas y escombros. Comenzo a ser envuelto por su fuego interno, y sin tardar lo lanzo directamente hacia Evil Sword, cubriendo completamente su cuerpo en las llamas. Black Hearth cayo al suelo cansado luego de su ataque, recuperando la forma normal de sus ojos. Sin embargo, cuando las llamas se disiparon, muy grande fue su sorpresa al ver que Evil Sword seguía de pie, prácticamente ileso del ataque del pegaso.

-¡JAJAJA! ¡TU NUNCA APRENDES! –Se burlaba el temible demonio de ojos rojos mientras caminaba confiado hacia el exhausto pegaso. Lo tomo por el cuello con sus filosas y rojas garras, provocando leves cortes. El pegaso negro luchaba por librarse, pero le era imposible.

-¡NUNCA FUISTE UN VERDADERO DEMONIO, BLACK HEARTH! ¡SIEMPRE TUVISTE IDEALES RIDICULOS! –Black Hearth comenzaba a perder la consciencia debido a la falta de oxigeno.-¡PERO YO TE DECAPITARE PERSONALMENTE CUANDO HAYAS VISTO TU NUEVO MUNDO CAER! –Evil Sword lanzo al pegaso semiinconsciente contra una pared, derribándola sobre el mismo, luego se dio media vuelta y le dirigió una ultima orden a su ejercito. -¡LA VICTORIA ES CASI NUESTRA! ¡AHORA TODOS VAYAN A LA HABITACION DEL TRONO! ¡CELESTIA DEBE MORIR! –Todos los demonios obedecieron la orden y fueron en dirección a la habitación del trono, dejando solo los cadáveres de muchos guardias, a la malherida Princesa Luna, y al también inconsciente Black Hearth. Fire Flower fue al salón de la entrada del palacio cuando pudo sentir que todo se había calmado e inmediatamente fue a tratar de ayudar a la Princesa Luna, quien aun seguía inconsciente y comenzaba a perder una gran cantidad de sangre. Black Hearth se levanta de los escombros bastante maltrecho y presencio la sangrienta escena a su alrededor. Camino hacia donde estaban Fire Flower y la Princesa Luna para ver si podía ayudarlas.

-¿Cómo esta ella? –Pregunto el pegaso.

-¡No aguantara mucho con esas heridas! ¡Necesita un medico con urgencia! –Respondio la pony herbalista.

-¡Me queda poca energía, pero puedo hacer algo! –El pegaso se concentró un segundo en oir su corazón, haciendo que las llamas salieran de sus cascos. Luego las dirigió hacia las heridas de la Princesa Luna y estas se regeneraron rápidamente.

-¿Cómo lo hiciste? –Pregunto Fire Flower sorprendida.

-Hay cosas que se pueden hacer cuando se tiene corazón. –El pegaso dirigió su mirada hacia el pasillo que dirige hasta la habitación del trono. Ya casi no le quedaba tiempo. –Debo ayudar a Celestia. Tu cuida a la Princesa Luna.

-¡Pero te mataran también! –Dijo Fire Flower preocupada.

-Lo se, pero si matan a Celestia todo habrá a cavado. –El pegaso ya se disponía a salir volando, pero Fire Flower lo detuvo con sus palabras:

-¡Te amo! –Black Hearth solo la miro con una sonrisa mientras su corazón se volvía a sentir feliz nuevamente, luego desplego sus alas y se fue volando dejando a la pony herbalista y a la princesa de la noche.

Black Hearth tenia pensado entrar a la habitación del trono por la ventana desde afuera para poder asi atacar por sorpresa. Se dirigió volando a la torre central y se acerco rápidamente a la ventana mas cercana, y cuando se asomo por esta pudo ver lo que ocurria. Vio a la Princesa Celestia lista para combatir contra un enorme grupo de demonios encabezados por Evil Sword, y tras ella la entrada a un pasadizo secreto que ocultaba para huir en caso de emergencia.

-¿Qué ocurre? ¿Por qué Celestia no huyo por su única ruta de escape? –Se pregunto Black Hearth mientras aun miraba la escena. Pero pudo ver que justo frente a la entrada de ese pasadizo secreto había un pony observando con una mirada de preocupación a la Princesa Celestia. Ese pony era un pegaso color verde limón, de crin despeinada color marron con una franja roja atravesándola al igual que su larga cola, tenia un collar redondo en su cuello con la figura de una hoja en el centro, pero lo que mas llamo su atención era el dorado color de sus ojos, ya que eran idénticos a los suyos. De pronto, el pegaso verde fue apresurado por un unicornio color verde oscuro que había vuelto del pasadizo en su búsqueda.

-¡Rapido Crashing, ENTRA! –Le dijo desesperadamente el unicornio y ambos entraron en el pasadizo para poder escapar.

-¿Quién era el? –Se pregunto Black Hearth, aun viéndolo todo desde el otro lado de la ventana. Mientras tanto, Celestia seguía esperando desafiante las malas intensiones de Evil Sword.

-¡Se acabo Evil Sword! ¡He enviado al "pegaso del corazón ardiente" a matar a tu Rey! ¡Equestria estará a salvo nuevamente!

-¡JAJAJA! ¡Ese pegaso no podrá solo contra un ejercito! ¡DEMONIOS, VAYAN POR EL! –Todo su ejercito de demonios siguieron sus ordenes y corrienron directamente hacia el pasadizo secreto para atrapar a los ponies que entraron ahí, dejando solamente a Celestia y a Evil Sword en la habitación. -¡Yo mismo me encargare de ti!

-¡Eso lo veremos, Demonio! –Dijo Celestia lanzándose al ataque envistiendo al demonio, pero esto solo retrocedió un par de pasos e intento cortar a Celestia con uno de sus sables rojos, pero ella logro esquivarlo saltando hacia atrás.

-¡Acabare contigo rápido! –Dijo la princesa haciendo brillar su cuerno con su aura dorada, para luego lanzarle un fuerte rayo dorado que impacto de lleno al demonio en el pecho. Sin embargo, Evil Sword aguantaba el rayo como si nada, y se burlaba riéndose.

-¡JA JA JA! –Celestia estaba sorprendida, el demonio había resistido su ataque mas fuerte como si nada. -¡Mi turno! –Dijo el demonio. Este tomo una gran bocanada de aire y le lanzo un ardiente aliento de fuego a Celestia, la cual solo intento protegerse con un campo de fuerza, pero el calor del fuego era tan intenso que el campo de fuerza no lo aguanto y las llamas lanzaron a Celestia contra su trono, dejándola herida con múltiples quemaduras. Celestia estaba débil, y Evil Sword se le acercaba confiado, listo para cortarle la cabeza.

-¡Seras mi sirviente en el Netherealm! –Grito Evil Sword levantando uno de sus sables, listo para darle el golpe de gracia. Pero en ese momento aparece Black Hearth, atravesando la ventana y dándole una fuerte patada al demonio en el rostro, logrando detener sus intensiones.

-¡Esto no se a terminado, Evil Sword! –Dijo el pegaso con un tono desafiante. Evil Sword lo miraba con furia y desesperadamente intento acabar con el.

-¡AAAAAAHHHHHH! –Grito con furia el demonio, tratando de impactar con fuerza al pegaso con uno de sus sables, pero este lo esquivo, dejando el filoso brazo de Evil Sword atrapado en el piso. Black Hearth aprovecho el momento para volar hacia el y darle multiples golpes por todo su cuerpo, debilitando poco a poco al poderoso demonio. Repentinamente el demonio se libero y tomo al pegaso del cuello y rápidamente lo azoto contra el piso de forma violenta. El demonio comenzó a pisotear al pegaso intentando asesinarlo mientras este comenzaba a gritar de dolor por la brutalidad de los golpes, comenzando a sangrar y sintiendo como varios huesos de su cuerpo se rompían. Evil Sword estuvo a punto de darle un ultimo pisoton al pegaso y asi poder matarlo de forma segura, pero este se distrajo al sentir el leve golpe de una roca en su cabeza. Evil Sword se volteo para ver quien le había lanzado aquella roca, pero al hacerlo fue recibido justo en el rostro por una roca mucho mas grande y pesada, dejándolo muy mareado y adolorido. En la entrada de la habitación del trono se encontraba Fire Flower, quien había lanzado la primera roca, y junto a ella la Princesa Luna que había lanzado la roca mas grande con la ayuda de su magia. Evil Sword, ahora extremadamente furioso, trago nuevamente una bacanada de aire y lanzo su aliento llameante hacia ambas ponies. La Princesa Luna coloco rápidamente un campo de fuerza sobre ambas, pero al igual que con Celestia, este se rompió por el calor de las llamas y ambas ponies fueron lanzadas contra una pared, dejándolas gravemente heridas.

-¡NOOOOOOO! –Grito Black Hearth desde su posición en el piso al a ambas ponies heridas. Evil Sword se dio cuenta de que el pegaso sufria mas de ver a la pony herbalista en problemas que de que le torturaran físicamente, y asi de forma burlesca le dijo:

-¡Veo que no te gusta verla sufrir! ¡Pero si tu sufres por ella, entonces creo que me entretendré un rato! –El demonio dejo a Black Hearth y se fue caminando donde estaban la Princesa Luna y Fire Flower, ambas bastante adoloridas por las quemaduras que tenían. El demonio se sentia confiado mientras cruzaba la habitación sin que nadie le detuviera. Black Hearth sintió como su corazón se aceleraba por Fire Flower, sus llamas poco a poco comenzaban a salir por si solas de sus cascos y sus ojos brillaban con un fuerte color dorado. . El pegaso comenzó a levitar sin la necesidad de usar sus alas, ya que una poderosa ráfaga de viento lo ayudaba a levantarse. Evil Sword se volteo a verlo al sentir el viento a sus espaldas, y mirándolo extrañado, decidió ponerse en guardia para enfrentar al pegaso. Black Hearth miraba con furia al demonio, y con un poderoso grito, se lanzo hacia el impulsándose con sus llamas. El poderoso impulso causo que el pegaso negro atravesara el vientre del demonio, quedando este dentro de el. El demonio comenzó a quejarse de la herida letal que hizo el pegaso, y su vientre comenzó a brillar con un intenso color verde.

-¡AAAHHH! ¡NOO, NOOOOO! –El brillo se hacia cada vez mas intenso, hasta que finalmente el demonio estallo. Sus trozos petrificados se esparcieron por toda la habitación, liberando una espesa cortina de humo. Poco a poco, el humo se fue disipando hasta que se logro ver el maltrecho cuerpo del pegaso en el piso, sin duda, esa explosión era mas de lo que pudo soportar. Fire Flower se le acerco rápidamente, aun con el dolor de las quemaduras en su cuerpo, era mas doloroso para ella ver el agonizante cuerpo del pegaso en esas condiciones. Tenia graves heridas en todo su cuerpo que no paraban de sangrar, y tenia la mitad de su rostro desgarrado, revelando su rostro de demonio a tras la piel de pony.

-¡Aahh!... esto… se acabo. –Dijo Black Hearth con dificultad, mirando el dolido rostro de la pony herbalista mientras tomaba su cabeza con delicadeza.

-¡Por favor, resiste! –Dijo la pony desesperada.

-Ah… acabo… de cumplir mi promesa. Nunca nadie… me ha hecho… sentir mas feliz que tu.

-¡Quedate conmigo, por favor! ¡No te mueras! ¡No me dejes sola! –Decia la pony entre llantos, ella realmente amaba a Black Hearth con todo su corazón, y le partiría el alma verlo morir.

-Ya… no puedo… prometerte eso. Pero… me gustaría que tu… me prometas que seras feliz… a pesar de todo. –Fire Flower abrazo fuertemente el cuerpo de Black Hearth, y con la voz quebrada le respondió:

-Lo prometo. –Al oir esas dos simples palabras, Black Hearth sonrio, y con un ultimo suspiro cerro para siempre sus dorados ojos y el fuego en su corazón se apago. Fire Flower no solto a Black Hearth de ese abrazo y siguió llorando desconsoladamente, solo siendo vista por las princesas Celestia y Luna. Celestia se veía seria, pero por dentro le rompia el corazón esta escena, Mientras que Luna se veía mas triste que su hermana por el hecho de haber juzgado mal al "demonio". Black Hearth había traicionado a su mundo por el amor de una pony, y de esa forma salvo su vida y la de las dos princesas de Equestria, pero el precio que pago fue su propia vida, con el fin de que su amada pony herbalista viviera feliz.

Los cielos se despejaban del ardiente color rojizo y los demonios comenzaban a huir de Equestria debido a la muerte de Dark Scorpion, su mas temible rey del Netherealm. Nadie conoció al héroe anónimo que salvo el mundo del mismísimo infierno, pero surgió el mito de que se trataba de un pegaso qu viajo desde el futuro para enfrentar al rey de los demonios y derrotarlo, pero ni Celestia ni Luna hicieron una declaración al respecto, y ese mito se olvido en poco tiempo.

Pasaron un par de meses y Equestria comenzaba a levantarse poco a poco del caos que dejo aquella guerra. Fire Flower ahora continuo su vida en la ciudad de Fillydelphia, compartiendo casa con una pony jardinera llamada Orchid. Ambas trabajaban en un bello jardín que había tras su casa, vendiendo ramos de flores a ponies que pasaban por las calles. Un dia, mientras trabajaban, Fire Flower comenzó a sentirse mareada mientras regaba las flores del jardín. La pony se aferro con mucha dificultad a la pared mientras que Orchid iba a ayudarla rápidamente.

-¡¿Qué ocurre?! ¡¿Te sientes bien?! –Pregunto la pony jardinera.

-Tengo nauseas. No me siento muy bien.

-¡Ven, te llevaré con el doctor! –Orchid ayudo a Fire Flower a levantarse y la ayudo a llegar con el doctor.

El doctor le revelo a la pony el verdadero motivo de sus nauseas y sus mareos, y la respuesta realmente tomo por sorpresa a Fire Flower:

-¡¿ESTOY EMBARAZADA?! –Grito la pony herbalista debido a la respuesta que le dio el doctor.

-¡Asi es! ¡Felicidades! Su pony especial se pondrá muy contento cuando lo sepa. –Dijo el doctor saliendo de la habitación, dejando a ambas ponies. Fire Flower no podía creer aquella sorpresa, ella solo agacho la cabeza y cubrió su rostro con sus pesuñas, mientras que Orchid la miraba preocupada de su estado de animo.

-Tranquila, deberías estar feliz. Ahora sabes que este es el fruto del amor que tuviste con ese pegaso. –Dijo Orchid de forma serena.

-¿Es que no lo ves? ¡Este pequeño potro crecerá sin su padre, y yo ni siquiera estoy apta para ser madre! –Respondio la pony de forma triste y con los ojos vidriosos. Orchid puso su casco en el hombro de Fire Flower para consolarla, y con una sonrisa en el rostro dijo:

-¿Tu quieres que nazca sano, que nunca le falte nada, y que sea feliz? Pues ese es el compromiso que debes cumplir para ser una buena madre. –Fire Flower despertó de su pesimismo al oir esas palabras, recordando que le prometió a Black Hearth que seria feliz a pesar de todo.

-Tienes razón, lo siento. Este bebe es mio y nadie lo hara sufrir. Estoy segura de que será algo especial. –Dijo la pony sonriendo y secando sus lagrimas. Ella tenia que salir adelante, porque lo había hecho muchas veces en su vida.

Los siguientes siete meses pasaron muy rápidamente, y Equestria volvia a ser la misma de antes de la guerra. Las Princesas Celestia y Luna caminaban solas por el cementerio ubicado a las afueras del pueblo anteriormente conocido como ColtShire, el cual estaba casi completamente reconstruido.

-¿Estas segura de que debemos dejar vivir a ese pony entre nosotros? –Preguntaba la Princesa Luna.

-¡Por supuesto! Tu alumno llego a nosotras gracias a la existencia de el. No puedes negarle la vida a un pequeño potro, hermana. –respondia Celestia.

-Me preocupa el hecho de que corra sangre de demonio por sus venas.

-Pero esa sangre es la que nos trajo la salvación. Esto es el comienzo de algo grande. –En ese momento, ambas princesas quedaron frente a una pony que miraba una tumba. Tras unos cuantos segundos, esta pony se volea para ver a ambas princesas. Se trataba de Fire Flower, quien también revelaba al pequeño y durmiente pegaso bebe que cargaba en una de sus patas delanteras. Tras ella se podía contemplar la lapida con el nombre de Black Hearth tallada en esta, y al frente un bello ramo de rosos rojas que la pony había dejado unos segundos antes.

-Hace mucho que no te veíamos Fire Flower. –Dijo Celestia saludándola.

-Sus majestades. Lamento no poder hacer la reverencia, pero mis cascos están ocupados. Respondio la pony con el pequeño potro en sus pesuñas. Este potro era de color azul claro y crin alborotada como la de su padre, de color naranja.

-Descuida ¿Cómo esta el pequeño?

-Esta bien, bastante sano. Ya lleva una semana conmigo.

-Veo que haces un buen trabajo como madre. –Pasaron varios minutos en que las tres ponies caminaban charlando hasta la salida del cementerio. En el camino, Celestia le fue revelando todos los hechos por los que estaban en ese lugar.

-El pequeño pegaso que cargas, es un pony muy especial. –dijo Celestia.

-Lo se, pero digame ¿Por qué usted lo dice? –Pregunto la pony.

-Porque el desarrollara habilidades que no son normales en los ponies. Este pequeño tendrá las mismas habilidades de demonio que su padre.

-¿Me esta hablando enserio?

-¡Asi es! El pegaso que salvo a Equestria era un descendiente de tu familia que vino desde mas de mil años en el futuro. Se que es algo difícil de creer. –Respondio ahora la Princesa Luna.

-Por eso necesitamos que críes cuidadosamente a tu hijo hasta que comience a desarrollar sus habilidades. –Continuo Celestia.

-Ya veo. Lo hare, no se preocupe. –Dijo confiada Fire Flower, mirando a su pequeño hijo que aun dormía.

-Sin embargo, tu familia no será bien vista por los demás ponies, por eso hemos decidido mantenerla oculta. Ningún pony debe saber que hay ponies de este tipo en Equestria.

-¿Qué? ¿No cree que eso es algo demasiado excesivo, princesa? –Protesto Fire Flower. Celestia detuvo su paso y miro a Fire Flower seriamente.

-Tu eres el origen de algo que acaba de salvar a Equestria, y es por eso que debemos evitar alterar el tiempo, de lo contrario alteraremos nuestro destino ¿Entiendes? –Fire Flower solo miro a su pequeño hijo, queriendo cuidarlo de todo mal. Luego miro a Celestia y le respondió:

-Entiendo princesa. Mantendré a mi familia en la clandestinidad. –Celestia sonrio nuevamente al oir aquella respuesta.

Me alegra oírlo. Fue un placer volver a verte, y conocer al pequeño… -Celestia no pudo terminar la frase al no saber el nombre del pequeño pegaso.

-Blazing Hearth, se llama Blazing Hearth. –Respondio sonriente la pony herbalista

-El pequeño Blazing Hearth. ¡Muy bien, nos vemos! –Se despidió la Princesa Celestia. Fire Flower salió del cementerio cargando a su pequeño hijo, solo esperando el dia en que fuera igual a su padre. La pony escuchaba el latir de su corazón, y podría decirse que este volvia a sonreir, porque pese a todo, la guerra, las perdidas y el sufrimiento, ella viviría feliz junto a quien fuera el fruto de su amor con Black Hearth. Y el final de esta historia de un amor entre dos mundos, seria el principio para el origen de una familia de corazón ardiente.

Fin.