NOTAS INICIALES: Por falta de tiempo y otros problemas personales voy a dejar de publicar capítulos de esta historia, pero como ya los tenía todos escritos por que ya los había publicado en otra página los voy a publicar todos al mismo tiempo. Una enorme disculpa por tardar tanto tiempo y en especial a Killua Minamoto ya que no pude agregar su pregunta que yo misma hice, aunque intento explicarlo de a poco por toda la historia.
Así que por fin, he aquí
La Boda
Capítulo 11
Despertó temprano ese día, la incertidumbre no lo dejaba dormir pero avía decidido algo; aria todo lo posible por evitar esa unión.
No savia como, pero tenía que lograr que Kousei lo comprendiera de alguna forma…
Iban camino a la iglesia lo quisiera o no. La unión ya iba a ser definitiva, aun mantenía la leve esperanza de que su padre se arrepintiera pero ahora, metido en un molesto traje negro, con una apretada corbata robándole el aire y con un padre nervioso a su lado en un taxi con destino a una boda se daba cuenta de que equivocado estaba al creer eso.
Cuando llegaron a la iglesia todavía era temprano, MUY temprano (Kousei era alguien MUY organizado) y como la fiesta seria en un salón de fiestas que estaba justo al lado algunas cosas ya estaban ahí como los adornos, una tarima, el pastel… el pastel.
Kouji se acercó a verlo, era de tres pisos y en la cima avía un par de muñequitos representando a los novios. Vio de frente a uno de los soldados del ejército enemigo (el pastel -.-), este le devolvió la mirada (¿? O.O) y la guerra comenzó.
Kouji se acercó con cautela al enorme pedazo de pan, lo rodeo una o dos veces hasta que lentamente y asegurándose de que nadie lo veía extendió una mano en su dirección y se llevó el resultado a la boca… tenía que admitir que savia muy bien pero no podía desperdiciar más tiempo así que extendió ambos brazos…
Estaba satisfecho con el resultado, ahora caminaba asía la iglesia para aparentar inocencia frente a su padre, llego a la habitación donde este estaba cuando otra persona entro corriendo
-¡Señor Minamoto! ¡El pastel!- grito uno de los hombres encargados de la fiesta, Kousei no entendía muy bien pero decidió salir a ver qué pasaba…
Y pasaba que todo el salón de la fiestas era un caos sabor merengue. Alguien avía arrojado pastel en todas las direcciones, incluyendo los (antes) blancos manteles que cubrían las mesas, los cuales estaban hechos trizas (literalmente las tijeras avían pasado por ahí) al igual que todos los adornos. El muñequito estaba parado en la tarima, como si los observara a todos, y la muñequita… bueno por lo menos su cabeza flotaba sobre el ponche, de su cuerpo no avía ni las luces.
Además la poca comida que avía sido acomodada también estaba en cada pared, escribiendo algo que, poniendo mucho empeño se lograba notar decía "Detén esta boda"
-¿¡Qué demonios!?- grito Kousei
Kouji intento fingir sorpresa.
-No sabemos que paso señor… nos fuimos un minuto y al volver todo estaba así- dijo el empleado con temor al ver la enrojecida cara de Kousei
-y ¿Qué va a pasar ahora papá?- pregunto Kouji
-Pues… supongo que ya no habrá fiesta…-
Kouji abrió la boca ¿Solo eso? Cuando alguien de una película destruía un pastel de bodas casi siempre se cancelaba.
Los empleados tuvieron que recoger y Kousei se alejó de ahí para intentar tranquilizarse.
Plan A fallido.
Plan B
La ceremonia empezó, a Kouji le parecía que el padre jamás dejaría de hablar.
Entonces comenzó a ejecutar su plan.
Se tiró al piso (Intentando que se notara lo más posible) y comenzó a fingir que no podía respirar, como esperaba todo el mundo volteo a verlo. Incluso los novios y el padre quien dejo de hablar.
Siguió retorciéndose un poco hasta que Kousei se acercó a él, que se encontraba en la primera fila de las bancas.
-¡Koji! Intenta respirar- le decía, si no fuera porque tenía que actuar le hubiera contestado ¿Qué crees que hago?
A los pocos segundos Satomi también bajo con él, el plan iba bastante bien, en cualquier momento Kousei detendría la boda para llevarlo al hospital y el "milagrosamente" se repondría camino ahí.
-Voy a llevarte al hospital- ya estaba pero alguien de los invitados (que no avía notado pero estaba junto a él desde el inicio) dijo
-No se preocupe soy doctor.- mientras enseñaba un maletín, Kouji lo vio preparar una inyección… parecía que la milagrosa recuperación seria antes de lo planeado
-C-creo que ya estoy bien- le dijo a Kousei lo más enfermo que pudo
-¿En serio?- Kouji asintió –Bien. Supongo que podemos continuar, gracias- le dijo al doctor que veía a Kouji con cara de "¿En serio estabas mal?"
Plan B fallido
Plan C
Kouji avía visto en las películas (N/a: ¿Se nota cuanto ve tele? A cada rato lo menciona XD) que en las bodas siempre avía un momento en el que el padre dice algo como "Si alguien sabe de un motivo por el cual esta boda no pueda realizarse…" esperaría hasta ese momento y diría fuertemente YO… pero primero tenía que ponerle atención al aburrido sermón para saber cuándo lo diría
La ceremonia le pareció inaguantable, no dejaba de pensar en que seguro la que tuvo Kousei con su mamá debió ser mucho más bonita y romántica.
Al principio Satomi le avía pedido que entregara los anillos pero él lo rechazo contundentemente; no quería verse demasiado involucrado en la ceremonia
-…que hable ahora o calle para siempre- decreto el padre, Kouji paso saliva y levanto la mano, el hombre volteo a verlo y dijo gentilmente – Lo siento hijo pero solo es para los adultos- y continuo a lo suyo
Kouji quedo muy triste, ahí iba su último plan.
De pronto escuchó al padre decir algo sobre "besar a la novia" y al voltear al altar vio el (para él) horroroso beso que se dieron su padre y nueva madrastra.
Para su sorpresa ya avían arreglado el salón de fiestas y todos se dirigieron asía ahí… ningún plan avía resultado en ningún sentido. Incluso avía un nuevo pastel…
La pareja se acercó a cortar la rebanada y cuando Satomi se inclinaba hacia la tarta Kouji fingió que pasaba corriendo a su lado (súper rápido para que nadie lo reconociera) y la empujo ligeramente embarrando su cara y parte del vestido del nuevo pastel mientras gritaba un "perdón" sin parar de correr.
Se hizo silencio en la sala y todos vieron a la desdichada novia, pero Kousei tomo un plato de pastel que ya avía sido servido y se unto sobre la cara y el traje mientras le sonreía a su esposa, esta también sonrió y todos dejaron eso como una muestra más de que "estaban hechos el uno para el otro".
El único molesto era Kouji.
Todos los invitados felicitaban a los novios, quienes poco caso les hacían metidos en su propia burbuja de amor.
Se pasó la noche yendo de aquí a allá, mordisqueando un poco de comida y esquivando molestos invitados que insistían en "felicitarlo". Como si hubiera algo de lo cual alegrarse. Comenzaba a odiar estar rodeado de personas.
Acabo en serio agotado, la fiesta (Como es común) duro hasta entrada la mañana, la cual paso cabeceando en una silla hasta que el sueño lo venció.
Cuando abrió los ojos vio que estaba sentado en la sala de Satomi. No savia por qué pero estaba impaciente. Volteo alrededor para buscar a su papá pero no lo veía.
De pronto la puerta que tenía enfrente se abrió y entraron Satomi y Kousei quienes sostenían algo entre sus brazos, algo pequeño y cubierto de cobijitas.
-Mira Koji- llamo su papá –Él es tu nuevo hermanito- exclamo mientras le mostraba un pequeño bebe
Kouji se quedó Shokeado ¿Hermanito? Volteo asía Kousei en busca de una explicación pero este estaba muy ocupado jugando con él bebe.
Entonces oyó que Satomi le decía al niño
-Qué lindo es mi pequeño hijito. ¿Sabes? Nunca quise a nadie como a ti- eso no le sorprendió pero lo que sí lo hizo fue que Kousei dijera
-Yo tampoco. Tú eres perfecto.- mientras le daba un gran abrazo; a él nunca lo abrazaba
-Papá- intento llamar pero nada, parecía como si su presencia ya no importara -¡Papá!- grito desesperado por su atención.
Entonces Kouji sintió unos brazos sacudiéndolo un poco y una voz que lo llamaba.
-¡Koji!- grito Kousei mientras despertaba a su hijo
-¿Papi? ¡Papi!- exclamo levantándose bruscamente de donde fuera que estaba acostado, vio a su alrededor, estaba en el asiento de atrás del auto de Satomi ¿Todo avía sido un sueño? Bueno más bien ¿Una pesadilla?
-Tranquilo estabas soñando- oyó la voz de Satomi
-Está bien ¿Verdad?- lo volteo a ver Kousei
-S-si- tartamudeo aun sudando.
Vio por la ventana y vio el aeropuerto, se sorprendió momentáneamente pero recordó que Kousei y su madrastra pasarían su luna de miel en parís (cortesía de su nuevo abuelo).
Mientras estaban en la sala de espera Kouji recordó su pesadilla ¿Y si se hacía realidad? Satomi querría mas al bebe por que el SI sería su hijo y ya no le aria ningún caso, y sobre todo ¿Y si Kousei tampoco le hacía caso? Él bebe necesitaría más atención y el quedaría en un segundo plano, esto comenzaba a asustarlo.
Dos personas+boda=luna de miel romántica
Tres personas+boda+viaje costoso a parís= viaje familiar
Estas eran las cuentas que había sacado Kouji, y al parecer también Kousei y Satomi.
Cuando llegaron al que sería su hotel por tres semanas Kouji noto que en ese tipo de cosas el salía sobrando, se preguntó en cuantas otras cosas iba a sobrar ahora que eran tres personas.
Kousei avía alquilado una suite familiar, por lo que (Gracias al cielo) tenía su propio cuarto, lejos de esa pareja que desbordaba miel.
El primer día se lo pasaron entre besos y caricias, que por suerte no alcanzo a ver desde su cuarto.
El segundo… fue prácticamente igual solo que decidió salir a explorar un poco, después de todo estaba en parís y no podía quedarse con solo haber conocido un hotel.
Al contrario de lo que esperaba Kousei no se molestó en dejarlo ir solo, es más parecía ansioso por que se fuera, se preguntaba por qué.
No podía quejarse de la estancia que tuvo en parís ya que, pese a que su padre y su madrastra (Comenzaba a notar lo mal que eso se oía) se la pasaron acaramelados todo el tiempo, fue a la torre Eiffel, comió comida francesa, incluso aprendió una o dos frases. Hasta las calles en Paris eran distintas a las de Japón, pero ya era momento de volver a su casa, o más bien a seguir cambiando de casa en casa tanto como los jefes de Kousei quisieran (Avía conseguido otro empleo como periodista) pero la noticia que Kousei le dio en el avión de regreso a casa lo dejo bastante emocionado:
-¿Ya no vamos a mudarnos?-
-No, aunque sigo siendo periodista esta vez es para un diario local y vamos a quedarnos en una sola casa-
-¿Para siempre?- quiso confirmar
-Si-
-¡Genial!- exclamo asustando a los pasajeros en el avión, siempre avía soñado con quedarse a vivir en un solo sitio fijo, viviendo en una sola casa junto a su papá y…
-Y lo mejor es que a Satomi también le avían ofrecido un trabajo cerca de ahí- termino Kousei rompiendo su burbuja y recordando a la persona que se sentaba al lado de su papá en ese mismo momento.
Al parecer su casa estaba en Nemuro, que se encontraba en la isla de Japón que queda más al norte, no importaba el punto era que iba a vivir por siempre ahí.
Después de mucho tiempo llegaron a su destino; una hermosa casa se alzó frente a sus ojos; era de un hermoso color azul con las ventanas y el techo blancos, era de tamaño mediano y un hermoso jardín asía lucir la parte de adelante, estaba rodeada por una especie de barda de piedra que no le permitía ver completamente el interior pero aun así se veía encantadora.
En el interior se respiraba un ambiente hogareño, en resumen no podían haber escogido una mejor casa para quedarse definitivamente.
Antes de ir a esa isla habían pasado a la otra a recoger a Wolf, a quien avían dejado en una perrera mientras pasaba la luna de miel, Kouji avía notado que estaba creciendo con MUCHA rapidez, y eso que el mismo también avía comenzado a crecer.
Lo que más le interesaba en ese momento era ver el que sería su cuarto… su cuarto para siempre, que bien se oía eso.
NOTAS FINALES: Fiu quedo larguito, pero la boda tenía que ser un capítulo importante. Al final si tenía planes para arruinarla pero no sirvieron -.- No me quise explayar mucho con la luna de miel por varias razones (entre ellas el kilométrico capitulo) y sobre su nueva casa obviamente no se quedan ahí para siempre, que si no quien sabe cómo llego a Shibuya tan rápido para ir al digimundo pero dejemos que Kouji se haga ilusión ;D.
