Notas del capítulo: ¡Hola!, aquí les traigo el penúltimo capítulo de esta historia (EL ÚLTIMO PARA QUIEN NO LE GUSTE EL MPREG), nos leemos en las notas finales que son IMPORTANTES así que no se vayan sin leerlas, por el momento disfruten del capítulo y…

Disclaimer: One Piece y sus personajes no me pertenecen, son obra de Eiichiro Oda.

Advertencias: No apto para menores de 18 años. Esta historia contiene menciones de Mpreg (Embarazo Masculino), pero son SOLO MENCIONES NADA EXPLICITO, HASTA EL EPÍLOGO.


Capítulo 6: La felicidad no se consigue, sin luchar por ella.

En las habitaciones privadas del príncipe y del consorte real.

Dentro de las cuatro paredes que la conformaban, cadenciosos gemidos llenaban el lugar, en el centro de la cama se hallaban dos cuerpos completamente desnudos. El príncipe heredero estaba recostado directo sobre ella, mientras su consorte se hallaba recostado encima de él, pero no de la forma convencional para hacerlo. Ambos cuerpos reposaban en dirección opuesta al otro, de tal manera que la cara del príncipe actualmente estaba sumergida entre los fibrosos glúteos del espadachín, al mismo tiempo que este se encontraba lamiendo y chupando el pene de su esposo.

Por el momento estaban viviendo un periodo de tranquilidad, tras meses de estresantes situaciones. Después de que todo quedara aclarado tras el baile, procedieron a buscar la solución a la cuestión de la boda, porque no podían dejar al pueblo sin una. Finalmente Rayleigh propuso hacer una ceremonia de aniversario, en la que los dos renovaran sus votos matrimoniales, claro que harían las cosas aparentando que apenas se estarían casando.

Todos quedaron satisfechos con esta propuesta, bueno todos excepto Zoro que no le apetecía mucho todo ese teatro, pero comprendía que tenía que hacerlo. Eso sí, se mantuvo firme en su decisión de que las cosas no cambiarían, él seguiría fungiendo la función de guardia personal de Luffy, y se negaba a que sus amigos y familia política se refirieran a él con el titulo de consorte real o cambiaran su trato para con él. Garp era el más reacio a las dos últimas peticiones, pero se llego al acuerdo de que mientras estuvieran a solas podía cumplirlo.

Aunque estaba fuera de discusión que cuando estuvieran con personas ajenas a los más allegados, Zoro tendría que soportar que los demás le trataran y se referencia a él con los títulos que ya ostentaba, y que serían oficiales para el pueblo dentro de una semana. Semana que, para alegría de Luffy y horror de Zoro, que hubiera preferido una ceremonia más privada, paso rápidamente. Durante el transcurso de esta, Zoro se encargo de hablar con cada uno de sus amigos y de su familia política.

Ayudado por Robin claro está, que era la única aparte de él que había visto realmente como era el príncipe, y es que a esa mujer rara vez se le escapada algo, era como si tuviera oídos y ojos en todas partes. Esto para hacerles ver que el error principal, que todos ellos cometieron era más que una cuestión de no haber escuchado, el tener un errado concepto y percepción sobre Luffy.

Les hizo ver que a pesar del comportamiento distendido y algo infantil del príncipe, este tomaba las cosas que lo requerían con gran seriedad. Que si Luffy entrenaba constantemente, no era solo para pasar el rato o por mero capricho infantil, sino porque quería ser lo suficientemente fuerte para proteger a las personas que estaban bajo su cuidado, como un verdadero líder tenía que hacerlo, y no esconderse detrás de los demás causando una infinidad de sacrificios innecesarios.

Que no era tan tonto como la mayoría creía, que si bien -y él no lo negaba- Luffy actuaba estúpidamente la mayor parte del tiempo, era extremadamente agudo al momento de encontrar soluciones en situaciones de alto riesgo, convirtiendo cualquier condición desfavorecedor en ventaja para los suyos. A demás les señalo a todos, que cada uno de los que Luffy eligió fuera de su familia, para convertirse en amigos y vivir con él en el palacio, no habían sido meras elecciones arbitrarias sin fundamentos, sino que habían sido tomadas con plena consciencia viendo a futuro.

Porque todos y cada uno de ellos eran los mejores en su ramo, por lo tanto aportaban habilidades y conocimientos valiosos, en varios de los ámbitos importantes para el país. Como lo era la defensa, economía, diplomacia, desarrollo interno, prevención y contención desastres, y muchas otras áreas. Con esto el príncipe estaba asegurando el bienestar del reino entero. Ninguno pudo estar más que de acuerdo con el espadachín y la erudita, y por fin parecieron quitarse la venda de los ojos que ellos mismos, en su afán en por protegerle cuando estaba clara que no necesitaba ser protegido, se habían puesto.

Entendieron que lo que realmente necesitaba el príncipe de ellos, era fe, lealtad, consejos y apoyo incondicional. A partir de aquel momento las cosas estuvieron bien entre todos, no volvió a darse ese tipo de mal entendidos, y Luffy era verdaderamente escuchado y tomado en cuenta como el hombre y príncipe que era. Pero mientras esto ocurría y el asunto entre todos ellos se resolvía satisfactoriamente, Zoro tuvo que hacer frente a otro problema que apareció.

No le tomó por sorpresa, porque ya había temido desde un principio, que las cosas no serían tan fáciles después de la boda. No, incluso antes que eso. Desde el momento en que al final del baile, se revelara que él era un doncel, surgieron los problemas. Zoro nunca había tenido la intención de ocultar esa información, pero tampoco nunca nadie le pregunto, así que solo siguió el camino que había elegido.

Y tampoco es como si existiera alguna ley que prohibiera que un doncel o doncella se uniera al ejército, por lo que él tenía la consciencia tranquila en ese aspecto. Claro que muchos de sus compañeros de armas, con los que en ocasiones había luchado hombro con hombro, no les parecía correcto que él como doncel que era, hubiera escalado tan rápidamente en la guardia real.

Lo que ocasiono, que celosos, inmediatamente le excluyeran. Tal era su enfado, que llegaron al grado de comenzar a difamarle, tanto como soldado y como espadachín. Así se empezaron a esparcir rumores de que él peliverde no era tan fuerte como se presumía, que si había llegado a un elevado puesto se debía que abrió las piernas para varios, hasta que engatuso también de esta manera al príncipe.

Si bien por su nuevo estatus como "futuro consorte", les impidió ser agresivos, física y verbalmente con él directamente, las miradas mal disimuladas y los cuchicheos de los guardias cuando pasaba junto a ellos, seguidos de molestas risitas le estaban colmando la paciencia. No que a Zoro realmente le importara lo que las demás personas dijeran sobre él, nunca lo había hecho antes y no empezaría ahora.

Además si de algo podía estar orgulloso es de siempre haber sido fiel a sus creencias y a su código de honor, por lo que nunca se había lamentado o arrepentido de nada de lo que en el pasado hubiera hecho. Así que en esas cuestiones él estaba tranquilo. Pero no por eso la nueva actitud de los soldados y guardias del castillo, dejaba de ser molesta y de alterarle los nervios.

Solo era cuestión de tiempo antes de que finalmente le sacaran de sus casillas, entonces el terminaría pateando algunos traseros. Lo que sin duda no verían bien muchas personas, pero nuevamente no era algo que realmente le preocupara. Sus amigos, familia y sobretodo Luffy, seguían tratándolo igual que siempre. Sabía que contaba con el respaldo de todos ellos, e incluso su ayuda si la pidiera. Y eso, era todo lo que a él le importaba.

Luffy no tardo en darse cuenta de la situación, puede que no fuera el observador más agudo, pero si prestaba atención a su alrededor. Aunque muchos creyeran lo contrario, por suerte su familia y amigos ya no entraban en esta categoría. Más no intervino porque era después de todo la pelea de Zoro, y por qué le respetaba y amaba era que sabía que debía guardar distancia sin apartarse de su lado, brindándole apoyo silencioso y proporcionándole más que bienvenidas distracciones.

Otras serían las circunstancias, si su marido le pidiera ayuda, entonces él entraría a la contienda, pero éste no lo había hecho. Por suerte, la tensa situación dentro del castillo, comenzó a calmarse después de tres semanas posteriores a la boda. Todo comenzó un día como cualquier otro, alrededor de la hora de la comida, con un incendio en una de las caballerizas, tan grande que todos en el palacio tuvieron que ayudar para tratar de extinguirlo, y que este no se propagara.

Pero el incendio no había sido más que una distracción, y en medio de la locura de apagar el fuego y sacar los caballos, un soldado comprado para tan deshonesto acto, trato de golpear en la cabeza al peliverde y así dejarle inconsciente entre las llamas, para que su muerte fuera considerada un accidente. Pero Zoro no era uno de los mejores guardias por nada, inmediatamente sintió la hostil presencia tras él y se defendió.

El soldado traidor fue quien termino perdiendo el conocimiento, cuando Zoro le golpeo fuertemente en el plexo solar. Las llamas dentro de la caballeriza crecían cada vez más altas, y el humo comenzaba a llenar el lugar. Zoro junto al guardia caído, habían ido a sacar la mayor cantidad de paja, en un intento de que el fuego no tuviera más con que alimentarse. En ese momento el, ya reconocido oficialmente, consorte real miro a su desmayado compañero.

Tomando una decisión cargo en una mano, y con la boca también, pacas de paja. Mientras que con la mano libre levanto y saco al traidor, fuera de aquel infierno. En cuanto le vieron salir, le ayudaron con la carga y el hombre inconsciente, Zoro ordenó que chopper atendiera al soldado pero que le mantuvieran en custodia, inmediatamente después regreso a dentro y continuó con la encomienda de sacar la paja del establo.

Finalmente cuando pudieron apagar el incendio, Zoro se negó a recibir atención médica, hasta que todos los soldados heridos hubieran sido revisados, alegando que solo había inalado un poco de humo pero estaba bien, lo cual era cierto. En su lugar fue con las tropas y la familia real para rendir los informes pertinentes, y comenzar con los trabajos de limpieza y reconstrucción.

Fue en ese momento que uno de sus compañeros de armas se acerco, junto con algunos otros amigos de este, apartándole del resto para poder reclamarle. El espadachín escucho pacientemente todas las quejas y acusaciones de éste, sin decir ni una sola palabra ni cuando comenzaron a decirle que como doncel, debía de una vez por todas ocupar realmente el lugar que le correspondía, y dejara de tratar de actuar como un hombre porque no lo era.

Una vez que finalmente se callaron Zoro simplemente los miro con tedio y les dijo, que él día en que alguno de los que no estaban de acuerdo con que él siguiera siendo un guardia, pudiera vencerle en alguna batalla de entrenamiento, tendría todo el derecho de pedirle que dimitiera a su puesto. Mientras tanto debían mantener cerrada la boca, porque esa actitud solo ocasionaba que quedaran como estúpidos, y por consiguiente pusieran en entre dicho el buen nombre de la armada.

Después simplemente dio media vuelta y se fue. Pronto las noticias del atentado contra el consorte real, y como este mismo frustro su intento de asesinato, salvándole la vida a su agresor en el proceso. Aunado con la fuerza y destreza que mostró en los campos de entrenamiento, durante las batallas de prueba en las siguientes semanas, hizo que todos aquellos que le habían menospreciado por ser doncel no les quedara más remedio, que tragarse sus propias palabras y aceptar que estaban equivocados.

Si bien esto no evito, que a algunos aun les siguiera sin gustar la situación, si logro que dejaran su hostilidad a un lado. Así el ambiente sofocante del palacio paulatinamente se aligero, para gran alivio de todos, y ese escabroso asunto quedo pronto en el olvido. Aunque no para todos, Luffy vio que había un gran problema allí, y reuniéndose con su padre y abuelo les planteo lo descubierto. Decidieron que definitivamente tenían que actuar en consecuencia, para evitar que su gente continuara sufriendo.

Pronto por todo el país estuvieron circulando los nuevos decretos reales, en donde se dictaminaba que cualquier hombre, mujer, doncel o doncella del reino, tenía plena libertad y consentimiento para poder estudiar y dedicarse a la profesión u oficio que deseara, sancionando severamente cualquier clase de discriminación. Los festejos no se hicieron espera, la mayoría de las doncellas y los donceles se sintieron aliviados al ver que la opresión en la que habían vivido había terminado.

Claro que no a todos les habían gustado las nuevas leyes, los opositores quienes buscaban el poder aprovecharon la situación, para atraer a los miembros más conservadores del país, comenzando así pequeños levantamientos. Algo que ya de antemano habían anticipado los miembros de la familia real, que rápidamente intervinieron llamando a varias reuniones. Fueron sesiones largas y agotadoras, combinadas con varios intentos de asesinatos en que el objetivo principal cambio, ahora los atentados eran dirigidos todos a Zoro, en un infructuoso intento de evitar la llegada de más herederos al trono.

Con gran esfuerzo el rey logro aplacar a varios de los influenciados opositores, que resultaron ser la mayoría, lo que mermo la fuerza de sus contrincantes que no tuvieron más remedio que replegarse un poco, para no levantar sospechas y centrarse en nuevos planes para deshacerse de la familia real. Las defensas en el castillo para entonces, se habían fortalecido, haciéndole prácticamente impenetrable. Fue solo entonces que los habitantes del palacio pudieron tener un respiro. Y aunque sabían que no debían bajar la guardia, si pudieron dejar de estar tan tensos para poder continuar con sus vidas como de costumbre.

–Lu… aaah… Luffy, si no te apresuras yo voy a… – Zoro dijo con gran esfuerzo, al sentir su clímax tan cerca. Y es que la intensa preparación con la lengua, que estaba recibiendo de su esposo, estaba causando muy placenteros estragos en él.

–Yo… también estoy… apunto –Concordó Luffy respirando pesadamente, saliendo de bajo de su esposo, pero sin no permitir que éste cambiara de posición.

Zoro entendiendo las intenciones de Luffy se acomodo mejor pegando su pecho al colchón, mientras doblaba las piernas como si se estuviera hincando pero manteniéndolas separadas, levantó el trasero. Otorgándole una gran vista su esposo de su entrada, quien gimió al ver la descarada forma en que el espadachín se ofrecía a él. Sin poder resistirse, el príncipe comenzó a sembrar un camino de besos, desde la base de la espalda baja siguiendo por toda la columna hasta la base del cuello, cubriendo durante el proceso el cuerpo del espadachín con el propio.

Luffy alineo su miembro en la entrada de su consorte, y de manera lenta pero firme, le penetro. Una vez totalmente dentro hizo una pausa antes de continuar, tanto para que Zoro se acostumbrara a la invasión, como para que él pudiera ponerse bajo control y no correrse por el apretado agarre. No importaba los años que llevaban juntos, ni las veces que lo hubieran hecho, siempre parecía que era la primera vez. Cuando Zoro comenzó a mover sus caderas, Luffy comenzó a entrar y salir de él a un ritmo lento.

Beso y mordió los hombros y el cuello, poniendo especial énfasis justo debajo de la oreja izquierda, que era un lugar de mucha estimulación para el peliverde, mientras incrementaba paulatinamente el ritmo de sus embestidas. Pronto ambos se movían erráticamente, jadeando y susurrando palabras sin sentidos. Sintiendo como se acercaba al final, Luffy llevo una de sus manos hacia la entrepierna del Zoro, y comenzó a masturbarle al mismo ritmo de sus embates.

Solo unos minutos después ambos se venían gritando sus nombres, y derrumbándose completamente en la cama. Cuando Zoro recupero las fuerzas suficientes, comenzó a moverse para que Luffy se quitara de encima, y poder dejar de estar sobre la zona húmeda. Con resistencia el otro obedeció la orden silenciosa. Se acomodaron rápidamente, estaba vez el espadachín acostado boca arriba con el príncipe nuevamente encima de él. Los dos permanecieron callados un poco más, disfrutando del apacible momento, hasta que finalmente Luffy hablo.

–¡¿Neh, Zoro?!

–Sí, Luffy.

–Yo pienso que aun no es suficiente.

–¿De qué rayos estás hablando?

–Que aun tenemos que practicar más para hacer a nuestro hijo, por supuesto.

–¡IDIOTA! –gritó golpeando no muy cariñosamente la cabeza de su pareja, quien se quejo mientras reía–. Cuántas veces te eh dicho, que no digas cosas tan vergonzosas.

–Lo siento, lo siento, ya no te enojes –Luffy tomo entre sus manos el rostro de Zoro, y comenzó a besarle para que le perdonara. Después de unos minutos sintió, como su esposo dejaba de poner resistencia y contestaba gustosamente el beso, entonces se separó un poco para continuar hablando–. Es solo que repentinamente recordé que el abuelo y padre, no han dejado de fastidiarme a cerca de que tengamos pronto un hijo.

–No me extraña eso realmente, lo que si se me ah hecho raro, es que no hayan comenzado a atosigarme a mí también con el tema.

–Bueno, es que yo se los prohibí. Les amenace con que si se atrevían a hacerlo, entonces no les daríamos ningún nieto hasta dentro de unos diez años.

–¡Rayos! ¿Porque ninguno se atrevió a hacerlo? –Ambos rieron sin poder evitarlo.

–Entiendo que es importante tener un heredero –Dijo después de unos minutos Luffy, poniéndose serio, pues el tema así lo requería–, pero no me parece correcto traer a nuestro hijo por obligación, cuando eso pase quiero que sea porque ambos lo hemos decidido, y sobre todo, porque ambos lo queramos.

–Te comprendo Luffy me siento igual. Y después de todo, eso fue lo que acordamos hace más de dos años, así que tu abuelo y tu padre deberán entender y respetar nuestra decisión… Juntos haremos que la entiendan ¿de acuerdo? –Termino de hablar Zoro sonriendo suavemente, una de esas raras sonrisas que solo Luffy era capaz de sacar y ver.

Luffy asintió sonriendo también, aunque más ampliamente. Era cierto que las cosas aun no estaba cien por ciento bien, pero eso no les desanimaría, juntos podrían sortear lo que se les pusiera enfrente. Además tenían magníficos amigos, que les ayudarían a lo largo del camino, que quedaba por recorrer aun.

Y eso fue precisamente lo que sucedió años despues. Bajo el posterior reinado de Luffy, el reino alcanzo gran armonía y desarrollo. No solo era capaz de ver las cosas de manera diferente por su forma tan peculiar de ser, que hacía que la gente de su pueblo lo amara inevitablemente, sino que además gracias a sus amigos y familia que le respaldaban, apoyaba y aconsejaban, era capaz de tomar siempre las mejores decisiones que les convinieran a todos. Además todos juntos, formaban un equipo formidable, contra el cual ningún enemigo jamás pudo.

Y lo más importante para Luffy, fue que cuando las responsabilidades, deberes y consecuencias de algunas decisiones que tenía que hacer como rey, lo llegaban a agobiar solo tenía que inclinarse un poco hacia alguno de sus costados, pues siempre a su lado manteniéndose firme, estaba Zoro: su mejor amigo, guardaespaldas, compañero, cómplice, consorte y padre de sus hijos.

No importaba que por momentos Luffy llegara a sentirse, como si se estuviera hundiendo entre las oscuras aguas de un profundo un mar, y por más que él intentara no podía nadar para salir a flote, porque sabía que su esposo no dudaría en hundirse en esas frías y asfixiantes aguas para llegar hasta él, y rodeándole con sus brazos haciendo gala de su gran fuerza y fortaleza, llevaría a ambos hasta la superficie llena de luz y aire fresco. Entonces todo volvería a estar bien, y uno junto al otro podrían seguir con la gran aventura desconocida, que era la en si la vida misma.

FIN.


Notas finales:

Ya solo falta el Epílogo, para los que ya no sigan leyendo la historia por el Mpreg que habrá en este, quiero agradecerles haber leído hasta aquí y ojala me dejen sus comentarios, pues estos me ayudaran a crear nuevas historias. Para los que sigan también dejen sus comentarios así me animan a actualizar rápido.

Y bueno en agradecimiento para aquellos que se han tomado el tiempo para haberme dejado un comentario (los cuales siempre me llenaban de gran alegría), o simplemente se han tomado la molestia de leer mi historia (lo cual también me hace feliz), decidí traerles un fondo de pantalla hecho con mucho cariño. Iba a hacer uno hot como primera idea, pero como muchos pueden llegar a compartir computadora con otro integrante, o simplemente que alguien de improvisto se acerque y puede llegar a verlo, lo cual para muchos sería difícil de explicar (yo entro en este grupo XP), entonces hice algo sexy pero inocente para que esto no ocurra. Déjeme decir que se me dificulto un poco encontrar imágenes que tuvieran un estilo parecido para que no desentonaran, pero el resultado creo que quedo muy bien, aquí Luffy y Zoro se ven uufff (al menos para mí XD), y saben creo que inconscientemente puse un mensaje subliminal jajaja XP.

Verán al hacerlo puse los nombres de ambos uno vertical y otro horizontal, y el espacio que quedo entre ambos decidí poner el símbolo de los sombrero de paja para que no se viera muy hueco, pero ya saben que este es una calavera con una "X" atrás, así que después de hacerlo y ver bien mi trabajo me fije que quedaba como si hubiera puesto "Monkey D Luffy X Roronoa Zoro", si lo leen como el manga de derecha a izquierda, o "Roronoa Zoro X Monkey D Luffy" si lo leen de forma occidental, de izquierda a derecha. Así que algo inocente tiene a hora otro significado solo para nuestros ojos XP, sin más dilación aquí está el fondo espero les guste, y si querían uno más atrevidon déjenme comentario para ver qué puedo hacer y traérselos en el Epílogo. El enlace es:

w ww 53. zippyshare v/ 40499439 / file . html (quite los espacios en blanco)

Para descargarlo, den clic en el cuadro naranja que dice Download now y flecha hacia abajo. Si tienen algún problema para descargar el fondo o lo necesitan en otras medidas, háganmelo saber y yo lo arreglare. Bueno, nos leemos en el siguiente capítulo…