Aclaración: Levi narra como conocio a Eren.
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Estaba muy ocupado, tenia que supervisar material de oficina que iba a llegar, ir al banco a pelearse por un cheque que no pudieron cobrar y regañar a su equipo de trabajo por tirar su café al resumidero.
Tomo la lista de los productos y se fue al almacén a aburrirse.
Vio con indiferencia que un camión de la distribuidora estaba llegando y se estaciono en el área de descarga. Se acerco para comenzar lo más rápido posible, a fin de cuentas hoy sólo se reabastecerían de algunas cosas que faltaban y no era lo usual que encargaban.
Pero todo cambio cuando la presencia de un joven apuesto ataco, solo su indiferencia ante ataques sorpresivos podría detenerle de preguntarle su nombre, dirección, teléfono, grupo sanguíneo y si se bañaba todos los días.
Se recargo en la puerta conteniendo el aire.
Bajo de la camioneta con toda la seguridad del mundo, caminando en cámara lenta –según su perspectiva-, hasta pudo observar como el viento mecía su cabello castaño y su uniforme de trabajo le dejaba ver unos brazos musculosos pero sin exagerar.
No soy gay. No soy gay. No soy gay. No soy gay.
Se repetía casi como mantra. ¿Pero por qué lo negaba? Su descripción coincidía perfectamente con una atracción. Una muy gay atracción.
—Buen día. —saludo con una sonrisa el joven.
—Buenas —las tengas, pensó.
—Descargaremos las cosas y mientras usted puede ir contándolas y verificar que todas hayan llegado. —le explicaba amablemente.
Asintió. El obviamente sabía como se manejaba todo eso, pero quería un poco de su atención. Si hubiese sido otra persona le hubiera callado con un "Ya lo sé, trabajo aquí. Idiota" y luego lo mataría con la mirada.
El joven se retiro a la parte trasera de la camioneta sacando una rampa y alguien más le ayudaba.
Le observo detenidamente, cada movimiento, cada mueca que hacia cuando cargaba algo pesado, la sonrisa de satisfacción al ver su trabajo bien echo y luego ese acercamiento sensual hacia él quitándose el sudor de la frente con papel.
—¿Estaba todo?
—Si. —le contesto mientras observaba los papeles.
¿Ya tan rápido? En realidad se le olvido que estaba haciendo ahí por verle.
—Bueno, iré por los papeles para que los pueda firmar y dar el trabajo por cumplido.
Volvió a mirarle, ahora la espalda, bajando la mirada hasta su trasero, que bonito trasero.
Cuando todo estuvo en orden y el joven estaba a punto de despedirse se sintió un poco extraño.
—Disculpe, no me presente. Mi nombre es Eren y soy el encargado de almacén. Si tiene algún pedido extra oficial podemos llevárselo a su domicilio. —le ofreció la mano en modo de presentación.
—Levi Corporal. —le dijo mientras miraba su mano, estaba muy bien cuidada y eso que siempre cargaba cosas.
El castaño nervioso retiro su mano pensando que no la estrecharía.
—Bueno, un gusto. Con permiso. —volvió a sonreírle de esa manera derrite corazones.
Levi frunció el ceño. ¿Por qué quito su mano? A penas que se preparo psicológicamente para tomársela.
Vio con decepción bien disimulada al joven subir a la camioneta y dar marcha. Al menos podría llamarle y que le llevara cosas. ¿Pero cómo qué cosas?
Verifico mentalmente cosas que le faltaran -o no- en su casa, dirigiendose a su otro que hacer del día.
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—Oye, Levi. Aquí dice que está todo pero faltan dos cajas de papel Basik. —le reclamaba su jefe.
—Así es de cruel el mundo, siempre te termina faltando algo.
—Te puse a ti a recibir por que eres muy ordenado y luego vienes y me dices que… —pasó por alto el sarcasmo.
El pelinegro desconecto sus oídos en lo que terminaba de regañarle. ¿Si se iba a poner a revisarlos por qué no fue él mismo?
"… tendremos que llamar de nuevo ¿Entendiste?"
Levi lo miro intensamente. ¿Llamar? ¿Eren? Bien, echo.
—Si.
—Llama mañana, entonces.
¿Qué papel le dijo? Se preguntaba.
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Estaba con el teléfono inalámbrico en la mano, la tarjeta del número en la otra y nerviosismo en todo su cuerpo.
Erwin le miraba divertido. Había escuchado la conversación con su jefe y extrañado por la posición sumisa de su amigo –él esperaba gritos- le arrincono con preguntas incomodas y luego le soltó toda la información.
¿Quién iba a pensar que podría tener fijación por un ser humano? Que divertido era.
Levi por fin tomo el valor y marco, le contesto una mujer e inmediatamente colgó. Él esperaba la voz varonil de Eren, no una de cacatúa muriendo.
Bueno, de nuevo se armo de valor y volvió a marcar.
—Jeager Depot. ¿En que pudo ayudarle?
Al menos podría verle otro día…
A la mañana siguiente estaba nervioso esperando que su jefe le dijera de nuevo que le tocaba almacén. Le vio ir hacia él y sonrió victorioso.
—Ya llegaron las cajas, gracias. Buen trabajo.
—Creí que las recibiría yo.
—Hanji se ofreció a hacerlo. —y luego se retiro.
Hanji… De seguro Erwin y ella se pusieron de acuerdo. Los mataría, juraba que los mataría
Se levanto con ansias asesinas dispuesto a golpear a cuanta persona se le cruzara por el camino, pero primeo tenia que recargarse con su café. El horror al descubrir que ya no había, termino de ponerlo de mal humor. Ayer compró ¿Por qué siempre se terminaba rápido? Ah, Petra. Ella siempre le dice que el café que compra sabe a calcetín.
Bah, a esa mujer no le puede hacer nada, le cae bien.
Agarro su chaqueta y su maletín, estaba enojado, se tomaría su descanso en ese momento. Metió las manos en los bolsillos y descubrió ahí la tarjeta con el numero de la empresa de Eren.
Ese día no estaba del todo perdido.
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Se siente decepcionado, cada que pide algo para poder ver a Eren siempre va otra persona a entregarle las cosas. ¿No que él le atendería? Posiblemente entendió mal y sólo el joven intentaba ser amable… Lo maldice de ser así.
Hoy haría un ultimo intento, por eso le pidió ayuda a Erwin, su casa estaba llena de cosas innecesarias, hasta compro un nuevo retrete y lo tiene en la cocina porque el baño esta ocupado por un sillón. Así de ocupada se encuentra su casa.
Cuando le dijo a su amigo que necesitaba su ayuda obviamente le tuvo que decir para que y… obviamente se burlo de él y obviamente obviando lo obvio se murió de vergüenza pero no le golpeo ni mato porque le necesitaba vivo.
Por eso hoy se encontraba en su casa, escuchando a Erwin burlarse descaradamente en su cara. Se mofa de su preocupación al esperar a Eren, lo ignora para que le cale y se muera de indiferencia aunque eso no se pueda, pero igual lo quiere muerto… o no, es su mejor amigo.
¡Hasta le llevo del café que él toma! Y se atreve a reírse de él, ya no volverá a ser amable, nunca.
Se levanto del asiento. ¡Escucho el timbre!
Error 404 timbre not found.
Erwin no tiene timbre… dio la media vuelta y se apresuro a ir por café como método de despiste. Busco la cafetera y no la encontró, abrió las puertas de la alacena y se cayeron unos sartenes y cuando los recogió vio con ira contendida que la cafetera estaba en la barra de la cocina y luego su conciencia se burlo de él diciéndole que no era su casa.
Suspiro tratando de calmarse y cuando miro a la sala para cerciorarse que Erwin no se estuviera burlando de él, se encontró con su ausencia. Lo mato varias veces mentalmente mientras caminaba apresurado a la sala, seguramente ya había llegado su entrega y no le aviso. Cuando estuvo cerca ,vio con emoción que era Eren ¡Por fin! Y le dio un codazo bien dado a su amigo rubio aprovechado.
Miro medio embobado al joven, como lo recordaba no era nada comparado a la realidad. Alto, con esa sonrisa amable, con esos músculos, ese trasero bien dotado…
—¡Oh, es usted! Es bueno verle de nuevo. —sonrió—. Es una impresora, un escritorio y una silla giratoria. ¿Es correcto?
—Si.
La verdad no sabe, siempre pide las cosas del catalogo como vienen. Pero son detalles insignificantes.
—Perfecto. Firme aquí y enseguida subirán las cosas y continuaremos con la instalación. —le tendió unos papeles que Levi agarro pero sin quitárselo de las manos.
—Los firmare. —vio sus manos, recordando lo bien cuidadas que eran.
—Adelante. —volvió a sonreír amable.
No me mires asi, no me mires asi. Pensaba embobado.
—Si…
—¿Necesita una pluma?
—No, necesito algo en que recargarme.
—¿Es así? —le dio la espalda, inclinándose y apuntándose—. Puede usarme si quiere.
¿Acaso le estaba dando la espalda insunuando lo que creia que estaba insinuando? Le pasaron varias posiciones por la mente de cómo seria una larga noche y luego, nada… se dio cuenta de que tenía una mente enferma.
—Ya. —le dio los papeles.
—Gracias, enseguida vuelvo.
Le vio ir y venir con las cosas, mirándole intensamente.
Desafortunadamente para él, el día volvió a pasar tan rápido y ya se estaba despidiendo… el día se esfumó y también estuvo demasiado ocupado comiéndose con la mirada a Eren que pasó por alto la burla de Erwin de lo descarado que fue al manosearlo el trasero a su joven prospecto.
Vio a Eren alejarse nuevamente con decepción pero a su persona. ¿Por qué no era capaz de hablarle?
Cuando cerro la puerta despidiéndose pensó que todo lo amable que era tenia que ver con su trabajo, y se asusto de pensar que eso no le importaba con tal de que sólo lo fuera con él ¿Por qué Eren era tan atrayente?
Mañana le pediría a Petra su casa como próxima bodega, se lo debía por tirarle su café del mes.
Agarro sus cosas y se despido del rubio. Preocupado de que si no se le declaraba pronto, terminaría en bancarrota.
Realmente esperaba que fuera un enamoramiento pasajero…
Jeager Depot. Es un plagio de "Office Depot" no se me ocurría otro nombre, aclaro porque me preguntarón que significaba.
