Capítulo 14

Ni una palabra. No salió ni una palabra que no fueran nuestros nombres de nuestros labios. Solo susurros llenaron el silencio que había en mi habitación.

Todas las ansias que tenía yo parecían contrarrestadas por la paciencia que ponía Edward. Probablemente porque yo llevaba más tiempo sin hacerlo que él y las ganas me podían.

Las camisetas volaron a la vez, y él se encargó de quitarme mis pantalones cuando me tumbó lentamente en la cama y dibujo un camino de besos desde mi escote hasta por debajo del ombligo. Hábilmente se quitó también los suyos empujándolos con los pies llevándose consigo los calcetines.

Me sorprendía lo tierno que podía ser en un momento así, porque probablemente para él esto sería una especie de trofeo, un triunfo. Pero para mí significaba algo más, significaba reconocer que había caído a sus pies como una tonta, que me estaba enamorando de una parte de Edward demasiado voluble, que iba y venía sin previo aviso… y eso nunca podía ser bueno.

-¿Estás bien?- preguntó cuándo abría los ojos.

Estábamos en la cama, cada uno en un lado, cara con cara. Ni siquiera nos estábamos tocando, pensé. Había caído rendida después del tercer "asalto".

-Si- dije estirándome e intentando desperezarme. -¿Tu?-.

-Mejor que bien- dijo sonriendo. No pude devolvérsela. Estaba terriblemente nerviosa, y no estaba muy segura de querer saber cómo íbamos a terminar aquello. –Ha sido… increíble-.

-Ya- me quería matar de la vergüenza, lo podía confirmar.

-¿No lo has disfrutado?- dijo algo alarmado.

-¿Qué? No, no. Si, ha sido genial Edward-. Genial se quedaba corto.

-Tienes vergüenza ahora- dijo sin perder la sonrisa, y no era una pregunta, lo veía claramente.

-No sé…- dije intentando aclararlo. –No sé cómo estamos ahora- dije más en un susurro que intentaba aclararme a mí las ideas más que para él. –Este no era el plan-.

-No sé qué decirte. No quiero que estés mal, eso es todo lo que puedo decirte-.

-No estoy mal Edward- dije acariciándole la mejilla. Me quede quieta pensando que quizá ese gesto era demasiado personal, demasiado íntimo. Demasiado para nosotros. Pero el inclinó su cara, animándome a seguir. Quizá era lo que necesitaba. –Es solo que estoy confusa. ¿Qué somos?-.

-No veo porque tenemos que poner un término a esto. Quizá eso sea lo peor que podamos hacer. Esto se siente bien- dijo poniendo su mano encima de la mía que aún seguía en su mejilla.

-¿Por qué lo has hecho? Dijiste que… Bueno, que tú y yo…-.

-Podría preguntarte lo mismo- dijo levantando las cejas de manera graciosa. Fue la primera sonrisa que logró sacarme. –Estas semanas me has enseñado mucho Bella. Mucho de mí mismo. Es jodidamente difícil para mí esto Bella- dijo cerrando fuertemente los ojos. –Nunca he hablado de mí mismo, ni de lo que siento, y mucho menos con una chica después de tener sexo. Pero contigo es lo que me pide el cuerpo. Noto que quiero hablar contigo, tenerte cerca, que me toques y poder tocarte. Es diferente, y me da miedo. Pero lo necesito asique por favor, solo no te vayas-.

Uau. Era todo lo que pasaba por mi mente. Un continuo y gran uau.

-Impresionante- dije acercándome un poco más a él. –Entonces dejémoslo así. Entre nosotros- dije esperando que entendiese el doble sentido.

-Tú y yo solo. De acuerdo- dijo sonriendo de nuevo. No lo pude evitar aunque no estaba muy segura, pero acerqué mi cara a la suya sin quitar mis ojos de los suyos. Él terminó con la distancia volviendo a juntar nuestros labios en un beso mucho más intenso que el primero. Nos teníamos… ganas, sí, creo que esa era la palabra. Y mi pregunta si alguna vez tendría suficiente de aquello.

-Mmmmmm- dije gimiendo mientras mordía su labio inferior.

-¿Todavía quieres más?- preguntó cogiéndome de la cintura y colocándome encima suya.

-¿Tu no?- pregunté pasando de su boca al lóbulo de su oreja. ¿Cuándo se me había evaporado mi vergüenza?

-No creo que me pueda cansar de ti nunca… Pero también creo que este fin de semana pensabas quedarte aquí con un propósito que no era este-.

-Agggg- dije acordándome. -¿Qué hora es?- pregunté bajándome y cogiendo mi reloj. –Son las 8 de la tarde- le dije sorprendida. ¿Cuánto había estado durmiendo?

-Estudia un poco. Yo hago la cena- dijo dándome un pequeño beso y saliendo de la cama mientras se ponía sus pantalones.

Espere a que saliese para ponerme yo mi pijama aun sin creerme la situación en la que me encontraba. Era imposible la simple idea de intentar estudiar después de todo lo que había pasado. Imposible… pero tenía que intentarlo.

Fueron dos días bastante cercanos a lo que yo podía llamar perfección. A pesar de que aprovechar el tiempo en el estudio fue lo que menos hice, aprovechar el tiempo con Edward era un plan nuevo que me gustaba bastante más. No salimos de casa, dentro de aquellas 4 paredes teníamos todo lo que necesitábamos. Quien me iba a decir que gracias a un ex pasaría a estar con alguien, porque aquello era lo único claro, teníamos algo. Y ya está.

-Nos vemos… por aquí- dijo cogiéndome mi cara entre sus manos.

-No me gusta anda que te tengas que ir- dije torciendo mi gesto.

-Te entiendo-.

Estábamos a unos minutos de que Alice y Rose llegasen y aquello llegaba a su fin.

-¿Hablamos vale?-.

-Vale- dije susurrándole y pasando mis brazos detrás de su cuello para acercarle a mí y volver a besarle, mi actividad favorita estos últimos días.

-Si sigues así no me voy- dijo sobre mis labios sacándonos una sonrisa a ambos.

-De acuerdo, de acuerdo. Adiós- dije abriéndole la puerta.

-Adiós preciosa- dijo cogiendo sus cosas y besándome de nuevo mientras salía por la puerta, dejándome a mí con una cara de idiota cuando cerré.

Alice y Rose llegaron antes de lo que esperaba.

-¡Bella!- dijo Alice cuando me vio con su habitual entusiasmo. -¡Te hemos echado de menos!- dijo abrazándome.

-Hola chicas. Y yo a vosotras-.

-¿Qué tal el finde? ¿Has estudiado?- preguntó Rose abriendo la nevera.

-Si- dije girándome para que ninguna me viese la cara pues no pude evitar una sonrisa traicionera y no quería preguntas. –He estudiado mucho- aunque no quise decirlas en que.

Hola! Bueno lo primero gracias por los comentarios que dejais y por seguir el fic.

Quería decir una cosa, no anticipeis acontecimientos. La historia está pensada y tiene de todo para todas, unas quereis que Bella se haga la fuerte y otras que este con Edward. Tiempo al tiempo