Capítulo 25

-Que no Alice, que estoy bien- repetí por enésima vez aquella tarde.

-¿Segura?-.

-Alice, hazla caso por favor- dijo Jasper harto de las mismas preguntas y respuestas durante horas.

Era viernes, y el día anterior, tal y como prometí a Edward me puse en contacto con ellos. Fui a su casa a cenar y fue la peor cena que he tenido en mi vida.

Se que se preocupan por mi, por como estoy, que siento. Si estoy bien en definitiva. Y si, estoy bien, todo lo bien que se puede estar por lo menos.

La charla con Edward me ayudo, me tranquilo, ordeno en parte ciertas cosas que en mi vida era muy necesario recolocar. Y por lo menos ahora creo que poco a poco, quizá con el tiempo y mucha dosis de paciencia, todo se puede solucionar.

Antes de que Alice replicase, sonó el timbre.

-¿Esperas a alguien?- preguntó.

-No- contesté tan extrañada como ella al sonido del timbre de mi casa.

Pero lo extraño es lo que apareció detrás de la puerta.

-¿Qué hacéis vosotros aquí?- pregunté totalmente sorprendida. No sabía si sentirme feliz o preocupada por aquella visita. Lo que de repente me invadió fue una terrible sensación de agobio.

-Venimos porque estábamos preocupados por ti- fue la escueta respuesta de Rose, que pasó a mi casa con una maleta más grande que yo y dándome un beso. Detrás de ella entró el resto del grupo, Emmet, Jacob y Seth, imitando gesto y tamaño de maleta.

-¿Preocupados por qué?- dije una vez cerré la puerta y me reuní con ellos en el salón. –Alice- dije entre dientes intentando no mirarla para no atravesarla con mi odio en ese momento.

-Entiéndeme Bella, no cogías el teléfono, nunca te había visto así. Además, yo no sabía que iban a venir. Pero mira el lado bueno, ¡ahora estamos todos juntos!-.

-No Alice, no intentes cambiar de tema. Era algo de lo que tú no tenías por qué hablar-.

-Somos tus amigos Bella, y queremos formar parte de tu vida en lo bueno y en lo malo. Y si tú no nos lo dices, alguien tendrá que informarnos- dijo Rose cogiendo una cerveza de la nevera.

-¿Dónde os pensáis quedar? ¿Y cuánto tiempo?-.

-Hasta el lunes. Hay un motel aquí cerca que hace buen precio- dijo Seth, que estaba apoyado en el marco de la puerta con los brazos cruzados. -¿Piensas decir algo?-.

-¿Decir qué?-.

-¿Cuándo pensabas contarnos lo de Edward?- dijo Jacob, que no despegaba su mirada de sus manos, que estaban juntas, mientras se sentaba en el sillón. No debía ser una conversación fácil para él. Pero tampoco lo era para mí.

-¿Sinceramente? Esperaba que nunca. Solo quería dejarlo pasar, pero… pero Nueva York me tenía sorpresas preparadas-.

-Merecíamos saberlo- dijo Jacob.

-Lo sé- eso no se lo podía negar. –Y lo siento mucho. Pero si habéis venido hasta aquí para hablar de esto, habéis viajado para nada-.

-¿Estás de broma?- dijo Emmet sacando la primera sonrisa del grupo. -¡Yo he venido a ver Nueva York! Y a vosotros claro. ¡Como os he echado de menos!- dijo corriendo en mi dirección y cogiéndome por los aires dándome vueltas.

-Y yo a ti grandullón. Y yo a ti- dije una vez en el suelo intentando centrarme.

-¿Puedes venir conmigo un momento? A dar una vuelta- me dijo Jacob al oído mientras los demás se saludaban como deberíamos haberlo hecho en un principio.

-Claro Jake- dije cogiendo mis cosas y avisando a Jasper. Solo le avisé de que quería mi casa igual que estaba a mi vuelta.

Una vez en la calle empezamos a pasear sin rumbo y en silencio, que solo rompimos para comprar un helado.

Llegamos hasta un pequeño lago en Central Park y nos sentamos.

-¿Qué tal estás Jake?- dije intentando romper la tensión que veníamos acumulando desde hace minutos.

-Mal. Por decir algo. Pensaba que éramos amigos Bella-.

-Y lo somos. ¿Por qué dices eso?-.

-A mi no me tenías porque mentir. Porque ocultarme ciertas cosas. Creo que fui muy sincero contigo, y merecía, por lo menos, la verdad por tu parte. Me siento un completo idiota Bella-.

-No te sientas así por favor. Jacob, yo… Esos meses fueron muy duros para mí. Yo estaba… enamorada. Edward no quería decirlo, y yo solo acepté-.

-No te mereces que nadie te trate como él lo hizo-.

-Ahora lo sé. Pero ha tenido que pasar tiempo-.

-¿Lo has pasado mal?-.

-Lo sigo pasando mal, pero con el tiempo todo se lleva un poquito mejor. Además, ahora somos algo así como amigos y…-.

-¿No habrás vuelto a caer? Bella, solo quiere jugar contigo. Por favor-.

-No se puede caer, cuando ya estás en el suelo-.

-¿Quieres decir que sigues enamorada?-.

-Algo así- dije en un susurro aceptando la dimensión de lo que acababa de decir en voz alta, aunque últimamente lo estaba repitiendo mucho. Si, seguía irremediablemente enamorada. –Pero no quiero, te juro que no quiero. Pero ojala fuera tan fácil como no querer-.

-Dímelo a mí-.

-Me prometiste que lo intentarías-.

-Ya, pero ojala fuera tan fácil como eso- dijo dibujando en su cara una risa cansada, la misma que tenía yo. Y le entendía. Era agotador amar a alguien y no ser correspondido de la misma manera. – Lo he intentado. He salido con chicas allí, pero es que ninguna es como tú-.

-En cambio yo he salido con chicos y me salió peor que Edward-.

-Maldito cabrón. El día que le pille le reviento la cara por lo que te hizo. ¿Cómo se le ocurre…?-.

-Jake, para- dije riendo esta vez de verdad.

-No me digas que no se lo merece- dijo recuperando su humor. A él también le había echado tanto de menos…

-Un poquito- dije marcando con los dedos lo que deseaba que sufriese Paolo.

-¿Jacob?-.

¡No! ¿Por qué tenía que aparecer ahora? ¿Justo en el mejor momento? No, él no…

-Edward- dije yo sorprendida.

-Edward- le respondió Jake con mucho más odio en su voz.

-¿Qué haces aquí? En Nueva York- dijo para aclarar futuros malentendidos.

-Hemos venido todos a ver a Bella, y a tu hermana y a Jasper. Creíamos que era el momento adecuado-. Jacob empezaba a hablar con doble sentido.

-¿Y tu que haces aquí Edward?- dije cambiando de tema. Al ver su cara vi que era una pregunta absurda. Con esa ropa…

-Corro aquí todos los días-.

-Ah- fue todo lo que pude decir para dar paso a un silencio terriblemente incómodo.

-Bueno, a lo mejor me paso luego y saludo al resto…-.

-No, no hace falta. No es lo mejor- dije cortando la idea de raíz.

-Entonces ya nos veremos-.

-Sí, eso es mejor-.

-De acuerdo. Disfruta de Nueva York Jacob- dijo tendiéndole la mano. Tuve que darle un codazo para que por lo menos fuese educado.

-Cuídate Edward- dijo a modo de despedida.

-No hacía falta que fueses tan maleducado. Él no lo ha sido-.

-Créeme, he sido súper amable con él- dijo alagando la "u".

Mi móvil sonó cuando ambos empezábamos nuestro camino de vuelta a casa.

"Eso ha sido raro. ¿Quieres hablar cuando ellos no estén? Avísame. Un beso Bella"

Tardé poco en contestarle. Simple, escueto pero claro.

"Hecho".

La duda que ahora se cernía sobre mi cabeza era si aquello estaba bien. Volver a vernos sin que nadie más que nosotros lo supiese. Era una historia que ya me sonaba…

Hola a todos! Lo primero de todo, mil perdones por actualizar tan tarde. Tengo escusa, estaba de vacaciones! Y claro, el ordenador lo dejo en casa. Pero he vuelto y para quedarme jajaja

Asique muchas gracias por vuestros reviews, me hace mucha ilusión ver que a vosotras os sigue gustando leer la historia tanto como a mi imaginarla y escribirla.

Nos leemos!