Bien esta introducción será corta porque quiero comenzar ya con el capitulo, de verdad espero que les guste mi inspiración me ha abandonado últimamente.
Eiji: nya, creí que la harías corta.
Ryoma: yo también.
Zachy-chan: era corta hasta que me interrumpieron. ¬¬
Fuji. Bueno pues empieza ya.
Momo: si ya hazlo.
Zachy-chan: bien, los personajes del príncipe del tenis no me pertenecen si no a Konomi Takeshi.
Un despertar y un sentimiento extraño
Ryoma iba a su casa cuando ve a sus senpais correr con caras de preocupación, claro menos Tezuka pero por dentro estaba igual que los demás, él se acerca a ver qué pasa.
-Momo- el aludido voltea a verlo, mientras los demás siguen corriendo.
-Echizen, supiste lo que paso- le dice nervioso.
-no, ¿qué paso?-dijo preocupado, ¿y si algo le había pasado a Sakuno?, no quería ni imaginárselo.
-nya, Saku-chan empeoro-le dice Eiji, apareciendo detrás del oji violeta, confirmando sus peores temores.
Ryoma se puso más pálido que nunca, sentía su corazón dolerle como nunca antes- e-empe...oro-dijo apenas.
Momo, miro a Eiji con enojo y después volteo a ver a Ryoma- sí, bueno, creo que peor sería mentirte, ella en estos momentos se encuentra a un paso de la muerte-le dijo momo con tristeza, Ryoma sintió como su corazón se oprimía cada vez más.
-o'chibi-Eiji se sentía mal de haberle dicho eso, pero antes de que pudiera decir algo Ryoma salió corriendo- ¡espera!- le gritaron Momo y Eiji mientras lo perseguían, pero lo perdieron de vista y no pudieron seguirlo más.
- ves lo que haces Eiji-le dijo Momo, con molestia, Eiji solo lo miro triste- mejor vamos al hospital- Eiji asintió con la cabeza y se fueron al hospital.
Mientras, Ryoma siguió corriendo, hasta que se detuvo en el parque donde había estado antes, se apoyo en un árbol, y para su sorpresa, comenzó a llorar, sus piernas se sentían débiles, y finalmente callo sentado en el pasto, apoyando su espalda en el árbol, y continuo llorando, con su rostro entre las piernas.
De repente se escucha un trueno y comienza a llover, Ryoma se quedo ahí llorando cada vez más, hasta que comenzó a llover más fuerte, después se paro miro al cielo aun con lagrimas en sus ojos- ¡ES QUE AUN NO ES SUFICIENTE MISERIA!-siguió llorando- ¡AUN NO BASTA A CASO!, ¡CUANTO MÁS TENDRE QUE SEGUIR SUFRIENDO!-bajo la mirada y miro al suelo aun llorando y todo empapado-y ni siquiera sé porque sufro- miro hacia el frente y comenzó a caminar.
La lluvia era cada vez más fuerte, pero eso no le importaba, no traía paraguas, y qué más daba, mientras caminaba iba recordando momentos en que estuvo con Sakuno, cuando le enseñaba a jugar tenis, cuando la entrenadora le pidió que acompañara a la chica a reparar su raqueta, cada vez que lo dejo esperando casi una eternidad, pero ahora esos momentos que antes le parecían de lo más irritantes y molestos, le ocasionaban nostalgia, felicidad e incluso risa, que no daría por volver a vivir cada uno de ellos.
Ryoma estaba completamente mojado, así que decidió entrar en la primera tienda que vio, al entrar comenzó a sonar una canción:
Creo que no podré sobrevivirte
se me acabó la ilusión
de esa noche en que te fuiste
tú me deshiciste
Ya no consigo dejar de pensarte
entre rabia y dolor
imagino tu carita triste
cuando me dijiste
Lo siento tanto
ya no puedo
me he quedado sin amor
para qué continuar
si falta corazón
Maldito el momento en que te hice mía
si dices adiós y te amo todavía
malditas las ganas de volver a verte
si ya te he perdido
maldita suerte
de quererte aunque se caiga el mundo
vivir para ti
morir cada segundo
maldita la hora en que nos prometimos
alcanzar el cielo
el cielo se desplomó
Son muchas las vueltas que nos da el camino
desesperado me ves
como me golpeó el destino
inmenso vació
Solo que queda de nuestra alegría
una botella en el mar
un rió de melancolía
yo que no sabia
Que tú eras tanto
y eras todo
en mi infinito para mi
me vuelvo loco amor
hay qué será de mi
Maldito el momento en que te hice mía
si dices adiós y te amo todavía
malditas las ganas de volver a verte
si ya te he perdido
maldita suerte
de quererte aunque se caiga el mundo
vivir para ti
morir cada segundo
maldita la hora en que nos prometimos
alcanzar el cielo
el cielo se desplomó
Dios sabe que te adoro y te adoré
tal vez no fue bastante
tal vez me equivoqué
hoy el dolor está agotándome
Maldito el momento en que te hice mía
si dices adiós y te amo todavía
malditas las ganas de volver a verte
si ya te he perdido
maldita suerte
de quererte aunque se caiga el mundo
vivir para ti
morir cada segundo
maldita la hora en que nos prometimos
alcanzar el cielo
el cielo se desplomó
mi cielo se desplomó
Ryoma escucho atento la canción y unas lagrimas resbalaron por sus mejillas- mada mada dane, Ryoma, mada mada dane-dicho esto salió corriendo de la tienda hacia el hospital.
Por fin logro comprender sus sentimientos, por fin entendió porque le dolía tanto la ausencia de Sakuno, porque esos sueños tan raros, la amaba, la amaba a morir, y no permitiría que se le escapara de las manos, estaba dispuesto a darlo todo por salvarla o morir con ella.
Llego al hospital y corrió al cuarto de Sakuno, al entrar todos se le quedaron mirando, la entrenadora estaba al lado de Sakuno, sus senpais, Horio, Tomoka, Kachiro y Katsuo alrededor de la cama, incluso sus padres estaban ahí.
Ryoma se quedo en la puerta un rato, mirando a la chica, su cabello largo, su hermoso rostro, pero a su vez deseando que despertara, para ver su rostro lleno de alegría, su cabello moverse a cada movimiento de la muchacha, sus ojos, sus hermosos ojos carmesí llenos de alegría y dulce inocencia, que ahora se encontraban cerrados, en los cuales se podía perder durante horas, sin desear apartar la vista de ellos.
Avanzó hasta la cama y se paro detrás de la entrenadora, quien le daba la espalda, ella se paro y lo miro atentamente-Siéntate- le dijo indicándole el asiento al lado de la cama, el se sentó y miro por un momento fijamente a Sakuno nervioso, tendría que tragarse todo su orgullo, cosa difícil ya que su orgullo era muy grande, "¿y de que sirve mi orgullo si no la tengo a mi lado?", tomo la mano de la chica, aun estaba suave y cálida, se acerco un poco y le susurro.
-por favor Ryuzaki, despierta, por favor,… Sakuno-dijo implorado a los dioses que por favor lo escuchara.
Sakuno estaba sumida en la oscuridad, hasta que escucho la voz de Ryoma " por favor Ryuzaki, despierta, por favor…Sakuno" , "Ryoma-kun "ella estaba asustada pero, al escuchar la voz de Ryoma se sintió protegida, a salvo y decidió seguirla.
La chica comenzó a abrir los ojos, dejando ver su hermoso color carmesí, todos abrieron sus ojos a más no poder, la chica había despertado, no lo podían creer, al fin había despertado, solo necesito de la presencia de Ryoma, para despertar.
Sakuno comenzó a mirar a todo el mundo, buscando al chico de mirada ambarina, hasta que su vista se poso en el muchacho, que aun la tenía tomada de la mano y la miraba fijamente.
Para Ryoma esa mirada carmesí era la más hermosa del mundo, y simplemente lo hipnotizaba, pero se dio cuenta de algo muy importante, ella no se movía, solo movía sus ojos, ni siquiera movía la mano, su mente había despertado pero su cuerpo no, ¿Qué sucedía?
Continuara…
Eiji: ehhh, Saku-chan al fin despertó, nya-grita emocionado.
Zachy-chan: si Eiji, pero no nos dejes sordos, ¿quieres?- tapándome los oídos.
Momo y Fuji: si por favor.
Zachy-chan: Ryoma ¿porque tan callado?
Ryoma: ¿cuándo vas a dejarnos en paz a mí y a Ryuzaki?
Zachy-chan: si te refieres a este fic, todo a su tiempo; pero si lo dices en general, solo cuando me muera.
Ryoma: suena tentador.
Zachy-chan: ¿ahora eres homicida?0.0, ¿no me matarías o sí?
Ryoma: no, no lo haría.
Zachy- chan: suspiro aliviada-que bien, me salve; en fin, nos leemos en el siguiente capítulo, dejen sus comentarios, cuídense y besos.
