Jellow!

Como sé que me he retrasado bastante (las excusas al final del capítulo), os voy a dejar directamente con la contestación a los reviews.

Aleja M: pero reviviste, no? No quiero cargar con tu muerte en mi cabeza, jajaja. Muchas, MUCHAS gracias por tu rr, me alegra que te gustase pq a mí me encantó escribirlo. No me di cuenta de tu locura pq yo creo que estoy peor, jeje... ¿hacemos un club? Lol¿puedo ser la presidenta¿Eh, eh, EH? Weno, que se me pira la olla, muchas gracias, de verdad, espero que también te guste este capítulo.

Victoria Malfoy: gracias por tus comentarios, me hace musa ilusion que me los dejeis pq así me mostráis que es lo que más os gusta del chap. No pasa nada pq no me dejases rr en los anteriores, te agradezco que lo hagas ahora :)

Alenkb: lo sientooooo, me merezco todos los tomates que tengas mano por la tardanza, pero de verdad que no tengo tiempo... las excusas están abajo. Aun así, muchas gracias por tu RR.

Wannn: hola! Muchas gracias por leer mi historia y por el rr, significa mucho, de verdad. Siento el retraso. Bss

Daynes: Gracias! En este capítulo hay notas mentales hasta el agotamiento, ahora que lo pienso, espero que no os agote, jejeje. Gracias por tu RR.

Amaterasu: aunque ya te respondí agradeciéndote tu rr y diciéndote cuanto me había gustado, te mereces que tb te de aquí mil gracias por lo que pones, me emocioné mucho en su día y ahora, volviéndolo a leer, me ha gustado aún más. Espero que tb te guste este chap. Mxs bss.

Sakura-Granger: gracias wapa! Espero la continuación de tu historia con muchas ganas. Bss.

Consue: aquí está la continuación, espero que sea de tu agrado.

Isa: si es que los hombres son así, le buscan el doble sentido a todo... mentes calenturientas! Jajaja. Gracias por tu rr.

Hemivir12¿qué te puedo poner aquí? Que muchísimas gracias por tu rr y aún más gracias por haberme añadido al msn, eres un encanto. Mxs bss y espero que te guste el resto del capítulo, jejeje.

x-Yrena-x: ¿cómo que no te enrollas más? Tu enróllate todo lo que quieras, pues no me gustan a mí ni nada los rr largos, sobretodo si me dicen unas cosas tan bonitas como las que me dices tu. Tienes razón, a veces la gente los menosprecia, pero un rr hace milagros, a mí me alegran el día desde luego. Muchas, MUCHAS gracias por compartir tu tiempo conmigo dejándome ese peazo de rr. Mxs bss

Star Malfoy: muchas gracias (Bis x 104)

Lily Malfoy: aquí la continuación, espero que tb te guste. Gracias por tu comentario.

Joke: ¡Viva Slytherin! Alcemos nuestras copas para brindar…. Weno, que se me va la pinza. Muchísimas gracias por leerte mi fic, ya sabes que me encanta "Inconfesable", así que me hizo mucha ilusión que te hubieses pasado por aquí. Espero pronta actualización de ambos fics...Mxs bss.

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Bueno, hasta aquí la contestación a los rr. No me queda más que agradeceros vuestro tiempo, tanto por dejármelos, como por leer está historia. Por cierto, Amaterasu me dejó una pregunta en su RR que puede que tengáis más de una, si es así, decídmelo, vale? Porque yo tengo muy claras las características del "don" que comparten Draco y Hermione, pero es posible que vosotras os volváis un poco locas a medida que la historia avance, pq la verdad es que el tema de la mente es complejo. Os dejo con el capítulo.

Disclaimer: esto resulta patético... recito: "Ni Harry Potter ni el mundo en el que transcurre me pertenecen, pertenece a la señora Rowling y a sus hijas, que menuda fortuna se van a llevar las muy..."

Dedicado: a los que se molestan en leer esta historia, a la naturaleza por ser tan sabia y a Hemivir12 por las conversaciones tan buenas que estamos teniendo últimamente y por leerse la primera parte de este chap. Por cierto, Alana! Suerte con el teórico.. ¿el miércoles?

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Riagus clementae

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Capítulo IV: Sobre cómo cerrar la mente y estudio del aparato reproductor femenino.

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Llegaba tarde, tarde, TARDE.

Toda la noche pensando y leyendo en su "mini biblioteca personal". Con tantos bufidos y suspiros de frustración había despertado unas cuatro veces a Lavander Brown y Parvati Patil, las cuales estaban MUY enfadadas con ella por haber interrumpido sus "ocho horas de sueño necesarias para tener un cutis perfecto". No la preocupaba que estuviesen enfadadas con ella, ya se les pasaría cuando la necesitasen para algo, lo que sí la preocupaba era el miedo que daban.

A su lado, Jack Nicholson en "El Resplandor" parecía un chiste, y es que ellas, con sus rulos en la cabeza y su mascarilla verde que utilizaban todas las noches, sí que daban miedo con esa cara de locas... ¡la mascarilla la utilizaban todas las noches!... ¿es que no sabían que sólo se debe utilizar una vez a la semana? Bueno, no es que ella tuviese grandes nociones sobre la bellaza cutánea y... bueno, la estética en general, pero eso se lo había leído en la revista "Cosmopolitan" durante sus vacaciones en Francia y se lo creía... ¿quién era ella para contradecir a Cosmo y a los franceses?

En fin, que llegaba tarde... a desayunar.

Sí, vale, se podía haber saltado el desayuno y haberse vestido con menos premura y más... acertadamente, pero nadie podría soportar a una Hermione Granger poco descansada y hambrienta toda la mañana, sobretodo teniendo en cuenta que no sabía si iba a poder comer. Su destino a la hora de la comida era, como no, la biblioteca, pero esta vez no se dedicaría a investigar sobre la "Riagus clementae". Esta había ganado la primera batalla, pero "A Merlín ponía por testigo" que no ganaría la guerra.

Nada de Riagus clementae por el momento, su nueva misión era cerrar su mente, o al menos, intentarlo. Ya que el tema de la oclumancia no había sido tan productivo como en un principio lo hubiese deseado, al menos esperaba encontrar algún tipo de solución para esas molestas incursiones en sus pensamientos.

Paró de correr al llegar a la gran puerta de roble que daba entrada al gran comedor. Se apoyó contra ella a fin de normalizar su respiración, tenía 10 minutos para desayunar, pero no quería entrar jadeando en una sala llena de alumnos y, en un grupo aparte, alumnos lascivos. Se recuperó obligándose mentalmente a hacerlo. "Si puedo hacer esto, seguro que podré cerrar mi mente" pensó. Así que, decidida y con un nuevo optimismo, cruzó las puertas. Mala idea.

-"Llegas tarde, Granger. ¿Tan exhausta te deje anoche para que te hayas levantado con esa pinta tan horrible? Vamos, sólo fue una estúpida conversación. Por cierto, el pastel estaba riquísimo, y tu pelo parece opinar lo mismo... ¿has dormido encima de él?"

Y así comenzaba una estupenda mañana. Bueno, ya la había comenzado levantándose tarde y muerta de sueño, pero con el comentario de Malfoy había mejorado enormemente. Pasó de largo, como si no hubiese escuchado nada, como si, de repente, de la noche a la mañana, esa extraña conexión entre la mente del "hurón lavado en lejía" y su "estufástica" (N/A: Mezcla de "estupenda" y "fantástica") mente se hubiese perdido, o más bien, expulsado del cuerpo y tirado de la cadena del wc. De nuevo, el optimismo recorrió su cuerpo pensando en que podría ser verdad y, de nuevo, se emocionó en vano.

-"Es de mala educación pasar de la gente, Granger. Y más aún hacer como si no los hubiese oído, la sala está repleta de gente, si te hubiese gritado, quizás no me hubieses escuchado, pero tú sabes que no te estoy hablando¿verdad, Granger? Sabes, que no estoy moviendo los labios para pronunciar estas palabras..."

-"Sí, Malfoy, sé exactamente lo que estas haciendo. Ya me he dado cuenta de que te estás comunicando vía mental y, por lo que veo, extrañamente estas disfrutando de estar haciéndolo... ¿por qué?"- contestó ella mientras seguía caminando hacia su mesa. Tenía la cara con una expresión extraña (N/A: la cara del Dr. Drake Ramoray cuando parecía que olía un "gas", exceso de Friends, lo siento), sin suda, aún no controlaba bien lo de comunicarse mentalmente sin que se notase.

-"¿Disfrutando? Nada más lejos de la realidad, pero ya que nos ha pasado esta mierda, por lo menos aprovechémosla."

-" ¡Ja! Qué¿quieres que te chive las respuestas de los exámenes?" – le dirigió Hermione intentando que la voz en su cabeza sonase lo más burlona posible.

-"Ja, ja, ja. Muy gracioso, Granger. En realidad estaba pensando más en el hecho de... hacerte la vida imposible."

Hermione se giró, tan bruscamente que chocó contra un chico de primero que la pisaba los talones. Este cayó al suelo, pero ella no se dio cuenta. En vez de mirar al pobre chico que se quejaba desde abajo y se sorprendía viendo que la prefecta de su casa no le hacía ni caso, ella miraba al muchacho desteñido que se encontraba convenientemente sentado entre dos gorilas con mucha más melanina que él. La miraba con una sonrisa de triunfo en su cara. Bueno, apenas había mutado los músculos de su cara pues se suponía que nadie debía saber que era lo que estaba pasando, pero esa pequeña sonrisilla y esos ojos ávidos de su sufrimiento, la hacían pensar que realmente Malfoy había cumplido su cometido en la vida... o al menos, de la última semana. Había encontrado la excusa perfecta para machacarla.

- Hermione¿estas bien? Tenemos que irnos a clase.- giró bruscamente su cabeza, si seguía haciendo ese tipo de movimientos, en un par de horas tendría una tortícolis de caballo. Vio que Harry la miraba preocupado, le alegraba tener a alguien como sus dos mejores amigos en ese momento, lástima que ninguno de los dos supiese algo de ese "momento".

- Emmm, sí, estoy bien... ¿esperáis un segundo? – y salió corriendo hacia la mesa de Gryffindor a coger toda la comida que pudo, la metió en servilletas y en su mochila, se la iría comiendo a lo largo de la mañana. Tras eso, conjuró un vaso de plástico y se lo llenó de café solo. Dadas las circunstancias, el café se lo debería inyectar directamente en vena, pero teniendo en cuanta la imposibilidad de eso, decidió que sería mejor idea írselo tomando por el camino, como si lo acabase de comprar en un Starbucks – ya nos podemos marchar – dijo mientras sus amigos la miraban sorprendidos. No era de extrañar, Hermione adoraba el café, pero lo de ese día era excesivo – vamos, vamos¡VAMOS! – dijo tras el primer sorbo de cafeína líquida.

- Va a ser una mañana larga y... ¿activa? – susurró Harry a Ron.

- Creo que la palabra es "acafeinada"- añadió el pelirrojo, y justo cuando ambos iban a atravesar la puerta, vieron como varios alumnos conjuraban vasos de plástico y echaban su café en ellos. Hermione había creado la moda del café para llevar en Hogwarts... impensable.

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Como habían predicho ambos muchachos, fue una mañana... demasiado "activa" para la Gryffindor, aunque poco productiva. En vez de levantar la mano compulsivamente cuando los profesores preguntaban, no paraba de tararear canciones muggles que combinaba con el "toc, toc" de sus dedos sobre la madera de los pupitres. Además de eso, movía cansinamente los pies y las piernas como si tuviese un tic nervioso. A la hora de la comida, unos Harry y Ron demasiado contentos por deshacerse de la castaña, se dirigieron hacia el gran comedor mientras esta elegía la biblioteca como lugar para pasar esas dos horitas.

De camino a la biblioteca, la joven tuvo que pasar, de nuevo, por el baño, y es que, si algo hacía realmente la cafeína, además de provocar estados de hiperactividad, era tener una necesidad casi insana de evacuar dicha cafeína demasiado a menudo.

Llegó a la biblioteca y, tras buscar algunos libros que podrían resultarle útiles, se sentó en una de las mesas centrales. En el cuarto volumen encontró algo interesante: "Telepatía"

- Esto parece que va con el tema – murmuro...- "la telepatía es el arte de leer los pensamientos de otras personas, ser capaz de introducirse en su mente a placer e investigar su memoria. Además... bla, bla, bla"

Eso no la servía, ya sabía que era la telepatía, pero ella no creía tener esa cualidad en especial, no podía introducirse en la cabeza de Malfoy a placer y desde luego, no podía investigar en su memoria, bueno, no lo había probado, pero estaba segura de que no podía.

Situaciones delicadas requieren medidas drásticas, así que sacó un trozo de pergamino y escribió, con una caligrafía sorprendentemente parecida a la del profesor Flitwick, un permiso para introducirse en la sección prohibida. "Mal, muy mal" se reprochaba mentalmente, pero no le quedaba otra salida y, además, había escogido expresamente al profesor Flitwick, no porque se le diese mejor falsificar su letra y su firma. En realidad dominaba ese arte con todos los profesores, esa era la ventaja de tener una tía que analizaba a las personas por su forma de escribir, ella no era capaz de ver como eran, pero si lo suficientemente inteligente para saber que, si la pillaban falsificando un documento, el profesor Flitwick sería menos duro que los demás.

Se dirigió a la señora Pince y le tendió el pergamino con la pose menos sospechosa que podía poner, aunque de nada servía si las manos le sudaban debido al nerviosismo. La mujer examinó con detenimiento el pergamino ante la atenta mirada de la castaña, que parecía ponerse más blanca por momentos, sin embargo, pese al duro escrutinio de Pince, no encontró nada sospechoso en ese permiso y le dio la llave de la puerta que permitía el paso a dicha sección. Hermione la cogió apresuradamente y cuando se iba a dar la vuelta para alejarse tan rápido como sus pies se lo permitiesen, la bibliotecaria tosió. Ese era el final, el final de su vida como estudiante modelo, el final de su vida como "oh! Es Hermione Granger, no hará nada malo, ella es muy responsable".

- Ejem, ejem... no has puesto el título del libro que quieres coger. – ¿sólo eso? Pues no era tan malo, eso lo podía responder.

- Es que es una investigación, aun no sé cuál es el libro que necesito, por eso el profesor Flitwick no lo ha especificado en su permiso- Pince la miró ceñuda- ah, por cierto - ya que mentía, lo haría bien- ¿puede devolverme el permiso? Es que no sé si hoy acabaré la investigación, así que es posible que lo necesite otro día.- dijo mientras alargaba su mano para que la bibliotecaria le diese el papel.

Cuando lo tuvo en su mano, se giró ycaminó tranquilamente hacia la sección prohibida, casi con chulería, le había salido mejor de lo que había pensado, incluso le había devuelto el "permiso" así que si la acusaba de haberlo falsificado, no tendría ninguna prueba. Abrió la cerradura y se adentró en la sección prohibida, cogió tres libros y se sentó en una de las mesas que estaban allí. Tras un par de minutos en los cuales no podía concentrarse debido a los ruiditos escalofriantes que salían de los diferentes tomos que allí se albergaban, decidió salir y ponerse en el asiento en el que estaba antes. Apenas había abierto el primer libro cuando escuchó un ruido en una de las ventanas, dirigió su mirada hacia esta y vio una lechuza, su cara se iluminó. Corrió hacia el cristal y lo abrió para dejar entrar al ave. Inmediatamente esta soltó un paquete enorme, parecía enfadada por haber tenido que cargar con ese mamotreto desde, como Hermione suponía, Londres y se largó por la ventana apresuradamente. La castaña lo abrió con mucha ilusión. ¡Pues si que eran rápidos sus padres! La noche anterior les había mandado una carta en la que les pedía que la enviaran su discman y unos cuantos de sus CDS favoritos. Sabía que los objetos eléctricos no podían funcionar en Hogwarts, pero había leído en varios libros que ciertos aparatos podían ser convenientemente hechizados para su uso en el mundo mágico. Era la primera fase de su plan para mantener la mente ocupada frente a Malfoy. La segunda era culturizarse sobre cosas que no le interesarían para nada: medicina. Para ello, había pedido a sus padres que también la mandasen libros y apuntes sobre sus estudios, pues, aunque ellos eran dentistas, habían estudiado algo de medicina en su carrera, así conseguía dos cosas: machacar la mente de Malfoy con pensamientos que a él le parecerían aburridos e innecesarios y, además, culturizarse. Abrió el segundo paquete con emoción, esperaba que sus padres le enviasen tratados sobre anatomía o fisiología, pero se equivocó: "La reproducción. Estudio sobre los aparatos reproductivos femeninos y masculinos". Genial, si había alguien en Hogwarts interesado en la unión de dichos aparatos era Draco Malfoy... ¿pero cómo se les ocurría a sus padres enviarle eso?

Se acercó a su mesa y dejó allí los paquetes, abrió el del discman para analizar los cds recien llegados, conociendo la nueva aficion de sus padres, esperaba cualquier disco fuera de lugar, pero no, sus padres habían acertado. Sus CDS favoritos estaban allí. No pudo evitarlo y puso el primero de ellos, hacía semanas que no escuchaba música. Hechizó el aparato con el conjuro que había memorizado hacía ya tiempo y esperó y deseó que fuese efectivo. Cuando escuchó la primera melodía, sintió que sus ánimos se renovaban y que podría con todo. De nuevo positiva, abrió el primer tomo que había cogido. Tras buscar en el índice, decidió que ahí no había nada interesante mientras la melodía de una de sus canciones favoritas resonaba en su cabeza. Cogió el segundo volumen, pasó la tapa y su rostro se quedó pálido. En la hoja de préstamos de la biblioteca figuraban varios nombres, el último era el de un bicho albino traidor, Malfoy para más señas. ¿Así que este era el libro que ocultaba durante su encuentro en las cocinas? Debía de haberlo dejado esa misma mañana allí. "Estúpida, estúpida" pensó Hermione, "Esta era su investigación. Ese idiota es más listo de lo que creía, él se ha dedicado a instruir a su mente mientras yo hacía el trabajo sucio, será ....." miró su reloj, le quedaba media hora para su siguiente clase, así que se apresuró a leer todo lo que decía el libro, lo que le dio tiempo al menos. Básicamente, el libro trataba sobre cerrar la mente e instrucciones para hacerlo. Eran bastante útiles pero requería magia oscura avanzada, quizás por eso Malfoy había devuelto el libro tan pronto, aunque él estaba bastante instruido en la magia oscura. Contenta por su descubrimiento y sin tiempo que perder, se acercó a la señora Pince para sacar el libro tras haber guardado los otros en la sección prohibida y se dirigió a la clase que tenía a continuación.

Tras una soporífera clase de Runas Antiguas, la joven volvió a la biblioteca. Durante la clase había pensado que era el mejor lugar para leer el libro, no podría hacerlo en la sala común pues sus amigos harían preguntas y tampoco debía hacerlo en su habitación porque... bueno, la compartía con Lav-lav y Parv¿hacían falta más explicaciones?

De nuevo se sentó en una de las mesas centrales, se habría sentado en otra más apartada, pero la biblioteca estaba extrañamente concurrida a esas horas. Abrió el libro y encendió el discman, se había vuelto dependiente de esa pequeña máquina (N/A: ya sé que con los tiempos que corren ya nadie utiliza el discman (o casi nadie) y recurrimos al mp3, al que, por su puesto, no pongo en duda su utilidad, pero a mi me encantaba aislarme del mundo poniendo mis cds favoritos, además hay que tener en cuanta que, si somos fieles a la cronología de Rowling, esta historia se basaría a mediados-finales de los 90, de ahí el discman y los cds favoritos de Hermione, aunque, si es necesario, añadiré alguna canción más reciente, porque sí, el discman va a salir más en esta historia n.n), la había llevado por los pasillos hacía el aula de Runas y de nuevo de vuelta a la biblioteca, aunque ya metida en esta, pensó que lo más prudente era taparla convenientemente con su mochila. Comenzó a leer el libro y a practicar alguna de las cosas que allí ponía, claro que era complicado sin poder ponerloen funcionamiento,y entonces, la puerta se abrió de una forma tan sonora, que sacó a la castaña tanto de la lectura, como de su música. Draco Malfoy había hecho su entrada, se había dirigido a la mesa de Pince y esta le había dado unas llaves, seguramente de la sección prohibida, más que nada porque era hacía allí a donde se dirigía. Rápidamente, Hermione cogió el libro que sus padres le habían mandado y lo colocó estratégicamente sobre el que estaba leyendo anteriormente.

- "¿Vuelves a la investigación intrabibliotecaria, Malfoy?" – no podía verle, pero sintió como este se sorprendía. Sin duda, en su rápida entrada no se había percatado de la presencia de la Gryffindor.

- "De hecho no, Granger. He venido a por otra clase de información." - pensó tras un segundo de acomodamiento.

- "¿A por una información llamada : "Domina tu mente"?"

- "¿Qué...? "– y asomó su cabeza por una de las estanterías de la sección prohibida mientras Hermione ponía su sonrisa más triunfante – "No sé de que me hablas."

- "Ya, bueno... supongo que el hecho de que haya visto tu nombre en el permiso de la biblioteca no quiere decir que te lo hayas leído¿no? Cuando haces algo que no quieres que los demás sepan, sería conveniente que evitases dejar pruebas."

- "Dámelo, Granger, lo necesito."- le dirigió saliendo de la sección oscura.

- "Lo siento. Tú has tenido dos días para leértelo, ahora me toca a mí."

- "No me vengas con chorradas y dámelo ¡AHORA!"- pensó mientras se acercaba auna de las mesas cercanas a la joven y se sentaba en frentea ella. Su rostro parecía crispado.

- "Vamos a dejar una cosa clara, Malfoy: ni se te ocurra darme ordenes porque no te lo voy a permitir. Estoy harta de ti, niñato egocéntrico y caprichoso. Me he estado mojando el culo desde que todo pasó para conseguir averiguar algo, y mientras tú estabas salvando el tuyo, así que no me toques más las narices y dedícate a hacer algo productivo" – Draco se quedó quieto, sin duda anonadado por la contestación de la castaña. Le había llamado egocéntrico y caprichoso. El último adjetivo era la segunda vez que lo pronunciaba.En lo de egocéntrico tenía razón, después de todo¿de qué servía ser Draco Malfoy si no te regocijabas en las ventajas que tenía ser quien era? Era obvio que el resto del mundo no importaba si ese mundo no era él, pero lo de caprichoso no le había gustado ni un pelo. Aún así, decidió morderse la lengua, necesitaba ese libro.

- "Está bien. Compartámoslo."

- "¿Qué?"

- "Que lo compartamos. Ambos necesitamos ese libro, así que estoy dispuesto a negociar cuando podemos tenerlo cada uno. ¿Qué te parece si tú lo tienes lunes, martes, miércoles y jueves y yo viernes, sábado y domingo? Me parece un trato justo puesto que tú lo tienes un día más que yo."

- "Ya, pero, curiosamente, hoy es viernes, así que te tocaría a ti tenerlo."

- "¡Exacto! Así que dámelo"

- "No, Malfoy. Verás, hoy lo voy a tener yo, mañana lo voy a tener yo y el domingo, desde luego... también lo voy a tener yo. Así que, si quieres, te lo dejaré el lunes."

- "El lunes tendré clase, así que no voy a tener demasiado tiempo..."

- "Pasaría lo mismo si me tocase a mí el lunes¿no crees?"

- "No, porque tú lees más rápido" – Hermione le miró ceñuda e interrogativa –"¿Qué? Es verdad, eres una devora libros, apuesto que en dos días te daría tiempo para aprenderte el libro de memoria."

- "Malfoy, son 700 páginas, no me dará tiempo si quiera a leerlo dado que mañana es la excursión a Hogsmade, a no ser que no durmiese nada y..."- Draco la miró esperanzado- "¡No pienso pasarme la noche sin dormir! Ya estoy suficientemente cansada."

- "¿Por qué¿Has tenido una noche agitada¿Weasley, tal vez¿Potter¿O es que no has podido dejar de pensar en mí?"

- "Deja de decir estupideces¿quieres?" – aunque fue ella la que no pudo evitar pensar en anoche...

- "Así que Oclumancia¿eh? Debo reconocer que te he menospreciado, Granger. Yo también pensé en ella, pero imagino que habrás averiguado que no sirve para nuestro "problemilla". De ahí que me decantase por esos libros."

- "Lo sé" – y Hermione se mostró agitada y, por primera vez, angustiada- "Pero supongo que esto nos ayudará¿no?"- dijo mirando al libro. Draco la observó un instante antes de responder.

- "Eso espero. No me gusta compartir mi mente con nadie."

- "Ya, a mí tampoco"- le dirigió Hermione alzando la vista. Ambos encontraron sus miradas que se unieron en un hilo de comprensión. Rápidamente, Draco desvió la suya dejando a Hermione sintiéndose estúpida por ese instante de debilidad.

- "Uhm, sé que hoy te toca a ti el libro, pero.. Uhm¿podrías dejármelo un instante? Necesito aclarar una duda." – la castaña reaccionó de inmediato, aunque no le conocía lo suficiente, podía asegurar que si cedía en ese momento, Malfoy sentiría que volvía a tomar las riendas, y no lo iba a permitir.

- "No lo tengo aquí, lo siento."

- "¿Qué¿Cómo que no lo tienes aquí?"

- "Lo he dejado en mi habitación"

- "Ya¿y el libro que tienes delante de ti es...?"

- "No querrás saberlo"

- "Ponme a prueba"

- "Esta bien " – Hermione carraspeó e inmediatamente volvió a sentirse estúpida¿para qué carraspeaba si no iba a necesitar utilizar la voz? Malfoy esbozó una sonrisa. – "... los óvulos son menos abundantes a medida que avanza la vida de la mujer. Los fututos óvulos no se van a multiplicar, ya que la mujer nace con un número determinado que durante su vida va a ir perdiendo. De todos los óvulos, llegan a la pubertad unos..."

- "Un momento¿qué es eso?"

- "El libro que estaba leyendo."

- "¿Por qué estabas leyendo eso¿Es que eres masoca?"

- "Es cultura general, Malfoy. Conviene tener conocimiento de todo."

- "¿De la vida media de los óvulos?"

- "Aja" –confirmó Hermione intentando parecer distraída, aunque lo cierto es que estaba disfrutando mucho- "Mira, aquí hay un pasaje sobre las Trompas de Falopio, dice que son..."

- "Ya sé lo que son las Trompas de Falopio, gracias" – contestó rápidamente Draco, parecía incómodo por la situación – "Mira, realmente necesito resolver una duda con ayuda del libro, así que¿crees que podrías dejármelo el domingo? No te pido que me lo des por la mañana, si vienes por la tarde a la biblioteca, a eso de las 7. Bueno, creo que sería justo, tú lo tendrías 48 horas, igual que yo."

- "Me parece buena idea, siempre y cuando me des tu palabra de que me lo devolverás. Cada uno lo tendrá 48 horas así que espero que el martes a las 7 me lo des."

- "Bien" – la Gryffindor le miró inquisitivamente – "Está bien, te doy mi palabra¿contenta?" – Hermione sonrió.

- "Da gusto hacer tratos con usted, señor Malfoy" – pensó en tono gracioso. Draco sonrió mientras se levantaba y caminó elegantemente hacia la puerta de la biblioteca. Antes de atravesarla contestó:

- "Si, me parece que le estamos cogiendo gustillo a eso de negociar."

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Hasta aquí el cuarto capítulo.

Os puedo poner mil excusas por la tardanza... bueno, a lo mejor mil no, pero si unas cuantas, la más importante es mi alarmante falta de tiempo debido a mi carrera (para más información, pasaos por mi profile). Pero a eso hay que añadir que en las últimas semanas me han pasado demasiadas cosas, desde la ruptura de una amistad que ya parecía consolidada (por mi parte) a un desengaño amoroso (nada demasiado traumático). Muchas gracias a las que se preocuparon por mi estado emocional que dejé patente en el anterior chap, espero que os alegre saber que gracias a unas buenas fiestas y al descubrimiento de que hay buena gente en el mundo y amigos verdaderos (me reprocho mentalmente no ser capaz de expresar mis sentimientos y que vean la luz), ya me encuentro mucho mejor.

Gracias por leer y ya sabéis: Submit review--> Go

-ò.ó-

Zandra Evans

"Triunfar es ser uno mismo y estar en paz"